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miércoles, 10 de febrero de 2010

"Novalis, La nostalgia de lo invisible" , Vida y Obra del poeta

Novalis. La nostalgia de lo invisible
Antonio Pau
Editorial Trotta
Madrid, 2010 (261 pags)


Julia Sáez-Angulo

Novalis es un poeta grande del Romanticismo. Un poeta de poetas por lo profundo de su magisterio. Antonio Pau, experto en poesía alemana, ha escrito el libro “Novalis. La nostalgia de lo invisible”, editado por Trotta en el que da cuenta de la vida y obra, tan imbricadas, del escritor germánico.

Antonio Pau recuerda en su “Nota Preliminar” que Juan Ramón Jiménez eligió una cita de Novalis (1772 – 1801) al abrir su libro “Platero y yo”: “Donde quiera que haya niños, existe una Edad de Oro”.

“Novalis llegó a España a través de Maeterlinck. Maurice Maeterlinck desveló a Novalis a varias generaciones de franceses, y también –en menor medida- de españoles. Maeterlinck tradujo a Novalis en 1892. Poco después estuvo en Madrid y le recibieron los escritores del noventa y ocho”.

“Novalis fue un hombre bueno, de una bondad infantil y madura a la vez. Friedrich Schlegel le escribía en una carta a su hermano August: “Novalis cree que no existe el mal en el mundo”, señala Pau. “La vida y la obra de Novalis están impregnadas de esa mirada de bondad –recia y enteriza, no blanda ni lacrimosa- con que Novalis lo contemplaba todo. Se suele asimilar lo romántico a una candidez pueril, a una ensoñación vaporosa y vaga. Y Novalis era riguroso y preciso. Por eso escribió: “La exactitud científica es lo absolutamente poético”.

“Novalis. La nostalgia de lo invisible” es un libro que va siguiendo el pulso de la vida del poeta al ritmo de su composición poética. La vida del poeta se truncó muy pronto, lo que terminó con una obra hermosa que podría haber continuado y enriquecido. Una obra muy filosófica, de ahí el aprecio de la misma ha despertado en diferentes generaciones de vates.

Romanticismo cristalizado en Novalis

El romanticismo alemán está cristalizado en Novalis y así lo declaró Georg Lukács cuando dijo “Novalis es el último poeta auténtico de la escuela romántica. Sólo en él se transformó el alma entera del Romanticismo en poema. La vida y la obra de Novalis –es inútil tratar de huir del lugar común- forman una unidad inescindible, y como tal unidad es un símbolo del Romanticismo en su plenitud”

El libro, de pastas duras, va ilustrado con fotografías de época, algo que enriquece notablemente el volumen y la comprensión del mismo.

El autor, Antonio Pau, miembro del Instituto de España y premio de Ensayo y Humanidades Ortega y Gasset 1998 tiene en su haber más de cuarenta libros.

lunes, 21 de diciembre de 2009

María Huidobro publica un bello poemario sobre los Niños



ninos timidos y extrovertidos

Niños, la más pura expresión de lo adorable
María Huidobro
Madrid, 2009




Julia Sáez-Angulo

Escritora fecunda y poeta versátil, María Huidobro (Burgos) nos sorprende ahora con un libro de poemas insólito titulado “Niños, la más pura expresión de lo adorable”, un homenaje a los más pequeños por la vía del verso, del asombro, de la admiración y del amor a los más pequeños.

“Un niño es un amor hecho visible” decía Novalis. María Huidobro, profesora de lenguas, suscribe los versos de Luzmaría Jiménez Faro: “Niño, sueño perfecto/ de todo lo creado”, que abre el poemario. El libro lo escribió durante una convalecencia y es una reflexión sobre un período muy concreto del hombre, el de su inicio.

Los poemas de Huidobro son una mirada a la infancia desde la atalaya de madurez, una exaltación de la pureza y la espontaneidad de los primeros años de la vida donde está todo por hacer y marcar. La mirada de la poeta es de inmensa ternura y conocimiento al mismo tiempo.

Los tiempos fabulosos de la vida

El libro se estructura en nueve partes: “Niños, alada levedad de vuelo angélico”; “El maravilloso mundo de los niños; “Infancia, mágica palabra”; “Ojos que ven lo invisible”; “El corazón del niño es un tesoro”, “Tierno jazmín, el alma de los niños”; “La condición humana de los niños”; “El sueño de los niños tiene magia” y “Desvelo”.

“Entre ángeles y niños” titula la presentación del poemario el editor Basilio Rodríguez Cañada, que lo describe como “un homenaje a los tiempos fabulosos de la vida, como los definía Leopardi, una exaltación de la pureza y autenticidad de los primeros años de nuestra existencia. Una obra que transmite el inmenso amor que profesa su autora a quienes tienen el divino poder de sumergirnos en las ilusiones”.

“Todos los niños llevan en los ojos/ una huella de Dios, inconfundible, / un reflejo divino de lo excelso,/ y la luz celestial del brillo eterno”, dice en uno de sus poemas. Después de los bellos haikus escritos en libros anteriores, sorprende esta visión y atención a la infancia.