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miércoles, 27 de abril de 2022

LA NOCHE DE LOS LIBROS EN LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES



Víctor Morales Lezcano

    La Residencia de Estudiantes (CSIC) ha consagrado su Noche de los Libros (22/04/2022) a una publicación de considerable valor histórico, cultural y musicológico. La aportación que supone la obra de marras constituye una cima de la investigación y la publicística en torno a Manuel de Falla (1876-1946). 

Los fundamentos documentales que se recogen con fehaciente probidad en los dos volúmenes de la obra que aquí se comentan abarcan correspondencia, recopilación periodística, acervo fotográfico, biblioteca personal del compositor y manuscritos musicales, dibujos, grabados y un largo etcétera de diversas fuentes documentales que testimonian las dimensiones de un personaje, una época y una sensibilidad creativa sin par. 

Así pues, conviene retener la siguiente referencia: Manuel de Falla-Adolfo Salazar. Epistolario (1916-1944). Edición de Consuelo Carredano. Publicaciones de la Residencia de Estudiantes (2022).

La última Noche de los Libros celebrada en la Residencia de Estudiantes no debe pasar desapercibida de ninguna manera. Valga por ahora esta escueta referencia por parte de quien tanto ha admirado la personalidad y el legado de don Manuel de Falla. 


                                               ***



miércoles, 27 de enero de 2016

Las marionetas de “El retablo de maese pedro” salen del Real y se cuelan en los colegios



 . Las funciones de El retablo de Maese Pedro cuentan con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E)  
·         La función de El retablo de Maese Pedro del próximo viernes 29 de enero, a las 10.30 h, se retransmitirá en directo a todos los colegios que quieran conectarse a través de la página web Educamadrid: www.educa2.madrid.org/educamadrid, de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid
·         El acceso a la retransmisión es libre y gratuito para todos los centros escolares dentro y fuera de nuestras fronteras
·         La dirección musical está a cargo de Josep Vicent quien, en esta ocasión, se pondrá al frente de la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid (JORCAM) y un reparto formado por Isidro Anaya, Gerardo López y Marisa Martins
·         Los intérpretes brindan su voz desde el escenario a los personajes representados por marionetas gigantes de siete metros de altura, diseñados y manejados por la compañía de títeres Etcétera




 L.M.A.

Madrid, 27 de enero de 2016.- Es espectáculo de marionetas gigantes que estos días da vida en el Teatro Real a los personajes de El retablo de Maese Pedro, de Manuel de Falla, se retransmitirá en directo el próximo viernes, 29 de enero, a las 10.30 horas,  a todos los centros escolares, nacionales e internacionales, que quieran unirse a este acto conmemorativo del IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes

Para ello, sólo tienen que conectarse, con acceso libre y gratuito, a la página webEducamadrid: www.educa2.madrid.org/educamadridde la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid.

Este apasionante espectáculo, que cuenta con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E), está realizado por el Grupo Etcétera, uno de los talleres de títeres más prestigiosos de España, utiliza marionetas de más de siete metros de altura inspiradas fielmente en las originales de 1923, encargadas por Manuel de Falla a Hermenegildo Lanz, abuelo de Enrique Lanz, director de la compañía. La puesta en escena utiliza el recurso del teatro dentro del teatro, mezclando ficción y realidad en una propuesta única, en la que marionetas, músicos y cantantes funden realidad y fantasía. 

La dirección musical está a cargo de Josep Vicent quien, en esta ocasión, se pondrá al frente de la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid (JORCAM) y de un reparto formado por Isidro Anaya, Gerardo López y Marisa Martins. Los intérpretes brindan su voz desde el escenario a los gigantescos personajes que desarrollan la acción.

Inspirado en el Capítulo XXVI de la segunda parte de El Quijote, del que Falla fue fiel lector desde su infancia, El retablo de Maese Pedro cuenta el episodio de la novela cervantina en el que Maese Pedro y su ayudante, Trujamán, ofrecen una función de títeres en la que se cuenta el romance medieval “el retablo de la libertad de Melisendra”. Entre los asistentes a la representación se encuentran Don Quijote y Sancho. El hidalgo, metido de lleno en la acción, confunde la realidad y la ficción. Enrique Lanz ha concebido un espectáculo en el que, emulando a Cervantes, nos transporta a universos diferentes, reales e irreales, tomando del autor el recurso del teatro dentro del teatro. De esta forma, el público se ve envuelto en un juego de ilusiones arropado por la música expresiva e intensa del compositor gaditano.

El retablo de Maese Pedro es una producción del Teatro Real, en coproducción con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO), el Teatro Maestranza de Sevilla, la Fundación Ópera de Oviedo, la Fundación Teatro Calderón de Valladolid y la Compañía Etcétera (con la colaboración de la Junta de Andalucía).   

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jueves, 24 de septiembre de 2015

Zuloaga y Falla, historia de una amistad

En CentroCentro Cibeles, desde mañana hasta el 31 de enero de 2016, con acceso gratuito


  • Ignacio Zuloaga y Manuel de Falla: historia de una amistad recorre la relación personal y los principales proyectos que ambos desarrollaron en común 
  • Exhibe más de cien piezas de documentación epistolar, pictórica, fotográfica, periodística, dibujos, partituras y una treintena de obras originales de Zuloaga
  • Comisariada por José Vallejo y Pablo Melendo, está organizada por CentroCentro Cibeles, Museo Ignacio Zuloaga-Castillo de Pedraza y Archivo Manuel de Falla, con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E) y Fundación Banco Santander


L.M.A.

Madrid, 24-sep-’15.- CentroCentro inaugura hoy la exposición Ignacio Zuloaga y Manuel de Falla: historia de una amistad, muestra que explora por primera vez en profundidad la relación personal y los proyectos profesionales que ambos autores desarrollaron en común, así como la influencia que ejercieron entre sí y en su entorno.

A través de la documentación epistolar, fotográfica, periodística, obra plástica de Zuloaga y musical de Falla, la muestra realiza un recorrido cronológico (1913-1939) por el trabajo conjunto de estos dos excepcionales creadores, contextualizado en su época histórica, un período extraordinario de la modernidad artística. Se exponen más de un centenar de piezas, entre las que destacan una treintena de obras de Ignacio Zuloaga —Lolita, Las tres primasDesnudo del clavelRetrato de Ortega y GassetVista de ToledoEl Cardenal, o el Retrato de Manuel de Falla, entre otras— junto a obras de Pablo Picasso, Manuel Ángeles Ortiz, Hermenegildo Lanz y Eugenio Lucas Velázquez.

La muestra, comisariada por José Vallejo y Pablo Melendo, está organizada por CentroCentro Cibeles junto al Museo Ignacio Zuloaga-Castillo de Pedraza y el Archivo Manuel de Falla, con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E) y Fundación Banco Santander. Han prestado piezas instituciones como el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museu Nacional d’Art de Catalunya, el Museo Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Nacional del Teatro de Almagro, el Ayuntamiento de Granada, Patronato de la Alhambra, colecciones particulares y el Instituto Cervantes de París, entre otros.

Se podrá ver, acceso gratuito, en la 5ª planta del centro hasta el 31 de enero de 2016.

Historia de una amistad
Las investigaciones indican que posiblemente Falla y Zuloaga se conocieron en París en 1910, pero no es hasta 1913 que hay prueba documental de su relación. En esta fecha arranca el recorrido de la exposición, con la carta en la que el compositor solicita una pequeña ayuda y consejos a su amigo pintor para la puesta en escena de La vida breve. Tras este primer contacto, ambos mantienen una relación epistolar, en la que, como explica el comisario de la exposición, José Vallejo, “se traslucen los éxitos, los fracasos, las inquietudes sociales y políticas, las ilusiones, los problemas familiares y, sobre todo, la forma de ver la cultura española y el arte de estos dos magníficos creadores”.

Zuloaga y Falla se encuentran en París, Madrid y Granada, entre otras ciudades, a lo largo de dos décadas. Su relación de amistad les anima a trabajar juntos en un gran proyecto en el que música y escena cuentan con la dirección de los dos. Un propósito que tardará quince años en formalizarse, cuando en 1928 representen El retablo de maese Pedro, en la Ópera Cómica de París.

El retablo es la culminación profesional conjunta de una relación que a lo largo de veinte años les lleva a colaborar en diversos proyectos que, en su mayoría, tienen siempre un interés social. Entre otros, destacan: la inauguración del proyecto de Zuloaga de las escuelas de Fuendetodos en la casa natal de Goya, en 1917; el trabajo conjunto en la obra escénica sobre la novela de Enrique Larreta La gloria de don Ramiro (1919-1921); el Concurso de Cante Jondo de Granada, organizado por Falla, Federico García Lorca y Fernando Vilchez en 1922; la exposición de Zuloaga ese mismo año en el Museo de Meersmans de Granada; hasta llegar al último encuentro entre los dos artistas en 1932, cuando Falla se aloja en casa de Zuloaga en Zumaya con motivo de la inauguración del Museo de San Telmo y el pintor realiza el conocido retrato del pintor. El recorrido finaliza con la carta de despedida que en 1939 Falla envía a Zuloaga antes de su viaje a Argentina, donde muere en 1946, un año después que su amigo.

El retablo de maese Pedro
La colaboración de Zuloaga y Falla en 1928 enEl retablo de maese Pedro ocupa la sala principal de la exposición al tratarse del proyecto de mayor envergadura que ambos artistas realizaron juntos. El retablo es una obra musical para personajes y títeres, que explora el mundo del teatro dentro del teatro, con libreto inspirado en un episodio de El Quijote, y es una de las creaciones más destacadas y reconocidas del compositor. Se estrenó en Sevilla en 1923 –en versión concierto- siendo su estreno definitivo en París ese mismo año y tras su gran éxito se estrenó en otras ciudades europeas como Ámsterdam (1926), bajo la dirección escénica de Luis Buñuel.

Para la representación de una nueva versión en el Teatro Nacional de la Ópera Cómica de París en 1928, Falla encargó la realización de los decorados, figurines y marionetas para la puesta en escena a Zuloaga. En la exposición se pueden ver dibujos, bocetos a color de la escenografía, y cuatro cabezudos y siete marionetas de cruceta alemana originales que Zuloaga realizó en colaboración con Maxime Dethomas. Estas piezas se exponen por primera vez de forma conjunta desde el estreno. Además, exhibe correspondencia del pintor que refleja el viaje quijotesco que realizó a lo largo de 1927 para inspirarse, así como el manuscrito de la obra.


martes, 15 de septiembre de 2015

Zuloaga y Falla, historia de una amistad

En CentroCentro Cibeles, del 25 de septiembre al 31 de enero de 2016, con acceso gratuito




  • Ignacio Zuloaga y Manuel de Falla: historia de una amistad recorre la relación personal y los principales proyectos que ambos desarrollaron en común

  • Exhibe más de un centenar de piezas de documentación epistolar, pictórica, fotográfica, periodística, dibujos, partituras y una treintena de obras originales de Zuloaga

  • La muestra, comisariada por José Vallejo y Pablo Melendo, está organizada por CentroCentro Cibeles, el Museo Ignacio Zuloaga-Castillo de Pedraza y el Archivo Manuel de Falla, con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E) y Fundación Banco Santander


L.M.A.

Madrid, 15-sep-’15
El próximo 25 de septiembre abre al público en CentroCentro la exposición Ignacio Zuloaga y Manuel de Falla: historia de una amistad, muestra que explora por primera vez en profundidad la relación personal y los proyectos profesionales que ambos autores desarrollaron en común, así como la influencia que ejercieron entre sí y en su entorno.

A través de la documentación epistolar, fotográfica, periodística, obra plástica de Zuloaga y musical de Falla, la muestra realiza un recorrido cronológico (1913-1939) por el trabajo conjunto de estos dos excepcionales creadores, contextualizado en su época histórica, un período extraordinario de la modernidad artística. Se exponen más de un centenar de piezas, entre las que destacan una treintena de obras de Ignacio Zuloaga —Lolita, Las tres primasDesnudo del clavelRetrato de Ortega y GassetVista de ToledoEl Cardenal, o elRetrato de Manuel de Falla, entre otras— junto a obras de Pablo Picasso, Manuel Ángeles Ortiz, Hermenegildo Lanz y Eugenio Lucas Velázquez.

La muestra, comisariada por José Vallejo y Pablo Melendo, está organizada por CentroCentro Cibeles junto al Museo Ignacio Zuloaga-Castillo de Pedraza y el Archivo Manuel de Falla, con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E) y Fundación Banco Santander. Han prestado asimismo piezas para la muestra instituciones como el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museu Nacional de Arte de Catalunya, el Museo Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Nacional del Teatro de Almagro, el Ayuntamiento de Granada y el Instituto Cervantes de París, entre otros.

Se podrá ver, acceso gratuito, en la 5ª planta del centro hasta el 31 de enero de 2016.

Historia de una amistad
Las investigaciones indican que posiblemente Falla y Zuloaga se conocieron en París en 1910, pero no es hasta 1913 que hay prueba documental de su relación. En esta fecha arranca el recorrido de la exposición, con la carta en la que el compositor solicita una pequeña ayuda y consejos a su amigo pintor para la puesta en escena de La vida breve.Tras este primer contacto, ambos mantienen una relación epistolar, en la que, como explica el comisario de la exposición, José Vallejo, “se traslucen los éxitos, los fracasos, las inquietudes sociales y políticas, las ilusiones, los problemas familiares y, sobre todo, la forma de ver la cultura española y el arte de estos dos magníficos creadores”.

Zuloaga y Falla se encuentran en París, Madrid y Granada, entre otras ciudades, a lo largo de dos décadas. Su relación de amistad les anima a trabajar juntos en un gran proyecto en el que música y escena cuentan con la dirección de los dos. Un propósito que tardará quince años en formalizarse, cuando en 1928 representen El retablo de maese Pedro, en la Ópera Cómica de París.

El retablo es la culminación profesional conjunta de una relación que a lo largo de veinte años les lleva a colaborar en diversos proyectos que, en su mayoría, tienen siempre un interés social. Entre otros, destacan: la inauguración del proyecto de Zuloaga de las escuelas de Fuendetodos en la casa natal de Goya, en 1917; el trabajo conjunto en la obra escénica sobre la novela de Enrique Larreta La gloria de don Ramiro (1919-1921); el Concurso de Cante Jondo de Granada, organizado por Falla, Federico García Lorca y Fernando Vilchez en 1922; la exposición de Zuloaga ese mismo año en el Museo de Meersmans de Granada; hasta llegar al último encuentro entre los dos artistas en 1932, cuando Falla se aloja en casa de Zuloaga en Zumaya con motivo de la inauguración del Museo de San Telmo y el pintor realiza el conocido retrato del pintor.

El recorrido finaliza con la carta de despedida que en 1939 Falla envía a Zuloaga antes de su viaje a Argentina, donde muere en 1946, un año después que su amigo.

El retablo de maese Pedro
La colaboración de Zuloaga y Falla en 1928 en El retablo de maese Pedro ocupa la sala principal de la exposición al tratarse del proyecto de mayor envergadura que ambos artistas realizaron juntos. El retablo es una obra musical para personajes y títeres, que explora el mundo del Teatro dentro del Teatro, con libreto inspirado en un episodio de El Quijote, y es una de las creaciones más destacadas y reconocidas del compositor. Se estrenó en Sevilla en 1923 –en versión concierto- siendo su estreno definitivo en París ese mismo año y tras su gran éxito se estrenó en otras ciudades europeas como Ámsterdam (1926), bajo la dirección escénica de Luis Buñuel.

Para la representación de una nueva versión en el Teatro Nacional de la Ópera Cómica de París en 1928, Falla encargó la realización de los decorados, figurines y marionetas para la puesta en escena a Zuloaga. En la exposición se podrán ver dibujos, bocetos a color de la escenografía, y cuatro cabezudos y siete marionetas de cruceta alemana originales que Zuloaga realizó en colaboración con Maxime Dethomas. Estas piezas se exponen por primera vez de forma conjunta desde el estreno. Además, se mostrará correspondencia del pintor que refleja el viaje quijotesco que realizó a lo largo de 1927 para inspirarse, así como el manuscrito de la obra.

lunes, 14 de septiembre de 2015

" Zuloaga y Falla, historia de una amistad" en CentroCentro Cibeles

En CentroCentro Cibeles, del 25 de septiembre al 31 de enero de 2016, con acceso gratuito


  • Ignacio Zuloaga y Manuel de Falla: historia de una amistad recorre la relación personal y los principales proyectos que ambos desarrollaron en común 
  • Exhibe más de cien piezas de documentación epistolar, pictórica, fotográfica, periodística, dibujos, pllo de Pedraza y el Archivo Manuel de Falla, con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E) y Fundación Banco Santanderartituras y una treintena de obras originales de Zuloaga
  • La muestra, comisariada por José Vallejo y Pablo Melendo, está organizada por CentroCentro Cibeles, el Museo Ignacio Zuloaga-Casti

L.M.A.

Madrid, 14-sep-’15
El próximo 25 de septiembre abre al público en CentroCentro la exposición Ignacio Zuloaga y Manuel de Falla: historia de una amistad, muestra que explora por primera vez en profundidad la relación personal y los proyectos profesionales que ambos autores desarrollaron en común, así como la influencia que ejercieron entre sí y en su entorno.

A través de la documentación epistolar, fotográfica, periodística, obra plástica de Zuloaga y musical de Falla, la muestra realiza un recorrido cronológico (1913-1939) por el trabajo conjunto de estos dos excepcionales creadores, contextualizado en su época histórica, un período extraordinario de la modernidad artística. Se exponen más de un centenar de piezas, entre las que destacan una treintena de obras de Ignacio Zuloaga —Lolita, Las tres primasDesnudo del clavelRetrato de Ortega y GassetVista de ToledoEl Cardenal, o el Retrato de Manuel de Falla, entre otras— junto a obras de Pablo Picasso, Manuel Ángeles Ortiz, Hermenegildo Lanz y Eugenio Lucas Velázquez.

La muestra, comisariada por José Vallejo y Pablo Melendo, está organizada por CentroCentro Cibeles junto al Museo Ignacio Zuloaga-Castillo de Pedraza y el Archivo Manuel de Falla, con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E) y Fundación Banco Santander. Han prestado asimismo piezas para la muestra instituciones como el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museu Nacional de Arte de Catalunya, el Museo Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Nacional del Teatro de Almagro, el Ayuntamiento de Granada y el Instituto Cervantes de París, entre otros.

Se podrá ver, acceso gratuito, en la 5ª planta del centro hasta el 31 de enero de 2016.

Historia de una amistad
Las investigaciones indican que posiblemente Falla y Zuloaga se conocieron en París en 1910, pero no es hasta 1913 que hay prueba documental de su relación. En esta fecha arranca el recorrido de la exposición, con la carta en la que el compositor solicita una pequeña ayuda y consejos a su amigo pintor para la puesta en escena de La vida breve. Tras este primer contacto, ambos mantienen una relación epistolar, en la que, como explica el comisario de la exposición, José Vallejo, “se traslucen los éxitos, los fracasos, las inquietudes sociales y políticas, las ilusiones, los problemas familiares y, sobre todo, la forma de ver la cultura española y el arte de estos dos magníficos creadores”.

Zuloaga y Falla se encuentran en París, Madrid y Granada, entre otras ciudades, a lo largo de dos décadas. Su relación de amistad les anima a trabajar juntos en un gran proyecto en el que música y escena cuentan con la dirección de los dos. Un propósito que tardará quince años en formalizarse, cuando en 1928 representen El retablo de maese Pedro, en la Ópera Cómica de París.

El retablo es la culminación profesional conjunta de una relación que a lo largo de veinte años les lleva a colaborar en diversos proyectos que, en su mayoría, tienen siempre un interés social. Entre otros, destacan: la inauguración del proyecto de Zuloaga de las escuelas de Fuendetodos en la casa natal de Goya, en 1917; el trabajo conjunto en la obra escénica sobre la novela de Enrique Larreta La gloria de don Ramiro (1919-1921); el Concurso de Cante Jondo de Granada, organizado por Falla, Federico García Lorca y Fernando Vilchez en 1922; la exposición de Zuloaga ese mismo año en el Museo de Meersmans de Granada; hasta llegar al último encuentro entre los dos artistas en 1932, cuando Falla se aloja en casa de Zuloaga en Zumaya con motivo de la inauguración del Museo de San Telmo y el pintor realiza el conocido retrato del pintor.

El recorrido finaliza con la carta de despedida que en 1939 Falla envía a Zuloaga antes de su viaje a Argentina, donde muere en 1946, un año después que su amigo.

El retablo de maese Pedro
La colaboración de Zuloaga y Falla en 1928 en El retablo de maese Pedro ocupa la sala principal de la exposición al tratarse del proyecto de mayor envergadura que ambos artistas realizaron juntos. El retablo es una obra musical para personajes y títeres, que explora el mundo del teatro dentro del teatro, con libreto inspirado en un episodio de El Quijote, y es una de las creaciones más destacadas y reconocidas del compositor. Se estrenó en Sevilla en 1923 –en versión concierto- siendo su estreno definitivo en París ese mismo año y tras su gran éxito se estrenó en otras ciudades europeas como Ámsterdam (1926), bajo la dirección escénica de Luis Buñuel.

Para la representación de una nueva versión en el Teatro Nacional de la Ópera Cómica de París en 1928, Falla encargó la realización de los decorados, figurines y marionetas para la puesta en escena a Zuloaga. En la exposición se podrán ver dibujos, bocetos a color de la escenografía, y cuatro cabezudos y siete marionetas de cruceta alemana originales que Zuloaga realizó en colaboración con Maxime Dethomas. Estas piezas se exponen por primera vez de forma conjunta desde el estreno. Además, se mostrará correspondencia del pintor que refleja el viaje quijotesco que realizó a lo largo de 1927 para inspirarse, así como el manuscrito de la obra.


martes, 29 de enero de 2013





Jorge Pardo triunfa con su saxofón  en Corral de la Morería




Jorge Pardo



Julia Sáez-Angulo

         Galardonado con el título de Mejor Músico Europeo 2012 por la Academia Francesa del Jazz,  Jorge Pardo es un magnífico saxofonista de flamenco y de jazz, que se ha presentado en el célebre Corral de la Morería durante los días 28, 29, 30 y 31 de enero de 2013. Su actuación en Madrid ha constituido todo un éxito y el público aplaudió con calor su interpretación de “El amor brujo” de Manuel de Falla entre otras.

         La bailaora Blanca del Rey, propietaria de Corral de la Morería hizo la presentación del esperado músico Jorge Pardo (Madrid, 1955) que no defraudó con su arte y su saber estar en el tablao, bien integrado con bailaoras, cantantes y palmeros, después de su actuación en solo tanto con la flauta como con el saxo.


         Colaborador en ocasiones con Paco de Lucía, Jorge Pardo es un intérprete  que sabe mezclar las músicas, que conocen los matices de los metales a fondo y que sabe transmitir con calidad el arte más hermoso y abstracto de los hombres.
A4 Flamenco rescata esta noche «palos que no se suelen interpretar»

Inmaculada Ortega


         También actuó la bailaora jerezana Inmaculada Ortega, una jerezana con brío, brava, pícara, sonriente, arrogante o dramática, con preciosos tajes de faralaes, para dar gloria a la magia del flamenco, acertado patrimonio de la humanidad. Ha sido invitada por José Meneses, Jorge Pardo, Enrique de Melchor y Víctor Monge “Serranito.


         José Maldonado, el otro bailaor cautivó or su arte, su juventud, su belleza y sensualidad. Titulado en Flamenco y Danza Española en Barcelona, actualmente reside y traba en Madrid. Con chaqueta de terciopelo granate y chaleco negro, apareció magnífico bailando en el tablao, moviendo brazos y manos, glúteos a lo Federico y piernas en prolongados zapateados. De negro y brillo en la segunda parte, más entonado, su cuerpo y su baile cautivaron al público.
        
         Espléndidas las tres bailaoras del cuadro flamenco, muy diferentes entre sí, estuvieron sublimes en el baile de los abanicos, entre el jalear de ¡Ole!, ¡Más allá!, ¡Aire!... Un cuadro flamenco que nadie debe perderse estos cuatro días.