sábado, 28 de diciembre de 2019

Irina Kouberskaya, autora y directora de la obra dramática “Amiga”, sobre dos poetas rusas representada en el Teatro Tribueñe de Madrid


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 "Amiga" de Irina Kouberskaya



Julia Sáez-Angulo

            28/12/19 .- Madrid .- Es una suerte contar con la presencia y la sensibilidad de Irina Kouberskaya en España, su autoría y representación de la obra dramática Amiga en el Teatro Tribueñe de Madrid es de un fineza y poesía extraordinarias. La representación de la amistad íntima y amor sáfico entre dos mujeres poetas, dos escritoras rusas: Marina Tsvetaeva (1892 - 1941y Sofía Parnok (1885 - 1933). La pasión de la primera y la contención de la segunda.
            Hora y media para contar esta historia en la que la palabra se alterna con los silencios en una coreografía que la hace casi un ballet. Amor, dulzura, admiración, contradicciones, viajes en tren, danza... Dos actrices dar réplica a las poetas y las bordan. La música que acompaña el relato representado con muchas de las palabras de los poemas escritor por ambas mujeres, es clave para acentuar la situación dramática.

            Irina Kouberskaya escribe: Quisiera redimir el derecho a la subjetividad, romper estereotipos llamados homosexualidad y crear un himno a la sensibilidad, la estética y el amor. Desde un fragmento de la vida de Marina Tsvetáyeva, una poetisa rusa, con dotes de genialidad, desde escribir el trazo del destino que puso a dos poetisas jóvenes una frente a otra, desde un surgir de encuentro apasionado, químico, físico e intelectual, que potenció de manera sublime la creación de las dos.
            A los poetas les pertenece esta capacidad extraordinaria de desvulgarizar la cotidianidad, emitir mensajes que elevan el destino del hombre, conduciéndonos al lenguaje de la sensibilidad sabiendo o sintiendo que sólo una sensibilidad desarrollada une a los seres humanos. Marina Tsvetáyeva y Sofía Parnok, han abierto un camino ante el eterno problema social de ocultar la libertad sensorial entre personas del mismo sexo, una posibilidad de encuentro desde la sensibilidad rompiendo las fronteras entre lo físico y lo espiritual, entendiendo que en el ser humano la relación sexual no es un acto intrascendente sino un camino hacia el amor.
FICHA ARTÍSTICA
Rocío Osuna (Marina Tsvetáyeva)
Catarina de Azcárate (Sofía Parnok)
FICHA TÉCNICA
Autora y Directora Irina Kouberskaya
Escenografía, coreografía y vestuario Irina Kouberskaya
Diseño de iluminación Eduardo Pérez de Carrera y Miguel Pérez-Muñoz
Fotografías Laura Torrado


martes, 24 de diciembre de 2019

Alberto SCHOMMER Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando



Exposición Alberto Schommer “Retratos psicológicos”
Real Academia  de Bellas Artes de San Fernando
Calle Alcalá,13  - Madrid
Del 17 de diciembre de 2019 al 21 de junio de 2020





Maica NÖIS


Madrid 22 de diciembre de 2019.-  Impulsado por Publio López Mondéjar, académico, historiador de la fotografía, comisario de infinidad de muestras fotográficas,  miembro de la Sección de Nuevas Artes de la Imagen de la Academia, se acoge en la Sala Permanente de fotografía del Museo una selección de obras de Schommer  que forman parte de las colecciones-fondos de la corporación.
Se reconoce  la incorporación en la comunidad cultural y presencia en los grandes museos del mundo de la fotografía. Como explicita Publio López tomando a la fotografía como un referente cultural por lo que no se la puede obviar en las salas del Museo. “La entrada de la fotografía en los Museos ha significado el último acto social de un proceso cuyas características son ya perfectamente homologables a las que se refiere cualquier otro objeto artístico tradicional, con el que comparte las mismas leyes sociales de producción, distribución y consumo” son las palabras de Francisco Calvo Serraller que figuran en la entrada a la Sala.
 La Academia creada en 1752 como institución del arte en España y aunque en un primer intento en 1919 rechazó tener un fotógrafo como académico hoy en día ha aceptado incluir una sala permanente dedicada a la misma. De esta manera contemporizan con los más importantes grabados de Goya. Se rotarán en la sala en exposiciones donde pasarán  toda la historia de la fotografía española provenientes de unos fondos de más de 3.000 imágenes.
La actual  exposición de Alberto Schommer nacido en Vitoria (9 de agosto de 1928)San Sebastián (10 de septiembre de 2015), pintor en su primera etapa, publicista, fotógrafo,  en esta actividad se inicia de la mano de su padre  médico y gran practicante de la fotografía uno de los mejores de la España de los años 40-50. Se educa en Colonia y Paris.
 Abre su estudio en 1965 en Madrid siendo ya muy conocido desde los años 60. Expuso en numerosas exposiciones internacionales y publicación de libros. Colaboró con la prensa diaria de El País y ABC. Se le podía considerar un cronista de la época.
En 1996 entra como miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, tema de su discurso de entrada “Elogio sobre la fotografía”. En 2008 se le concede la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes y en 2013 el Premio Nacional de Fotografía.
La serie “Retratos psicológicos” realizados entre 1969-1973, se inscribe como una gran apuesta por la importante escenificación en los retratados. Son personalidades conocidas y reconocidas de la vida no solo española incluso del panorama internacional como Andy Warhol.
Los que se pueden visionar en este recorrido fueron realizados con la técnica de gelatino bromuro de plata. Revelado artesanal y tratamiento de archivo con selenio vertido en papel  baritado, en  blanco y negro. Copias realizadas en el taller de Juan Manuel Castro Prieto – 2005.
Para los seguidores de la fotografía , los iniciados y los que  quieran tener conocimiento de la captación de la imagen es muy de tener en consideración la creación de la nueva sala permanente en la Academia.




domingo, 22 de diciembre de 2019

“Historias de fantasmas de Japón” de Lafcadio Hearn, ilustrado por Benjamín Lacombe y editado por Edelvives


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Julia Sáez-Angulo


            23/12/19 .- Madrid .- Nada más emocionante que un bello libro encuadernado con pastas duras y brillantes, guardas artístias, a tono con su misterioso título Historias de fantasmas de Japón, de Lafcadio Hearn, ilustrado por Benjamín Lacombe y publicado por la editorial por Edelvives. Una literatura poética escrita para narrar en voz alta o leer con la atención que merecen.
            El libro añade también el cuento Juegos de Jökai, biografías y bibliografías que completan la visión de estas historias, recogidas en 175 páginas.

            En el prefacio  o “El gran torbellino fantasma del Nacimiento y de la Muerte”,  Francis Lacassin, escritor, editor y periodista francés escribe sobre el  autor Lafcadio Hearn:
            “Nacido en 1850 en Grecia, hijo de un cirujano de la Marina británica y de una mujer griega, abandonado  muy pronto por su padre y luego por su madre, educado en Gales por una vieja tía, tuerto desde la adolescencia por un accidente que lo aisló un poco más de los otros, Lafcadio Hearn es el típico desarraigado. Rechazado por su familia a los dieciséis años se quedará solo y enseguida en la miseria. A los 21 años emigra a los Estados Unidos, donde a pesar de sus diversos empleos en el periodismo, vivirá una existencia miserable.
            En busca de un ideal inaccesible trata desesperadamente de identificarse con  una cultura y cree encontrarlo con ocasión de una estancia de siete años en Nueva Orleáns seguida de un intento de establecerse en la isla de Martinica. La casualidad de un reportaje en Japón le hace descubrir en ese país el remanso de gracia que ya no esperaba. Convertido al budismo, casado con una japonesa que le dio varios hijos, conoció al fin un breve pero profundo sosiego. Una armonía cuyo significado el gran experto había adivinado al recopilar esos cuentos.
            Al publicarlos, es su mensaje de poesía y esperanza lo que trata de comunicar sin rencor, a esos hombres de Occidente que no supieron reconocerlo como uno de ellos”
           

           



“La fiesta del chivo” de Vargas Llosa, adaptada por Natalio Grueso en el Teatro Infanta Isabel


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Cinco personajes de La fiesta del Chivo


Julia Sáez-Angulo

            22/12/19.- Madrid .- Seis actores ponen en pie la célebre novela del premio Nobel Mario Vargas Llosa, La fiesta del chivo, con unos diálogos muy bien construidos en la adaptación de Natalio Grueso. La obra teatral, dirigida por Carlos Saura, se representa en el Teatro Infanta Isabel hasta el mes de marzo de 2020. Una buena ambientación fotográfica de la historia y la política del momento centran al espectador antes de comenzar la palabra.
            Juan Echanove echa mano de su figura y su palabra para dar cuerpo al dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo (1891 – 1961), hombre de horca y cuchillo que llevó a cabo una masacre de negros haitianos en su isla, obsesionado por blanquear la población.
            La historia acotada en el escenario es la experiencia de Urania Cabral, que guarda celosa un secreto y regresa a la isla Dominicana cuando su padre está muy enfermo. Los personajes del presidente Balaguer, Johnny Abbes y de Manuel, el edecán del dictador son los que dan buena réplica y actuación al de Trujillo, un hombre obsesionado por su país y su familia al máximo estilo autoritario.
            Cuando se ha leído la novela se guardan quizás los clichés que una situó en cada personaje. La figura de Balaguer, tan decisiva y continuadora en la política se me antojaba más diminuta y alfeñique, pero es solo una impresión.
            La escena de la violación es quizás un tanto inadecuada por el excesivo dolor que ello produce en las mujeres que la contemplan. Por lo demás en una obra dramática muy bien llevada, en la que no se pierde el ritmo ni un momento y los diálogos son tan ricos que sitúan al espectador en la historia del momento.
            (Un dictador latinoamericano que murió de un atentado en su país, no como otros en el exilio: Pérez Jiménez o Perón, por ejemplo)
            Sinopsis
            La obra maestra del premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, apenas ha sido adaptada al teatro, por su riqueza y complejidad. En La fiesta del Chivo se narran los últimos días del dictador Trujillo en la República Dominicana, el autor se vale para ello del personaje de Urania Cabral, una exitosa abogada que abandonó el país de forma misteriosa siendo una niña. Tres décadas después, regresa para visitar a su padre moribundo, el senador Agustín “Cerebrito” Cabral, un antiguo alto cargo del Régimen que cayó en desgracia. Durante ese viaje, se desvelará el secreto que la protagonista ha guardado celosamente desde su huida.
            La fiesta del Chivo es una lección de vida, que recuerda que el valor y la dignidad son los únicos antídotos contra la maldad y la barbarie. Una historia fascinante, basada en hechos reales, protagonizada por Juan Echanove, dirigida por Carlos Saura y adaptada por Natalio Grueso. Una nueva producción del equipo de uno de los grandes éxitos recientes de la cartelera teatral, la adaptación de la novela `El coronel no tiene quien le escriba´, de Gabriel García Márquez.

Equipo artístico

 
Dirigida por Carlos Saura
Una novela de Mario Vargas LLosa
Adaptación de Natalio Grueso
Intérpretes:
Trujillo: Juan Echanove
Urania: Lucía Quintana
Abbes: Manuel Morón
Manuel Alfonso: Eduardo Velasco
Cabral: Gabriel Garbisu
Balaguer: David Pinilla
Equipo técnico y artístico
Ayudante de dirección: Gabriel Garbisu
Iluminación: Felipe Ramos
Diseño de escenografía: Carlos Saura
Diseño de vestuario: Carlos Saura
Jefe técnico: José Gallego
Producido por: José Velasco