viernes, 7 de diciembre de 2018

“Cuentos del Sobrau”, libro de Isabel Hernández Gil, publicado por Liber Factory







Julia Sáez-Angulo

            7/12/18 .- MADRID .- El pequeño relato viene de lejos con su gran encanto en los pliegues de la sugerencia. Cuentos del Sobrau es el libro de Isabel Hernández Gil, que ha publicado la editorial Liber Factory, con diversas imágenes, una veintena de fotos en color y blanco y negro.

            Relatos que evocan la imaginación y fantasía que sugiere una estancia en lo alto de una casa que se llama “el alto” en la Rioja, el sobrado, la buhardilla, el trastero alto y que guarda cosas que nunca se tiraron , porque se estimaron de algún valor, pero se arrumbaron, muchas veces en una estancia de olvidos, descubrimientos y recuerdos para pequeños y mayores.

            Autodidacta, atenta a las letras de la lectura y la escritura, Isabel Hernández Gil (Villanueva del Puente, Zamora, 1954), ha agrupado sus recuerdos, vivencias, emociones y sensaciones en las historia cortas que acoge el libro como ramillete de narraciones, que invitan, tanto a disfrutar su lectura como a evocar y crear las propias en una analogía paralela.

            Cuentos, relatos… la vieja dicotomía entre unos y otros, que no es más que una equivalencia semántica a gusto del consumidor. Casi medio centenar de narraciones breves que la autor ha querido escribir para sujetar la memoria, como una Sherezade de bolsillo. “A esas pequeñas cosas que colorean la vida”, dice su dedicatoria inicial.

            Una vuelta a la infancia, esa patria inicial, firme y segura contra o frente al presente y el futuro. Cuentos para “cuando el calor, el viento, el frío y la lluvia nos meren en casa. Tiempo de cuentos para los que todavía no hemos perdido ese lado infantil de cuando éramos niños y que a todos nos gusta recordar ahora, ahora que realmente ya no volveremos a serlo”, escribe la autora en la introducción al libro.

            Cuentos con sabor al pasado, a otro tiempo que cimentó el presente, a recuerdos rurales que quedaron flotando en el aire, cuando la escritora viajó a Madrid, para continuar su vida en un también ciudadano, lejos de la existencia rural, pero con la llamada telúrica al origen. Cuentos con vocabulario rústico, obsoleto o antiguo, que invitan a saborear esas palabras que enriquecen la lengua castellana. Escenas de madres y abuelas con sus labores culinarias o textiles…

            Vale la pena leer Cuentos del Sobrau.

jueves, 6 de diciembre de 2018

EL BALLET NACIONAL DE CHINA POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑA





M. Dolores Gallardo López

07.11.18 .- MADRID .- El Ballet Nacional de China, fundado en 1959 por el coreógrafo ruso Pyort Gusev, está considerado como uno de los diez mejores del mundo.
 Ha realizado giras por numerosos países y ahora visita por primera vez España, quizás como un acto más a añadir a la reciente visita de Estado que Xi Jinping, actual presidente de China, realizó hace unos días a nuestro país con la finalidad de estrechar lazos económicos.
En todo caso, el Ballet Nacional Chino visita Madrid en el marco de la 33ª edición del Festival Internacional de Madrid en Danza y puede verse sólo tres días (5,6 y 7 de este mes) en la Sala Roja de los Teatros del Canal .
La obra con la que se presenta en España es Destacamento rojo de mujeres. La nueva puesta en escena de esta obra fue estrenada en el verano de 2015 en el Lincoln Center de nueva York con gran éxito de crítica y   público.  A una versión anterior asistió el presidente Nixon en 1971.
  El ballet es una adaptación de la película del mismo nombre filmada en 1961.
 Se trata de un drama “rojo” clásico, una leyenda supuestamente ocurrida en la isla de Hainan, al sur de China, en 1930:   Qionghua, joven esclava del rico Nabatian, es apaleada ferozmente y, dada por muerta, queda abandonada en el bosque; después de una terrible tormenta es encontrada y llevada junto a un grupo de jóvenes pertenecientes al joven ejército rojo, creado en aquellos años 30. La antigua esclava se convierte en una aguerrida soldado de la revolución. Así logra su realización personal y, además, vengarse de su antiguo dueño.
Por encima de la anécdota de la joven Qionghua, en realidad nos encontramos con una epopeya que narra la revolución comunista de China y enaltece la participación en ella de las mujeres, que como decía Mao, “sostienen la mitad el cielo y deben luchar para conquistarlo”.
Durante algo más dos horas la belleza de la música -marcial en muchos casos, como no podía ser menos-, la flexibilidad, la gracia y el encanto de la danza de los   bailarines proporcionan al espectador un extraordinario deleite, más allá de la moralina que intenta trasmitir el argumento.



Exposición "MODUS" - A la manera de España


Exposición  "MODUS" - A la manera de España
Del  4 de Diciembre de 2018 al 3 de Marzo de 2019
Sala Canal de Isabel  II
Santa Engracia 125- Madrid (Entrada gratuita)





Maica  NÖIS

6 de diciembre de 2018.- "La moda es la expresión más permeable del arte y de la cultura, la que  mejor conecta al individuo con la sociedad y con el momento histórico que le toca  vivir......la moda es una descripción de quiénes somos y de qué queremos llegar a ser" . Así lo explicita en la inauguración el Consejero de Cultura, Turismo  y Deportes, Jaime de los Santos, y reivindica el papel de la moda española "como manifestación artística y cultural esencial"
Se analiza,  en el largo recorrido de cuatro plantas en exposición colectiva,  la influencia de lo español en la moda internacional a través de piezas únicas de nuestros diseñadores.
La amplia selección de piezas nos guía en el concepto de lo español en la moda. Y lo realiza, de manera muy acertada,  en torno a grandes ejes temáticos: Traje de corte. Muy especial el del negro. Color muy asociado al poderío  de  la monarquía  de los Habsburgo y sobre todo de Felipe II, y que se impuso en todas las cortes europeas. Y que ha sido retomado por nuestros clásicos diseñadores como Balenciaga , Fortuny, Amaya Arzuaga.

La estética religiosa  sobriedad y rectitud en líneas y volúmenes como se observa en las creaciones de Lemoniez, Devota&Lomba y en la iconografía en talla de madera de Leandro Cano. El bordado tradición típica en encajes y decoración floral en piezas de Pedro Rovira, Victorio y Lucchino y Juan Duyos. Los  Regionalismos es una parte importante de la muestra en piezas populares como el Traje de Vistas de La Alberca (Salamanca) como en piezas  contemporáneas  de DelPozo, Miguel Adrover y Manémané. El mundo andaluz con su estereotipo de faralaes o lunares en los diseños de Paco Rabbanne, David Delfín y Manuel  Pertegaz. La tauromaquia  que se puede apreciar en las creaciones de Sybilla, Lorenzo Caprile y Juan Vidal. Internacional  con pinceladas de lo español en piezas de Givenchy, Dries Van Noten, John Galiano y Lanvin.
La muestra comisariada por Raúl Marina y Wanda Morales está refrendada por la Comunidad de Madrid que canaliza así su compromiso con la moda a través de una doble via: colaborar con la industria a través de lineas específicas de ayuda al sector y el reconocimiento, conocimiento y promoción como hecho cultural en la importancia que la moda española tiene como expresión artística y activo cultural de primer nivel.





Adelina Covián, pintura entre la nostalgia del palacio de Valdesoto (Asturias) y de los sueños en Madrid

 pintura de Adelina Covián


Adelina Covián



Carmen Valero

            6/12/18 .- MADRID .- Adelina Covián expuso recientemente en el Ateneo de Madrid, a favor de Mensajeros de la Paz del padre Ángel, y sigue pintando para una hipotética futura exposición, porque lo suyo es pintar y pintar, al compas de la respiración del aire. Parte de una ligera mancha en el lienzo, capaz de sugerirle dispersos paisajes o las figuras más extrañas de la Comedia del Arte.

            La pintora me recibe impecable y rubia, sentada en un sillón Luis XVI; un cuadro al pastel del pintor gijonés Dionisio Muñoz de la Espada (1870-1954) al fondo en el palacio de Valdesoto hay más cuadros de ese autor-, junto a otros cuadros de Jaime Sánchez, Cuchi de Osma y los propios de la autora, entre ellos, uno de sus abuelos, filipino él, que casó con su abuela, una asturiana de 15 años, por eso –explica- que ella ha heredado los ojos algo rasgados del filipino.

            Si preguntarle nada, Adelina Covián Camino (Oviedo, 1940) se remonta a contarme  que tuvo una infancia difícil y complicada en el palacio asturiano de Valdesoto –no lejos de Cangas de Onís-, porque tuvo varios hermanos hemofílicos y dos de ellos murieron en la guerra civil de 1936, uno de los cuales está enterrado en el cementerio de Paracuellos del Jarama, donde reposan cinco mil víctimas asesinadas sin más durante la guerra civil, y sin que nadie se ocupe de ellas en ese camposanto cercano a Madrid, se lamenta la pintora. Añade que su abuelo fue el fiscal de los sucesos de la Semana Trágica de Barcelona en 1909, que su padre gobernador… Y que su familia es de juristas.

            Adelina Covián tiene un apartamento en Oviedo, porque no quiere perder su pie a tierra en la capital asturiana, si bien su vida transcurre en Madrid, ciudad donde fue muy bien acogida como pintora en los 70, por galeristas como Milu de Xeito o Juan Kreisler y su esposa en su espacio galerístico. Aunque su verdadero apoyo, confiesa, fue Juan, su primer marido, que la animaba a pintar en todo momento. Cherchez l ´homme. Después vino lo de exponer en París en la galería Vendome, situada en la célebre plaza Vendome, a la que siguió a galería Art 3, junto a la torre Eiffel, cuyos dueños le invitaron a participar como socia y así lo hizo durante largo tiempo.

            Adelina muestra entusiasta sus cuadros, uno tras otro, satisfecha de lo que hace y pinta. Las cuatro estaciones transcurren por sus paisajes, con verdes asturianos de primavera, amarillos de verano, ocres y rojos encendidos de otoño, hasta llegar a sus repetidas nevadas que dejan constancia del duro invierno. “Yo he visto nevar bien en Asturias, aunque mis paisajes son sobre todo de imaginación y fantasía, aunque seguro que recuerdan lo que he visto”, explica la pintora.

            Junto a los paisajes, las pequeñas figuras dan con frecuencia la clave de la escala, pero también representa a figuras en primer plano, sobre todo de la Comedia del Arte italiana. Arlequín y Colombina se turnan y alternan en sus cuadros, al igual que algunos personajes de circo o carnaval, que miran con sus ojos de melancolía.

            Adelina Covián me aclara que no es pariente de los Cobián de los grandes almacenes, sino Covián con uve, del profesor Francisco Grande Covián (1909 -1995), el gran apóstol de la dieta mediterránea para lograr mejor salud en la vida. La pintora asturiana enseguida vuelve a hablar de pintura, porque es lo suyo y está bañada de cuadros en su casa-estudio de Madrid, además del que comparte-en habitáculo separado- junto al estudio de su admirado Jaime Sánchez, que ahora anda pintando, asombrosamente, conejos que copulan como mandriles.



Retrato libre de Julia Sáez-Angulo, por Adelina Covián



 "La noche", pintura de Adelina Covián

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Amparo Ruiz de Ayllón, 65 años entre amigos y música en la galería Pop/Arte de Madrid


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 Amparo Ruiz de Ayllón



Julia Sáez-Angulo
Fotos: A. Zapisek

            6/12/18 .- MADRID .- La escultora Amparo Ruiz de Ayllón ha celebrado sus 65 años entre amigos y música en la galería Pop/Arte de Madrid, dirigida por el cubano Juan Carlos López Popa. “Una edad ideal, los 65, para vivir y beneficiarse de interesantes descuentos en museos, transportes, gimnasios y otras muchas cosas”, dice la artista con sentido del humor práctico. Amparo vestía conjunto negro de pantalón de cuero, blusa con encaje y tirantes lenceros. Menos escotada que de costumbre. Las botas chinas era como un clarinetazo de jazz.

            José Luis Pardo, Luis Rocasa, Ana Valdés Miranda y el profesor Mércury tocaron la guitarra y cantaron boleros, rancheras, jotas, tangos… para Amparo Ruiz Ayllón (Ayllón. Segovia, 1953) y sus invitados.

            En la galería exponía el escultor Joaquín Llorens (1961) su serie Animus Ferri (Arte en Hierro) en hierro pintado en distintos colores, comisariada por Alicia Ruiz. Una obra abstracta de verticalidad clásica, que dibuja en el aire y en las sombras que proyecta en los muros.

            Entre los invitados: Ana Vivas, que venía del coro, porque lo suyo es la música y las artes plásticas al mismo tiempo. Como comisaria prepara una exposición para el mes de marzo, el de la mujer, en Collado Villaba. Adriana Zapisek, recién llegada de Viena y sus museos, conversaba con Ana y como  la Cenicienta se fue pronto a casa para hablar con Argentina.

            Pablo Reviriego estaba exultante por los cuadros que ha vendido en su exposición de acuarelas en la sala Eduardo Chicharro, no solo por el dinero –que también-, sino porque la compra del espectador es la mejor manera de expresar la admiración. Gloria Vázquez está decidida a pintar con más intensidad y Amparo Ruiz de Ayllón le dijo que no quería otro regalo de su parte que una pintura suya.

            Cuchi de Osma acaba de pintar un precioso cuadro de un paisaje inglés, un casi encargo, que representa un profundo camino entre árboles, muy celebrado por la coleccionista. María Jesús de Frutos cuenta que ha estado con Lola Madrid, el alma de la Semana Cervantina en Campo de Criptana, donde ella fue Dulcinea 2018. Después Cuchi, M Jesús y yo hablamos de opérculos de Marbella y larimar de la República Dominicana; dos materiales preciados para la joyería/bisutería.

            Mercedes Ballesteros mostraba con orgullo la fotografía del retrato que está pintando a una dama andaluza en el plazo record de los cuatro días que ha posado la viajera. Carmen Valero, crítica de arte, venía de entrevistar a Adelina Covián, y disfrutó con sus historias y su pintura fresca y rápida.

            Rosa Moreno de Castro está contenta porque espera a coleccionistas importantes en su estudio para adquirir obra por Navidad. Dice que está trabajando con acuarela y experimentando con diversos materiales. También presume del éxito de su hija Natalia como artista iluminadora en Australia.

         Cristina de Jos´h, vestida de blanco, me habla de sus cuadros naïfs dispuestos para una causa benéfica; Pedro García Molano, no lejos del pintor Jose Lima, confiesa sus ganas de volver a pintar con asiduidad; María Robles, que llegó misteriosa, silenciosa, y se fue de igual manera; Puri Gazol sonriente y feliz; Lola Rodríguez, Marta Lueje, Carmen Tristán, Mundy...

         A última hora -es su especialidad- apareció la profesora de Latín Lola Gallardo, que acaricia la idea de comisariar una exposición sobre Mitología clásica y pintura contemporánea. Vestía elegante vestido de estampado de flores diminutas vintage y zapatitos de tacón rojo.