Julia Sáez-Angulo
29/6/26.- Madrid.- El cero es un número redondo y otorga a los cumpleaños un relieve especial. Es el caso de Victoria Cabeza -Vito para los amigos- que cumple 90 años entre Madrid y Ávila -entre el verano y el veraneo. Antes de viajar a su pueblo abulense de árboles, Vito lo celebra con las célebres “Damas de misa de 10” en la iglesia Nuestra Madre del Dolor. Vito actúa de sacristana temporal y controla que luces, manteles, credencias y altar tengan todo a punto para la Eucaristía. Javier Armenta le ayuda en estos menesteres.
El Padre Goñi, párroco emérito agustiniano presidió el desayuno con bollería fina y ensaimadas de batata, que no de cabello de ángel. No estaban mal, pero preferimos las genuinas.
Una curiosidad: Victoria Cabezas Cabezas Cabezas -se apellida tres veces seguidas Cabezas, según nos cuenta-, y se va de veraneo tres meses a su pueblo abulense Villarejo del Valle, fresco y rodeado de árboles, con apenas 600 habitantes, población que se triplican en verano. “Allí todos los jóvenes estudian y se marchan a las ciudades”, asegura.
El 7 de julio, San Fermín, celebrará allí su cumpleaños, porque es la verdadera fecha de nacimiento. La celebración de Madrid es un anticipo.
Villarejo del Valle es un municipio situado en plena ladera de la Sierra de Gredos (a 822 metros de altitud). Conocido por su arquitectura tradicional y su entorno natural, forma parte de la comarca del Barranco de las Cinco Villas.
Otra curiosidad: el cero
El cero no nació de golpe ni por una sola civilización, sino que evolucionó a través de un largo proceso que pasó de ser un simple espacio vacío (para evitar confusiones entre números como el 1 y el 10) a concebirse como un valor matemático real y abstracto.
Su origen se divide en dos hitos fundamentales: Los precursores (Marcadores de posición): Los babilonios (alrededor del siglo III a.C.) y los mayas (siglos antes de nuestra era) utilizaban símbolos para denotar la ausencia de una cantidad o dejar un espacio vacío. Sin embargo, no lo usaban para operar matemáticamente.
El nacimiento moderno en la India: El salto conceptual definitivo ocurrió en la India en el siglo V d.C. Los matemáticos hindúes llamaron al concepto "Shunya" (que significa "vacío"). Fue el matemático Brahmagupta quien, en el siglo VII, le otorgó un valor concreto al cero y definió las reglas matemáticas para sumar y restar con él.
A partir de ahí, el concepto viajó a través de matemáticos árabes como Al-Juarizmi (quien lo adaptó como "sifr"), llegó a Europa en el siglo XI de la mano de pensadores como Fibonacci (dando origen a la palabra "cero"), y se convirtió en la base de todos los avances matemáticos, financieros y tecnológicos actuales (incluyendo el código binario de la informática moderna).
Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/2024/12/santa-victoria-patrona-de-cordoba-y.html
