lunes, 13 de marzo de 2017

Pilar García Orgaz, Poeta Invitada por “La Mirada Actual”



Pilar García Orgaz


L.M.A.
            14.03.17 .- Pilar García Orgaz.- Cursó estudios de Geografía e Historia en la U.C.M., 3º de Comunes en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos y Curso Superior de Publicidad y Comunicación Comercial en la Fundación CECO.
            “Premio Primavera de las Artes de Poesía”, otorgado por la Asociación Internacional Mujeres en las Artes, mayo de 2005; Premio “José Antonio Torres” en la LXV edición de la Fiesta de las Letras Ciudad de Tomelloso, 2015.
            Ha publicado el poemario Los granos de Arroz, Amargord ediciones (2015) y está incluida en las antologías: 24 Poetas tímidos editada por  Amargord Ediciones (2013), en las antologías de los tres certámenes celebrados en Madrid, del Festival Internacional Grito de Mujer (2015, 2016 y 2017), editadas por Unaria ediciones, en la antología Escritores al alba editada por Diversidad literaria y en la antología Poetas solidarios del mundo, blog a cargo de Fernando Sabido Sánchez y Ana Muela Sopeña. Discípula de Jesús Urceloy, compagina el taller con presentaciones de libros, cuentacuentos, festivales poéticos u homenajes, como el realizado a Rubén Dario, con motivo del centenario de su muerte, en el salón Real del Casino de Madrid, organizado por el Círculo Letras del Mar.


LA CIUDAD ABANDONA A SUS JÓVENES                                              

“¡El drama es el lazo en que cogeré la conciencia del rey!”
William Shakespeare
                                           
Sin poder evitarlo, sale el sol.
Sobre tu espalda están mis cicatrices.
Esta ciudad, que ahora se ilumina,
y parece ya en paz con nuestros dioses,
es la misma que me destierra indiferente,
de tus brazos, de sus calles, de un país
al que ya no le importan ni sus muertos. 

Con el índice te rasgo el tatuaje,
que abre en dos la sirena de tu torso,
bebo tu sangre mezclada con sudor,
te comulgo,
beso cada poro de tu piel abierta,
penetro en su aroma inviolable,
hundo mi vientre en tu vientre,
vacío mi voz en tu boca,
y te invito a beber la espuma de mis senos
en ese grial que habíamos concebido.

Mañana partiré de esta ciudad
—te digo y me desnudo
ligera, apartando los relojes—
Deslizándome, enroscándome  a tu cuerpo,
atrapándote con pies, manos, cabeza…
En la urgencia que da el tiempo que huye
y, a la vez,
en un éxtasis lento,
donde flotan las sábanas mojadas
de un tálamo que llora.

SONETO DEL RÍO
Te puse un nombre cálido, de espuma,
a orillas de ese río que te nombra.
Entre sauces buscábamos la sombra,
escondidos, felices en la bruma.

El sol era tan fuerte, que la suma
de sus rayos brillantes era alfombra
de luces sobre un musgo, que hoy se asombra
de un recuerdo que vive y no se esfuma.

Los años marchitaron los jazmines.
No hay musgo en un asfalto que adormece.
El suelo del verano es fuego y fragua.

Regreso una vez más a estos jardines,
y el murmullo del río me estremece.
Estoy en paz contigo y con el agua.

Pilar García Orgaz