Julia Sáez-Angulo
20/4/21.- Madrid.- “La fecha de los 70 ha quedado como un hito en la poesía española. La aparición de la antología de Castellet “Nueve novísimos poetas españoles””, la paranomaxia de cuyo título constituía en sí todo un manifiesto, se presentaba como el punto de inflexión en la evolución de la lírica patria, marcando el límite entre una trasnochada estética local realista y la rabiosa modernidad, que miraba al futuro y a Europa. Las cosas no eran exactamente así, como se ha ido demostrando con el tiempo y como denunciaron ya en el primer momento no pocos poetas y críticos”, se dice en el libro “Otros caminos en la poesía española de los 70” (Antología), en edición de Ángel Luis Luján Atienza, libro publicado por Ediciones Rilke.
La antología citada “Otros caminos en la poesía española de los 70” pretende ser una alternativa y una muestra más amplia de la poesía española de los 70, en la propuesta de Ángel Luis Luján Atienza (Cuenca, 1970), doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es profesor titular en la Universidad de Castilla-La Mancha.
El índice del libro nos ofrece los siguientes nombres: Ramón Buenaventura, Clara Janés, Jesús Munárriz, Francisco Ferrer Lerín, Manuel Jurado López, Javier Lostalé, Pablo del Barco, Antonio Carvajal, Antonio Hernández, Elsa López, Alfonso López Gradolí, Justo Jorge Padrón, Carlos Clementson, Juan de Loxa, Rafael Álvarez Merclo, Juana Castro, Francisco Gálvez, Pureza Canelo, Antonio Gracia, José Infante, José Antonio Moreno Jurado, Francisco Díaz de Castro, Jesús Fernández Palacios, Cecilia Domínguez Luis, Rosa Romojaro, José Luis García Martín, Ana Rossetti, Álvaro Salvador, Francisco Ruiz Noguera, José Luis Falcó, Cesar Antonio Molina, Ángeles Mora, José Ramón Ripoll, Bernd Dietz, Julia Otxoa, José Luis Amaro y Antonio Jiménez Millán.
“Otros caminos en la poesía de los 70” titula la amplia introducción al libro, en la que pone de manifiesto que Luján Atienza pone de manifiesto que “la realidad poética española del momento era más rica en nombres y matices resultaba una obviedad”, que “los antecedentres de la empresa castelletiana estaban en la primera antología de Batlló, “Antología de la nueva poesía española” (1968), con rescate de autores fuera del canon (Carriedo y Labordeta) y da paso a autores recientes como Gimferrer y Ullán, y en la también primera de Enrique Martín Pardo “Antología de la joven poesía española” (1967) a la que siguió una segunda, coincidente en fecha con la de Castellet “Nueva poesía española” (1970).
Como se verá Nueva y joven son los adjetivos que acompañan a estas antologías de los 60