jueves, 27 de agosto de 2020

ESPERANZA HUERTAS (1925-2014). Pintura solanesca y ramoniana. EXPOSICIÓN VIRTUAL

"En clave de sol"o/l, por Esperanza Huertas. Salón de plenos. Ayuntamiento Santa Cruz de Mudela. Ciudad Real


Esperanza Huertas, pintora



L.M.A.
·      28.08.20.- Madrid.- “Esperanza Huertas: vocación prematura y dedicación tardía” (Marqués de Lozoya en el primer catálogo, 1982). 
·      Los objetos seleccionados en cada cuadro son un alfabeto icónico para representar una escena amplia y libre para la interpretación del espectador, a base de baúles, relojes, títeres,  teteras, tazas, botellas, estampas…
·      En su repertorio iconográfico figuran: paisajes rústicos, bodegones, naturalezas muertas, flores y floreros, y escenas alusivas a la caza o la magistratura.
·      “La pintura constituye mis pies y mis alas” (Esperanza Huertas)

CRONOLOGÍA BÁSICA DE LA PINTORA


  • 1925 Nace en Santa Cruz de Mudela. Ciudad Real.
  • 1940 Destaca en el dibujo y la pintura con la profesora Dolores Pignatelli. Hace los primeros retratos de toda su familia.
  • 1943 Se casa con el magistrado Valeriano R. Olleros y deja la pintura. Tuvo tres hijas.
  • 1971 Queda viuda a los 42 años y retoma la pintura de caballete al aire libre.
  • 1982 El marqués de Lozoya le anima a exponer en su primera muestra individual madrileña y la presenta en el catálogo.
  • 1988 Expone en la Fundación Gulbenkian de Lisboa
  • 1991 Premio Francisco de Goya de Pintura. Ayuntamiento de Madrid.
  • 2000 Hija predilecta de Santa Cruz de Mudela, la corporación municipal le dedica una calle del pueblo.
  • 2014 Fallece en Madrid.


 "Ir de caza", O/L por Esperanza Huertas
 "Monoliso", por Esperanza Huertas
 "La hora del té

 "Mujer maltratada"

miércoles, 26 de agosto de 2020

“Tecnopastoralismo”. Ensayos y proyectos en torno a la Arcadia Tecnificada, edición de Fernando Quesada





Julia Sáez-Angulo

            26/8/2020 .- Madrid.- El Tecnopastoralismo fue una ideología que formó parte de los ideales de la modernidad arquitectónica desde el pionero William Morris hasta la contracultura de los años sesenta y setenta, y que incluso entre nuestros canónicos como Le Corbusier, o durante el desarrollo de la arquitectura industrial norteamericana corporativa, el tecnopastorialismo fue un programa operativo de gran importancia.
            El libro Tecnopastoralismo. Ensayos y proyectos en torno a la Arcadia Tecnificada, en edición de Fernando Quesada, publicado por Ediciones Asimétricas. Acoge cinco proyectos arquitectónicos, elaborados por estudiantes de la Universidad de Alcalá, que muestran como la más joven generación de arquitectos mantiene activa esa preocupación bajo las nuevas coordenadas de los desafíos contemporáneos: la tecnificación de todas las facetas de la vida, el desarraigo y la precariedad.
            Los autores de los ensayos son: David Arredondo Garrido, Alejandro Carrasco Hidalgo, Manuel Collado Arpía, Carlos González Duque, Daniel Martín- Villamuelas, Pablo Martínez Capdevila, Ángela Emma Molina Calzada, María Teresa Muñoz, Luis Pancorbo Crespo e Inés Martín Robles, Fernando Quesada López, Víctor Valoteau y Ángel Verdasco Novalbos.

            El índice del libro acoge los apartados: Morris. La invisibilidad del paisaje productivo; The Breeders. Centro de Gestación Subrogada en Nuevo Baztán. Madrid; Genealogías Tecno- Pastorales; Ex Terra nullius/Zona desmilitarizada de Corea; Le Corbusier en el hábitat rural; Vivienda y granja para un agricultor; Arcadias neoprimitivas; El jardín de las camándulas; Geometrías sagradas, o, La posibilidad de una isla.
            Apasionante tema el del Tecnopastoralismo. “En su novela de ciencias ficción News from Newhere de 1890, William Morris describe la ciudad de Londres del futuro en un ejercicio de retrotopía altamente tecnificada”, recuerda el editor del libro Fernando Quesada, y al tiempo, recuerda que “La herencia ilustraea de la naturaleza como principal contenedor de valores no desapareció de la arquitectura moderna por completo, dejó trazos y huellas en su discurso y en sus obras, algunas veces como un mero velo ideológico para limpiar la conciencia, pero otras como un auténtico programa operativo que ocasionalmente vuelve a ponerse de actualidad cuando los desafíos tecnológicos nos presentan aspectos oscuros y aterradores”.
            En suma, un libro de interés por sus propuestas y reflexiones del pasado en un campo tan sensible como el de la Arquitectura. Una oportuna bibliografía enriquece la documentación.


"Yo viví en una granja en las Midlands de Inglaterra durante la pandemia del covid-19"



 Karen Blixen en Kenia


Juana María Herce con Torsten Fjästad ante Hanway House


Juana María Herce
Fotos: María Contreras

    26/8/2020 .- Madrid.- “Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Nagong” (“I had a farm in África at the foot of the Ngong Hills”) escribió Karen Blixen al comienzo de su célebre novela Lejos de África.  Quiero emularla escribiendo: “Yo viví en una granja en las Midlands de Inglaterra, no lejos del pueblecito de Ludlow,  a 27 km de Gales. 
    La propiedad se llama Hanway House -porque aquí, cada casa tiene un nombre y esta granja cuenta además con un amplio prado bien cercado para delimitar la naturaleza. Un cercano y fresco bosquecillo de coníferas nos invita a pasear cada mañana por sus senderos.
    Afortunadamente ni mi hija, profesora de Idiomas en Londres, ni yo somos víctimas de la pandemia, pero la cuarentena la pasamos  en este rincón maravilloso de la húmeda Inglaterra, acogidos por una amable pareja de granjeros: Torsten Fjästad y su esposa Dawn. Estar así nos recuerda a los autores del Decamerón en la Italia de 1348 o a Mary Shelley y sus amigos, cuando la autora inglesa escribió su célebre libro Frankestein, el moderno Prometeo en 1818. Yo solo escribiré algunas impresiones en un dietario, para recordar estos días de descanso y contemplación. María y yo estamos solas como huéspedes, junto a los anfitriones en la granja.
    La circunstancia de este caso es que en Hanway House se guardan numerosas fotografías y algunos recuerdos de la escritora noruega Karen Blixen (1885-1962) en África, porque era amiga íntima de Ingrid de Maré -Lindstron al casarse- (1885-1983).      
    Henriette de Maré -Fjästad al casarse- 1899-1998- era hermana de Ingrid y abuela de Torsten Fjästad, que vivió en África hasta 2011. Torsten heredó la propiedad de Hanway House con todo lo que había dentro, incluidas las preciadas fotos. Los elevados impuestos ingleses obligaron a Torsten a hacer de la granja una casa rural para alojamiento de huéspedes.
    Después de ver todas las fotos de la baronesa Karen Blixen junto a la abuela de Torsten, he visto de nuevo la película Memorias de África y he podido comprobar como, el director de la misma ha contemplado sin duda estas fotografías para representar a la baronesa junto a niños negritos y adultos africanos de la misma manera que en ellas.   
    El escritor Ernest Hemingway reconoció tras recibir el premio Nobel en 1954, que hubiera tenido que ser Karen Blixen quien lo obtuviera, pero las mujeres siempre tenían menos chance.
    Es hermoso pisar y recorrer el prado verde y cuidado de Hanway House con su empalizada abierta, por la que se cuelan toda clase de animales y aves del lugar, para ir al comedero que Torsten les ha puesto en su terreno. Un cervatillo, al que llamamos Bambi, nos alegra la vista con frecuencia.

    Al regresar a Hanway House vi cruzar en el prado a Daw, la esposa de Torsten, una mujer alta, pelirroja, sumamente delgada, que cuida mucho su figura limitando su comida; es vegana y hace yoga. Camina dos horas diarias. Daw vestía pantalón largo de lino en marrón chocolate y una camisa en color marfil. Su silueta era espléndida. Una estampa refinada. Yo recordaba aquello que oí una vez, que las adolescentes inglesas son preciosas, pero que se desgarban y descoyuntan al pasar de la treintena. En el caso de Dawn, cercana a los 50, no es así. Su estampa inglesa es soberbia y envidiable. Nos saludó desde lejos con la mano y un Hello! informal a mi hija y a mí. Daw es tan sobria al comer y beber, que tengo la sensación de que no disfruta de la comida, frente a mi gusto por los aperitivos y sabores, que constituyen un goce en los días y proporcionan alegría de vivir. Son pequeños placeres, aunque me aporten algún kilo de más.

    Hoy he visto correr a dos conejillos y un faisán por el prado impoluto de Torsten, escaparon por una pequeña portillera de la cerca. Enseguida apareció Bambi, con su estampa vulnerable e ingenua. Pone un toque de bondad a la naturaleza. La campiña inglesa es relajante e invita al paseo al menor rayo de sol, cuando no a la lectura. Una experiencia bucólica única en estos días de pandemia. También a la televisión. Estoy viendo la serie Crown (La Corona), que no la había visto en España y me sumerge en la historia de la monarquía inglesa. Mi hija me traduce lo necesario para comunicarme, pero estoy aprendiendo también un poco de inglés, como los colores, las frutas y verduras, los utensilios de mesa y cocina…
    Si gratos son los días de sol, tan apreciados por los ingleses, también lo son los días de lluvia, que le dan carácter y color a la vieja Inglaterra. Dado que la temperatura en la tarde puede bajar a trece grados, nuestro anfitrión enciende la chimenea, aunque sea el mes de agosto y todos disfrutamos de la leve caricia del fuego. Inglaterra es fresca aunque la bañe la corriente del Golfo de México. El salón inglés, su living-room, es siempre acogedor con su muebles, sillones tapizados y cortinas gruesas, por eso los británicos lo trasladan allí donde van, incluida la India en tiempos del Imperio, con temperaturas más elevadas incluso que en España. Y en esos momentos finales del día, una copa de Jerez o de Oporto envuelve y conforta la mente antes de relajarse para ir a dormir.
    Me viene a la memoria una cita de Karen Blixen que siempre me gustó, cuando un personaje dice: Mamá era como un atardecer al final de un día hermoso. Al leerlo me pareció el mejor elogio y recuerdo de una madre, la mejor descripción de una buena y completa jornada.


En el living-room de la granja


Juana María ante la granja Hanway

 Gallinas por la granja
Cuatro direcciones


Bosque cercano de coníferas



iglesia
  Hanway House, granja inglesa en Ludlow

 Cervatillo ante la portillera de la granja



Karen Blixen



martes, 25 de agosto de 2020

Víctor Morales Lezcano presenta “Historias y personajes del Norte de África” de Julia Sáez-Angulo en San Lorenzo de El Escorial.


Prof. Víctor Morales Lezcano

Víctor Morales Lezcano y Julia Sáez-Angulo


L.M.A.
Fotos: Adriana Zapisek

            26/08/20.- San Lorenzo de Escorial. Madrid.- Víctor Morales Lezcano, historiador y profesor emérito de la Universidad a Distancia, presentó el libro Historias y personajes del Norte de África, de Julia Sáez-Angulo en la Casa de Cultura de San Lorenzo de El Escorial. El acto fue organizado por el Ateneo Escurialense y fue presentado por Pilar Rodríguez, coordinadora del área de Literatura.
            El libro, ilustrado por Juan Jiménez, ha sido publicado por la editorial EspacioCultura , dirigida por José Luis Pardo Caeiro.
            El profesor Morales recorrió los episodios mas sobresalientes de la Historia de España en relación de con Marruecos, como telón de fondo de los relatos del libro presentado y señaló la narrativa de otros escritores narradores que se detuvieron en el norte de África como Galdós, Arturo Barea o Ramón J. Sender.
Destacó el prólogo del historiador Francisco Manuel Pastor Garrigues, antiguo alumno suyo, y se detuvo a comentar diversos relatos con protagonista femenino, en especial Carmen Laforet, en su visita a Tánger como ciudad internacional junto a Emilio Sanz de Soto; Juanita Narboni en la novela de Ángel Vázquez Molina; Fátima Ufkir durante el tiempo de Mohamed II o Bárbara Hutton, reina de la medina de Tánger

            Julia Sáez- Angulo recordó que “el próximo año 2021 se conmemora el Desastre de Annual, un acontecimiento histórico en el Norte de Marruecos en 1921, que se llevó por delante a más de ocho mil hombres, entre soldados y oficiales españoles, y dejó muertos a otros cinco mil del bando contrario, el marroquí. Es de esperar que se hable y escriba mucho de estos acontecimientos bélicos inscritos en las llamadas Guerras de África, que fueron cuatro en total y desangraron de manera dramática a España durante los siglos XIX y XX. Y digo que se va a conmemorar la fecha, que no a celebrar, porque fue una terrible tragedia. Una carnicería.".

            "El Norte de África, es decir, Marruecos, Túnez y Argelia fundamentalmente, -también Libia y Egipto, aunque quedan un poco más lejos- constituyen nuestros vecinos del sur, ribereños del Mediterráneo y con estos países o más exactamente con sus pueblos hemos tenido diversos contactos en la Historia. De los tres países citados es sobre todo Marruecos el que más protagonismo ha tenido junto a España, por cuanto nuestro país se estableció allí como un Protectorado desde 1912 a 1956. En el denominado Marruecos español, una figura jurídica internacional aplicada a una serie de territorios del sultanato alauí en primer momento, reino de Marruecos, a partir de 1957. El Desastre de Annual de 1921 entra por tanto dentro del periodo del Protectorado español, en paralelo con el Protectorado francés en Marruecos sur".

            "Tres escritores españoles importantes, Arturo Barea, Benito Pérez Galdós y Ramón J. Sénder -Pío Baroja en menor medida- con su pupila observadora y su retina poderosa en los ojos y en la mente, estuvieron presentes en las denominadas Guerras de África, que tanta desazón, sufrimiento y muerte causaron entre españoles y magrebíes principalmente, hombres y mujeres a uno y otro lado del Estrecho. Muchas madres, esposas, hermanas o novias se quedaron sin maridos, hermanos o novios".
“Habría que hablar al menos de cuatro Guerras de África: primera, la de 1859-1860, que terminó con el tratado de Wad Ras, tras la batalla en la explanada de los Castillejos ; segunda, la guerra de Melilla de 1893-1894, que es menos conocida; tercera, la campaña de 1909, que se libró en el Rif, en una región contigua a Melilla y se debió al apoyo del gobierno español a unas prospecciones mineras en territorio rifeño, a las que se oponían los cabileños, celosos de las injerencias extranjeras en su territorio, y, cuarta, la guerra del Rif de 1921, que comenzó con el denominado Desastre de Annual, en la que cayeron casi ocho mil españoles, a cuyo frente estaba el general Silvestre, militar que desapareció en aquel infierno de lucha encarnecida, sin que su cuerpo apareciera nunca y esa desaparición ha permanecido como una leyenda, si bien algunas versiones hablan de suicidio. Lo cierto es que la torpeza e incompetencia de los mandos llevó a los soldados españoles en África a tamaña matanza. Una sangría como pocas se había conocido de aquella magnitud. Un ejército –carne de cañón- desmoralizado por la incompetencia de los mandos”.
Podría hablarse de una quinta guerra de África, con la guerra de Ifni en 1957-58.

Protectorado Español durante la I Guerra Mundial

            “Europa y el norte de África, donde España tenía el Protectorado de Marruecos desde 1912, eran un hervidero de espías. España no entró en la guerra de 1914, porque así lo decidieron los sucesivos gobiernos de la Restauración –pese a la querencia íntima de Alfonso XIII para contar entre la grandes potencias, si bien el ejército español no estaba adecuadamente preparado para una guerra como aquella-, lo cierto es que en la península ibérica y el norte de África los espías alemanes y agentes enemigos se movían por todos los lados inspeccionando costas, buques y asesorando la acción de los submarinos principalmente. La neutralidad de España fue pura filfa; su soberanía nacional, una entelequia; sus comunicaciones, incluidas las del rey, estaban totalmente interceptadas por los servicios secretos ajenos al país”.

“Todo esto, en cuanto a la base histórica de las Guerras de África, unas guerras que en mi opinión trajeron ese resentimiento reciente frente al “moro”, más allá de la expulsión musulmana que tuvo lugar en 1492 con los Reyes Católicos y que ya queda muy lejos o la expulsión de los moriscos con Felipe III entre 1609 y 1613, por sus sublevaciones y espionaje a favor del Imperio Otomano".
            "Pues bien, en esta geografía del Norte de África se han dado variopintos personajes que yo he querido entresacar para poder narrar y acogerlos en un relato. No me he apartado un ápice de la Historia, quiero decir que son 24 relatos históricos que se han dado y que he situado en el sitio y fecha en que tuvieron lugar. Van por orden cronológico vienen a ser la intrahistoria que diría Miguel de Unamuno, dentro de la Historia con mayúsculas que determina el poder político y militar principalmente. En algunos de estos relatos dejo que sea la corriente de conciencia de un personaje, la que narre la visión de los hechos. Paso a comentar y resumir algunos de los relatos".

            24 relatos en el libro
            "Así,  “La Institutriz y el jerife de Wazzan” es el relato de una joven británica, descendiente de uno de los reformadores anglicanos, que casó, sin convertirse al islamismo, con el importante jerife de Wazzan y en este relato se van poniendo de manifiesto actividades y costumbres muy particulares de esos jerifes que eran auténticos dueños del territorio disputando su influencia al sultán. Curiosas son las zagüias, cofradías en lugares donde se ofrecía condumio a los pobres".
       
           “Los hermanos Montes en Marruecos” fue un episodio dramático de unos niños, hijos de colonos españoles, cuya desaparición tuvo una gran repercusión en la prensa nacional española y en el Parlamento en tiempos de Sagasta. A punto estuvo de estallar un grave incidente diplomático ente España y Marruecos, por el secuestro y desaparición de esos niños."
 “Perdicaris y el águila de Zinat” es otro episodio rocambolesco, de grave incidencia diplomática entre los Estados Unidos y Marruecos, transmutado por completo en la película “El viento y el león”, protagonizada por Sean Connery y Candice Bergen. El presidente Theodore Roosevelt lanzó nada menos que la proclama “Perdicaris vivo o Raisuni muerto”.
"Recordemos también que Estados Unidos estuvo tentado de invadir y ocupar algún punto del norte de África, com base cuando sintió que su flota tenía dificultades para navegar por el Mediterráneo, debido a los ataques berberiscos a sus barcos, pero todas las cancillerías europeas, incluida la del Reino Unido, estaban de acuerdo en la réplica a la doctrina Monroe expuesta por el presidente norteamericano James Monroe en el Congreso en 1823, doctrina que estableció el lema de América para los americanos. Los cancilleres europeos, en réplica hicieron saber a la diplomacia estadounidense, que ellos establecían la misma máxima que Monroe en sus propias latitudes, es decir: ¡África para los europeos!"
            Aquella afirmación de ¡África para los europeos! no parecía parangonarse bien con la de Monroe, pero al mirar el mapa se ve que Europa es un continente pequeño, ridículo, en comparación con los Estados Unidos, en realidad, una coda de Asia, continente que merece llamarse Eurasia, por eso los europeos “necesitaban” expandirse hacia el sur, para obtener las materias primas necesarias y establecer colonias en África, que al decir de los libros es el continente madre de todos los habitantes del planeta. La brillante cultura europea serviría para civilizar a este continente todavía atrasado, se decía a la hora del reparto”.
“Marthe Béraud, espiritista en Argelia”, introdujo esa curiosa afición europea del momento en África. El espiritismo, al calor de los veladores fue fundado por el francés Allan Kardec (1804-1869), enterrado en el célebre cementerio parisino Père Lachaise"...
La autora del libro Historias y personajes del Norte de África agradeció el oportuno prólogo del historiador Pastor Garrigues y las ilustraciones de Juan Jiménez, presente en el acto, que se desarrolló con las medidas de seguridad exigidas: distancia y mascarillas. El auditorio solo admitía un tercio del aforo, por lo que algunos asistentes tuvieron que quedarse fuera.






Julia Sáez-Angulo

Victor Morales y Julia Sáez-Angulo

Juan Jimenez, Ilustrador y fotógrafo

 Marios Saslovsky, Víctor Morales Lezcano y Adriana Zapisek
Julia Sáaez-Angulo

Víctor Morales

Juan Jiménez y Víctor Morales Lezcano

lunes, 24 de agosto de 2020

INMACULADA ARRICIVITA. La abstracción y el color en la seda y el papel oriental. EXPOSICIÓN VIRTUAL

 Obra sobre seda

Inmaculada Arricivita, artista visual


L.M.A.

22/8/2020 .- Zaragoza .- Inmaculada Arricivita, natural de Mélida, Navarra y residente en Aragón. De formación autodidacta, su pintura es ante todo una abstracción cromática que deja todo lo imitativo al margen, para crear una nueva realidad en la que el color, con sus juegos, es ante todo sugerencia de universos interiores por descubrir.

 Dentro de su labor investigadora, sus inquietudes artísticas se centran básicamente en el soporte de la seda y los papeles orientales como los medios idóneos para plasmar su obra pictórica, sin olvidar otros soportes como el lienzo o la tabla, y sin dejar de lado la práctica del grabado o la pintura Sumi-e.

El uso personal del color, de la seda como soporte principal junto con el papel oriental, y el empleo de sus propias técnicas al agua, son los tres elementos en los que intenta basar las características definitorias de su obra.

Una vez iniciada su etapa expositiva, traslada su residencia a la localidad zaragozana de Agón, donde tiene su estudio de pintura, con muestra en permanente renovación de sus obras.

Desde su primera muestra en 1996, ha realizado más de cien exposiciones individuales y participado en más de 300 colectivas. Ha expuesto en España y en el extranjero, entre otras ciudades: Nueva York, Buenos Aires, Alejandría, El Cairo, Florencia, Gante, Venecia, Damasco, París, Munich, Berlín, Osaka, Tokyo, Niza, Palmira (donde su exposición resultó destruida en el ataque de las tropas del Estado Islámico), y Salzburgo. Premio de Honor en la XXII Bienal de Alejandría, y primeros premios en Buenos Aires, Niza, Catanzaro y  Rimini. 

Obras de Inmaculada Arricivita





 Inauguración en San Juan de la Peña 

domingo, 23 de agosto de 2020

José Manuel Chamorro. Pintor de “Caras sin cara” y diversas abstracciones. EXPOSICIÓN VIRTUAL


 Obra de J. M. Chamorro

José Manuel Chamorro, artista visual




L.M.A.


23.08.2020.- José Manuel Chamorro (El Escorial. Madrid).-           "Desde siempre, junto con el paisaje o los objetos, me ha interesado el rostro humano en el que la luz desvela una subjetividad única de vivencias y emociones, una historia personal condensada y definida en los rasgos faciales. Siguiendo este interés he realizado una serie de retratos, en cuya consecución he llegado a descubrir que para muchos seres humanos su expresión facial estaba rota por el dolor, la frustración, la exclusión, la violencia, etc. 
Esta quiebra del rostro pasó a ocupar el primer plano en mi interés suscitándome un sentimiento de ternura que me ha llevado a realizar la obra titulada genéricamente ROSTROS SIN ROSTRO. Para la cual, he desarrollado unas formas geométricas en las que apenas se intuye un rostro por carecer de los elementos esenciales que lo constituyen. Formas planas en las que son protagonistas el trazo y el color aplicados de forma directa sobre un fondo neutro o en algunos casos la sugerencia de la soledad o aislamiento en un desolado espacio. 
Esta obra, que me ha ocupado varios años, la he realizado en óleo, acuarela, dibujo, grabado y collage, e incluso combinando dos o más de estas técnicas, sobre madera, lienzo, arpillera, papel, cartón, con sus imprimaciones y texturas. Recientemente, en fase experimental, lo he trabajado en esculturas utilizando materiales férricos de deshecho".
 
Estudió en Madrid con los artistas plásticos: Manuel Gutiérrez Navas -Concha Ma Gutiérrez Navas, Lorenzo Frechilla, Antonio Manso, Eloísa Gil Peña, Enrique González. En la Escuela de Madrid de Artes y Oficios. Accademia di Belli Arti Pietro Vannucci, Perugia, Italia. Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ha sido dibujante de la Sección de Filatelia de Correos. Ha enseñado dibujo y pintura en su estudio.

Premios
Bienal Internacional de Grabado de Artes Plásticas de Correos UTC-PTT 1979.
-1º Premio Cartel Majadahonda, 1983 y 1986; -1º Premio Carteles, 1987, Mora.

-Accesito XII Premio de Pintura Almonacid de Zorita, 1991.
-Acceso III Concurso de Pintura Bicentenario Santa Cruz del Valle, 1992.
-1o Premio VII Premio Internacional de Grabado Villa de Cebreros-El Quexigal, abril de 2000. -Opción de Compra I Premio Artificio, Loja (Granada) 2002.
-Cartel 83 Salón Otoño AEPE, 2016
            Más de un centenar de exposiciones jalonan su trayectoria artística y su obra se encuentra en diversos museos, instituciones y coleccione públicas o privadas españolas y foráneas.

Más información




 Obras de J.M. Chamorro




LA GLORIOSA COMO NOS LA CONTÓ GALDÓS




Víctor Morales Lezcano
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Cuenta Galdós en sus Memorias de un desmemoriado: Al llegar a Barcelona [de regreso de un viaje de recreo al Midi francés] me encontré de manos a boca con la revolución de España que derribó el trono de Isabel II.
Situémonos, pues, entre el 18 y el 30 de septiembre de 1868. Fueron, aquellas, jornadas que se encadenaron entre un pronunciamiento militar en Cádiz ya habitual en las sacudidas políticas de la España del siglo XIX y el destronamiento de Isabel II, cuyo paradero (París) fue claro y casi inmediato  desde entonces  hasta acaecer su muerte.
La escuadra, con Topete y Prim sigue contándonos Galdósꟷ, se había sublevado en Cádiz al grito de ¡abajo los Borbones! Serrano, Caballero de Rodas y otros caudillos desterrados en Canarias habían vuelto clandestinamente [a la península]. Toda España estaba ya en ascuas.
Galdós pertenecía en aquel momento a la generación de jóvenes políticamente inclinados hacia el espíritu y la letra de las corrientes liberales e, incipientemente, demócratas, que desde 1848 venían ganándole terreno, cuando no aquiescencia moral, a los ensayos constitucionales de corte moderado. Patricios moderados que paulatinamente persiguieron implantar en España la fórmula del constitucionalismo, preferentemente en régimen monárquico.
Procede, sin embargo, que recurramos por un momento a lo que Galdós, ya consagrado en cuanto ilustre cronista novelado de la sociedad española de la segunda mitad del siglo XIX, escribió uno de sus Episodios nacionales, que lleva por título La de los tristes destinos, como se lee a continuación:
El ejército  fue en aquel borrascoso reinado [de Isabel II] brazo inconsciente de la soberanía nacional porque, cuando los pueblos no logran su bienestar por la voluntad de las leyes, intentan obtenerlo por las sacudidas de su instinto.
Ahora bien, cuando el fervor, popular incluso, que despertó la revolución de 1868, vino a desembocar, primero, en la entronización de un monarca de importación llamado Amadeo I de Saboya y, luego, en la proclamación de una improvisada Primera República Española (11 de febrero de 1873), con la abdicación de don Amadeo, el novelista canario-madrileño hizo constar lo siguiente en una de las muchas reflexiones que pueblan las páginas de La de los tristes destinos:
La elegante revolución que hemos hecho es un lindo andamiaje para revocar el edificio y darle una mano de pintura exterior. Era de color algo sucio, y ahora es de un color algo limpio. Luego se armará otro andamiaje…Llámele usted república, llámele monarquía restaurada. Y el edificio cuanto más viejo más pintado. 
Emerge en estas líneas el escepticismo galdosiano ante el itinerario político recorrido por España a partir del reinado de Fernando VII.
En su momento, los profesores Carlos Seco y José Mª Jover supieron extraer de los Episodios nacionales valiosas observaciones e, incluso, parte de la sensibilidad historiográfica que ambos aquilataron en más de algunas de sus clásicas monografías.
Entre 1868 y 1874, la España contemporánea intentó asentar sus reales sin conseguirlo. La Restauración que sobrevino luego abrió otras perspectivas al país y a su pueblo, pero… el destino también terminó por malograrlas.