miércoles, 21 de diciembre de 2011

“De Zuloaga a Picasso (1890 -1920), España entre dos siglos”, exposición en París



“España entre dos siglos”
De Zuloaga a Picasso (1890 -1920)
Musée de l´Orangerie
Octubre, 2011 –Enero, 2012




Julia Sáez-Angulo



París está hermoso, lluvioso y vigilado. La ciudad del Sena ofrece un rico panorama de exposiciones en sus museos importantes, todos ellos vigilados con patrullas de tres soldados con metralletas que se pasean delante de las fachadas para la seguridad de los ciudadanos indefensos ante los ataques cobardes del terrorismo internacional.
Entre las muestra relevantes la de “De Zuloaga a Picasso (1890 -1920), España entre dos siglos”, que ha sido organizada por el Musée d´Orsay y la Fundación Mapfre, Sus comisarios, Marie- Paule Vial y Pablo Jiménez Burillo. La exposición ha contado con numeroso público.

La exposición se abre con el gran cuadro “La vuelta de la pesca” de Joaquín Sorolla, pieza que se conserva en el Museo d´Orsée y recorre los apartados “La España blanca”; “La España negra” y “Picasso, Miró, Dalí”, estos últimos con cuadros comprendidos entre las fechas que abarca la muestra.
La superposición de corrientes impresionistas, simbolistas, postimpresionistas y cubistas se suceden en el recorrido. Una insistencia a la presencia de varios de los artistas en París viene a recordar que se formaron entre los grandes maestros del momento o más bien de sus obras: Degas, Cezanne, Toulouse-Lautrec…

Una presencia notable, quizás excesiva de pintores catalanes, levantinos y vascos domina la exposición, que cuenta con piezas soberbias de Sorolla, Ramón Casas, Santiago Rusiñol, Joaquín Mir, Ignacio Zuloaga y Zabaleta, Juan de Echevarría, Darío de Regoyos, don Daniel Vázquez Díaz, mal representado con cuadros pequeños sin especial interés. Curiosos y singulares los dos cuadros de Nicolau Rourich, de gran maestría impresionista. Destaca igualmente el retrato pintado por Zuloaga de “La condesa de Noailles” un personaje parisino que recibía en su salón del Paris XVI a numerosos literatos y artistas. El cuadro es una de las joyas del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El espacio de l´Orangerie para la exposición es el sótano, bajo el despliegue de la serie de las Ninpheas de Claude Monet. Dos cuadrados concéntricos con una apertura para evitar el exceso de paramento.

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Hans Haacke . EXPOSICIONES 2012 EN EL MUSEO NACIONAL CENTRO DE ARTE REINA SOFÍA

-Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Comisario: Manuel J. Borja-Villel 

     -14 febrero 2012 - 23 julio 2012 

Exposición Hans Haacke



L.M.A. 
    21.12.11.- Madrid.- Hans Haacke está considerado pionero y uno de los principales representantes de la llamada crítica institucional surgida a finales de los años sesenta. Su trabajo explora los mecanismos de construcción y transmisión del poder a través de la “institución” como estructura reguladora de todas las dinámicas económicas, artísticas, políticas y sociales. 

A lo largo de 2011, Hans Haacke (Colonia, 1936) ha estado trabajando en un nuevo proyecto que verá la luz en esta exposición acompañado por una amplia selección de obras que abordan las principales preocupaciones que jalonan su trayectoria, desde el mercado y los efectos de la globalización (The Invisible Hand of the Market, 2009), hasta las relaciones entre arte y poder (Thank you Payne Weber 1979; Global Marketing 1986-2011; Helmsboro Country 1990) o su famosa serie sobre el creador del Museum Ludwig de Colonia, Der Pralinen Meister 1981. 

Otros trabajos a destacar de la muestra son aquellos que hacen referencia a los mecanismos de representación, para los que el artista se sirve de los gráficos que usa la sociología o el urbanismo. Estas piezas de investigación, resueltas con simplicidad minimalista y gran eficacia visual, estudian la relación entre perfiles demográficos e ideológicos/económicos: Gallery Goers’ Residence Profile, 1970; Sol Goldman & Alex Dilorenzo, Manhattan Real State Holdings, 1971. 

La muestra también reconstruirá la obra News (1969-70) procesando para el visitante noticias sobre los temas de la exposición en tiempo real materializadas a través de una impresora. La exposición se cierra con una serie de obras que aluden a la crisis actual (Nothing to declare 1992, Waiting for the End of History, 1992, Trickle Up 1992), presentando asimismo una obra a la que Haacke ha recurrido en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera: Grass Grows (1969-2011), un cúmulo de tierra donde crece la hierba que funciona como contrapunto orgánico a los flujos económicos, sociales y políticos en los que se centra la obra de Haacke. 

 JAMES COLEMAN 24 abril 2012 – 27 agosto 2012 Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Comisario: Manuel J. Borja-Villel Esta exposición será la primera gran retrospectiva que se realice de la obra de James Coleman (Ballaghaderreen, Irlanda, 1941). Conformada por unas quince obras, la muestra incluye desde sus piezas iniciales realizadas en Milán en los años setenta, hasta su trilogía de los años noventa formada por Background, Lapsus Exposure e INITIALS, así como otras piezas cruciales como Fly, Box, Untitled: Philippe VACHER y la obra Retake with Evidence presentada en la Documenta 12, que explora, a través del la imagen audiovisual procedente de diversos soportes las relaciones temporales entre imagen y sujeto. Coleman se formó en Dublín y trabajó en Londres y en París antes de trasladarse a Milán, donde desarrolló su carrera artística durante veinte años antes de regresar a la capital irlandesa. Su obra se encuentra en colecciones tales como el Irish Museum of Modern Art de Dublín, el Museum Ludwig de Colonia, El Stedelijk Museum voor Actuele Kunst de Gante y el MACBA de Barcelona. Recientemente tres de sus trabajos se han incorporado en la colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. 

 NACHO CRIADO 8 mayo 2012 - 1 octubre 2012 Lugar: Palacio de Velázquez Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Comisario: Remo Guidieri Una nutrida selección de piezas propone un acercamiento a las constantes y preocupaciones de la práctica artística de Nacho Criado. Incluye desde sus piezas iniciales en madera hasta sus monumentales y características esculturas de hierro y cristal, así como otras obras en fotografía, maquetas, dibujos y vídeos. Nacho Criado (Mengibar 1943 - Madrid 2010) realizó estudios de arquitectura y sociología en Madrid y Barcelona, respectivamente. En 1969 se instaló en Madrid, lugar de residencia hasta su muerte. Considerado uno de los principales artistas españoles de los últimos años, y apreciado sobre todo por sus aportaciones como pionero del arte conceptual y de la escultura experimental, Nacho Criado ha expuesto en los principales museos españoles. 

 ROSEMARIE TROCKEL: UN COSMOS 22 mayo 2012 - 24 septiembre 2012 Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Comisarias: Rosemarie Trockel y Lynne Cooke La muestra “Un Cosmos” reúne una serie de piezas que dan cuenta del ideario y afinidades estéticas de Rosemarie Trockel, en diálogo con una selección de su propia obra realizada en diversos momentos. Esta particular asociación de piezas se compone de trabajos que desde una perspectiva más convencional pertenecen al ámbito de la ciencia, pero que por su sofisticación y refinamiento se adentran en el campo del arte como las delicadas reproducciones en vidrio de criaturas marinas y flores creadas en el siglo XIX por los Blaschkas para el estudio de los naturalistas académicos, las acuarelas de la artista del siglo XVII, Maria Sybilla Merian, cuyas representaciones de la flora y la fauna, tan bellas como impecablemente precisas, resultaron tener un valor incalculable para el estudio científico, que se mostrarán junto con un ensamblaje de los años sesenta del siglo XX de la feminista radical Ruth Francken, compartiendo espacio con esculturas de lana de Judith Scott, artista marginal afectada por síndrome de Down. En la exposición se podrán ver, además, piezas de cerámica creadas por la propia Trockel y obras de reciente producción realizadas en cristal. Este excepcional conjunto sentará las bases para investigar desde una perspectiva novedosa la práctica singular e influyente desarrollada por Trockel a lo largo de casi tres décadas. 

 ESPECTROS DE ANTONIN ARTAUD. LENGUAJE Y ARTE EN LOS AÑOS CINCUENTA 18 de septiembre 2012 – 17 de diciembre 2012 Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Comisarios: Kaira M. Cabañas y Frédéric Acquaviva La muestra aborda la influencia del poeta, dramaturgo y actor francés, Antonin Artaud (Marsella, 1896 – Paris, 1948) en las artes plásticas, centrándose en su legado crucial para entender las neovanguardias de la posguerra en los Estados Unidos, Francia y Brasil. A través de diversos medios (pintura, música, cine y poesía), la exposición mostrará cómo el deseo de Artaud de trascender los confines del lenguaje, tanto hablado como escrito, sobrevivió en el trabajo de una serie de artistas preocupados por algunas de las cuestiones artísticas más relevantes de mediados del siglo XX como son el cuerpo y la participación del espectador, incluyendo obra de Gil Wolman, François Dufrêne, Isidore Isou, Guy Debord, Wolman, Dufrêne, Maurice Lemaître, Robert Rauschenberg, John Cage, Öyvind Fahlström, Ferreira Gullar, Lygia Clark y Hélio Oiticica, entre otros. 

 ENCUENTROS CON LOS AÑOS TREINTA 2 octubre 2012 - 7 enero 2013 Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Comisaria: Jordana Mendelson La década de los treinta fue un momento turbulento con el ascenso de los gobiernos totalitarios y la constante migración de artistas como parte del entorno social, económico y político que estuvo marcado por los sueños utópicos y la agitación del momento. Esta exposición quiere presentar la década basándose no sólo en las narrativas propagandísticas (a pesar de que es una característica esencial de los treinta), sino en el hecho de cómo los artistas tuvieron que trazar su propio camino en un ambiente de creciente violencia. El tema central de la exposición analiza los caminos que trazaron los artistas en las relaciones interpersonales e internacionales como motor de producción artística. Estructura en los siguientes bloques temáticos: Fotografía y Publicidad, Exposiciones Nacionales e Internacionales, Abstracción, Surrealismo, Guerra Civil y Realismo; la muestra presenta al público los más importantes movimientos, ideas y artistas de la década a través de más de cuatrocientas obras de artistas como Picasso, Miró, Tanguy, Rodchenko, Man Ray, Delaunay, Masson, Mondrian, Sironi, Torres-García, Calder, Moore, Kandinsky, etc. Como complemento a la exposición el Museo programará un ciclo de cine en el que se profundizará sobre todas las cuestiones expuestas y sobre la importancia de este medio como difusor de las ideas e imágenes de la década. 

 MARÍA BLANCHARD 16 octubre 2012 - 25 febrero 2013 Organización: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Comisaria: María José Salazar Itinerario: Sala de Exposiciones de la Fundación Marcelino Botín, Santander: 06/2012 - 09/2012 (sólo se expondrá la etapa cubista) La exposición dedicada a María Blanchard (Santander, 1881 – París, 1932) quiere reivindicar a esta artista española que vivió la pintura con todas sus incertidumbres y convicciones y que llegaría a ser una de las grandes figuras de la vanguardia. Nacida el mismo año que Picasso, Gargallo o Vázquez Díaz, perteneció a una generación de artistas cuyo reconocimiento nunca fue parejo con el suyo. Su desarrollo artístico fue tardío, no alcanzando la madurez creativa hasta bien entrada la treintena, tras instalarse en París. Hasta los años setenta, con la monografía de Rodríguez Alcalde, fue objeto de una visión sesgada que redujo el estudio de su obra pictórica a unos pocos tópicos y se centró en buscar una justificación biográfica a su estilo. 
La exposición recorrerá las tres etapas vitales en que podemos dividir su creación: una primera Etapa de Formación (1908-1913), que incluye su obra más temprana, caracterizada por la permeabilidad a las influencias de sus maestros. Un segundo período, Etapa de Consolidación (1913-1919), a partir del momento en que Blanchard se inserta con naturalidad y pasión en el movimiento cubista, al que aportará plasticidad y sentimiento, y por último, la que podríamos llamar Etapa de Retorno al Orden (1919 – 1932), tras su decisión de alejarse del cubismo y volver a la figuración, en la que crea abundantes e importantes pinturas que poseen un acento inconfundible y son lo más conocido de su producción. Además de estas exposiciones, la programación del Museo Reina Sofía incluirá un proyecto de Paloma Polo (25 enero-23 abril 2012) para el Programa Fisuras; dos individuales de Sharon Hayes (29 mayo-24 septiembre 2012) y Heimo Zobernig (8 noviembre 2012-abril 2013), así como las intervenciones específicas de Rodney Graham (7 junio-15 octubre 2012) y Roman Ondak (15 noviembre 2012-marzo 2013) en el Palacio de Cristal. 

martes, 20 de diciembre de 2011

Martina Cole, narradora best-seller con novelas de intriga publicadas en español por Alianza editorial

L.M.A.




Martina Cole se ha convertido en la primera escritora británica de narrativa para adultos en sobrepasar los 50 millones de libras desde que este récord comenzó en 1998. Gracias a las espectaculares ventas de su 18º thriller, "The faithless", la cantidad obtenida por sus libros alcanza los 50,3 millones, según Bookscan. Cole se une a un grupo compuesto por otros catorce escritores, del que solamente siete lo son de narrativa para adultos. Según hemos podido leer en la revista "The Bookseller".

De origen irlandés y natural del East End londinense donde se desarrollan la mayor parte de sus novelas, sus azarosos orígenes han sido la materia prima a partir de la que ha construido sus novelas, algunas de ellas convertidas en exitosas series televisivas en Reino Unido. Martina Cole es uno de los fenómenos literarios británicos de los últimos tiempos. Alianza Editorial ha publicado en España los títulos "El jefe", "Más cerca" y "El asesino de mujeres" y publicará este próximo mes de mayo "Secretos de una asesina".

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sábado, 17 de diciembre de 2011

Palazuelo, “La línea que sueña” en la nueva galería Fernández-Braso



“La línea que sueña”

Palazuelo

Pinturas, Dibujos, Grabados

Galería Fernández-Braso

Villanueva, 40

28001 Madrid

Del 16 de diciembre de 2011 al 18 de febrero de 2012





Julia Saéz-Angulo



Comenzar con un artista sólido como Pablo Pazuelo (1916 – 2007) ha sido la decisión y el acierto de la nueva galería Fernández-Braso que se apoya en una larga experiencia en la galería anterior Juan Gris. Bajo el título de “La línea que sueña”, se presentan pinturas, dibujos y grabados de la Fundación Palazuelo, seleccionadas por Alfonso de la Torre, que actóa como comisario.

La nueva galería aumenta su espacio por cuatro –cuenta con 400 metros cuadrados- y sigue en el mismo barrio de Salamanca. Su propósito es seguir con nombres consolidados en el circuito del arte como Rafols Casamada y Xavier Valls –próximas exposiciones- sin descartar futuros valores jóvenes.

Palazuelo ha sido un artista riguroso en sus investigaciones plásticas alejado de movimientos y modas. Su obra no es estrictamente constructivista o normativa, por más que sean muchos lo que lo insertan en este movimiento. Con la línea, sumamente matizada como recta ha creado infinidad de dibujos que luego, en algunos casos, han pasado a los cuadros al óleo. Artista de formación clásica, utilizaba siempre este pigmento y no el acrílico como suele ser habitual en los artistas cercanos a la geometría como él mismo.

“No ha sido un pintor prolífico. Palazuelo sólo había pintado medio centenar de cuadros en los años 80. El hacía muchos dibujos pero no tantos cuadros”, explica Alfonso de la Torre. “La línea que sueña”, decía Palazuelo.

“La noche y el sueño han sido temas que han dado nombre o títulos a su trabajo” añade el comisario. “De Somnis”, “Minos” son algunos de esas denominaciones. Los círculos han sido motivo constante en la obra de Palazuelo, algunos de los cuales como “Zircinos” se acercan a la visión de un nocturno.

La serie de “Cantorales” fue una de las más celebradas de la carrera artística de Palazuelo, pero no se ha presentado ningún ejemplar en esta mini muestra antológica, porque la Fundación Palazuelo –sin sede abierta al público- carece de ejemplar alguno.

La exposición de Palazuelo en la nueva galería Fernández-Braso cuenta con un catálogo que lleva un texto interesante de Alfonso de la Torre.


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miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL BELÉN NAPOLITANO. EL BELÉN DE VITORIA-GASTÉIZ

                  Obsérve el paisaje  de ruinas clásica en el que está ubicada  la escena del Nacimiento.
                  En primer término aparece el rey  Baltasar que  en lugar de negro es  un sultán turco.







Figuritas articuladas


















Ambientación

























M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ


En un reciente viaje por el norte conocí la bella ciudad de Vitoria. Nuestra amable anfitriona norteña, la excelente pintora Teresa Ahedo, afincada en Bilbao, cuando supo mi intención de pasar un par de días en ella me encareció muy vivamente que no dejara de visitar la Catedral Nueva y el Museo Diocesano de Arte Sacro cuya sede es dicha Catedral. ¡Magnífica idea! Me encantó y muy en especial su belén napolitano, excelentemente iluminado y permanentemente expuesto en la nave de la Epístola, de manera que el visitante puede admirarlo  cualquier día del año.

BELÉN NAPOLITANO

El primer belén familiar del que tenemos noticia fue el de la duquesa de Amalfi, en 1567 y, al parecer, constaba de 107 figuras. De las casas señoriales pasó a las de los burgueses acomodados y de aquí, cuando se abarataron los materiales con los que se construyen las figuras o surgieron otros más baratos, al pueblo.

Pero si existen belenes maravillosos son los llamados belenes napolitanos: verdaderas obras de arte, no sólo el belén en sí mismo sino todas y cada una de las figuras y elementos que lo componen.
Cada una de las figuritas que conforman un belén napolitano es una verdadera obra de arte en la que trabajan diversos artesanos hasta conseguir el aspecto final con que las vemos colocadas.

 La novedad mas característica que intruduce el belén napolitano son las figuritas:  articuladas y se visten. El cuerpo está formado con un armazón de alambre recubierto de tiras de estopa o lienzo, como se puede observar en las imágenes femenina y masculina mostradas más arriba. Habitualmente  las figuritas del belén eran rígidas de madera,  en ellas que se cuidaba el aspecto de la cabeza y el de las extremidades, pero en el belén napolitano las nuevas figuras son articuladas, lo que les otorga una extraordinaria movilidad y permite colocarlas en cualquier postura.

Los brazos y pies están moldeados en cerámica o en madera; la cabeza está hecha de porcelana y pintada al óleo según la encarnadura que requiere la tez, las variantes de la figura (hombre, mujer, niño; joven, viejo, etc.) y el color del pelo. Los ojos están realizados en vidrio de diferentes colores. Los más reputados escultores napolitanos modelaron en sus talleres estas cabezas. Las dos figuras  desnudas -masculina y femenina- que mostramos son del belén de Vitoria-Gastéiz.

El articulado maniquí así construido se viste después con hermosos trajes, confeccionados a medida en seda, terciopelo, raso, algodón u otros tejidos. Se adorna con joyas auténticas en miniatura, se calza y peina a la manera del siglo XVIII. Quien desee más información sobre la estructura de estas figuras y los detalles que conforman su vestimenta -adecuada siempre al status social que representan- puede consultar:
http://www.lacasalingaideale.it/lezioni/presepe.htm

En resumen, su vestimenta está calcada de la moda del siglo XVIII y reproduce la que llevaban los distintos estamentos sociales, pues todos ellos -de los más altos a lo más bajos- están representados en el belén napolitano que, en realidad, pretender ser una recreación en miniatura de los habitantes de Nápoles y del reino de las dos Sicilias en esa época, así como de sus diversos estilos de vida.

Los paisajes palestinos se transforman en paisajes italianos, en ellos aparecen ruinas de templos de la Antigüedad clásica para albergar la escena del Nacimiento del Niño Jesús (es la moda que conoce en el arte  con el nombre de "rovinismo" o paisajismo de ruinas), pero las calles y edificios -panadería, taberna, herrería, etc.- intentan reproducir la ciudad de Nápoles en el XVIII. Naturalmente la gente de Judea se transforma en napolitana.

Aparecen también en los belenes napolitanos numerosos animales, muchos de ellos exóticos en el siglo XVIII.

También hay abundantes  cacharros,  utensilios y accesorios de la vida cotidiana, sin olvidar hermosas vajillas en miniatura que adornan las bien servidas mesas, ni tampoco las frutas y verduras realizadas en arcilla o en cera. Abundan tambien las joyas en miniatura para a dornar las figuritas que representan la clase social alta. Todo ello es lo que se conoce con el nombre de finimenti.  Contribuyen enormente  a que los belenes napolitanos alcancen altísimas cotas de belleza y refinamiento.

 Hay que resaltar que la perspectiva del conjunto de consigue utilizando figuras de diferentes tamaños

AUGE DEL BELÉN NAPOLITANO: CARLOS VII DE NÁPOLES

En los siglos XVII Y XVIII se produjo un fuerte desarrollo del belenismo. Con el barroco se impulsó de forma definitiva la realización de belenes.
En el siglo XVIII la ciudad de Nápoles se puso en cabeza: allí se creó una escuela incomparable en cuanto a belleza, detalle y meticulosidad en las figuras. Mucho tuvo que ver en ello el Carlos VII de Nápoles y V de Sicilia
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Este ilustrado rey se interesó mucho por el arte del belenismo y lo impulsó decididamente. La aristocracia secundó la idea. Como consecuencia en Nápoles proliferaron extraordinariamente los belenes y surgieron importantes imagineros belenistas.

 Allí se comenzaron a construir las figuras articuladas. Incluso la Real Fábrica de porcelana de Capodimonte se puso al servicio de los encargos que las diferentes escenas del belén requerían.

Lo mismo ocurrió con escultores, los más reputados se dedicaron a modelar en sus talleres cabezas para los protagonistas del Misterio y para los ángeles, pastores, gente el pueblo, turcos, etc.
  
   Los grandes orfebres de la corte hicieron miniaturas de joyas auténticas para adornar las figuras que representan personajes de la clase social alta.

   Los artesanos que se dedicaban a la confección de trajes, hicieron réplicas en miniatura de las vestimentas habituales de las diversas clases sociales. Esos trajes a veces, para dar más verosimilitud a la escena, llevan un finísimo alambre en los dobladillos y los pliegues para realzar la caída natural de la tela y para dar volumen a las vestimentas.

En resumen, ningún artista ni artesano de la ciudad quedó al margen de la actividad belenística.

La foto ambientada que mostramos pertenece al Belén de Vitoria- Gastéiz, tal como aparece actualmente expuesto.

Todo Nápoles desde el día de la Inmaculada -8 de diciembre- hasta el día de la Candelaria -2 de febrero- vibraba en torno a los belenes pues constituían un exponente le la riqueza y el buen gusto de las familias.

Hay que recordar que el rey Carlos VII de Nápoles y V de Sicilia, gran impulsor de las artes belenísticas, era un príncipe español: fue tercer hijo del rey de España Felipe V de Borbón y el primero que tuvo su segunda esposa, la culta princesa italiana Isabel Farnesio, duquesa de Parma, Piacenza y Toscana.

Isabel Farnesio, consciente de que sus hijos no heredarían el trono de España (el rey tenía dos hijos de su primer matrimonio), hizo todo lo posible por recuperar la perdida influencia española en Italia con el fin de colocar allí a su descendencia.

El mayor de sus hijos, Carlos, heredó inicialmente de su madre el ducado de Parma (1731). Más tarde, al conquistar Felipe V el Reino de Nápoles y Sicilia en el curso de la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-1735),  pasó en 1754 a ser el rey Carlos VII de Napoles y V de Sicilia. Permaneció en Nápoles hasta 1759.
  
  Cuando contaba 22 años de edad contrajo matrimonio con María Amalia de Sajonia -14 años- hija de Federico Augusto II, duque de Sajonia y Lituania y después rey de Polonia. Hasta la muerte de la reina, un año escaso después de su llegada a Madrid como nuevos reyes de España, formaron un bien avenido y prolífico matrimonio. Se dice que la propia M. Amalia y las damas de su corte napolitana cosían y bordaban ropitas que adornaban después las figuritas del Belén del palacio.

Cuando en España murió el rey Fernando VI (segundo hijo del primer matrimonio de Felipe V, el mayor -Luis- murió muy pronto, en vida del rey Felipe), Carlos -hijo mayor de Felipe V e Isabel de Farnesio, su segunda esposa- fue nombrado rey de España. Era el año 1759. Abandonó Nápoles y se convirtió en nuestro rey Carlos III, al cual Madrid tanto debe. Meses después de llegar a España, en septiembre de 1760, murió la reina. El rey Carlos nunca volvió a casarse.
  
   Este rey introdujo el belén napolitano (es decir de figuras articuladas) en España. Ya en Madrid mandó realizar el llamado Belén del Principe, creado por encargo suyo en los talleres napolitanos y en la fábrica de cerámica de Capodimonte. Este belén, desafortunadamente, se dispersó con el paso del tiempo en diversas colecciones. Las figuras que se conservaban en Palacio Real tenían un estado de conservación no demasiado bueno. En 1987 se llevó a cabo una restauración que incluía el tratamiento de las figuras, de las telas y de los distintos accesorios. En el año 2002 Patrimonio Nacional encargó la realización de algunas piezas a talleres napolitanos que continúan elaborando figuras a la manera tradicional del siglo XVIII. En la actualidad se suele exhibir en el Palacio Real de Madrid en Navidades para goce y disfrute de quienes amamos este arte.
   De todos modos no hubo muchos belenes  napolitanos, como demuestra el hecho de que los más  importantes que hay hoy son  de época posterior y generalmente han sido comprados en Italia, como el de  Vitoria que hoy nos ocupa. Continuaron preferente mente los de figuritas esculpidas o modeladas.

EL BELÉN DE VITORIA-GASTEIZ

Está formado por 56 figuras, de las cuales son humanas 38. Las 38 figuras humanas pertenecen a distintas razas y diferentes clases sociales. Sus vestimentas y ornato se corresponden con estas diferenciaciones.
  
    Las figuras están realizadas en diferentes escalas: el Misterio, los ángeles y los reyes magos son las de mayor tamaño (de 40 a 45 centímetros); otras figuras tienen entre 30 y 25 centímetros, hasta llegar a algunas figuras de 20 centímetros (se colocan al fondo, en lo que equivaldría al horizonte y comunican sensación de lejanía).    Al instalar diversas escenas del belén en diferentes tamaños se produce sensación de profundidad y de perspectiva.

Las restantes figuras (18) son de animales, importantes en los belenes napolitanos, como quedó dicho arriba.

  También cuenta este belén con gran número accesorios (finimenti en terminología napolitana): joyas, herramientas, etc., fabricados en diversos materiales, que contribuyen a enriquecer el espectáculo que ofrece.

 En su actual configuración paisajística la escena del Nacimiento está ubicada en medio de unas ruinas que recuerdan las de edificaciones clásicas. Es de advertir que justamente este escenario fue el habitual  en el siglo XVIII en Nápoles, recordando quizás las cercanas ruinas de Pompeya y Herculano.

  Otra característica que quizás sorprenda al visitante poco experto  es ver al rey “negro” transformado en este caso en sultán turco.

   Las piezas de este belén fueron adquiridas en Italia. En los años 50 fue donado a la diputación de Álava por D. Félix Alfaro Fournier, nieto de Heraclio Fournier, fundador de la empresa de naipes del mismo nombre. Se instaló en el Museo Provincial de Álava.
   
    En el año 2003, tras haber sido limpiado y restaurado fue colocado en la nave de la Epístola de la Catedral de María Inmaculada o Catedral Nueva -estilo neogótico, cinco naves (la central de 35 mtrs de altura), con exterior más sobrio que el resto, dado que las torres y el cimborrio del proyecto original no llegaron a ejecutarse-, actual sede del magnífico Museo Diocesano de Arte Sacro.

martes, 13 de diciembre de 2011

Eugenio D´Ors, “Historias lúcidas” publicadas por la Fundación Banco Santander

Historias lúcidas”

Eugenio D´Ors

Edición: Fundación Banco Santander

Introducción de Xavier Pla

Colección Obra Fundamental



Julia Sáez-Angulo



Las novelas menos conocidas del escritor don Eugenio D´Ors (Barcelona, 1882 –Vilanova i Geltrú, 1954) se publican en el libro titulado “Historias lúcidas” por la Fundación Banco Santander. Un amplio estudio introductorio de Xavier Pla, profesor de Literatura Catalana Contemporánea en la Universidad de Girona centra al lector sobre el significado de un autor tan singular y polifacético como D´Ors en el aspecto de narrador intelectualista.

Ensayista, periodista, filósofo y crítico de arte español, impulsor del movimiento conocido como Noucentisme en catalán, Eugenio D´Ors adquirió notoriedad popular hace cien años con su novela “La Ben Plantada”, sin embargo después de su muerte pasó por el purgatorio de cierto silencio y ostracismo.

Xavier Pla habla de “la larga vida como la de Eugenio D´Ors dedicada incesantemente a la palabra afirmativa, al diálogo y a la conversación”.

Las novelas recogidas en “Historias lúcidas” son: “Sijé, o del secreto de unas vacaciones”; “Jardín Botánico” con “Oceanografía del tedio”, “Magín, o la previsión y la novedad” y “El sueño es mi vida”; “Historias de las esparragueras” y “Aldeamediana”.

Contradicciones del novelista

Pla señala las contradicciones de D´Ors sobre la novela, tanto como escritor como lector: “Cada día, las novelas me interesan menos y si no fuera porque me regalan bastantes, no leería ninguna nueva”.

Lo que caracteriza a las ficciones dorsianas es la discontinuidad, dice el crítico José Ramón Resina, “la carencia del principio y del fin, la secuencialidad de los momentos estáticos de carácter figural, es decir “tableaux vivants” o bien cameos imágenes sueltas, definiciones”.

Pla apunta “El mundo narrativo de D´Ors es tan esquemático que en ocasiones se aproxima a la pintura de ideas, mundificando lo conceptual y subjetivo, como más tarde definirá José Ortega y Gasset la técnica del arte nuevo”.

Una selección bibliográfica enriquece el libro sobre D´Ors, que se lee con gusto.

Entre los libros previstos por la Fundación Banco Santander para la colección Obra Fundamental, se encuentra el de la escritora argentina Victoria Ocampo. La colección sigue con buen tono, pero paulatinamente se aparta de la inicial filosofía de sacar a flote autores válidos y olvidados, para centrarse en autores conocidos con obras menos divulgadas.

Su atención en nombres de escritoras sigue siendo minoritaria y más pareciera que sólo se busca cubrir el expediente de mínimos.


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Espléndido Belén Napolitano en el Museo de Escultura de Valladolid




Julia Sáez-Angulo


Un gran belén napolitano del siglo XVII, expuesto todo el año, es una de las piezas más singulares del Museo Nacional de Escultura, sito en el antiguo Colegio de San Gregorio de Valladolid. Un belén que bien vale una visita en tiempos navideños.

Después del Belén del Príncipe, que se exhibe en el palacio real de Madrid, el del Museo de Valladolid es “el más notable conjunto belenístico del coleccionismo privado en España cuando fue adquirido por el Estado en 1996, a los hermanos Emilio y Carmelo García de Castro, que reunieron durante dos años de búsqueda paciente, apasionada y crítica, piezas procedentes del anonimato del comercio de antigüedades y de colecciones conocidas: las de los Castello, la antigua de la duquesa de Parcent, la del Duque de Hernani o la de la Casa Real Española”, explica su comentarista, señor Fernández González.

El belén napolitano del museo de Valladolid “está compuesto de 184 figuras humanas que abarcan toda la variedad de personajes indispensables y de tipos habituales: la Sagrada Familia, el coro angélico, los Reyes Magos y u espléndido séquito priental de georgianas, turcos, negros, dignatarios, músicos y criados, pastores con zamarras, burgueses atildados, artesanos, vendedoras, campesinos, cíngaros y un mendigo, espléndido ejemplar modelado completamente en barro”, explica el autor de la ficha catalográfica.

Como bien dijera Joseph Corani a finales del XVIII: “Es en Nápoles en particular donde se encuentran los más bellos pesebres de todo el mundo caólico-apostólico-romano”. Nápoles perteneció a la Corona de España y por tanto la península adquirió bellísimos ejemplares como éste y el del Príncipe.
Esplendor barroco de belleza, lujo y color para representar el nacimiento de Cristo que habría de dar nombre a una nueva era. Conviene saber el lenguaje simbólico de los montajes de los belenes, recuerda Leticia Arbeteta, una de las mejores teóricas de la historia del belén: la mula representa al pueblo judío; el buey, a la gentilidad; los pozos y ríos a la corriente de la gracia santificante que trae el Salvador; la estrella a la Navidad; los tres Reyes Magos a los pueblos y razas; los pastores a las distinta edades de los hombres…

Todo es símbolo en Navidad, es decir: las cosas tienen un significado más allá del propio objeto, como explicó Jung. Los regalos navideños recuerdan al gran regalo que nos hizo Dios Padre en Navidad enviándonos a su Hijo; el árbol de Navidad, el abeto, es la frescura y lozanía permanente del Cristo y los cristianos; las luces de la iluminación ciudadana vienen a recordarnos que llega la Luz del mundo.