Mostrando entradas con la etiqueta José María Lafuente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José María Lafuente. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de octubre de 2014

El Patronato del Museo Reina Sofía acepta el depósito del archivo Lafuente





• Pasará a formar parte de una red abierta e interconectada con el objetivo de difundir sus contenidos, fomentando la investigación, el debate y la accesibilidad.




 L.M.A.


El pleno del Real Patronato del Museo Reina

Sofía celebrado hoy ha valorado positivamente el

inicio de los trámites que permitirán que el Archivo

de José María Lafuente pase a formar parte de

los fondos del Museo Reina Sofía por un periodo

de diez años, prorrogable. Esta importante

incorporación de alrededor de 120.000

documentos supone un acervo que complementa

el que ya posee el Museo y lo amplía a otras

áreas que son estratégicas para el mismo,

especialmente en lo que se refiere a

Latinoamérica. Asimismo permite continuar con la

política ya iniciada hace años por esta institución

que facilita poder trabajar con otros archivos

(Juan Carlos Romero -Argentina-, Clemente

Padín –Uruguay-, Mariotti –Perú-…)



El archivo Lafuente se compone de colecciones y

fondos documentales sobre arte moderno y

contemporáneo: dibujos, libros, revistas,

catálogos, manifiestos, panfletos, publicaciones

efímeras, grabados, cartas, tarjetas, manuscritos,

objetos, fotografías, imágenes y proyectos. Dos

bloques configuran el depósito: uno está dedicado

a las vanguardias históricas, con una importante colección de documentación de arte

de vanguardia europeo y español y una colección valiosísima de libros internacionales

de arte tipográfico. Otro, centra su atención en las prácticas artísticas contemporáneas

a partir de los años 60, con España y Latinoamérica como principales ejes.



La cesión del archivo es producto del trabajo que desde hace más de un año se ha desarrollado desde la Secretaría de Estado de Cultura y la dirección del Museo Reina Sofía con José María Lafuente, a partir del deseo manifestado por el propio coleccionista de que su archivo permaneciera accesible al público en Santander. 

En esta negociación ha sido imprescindible la participación del Gobierno de Cantabria ue, de la mano de su Presidente, Ignacio Diego, asumió el compromiso de destinar un edificio y recursos suficientes para albergar el Archivo.

Llegado el momento de unir esfuerzos, el Archivo Lafuente hace depositario al Museo Reina Sofía de las obras, contribuyendo también con la dotación del equipo humano necesario. El Gobierno de Cantabria, por su parte, aportará el edificio para albergarlo –el Banco de España en Santander- y su acondicionamiento y mantenimiento. El Museo Reina Sofía, en diálogo con el Archivo Lafuente, asumirá la dirección técnica y de contenidos para, de esta forma, garantizar su preservación, difusión e investigación presente y futura. Al tratarse de un archivo activo, el edificio dispondrá de un espacio expositivo destinado a muestras temporales impulsadas por el Museo.

La incorporación de estos fondos convierte al Reina Sofía en un centro de referencia a nivel nacional e internacional, ya que pone a disposición de la sociedad un conjunto de documentos de incalculable valor, permitiendo además impulsar el trabajo en red con otras instituciones, especialmente españolas y latinoamericanas.

En las últimas décadas las principales instituciones museísticas del mundo han

dedicado importantes recursos para adquirir y custodiar los documentos que contienen

la memoria de las prácticas artísticas de vanguardia y contemporáneas. Entre las

misiones prioritarias del Reina Sofía figura también la de generar un corpus

bibliográfico-documental del arte del siglo XX y XXI, español y latinoamericano. El

fondo que José María Lafuente ha reunido en la última década se identifica en gran

medida con los ejes principales de desarrollo de la colección del Centro de

Documentación del Museo. E


los fondos de revistas del dadaismo y surrealismo

europeo: Cabaret Voltaire, Dada, Cannibale, La Revolution Surréaliste,

Minotaure, entre muchas otras, así como importantes conjuntos de impresos

del futurismo, constructuvismo y la Bauhaus, muy poco representados en

colecciones privadas y públicas españolas. La colección de tipografía es

fundamental para el Museo ya que en sus fondos su presencia es mínima.

España: contiene el archivo más representativo de la poesía experimental

española desde los años 60, destacando los fondos de los archivos de

Fernando Millán, José Luis Castillejo, entre otros, así como obras de más de

70 artistas del periodo entre los que figuran Elena Asíns, Felipe Boso, Isidoro

Valcárcel y Eduardo Scala. Este acervo amplía exponencialmente el valor

de las colecciones de poesía experimental del Museo.

Prácticas artísticas a partir de 1960

Latinoamérica: en los últimos años, el archivo Lafuente ha tenido como uno de

sus objetivos principales la documentación referente a las vanguardias

latinoamericanas desde los años 60, convirtiéndose en uno de los acervos

privados más importantes en la materia. Sus ejes son, por un lado, las

prácticas experimentales argentinas, chilenas, brasileñas, uruguayas,

venezolanas y mexicanas, entre otras, así como las redes de arte correo y

publicaciones experimentales que proliferaron en Latinoamérica en el periodo,

Contenido del archivo

Vanguardias históricas

España: Hay dos focos principales de atención; por un lado, un importante

corpus de documentación sobre vanguardias españolas de antes y después de

la guerra, en el que hay que mencionar los importantes archivos

Westerdahl/Domínguez, Eugenio Granell, Escuela de Altamira y Dau al

Set. Por otro, colecciones completas de revistas de vanguardia en óptimo

estado de conservación. Además, destacan los fondos relativos a la Guerra

Civil española y el exilio, que incluyen importantes monografías, las revistas,

folletos y carteles españoles y extranjeros que plasmaron gráficamente la

contienda.

:

Latinoamérica: Es importante subrayar la amplitud geográfica que abarca:

Brasil, Chile, Perú, Argentina, Uruguay y México, principalmente, así como la

gran variedad de tipos documentales: primeras ediciones, manuscritos,

correspondencia y revistas completas. Las vanguardias latinoamericanas

están adquique constituirían una activa escena artística al margen del circuito oficial.

Destacan los fondos de Edgardo Vigo, Guillermo Deisler, Clemente Padín,

Felipe Ehrenberg y Ulises Carrión, entre otros, incluyendo material único de

extraordinario interés como manuscritos y correspondencia. El Museo ha

intentado en los últimos años coleccionar estos materiales, pero la actual


situación presupuestaria truncó tempranamente esa posibilidad.


domingo, 19 de octubre de 2014

“Escritura Experimental en España 1963 -1983”, exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid


             
                                                                
Julia Sáez-Angulo

         “Escritura experimental en España, 1963-1983” es el título de la exposición que tiene lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid hasta el 11 de enero de 2015. La muestra, que ha sido comisariada por Javier Maderuelo, se ha llevado a cabo con los Archivos Lafuente. Un buen catálogo de 358 páginas, con ensayos correspondientes e ilustraciones dan fe de un movimiento creativo muy singular y poco estudiado.

         Los 23 artistas presentes en ela exposición son: Jorge Oteiza, José Antonio Sistiaga, Javier Aguirre, Juan Eduardo Cirlot, Joan Brossa, Josep María Mestres Quadreny, Julio Campañ, Fernando Millán, Ignacio Gómez de Liaño, Manolo Quejido, Hermino Molero, Alain Arias-Mision, Elena Asíns, Zaj, José Luis Castillejo, Esther Ferrer, Francisco Pino, Felipe Boso, Guillen Viladot, José-Miguel Ullán, Isidoro Valcárcel Medina, Concha Jerez y Eduardo Scala.

Son todos los que están, pero no están todos los que son. Hay que decir que el denominado “arte experimental”,  más adelante conceptual, ha tenido en España una presencia interesante de nombres, muchos de los cuales derivaron más adelante con otros lenguajes plásticos. Entre las ausencias que se echan de menos están los nombres de Julio Plaza, Soledad Sevilla y Lugán. Dicho esto, la exposición es una de las más interesantes que se han podido ver en este campo y de la mano de un comisario, que también practica con interés notable, el arte experimental.

Escritores, poetas, músicos, cineastas y artistas quisieron hacer un arte experimental en los años 60 y 70, una vez aue la sociedad española había asumido el informalismo y la abstracción. Letras, palabras y textos eran sus vehículos de creación. La nueva música, la poesía concreta o el cine experimental se unían a esta corriente en un todo que dio lugar a obras con un lenguaje singular y novedoso. Todos ellos iban en paralelo a los poetas letritas de otros países como Francia, Brasil o el grupo Fluxus.

El Archivo Lafuente, propiedad del empresario coleccionista José María Lafuente, situado en Cantabria, con tres mil obras de arte y unos ciento cuarenta mil documentos, cuenta con fondos interesantes en el arte experimental, si bien el comisario ha recurrido a préstamos puntuales de la Biblioteca Nacional de España, Museo Reina Sofía, Museo Jorge Oteiza o Fundación Viladot.





La exposición es un recreo visual de la creatividad a base de letras, collages, celuloide de cine y otros materiales que ponen de relieve la imaginación y posibilidades de un lenguaje especial y novedoso, que todavía continúa en el panorama artístico.  Una escritura caligramática interesante en muchos casos de gran sugerencia plástica. Un arte que ha dado lugar a libros muy sugerentes y particulares como los de Cirlot

Campal trajo la vanguardia en este campo de Argentina. La poesía se da cita o alterna en esta escritura artística novedosa. Los happenings en la calle se suceden en paralelo a su creación, dando lugar al asombro. Se habla de “Palabras frágiles” o “silencio difícilmente audible”; Gómez de Liaño crea la denominada “Cooperativa de Producciones Artísticas”; Fernando Millán dio fama al grupo NO, Aberastury está cerca; la correspondencia entre los poetas visuales es un hecho; se producen los fotocollages y hacen fotografías para poemas; Esther Ferrer hace el libro de los números primos; Zaj saca cinco libros; se lleva a cabo la Antología de Felipe Boso en Alemania, que se publicará años más tarde; Francisco Pino se encierra en su casa y publica un libro por año de tan solo 150 ejemplares no venales, regalo a sus amigos; se utiliza la fotocopiadora con profusión como forma de escritura; aparecen los libros transparentes; el diplomático Castillejo lleva a cabo una obra constante y casi secreta, que hoy figura en la Biblioteca Nacional; el se consideraba un escritor más que artista plástico...

 “Mi patria es la palabra”, decía Felipe Boso, que conocía bien la vanguardia alemana. Quiso publicar con Seix Barral, pero el célebre editor Carlos Barral le fue dando largas y no se llevó a cabo.  Isidoro Valcarcel transcribe una partida de ajedrez a papel pautado…

La creatividad y la imaginación se dan cita con audacia en esta exposición de escritura experimental que al mismo tiempo es un arte plástico. Lástima que Javier Maderuelo no haya contratado sus trabajos con lo expuesto.




         

viernes, 25 de julio de 2014

JOSÉ MARÍA LAFUENTE, TRES MIRADAS AL ARCHIVO DEL COLECCIONISTA DE ARTE


 


Tres exposiciones coinciden en Santander en dar a conocer la colección artística y documental del industrial José María Lafuente, un acervo único en España formado por miles de obras y documentos que reflejan todos los «-ismos» y tendencias artísticas del siglo xx.
 


75 HP,
                                                          n.o 1,
                                                          Bucarest,
                                                          1924
75 HP, n.º 1, Bucarest, 1924



L.M.A.
La primera exposición en inaugurarse en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria (MAS; del 17 de julio al 14 de diciembre) lleva por título «La idea de arte» y propone de la mano del crítico Javier Maderuelo un viaje a partir de 500 obras y documentos al corazón del Archivo Lafuente, en un recorrido organizado por temas, a modo de un diccionario único del arte del siglo xx. Cada uno de los temas tocados se representa por palabras ordenadas alfabéticamente. Cada palabra (azar, biografía, escritura, experimentación, revolución, utopía o violencia son solo algunas de ellas) incorpora una pequeña selección de piezas del archivo, que funcionan como catas practicas en un fondo de más de 120.000 objetos.

Para mostrar la profundidad del Archivo Lafuente se ha desarrollado en extensión una de estas palabras, «libro», en una exposición aparte. En ella, se traza con el comisariado de Maurizio Scudiero un relato sobre los libros clave de las vanguardias históricas, que podrá contemplarse en el espacio MeBAS del MAS.

La segunda muestra, que se presenta en el Palacete del Embarcadero, desarrolla a partir de obras muy significativas y bajo el título «¿Qué es un libro de artista?» la aportación que los creadores han hecho al mundo de la edición. ¿Qué es un libro de artista? es a un tiempo la pregunta que ha dado pie a la selección de materiales expuestos, y la confesión de la incapacidad de darle respuesta. La exposición arranca a principios del siglo xx y se expande hasta la época contemporánea. El núcleo central reúne los libros de las vanguardias históricas, cuya influencia se extiende hasta la actualidad. Del 14 de agosto al 8 de enero. Comisariada por Giorgio Maffei.
La tercera cita, cuya sede será la Sala Paraninfo de la Universidad de Cantabria, se titula «Sol LeWitt: Libros. El concepto como arte» (del 25 de septiembre al 20 de diciembre). Y pretende esclarecer el papel fundamental que la producción editorial tuvo en la obra del artista conceptual estadounidense. En la muestra, se podrán contemplar todos los libros editados por él, junto a otros documentos que complementan su actividad. El conjunto arroja más de 150 libros de artista, carteles e invitaciones que trazan una inmejorable síntesis formal y conceptual de su obra, y de su vida misma. Comisario: Bruno Tonini.