martes, 16 de noviembre de 2010

Nuria Espert es Lucrecia

DOLORES GALLARDO LÓPEZ

Desde el día 4 de noviembre se representa en el Teatro Español de Madrid la obra La violación de Lucrecia, un texto de W. Shakespeare en verso de 1594.

La única intérprete es la galardonada y reconocidísima actriz y directora Nuria Espert, una de nuestras grandes damas del teatro, que a sus setenta y cinco años asume un tremendo reto.
La dirección corre a cargo de Miguel del Arco.
El texto se ha traducido en un verso blanco de excepcional belleza.

La originalidad de esta puesta en escena consiste en que Nuria Espert, interpreta los cinco personajes del texto: la joven Lucrecia, Colatino (su esposo), Sexto Tarquinio (el violador), un patricio romano y el narrador.

El tema de la obra, situada en la época primitiva de Roma, enlaza el final de la monarquía romana y el paso a la República, dado que Sexto Tarquinio, el violador de Lucrecia, fue hijo del último rey de Roma y Colatino, esposo de la desafortunada joven, uno de los dos primeros cónsules que, tras acabar con la monarquía, eligieron los romanos.

¿Cómo ocurrió todo esto?

Tarquinio el Soberbio

Los primeros siglos de la existencia de la ciudad de Roma fluctúan entre la leyenda y la historia.
Los únicos autores de los que conservamos un relato completo de la Roma arcaica son Tito Livio en los primeros libros su obra, Ab urbe condita, y el griego Dionisio de Halicar naso, autor de Antiquitates romanas. Los dos son grandes maestros de la Historia. Vivieron en la época de Octavio Augusto.

De ambos conservamos la parte de su obra histórica que corresponde a la époc arcaica de Roma. Los dos presentan un cuadro semejante: la omisión de algunos sucesos en uno u otro -más que utilización de fuentes diferentes- denota generalmente la diferente postura crítica de cada uno de ellos con respecto a los hechos que relata.

Lucio Tarquinio fue el último rey de Roma. Yerno del anterior rey –Servio Tulio, el último representante de la monarquía legítima- conspiró contra su suegro, que fue asesinado en la revuelta. Así alcanzó el poder. Este Tarquinio conocido en la historia como Tarquinio “el Soberbio”.
A lo largo de su reinado se fue haciendo cada vez más odioso al pueblo de Roma. La inicua muerte de la joven Lucrecia fue la gota que colmó el vaso del descontento popular contra el rey Tarquinio y su familia.

Lucrecia

El ejército romano asediaba la ciudad de Árdea, principal ciudad del pueblo de los rútulos. Aprovechando los momentos de descanso de los trabajos del asedio los hijos del rey de estas labores los hijos del rey y sus amigos solían reunirse.
Un día, en la tienda de Sexto Tarquinio -uno de los hijos del rey Lucio Tarquinio- en el curso de una de esas reuniones comentaron los presentes las excelencias de sus respectivas esposas y se provocó una acalorada discusión.
Colatino, uno de los presentes, esposo de Lucrecia, propuso que, dado que todos eran jóvenes y tenían bríos suficientes, montaran a caballo, llegaran hasta sus hogares y vieran con sus propios ojos a qué se dedicaban sus esposas en su ausencia. Así pues decidieron partir.

Era ya muy tarde cuando llegaron a Colatia, donde estaba la casa de Colatino, sin embargo encontraron a la hermosa Lucrecia trabajando aún en las labores de la lana , pese a lo avanzado de la hora. Lucrecia recibió amablemente a su marido y a sus amigos. Sexto Tarquinio, el hijo del rey Lucio Tarquinio, concibió una funesta pasión.
Pocos días después Sexto Tarquinio volvió a ausentarse del asedio de Árdea y, sin saberlo Colatino, se presentó en su hogar. Lucrecia lo recibió y lo atendió amablemente. Después de cenar fue conducido a la habitación de los huéspedes. En mitad de la noche Sexto Tarquinio apareció en el dormitorio de Lucrecia, le confesó su pasión y trató de conmoverla. No lo consiguió. Entonces por la fuerza abusó de ella. Después se marchó.

Muerte de Lucrecia y fin de la monarquía

Tan pronto partió S. Tarquinio, Lucrecia envió mensajeros a Roma, en busca a su padre, y a Árdea en busca a su esposo. Sin demora llegaron Espurio Lucrecio, padre de Lucrecia, y Colatino, esposo de la joven, acompañado del patricio Lucio Junio Bruto.

Lucrecia les contó lo acaecido la noche anterior y en presencia de su esposo, de su padre y de Junio Bruto, sin que pudieran evitarlo ninguno de ellos, se clavó el cuchillo que llevaba oculto con el fin de lavar su mancillado honor.

Bruto, en tanto sacaba el cuchillo del inerte cuerpo de Lucrecia, juró vengarse del rey Tarquinio y de toda su familia.

Sacaron a la calle el cadáver de la joven, la gente se congregó. El duelo se trocó en cólera al conocerse que la muerte de la joven la había provocado la brutal actuación del hijo del rey. Bruto animó a los reunidos a empuñar las armas y a tomar venganza. Unos pocos quedaron junto al padre de la joven, los demás se dirigieron a Roma bajo el mando de Junio Bruto.
En Roma se produjo la misma indignación: las circunstancias de esta muerte colmaron la paciencia de los romanos. Decidieron desposeer al rey de su mando y condenarlo al destierro con toda su familia.

Enterado el rey de los disturbios, abandonó el asedio de Árdea y acudió a Roma. Encontró las puertas de la ciudad cerradas. Así pues decidió partir hacia el exilio y marchó desterrado a Etruria.

Según la tradición analística Lucio Tarquinio “el Soberbio” reinó veinticinco años. La monarquía había durado en Roma doscientos cuarenta y cuatro años en total.

Se convocaron los comicios y los hombres, reunidos por centurias de acuerdo con las normas que había dado el rey Servio Tulio, fueron llamados a votar. Entonces se eligieron los dos primeros cónsules de la historia de Roma: Junio Bruto y Colatino.

Así se inició la época de la Republica romana, donde el máximo poder lo detentaban los cónsules elegidos anualmente en número de dos, para que nadie detentara en solitario el máximo poder.

DERRUMBE EN POMPEYA

Acabamos de perder algo más de nuestra común herencia romana: el edificio conocido como “Domus de los Gladiadores” de Pompeya. Formaba parte de este extraordinario enclave arqueológico del sur de Italia y acaba de derrumbarse, según han informado los medios de comunicación italianos.

La construcción se encontraba en la calle de la Abundancia, una de las vías principales de la ciudad.
En declaraciones recogidas por la edición digital de hace unos días en el diario Corriere della Sera, los guardas de las excavaciones explicaron que el derrumbe tuvo lugar a primeras horas de la mañana de ayer. "Primero ha cedido el muro de la Domus y después, debido al peso del techo, se ha derrumbado todo el complejo", señalaron los vigilantes, que atribuyeron los daños a las filtraciones de agua.

Las excavaciones ocupan 440.000 metros cuadrados y fueron declaradas por la UNESCO Patrimonio de la humanidad. En los últimos años han sido a menudo objeto de comentarios en los medios de comunicación por el continuo deterioro que están sufriendo.

Destrucción de la ciudad

El 24 de Agosto del año 79 d.C., tras prolongados temblores premonitorios, el volcán Vesubio entró en erupción.
Una tremenda explosión originada por la acumulación de un gran depósito de magma bajo el volcán fue acompañada de la expulsión de ceniza volcánica, que al entrar en contacto con el aire y la lluvia se convirtió en una lluvia de piedra pómez que sepultaría lentamente la ciudad durante casi 24 horas. Estas emisiones se extendieron a lo largo de 20 km a la redonda, afectando a las ciudades de Pompeya, Estabies y Herculano. Que desaparecieron de la faz de la tierra.
Muchos pompeyanos, acostumbrados a la actividad del volcán, en un principio decidieron esperar a que la erupción se calmase; otros tantos optaron por huir. Fue inútil: la ciudad y gran parte de sus habitantes quedaron sepultados.
En la bahía de Nápoles se encontraban naves de la flota romana, su comandante -conocido por nosotros como el escritor Plinio “El Viejo”- hizo lo que pudo por auxiliar a los desesperados pompeyanos que, despavoridos corrían hacia la playa. El propio Plinio fue una de las víctimas de la tragedia.

Descubrimiento de Pompeya

El rey Carlos VII de Nápoles y Sicilia ordenó iniciar de modo sistemático las excavaciones de la ciudad perdida. Carlos VII era un príncipe español, el mayor del segundo matrimonio del rey Felipe V de España con la culta princesa italiana Isabel de Farnesio. Después de gobernar veinte años en Nápoles, debido a la muerte de sus dos hermanos mayores, hijos del primer matrimonio del rey Felipe V, se convirtió en rey de España: nuestro rey Carlos III, al cual nuestra ciudad de Madrid, en concreto, tanto debe.
Desde entonces hasta hoy la ciudad sepultada ha ido descubriéndonos poco a poco cómo era la vida en el siglo I se nuestra era en todos los de la vida cotidiana. Hoy hemos perdido un trozo de ese pasado, conservado al precio de una enorme desgracia y recuperado con enorme esfuerzo.

Dado que- a excepción de las vasijas- nada hemos conservado de la pintura grecorromana, una interesantísima aportación de las hermosas casas pompeyanas ha sido la posibilidad de estudiar, en los numerosos frescos magníficamente conservados, la evolución estilística de la pintura romana.

domingo, 14 de noviembre de 2010

José Luís Brea escribió el libro “Las tres eras de la imagen”



“Las tres eras de la imagen”
Imagen-Materia, Film, E-Image
José Luís Brea
Akal/ Estudios Visuales
Madrid, 2010 (142 pags)



Julia Sáez-Angulo


Profesor de Estética y Teoría del Arte Contemporáneo de la Universidad Carlos III, José Luis Brea (1967-2010) ha dejado tras de sí una obra investigadora de las artes plásticas en nuestro tiempo. Entre sus libros este, el más reciente, de “Las tres eras de la imagen” Imagen-Materia, Film, E-Image, editado por Akal.

Estudioso de la simbología en el arte contemporáneo, en esta ocasión describe historias de pintura, de cine y de arte electrónico o imagen electrónica. El volumen se cierra con una interesante bibliografía.

“provenimos de una tradición que carga de “fuerza de creencia –de poder teológico- ” a las imágenes porque el núcleo de fe de la que tanto tiempo ha constituido su narrativa de saber central, el cristianismo tiene puesto el corazón secreto de su dogma principal de definición de lo verdadero del lado del mas alto valor del orden de lo “visible” más allá de lo decible, del “logos”, escribe Brea en la primera parte.

“Este es el tiempo de los hombres que sueñan que, detrás de las diferencias que reconocen entre sí, puede dibujarse un común, un escenario de pacificación, uno de libertad y realización secularizada de la vida de espíritu –todo ello fundado únicamente en el propio trabajo de la adquisición cognitiva, de la libre circulación en lo público del conocimiento, como fundamento del lazo social”, sostiene el autor en la segunda parte.

“Cada epocalidad –cada régimen técnico, cada programa civilizatorio, cada escenario del deseo realizaría en diferido lo más propio del que la precede -según una conocida tesis defendida por autores tan diversos como Freud, McLuhan, Benjamín o Hal Foster. El “régimen estético” que efectúa nuestro tiempo realiza en diferido el proyecto más crucial de la Ilustración; el alumbramiento de una forma del espíritu –la producción de una formación de subjetividad- autónoma y radicalmente secularizada, pensable desde la óptica del materialismo absoluta”, afirma en su último capítulo.

No existe ninguna “historia de la imagen” como tal que la afronte desde una perspectiva teórico-crítica atendiendo a cómo en ella se organizan las narrativas generales que regulan su fuerza simbólica más característica, por lo que el libro de Brea es esencial en este aspecto.

Para la crítica de arte Ana María Guashc “Brea creó un cuerpo de pensamiento interesado por la universalidad del conocimiento y las nuevas humanidades y por la intersección entre arte, ciencia y tecnología”.
José Luis Brea ha sido director de las revistas “Estudios Visuales” y la revista on-line”¡¡salonKritik::”. Era crítico de arte comisarió diversas exposiciones. Trabajó en el Ministerio de Cultura junto a Carmen Jiménez como subdirectora general de Exposiciones y comenzó como profesor en la escuela de Bellas Artes de Cuenca. “Noli me legere. El enfoque retórico y el primado de la alegoría en el arte contemporáneo” (2007) y “cultura-RAM. Mutaciones de la cultura en la hora de sus distribución electrónica (2007), son otros títulos del mismo autor.

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Pintura casi Abstracta de Hanoos en la Galería Ángeles Penche



“Perspectivas Enfrentadas”
Pintura de Hanoos
Galería Ángeles Penche.
Madrid
Noviembre-Diciembre, 2010


Julia Sáez-Angulo

Afincado en Madrid, Hanoos, el artista de origen iraquí, muestra actualmente una interesante exposición de pintura abstracta en la galería Ángeles Penche. La muestra permanecerá abierta hasta las vacaciones de Navidad.

Después de su conocida iconografía figurativa, en la que restallaban sus hermosas plazas de toros, con vistas a veces en grandes picados casi cinematográficos, Hanoos ha querido entrar en una cuidada etapa abstracta, con algunas sombras o siluetas figurativas, de gran interés.

El catálogo recoge la cita del gran poeta hispano-musulmán Ibn Arabi: “Una luna que se mostró durante el gran periplo sagrado, aunque yo sólo iba a su alrededor mientras ella me rodeaba”.

“No hay arte sin origen” escribe el arquitecto Juan navarro Baldeweg en el catálogo de presentación de la obra de Hanoos. Un origen que en este caso habla de referencias a lo textil, a los tapices. Más bien a los reposteros, diría yo, a la fragmentación del “patch-work” con campos de color delimitados.

En algunos cuadros, la figuración aparece a modo de dibujos de siluetas humanas superpuestas o que vienen del fondo envolvente del color y las manchas cromáticas de la abstracción. Otros cuadros permanecen en un casi total informalismo.


"Perspectivas enfrentadas"

Ha hecho bien Hanoos en optar por una etapa casi abstracta que -como sucediera en Rafael Canogar con la figuración de denuncia en tiempos del franquismo-, le sirva de renovación de la figura a la que parece claro que no quiere renunciar. Cambiar de repertorio icónico requiere con frecuencia este paso del lavado o paréntesis, que en el caso de Hanoos resulta muy grato y retiniano.

El título de la muestra está tomado de varios cuadros titulados así: “Perspectivas enfrentadas”, en la que siluetas humanas de distinto color –que no dibujo en este caso- se acercan en sentido contrario. Seguramente el concepto de esta serie podría ir por el campo del enfrentamiento humano o de pareja, pero esto depende de cada mirada que lo contemple y quiera hacer su propia narración.

Muy interesante el cuadro “Babel II” del que emerge una ciudad silueteada, seguramente los restos de la Babel que confundió la comunicación de los hombres y cuyos vestigios arqueológicos figuran hoy en Irak, país de origen del pintor.

Hanoos, que ha dedicado esta exposición a su hija Marina, ha dado una acertada vuelta de tuerca a su pintura en la que, como los reposteros de antaño, figuran campos de color muy diversos: rojos, azules, verdes, blancos, ocres... produciendo un interesante y atractivo parpadeo retiniano.

Hanoos, que es un excelente grabador y docente en este campo, trabaja su obra principalmente en técnica mixta. El artista ha ganado diversos premios en su trayectoria artística y, entre los más recientes figura el de la ciudad histórica de Sigüenza.


“La cena de los idiotas”, éxito en el Teatro Infanta Isabel



“La cena de los idiotas”
Comedia de Francis Veber
Teatro Infanta Isabel
Josema Yuste y Agustín González
Noviembre-Diciembre 2010



Julia Sáez-Angulo

Bajo la dirección de Juan José Alfonso, el Teatro Infanta Isabel de Madrid ha vuelto a ponerse en cartel un título de éxito, “La cena de los idiotas”, que ya estuviera en pasadas temporadas en Madrid, en otro teatro y con otros actores.

El tema ha constituido un éxito internacional y hasta los teatros universitarios lo han acogido, como lo hizo recientemente en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. También ha sido llevada al cine, sin que por ello las nuevas puestas en escena hayan perdido afluencia de público.

El hecho de que en esta versión del teatro Infanta Isabel aparezca en la interpretación de actores como Josema Yuste, indica que el humor va a presidir la función, como así ha sido, respecto a la primera versión en el cartel madrileño.

“La cena de los idiotas” es más bien una tragicomedia, una representación de unos burladores que acaban burlados; un trasunto en el que el engaño se sucede en una cadena de cierto sabor vodevilesco, aunque en este caso los protagonistas sean más bien ellos, los varones sesudos y presuntuosos de su respetabilidad.

Hay cierto regusto amargo en el argumento, aunque el director no deje caer la obra en el melodrama. Las dos mujeres, esposa y amante del protagonista reniegan del juego cruel de invitar a un “idiota” a una cena para reírse a gusto de él. Una broma cuartelera de machos, en el fondo con poco seso en la cabeza.

La función se desarrolla, al menos en este caso, en absoluta clave de humor porque busca que el público asistente a las funciones pase un buen rato y se desternille a carcajadas. Realmente lo consigue porque la interpretación de Josema Yuste y Agustín Jiménez resulta magistral.

Un papel bombón
El reparto lo completan Félix Álvarez, “Felisuco”, Esperanza Lemos, Carles Moreu y Natalia Ruiz. Mujeres que en otras versiones hablan por teléfono desde la distancia (así se hizo en el teatro universitario) y no en un teléfono de altavoz como en esta ocasión, recurso que funciona perfectamente.

“Siempre quise hacer esta comedia desde que vi la película de Francis Veber”, declara Josema Yuste. “Creo que hemos elegido el mejor reparto posible... No me he quedado con el papel bombón, pero al final todos los personajes intervienen directa o indirectamente”.

“Me llamaron y me dijeron si quería ser idiota. ¿Cuántas oportunidades hay en la vida de recibir una llamada de este tipo”, declara Agustín Jiménez. “Y si añadimos la responsabilidad que “intentar” ser idiota y no llegar a serlo me llena el cerebro de paradojas sobre mi propia existencia, háganse una idea del tipo de ser humano que vendrá a cenar con ustedes”, concluye el actor

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domingo, 7 de noviembre de 2010

Gustavo Guerrero, autor de una “Antología de la Poesía Hispanoamericana contemporánea”



“Cuerpo Plural”
Antología de la Poesía Hispanoamericana Contemporánea
Gustavo Guerrero
Editorial Pre-Textos Colección de la Cruz



Julia Sáez-Angulo

El continente sur de la América hispana es lo suficientemente alargo y ancho como para incluirlo sistemáticamente en una categoría, pero el hecho de compartir la misma lengua es un buen pretexto para agrupar nombre y hacer una antología como esta del profesor venezolano docente en Francia, Gustavo Guerrero (Caracas, 1957). El libro, que fue presentado en el Instituto Cervantes de Madrid, ha sido editado por Pre-Textos. Los poetas elegidos figuran son nacidos entre 1959 y 1979.

Entre los poetas seleccionados figuran Tedi López Mills (México, 1959); Joaquín Morales (Paraguay, 1959); Rolando Sánchez mejías (Cuba, 1959); Eduardo Chirinos (Perú, 1960); Patricia Guzmán (Venezuela, 1960); Daniel García Helder (Argentina, 1961); Edwin Madrid (Ecuador, 1961); José Antonio Mazzotti (Perú, 1961); Levi Romero (Nuevo México, 1961); Jorge Cadavid (Colombia, 1962); Alfredo Herrera (Venezuela, 1962); Juan Carlos Ramiro Quiroga (Bolivia, 1962); Ramón Cote Baraibar (Colombia, 1963); Sergio Parra (Chile, 1963); Rocío Silva Santisteban (Perú, 1963); León Felix Batista (República Dominicana, 1964); Fabián Casas (Argentina, 1965); José Eugenio Sánchez (México, 1965); Jacqueline Gildberg (Venezuela, 1966); Luis Moreno Villamediana (Venezuela, 1966); Nadia Prado (Chile, 1966).

A ellos se añaden Mayra Santos-Febres (Puerto Rico); Damaris Calderón (Cuba); Otoniel Guevara (El Salvador); Jaime Luís Huenún (Chile); Malú Urriola (Chile); Laura Wittner (Argentina); Montserrat Álvarez (Perú); Fernando Denis (Colombia); Martín Gambarotta (Argentina); Alejandra Molina (Cuba); John Galán Casanova (Colombia); Luis Enrique Belmonte (Venezuela); Germán Carrasco (Chile); Yanko González (Chie); Julián Herbert (México); Mónica Velázquez Guzmán (Bolivia); Washinton Cucurto (Argentina); Fabricio Estrada (Honduras); Luïs Felipe Fabre (México); Javier Payeras (Guatemala); José Carlos Irigoyen (Perú); Fran Báez (República Dominicana); Martín Barea (Uruguay); Héctor Hernández Montesinos (Chile);Alana Millis (Guatemala) y Jorge Vessel (Venezuela).

Poetas irónicos


“El fenómeno principal es la atomización y la diversificación del concepto mismo de poesía que ha acareado el derrumbe del sistema moderno y el ocaso de la lógica historicista que lo animó durante dos siglos”, dice el antólogo Gustavo Guerrero. Los poetas seleccionados “son los hijos del fin de las utopías y eldebate sobre la postmodernidad”.

El libro se abre con una cita de Rafael Cadenas Gestiones (1992): “Hoy los poetas sólo pueden ser irónicos. Subafirmaciones, contrastes, paradojas los delatan”.


Esta Antología es un trabajo bien hecho, por un profesor y estudioso de las literaturas hispánicas modernas en la Universidad Jules Verne de Amiens. Si cabe señalar que hay menos mujeres de manera notoria y, sin pedir la paridad, esto lleva después a que las mujeres tengan que crear sus propias antologías femeninas.

Gustavo Guerrero ha escrito entre otros libros: “Con Historia de un encargo: La Catira de Camilo José Cela” (Barcelona, 2008). Ha sido editor de las “Obras Completas” de Severo Sarduy (Madrid, 1999).

María Carretero expone esculturas del Homenaje al Peregrino en el Palacio Casa de Galicia de Madrid




“+ km.111. Homenaje al Peregrino”
Esculturas y Fotografía
Palacio Casa de Galicia
Del 3 al 26 de noviembre
Madrid





Julia Sáez-Angulo

Coincidiendo con la visita del Papa Benedicto XVI como Peregrino en Santiago de Compostela, la escultora madrileña, María Carretero, ha querido exponer sus esculturas en el palacio de la Casa de Galicia en Madrid, junto a las fotografías que informan de sus escultura monumental “Homenaje al Peregrino”, que levantó en el km. 111 en la villa de Sarría de Lugo, en pleno camino francés de Santiago.

José Ramón Anega, delegado del Gobierno de Galicia en Madrid y director de la Casa de Galicia resaltó la obra de la escultora en la presentación y elogió las piedras de pizarra de Pol, material que utiliza con frecuencia María Carretero en sus obras y de la que muestra algunos grandes bloques en la exposición. “Una pizarra de un color verde que sintoniza con el verde del paisaje de Galicia y que en el pasado viajaba en carros arrastrados por ganado cansino para abastecer de lajas a las construcciones de la cormarca”.

María Carretero (Madrid, 1963), escultora abstracta, lleva ha llevado a cabo su trabajo fundamentalmente en Madrid, Galicia y Lanzarote. Entre las piezas expuestas destacan “Peregrina romera”, “Personaje de luna”, “Ojo de mar”, “Caminante de piedra”, “Barca de piedra”, “Peregrino2 y “Hojas de estrella”.

La naturaleza y la piedra son fundamentales en la inspiración de esta escultora que también trabaja en acero cortén. Sus formas siguen pautas geométricas que tienden a cierta organicidad. “La piedra de mi obra siempre dialoga con la naturaleza”, declara la autora. Recordó que el Camino de Santiago es un lugar de encuentro y comunicación mística y entre los hombres, como señalara el abad de Samos.

Monumento al Peregrino en Sarria

El “Monumento al Peregrino” (1993 – 1996) de María Carretero en la villa de Sarria está situada frente a un matadero del siglo XV y desde allí entronca con los conventos históricos que jalonan el Camino de Santiago, una ruta santa que este año jacobeo ha culminado con la llegada del Peregrino por excelencia, el Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal.

Entre las fotografías sobre el Monumento al Peregrino figuran las de Santy López, Cesar Lucas Abreu y el arquitecto Domingo García de Famara, colaborador de Carretero.

El acto de inauguración estuvo amenizado por un concierto de gaita del músico Juan Luna y el acordeón de Begoña Garde. “La gaita es el ave cantora más bella del país”, al decir de Álvaro Cunqueiro

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