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sábado, 10 de mayo de 2014

Nicolás Gil y Alberto José Logarzo, Concierto en el Círculo Italiano de Buenos Aires

La música más poética de los films: Gala de música y poesía Violín: Andrea Sosa
Piano: Nicolás Gil, junto al poeta Alberto José Logarzo( Los poemas fueron escritos para este evento y fueron interpretados por el autor). .Círculo Italiano, Salón Roma.Libertad 1264. CABA.


  Elsa Leonor Di Santo 


Con el marco de la suntuosidad del  palacio del Círculo Italiano en Buenos Aires, asistimos a un concierto caracterizado por la originalidad: música de grandes films como “Corazón Valiente”, “La misión”, “Tiempos modernos”, “Casablanca”,”Lo que el viento se llevó”, “Cinema Paradiso”,Amarcord, Desayuno en Tifanny-entre muchos otros-

El primer poema” Hollywood-Sodoma “ es una trasposición espacial. El ámbito cinematográfico se envuelve con  la memoria bíblica.El segundo poema” Esa  famosa actriz” alude  a la azarosa y trágica vida de Marilyn Monroe.El tercero “Beverley Hills- Gomorra,¨ retoma la traslación bíblica. La profunda sensibilidad del poeta revela los dolorosos y lamentables senderos por los que deben transitar los artistas a quienes se les imponen en numerosos casos conductas indignas.

El último poema “Ese gran actor”es una poética referencia a los conflictos de Montgomery Clift.matizados con la ensoñación.
Los poemas de Alberto José Logarzo están cincelados en el profundo conocimiento del  arte y de la contemplación del mundo .

La magia del violín se hizo presente a través de la excelente ejecución de Andrea Sosa junto al pianista Nicolás Gil, poseedor de una técnica pianística de rigurosa elaboración.



                                        

martes, 2 de abril de 2013




Alejandro Dumas: La Dama de las Camelias y La Traviata de Verdi

 

Disertación del Profesor Alberto José Logarzo en el Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires, el 20 de marzo ppdo.

 


Por Elsa Leonor Di Santo

 

 

Con la profundidad que lo caracteriza, su afán por investigar y dar datos fehacientes sobre lo que expone, fue un verdadero deleite oír la disertación sobre una de las óperas más representadas de Verdi.Numerosas adhesiones personales embellecieron el clima de la conferencia como la Fundación Renata Tebaldi y RAI Arte-entre muchas otras.- El eje de la conferencia fue el texto en que se basó el libretista Francisco María Piave para escribir el libreto.Según consta en los archivos de las familias Carrara-Verdi, el compositor y su amante  Giuseppina Strepponi, se acercaron al Téatre du Vaudeville para asistir a la representación de “La Dama de las Camelias” de  Alejandro Dumas hijo, el 2 de febrero de 1852.

 
Ese asunto fascinó a Verdi, tal vez porque era un espejo de su situación personal (aunque en verdad la Strepponi con su experiencia como cantante y su triunfante carrera fue una gran colaboradora para el compositor quien finalmente se desposó con ella), pero , en verdad Alejandro Dumas hijo, proyectó en esa obra la relación amorosa que había tenido con la más famosa cortesana del París de Luis Felipe: Marie du Plessis, cuya historia nos revela-como en numerosos casos- la vida de una niña nacida en 1824, en la baja Normandía, llamada Alphonsine, hija de un padre plebeyo , de vida disipada y una madre perteneciente a la nobleza campesina, económicamente arruinada.

Separación. Malos tratos, y finalmente la muerte de la madre hacen posible el retorno de la hija con su padre, el cual le abrió las puertas del mundo de la prostitución cuando tenía sólo 12 años. Más tarde se trasladan a París y Alphonsine siguió el sendero de todas las “grisettes” de su época. El Conde de Guiche la hizo su amante, la instaló en un lujoso piso y se preocupó por su educación y cultura.Después cambió su nombre y le agregó “du” a su apellido con el fin de ennoblecerlo. A pesar de su tuberculosis,  Marie vivió una vida fastuosa. Fue amante de casi todos los nobles de París.Su belleza y elegancia imponían la moda y dejaba perplejas a las damas de la corte e incluso a la reina.Se la llamó “La dama de las Camelias”, pues esa era su flor favorita: blancas cuando estaba disponible, rojas cuando no lo estaba. El Conde de Perregaux se enamoró de ella y la desposó en Londres. Mas por los excesivos gastos de Marie y la presión de la familia del conde, éste se separó de ella.Marie jamás se enamoró: sabía que era bella y vendía su belleza. A principios de 1844 Marie conoció al embajador de Rusia en Francia, el septuagenario Conde Stackelberg de quien fue su protegida. Marie murió a los 23 años y está sepultada en el cementerio de Montmartre. Como puede observarse Dumas no se ajustó a la verdadera historia de “La dama de las Camelias”.En cuanto a “La Traviata”, Piave hizo una refundición personal y  fue estrenada sin éxito en “La Fenice” el 6 de marzo de 1853.

 
Por ser una obra contemporánea, no era conveniente que se usaran los trajes de esa época.Los administradores del teatro insistieron en que se ambientara en el pasado, en el S.XVII. Después de varias revisiones, entre 1853 y 1854 se representó en el teatro San Benedetto de Venecia con un  éxito total. Recién en el S. XX esta ópera se ambientó entre 1850 y 1860.

La versión que vimos corresponde al Teatro la Scala y los papeles principales fueron interpretados por Ángela Gheorghiu, Ramón Vargas y Roberto Fontali.
 
 
 

sábado, 16 de julio de 2011

Elizabeth Tudor de Inglaterra (24 horas en la soledad de esa reina) por el poeta argentino Alberto José Logarzo




Elsa Leonor di Santo




El amor soñado pero no vivido, el poder, las traiciones, las intrigas palaciegas, los cortesanos ávidos de ambición, la suntuosidad de la vestimenta y los ambientes propios de la realeza, son delineados y descriptos por Alberto José Logarzo con la minuciosidad propia de quien es escritor y además escenógrafo y regie. Por eso articula su texto en cuatro partes: En la cámara real, La partida de caza, El baile y La antecámara real. Estamos frente a un poema lírico-dramático, elaborado con la profundidad de un artista que domina la historia y la tragedia personal de la impertérrita soberana. No obstante, en esta obra la melancolía y el abandono, se disipan cuando oye “los sonidos de la música” que la vuelven a la realidad.

La música es un leit-motiv en este poema.El autor, ha indagado asimismo en las armonías de la época que deleitaban a la hija de Ana Bolena.como por ejemplo obras de John Dowland, Francesco Da Milano, Giovanni Kapsberger-entre otros- además de numerosos anónimos de ese tiempo.Conocimos esas melodías porque fueron ejecutadas por el Ensamble Antires, (Música de cámara de los siglos XV, XVI y XVII) junto al poeta en el Instituto Cultural Argentino- Germano, el 27 de junio ppdo. en primera audición.

Un mundo de imágenes difusas, traspasadas por la magia de la palabra resumen este original poema:” Sólo Elizabeth de Inglaterra tuvo el coraje de transformar su amor en poesía” nos dice como broche final el autor, transfigurando los sentimientos de la reina.


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martes, 26 de abril de 2011

Alberto José Logarzo, Cuando la poesía se torna oral y se recita




Elsa Leonor Di Santo



        26.04.11 .- Buenos Aires.-  Es raro en la diversidad de expectativas musicales oír un concierto de música y poesía. ¿Volverá la lírica a sus orígenes? ¿Será la poesía oral el medio de purificación entre la humareda de este siglo tan ecléctico? Sin embargo esto es posible gracias al ingenio del poeta argentino Alberto José Logarzo, quien con el Coro Janus (que dirige el maestro Alfredo Di Pietro), ha brindado otro recital desplegando sus condiciones como artista de la palabra y de la escena. Su poesía de variada temática tiene raíces profundas, trascendentes: la Eternidad, el Cielo, la Luz. Sus conocimientos artísticos le permiten la creación de poemas que son verdaderas trasposiciones estéticas, ora de la pintura, ora de la música: Así por ejemplo: Filippo Lippi, J.SBach, Marcello, el Cancionero de Turín, o Carlos Guastavino –entre otros-. se derraman por sus versos con originalidad constelados en su marco vivencial. Otras poesías están imbricadas al entorno familiar lejano, en estados anímicos donde se engarzan la melancoía y la soledad.


        El concierto culminó con la destacada actuación de la soprano Gabriela Bogo, especializada en música del renacimiento y barroco, efectuando canto con coloratura expresado en la famosa aria Lascia che´´ io Pianga de la ópera Rinaldo, la primera de Haendel para la escena londinense, basada en la Jerusalén Liberada de Tasso.y en perfecta sintonía con la hermosa poesía que escribió Alberto José Lograzo, que subtituló “El hechizo de esa historia de Amor”.



     El director del coro coordinó con excepcional arquitectura una sonoridad paralela con la trama de las composiciones.



Esta gala lírico-poética tuvo lugar el 19 de abril en el Salón Anasagasti del Jockey Club de Buenos Aires, ámbito decorado con bellísimos tapices antiguos, cuadros, esculturas y como telón lateral, un jardín de invierno, tras los cristales



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miércoles, 7 de julio de 2010

Alberto José Logarzo: “Cartas a María Callas (sin principio ni final)”



“Cartas a María Callas”
(sin principio ni final)
Alberto José Logarzo
Prólogo: Marcelo Arce
Vinciguerra Editorial. Buenos Aires



Julia Sáez-Angulo

“Divina, enigmática, electrizante, hermosa, hechicera, única, insustituible, fueron algunos de los tantos términos que se han empleado para intentar describir a esta mujer que cautivó multitudes”, escribe el autor del libro “Cartas a María Callas (sin principio ni final)”, el argentino Alberto José Logarzo refiriéndose a la cantante de ópera María Callas.

“María Callas es la soprano del siglo XX, que traspasó el mundo de la ópera, logrando una indiscutible popularidad, incluso en este siglo XXI nos conmueve con el sonido de su voz y el arte de su canto”, continúa Logarzo.

“A veces las cartas viven en los sueños” dice el autor que, con su libro, ha hecho un gran homenaje a la soprano helena universal, que fue amante del magnate griego Aristóteles Onasis.

“En este libro “Cartas a María Callas (sin principio ni final)” me permito entrar en el mundo irreal del poema de la vida de esta mujer, que desde la historia a la leyenda, dejó una impronta en mi apreciación operística. Mi compromiso con su arte es entregarle este ramo de rosas rojas de manera epistolar que fue escrito desde mi corazón y puedo decir una vez más con las palabras de Rilke: Las obras de arte viven en medio de la soledad. Sólo el amor alcanza a comprenderlas”.

El libro de Logarzo muestra varias fotos de la diva, alguna de ellas dedicada al propio autor. Logarzo “la ama y conoce su Arte. La amplia y variada carrera que ha desplegado en las lides escénicas le permite atravesar telones y hallar la fantasía para crear una original propuesta. María, sentada serenamente en el óleo de Ulisse Sartini en la Ópera de Atenas, releerá estas cartas que le llegan desde el imaginario!, escribe Marcelo Arce en el prólogo.

Un relámpago que iluminó la escena

Jorge Luís Borges decía que “el libro es la gran memoria de los siglos… Si tienes algo que decir o un mensaje que comunicar, escribe una carta…” Logarzo lo ha hecho a su amor platónico, capaz de escribir en unos versos: “Un relámpago iluminó la escena. Sólo la visión de lo absoluto/ surgió de su persona”.

El autor poeta toma prestada la sentida frase de Georges Sand: “Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto que verte feliz”. “mia prima donna absoluta” es su conclusión.

En suma, un libro de admiración por el arte, de amor puro a una artista diva que trasvasó su figura al mito, reconocido por entero por aquellos que la conocieron y, sobre todo, que la escucharon como Alberto José Logarzo.







martes, 16 de febrero de 2010

Alberto José Logarzo y su poemario “El Concierto Barroco Venecia"

“El Concierto Barroco Venecia”
Alberto José Logarzo
Introducción: Lidia A. Viola
Poesía
Vinciguerra. Colección Metáfora
Buenos Aires. Argentina





Julia Sáez-Angulo


El libro “El Concierto Barroco Venecia” se abre con la cita: “La poesía es el refugio de una implacable desolación”, de Atilio Jorge CastepoggiAtilio Jorge Castepoggi. La poesía de Logarzo es filosófica, reflexiva de la vida que pasa y no se detiene, en la que la presencia del pasado no siempre se puede aliviar con el olvido. Es el “panta rhei” de los griegos, en este caso junto a la belleza casi eterna de Venecia.

Alberto José Logarzo (Buenos Aires) es egresado de la Escuela de Bellas Artes y cursó estudios de Arte, Antigüedades y Literatura en Europa, después de haber estudiado escenografía, escenotécnia e iluminación como egresado del Departamento de Vestuario del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón de Buenos Aires.

Venecia es la ciudad con la más asombrosa escenografía del mundo y esto, para el autor escenógrafo, tuvo que ser un impacto muy especial. Hay topos que, pese a estar mediatizados por una extensa literatura, son tan poderosos que no dejan de asombrar hasta producir el mal de Stendhal, precisamente en Venecia: enfermar ante tanta belleza.


Salvado por la poesía

Logarzo ha sofronizado el mal con la poesía. La escritura le ha salvado y ha cristalizado en palabras de su lengua, en español, la belleza del norte de Italia que va más allá de la simple visualidad de los lugares o sus obras de arte. El poeta no se queda en la mera objetividad de los ojos sino que ahonda en la realidad invisible de las mismas. En Italia, un país que está en sus raíces, a juzgar por los apellidos.

Para un estudioso del Arte, Venecia como Florencia, son claves de sugerencia, El poemario de Logarzo comienza con “Palacio Ducal” y la obra “El triunfo de Venecia” de Veronese. Sus versos no son descriptivos sino asociaciones sabias y profundas del pensamiento. Termina con el poema “Amor” que es una declaración fervorosa hacia la Ciudad de los Canales, ese palafito imposible e irreal. “la belleza es la expresión estética del amor” dice Londsay Kem, en cita de Lidia A. Viola.

Entre medias, poemas con títulos como Rosalba Carriera, una de las pocas mujeres artistas de la gran pintura; Tadsio, el personaje de Thomas Mann; el célebre Café Florián; los distintos palacios de Venecia como el Carezonico, Labia o el de Oro. El teatro La Fenice… Venecia no se acaba nunca y la “vedutta” de Logarzo en palabras se suma las de Canaletto y Guardi en pintura.