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jueves, 15 de septiembre de 2022

"El beso de la mujer araña", éxito de Eusebio Poncela en el Teatro Bellas Artes

Eusebio Poncela e Igor Yebra en "El beso de la mujer araña"



L.M.A.

16.09.2022.- Madrid

Sinopsis : ¿Qué es ser hombre?

En la cárcel, Molina y Valentín son compañeros de celda. Molina, es una mujer en un cuerpo de hombre, encerrado por seducir a un menor. Valentín es un activista político, que quiere cambiar el mundo torturado durante los interrogatorios. Para escapar de la realidad, Molina evoca películas antiguas, a través de las cuáles en un proceso de identificación con sus protagonistas y secundarios, reflexionan sobre su propia vida y su identidad política y sexual. Un combate interior con muchas heridas abiertas y una pantera que no deja de rugir.
    Una historia prohibida que saca a la luz la necesidad de amar del ser humano. Valentín y Molina durante su encierro son compañeros de un viaje existencial, un viaje de liberación. Se trata de un casi thriller que huele a bolero. Mientras fuera de su aislamiento reinan la muerte y la tortura, sueñan un mundo que sigue esperando una revolución. La liberación política pasa por la liberación de los cuerpos.
“Cuando oscurece siempre se necesita a alguien”.

Comentario crítico
    Eusebio Poncela da vida al personaje de Molina, con una soberbia interpretación, a la que da réplica Igor Yebra, ambos en una celda por distintos motivos: uno, político, y otro, homosexualidad.
    Basada en la novela del autor argentino Manuel Puig, la historia fue llevada al cine en 1985, en la dirección de Victor Babenco, con mayor crudeza que la que presenta el escenario teatral, remarcando la tortura de la dictadura argentina y por ende de cualquier régimen totalitario.
    Una celda como lugar, dos hombres diferentes, con objetivos distintos y un diálogo que va de la narración de una película para matar el tiempo, a la ternura, pasando por lo escatológico.
    Hoy, no hay obra teatral sin homosexualidad sobre el escenario. Los signos de los tiempos. "El beso de la mujer araña" cumple los parámetros a la perfección.
    Una obra de 105 minutos que se lleva bien con registros de humor, más que de tragedia, aunque la bordea.
    Eusebio Poncela borda el papel y conmueve. No convence tanto el preso político, porque no acaban de llegar sus reivindicaciones, quizás porque el autor no las ha precisado con vigor en el texto.

    Reparto

Eusebio Poncela

Igor Yebra

Ficha artística

Autor: Manuel Puig

Dirección: Carlota Ferrer

Ayudante de dirección: Manuel Tejera

Versión: Diego Sabanés

Diseño de escenografía: Eduardo Moreno

Diseño de iluminación: David Picazo

Diseño de vestuario: Carlota Ferrer

Diseño gráfico: María La Cartelera

Espacio sonoro: Tagore González

Productor: Jesús Cimarro

Una producción de Pentación Espectáculos

Colabora:    El Teatro Bellas Artes ha sido rehabilitado mediante subvenciones otorgadas por el Consorcio de Rehabilitación de Teatros de Madrid

domingo, 25 de febrero de 2018

“Juguetes rotos”, a vuelta con la homosexualidad fuera de temporada, en el Teatro Español


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J.S.A.

26/02/18 .- MADRID .-

La obra PRESENTA LOS PROBLEMAS  y sufrimientos varios   de los homosexuales masculinos en época franquista con dos personajes muy  diferentes en cuanto a la familia que nacen y la vida que llevan:

MARIO.  El protagonista. Atrapado en un sexo  con el que desde niño se encuentra descontento. Sufre problemas en su familia -con su propio padre- y con su entorno. Escapa del pueblo y marcha a Barcelona,  buscando ser libre y poder vivir sin que lo zahieran constantemente. Allí  encuentra a Dorin. 

 Mario viste y peina  siempre como un hombre, en Barcelona trabaja en una barbería/peluquería. Solo alguna vez y a escondidas se pone una prenda femenina.  Se enamora y parece que es correspondido, al menos en la obra nada nos indica lo contrario. Su gran deseo es ser mujer. Poderse operar, poco posible dado sus escasos medios. Personaje  bien interpretado por Nacho Guerreros, conocido por el público por su personaje de “Coque” en la serie televisiva “La que se avecina”.

DORÍN.   Su historia es más encanallada. De familia valenciana, no ha tenido graves  problemas en ella: su padre, republicano hasta la médula, decía que prefería tener un hijo así, antes que tener uno cura. En cambio tiene todos los del entorno: mariquita declarado cae  muy joven en una redada y da con sus huesos en la cárcel de Valencia, donde sufre abusos y violaciones sin cuento.

 Al salir huye a Paris y logra trabajar en el mundo del espectáculo y después en Barcelona como vedette. Vende su cuerpo. La conocemos vestida de mujer, mejor dicho de travesti: excesiva y provocativa. En Barcelona encuentra a Mario recién llegado a la ciudad,  al que ayuda. La mistad  verdadera surge. Personaje interpetado por Kike Guazan.

MI IMPRESIÓN

La obra recrea tiempos ya pasados, por fortuna. El mundo gay actual es exactamente lo contrario de lo que la obra muestra. En ese sentido es anacrónica y aporta poco al mundo actual.
Excelente actuación de ambos intérpretes.  Muy de destacar la de Kike Guaza.

Kike Guaza, polivalente, interpreta muy bien varios personajes a lo largo de la obra. Fundamentalmente el de Dorin. Muy creíble en Dorín…salvo cuando sale de vestido, mejor dicho desvestido de  vedette bajando las escaleras con ridícula peluca de cortas plumas blancas de ¿gallina? ¿de paloma?

 Su cuerpo masculino y delgadísimo, por muy depilado que está, no trasmite sensación femenina alguna. Lógicamente, el sujetador no tiene nada que sujetar.  Cualquiera que haya visto espectáculos similares de travestis  en Madrid o Barcelona  a  finales de los setenta/ochenta sólo puede sonreír con la comparación.

Sobran los desnudos con exhibición total de genitales, especialmente en la triste y dramática muerte de Dorín. Nada aporta.

 La tranformación  en la última escena de Mario en Dorin, vestido con su excesivo vestido rojo y sus taconazos del mismo color, volviendo a su pueblo con la maleta de la mano, ¿a qué viene?. Mario no es Dorín, no puede serlo, sus vivencias son distintas y su manera de llevar la homosexualidad también. Todos los homosexuales no son iguales. En mi opinión esa escena hace flaco favor al mundo homosexual.

La escenografía. Ya nos habíamos enterado que en la casa de Mario había un palomar, que identifica la libertad con las palomas, que en la escena  final, trasvestido  de Dorin, abre la jaulas de las palomas…pero  ¿era necesario llenar todo el escenario de jaulas durante toda la representación? ¿y llenar el suelo de plumas de palomas?

La obra es de Carolina Román. El título de la obra trae a la memoria el de la película sobre el boxeador Urtaín. 



jueves, 8 de noviembre de 2012




Políticos y Tribunales corruptores del lenguaje de los ciudadanos



Julia Sáez-Angulo

         El Tribunal Constitucional, un tribunal de nombramiento político y a su vez tribunal de instancia que puede anular al Tribunal Supremo, está resultado un tribunal injusto, por su tardanza en dictar sentencia y ya se sabe que justicia lenta, igual a  sentencia injusta. Afirmación de manual de Teoría General del Derecho.

         Siete años ha tardado en emitir la sentencia sobre el “matrimonio” homosexual y ha dado lugar a que veintidós mil personas se hayan unido en ese contrato de denominación inadecuada e inexacta, ateniéndonos simplemente al Diccionario de la real Academia Española de la Lengua, DRAE.

         La denominación se debe al malhadado presidente Rodríguez Zapatero, encantado con dividir y fraccionar la sociedad, en meternos a todos en una suerte de guerra/civilismo peligroso e inconveniente; un cristianófobo diáfano. Zapatero actuó en contra de la opinión de los cristianos y de buena parte de la sociedad española.

 Un contrato civil entre homosexuales hubiera bastado para defender sus derechos, pero no manipulando y corrompiendo el lenguaje como hizo y como ahora ha ratificado el Tribunal más político de cuantos tenemos (como para reírse de otros tribunales del pasado).

         Cuando en la Real Academia de la Lengua Española se presentó un nuevo diccionario de validez para todos los países que hablan español, un periodista preguntó si se había modificado la definición de matrimonio, y su entonces presidente, García de la Concha, dijo que las palabras las crea el pueblo y nadie entendía por matrimonio la unión homosexual en la comunidad de habla hispana.

         Los políticos y tribunales se ponen papistas, el Tribunal Constitucional se hace también cámara legislativa, aparte de Tercera Cámara alta y los ciudadanos, el pueblo, estamos a su merced de entrometidos, injustos y manipuladores/corruptores del lenguaje. Sus competencias han de tener límites para que no nos hagan pasar a los ciudadanos por sus horcas caudinas.

En suma, con la citada sentencia del Constitucional sobre los homosexuales, se instala la dictadura de los políticos a partir de los votos sobre materias que no son de su competencia como es el lenguaje, alegando como “argumento jurídico” el pensamiento dominante o la presión homosexual que llega hasta el insulto cuando no se piensa como ellos (véase también la normativa de rebajar la edad sexual a los trece años que también se debió en buena parte al lobby homosexual, como se vio en las colaboraciones y declaraciones públicas de muchos de ellos).

         Otro día lamentable para el progresivo desprestigio de los tribunales de justicia en España, la sentencia sobre el “matrimonio” homosexual, que debiera llamarse andromonio o ginomonio, con claras palabras griegas.
        

         Ahí está el viejo dicho de “corrompe el lenguaje y conseguirás lo que te propones”: cambiar el agua de la pecera sin cambiar los peces. Ahora el lenguaje lo manipulan y corrompen los políticos y tribunales, que lo quieren imponer a sus sociedades por la vía de la partitocracia, que impone su filosofía y creencias.

         El Partido Popular, con su cobardía congénita, es incapaz de legislar con auctoritas y convencimiento lo que dice creer y esto ha de pasarle factura entre sus electores. No vaya a creer que sus votos están cautivos.