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lunes, 22 de abril de 2024

ISABEL VILLAR. Pinturas 2022-2024, en la Galería Fernández-Braso de Madrid.


Isabel Villar, pintora

        L. M. A.

        22 de abril / 25 de mayo Madrid.- la galería Fernández-Braso celebra el 90 cumpleaños de Isabel Villar (Salamanca, 1934) reuniendo en una exposición casi una treintena de pinturas realizadas por la artista entre 2022 y 2024. La nueva obra –exuberante, luminosa, delicada− continúa explorando y recreando su singular e imaginativo mundo: el paraíso terrenal, niñas y mujeres, ángeles femeninas, animales salvajes domesticados, aves y mucha agua. Agua en forma de lluvia, de ríos, de cascadas.

La muestra se completará con la publicación de un catálogo que contendrá dos nuevos textos realizados para la ocasión sobre Isabel Villar. El primero, de Joaquín Araújo (Madrid, 1947), naturalista, escritor, entre otros, del libro “Los árboles te enseñarán a ver el bosque” (Ediciones Crítica, 2020). Ilumina la obra de Isabel Villar a través de un texto que habla de la Belleza, lo femenino, el agua, el aire y el árbol. El segundo texto es un cuento de María José Hasta (Huesca, 1989), autora de la novela “Se te oscurece el pelo” (Ediciones Caballo de Troya, 2023). Relata cómo era la vida y la obra de tres mujeres pintoras, Carmen, Inmaculada y María, antes y después de que un naranjo llegara a estar en mitad de su cuarto.

La actual exposición de Isabel Villar es la tercera sobre la artista en el nuevo espacio de la galería Fernández-Braso, después de las realizadas en 2018 (comisariada por Alberto Anaut, a quien recordamos y dedicamos la presente exposición) y 2021. Es también la primera desde la exposición antológica que le dedicaron en 2022 el Centro de Arte Contemporáneo (DA2) de Salamanca y el Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada, Madrid.

La exposición se inauguró el 4 de abril.


Pinturas de Isabel Villar



miércoles, 3 de abril de 2019

Cristino de Vera. Luz en la pintura. 21 de marzo - 25 de mayo de 2019


 Pintura de Cristino de Vera



Cristino de Vera, pintor


L.M.A. 

            3/4/19 .- Madrid .- Resulta ciertamente admirable que la pintura de Cristino de Vera, nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1931, habiendo sido realizada en medio del torbellino de vanguardias de la segunda mitad del siglo XX y de lo que llevamos recorrido del XXI y presentando a la vista objetos cotidianos (tazas, cestos...) y otros alusivos a la muerte y al paso del tiempo (calaveras, flores, crucifixiones, velas) haya despertado no sólo interés, sino verdadera pasión y entusiasmo por parte de tantos artistas, críticos, historiadores, poetas y público. "Una de las obras más secretas y misteriosas del arte español de las últimas décadas", escribía el crítico de arte Miguel Fernández-Cid, en 1996.
            Una de las razones puede ser que la hondura y la trascendencia que emana su pintura se ha percibido verdadera, auténtica, genuina. Quizás también porque la aparente simplicidad y ese aura místico que desprenden sus objetos, en la tradición de nuestros Sánchez Cotán, Zurbarán, Luis Fernández o Xavier Valls, resaltaba ya con intensidad en sus primeras exposiciones de mediados de los años 50, cuando viene a vivir a Madrid. En 1957, el escritor y periodista Manuel Sánchez Camargo ya advertía que "en su pintura existe ese aliento que presta a la obra de arte quien posee la capacidad de milagro". También conviene señalar que la singularidad de su técnica pictórica, puntillista y de ecos clasicistas, no se advirtió como un lenguaje incompatible con las vanguardias artísticas de aquellos años, como demuestra el hecho de su participación en las bienales de la época (Hispanoamericana de Arte de Madrid, de Alejandría, de París, de Venecia); ni fue obstáculo para lograr el reconocimiento de ciertas instituciones (recibe el Premio Fundación Juan March en 1960). En esa década expondrá en dos galerías de arte importantes de Madrid, Biosca y Theo. El poeta José Hierro se sirve, en 1966, de las palabras del gran poeta sevillano a la hora de comentar la obra de Cristino: "Este artista canario, como Machado, sólo recuerda la emoción de las cosas y se le olvida todo lo demás". La década de los setenta la dedicará principalmente a participar en exposiciones internacionales: París, Varsovia, Londres, Bruselas, Munich. En 1971 se organiza su primera exposición antológica, con texto de Eduardo Westerdhal. La relación de Cristino de Vera con la galería Fernández-Braso se remonta a 1974, fecha de la primera entrevista que Miguel Fernández-Braso realiza a Cristino de Vera para el diario ABC.

    Desde mediados de esa década y hasta la de los ochenta, largos viajes a culturas milenarias e innumerables exposiciones en el Archipiélago Canario. Cristino de Vera se convierte en símbolo de la cultura insular, reconocimiento que no va a parar de incrementarse hasta la actualidad. En 1982, el poeta José-Miguel Ullán lanza a Cristino esta pregunta-afirmación: "Tras la muerte de Dios, da la impresión de que los objetos y en especial los que usted pinta, han quedado deificados". En la década de los noventa llegan las grandes exposiciones institucionales: Museo Español de Arte Contemporáneo en 1995, Museo Reina Sofía en 1996, Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) en las Palmas de Gran Canaria. En 1998 recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas. En 2002, Francisco Calvo Serraller, imprescindible crítico e historiador del arte, comentaba sobre la pintura de Cristino de Vera que "en su obra más reciente, en la que la composición toma un cariz cristalino y matemático, su pintura nos hace evocar los bodegones de sección áurea de Sánchez Cotán".        Entrando en el nuevo siglo continúan las exposiciones institucionales y los reconocimientos: exposiciones en el Círculo de Bellas Artes y en el Museo Arqueológico de Madrid en 2001, Medalla de Oro a las Bellas Artes y exposición en el Monasterio de Santo Domingo de Silos en 2002. IVAM de Valencia en 2005. Inauguración de la Fundación Canaria Cristino de Vera-Espacio Cultural CajaCanarias en La Laguna en 2009; hasta la recientemente inaugurada en CaixaForum de Madrid en 2018, comisariada por María José Salazar. Ahora, veintiséis años después de su última exposición en una galería de arte en Madrid, se presenta en Fernández-Braso La luz en la pintura, una selección de obras correspondientes a su último periodo, de mediados de los años 90 a 2013, fecha de sus últimas pinturas (que no dibujos).

            En 1975, en la segunda entrevista del artista con Miguel Fernández-Braso para el diario ABC, Cristino de Vera decía que "yo creo que sí hay simbolismo, realismo y espiritualismo en mi obra. Todo ello pretendo yo transfigurarlo a un poder de esencia en la forma, en la transfiguración de la luz".

            En el año 2000, a una pregunta de Juan Cruz, Cristino de Vera respondía: "Sí, tengo miedo a todo, al tiempo, a la muerte, a la enfermedad, los hermanos mayores se han ido. Tengo miedo a la oscuridad".         
           La clausura  de la exposición será el 25 de mayo de 2019.


CRÁNEOS Memento Mori

A Cristino de Vera

Del Barroco, de Valdés Leal,
a Damien Hirst.
De la vanitas a la ostentación.
De la fiesta de Todos los Santos
al pagano Halloween.
Celebración de los muertos
para regodeo de los vivos.
Día de los muertos en México
para devorar a los difuntos
con panecillos azucarados
de vivos colores.

El cráneo, la calavera,
donde se alojó el saber y el pensamiento
símbolo macabro de vida futura.
Boca descarnada, ojos vacuos,
extraídos del polvo de la tierra,
polvo quizás enamorado.

La vida es breve; el arte, largo.
Así lo pintan Luis Fernández,
Cristino de Vera...
La apoteosis de la guerra de Basily Vereshchagin
Memento mori de santos aplicados.
Cráneos, calaveras, constante
visual de la guerra, la vida y el arte.

Julia Sáez-Angulo


Madrid, 3/4/19

Cristino de Vera, artista visual

martes, 19 de junio de 2018

C A R M E N C A L V O: Exposición "Naturaleza abjura" en la galería Gernández-Braso




L.M.A.

        19.06.18 .- Madrid .- En paralelo a la exposición programada dentro de PHotoEspaña, Carmen Calvo: quietud y vértigo, inaugurada en el Museo Cerralbo de Madrid y centrada en la obra que incorpora la imagen fotográfica digitalizada y manipulada como medio de expresión, el próximo día 21 de junio la galería Fernández-Braso de Madrid presentará una selección de obras reunidas bajo el título Naturaleza abjura.

La exposición está formada por obras recientes concebidas y producidas para esta ocasión junto con una significativa e inédita selección de piezas realizadas a lo largo de su trayectoria, haciéndose evidente el interés de la artista por el empleo y la hibridación de técnicas y soportes propios de algunos movimientos referenciales de la contemporaneidad; unas clásicas y académicas como el dibujo y la pintura; otras experimentales como el collage, la fotografía, la instalación y el "ready made". La temática tratada en las obras de esta exposición es, por un lado, crítica-social (el mundo de la mujer, la infancia) y por otro, histórica-artística, a través de la manipulación de más de un centenar de postales de viaje mediante la técnica del collage.     

La obra de Carmen Calvo conecta emocional y conceptualmente con otras formas de expresión artística. Literarias (la poesía simbolista francesa, Pessoa o Francisco Brines); musicales (Bach), cinéfilas (Buñuel) y, sobre todo, artísticas: los maestros del Barroco (Zurbarán, Sánchez Cotán), Goya, los artistas dadaístas y surrealistas (Duchamp, Meret Oppenheim), algunos artistas españoles del gesto y de la descomposición (Saura, Millares), aquellos que recuperaron la figuración dentro de la modernidad (Arroyo, Equipo Crónica). Con todo ello, Carmen Calvo ha configurado un lenguaje visual plenamente reconocible y personal al servicio de una temática que trata sobre personas desarraigadas, educación, sexo, religión, política, memoria, el paso del tiempo, familia, las convenciones sociales. Sus obras parten del pasado interpelando el futuro. Y lo hacen actuando sobre los problemas y las emociones de este tiempo presente: opinando, criticando, negando o afirmando, con el objetivo de sensibilizar y de generar dudas en el espectador, de remover conciencias, de inquietar, de generar desasosiego.    

Carmen Calvo representó a España junto con Joan Brossa en la XLVII Bienal de Venecia de 1997. Entre las numerosas exposiciones nacionales e internacionales destaca New Images from Spain, en The Solomon R. Guggenheim Museum, en 1980. El Museo Reina Sofía le dedicó una exposición en el Palacio de Velázquez en 2002 y el IVAM de Valencia en 2007. En 2012 expone en el Instituto Cervantes de Burdeos. En 2013 participa en la exposición Cadavre exquis – Suite Méditerranéenne, Museé Granet, Aix-en-Provence, Francia. En 2014 expone en Centro de Fotografía Contemporánea de Bilbao. En 2016 en la Sala Alcalá 31 de Madrid. Formó parte junto al artista Antonio Saura del stand de la galería Fernández-Braso en ARCOlisboa 2018. 

Carmen Calvo asistirá a la inauguración el jueves, 21 de junio, entre las 19.30 h. y las 21.30 h.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Gerardo Delgado expone "Geometrías enfrentradas" en la galería Fernández-Braso








L.M.A.

08.03.18 .- MADRID .- Gerardo Delgado (Olivares, Sevilla, 1942), pintor andaluz vinculado al grupo Nueva Generación, al Centro de Cálculo, a los Encuentros de Pamplona y artista clave en el desarrollo de las vanguardias de los años 70 y 80, muestra sus últimas series de pinturas en la galería de arte Fernández-Braso de Madrid, la primera después de su exposición retrospectiva de 2017 en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla.


GEOMETRIAS ENFRENTADAS. 2017-2018

La exposición se compone de una selección de pinturas realizadas con posterioridad a la retrospectiva de 2017 del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla. El recorrido de esa exposición finalizaba con la serie Nocturnos, Cristales rotos, basada en unos dibujos de 1995. Las pinturas se componían sobre un fondo informal de varios tonos de rojo sobre el que se trazaba una retícula conteniendo cada rectángulo formas angulares geométricas puntiagudas tratadas con un único color negro plano.

Durante el montaje de la exposición Gerardo Delgado concibió un nuevo conjunto, Ventanas rotas, la serie que compone la exposición en la galería Fernández-Braso. Consiste en una simplificación de los Nocturnos: solo cuatro rectángulos separados por dos líneas centrales, una vertical y la otra horizontal. El desarrollo formal de las obras va creando superficies irregulares y asimétricas, llenas de dinámicos contrapuntos, dos mundos contrarios y sobrepuestos de geometrías enfrentadas.

La obra histórica de Gerardo Delgado de finales de los 60 y principios de los 70 protagonizó el stand monográfico que la galería Fernández-Braso le dedicó en ARCOlisboa 2018. La Colección Helga de Alvear ha incorporado recientemente obras de ese periodo a su colección.

Gerardo Delgado inicia su carrera en la galería sevillana La Pasarela, donde expone en 1968, así como en la Galería Edurne de Madrid, donde participa en la mítica exposición Nueva Generación junto a artistas como Alexanco, Teixidor, Yturralde, Elena Asins y Barbadillo, entre otros, unidos en su alejamiento de la corriente dominante del Informalismo.

A lo largo de su trayectoria artística, Gerardo Delgado ha expuesto en prestigiosas galerías de España, como Juana de Aizpuru, Edurne, René Metras, Joan Prats, Egam, Gamarra y Garrigues, Fernández-Braso, etc, y participado en eventos como las bienales de Venecia y Río de Janeiro. Su obra se expone en museos y colecciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Fundación Juan March, Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Museo de Navarra, Fundación Cajasol, Fundación La Caixa y The Chase Manhattan Bank N.A. entre otros.