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miércoles, 8 de mayo de 2024

Regreso al mundo de los templarios, con aire de fiesta . Monzón, en Huesca, recrea la infancia del que sería Jaime I el Conquistador

Castillo de Monzón. Huesca


    L.M.A.

            08.05.2024 .- Cientos, miles de caballeros templarios vestidos de blanco con su capa con la cruz anconada roja al viento, luchas y justas a pie o a caballo, decenas de puestos en el mercado medieval, jaimas con artesanía, representaciones teatrales, desfiles, bailes, conciertos, pasacalles, talleres, actividades para niños, visitas al castillo, carrera de obstáculos, concurso de trajes, de escaparates y de decoración de mesones medievales, etc. y por supuesto abundancia de viandas y buen vino.

Este es el plan que propone a mediados del mes de mayo, el pueblo de Monzón en Huesca, a orillas del río Cinca, en su fiesta más popular y de mayor contenido histórico que lleva el nombre de Homenaje Templario a Jaime I y Guillem de Mont-Rodón declarada de Interés Turístico de Aragón, que busca conseguir que sea de Interés Nacional. Esta festividad, celebrada año tras año desde 2010 (con el paréntesis de los dos años de la pandemia), busca conmemorar la llegada y estancia en Monzón, siendo niño, del que sería rey Jaime I, El Conquistador y su tutela por la Orden del Temple, entre los años 1214 y 1217, cuando apenas tenía 6 años. Es por eso que se honra la figura del comendador de la Orden, Guillem de Mont-Rodón, quien aleccionó al huérfano rey Jaime durante su dura infancia, y que a la postre forjaría su carácter como monarca.

Durante los años en que Jaime I residió en la capital del Cinca Medio, Monzón se convirtió en el centro de todas las atenciones del reino. Fue aquí donde comenzó la apasionante historia de un niño destinado a convertirse en uno de los reyes más grandes de la Historia de Aragón y de España.

Su infancia no fue fácil. Cuando tenía tres años, el futuro Jaime I quedó bajo la custodia de Simón de Montfort y fue recluido en el castillo de Carcasona. A la muerte de su padre Pedro II en la batalla de Muret, Montfort se vio obligado a entregarlo a los aragoneses contra su voluntad por orden del papa Inocencio III. Cuando fue devuelto, parte de su crianza se puso en manos de los caballeros templarios del castillo de Monzón, donde estaba la sede general de la Orden del Temple en Aragón y Cataluña. El maestre Guillem de Mont-Rodón era el tutor del niño, que vivió allí con su primo, Ramón Berenguer de Provenza, de su misma edad.

Esplendor medieval

Durante el fin de semana del 17 al 19 de mayo, Monzón recupera el esplendor medieval con un programa lleno de acontecimientos y recreaciones que conmemoran la llegada y estancia en la localidad de El Conquistador. Escenario no le falta, Monzón posee un casco histórico bien conservado en el que destacan edificios de interés como el Ayuntamiento, Casa de Pano, el Palacio de los Luzán, la Casa de Zazurca o la casa natal de Joaquín Costa, político, jurista, economista e historiador, en la que se ha creado un museo en torno a su figura.

Pero sin duda su imagen más notable y marco especial para la fiesta templaria es la inconfundible e imponente silueta de su castillo, elevado sobre una colina, con orígenes en el siglo IX. Declarado Monumento Nacional, fue erigido por los musulmanes; posteriormente sería sede de la principal encomienda templaria de la Corona de Aragón, donde se educó al infante Jaime I, futuro rey de Aragón. En la actualidad, el castillo acoge un interesante Centro de Interpretación sobre el fascinante mundo de los monjes-guerreros de la Orden del Temple. Otro de los monumentos más sobresalientes de Monzón es la concatedral de Santa María del Romeral, de origen románico, donde en tiempos se celebraron varias sesiones de cortes de la Corona de Aragón. Ambos con vitola de monumento histórico-cultural de interés nacional, acogieron a reyes y nobles.

Momentos especiales de la fiesta

Aunque durante los tres días que dura la fiesta hay decenas de actividades diversas, tres son los momentos especiales que no hay que perderse: “El Concejo de Monzón y su pueblo reciben al rey Jaime”. Solo han pasado unos días desde que, en Lérida, la nobleza aragonesa reconociera como heredero al huérfano infante Don Jaime y le jurasen fidelidad. Por deseo de su madre y del consejo de regencia, será educado y protegido en Monzón por la Orden del Temple. El Concejo de Monzón, formado por el Juez y los Alcaldes de las parroquias, junto con el pueblo, esperan en la Plaza Mayor la llegada para agasajar al rey con músicas y danzas. De forma inesperada, Diego de Marcilla, un caballero turolense, y su escudero Esteban, de camino a las tierras del sur, han oído de la llegada del joven rey a Monzón, ellos que lucharon en Muret, junto a su padre el rey Pedro, quieren aprovechar la ocasión para rendirle vasallaje a su nuevo Señor, Jaime I.

En el espectacular castillo de Monzón, el infante Jaime es presentado a la encomienda del temple de Monzón. Los templarios del castillo de Monzón se reúnen en un Capítulo extraordinario para recibir al rey Jaime. Por primera vez el niño sube al castillo y en su Sala Capitular el Maestre Guillem de Mont-Rodón le presentará a sus maestros y caballeros, quienes le van a enseñar y acompañar durante los próximos años. Y una sorpresa, otro niño, su primo Ramón Berenguer, también le espera. También en el castillo tendrá lugar en 1217. Despedida del rey Jaime I. Han pasado tres años desde que llegó a Monzón el rey Jaime. Las vecinas de la villa lo han visto crecer y saben de sus progresos. Pero un rumor corre por las calles, un duro momento se acerca, el de la partida de rey. Y las despedidas no le gustan a nadie.

Pero, por supuesto en la fiesta hay muchas más escenas de interés, como el desfile templario con antorchas en la noche del viernes, seguido de danzas medievales en honor al nuevo Concejo. En la mañana del sábado tiene lugar el desfile Partida de las tropas y gentes de Monzón al encuentro del rey Jaime I, desde el Mercado Medieval al campamento de recreación y comienzan los momentos de acción que más llaman la atención, como las Escaramuzas entre aragoneses y castellanos y un momento emotivo, la interpretación del Himno de Mont-Rodón. Durante toda la tarde se suceden los desfiles, danzas, pasacalles y los actos en el castillo y sus inmediaciones.

Entre los actos del domingo, el más vistoso es el Torneo medieval a caballo en honor al rey Jaime junto al río Sosa que tiene lugar por la mañana. El pequeño rey Jaime I ya está en Monzón. Largo ha sido el viaje de vuelta tras su cautiverio en Francia. Los nobles de Aragón y Catalunya quieren honrarlo como se merece, por eso han preparado un torneo en su honor. Los mejores y más famosos caballeros, sus vasallos, se batirán por el favor del monarca. Un torneo a ultranza donde los golpes, las cargas y los combates son reales, como se hacía en el siglo XIII. Y, a última hora del domingo, la entrega del Premio Mont-Rodón del año, la 1217. Despedida del rey Jaime I y la Clausura del Homenaje, con la lectura de la carta del rey Jaime a Monzón y, de nuevo, la interpretación del Himno Mont-Rodón. De que todo eso sea posible se encargan más de un centenar de entidades, asociaciones y colectivos implicados en la organización. Estos colaboran con el Ayuntamiento que impulsa esta fiesta desde las concejalías de Turismo y Ferias.

Mercado, campamento y talleres

Sin duda el lugar más animado durante los días de la fiesta es el Mercado medieval de Artes y Oficios que acoge casi un centenar de puestos donde es posible comprar de todo: ropa, artesanía medieval, joyas y bisutería, todo tipo de comidas. También hay que destacar la reconstrucción histórica de un campamento medieval de la alta Edad Media, donde se reproducirá cómo era la vida tanto civil como militar en la alta Edad Media. Un museo viviente estructurado por zonas en el que se desarrollarán diferentes escenas medievales de los siglos X al XIII con el mayor rigor y fidelidad histórica posibles. Exposiciones permanentes de armas, armaduras, elementos de vida civil, vestimenta y costura altomedievales.

Otro apartado interesante es el de los talleres, muchos de ellos dedicados a los niños. Hay para todos los gustos: Taller de cobre, de instrumentos musicales, de torno, de escritura medieval, de cestería tradicional, de vidrio soplado, de construcción de maquetas medievales, de fragua artesana, de cocina medieval...

Y a propósito de cocina, no hay que olvidar que, entre desfile y desfile, entre danzas y torneos, hay que buscar tiempo para disfrutar de la gastronomía medieval y de la actual en Monzón. No pueden faltar los derivados de la matacía, como se denomina en la zona la fiesta de la matanza del cerdo: longanizas, morcillas, chorizos o las típicas tortetas, con base de sangre, pan rallado, harina y manteca y a la que añaden otros elementos como huevos, anís, ralladura de limón, azúcar... también las judías caparronas originales de Monzón que suelen tomarse con setas, el ternasco asado, las empanadas de calabaza y para endulzarse la vida, los pasteles Templarios, con hojaldre caramelizado con leche, mantequilla y almendra, las Alegrías de Monzón, cerezas bañadas en licor y recubiertas de chocolate y las Barbaritas, bizcocho de almendra decorado con cerezas y con forma de flor.

domingo, 4 de diciembre de 2022

COVADONGA LEYVA, "Ángel templario" y tres autorretratos alegóricos de la pintora

"Ángel templario", pintura de Covadonga Leyva



Julia Sáez-Angulo

Fotos: Pedro García Molano

4/12/22.- Madrid.- Covadonga Leyva es la pintora hiperrealista más refinada y exigente de nuestro panorama artístico. Su capacidad de percepción y su sensibilidad estética hace que sus figuras y retratos sean de lo más cotizado. Actualmente ha preparado el cuadro “Ángel templario” para la exposición “Templarios” en Granada -su ciudad natal- el próximo 22 de diciembre. El comisario de la muestra es Juan Antonio Ramírez.

Covadonga Leyva, que reside en Madrid, en el céntrico y tradicional barrio de las Letras, ha presentado el cuadro a un grupo de colegas artistas visuales y críticos. “Angel templario” es un bello rostro, misterioso, un tanto equívoco o ambiguo, que interroga al espectador.

La pintora ha llevado a cabo también, recientemente, tres autorretratos como modelo de distintas representaciones simbólicas o alegóricas de tono barroco, para obviar el tradicional retrato clásico, áulico o académico.

“Dos de ellos, con un tocado de pompas, uno de ellos representa la serenidad y el otro el desafío, es decir estados de ánimo; el otro tiene un tocado de ave, que oculta la cara, es un estado de autodefensa y soledad”, explica la pintora. Hay clientes que gustan de este singular tipo de retratos. 

Los cuadros de niños que Covadonga lleva a cabo son de una belleza singular, en los que extrae la inocencia o agudeza de unos rostros infantiles. Le gusta el pequeño o mediano formato aunque también trabaje el grande- para concentrar la atención en la “ventana” del cuadro.

Más información

https://leyva-chapatteleyva.com/

https://lamiradaactual.blogspot.com/2022/08/covadonga-leiva-visita-el-escorial-y.html

Covadonga Leyva muestra uno de sus autorretratos

Autorretratos de Covadonga Leyva


Retrato del pintor Pedro García Molano, por Covadonga Leyva

lunes, 13 de mayo de 2019

“Los templarios y el secreto de las catedrales” de Mariano Urresti, publicado por Almuzara




Mariano F. Urresti


Notre Dame, la catedral de la maldición templaria


L.M.A.

25 de Abril de 2019.- Los templarios y el secreto de las catedraleses el título del nuevo libro que acaba de publicar la editorial Almuzara. Una obra de Mariano Urresti quien trata de desvelar la estrecha relación que guardaban la Orden del Temple y las catedrales.

Con este punto de partida el autor pretende dar una nueva visión histórica sobre el Temple y reflexionar sobre los secretos y  misterios que guardan las seos góticas en relación a esta institución religiosa.

Así, y dentro de este contexto el autor narra como el día 18 de marzo de 1314, Jacques de Molay, el último maestre de la Orden del Temple, fue quemado en una hoguera dispuesta frente a la catedral de Notre Dame, dos años después de su disolución. Antes de morir, la leyenda asegura que maldijo al rey Felipe V y al papa Clemente V y profetizó la muerte de ambos en el plazo de un año. Un hecho que sucedió.

¿Fue casual que la construcción de las catedrales góticas coincidiera con el momento de mayor poder de los templarios y cesara tras la disolución de la Orden? ¿Quiénes fueron los maestros constructores de las catedrales y adónde fueron tras la ejecución del último Gran Maestre del Temple, Jacques de Molay?

Estas y otras muchas preguntas serán respondidas en este divulgativo libro que da comienzo coincidiendo con el nacimiento de los caballeros templarios en 1118, cuando un noble procedente de la Champaña francesa llamado Hugo de Payns se presentó ante el rey Balduino II de Jerusalén junto a otros caballeros francos y flamencos con el propósito de velar por la seguridad de los peregrinos que viajaban a Tierra Santa.

Urresti: Autor de 22 libros

Mariano F. Urresti es licenciado en Historia. Nacido en Santander, ha sido asesor del Consejo de RTVE en Cantabria. Es autor de veintidós libros sobre enigmas históricos, entre los que destacan Los Templarios y la palabra perdida, La vida secreta de Jesús de Nazaret, Colón el Almirante sin rostro, Las claves perdidas del Camino de Santiago o Felipe II y el secreto de El Escorial.

Es coautor de libros como Gótica o Las claves del Código Da Vinci. Además, ha ganado el III Premio Finis Terrae de Ensayo Histórico con su obra La España expulsada, en la que profundizaba sobre la huella del Islam y de la Sefarad judía en la España medieval.

Entre otras, ha publicado las novelas Las violetas del Círculo Sherlock, La tumba de Verne y Agatha escribía con sangre (esta novela fue una de las cinco seleccionadas por el Festival Internacional de Cine de Sitges 2017 para poder ser llevada a la gran pantalla). Es responsable de la sección “Historia maldita” en la revista Enigmas.


martes, 7 de junio de 2011

“Los templarios y la sábana santa”, ensayo de Barbara Frale en Alianza Editorial




“Los templarios y la sábana santa”
Bárbara Frale
Alianza editorial
Madrid, 2011 (318 pags)





Julia Sáez-Angulo



El tema de los templarios sí que ha hecho correr ríos de tinta en la bibliografía internacional, pero más como pretexto novelesco para “dar caña” al Vaticano que es un deporte de moda y no compromete a nada. Frente a la abundosa colección de novelas “históricas” que no son históricas y muchas veces ni siquiera novelas buenas, Bárbara Frale ofrece un ensayo riguroso –valga la tautología- sobre “Los templarios y la sábana santa”, editado en Alianza Editorial.

La poderosa orden de los templarios (1119 – 1312) fundada por nueve caballeros franceses liderados por Hugo de Payens tras la primera cruzada y disueltos por el Clemente V a instancias del rey de Francia Felipe IV. No fueron condenados pero sí disueltos como Orden místico militar, sobre la que cayeron infundios y calumnias, como suele suceder sobre todo institución que adquiere poder. En España no fueron perseguidos y, a su disolución, entraron en las cuatro órdenes militares españolas: Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.

“Los templarios y la sábana santa” aborda los apartados: El misterioso ídolo de los templarios; Ecce homo!, y Contra todas las herejías. Entre los puntos abordados: La fascinación de un mito; Del Bafometo y otros demonios; Retratos del Islam; La sombra de Ridefort; Una sacralizad especial; La tragedia de la cuarta cruzada; De las jarras de Qumrán a las hermanas de Chambéry; El “cinturón de sangre” y el “signo de Jonás”; No apartarse del camino de Pedro; Entre Provenza y el Languedoc; Amaury de La Roche...


La “Sindone” apreciada por los templarios


Respecto a la Sábana Santa, -reliquia tan buscada y apreciada como el Santo Grial- la “Sindone” que se guarda en Turín, el libro se abstiene sobre su autenticidad pero ofrece estudio y detalles soberbios sobre las huellas de un cuerpo masculino del tiempo de Cristo, así como los numerosos análisis que se han llevado a cabo sobre la pieza por los arqueólogos, sin que nadie se atreva a denunciarla como falsa o fraude.

Para los templarios, este lienzo procedía del Santo Sepulcro y había envuelto el cuerpo de Cristo antes de su resurrección. En 1988 la tela fue sometida al experimento de datación con el carbono radiactivo (C. 14), procedimiento físico-químico capaz de ofrecer datos fiables. Los análisis se confiaron a tres laboratorios especializados en este tipo de investigaciones y el resultado no puede ser más fidedigno en cuanto a tiempo y cuerpo crucificado coincidente con el período de Cristo.

El volumen de bolsillo “Los templarios y la sábana santa” se lee con amenidad y aporta notas, fuentes y bibliografía.