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miércoles, 11 de mayo de 2022

D. Joaquín Paniello: “Tierra Santa es el quinto Evangelio que habla e interroga y no solo con las piedras”





Carmen Valero

Fotos: Peter Wall

12/5/22.- Madrid.- “Tierra Santa es el quinto Evangelio que habla e interroga y no solo con las piedras”, señaló el sacerdote y escritor don Joaquín Paniello, residente en Jerusalén, al presentar su libro “¿Por qué estáis tristes” (2022) en la librería Neblí-Troa de Madrid. El periodista de Trece TV, Álvaro de Juana -que lo había entrevistado en la mañana para TV- fue interrogando al autor a lo largo de la presentación, que fue seguida por un coloquio con los asistentes. El libro, que ha sido publicado por la editorial EmausFootprints, lleva un prólogo del patriarca latino de Jerusalén, Pierrebattista Pizzaballa.

Vivir o visitar Tierra Santa es una manera de conocer bien las circunstancias geográficas y ambientales de la vida de Jesús, tanto del clima como de la situación de Getsemaní o el huerto de su sepultura, señaló Paniello. “Nunca hubiera escrito el libro “¿Por qué estáis tristes”, de no haber vivido allí, en Tierra Santa”, y añadió que haber seguido la fundación de Saxum Visitor Center, situado a medio camino entre Jerusalén y Emaús, también le influyó notablemente. 

El Camino de Emaús es hoy una realidad seguida por numerosos peregrinos, sobre todo en la Pascua de primavera, que fue cuando tuvo lugar ese camino con Jesús. El lunes de Pascua se celebra una misa en la basílica bizantina de Emaús-Nicópolis, al aire libre, por el patriarca latino. 

El autor explicó el porqué del título del libro, para señalar como Cristo desmonta la tristeza de los dos discípulos del camino de Emaús, que más que tristes, estaban “enfadados” tras los últimos acontecimientos de la Pasión de Cristo en Jerusalén y se alejaban de la ciudad santa. Después de caminar y hablar con ese Desconocido, que resultó ser Cristo, los dos discípulos de Emaús, regresaron de inmediato a Jerusalén “entusiasmados”, para contar a los apóstoles que había visto al Señor, les había explicado las Escrituras y lo habían reconocido al partir el pan.

El libro de don Joaquín Paniello viene a ser una explicación del encaje del Antiguo con el Nuevo Testamento, las profecías hechas realidad, la manera en que Cristo trata continuamente a Dios como Padre y anuncia el Paráclito… El autor señaló de modo especial dos pasajes de la Biblia, el salmo 22 de David, en el que se anuncia la Pasión del Señor, el año 1000 antes de Cristo, y el capítulo 53 de Isaías, que es “muy fuerte, porque señala a un Mesías como siervo doliente y cordero llevado al matadero, clave para entender la cruz, antes de la Resurrección”.

Paniello señaló, citando a Benedicto XVI en “Jesús de Nazaret”, que el judaísmo de hoy no es el del tiempo de Cristo. También dijo que su libro admite diversos niveles de lectura al seguir el diálogo entre los tres personajes de los dos discípulos de Emaús y Cristo hablando de la Sagrada Escritura, para mejor conocer la Historia de la Salvación, que es la clave de la historia de la humanidad, la continua cercanía de Dios con los hombres.

    Entre los asistentes: la historiadora de arte Isabel Morán y la crítica de arte Julia Sáez-Angulo, además de los representantes de Ejercis Soluciones S.L. encargados de la impresión y distribución del libro en España.

Don Joaquín Paniello con Carmen Valero, Julia Sáez-Angulo e Isabel Morán


martes, 19 de abril de 2022

CRÓNICAS DE ISRAEL X.- Saxum Centro de Visitantes de Tierra Santa. Un recorrido elocuente entre Jerusalén y Emaús

© Saxum Ltd (CC) | Rubén P. Bescós 


Saxum Visitor Center, en Israel



Julia Sáez-Angulo

19/4/22.- Jerusalén.- Cuando le preguntaron a Golda Meir (1898-1978), la que fuera mandataria de Israel, si creía en las historias de la Biblia, se quedó perpleja y respondió: Mire, el Libro de los Reyes, es la historia de mi pueblo Israel, de mi país. Ella, que fue realmente una gran rectora del gobierno de Israel y confesó con humildad y lucidez, que como madre y abuela solo merecería un siete sobre diez, porque el diez al completo se lo entregó a una familia más extensa bajo su responsabilidad: la ciudadanía israelí. Una gran mujer que estuvo a la altura de lo que tenía que desempeñar en la vida y la historia.

La historia de Israel, desde el año 3000 antes de Cristo, hasta el nacimiento del mismo Mesías, se sigue con claridad y ritmo ameno en Saxum Visitor Center, un centro de estudios e interpretación de la denominada Tierra Santa, que ha ido siempre unida al gobierno de profetas, jueces, reyes o imperios que convivieron o sometieron a Israel, con la deseada conquista de la ciudad de Jerusalén. Imperios como el de Nabucodonosor o el romano de Tito destruyeron el emblemático templo de Salomón una y otra vez… y hoy solo queda el muro de las lamentaciones. El verdadero templo de hoy es en “espíritu y verdad”, como señala Cristo en el Evangelio.

Mapas, maquetas, grabados, pantallas interactivas, audiovisual, guías explicativas plurilingües… van centrando al visitante en una instalación museográfica concebida con acierto por los museógrafos españoles Carlos Bernar y Antonio Vaillo, arquitectos. En un horario de mañana y tarde gotean grupos y visitas individuales a este Saxum Visitor Center, donde a su vez tienen lugar en, la parte anexa, principal o complementaria, cursos, conferencias o convivencias de estudios bíblicos, teología y otras disciplinas.

    Durante los dos años de pandemia, Saxum recibió numerosas visitas del interior de Israel, por lo que aumentó el flujo interior, al no poder salir la población del país.

Saxum, que significa roca o piedra en latín, contó con una inauguración en 2019, una, ceremonia civil, por el ministro de Turismo de Israel, y la otra, bendición religiosa, del Patriarca Latino, el franciscano Pierbatista Pizzaballa. Este ambicioso Centro de estudios e interpretación, tranquilo y ajardinado, está situado en el pueblo de Abu Gosh, a once km de Jerusalén y está bien comunicado por carretera y autobuses con la ciudad de David, y con la de Emaús, por medio un grato sendero, que recorren los peregrinos, muchos de ellos a pie desde Saxum.

Saxum bien vale una visita para centrar a los interesados en la historia del pueblo de Israel que corre paralela a la del Mesías ansiado, por medio de las distintas profecías a lo largo de los tiempos hasta el nacimiento, que el gráfico exterior de los muros sitúa en el año 6 antes de Cristo, en un ajuste de fechas en las que se sigue investigando todavía.

Digamos que entre batalla ganada o batalla perdida contra con persas, filisteos, amalecitas, mohabitas, helenos, romanos y demás, los profetas van anunciando que el Mesías será de la estirpe de David, que conducirá a todo su pueblo, que nacerá en Belén pueblo sin fama o relieve alguno, que sería afrentado y llamado “varón de dolores” (Isaías, 53. 3)…

Lo significativo es que el pueblo de Israel se trataba de una comunidad monoteísta (según el pacto de Abraham y Moisés con Dios), en medio de pueblos politeístas que adoraban a ídolos varios. Uno de los versículos de la Biblia dice con gracia (a mí siempre me ha causado sonrisa): “sus dioses son como espantapájaros en un campo de pepinos y, además, no hablan” (Jeremías 10. 5). (Solo se pudo representar a Dios, cuando se hizo hombre en Cristo)

Hay periodos conmovedores en la historia de Israel, como el del destierro de los israelitas en Babilonia. Un pueblo nómada de pastores o agricultores se encuentra de pronto en la gran Babilonia de palacios y jardines colgantes, se deslumbra (las ciudades siempre maravillan), y algunos de ellos llegan a convencerse de que, el verdadero Dios estaba en aquella grandeza y riqueza babilónica, no en la pobreza y la esclavitud israelí. Pero Jeremías los alienta y les recuerda quién era el verdadero Dios único, que no incumple sus promesas, por encima de palacios y jardines. El tiempo de Dios le dio la razón.

Israel es un yacimiento arqueológico vivo e intenso de norte a sur, por lo que las investigaciones se suceden continuamente. Los manuscritos del Mar o Rollos de Qumrán, llamados así por haberse encontrado en cuevas situadas en Qumrán, a orillas del mar Muerto, son una colección de 972 manuscritos interesantísimos, hoy en el Museo de Israel, que arrojan gran luz sobre la historia del lugar. La mayoría datan del año 250 a. C. al año 66 d. de C., antes de la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén por los romanos en el año 70 d. C. y están escritos en hebreo y en arameo. Fueron descubiertos en 2017.

Como cada día se estudia peor la Historia en los manuales de Bachillerato, centros como Saxum Visitor Center vienen a suplir con su formación permanente. Lástima que no se provea de un folleto de fechas mínimas al visitante para llevarse a casa y repasar la información recibida. Dicen que están en ello. Sí hay bibliografía a la venta.

        La editora Carmen Rodríguez Eyre explica bien el objetivo: "Empecé a colaborar con Saxum Visitor Center, un nuevo centro multimedia sobre los Lugares Santos y la Biblia ubicado en Abu Ghosh, a unos pocos kilómetros de Jerusalén. Está pensado para ayudar a los peregrinos y turistas de Tierra Santa a entender mejor lo que visitan. Promovido por la prelatura del Opus Dei, el proyecto ha sido construido y continúa creciendo gracias a los donativos de personas de todo el mundo. Desde su inauguración en febrero, ha recibido ya a miles de peregrinos de los cinco continentes. Es muy significativo el interés que suscita entre los judíos y fieles de otras confesiones cristianas. Yo me estrené acompañando a un grupo de protestantes evangélicos de Burkina Faso que se entusiasmaron con el recorrido.

A mí, aunque no sea lo más importante, me gusta mucho seguir la línea del tiempo desde Abraham y los profetas hasta Jesucristo, en sincronía con los hechos más relevantes de la historia universal, quizá porque me ha ayudado a comprender mejor que, en realidad, no es el hombre quien busca a Dios, sino Dios mismo el que, con  paciencia infinita, sale al encuentro de los hombres, de cada hombre, generación tras generación".  

Más información

© Saxum Ltd (CC) | Rubén P. Bescós 
Saxum Visitor Center en Abu Gosh
Jesús y los discípulos de Emaús, mural en el oratorio de Saxum. Pintura del pintor sevillano Arístides Artal.
Portadores del Arca de la Alianza, que se perdió en la destrucción del templo, por Nabucodonosor (587 a. C.)

lunes, 30 de octubre de 2017

Israel: 800 años de franciscanos en Tierra Santa






Julia Sáez-Angulo

            31.10.17 .- JERUSALÉN .- Los padres franciscanos celebran sus 800 aniversario de presencia y custodia de los Santos Lugares en Tierra Santa, un mérito que todos, especialmente los cristianos, han de agradecer a una orden de origen medieval, que conoce muy bien la tierra de Israel y los lugares por los que discurrió la vida de Jesucristo.

            Miles de peregrinos de todas las confesiones cristianas visitan cada año los lugares santos de Israel, desde las primeras ermitas, iglesias o basílicas bizantinas, sucesivamente arrasadas y reconstruidas, por los avatares de la historia, hasta nuestros días.

            Hay tres lugares que están especialmente conocidos y datados en lo que a la vida de Cristo se refieren: Belén por su nacimiento, Nazareth donde residió el Mesías, y el Calvario, por ser el lugar donde Cristo fue apresado, sufrió la pasión de su ajusticiamiento, muerte y finalmente fue enterrado en un sepulcro de roca viva perteneciente a José de Arimatea.

            Hay otros lugares, que las sucesivas excavaciones y estudios han ido poniendo de manifiesto como el cenáculo, no lejos de la tumba del rey David, la Vía Dolorosa, el castillo de Herodes, o bien se conoce el lugar, pero no exactamente el emplazamiento de los hechos, como la casa de Lázaro en Betania, la dormición o tránsito de la Virgen María Madre de Cristo (custodiada por los asuncionistas), el monte de las Bienaventuranzas, Getsemaní, el huerto de los Olivos, monte Tabor, Caná, etc.

            Israel, en especial Jerusalén,  está considerada como Ciudad Santa por los cristianos, judíos y musulmanes, de ahí el deseo y la codicia que ha despertado a lo largo de la historia. Hasta mediados del siglo XX, Jerusalén era casi tan solo la ciudad amurallada, pero su expansión se ha hecho realidad a partir de la II Guerra Mundial, cuando Gran Bretaña entregó a los judíos víctimas del holocausto nazi la tierra de Israel –bajo mandato inglés- para que tuviera un Estado.

           

     CRUZ DE JERUSALÉN. SIMBOLIZA LAS 5 LLAGAS DE CRISTO.       

Católicos, ortodoxos y armenios

            Los franciscanos han custodiado como pocos los Santos Lugares repartidos tradicionalmente entre católicos, ortodoxos y armenios, que se han disputado cada centímetro cuadrado de espacio. El lugar más elocuente a este respecto es el de la basílica de Belén, en la que los ortodoxos custodian el sitio donde nació Cristo, señalado por una gran estrella de plata y los católicos, el pesebre donde fue depositado el cuerpo de Cristo niño, después de que su madre María lo envolviera en pañales.

            Los franciscanos tiene fama de rudos pero firmes y eficaces custodios de los lugares de Tierra Santa, frente a las sucesivas dificultades a lo largo de los siglos. España tiene una institución denominada Santos Lugares, que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores, encomendada precisamente a los franciscanos desde hace siglos.

            No olvidemos que Cristo era judío, perteneciente al grupo de los fariseos, que –frente a los saduceos- creían en la resurrección de los muertos.  Era de la tribu de Judá y de la estirpe de David. Él rezó bajo los muros del célebre templo de Salomón, sobre el que profetizó que no quedaría piedra sobre piedra. El templo sufrió tres grandes destrucciones: de los samaritanos, los babilonios y finalmente, los romanos. De las dos primeras destrucciones se reconstruyó, no así de la última, ya que solo queda el muro oeste, conocido como el muro de las lamentaciones, junto al que rezan hombres y mujeres de la religión judía por separado.

            Los franciscanos llevan a cabo desde antiguo -800 años- la hermosa tarea de sostener la liturgia cristiana en los Santos Lugares, recibir y atender a los numerosos peregrinos –palmeros a Israel, romeros a Roma y peregrinos a Santiago de Compostela, se decía antiguamente- que viajan cada año. A estas tareas se suman las docentes, ecuménicas y arqueológicas para conocer mejor una tierra que rezuma historia bajo cada piedra o cada mota de polvo. 

        En los conventos franciscanos y casas de alojamiento de peregrinos se puede ver, además de su escudo con los brazo cruzados de Cristo y San Francisco, la cruz de Jerusalén, con cinco representaciones que simbolizan las cinco llagas de Cristo. El emblema de la Teotocos o Madre de Dios,  una T grande con un círculo en su travesaño queda para los santos lugares en manos de los ortodoxos.

            No olvidemos que San Francisco de Asís, fundador de la orden viajó a Tierra Santa en 1219-1220. A este santo viajero a Tierra Santa seguirían otros muchos, entre ellos el beato Álvaro del Portillo, poco antes de su muerte en 1994. 

       Hoy la Fundación Internacional Saxum, un Centro de Información e Interpretación del Opus Dei, para guías y viajeros a Tierra Santa, perpetúa la devoción y memoria por la historia y los lugares en los que estuvo Nuestro Señor Jesucristo y el desarrollo bíblico de la historia del pueblo de Israel, padres mayores en la fe de los cristianos.

            Las últimas excavaciones arqueológicas van poniendo de manifiesto con mayor claridad la historia de Israel, sobre todo de Jerusalén, si bien en algunos lugares resulta imposible hacerlo, como sucede en las mezquitas o lugares sagrados de los musulmanes, en los que está prohibido todo tipo de excavaciones.

            Tampoco los cristianos tienen excesivas facilidades por parte de las autoridades del Estado de Israel, siempre celoso de su identidad y exclusividad judía. Esta actitud y dificultades ha hecho que muchos cristianos acaben por abandonar Tierra Santa y disminuya su presencia en la zona. La mayoría de los cristianos son de origen y raza árabes.

      Junto a la basílica de la Natividad -donde se encuentra la estrella de plata que regalaron los Reyes Católicos de España al lugar donde nació Cristo- se permitió la construcción de una gran mezquita, algo a todas luces inadecuado, ya que cada confesión pudiera tener un emplazamiento y atmósfera mística y estética diferentes. Algunos alegan que desde la presencia otomana, se construye una mezquita frente a la iglesia original.

           

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viernes, 20 de diciembre de 2013

España dona 100.000 euros para restaurar la Basí­lica de la Natividad de Belén

 
El templo desde hace varias décadas sin labores de mantenimiento. Este paí­s ha contribuido tradicionalmente al mantenimiento de Tierra Santa
 
 
 
L.M.A.
 
España donará alrededor de 100.000 euros para restaurar la Basílica de la Natividad de Belén, un proyecto en el que participan otros gobiernos europeos y que trata de dar nuevos aires a uno de los templos más emblemáticos de Tierra Santa, según informa Zenit
.
"España ha contribuido tradicionalmente al mantenimiento de Tierra Santa, y en los siglos 15, 16 y 17 fue el principal pilar económico de la Custodia franciscana, por lo que tenemos una larga tradición histórica de compromiso", ha señalado a la agencia Efe el cónsul general de España en Jerusalén, Juan José Escobar.
 
Además, la ayuda se debe a que el estado de conservación de esta basílica "es muy precario después de varias décadas sin labores de mantenimiento", ha reconocido el cónsul.
 
La aportación de 133.000 dólares se realizará al fondo creado por el Comité Nacional para la Restauración de la Basílica de Belén, una iniciativa del presidente palestino, Mahmud Abás.
 
Escobar hará entrega de la donación este jueves en acto con el ministro Ziad Al Bandak, presidente del Comité, que tendrá lugar en la propia basílica.
 
España se ha vinculado al proyecto a través de la Obra Pía de los Santos Lugares de Jerusalén, una institución centenaria ligada a la presencia española en Tierra Santa y dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.
 
"La Obra Pía sirve a la cooperación religiosa y humanitaria que contribuye a la difusión de España y de su cultura entre los pueblos del Mediterráneo y Oriente", señala el Consulado General en un comunicado.
 
La primera de las tres fases de las obras, que comenzaron en septiembre, consiste en la renovación del tejado y las ventanas de la basílica, que correrá a cargo de un consorcio de empresas italianas, canadienses y palestinas, elegidas en un concurso internacional.
 

martes, 31 de agosto de 2010

Guía mítica de Mark Twain para visitar Tierra Santa, Egipto, Crimea y Grecia



“Guía de viajeros inocentes”
Mark Twain
Ediciones del Viento
Las Coruña, 2010 (621 pags.)



Julia Sáez-Angulo


Con su humor, cinismo, dotes de observación y gracia, el escritor Mark Twain (Florida, 1835 -Redding, Connecticut, 1910) dejó esta mítica “Guía de viajeros inocentes”, su libro más vendido en vida y modelo para las guías literarias futuras. La versión del libro es de la traductora Susana Carral Martínez.

Fue en 1867 cuando desde los Estados Unidos se llevó a cabo la gran “Excursión a Tierra Santa, Egipto, Crimea, Grecia y lugares de interés intermedios”. El anuncio provocó exaltación, pues se iba en barco de la ciudad de los rascacielos hasta Oriente Medio.

Un escritor y cronista ágil y sagaz como Mark Twain habría de mandar crónicas sucesivas al periódico “Alta California” para contar sus experiencias de ver, oír y gozar o padecer, a lo largo de este primer crucero que marcaría época y género en el turismo.

Las retinas y el ingenio del escritor americano se empapan ante estímulos tan fuertes como la geografía y el arte de un recorrido, que habla de la historia de la civilización de los hombres en Oriente Medio y el sur de Europa. Una golosina para viajeros inquietos y ricos como los americanos de su tiempo.

Comentarios sobre Miguel Ángel Buonarotti y los maestros antiguos

El volumen registra una curiosa dedicatoria: “Este libro está cariñosamente dedicado a la más paciente de mis lectoras y crítica más generosa, Mi Anciana Madre”. Twain fue un escritor muy popular en su tiempo y padre literario de otros dos estadounidenses que vendrían después: Tom Sawyer y Huckleberry Finn.

“Casi un año entero ha pasado desde que esta notable peregrinación llegó a su fin (…) Un viaje por mar de doce meses puede convertir a un hombre normal y corriente en un milagro de maldad. Por otro lado, si un hombre tiene buenas cualidades, el ambiente lo lleva a mostrarlas a bordo en contadas ocasiones, al menos haciendo hincapié en ellas”, escribe Twain en la Conclusión del libro.

Entre medias ha arremetido contra los desastrosos guías de turismo, ha comentado jocosamente las obras de arte para tratar de de-solemnizar algunas de ellas; comenta sobre ciudadanos napolitanos y franceses a placer; sobre los orientales no digamos… Toma citas de la Biblia para trufarlas oportunamente en sus escritos. Los maestros antiguos de las pinacotecas y gliptotecas, así como las obras de Miguel Ángel Buonarotti, son motivo de sus comentarios.

En suma, un libro ameno, variopinto que habla de lugares interesantes y hermosos, no por ello libres de crítica, pero sobre todo habla de la condición humana, porque observarla es el espectáculo más apasionante que cabe. Twain sabía hacerlo con ganas porque todo era para él materia de escritura.