sábado, 14 de enero de 2017

“Los caballeros de hábito y el honor en la Sociedad del Siglo de Oro”, conferencia del historiador José Ignacio Ruiz, en el V centenario del Caballero de Gracia



 Real Oratorio del Caballero de Gracia en la Gran Vía de Madrid



Julia Sáez-Angulo

            “Los caballeros de hábito y el honor en la Sociedad del Siglo de Oro”, fue el tema de la conferencia del historiador José Ignacio Ruiz Rodríguez, catedrático de Historia Moderna en la Universidad de Alcalá de Henares, que tuvo lugar en el Centro Cultural de los Ejércitos -casino militar- de Madrid.

            El conferenciante fue presentado por don Juan Moya, párroco dela iglesia del Caballero de Gracia, del que se celebra el V Centenario 1517/2017, cuya celebración máxima central tendrá lugar el 25 de febrero de 2017 en la citada iglesia. Con motivo del centenario, se ha programado un ciclo de conferencias y de conciertos de órgano.




            El profesor Ruiz Rodríguez hizo un recorrido por la historia y papel de las Ordenes Militares en la Edad Media y el Renacimiento, cuyos integrantes, milites Christi, caballeros de armadura y caballo desempeñaron el papel de monjes guerreros para expulsar a los sarracenos en España. Las O. M: tuvieron tensiones y enfrentamientos puntuales con las monarquías y el rey de Francia logró, de acuerdo con el Papa, disolver la Orden del Temple.

            Citó las Ordenes militares de Castilla: Santiago, Calatrava y Alcántara; la aragonesa de Montesa, así como la portuguesa de Avís, donde nació la de Cristo, bajo la monarquía portuguesa. A esta última perteneció Jacobo de Grattiis. La Orden de Cristo surgió en 1319, con los despojos de la Orden del Temple, disuelta en Francia, pero ya bajo el control de la Corona portuguesa.

            En la Edad Media, las órdenes militares dependían del Papa y paulatinamente, los maestrazgos pasaron a depender de las monarquías en el Renacimiento. Pertenecer a una orden militar y tener hábito tenía gran importancia en una sociedad corporativa. El proceso sucesivo fue de vasallo, súbdito y ciudadano

            Tras la destrucción del Imperio Romano irrumpen las mesnadas invasoras germánicas violentas, que paulatinamente habrán de buscar una estructura y organización en Europa. En un principio, la gente huye al campo para poder comer, pero en el periodo gótico reaparece de nuevo el triunfo de la ciudad y de los mercados. La Iglesia ha ido domesticando a estos invasores violentos, siguiendo la pauta paulina sobre los caballeros. El que trabaja la tierra paga una renta al señor para que le proteja. “No es un salario, sino una renta”, subrayó el conferenciante.

            En el Renacimiento, las O. M. pasan al control de la Corona, pero el Consejo de las Órdenes Militares vela por la pureza de sangre, y la condición de cristianos viejos, de todos sus integrantes, lo que dio de nuevo lugar a nuevas tensiones con la monarquía.

            El historiador hizo hincapié en diferenciar el honor de la honra, el primero vinculado a la privacidad e intimidad de la persona, y el segundo a la proyección social. “Las dos caras de una moneda”, dijo. También resaltó la diferencia entre merced y gracia del rey, en la primera, por merecimiento y la segunda por liberalidad del monarca, a la espera de ser recompensado por ello.

            Don Quijote es el prototipo de caballero que encarna las virtudes, frente a los caballeros que sólo buscaban dinero y riqueza y da cuenta del cambio social que se estaba produciendo en su tiempo, dijo el historiador durante el coloquio.
         
  

-->