domingo, 2 de agosto de 2026

Diario Escurialense X. MI VOCACIÓN DE PERIODISTA. EL DIARIO “YA” LLEGABA A CASA CON UN FAJÍN. La Escuela de El Debate, por don Ángel Herrera Oria

Presentación del libro "La Escuela de Periodismo de la Iglesia", en la sede de la FAPE. Federación de Asociaciones de la Prensa.
Julia Sáez-Angulo (Foto Isabelle Hirschi. 2026) 


Julia Sáez-Angulo

    2/8/26.- El Escorial.- Recuerdo perfectamente cuándo nació mi vocación de periodista. No fue en una Facultad ni en una redacción. Nació en casa, siendo niña, cuando el cartero dejaba cada mañana el periódico dirigido a mi padre, el “Ya”. Llegaba doblado, sujeto por un fajín de papel donde figuraba cuidadosamente escrita la dirección en Uruñuela, municipio de La Rioja. Para mí era un pequeño acontecimiento cotidiano. A veces había retraso y llegaban dos o tres ejemplares juntos

    Nunca entendí por qué mi padre no estaba suscrito al periódico de nuestra tierra, Nueva Rioja, hoy simplemente La Rioja. Mis abuelos, Juan y Antonio, sí lo estaban, como la mayoría de mis tíos. Cuando visitaba sus casas, el periódico descansaba abierto sobre la mesa del comedor o doblado en el aparador. Aquellas páginas formaban parte de la vida familiar como el pan, el café o la conversación de la sobremesa. Nunca pregunté en casa por qué nosotros elegimos el “Ya” en vez del periódico local, así que me quedé sin saberlo.

    Poco me importaba entonces la cabecera del diario. Lo verdaderamente importante era el milagro que encerraban aquellas hojas impresas. Comencé leyendo los titulares, después las fotografías y, sin darme cuenta, terminé leyendo también las noticias que parecían destinadas únicamente a los adultos. Quería saber qué ocurría en España y en el mundo. Descubrí que detrás de cada página había una ventana abierta a una realidad mucho más amplia que la de mi calle o mi colegio.

    Una firma me llamaba la atención, Julia Arroyo, porque era tocaya mía y, vulnerable a la vanidad, pensé que debía de ser maravilloso, escribir y publicar con tu propio nombre. Yo ya tenía veleidades escribidoras, hacía un diario con constancia y escribía relatos como el Romeo y Julieta particular entre dos familias nobles renacentistas, enfrentadas por el trono de Isabel I de Castilla o Juana la Beltraneja. Todos estos escritos se guardaron en el alto de la casa de mis padres, que con el tiempo llegó a heredar mi hermano y se perdieron entre las prisas de la vida y el desinterés por el pasado.

    Cuando dije que quería estudiar Periodismo, a mi padre le pareció bien, era tolerante, pero mamá se opuso. Esa carrera no era universitaria y lo que ella deseaba de verdad era que sus dos hijas fueran a la Universidad, lugar donde a ella le hubiera encantado estar. Por la misma razón, prohibió a mi hermana estudiar Magisterio, porque no figuraba en la Universidad. Afortunadamente, hoy los dos títulos figuran en ella, con rótulos más pomposos de Ciencias de la Información y Ciencias de la Educación.

    Me matriculé en la Facultad de Derecho de la Complutense. Tenía 16 años y pronto cumpliría los 17. Al llegar al tercer curso, un compañero me habló de la cercana Escuela de Periodismo, era privada y las clases se impartían por la tarde. Podría compaginarlo con Derecho. Lo propuse en casa y me permitieron ambas matrículas y libros.

La escuela de Periodismo de El Debate

    Con el tiempo supe que el periódico “Ya” pertenecía a la Editorial Católica y que estaba unido a una cabecera legendaria del periodismo español: El Debate, ambos fundados por una figura que habría de despertar mi admiración: don Ángel Herrera Oria (1886-1968). Él fundó aquella primera Escuela de Periodismo de España, la Escuela de Periodismo de El Debate en 1926 y la Escuela de Periodismo de la Iglesia en 1960. Trajo ideas novedosas para el periodismo de los Estados Unidos. Fue un pionero. La Escuela Oficial de Periodismo no llegaría hasta 1941, con Juan Aparicio.

    Cuanto más leía sobre Herrera Oria, mayor era mi respeto. Había fundado una verdadera escuela de periodistas. El periodismo, para él, no consistía en llenar páginas ni en buscar sensacionalismo. Era un servicio a la verdad, una responsabilidad moral y una tarea de formación de la sociedad. El periodista debía informar con rigor, escribir con claridad y actuar con independencia de conciencia. Aquella concepción del oficio me impresionó profundamente.

    Años después, don Ángel Herrera Oria, vocación tardía de sacerdote en la Iglesia, llegó a cardenal, comprendí que en su vida no existía contradicción entre la fe y el periodismo. Ambas vocaciones nacían de un mismo compromiso con la verdad. Esa idea me acompañó siempre; me la grabaron en la Escuela. 

    España ha dado dos grandes cardenales a la Curia Vaticana: Rafael Merry del Val y Ángel Herrera Oria.

    Sin darme cuenta, yo ya había decidido mi camino. Comencé a leer los editoriales con tanta atención como las noticias. Descubrí el placer de una buena crónica, la fuerza de una entrevista y la elegancia de un artículo bien escrito. Aprendí que un periodista debía observar antes de opinar y escuchar antes de escribir.

    Los periódicos fueron mis primeros maestros. Mucho antes de conocer profesores o manuales de redacción, fueron ellos quienes me enseñaron el valor de la palabra escrita.

    Con el paso del tiempo llegaron mis primeras colaboraciones en la sección de Tribunales, por haber estudiado Derecho, los artículos, las entrevistas, las crónicas culturales... Este último campo me captó: arte, literatura, música…He escrito miles de páginas y he conocido a personas extraordinarias. He asistido a exposiciones, conciertos, congresos, premios y acontecimientos de toda índole. Cada nuevo trabajo ha supuesto para mí la misma emoción que sentía de niña, cuando abría el periódico recién llegado.

    Llegué a conocer a Julia Arroyo, ella se sumó algo tarde a la tertulia que formamos las periodistas Lourdes Ventura, Carmen Santamaría y Ana Vikandi. Todas con vocación literaria al escribir también narrativa.

    A veces me preguntan por qué elegí esta profesión. Siempre respondo lo mismo: no la elegí un solo día. Fue el periodismo quien me fue eligiendo poco a poco, cada mañana, al ritmo con que el cartero depositaba aquel periódico en casa de mis padres.

    Alejandro Fernández Pombo, profesor de la Escuela de Periodismo, nos dijo una vez que el Periodismo nos daría muchas satisfacciones, pero no nos privaría de algunos disgustos. Tenía toda la razón.



COREA DEL SUR. CATEDRAL DE MYEONGDONG compuesta por 20 tipos de ladrillos rojos. Estilo neogótico francés. FOTOS: Isabelle Hirschi














sábado, 1 de agosto de 2026

"MÍNIMO TAMAÑO GRANDE 2026" en San Lorenzo de El Escorial


PAISAJE DESOLADOR TRAS LOS INCENDIOS. Kilómetros kilómetros de destrucción, de Navas del Rey a Pelayos de la Presa y El Tiemblo.

 

El Tiemblo (Madrid). Fotos Jaime Barrientos

01.08.2026

El Tiemblo. Madrid



Diario Escurialense IX. “MARRUECOS ES UN PAÍS DE PATRIOTAS QUE TIENE AL REY COMO FLEJE", declaró, en su día, el ex presidente Felipe González. La invasión de Ceuta crea desafección grande entre españoles y marroquíes

Mohamed VI, Comendador de los Creyentes
Invasión y ocupación salvaje de Ceuta




Julia Sáez-Angulo

1/8/26.- El Escorial.- “Marruecos es un país de patriotas que tiene al rey como fleje", declaró, en su día,  el ex presidente Felipe González. Esto lo contó, de acuerdo y con asentimiento, un diplomático español en el Norte de África, en una conversación con varias personas. Dado mi interés por esa geografía del norte del continente africano -mis dos libros "Historias y personajes del Norte de África" lo avalan, me hacía aguzar mi oído.

Un marroquí será y se sentirá siempre islámico/marroquí, por más que les des la nacionalidad española o de cualquier otra nacionalidad, y aunque pasen dos o tres generaciones”, añadió un funcionario internacional, que ejerció su servicio público en la misma geografía. "Eso no hay que perderlo de vista".

No hay que olvidar que Mohamed VI es el Amir al-Muminin (Comendador de los Creyentes), la máxima autoridad espiritual y jefe religioso del islam en Marruecos. Este título le otorga un poder sagrado y político que une la religión con el Estado.

Mohamed VI es un rey que se comporta como un sultán, y eso no hay que perderlo de vista. Tiene súbditos, no ciudadanos. Le obedecen por la cuenta que les tiene. Marruecos es un régimen político autoritario.

La invasión - no una simple crisis migratoria- sufrida por 60.000, marroquíes en su casi total mayoría, sobre Ceuta era una ocupación anunciada, un goteo de gente que se acercaba a la ciudad autónoma, perteneciente a España mucho antes de que existiera el sultanato de Marruecos, no era baladí. Procedían de Tetuán, Tanger, Casablanca...Las redes sociales bien estudiadas por los servicios de seguridad y algunos medios informativos lo anunciada.

Era una repetición vis de la “marcha verde” de Hassan II aggiornada, puesta al día. Una chulería como la de los “influencers” que se han hecho videos diciendo descaradamente: “Estamos en Ceuta”.  Efectivamente, una ciudad con una población traumatizada por un tiempo, debido a la inacción de su Gobierno central. Los regresados han vuelto con su Comendador de los creyentes.

El “sultán” Mohamed VI ni siquiera ha sido agradecido por el regalo del Sáhara, que le hizo Pedro Sánchez, presidente trincado por los contenidos de su móvil en el caso Pegasus, que los españoles desconocemos. “Cogido por las pelotas”, que dicen los castizos.

La invasión, para más inri se hizo en la Fiesta del Trono, celebrada en Madrid, este año y otros, en la residencia de la embajadora de Marruecos. Allí estaba, entre otros políticos, el propio ex presidente Felipe González, que junto a los otros españoles invitados podrían haber dejado discretamente la embajada.

Pedro Sánchez y la embajadora, ambos a dos, hablaron de las mafias como claves y causantes de la invasión y ocupación temporal de Ceuta. ¡Ja, ja, ja!, por la simplificación del argumento.

(Estuve en una ocasión en esa Fiesta del Trono, acompañando a un historiador español, experto en el Magreb. Quisimos esperar hasta el final, dada la larga cola, y cuando llegamos ya no quedaba comida para los rezagados).

En fin, el incidente de la masiva ocupación de Ceuta consigue en primer lugar una desafección tremenda entre los pueblos español y marroquí, resultado más triste, quizás, que las consecuencias políticas que se verán a largo plazo. Y se ha empezado a decir "No compres productos marroquíes".

    A la memoria me ha venido la anécdota que contaba con humor el periodista Enrique Vázquez, amante del mundo árabe, cuando un magrebí huyó con la bolsa de una asociación de amigos y un viejo colega le dijo: "Desengáñese Vázquez, el moro siempre es traidor".

    Luego viene el argumento fácil de que si racismo o xenofobia. Que cada cual calibre su conducta.

Los españoles no son idiotas, no se chupan el dedo, no se tragan las inmediatas versiones de políticos que tienen como pedigrí el abuso y la mentira. Lo de “que viene el lobo” llevó a Pedro, el del cuento, a no creerle y a ver cómo devoraban a su rebaño.


jueves, 30 de julio de 2026

Diario Escurialense VIII. EL ESCORIAL, REAL SITIO Y VILLA SERRANA.- Bandas, fanfarrias y manolas. El águila de Napoleón vencida y atrapada por dos leones en una fuente





Julia Sáez-Angulo

        Fotos: J.S.A.

31/7/26.- El Escorial.- Además de Real Sitio, El Escorial es también un pueblo serrano, que celebra sus fiestas populares y costumbristas, religiosas o civiles, en las que se pueden ver bandas de música, peñas, fanfarrias, manolas con mantón de Manila o exposición de fotografías locales evocadoras de antaño en la Casa Miñana, para recordar costumbres y fiestas de antaño, cuando los padres y abuelos las celebraban a su manera o ellos mismos eran más jóvenes. Nada se celebra tanto como verse en estas fotos de fiestas y romerías.

Ahora toca el turno a las fiestas de mozos, casados y viudos, en las que no faltan las reinas de las mismas, tres mozas jóvenes y por tanto de buen ver, que figuran en los carteles que las anuncian. Tampoco falta el gran almuerzo comunitario en la plaza consistorial y adyacentes, por las que se pasea el alcalde, un amable hostelero de la Villa y sus ediles.

Recordemos que Escorial viene del latín “aesculus”, ésculo en los viejos diccionarios, que es la encina. Tierra de encinas. Su lema latino "Post fata resurgo" es alentador. Podría traducirse como "tras la destrucción, vuelvo a levantarme". 

El Escorial obtuvo el título de villa el 8 de abril de 1565 mediante una real cédula de Felipe II, mientras que la instauración como Real Sitio y población nueva vinculada al entorno regio despegó con las obras del Real Monasterio desde 1563 y se formalizó administrativamente con la normativa de 1792 de Carlos IV. 

    Un hito fundamental en la historia de El Escorial tuvo lugar en 1808, las tropas francesas llegan a El Escorial y los monjes jerónimos del Monasterio, temiendo una revancha de los acontecimientos ocurridos en San Quintín, abandonan el convento. Los patriotas escurialenses defendieron los valores artísticos y monumentales de la gran obra filipina, al tiempo que se enfrentaron a las tropas francesas, El resultado fue la muerte y persecución de algunos héroes escurialenses y el incendio de los edificios más representativos de la Villa.

         Concluida la guerra de la independencia y como premio al comportamiento heroico de sus vecinos, por Real Cédula se otorga el día 8 de agosto de 1815, Fernando VII concedía a la Villa de El Escorial el título de LEAL, al tiempo que confirmaba todos su privilegios desde el reinado de Felipe II (Archivo Municipal de El Escorial, Signatura 3507-2).

         Este documento, conocidos por los vecinos de El Escorial, como «Libro de Villazgo», recoge en su primera página, un escudo que, prácticamente desde 1815, viene considerándose como las armas de la Villa, y desde hace aproximadamente siglo y medio, se utiliza como el símbolo oficial de El Escorial.

La fuente de la plaza representa la gesta de los escurialenses venciendo y sometiendo al águila de Napoleón, el gran depredador de Europa, “genocida”, al decir de Esperanza Aguirre, cuando era presidenta de la Comunidad de Madrid y se conmemoró la gesta de liberación en 2008.

Los madrileños, incluidos los menestrales, no podían llevar una navaja encima, con lo necesaria que era para la vida diaria, ya que se la utilizaba incluso como tenedor de las viandas. Llvarla suponía encarcelamiento y muerte por los gabachos.

Los leones representan a los vecinos del municipio y su valentía al enfrentarse a las tropas francesas durante la mal denominada Guerra de la Independencia.  El águila caída se sitúa a los pies de las figuras animales como alegoría del ejército enemigo derrotado. 

Gema Piñana, buena amiga mía, cuenta siempre una anécdota de transmisión familiar en su pueblo del Penedés, tierra catalana de buen vino:  cuando emborracharon a un gabacho de Napoleón y lo tiraron al pozo. Una criadita de la casa estuvo llorándolo muchos meses, porque nadie como aquel soldado francés le había besado y arrancado las más altas notas de placer.

Ahora es tiempo de fiestas en El Escorial, la feria y los tiovivos ponen música pop, a veces infernal, que dura hasta media noche. Hay que aguantar. Los niños y jóvenes lo disfrutan. Los más pequeños corren a los castillos inflables, para saltar y dejarse devorar por la gran boca del gigante. Los feriantes van de pueblo en pueblo durante las fiestas estivales. El escultor Juan Moral, afincado en Torrelodones, cuenta que muchos de esos feriantes son o eran de su pueblo natal, Torredelcampo (Jaén), que hicieron y hacen fortuna durante los seis meses que duran las fiestas estivales y otoñales. Y añade es dicho castizo de que en su pueblo, “hasta el más tonto hace relojes”.

miércoles, 29 de julio de 2026

Diario Escurialense VII.- REAPERTURA DEL PATIO DE LOS EVANGELISTAS EN EL REAL MONASTERIO. Visita de la pintora Cecilia de Lassaletta y el fotógrafo Peter Wall. Cadena trófica de avispas, gorriones y hormigas.

Jardín del Patio de los Evangelistas. Real Monasterio de El Escorial.
Cecilia de Lassaletta y Estébanez, pintora.


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Peter Wall

29/7/26.- El Escorial.- Con motivo de la reapertura del Patio de los Evangelistas en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, ha tenido lugar la visita de la pintora Cecilia de Lassaletta y el fotógrafo  Peter Wall. Dos grandes artistas en sus respectivos campos, muy seguros de sí mismo y de su arte, porque ya se sabe que un artista o cree a pie juntillas en lo que hace o no es tal. Ambos hablan de su creatividad con el entusiasmo del primer día de clase.

    El Patio de los Evangelistas es el gran claustro renacentista del Real Monasterio, famoso por sus dos pisos de galerías clásicas y su templete central diseñado por Juan de Herrera. El diseño original, iniciado por Juan Bautista de Toledo, fue modificado después por Herrera.

    La planta baja usa el orden toscano y la planta alta el orden jónico, con arcos de medio punto. Está rematado con una balaustrada de piedra y las típicas bolas de granito de la época herreriana. Situado justo en medio del patio, el templete fue diseñado en 1586. Contiene tallas de los cuatro evangelistas hechas por el artista Juan Bautista Monegro y representa la unión entre la tierra y el cielo. 

    La reciente restauración del Patio de los Evangelistas concluyó en julio de 2026 tras una inversión de 1,7 millones de euros, permitiendo abrir este espacio al público por primera vez en su historia. La intervención recuperó su diseño renacentista original del siglo XVI.

    Cecilia de Lassaletta, noble y generosa, de alta cuna, nos invitó a almorzar a Paco Pastel, en plenos jardines de la Casita del Príncipe, que algunos llaman la Casita de abajo, para no confundir con la Casita de arriba, cuando en realidad la de arriba es la Casita del Infante, y la de abajo, la del Príncipe. Para los que saben de realeza, la diferencia es notoria, como  ser heredero al trono o simple segundón.

    Los tres amigos comimos al aire libre para contemplar y disfrutar las secuoyas gigantes, los abetos del Cáucaso y los cedros, pero, ¡ay! las avispas atacaban sin piedad, ante los aspavientos de “señorita bien” de Cecilia, a la que por su sangre dulce o azul -no sabemos muy bien- buscaban con complacencia.

    Los camareros atentos trajeron a la mesa un molinillo u unas ramas de citronela para ahuyentarlas, aun así, algunas avispas persistentes seguían buscando los brazos y hasta la cara de Cecilia. Una camarera puso un plato con trozos de carne un poco alejado en el suelo y esto las atrajo con más fuerza. Era un espectáculo ver aquellos insectos rayados como antiguos prisioneros, atacando la carne, aunque los gorriones también se la disputaban.

    Nosotros tomamos aperitivo de queso feta en aceite de oliva, revuelto de espárragos y setas, ensalada de cuscús y salmón a las finas hierbas. Los dulces de Paco Pastel quedaron para el final: mousse deliciosa de naranja.

Conversación sobre arte, nobleza y España como planta fotovoltaica de Europa

        Lo importante junto a la comida es la conversación. Preguntamos a Cecilia por el origen noble de su familia y nos habló de su tío abuelo Alejandro de Mora y Riera (1823–1915), II marqués de Casa Riera, un noble y banquero muy rico que pasó gran parte de su vida en París, donde protegió al pintor Raimundo de Madrazo, que le pintó un gran retrato. Heredó el título y los bienes de su tío, el primer marqués Tomás Felipe Riera, y mandó derribar el palacete familiar en Madrid, sin llegar a construir el segundo. Los terrenos del hoy Círculo de Bellas Artes y del Instituto Cervantes eran de él. La madre de la reina Fabiola de Mora y Aragón fue madrina del padre de Cecilia, Juan María de Lassaletta y Martínez Mora.  Su nombre, Blanca de Aragón y Fernández de Albornoz.

    Mientras las avispas devoraban la carne, seguimos con el segundo plato y las advertencias y amonestaciones del apocalíptico Peter Wall (nombre artístico venido de su original hispano Pedro Tapia). Hablamos de los tremendos fuegos de actualidad y sus causas. “El presidente de Gobierno lo atribuye como un mantra al cambio climático -previo a una futura y nueva glaciación como en el pasado-, que sí, pero curiosamente no mencionó ni una vez, las causas inmediatas de un coche eléctrico incendiado o a los sospechosos pirómanos”.

    Se alegaron, sobre todo, los intereses creados de la quema del bosque para implantar más placas solares que no siempre proporcionan la energía necesaria y que arruinan el paisaje, como han hecho en Aragón, planificación en la que participan algunos políticos avariciosos. Hubo incendios de bosques tras concesiones otorgadas de placas solares. Qui prodest?   “Quieren hacer de España la planta fotovoltaica de Europa a base de gigantescas granjas solares”, insistía Peter. Y se aseguró que los bulos viajan de arriba abajo y viceversa. “¿Quién cree al mentiroso que ha mentido varias veces?”.

    Yo recordé el aserto de Aleksandr Solzhenitsyn: “Los políticos mienten. Los políticos saben que mienten. Los políticos saben que los ciudadanos saben que mienten. Y, pese a todo, los políticos siguen mintiendo”.

    “Aquí, cada cual representa su papel, porque llega a creérselo, por encima de la realidad”, remata Peter Wall.

    Los últimos trozos de carne del platillo en el suelo estaban recubiertos de diminutas hormigas negras. Así funciona la cadena trófica de la Naturaleza: avispas, gorriones y hormigas.

    La visita al Patio de los Evangelistas del Real Monasterio vino seguidamente

Más información

https://alfayomega.es/pedro-alberto-sanchez-agustino-de-el-escorial-el-patio-de-los-evangelistas-representa-la-difusion-del-evangelio-a-todo-el-mundo/

https://www.patrimonionacional.es/actualidad/noticias/patrimonio-nacional-abre-por-primera-vez-al-publico-el-patio-de-los-2

https://lamiradaactual.blogspot.com/2018/10/retratos-cecilia-de-lassaletta-noble-y.html

San Lucas y su símbolo, el toro.
San Juan Evangelista y el águila que lo representa.

Cecilia de Lassaletta, Julia Sáez-Angulo y Peter Wall.

II Marqués de Casa Riera. Retrato por Raimundo Madrazo (1889).
Julia Sáez-Angulo ante el salmón a las finas hierbas.
Si quieres saber en donde será el próximo incendio, no hay mas que leer el B. O. E., que lo adivina unos meses antes. HDLGP