martes, 6 de abril de 2021

El libro “Lo uno y lo diverso” aborda con un toque de humor la riqueza del español a través de 21 artículos de grandes escritores

• El Instituto Cervantes y Espasa presentan la obra en un acto con García Montero, Fernando Iwasaki y Marta Sanz, clausurado por Rebeca Grynspan

Tras la presentación a cargo de Luis García Montero (Instituto Cervantes) y Ana Rosa Semprún (Espasa), se celebró un coloquio entre (desde la izquierda) Marta Sanz, Carmen Pastor y Fernando Iwasaki. 

 

Instituto Cervantes


 L.M.A.

    Madrid, 6 de abril de 2021.- El Instituto Cervantes y la editorial Espasa presentaron hoy Lo uno y lo diverso. La riqueza del idioma español, un libro que aborda con amenidad, en tono informal y hasta humorístico, la variedad del idioma a través de 21 artículos de destacados escritores en español. La obra bucea en la etimología, se ríe de las habituales situaciones embarazosas que crean las palabras de desigual significado y repasa la unidad de una lengua que, para la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, es “policéntrica y plural” y se basa en una complicidad entre “identidades incluyentes que no restan, sino que suman”.

    Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, dijo que “solo se mantiene la unidad respetando la pluralidad y la diversidad”. “Unidad no significa homologación, la diversidad es riqueza y nos ayuda a huir del fundamentalismo”, lejos de las “invitaciones al sectarismo, el odio o el racismo”.

     El libro invita a celebrar con humor esa riqueza de nuestra lengua, cuyas variedades hay que respetar y de las que debemos sentirnos orgullosos, lo cual “no es vanidad, sino responsabilidad”. “La literatura es la capital de un idioma sin centros”, muestra de una historia que hemos vivido en común y que con el tiempo se hace más rica y más diversa, añadió García Montero, quien participa en el libro con el artículo titulado “En esta lengua nos contamos la vida”.

    Ana Rosa Semprún, directora editorial de Espasa, animó a leerlo porque “es una joya, enseña deleitando, es muy divertido, es un libro de los que no sueltas”. Tras recordar una colaboración de 15 años con el Instituto Cervantes a través de guías prácticas sobre el español o el exitoso volumen Las 500 dudas más frecuentes del español, Semprún vaticinó que Lo uno y lo diverso será un libro muy leído porque es “entretenidísimo para todos los públicos, también para los jóvenes”.

    Esta obra de 224 páginas surge de una invitación del Cervantes a 21 autores/as de diferentes países hispanohablantes a abordar libremente algún aspecto lingüístico relacionado con la diversidad del idioma. Tras un prólogo del académico Fernando Álvarez de Miranda, escriben María Antonieta Andión, María Teresa Andruetto, Gioconda Belli, Gonzalo Celorio, Luis García Montero, Mempo Giardinelli, Álex Grijelmo, Carla Guelfenbein, Carlos Herrera, Fernando Iwasaki, Rolando Kattan, Sergio Ramírez, Laura Restrepo, Carme Riera, Nancy Rozo, Daniel Samper, Marta Sanz, Maia Sherwood, Pablo Simonetti, Juan José Téllez y Juan Villoro.

    Dos de ellos, Marta Sanz y Fernando Iwasaki mantuvieron una charla informal con Carmen Pastor Villalba, directora académica del Instituto Cervantes. Marta Sanz elogió la hilaridad que recorre la obra en asuntos como los malentendidos que generan expresiones como “chupar pollas”, las dudas escatológicas que surgen en el empleo del léxico o las “interferencias comunicativas” que, además de provocar la risa, se acentúan de manera intencionada como estereotipos nacionales.

    La escritora apostó por “reivindicar lo que el lenguaje tiene de mestizo o de impuro”, los matices de entonaciones y acentos, y recomendó la obra, divertida, entretenida e instructiva, que pone el foco en la lengua diaria, sobre la que no pensamos. 


Lengua común que nos une y nos separa                Fernando Iwasaki destacó que los hispanohablantes (el 5% de los 7.800 millones de habitantes del mundo) nos entendemos mejor entre nosotros que, por ejemplo, los chinos (el 13% de la población mundial) o los alemanes y suizos que comparten idioma. Para el escritor peruano –residente en Sevilla- el español “es una lengua común que nos separa, proclive a la complicidad, que nos une de una manera especial”. Y disertó sobre palabras como huevo (a la que dedica su artículo), hortera, cacao, patata, pero también otras voces casi abolidas de remoto origen africano o indígena que esconden un pasado vinculado con la esclavitud o los pueblos ignorados.

     Participaron por vídeo otros cuatro grandes autores en español. El nicaragüense Sergio Ramirez explicó su contribución a esta “aventura colectiva” a través de la palabra “cabanga”; Gioconda Belli recordó “la maravillosa selección de palabras autóctonas nicaragüenses que dieron la vuelta al mundo con la canción Son tus perjúmenes mujer, de Carlos Mejía Godoy; la colombiana Laura Restrepo dijo que “juntamos tantos acentos como tonos de piel”; y el mexicano Juan Villoro admitió que, pese a las diferencias entre el vocabulario de los distintos países, “nos acabamos comprendiendo: el gran enigma de este idioma es que estamos condenados a entendernos”.

     Cerró la presentación la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, quien celebró que la comunidad de Iberoamérica “es una y es diversa”, la lengua española “es materia viva hoy y siempre” y comparte una cultura cuyo mayor tesoro es la diversidad. Gráficamente, lo comparó con un pulpo: con muchos tentáculos, pero que es un solo animal.

     Para la política costarricense, “a pesar de las diferencias nos entendemos cabalmente y comunicamos nuestros valores” en una lengua “impura, policéntrica y plural”, que mantiene una “relación horizontal que une ambos lados del Atlántico”; un territorio común de entendimiento en el que “la diversidad no nos separa, sino que nos une”, empapada en una complicidad que construye “identidades incluyentes que no restan, sino que suman”.

‘RAFAEL EN PALACIO. TAPICES PARA FELIPE II’ HASTA EL 4 DE JULIO TRAS SUPERAR LOS 65.000 VISITANTES

PATRIMONIO NACIONAL PRORROGA LA MUESTRA

• La institución celebra la buena acogida de la primera exposición inaugurada desde el

confinamiento y anuncia su prórroga hoy, 6 de abril, fecha en la que se conmemora tanto

el nacimiento como el fallecimiento del artista de Urbino.

• La prórroga permitirá al público visitar durante tres meses más la exposición sobre la serie

completa de los tapices de Rafael adquiridos por Felipe II, que se pueden ver en la Galería

del Palacio Real de Madrid sin coste adicional en la entrada.

Tapices de Rafael

L.M.A.


Madrid, 6 de abril de 2021.- Patrimonio Nacional ha decidido prorrogar hasta el 4 de julio la exposición ‘Rafael en Palacio. Tapices para Felipe II’, en la Galería del Palacio Real de Madrid, tras haber recibido a 65.153 visitantes desde su inauguración, el pasado 5 de diciembre de 2020, como colofón a nivel mundial de los actos del V centenario de la muerte de Rafael Sanzio (1483 – 1520).

Patrimonio Nacional anuncia esta prórroga hoy, 6 de abril, coincidiendo con la conmemoración tanto del nacimiento como del fallecimiento del artista de Urbino, y pone así en valor la buena acogida por parte del público de la primera exposición temporal que la institución ha organizado desde el confinamiento y cuya inauguración, el 3 de diciembre de 2020, fue presidida por la Reina Doña Letizia.

La presidenta de Patrimonio Nacional, Llanos Castellanos, ha destacado que “los buenos datos de visitantes, en un momento difícil para el país, en general, y para la cultura, en particular, nos indican no solo que la exposición ha generado un gran interés entre el público, sino que la sociedad está confiando en las medidas de prevención sanitaria que la institución aplica en la apertura de sus monumentos y jardines”.

Los secretos de la exposición, en directo por Instagram Coincidiendo con la prórroga de la exposición, Patrimonio Nacional inicia este 6 de abril una serie de directos en Instagram en los que se profundizará en las ambiciones del autor de los cartones, en la maestría de los tejedores bruselenses y en el interés de Felipe II por adquirir la colección apostólica de Rafael mejor conservada en la actualidad.

    En el primero de los directos, previsto para este martes, 6 de abril, a las 11:00 horas, participará la comisaria de la exposición y conservadora de Tapices de Patrimonio Nacional, Concha Herrero, quien descubrirá ante los espectadores de Instagram los secretos del paño que inicia la serie: “La pesca milagrosa”.

El público también podrá seguir ahondando en los detalles de la exposición en la web de Patrimonio Nacional a través del micrositio desplegado por la institución desde la inauguración de la muestra, con los tapices en alta resolución, contenido audiovisual exclusivo, una guía didáctica y una audioguía gratuita que los visitantes también pueden escuchar mientras la visitan en persona.

Acceso seguro a la cultura

Con esta ampliación, Patrimonio Nacional extiende su compromiso por seguir ofreciendo a la ciudadanía un acceso seguro a la cultura, con la aplicación de medidas de prevención sanitaria, entre las que se encuentran el control de aforos y el uso obligatorio de gel hidroalcohólico y de mascarilla, como se viene haciendo desde la reapertura de los Reales Sitios en junio de 2020.

‘Rafael en Palacio’ también ha significado una apuesta por hacer más accesible la cultura. Su visita no representa un coste añadido a la entrada del Palacio Real de Madrid y sus 65.153 visitantes se han beneficiado, además, de las franjas horarias gratuitas o del 50 por ciento de descuento en el precio de la entrada, una campaña extraordinaria iniciada en octubre de 2020 que estará vigente hasta el final del estado de alarma, previsto para el 9 de mayo.

La serie apostólica de Rafael mejor conservada

    ‘Rafael en Palacio. Tapices para Felipe II’ es la secuencia completa de la serie apostólica de la colección adquirida por Felipe II y los pasajes narrativos que la integran: el ciclo petrino o de san Pedro, príncipe de los apóstoles y vicario de Cristo, y el ciclo paulino o dedicado a san Pablo, el

apóstol de los gentiles.

La serie, formada por nueve paños, es una reedición de la vaticana, encargo de León X al también conocido como Príncipe de los pintores en 1514 para la Capilla Sixtina. Los tapices expuestos fueron tejidos en Bruselas hacia 1550 y adquiridos por Felipe II posteriormente, y constituyen la serie mejor conservada en la actualidad, ya que no han llegado a nuestros días las de otros monarcas como Francisco I de Francia o Enrique VIII de Inglaterra.

La Colección Real española de tapices, gestionada y administrada por Patrimonio Nacional, está considerada única en el mundo, con más de 3.000 tapices, entre los que se cuentan más de 500 ejemplares sobresalientes de la excelente producción manufacturera flamenca renacentista y barroca, y más de 800 paños de la significativa fabricación española del siglo XVIII.


lunes, 5 de abril de 2021

Adelina Covián. Pintura colorista contra la pandemia


Adelina Covián junto a Carmen Palomero y Rogelio Sánchez Molero



Julia Sáez-Angulo

Fotos Carmen Palomero

5/4/21 .- Madrid.- La artista visual Adelina Covián prepara una exposición de pintura para después de la pandemia y así la ha mostrado al escritor Rogelio Sánchez Molero y la fotógrafa Carmen Palomero. La autora señala que la mejor manera de combatir la depresión por confinamiento o estado de alarma es seguir pintando y, aunque ahora sale menos, solo dos días hacia el estudio en Argüelles, no deja de pintar en casa, donde los cuadros se le acumulan.

La temática de su pintura se desarrolla entre el paisaje libre, si bien se inspira en su Asturias natal, donde dominan los distintos verdes. Otro capítulo importante es el de la nieve y el temporal Filomena le inspiró varios cuadros con la temática blanca por excelencia del invierno. También destacan los retratos o figuras, y entre ellos los personajes de la comedia italiana, el Arlequín y Polichinela.

Últimamente, Adelina Covián, se ha dedicado intensamente al dibujo y a bolígrafo ha llevado a cabo una serie de dibujos, donde se destacan los personajes, algunos de “aire ruso”, al decir de algunos críticos. Entre esos dibujos hay un retrato de Dalí joven, que la pintora destina al Gabinete de Dibujos y Estampas de la Biblioteca Nacional. “Lo pinté en un sobre blanco y grande, pero quedó bien” y por ello va destinado a la docta Casa.

A la pintora, que donó recientemente cinco obras a favor de las monjas Carmelitas de Duruelo, le gusta recordar que ella parte de la mancha cromática. “Comienzo a manchar el lienzo de óleo y la mancha me va llevando al tema que voy a representar”. Uno de los más recientes es un bodegón de frutas muy colorista.

Adelina Covián muestra al poeta los retratos de su salón, un precioso pastel sobre su madre, el retrato al óleo que a ella le hizo Jaime Sánchez o el carboncillo de su hija. Seguidamente muestra su colección de muñecas al estilo antiguo, hechas por ella, desde la pasta de la cara a los primorosos vestidos y sombreros de puntillas y encajes.

Adelina Covián y el Rogelio Sánchez Molero


Adelina entre su colección de muñecas

Adelina entre Julia Sáez-Angulo y Rogelio S. Molero
En la terraza de la casa
Adelina Covián, autorretrato

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CUANDO CAIGA LA NIEVE, del galardonado con el Premio Calderón de la Barca, Javier Vicedo Alós

Tras su gira por 11 provincias españolas vuelve a la Cuarta Pared para rendir homenaje a Madrid



L.M.A.

    05.04.2021.- Madrid.- "Cuando caiga la nieve" es una tragicomedia negra que entrelaza las historias de cuatro personajes alrededor de una anécdota a priori banal: el robo de una urna funeraria en una calle madrileña.

Tras su gira por 11 provincias españolas, Cuando caiga la nieve regresa a Madrid para rendir homenaje a la ciudad que lo vio nacer y que sirve de escenario para la acción de la obra.

El espectáculo regresa a la Sala Cuarta Pared, uno de los primeros espacios donde el público pudo encontrarse con las vidas de sus personajes, y contando en el reparto con buena parte del elenco que a lo largo de estos años ha interpretado la obra.

Imágenes reconocibles de la capital, como el contenedor de ropa de una ONG, una comisaría, los artistas callejeros de la Plaza de Oriente, la línea 6 del metro, un punto indeterminado de la carretera de Andalucía A-4… y una nieve simbólica e imprevista, son algunos de los elementos que se unen en la coctelera de Cuando caiga la nieve.

Cuando caiga la nieve retrata la sociedad madrileña de nuestros días desde la voz de los antihéroes. Es una tragicomedia negra y poética, en la que las vidas de cuatro personajes convergen alrededor de una anécdota a priori banal: el robo de una urna funeraria en una calle cualquiera de la ciudad de Madrid. Evocando pasados, presentes y futuros, presenciamos los testimonios de cada uno de ellos sobre aquel día en que inesperadamente se extraviaron unas cenizas. En sus historias van sucediéndose distintos espacios de la realidad cotidiana de la capital, tan reconocibles que inevitablemente nos vemos reflejados en sus luchas cotidianas.

 El texto es del poeta y dramaturgo Javier Vicedo Alós (Premio Calderón de la Barca 2014 por Summer Evening, también presentada en la Sala Cuarta Pared en pasadas temporadas) y ha sido escrito dentro del Programa de Desarrollo de Dramaturgias Actuales del INAEM (Instituto Nacional de las Artes Escénicas y al Música).

     La Belloch Teatro (responsable de espectáculos como Verano en diciembre, Vientos de Levante, Otoño en Abril, Modërna, 337 km) sigue apostando por la dramaturgia contemporánea buscando nuevos lenguajes con los que hablar al público de nuestro tiempo. En este caso el espectáculo está dirigido por Julio Provencio y es una coproducción con su compañía, Becuadro Teatro (Placenta, …and breathe normally (…y respiren con normalidad)).

     La Belloch Teatro y Becuadro Teatro reunieron en 2017 un equipo de artistas de probada carrera y de experiencia ecléctica, capaz de nutrir este montaje que bebe tanto de la dramaturgia textual como de los nuevos lenguajes escénicos. En el elenco se une el peso de Chupi Llorente o Juan Carlos Talavera a la frescura y la vanguardia de Fernando Delgado-Hierro, Fabián Augusto Gómez, Efraín Rodríguez o el propio Julio Provencio, director del espectáculo, que interpretará el personaje del hijo en algunas funciones. Todos ellos vuelven a meterse en la piel de estos personajes tras haber vivido caminos personales y creativos transformadores: sirva como ejemplo Fernando Delgado-Hierro, cuya carrera dramatúrgica se encuentra en pleno despliegue en el Centro Dramático Nacional con Los Remedios, o Julio Provencio, que recientemente ha estrenado en el Teatro Fernán Gómez su monólogo ...and breathe normally (...y respiren con normalidad). Del mismo modo, el equipo de diseñadores está compuesto de talentos polifacéticos como los de Nacho Bilbao, Julio Provencio y David Benito.

     Tras su gira por 11 provincias españolas, el espectáculo regresa a casa, a Madrid, para reencontrarse con la ciudad que lo vio nacer y que sirve de escenario para la acción de la obra. Una ciudad que vive en este año la resaca de dos fuertes impactos: la pandemia y la nevada. Las dos han dejado un poso de extrañeza y dolor, al que la ciudad se enfrenta con emoción, lucidez y esperanza, del mismo modo que lo hacen los cuatro personajes de Cuando caiga la nieve ante los imprevistos de sus vidas, también marcados por la extraña presencia de la nieve y de la pérdida. Así, a través de ellos y de sus historias, el espectáculo rinde homenaje al Madrid de nuestros días, insistiendo en la necesidad de unirnos en el teatro para hacer frente a la dolorosa soledad a la que parece abocarnos nuestro tiempo.     

     Además, regresa a uno de los hogares predilectos del montaje: la Sala Cuarta Pared, uno de los primeros espacios donde el público pudo encontrarse con las vidas de los personajes del espectáculo. En sus tablas, la celebración será aún mayor al estar presente buena parte del elenco que a lo largo de estos años ha interpretado la obra, rotando en algunos de los papeles.

"La soledad dolorosa es la de las grandes ciudades, esa regla parece perseguir a los personajes de Cuando caiga la nieve. Personajes habitados por el silencio y la distancia a pesar de vivir en Madrid." (Javier Vicedo Alós)

     "Un baile alrededor de la muerte, de las relaciones familiares incomprensibles. Cuando caiga la nieve se sitúa en un tiempo por llegar o en un tiempo que ya fue, una obra acosada por la idea de desplazamiento, movimiento como forma ilusoria de huir de uno mismo." (Javier Vicedo Alós)

     "A veces, basta con lanzar un suceso anecdótico al engranaje rutinario de nuestras vidas para que se desvelen los resortes que las mueven: sorpresas, miedos, recuerdos y decisiones que salen a flote, provocando una pequeña explosión en el ritmo cotidiano del día a día. Eso les ocurre a los personajes de Cuando caiga la nieve, unidos por un acontecimiento a priori banal, pero lo suficientemente simbólico como para suponer un antes y un después en el camino a ninguna parte que es la vida." (Julio Provencio)

     "A través de sus historias, tan cargadas de comedia como de rabia y melancolía, se va configurando un peculiar collage que retrata la sociedad de nuestro tiempo desde la voz de sus ciudadanos anónimos, cargados de las mismas preguntas que nos asaltan a todos en nuestro rincón particular de la ciudad." (Julio Provencio)

CUANDO CAIGA LA NIEVE 

de Javier Vicedo Alós

 Intérpretes: Chupi Llorente, Fernando Delgado-Hierro / Julio Provencio, Juan Carlos Talavera

y Fabián Augusto Gómez Bohórquez / Efraín Rodríguez 

Producción: La Belloch Teatro & Becuadro Teatro

Dirección: Julio Provencio

 Del 16 de abril al 2 de mayo de 2021 en la Sala Cuarta Pared

Viernes y sábados, 21h. y domingos, 20h.

Luis Rosales, Un rico legado depositado por su hijo, recuerda en la Caja de las Letras la vida y obra literaria del gran poeta granadino

 • Una medalla de oro, una insignia, primeras ediciones y manuscritos inéditos, entre los objetos guardados a perpetuidad en el Instituto Cervantes

• El doble homenaje continuará esta tarde (19 h) con la presentación del libro “Desde que tus pasos me abren el camino”

    Luis Rosales Fouz, hijo de Luis Rosales, explica en la Caja de las Letras el contenido del legado (a la izquierda) en recuerdo del premio Cervantes 1982. Detrás, el director del Instituto, Luis García Montero (centro) y José Javier García Montero, que donó cuatro manuscritos de la época juvenil del escritor granadino.

 Foto: Instituto Cervantes / Fernando Gutiérrez. 

 

L.M.A.

     05.04.2021.- Madrid.- La Caja de las Letras del Instituto Cervantes alberga desde hoy un rico legado in memoriam del poeta Luis Rosales (Granada, 1910 - Madrid, 1992), premio Cervantes 1982, depositado por su hijo, el también escritor Luis Rosales Fouz, quien dejó numerosos objetos representativos de su vida y su obra. El legado se completa con cuatro manuscritos con poemas juveniles de los años treinta, donados por el también granadino José Javier García Montero.

     Entre los numerosos objetos de su padre que Rosales Fouz fue depositando en la caja número 1236, destacan la Medalla de Oro al Mérito que le concedió su ciudad natal, acompañada por un DVD “maravilloso” con imágenes de la Alhambra comentadas por él, y la insignia de oro otorgada por el Ayuntamiento de Cercedilla (Madrid), pequeña localidad donde escribió la mayor parte de su obra entre los años 1963 y 1984, fecha en la que un ictus cerebral marcó sus últimos años, y donde está enterrado.

    También dejó una carpeta con “el sello el más bonito de la filatelia española”: un sello de Correos de 0,80 pesetas con su retrato en blanco y negro sonriente y las palabras “Sabiendo que jamás me he equivocado en nada salvo en las cosas que más quería”. Además, las llaves de la casa familiar en Madrid, de la calle de Altamirano, 34, “para poder seguir entrando en ella durante todas nuestras vidas”; la camisa, “bien elegante”, que llevó puesta el día que fue elegido académico de la RAE, y una enorme capa portuguesa que utilizaba.

    A estos objetos personales se suman obras literarias emblemáticas: primeras ediciones de Abril (1935), su primer libro, editado por Cruz y raya, considerada la mejor editorial de la época; y de La casa encendida (1949), escrita en seis días y que marcó un antes y un después en la poesía española, acompañada por un CD en el que el propio Rosales recita sus versos.

    Y otras dos obras menos conocidas: Cervantes y la libertad, un trabajo que le llevó 10 años y que el poeta consideraba como su mejor título, y Retablo sacro del nacimiento del señor (1940), “una pequeña joya” que contiene villancicos y dibujos.

    Rosales Fouz, tras desgranar el contenido del profuso y variado legado, dijo esperar que “este día tan rosaliano” y tan importante para la memoria de su padre sirva para que en un futuro se conozcan mejor sus versos, y agradeció la invitación a Luis García Montero, autor de “la mejor antología de mi padre hecha hasta la fecha”.

     El director del Instituto Cervantes calificó a Luis Rosales como “uno de los poetas más importantes del siglo XX, un gran estudioso de la poesía, un enamorado de la palabra y uno de los estudiosos más fértiles de nuestra tradición literaria”.

Granada, Madrid, Cercedilla

     La huella que queda hoy guardada a perpetuidad en el Cervantes recorre las tres etapas de su vida: la época juvenil en su Granada natal y su amistad con García Lorca, Manuel de Falla o Emilia Llanos; la etapa de madurez escribiendo en Cercedilla, y los años fundamentales en Madrid (fue un “madrileño adoptivo”) como estudiante de Filosofía y Letras y como académico de la Española.

     El legado de Rosales Fouz se complementó con otra donación cuyo destino final será la biblioteca patrimonial del Instituto que se presentará próximamente: cuatro manuscritos de los años treinta. De estos documentos escritos por Luis Rosales de su puño y letra, tres son inéditos, y el cuarto está incluido en el libro Balada y romance de colorido. José Javier García Montero hizo esta donación y leyó ante los asistentes el Romance de la argentinita y el arcángel san Gabriel antes de depositarlos en la misma caja de seguridad.

     El homenaje al gran poeta y ensayista de la Generación de 1936 continuará esta tarde, también en el Instituto Cervantes (a las 19 h), con la presentación del libro Desde que tus pasos me abren el camino. Un paseo por el Madrid de Luis Rosales. Escrita por Luis Rosales Fouz y por la poeta Cova Sánchez-Talón, la obra (Visor Libros) recrea un paseo imaginario por los lugares más cercanos al escritor y relata hechos importantes y situaciones desconocidas sobre su vida. 

     Además de Luis García Montero y de ambos autores, participarán Xelo Candel, poeta y profesora, y Jorge Jiménez-Zumalacárregui, director del Instituto Cervantes de  Bucarest, cuya biblioteca lleva el nombre de Luis Rosales. El periodista Antonio Lucas y la poeta Rocío Acebal recitarán poemas de Rosales, y desde Bucarest (Rumanía) lo hará a distancia el poeta y traductor al rumano Dinu Flamand. El acto se emitirá en directo a través del canal Directo 1 del Instituto Cervantes y de su canal de YouTube. Lugar: Instituto Cervantes (c/ Barquillo, 4, Madrid), salón de actos.

“Los papeles de Sísifo”, obra teatral escrita por Harkaitz Cano y dirigida por Fernando Bernués, representada en el Teatro María Guerrero




    L.M.A.


Sinopsis 

    05.04.2021.- Madrid .- Tal y como afirma uno de los personajes de la obra, un periódico “es como Guerra y paz en pequeñito”. Una novela interminable que caduca cada día. El caos del mundo apretado en cuatro columnas. No es de extrañar que su vocación les guíe: la de los periodistas es una misión imposible: mientras en la redacción del diario combaten la precariedad y el desengaño y luchan contra reloj por la precisión y la veracidad, el poder mueve los hilos para intentar controlar la información. Es labor del periodista indagar y preguntar, pero ¿qué sucedería si cambiasen las tornas y el interrogado fuese el periodista? Esta obra, inspirada libremente en el “caso Egunkaria”, es un homenaje al periodismo, así como a todos aquellos medios que han sido clausurados injustamente. 

    Escrita por Harkaitz Cano y dirigida por Fernando Bernués. 

    Reparto (por orden alfabético): Torregarai Anjel Alkain Joseba Joseba Apaolaza (funciones en euskera) Mikel Losada (funciones en castellano) Txano Iñigo Azpitarte (funciones en euskera) Xabi “Jabato” López (funciones en castellano) Jueza Natalia Ruiz Arcas Mireia Gabilondo Mónica Olaia Gil Portu Asier Hernández Langueiro Asier Hormaza Karmelo Beramendi Markos Marín Torque Iñaki Rikarte Rubén Alexandru Stanciu Maialen Dorleta Urretabizkaia 

    Equipo artístico: Escenografía y música en directo Ikerne Giménez Iluminación y video David Bernués Vestuario Ana Turrillas Dirección adjunta Kike Díaz de Rada Ayudante de dirección Sara Cózar Fotografía Mikel Blasco Diseño de cartel Equipo SOPA Coproducción Centro Dramático Nacional y ANTZERKIZ (Teatro Arriaga de Bilbao, Teatro Principal de Vitoria-Gasteiz y Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián) Con la colaboración de Instituto Vasco Etxpare. 



domingo, 4 de abril de 2021

María de Maeztu, una mujer emblemática, asilada en Argentina

 

María de Maeztu, escritora, investigadora


ROBERTO ALIFANO

Escritor y periodista

    05.04.2021.- Según Schopenhauer la realidad deriva de las biografías individuales y, por lo tanto, los hechos de la historia son meras configuraciones del mundo aparencial. Esas biografías individuales, sin embargo, nos aproximan a las vidas de aquellas personas que han incidido sobre la cultura, el desarrollo y la integración de la humanidad. Otro pensador, el áspero Owald Spengler, sostenía, en cambio, que la historia es periódica y proponía una técnica de los paralelos históricos; es decir, una suerte de morfología del continuo devenir de las culturas. Aunque, quizá, más generoso y práctico en sus elucubraciones, fue el genial escritor y periodista Thomas De Quincey quien afirmaba que la historia es inagotable y posibilita permutar y combinar los hechos registrados, lo cual equivale a un número infinito de hechos superpuestos. Es decir que en algún aspecto creía, como Schopenhauer, que interpretar la historia no es menos arbitrario que imaginar figuras sugeridas por las nubes en una tarde tormentosa.

Esta introducción, con alguna abundancia de relaciones, se me ocurre al indagar sobre el perfil de la mujer que predominó en España a lo largo del siglo XX, muy a pesar de ciertas reformas políticas y sociales, que alentó el gobierno de la II República y de la lucha feminista instalada desde finales del siglo XIX hasta 1936. Aquella mujer fue educada en la rígida moral cristiana, dirigida por el patriarcado y en algún modo sometida a él. Aquella mujer, como la de este lado del Océano, sin duda resignada ante la del otro lado, vivió asfixiada por sus deberes como esposa y madre; limitada, además, por leyes paternalistas que, en muchos sentidos, la sometían. Esa mujer se levantó en pie de su liberación y sigue construyendo su presente y porvenir.

Recuerdo ahora que en una audiencia que dio Mussolini a Victoria Ocampo y ya he referido en otro texto, nuestra valiente escritora se atrevió a discrepar nada manos que con el arrogante Duce, cuando de manera terminante dictaminó que la mujer debía someterse al hombre. También como su amiga Victoria, que fuera un arquetipo de valentía y de lucha por la igualdad de la mujer en nuestra América, la española María de Maeztu, asilada en la Argentina y sumada al reino de los del silencio en la ciudad de Mar del Plata, en 1948, fue una de las mujeres más libres y formadas de su época. Acaso no nos equivocamos al afirmar que dedicó toda su vida a luchar por conseguir la emancipación y el protagonismo de la mujer a través de la educación: “La primera tarea a realizar es la de preparar a nuestras mujeres y claro está que confío como único y exclusivo medio en la educación, que le dará fuerza para descubrir nuevos mundos, no sospechados hasta ahora”, dictaminó convencida.

    Nacida en el País Vasco, María de Maeztu y Whitney llegó a este mundo el 18 de julio de 1881. Era hija de Juana Whitney y del ingeniero Manuel de Maeztu y Rodríguez, un hacendado cubano de ascendencia navarra nacido en Cienfuegos. Sus padres se conocieron en París y se dice que su madre, hija de un diplomático inglés educada en Francia, fue para María el mayor ejemplo de mujer fuerte e independiente. Al enviudar, doña Juana se instaló con sus cinco hijos en Bilbao y abrió una Academia anglo-francesa para señoritas, a las que enseñaba cultura general e idiomas. Aquí fue donde María tuvo su primer contacto con el mundo de la docencia y la pedagogía. En 1902 obtuvo el título de maestra, trabajó en una escuela pública de un barrio obrero de Bilbao y allí llevó a la práctica los principios de la Institución Libre de Enseñanza (una rama de la filosofía krausista), la cual defendía la coeducación y apostaba por una enseñanza activa, laica, apolítica, sin exámenes ni castigos; es decir, que educar a la futura ciudadanía era más importante que enseñar. Este principio estuvo vigente en España entre 1876-1936; fue un proyecto -si se quiere- muy vanguardista, pero recordemos que muchos de estos preceptos fueron reivindicados incluso por los estudiantes franceses de Mayo de 1968.

Convengamos, sin embargo, que las políticas educativas de esa época eran completamente deficientes para la mujer española, pues la tasa de analfabetismo femenino superaba el 70 por ciento, y acaso en medios rurales era incluso superior. Inculcada por su madre, también una pionera, esto fue algo contra lo que María quería luchar decididamente; un texto suyo de esa época, señala con valentía: “La mujer debe tener las mismas opciones culturales que su compañero. De ir al matrimonio con igualdad de derechos y deberes. Es preciso que se abran a la mujer horizontes para vencer, en iguales condiciones que el hombre, en la lucha por la vida, sin que tenga que depender de él.”

    Debido a que la mujer no podía matricularse libremente en la universidad sin un consentimiento previo de las autoridades, su formación como alumna oficial no pudo ser reconocida hasta 1910, cuando fue profesor y decano de Filosofía y Letras de la Universidad de Salamanca, el grande don Miguel de Unamuno, amigo personal de la familia Maeztu, que ejerció una gran influencia sobre ella.

    Luego de su paso por Salamanca, María empezó a interesarse por la carrera de Derecho, pero esa no era una profesión para mujeres, así que el Colegio de Abogados de Bilbao acordó cerrarle las puertas en el caso de que obtuviese el título ¡Qué injusticia! Finalmente, decidió trasladarse a Madrid y matricularse en la primera promoción de la Escuela Superior de Magisterio, en la que impartía clases don José Ortega y Gasset. Allí María se recibió como la primera de su promoción entre las alumnas de la “Sección de Letras”. Gracias a la Junta para Ampliación de Estudios, con la cual entra en contacto gracias a su amistad con Ortega, pudo viajar pensionada al extranjero, donde conoció de primera mano los métodos pedagógicos europeos, los cuales trataría de implantar en España y romper con un sistema educativo heredado del conservador siglo XIX.

En 1915 tiene lugar la apertura de la Residencia de Señoritas (la versión femenina de la Residencia de Estudiantes), donde María de Maeztu es elegida Directora por su gran valía profesional. Desde allí impulsó el modelo de los Women Colleges norteamericanos, más liberales que los College ingleses, muy ligados a la Asociación Nacional de Mujeres. El sitio era, además, un albergue para las estudiantes españolas y extranjeras. El espacio completaba, entre otras referencias de estudio, la formación universitaria a través de tertulias, lecturas, conferencias, exposiciones, conciertos, etc. También fue lugar de referencia para el movimiento feminista internacional. La Residencia daba facilidades a aquellas mujeres (en aquel momento eran una minoría) que querían ejercer su derecho a acceder a estudios superiores, lo que les daría una mayor libertad frente al hombre, ya que podrían conseguir trabajos cualificados y, por lo tanto, no depender económicamente de sus maridos.

    María fue durante casi 30 años la representante oficial de España en “Congresos Pedagógicos internacionales”, en los que difundía sus ideas feministas, defendiendo la educación como el eje rector de la lucha contra la marginación social de la mujer, que había comenzado a conquistar espacios de la vida pública, y empezaba a trabajar fuera de casa y concurría a la universidad; aunque las leyes, por el contrario, seguían siendo discriminatorias con el sexo femenino. No obstante, María alcanzó niveles profesionales impensados en aquel momento para una mujer, como, por ejemplo, el “Doctorado Honoris Causa”, que en 1919 le concedió el Smith College.

    En 1926 ocupó el cargo de Directora del Lyceum Club Femenino, fundado sin ayuda oficial, por ella y un grupo de mujeres pertenecientes a la élite cultural, pioneras en la defensa de los derechos de la mujer, entre las que se encontraba la primera abogada española Victoria Kent, la escritora y diplomática Isabel Oyarzabal, la lingüista Zenobia Camprubí Aymar (esposa del poeta Juan Ramón Jiménez), y la escritora María Lejárraga. Era un club que seguía el reglamento del primer Lyceum inaugurado en Londres en 1904 por la escritora Constance Smedley, cuyo objetivo principal era defender los intereses morales y materiales de las mujeres. El lugar pretendía ser aconfesional y apolítico, los requisitos para ingresar en el club eran, por supuesto, ser mujer, tener trabajos literarios, artísticos o científicos o, si no, poseer algún título universitario o en su defecto participar en obras sociales.

Gracias a los cursillos que impartieron las abogadas Victoria Kent, Matilde Huici y Clara Campoamor, se consiguió que el gobierno escuchara alguna de sus peticiones, como, por ejemplo, cambiar el artículo 57 del Código Civil Español, que rezaba concretamente: “El marido debe proteger a la mujer y ésta obedecer al marido”, para sustituirlo por “El marido y la mujer se deben protección y consideraciones mutuas”. Agreguemos que uno de los enemigos más obstinados del Lyceum fue la Iglesia, que en un artículo publicado en la revista religiosa Iris de Paz, un clérigo bajo el seudónimo de Lorent, afirmaba que: “La sociedad haría muy bien recluyéndolas como locas o criminales, en lugar de permitirles clamar en un club contra las leyes humanas y divinas. El ambiente moral de la calle y de la familia ganaría mucho con la hospitalización o el confinamiento de esas féminas excéntricas y desequilibradas”.

    En 1926 invitada por el Instituto de Cultura Hispánica llegó a Buenos Aires María de Maeztu para ofrecer una serie de conferencias. En esa oportunidad se conocieron con Victoria Ocampo, la fundadora y directora de la famosa revista Sur. María, como Victoria, se diferenciaba claramente de las mujeres de su época. Ambas, habían tenido en su infancia una situación social privilegiada y, aunque luego de la muerte de su padre la familia de María había sufrido limitaciones económicas, pudo recibirse de maestra y posteriormente doctorarse, como ya señalamos, en la Universidad de Salamanca. Ambas, con propósitos comunes, se entendieron de maravilla. “Fue Ortega y Gasset, el primero en hablarme de María de Maeztu”, recordaba Victoria Ocampo. “Es, como tú, me había anticipado don José, una defensora del derecho de las mujeres a la educación y, también como tú, se declara feminista”.

Esa amistad se iría consolidando hasta volverse entrañable. Victoria, le dedica varias páginas de sus memorias. “Tuve la oportunidad de mantener largas charlas con María sobre los derechos relegados de las mujeres, en especial, sobre el derecho a la educación”. Esas conversaciones le dieron a Victoria la posibilidad de definir con mayor claridad su posición sobre el tema y la comprometieron con los principios de la lucha por los derechos de las mujeres.

    En diciembre de 1934, en Madrid, en la casa de María de Maeztu, Victoria Ocampo conoce a la poeta y educadora Gabriela Mistral que, en ese momento, representaba a Chile como cónsul en España. “Recuerdo que en esa oportunidad, María nos dijo: Soy feminista, y me avergonzaría de no serlo, porque creo que toda mujer que piensa debe sentir el deseo de colaborar, como persona, en la obra total de la cultura humana. Y esto es lo que para mí significa, en primer término, el feminismo; es, por un lado, el derecho que la mujer tiene a la demanda de trabajo cultural, y, por otro, el deber en que la sociedad se halla de otorgárselo (…) Negarlo sería inmoral, sería tratarla como a cosa, como a ser extrahumano, indigno de trabajar…”

    En 1939 el gobierno de la dictadura franquista eliminó el Lyceum y lo convirtió en su némesis; es decir, el Club Medina perteneciente a la Sección Femenina de la Falange. La represión de la mujer fue total, se destruyó en tiempo record los avances que con tanto esfuerzo habían conseguido María de Maeztu y sus compañeras, se recluyó a la mujer de nuevo en el hogar, donde quedó silenciada y aislada, volvía a ser un simple apéndice del marido, al que debía respetar y obedecer desde su posición de mujer sumisa. Demás está decir que La Sección Femenina del Club se encargaba de inculcar valores como la entrega, la abnegación, la sumisión, todo ello sumado a una labor de reeducación cristiana, la mujer feminista-laica debía ser reemplazada por la mujer femenina-católica, sumisa y obediente. Debían trabajar en una nueva identidad de género para las futuras generaciones, y lo consiguieron; sin embargo, hoy en día todavía arrastramos estigmas de la educación diferenciada por sexos.

    Con el estallido de la Guerra Civil y el duro golpe del fusilamiento de su hermano Ramiro, María emigró a Buenos Aires, donde obtuvo la cátedra universitaria de “Historia de la Educación”. España se convirtió en un país peligroso para ella, sus ideas feministas y su trayectoria profesional eran diametralmente opuestas al ideario nacional-católico del Nuevo Régimen. Regresó a España en 1947 por la muerte de su hermano, el pintor Gustavo de Maeztu, pero volvió a Buenos Aires para instalarse en la ciudad de Mar del Plata, donde vivió hasta su último suspiro.

Amigas entrañables y compañeras de lucha, María de Maeztu y Victoria Ocampo, como también Gabriela Mistral, fueron pioneras y enjundiosas activistas de la historia de la educación y la lucha feminista de España y la Argentina, y ya toda Hispanoamérica, aunque esa labor forme parte de una lamentable historia olvidada.

    (Publicado en "El Imparcial, el 1 de abril de 2021)