martes, 22 de julio de 2014

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha la primera App turística de la región: ‘Guía Madrid 5D’

La consejera Ana Isabel Mariño presentó esta aplicación gratuita que permite disfrutar antes, durante y después del viaje






 Esta plataforma nace con 2.500 imágenes, 140 vistas en
360º, 800 puntos de interés y 700 fichas multimedia
 Ya está disponible para Ipad y, a partir de octubre, lo estará
para el resto de dispositivos móviles
 Según Frontur, la región ha aumentado un 14,5% los turistas
extranjeros en junio, siendo la región con mayor aumento interanual


L.M.A.

22.jul.14.- La consejera de Empleo, Turismo y Cultura, Ana Isabel Mariño,
presentó hoy la primera App turística de la Comunidad de Madrid, que nace
bajo el nombre ‘Guía Madrid 5D’. Se trata de una aplicación gratuita para
dispositivos móviles que recoge, de forma visual e intuitiva, los principales
recursos y programas turísticos de la región.

El Gobierno regional pretende, así, dinamizar el turismo de la
Comunidad de Madrid con la utilización de las nuevas tecnologías y, en
palabras de la consejera Mariño, mejorar la experiencia del viajero a nuestra
región, ofreciéndole toda la información turística desde una única
plataforma. En esta primera fase de su implantación, ya está disponible para
Ipad y, a partir de octubre, lo estará para el resto de dispositivos móviles.

Ana Isabel Mariño afirmó que la ‘Guía Madrid 5D’ es “la respuesta de
la Comunidad de Madrid a las necesidades del turista digital, con el ánimo
de que se convierta en compañero de viaje y herramienta imprescindible
para la organización de sus actividades”.

La elección del nombre “Madrid 5D” atiende a su estructura y
configuración, pensada, para garantizar al usuario una vivencia en cinco
dimensiones: las tres espaciales, gracias a fotos en alta calidad y vistas en
360º; la temporal, pues permite el disfrute del destino antes, durante y
después de su visita; y una quinta dimensión “experiencial”, gracias a la
Realidad Aumentada (la posibilidad de ver informaciones superpuestas
sobre el lugar enfocado con el dispositivo móvil) y a la incorporación -en la
segunda fase- de las opiniones y recuerdos de los propios viajeros.

Con esta iniciativa la Comunidad de Madrid atiende a los nuevos
hábitos y gustos del viajero, se adapta al escenario turístico actual y da
respuesta al concepto de destino inteligente y accesible.

Una aplicación fácil y práctica

En la elaboración de la ‘Guía Madrid 5D’ se han tenido en cuenta,
principalmente, los dos factores que más suelen valorar los usuarios de una
App, como son: información práctica, con contenidos breves y relevantes; y
una fácil navegación, a través de un menú interactivo vinculado a un mapa
inteligente de la región.

El resultado es una innovadora aplicación que nace con 2.500
fotografías, 140 imágenes de 360º y 700 fichas multimedia, que dan
información detallada de 800 puntos de interés en 75 municipios madrileños.
O, lo que es lo mismo, que ofrece al usuario todos los datos relativos a los
principales productos turísticos creados por la Comunidad de Madrid, así
como de las oficinas de información turística regional de la Red Mad About
Info.

Y estos contenidos, en palabras de Ana Isabel Mariño “irán
ampliándose, incorporando nuevos recursos turísticos de la región, porque
la ‘Guía Madrid 5D’ nace como algo vivo” afirmó la consejera.

La guía ofrece tres modos de navegación para que cada usuario
pueda elegir el que mejor se adapte a sus necesidades. De diferentes
maneras, todas ellas señalan las localizaciones de interés, cómo llegar
hasta ellas e información sobre las mismas. Los tres modos de navegación
son: “Ruta guiada”, en la que el usuario es dirigido por un turista virtual a
través de itinerarios propuestos; “A tu aire”, para posibilitar que el visitante
seleccione individualmente lo que quiere visitar y en qué orden; y “Punto a
punto” donde desde una galería de imágenes, se puede seleccionar el punto
que sea desea visitar.

En la versión de julio 2014 que hoy se presentó, los usuarios pueden
pasear por lugares inimaginables de los municipios que protagonizan el
programa ‘Villas de Madrid’; admirar los monumentos ‘Patrimonio Mundial
en Madrid. Ciudades Legado’, como nunca antes se había podido; conocer
las ‘Rutas del vino’ o descubrir todas las ‘Bodegas de Madrid’; y adentrarse
en la historia de los yacimientos arqueológicos visitables de la región.

La gran mejora del sector turístico madrileño

La Comunidad de Madrid trabaja constantemente por su adaptación al
escenario turístico de cada momento, lo que ha permitido darle la vuelta por
completo a la situación vivida en 2013, alcanzar cifras récord de visitantes y
situar a la región como el tercer destino turístico en importancia de todo el
país y el primero entre los destinos de interior.

Según los datos conocidos hoy mismo por la encuesta de
Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur), del Instituto de Estudios
Turísticos, en el mes de junio la Comunidad de Madrid recibió 417.110
turistas extranjeros. Madrid registra así la mayor subida interanual con un
14,5%, el triple de la subida del conjunto de España, situada en el 4,5%. El
aumento de los visitantes estadounidenses e italianos han sido los que más
han contribuido a este dato.

En el acumulado de los seis primeros meses del año, la Comunidad
de Madrid ha recibido 2.300.727 turistas, lo que ha supuesto un crecimiento
interanual del 8%, que, de nuevo, supera al del conjunto de España, que ha
sido del 7,3%.

En el caso del turismo nacional, según los últimos datos del INE
(Instituto Nacional de Estadística), pertenecientes al periodo de enero a
mayo, la región de Madrid superó los 2,2 millones de visitantes españoles,
conllevando un aumento del 10,8% en los visitantes españoles. Y las cifras
son igualmente muy positivas en cuanto a alojamiento en hoteles, habiendo
experimentado un aumento del 11,2%, con más de cuatro millones de
personas registradas (tanto nacionales como extranjeras), que han
superado los 7,8 millones de pernoctaciones.

También el tránsito de pasajeros en el aeropuerto Adolfo Suárez
Madrid-Barajas ha crecido a la par del número de visitantes. En lo que va de
año, se ha producido una subida del tráfico aéreo del 3% y un movimiento
de 15.778.192 pasajeros entre enero y mayo, lo que ha supuesto un
crecimiento del 2,8%.

Ángel Alonso inaugura la temporada artística en Michel Soskine Inc en Madrid

Jaune avec traces verte et jaune, 1993 | 120 x 120 cm.
Técnica mixta
Jaune avec traces verte et jaune, 1993 | 120 x 120 cm. Técnica mixta
Ángel ALONSO (Laredo, 1923-París, 1994)

Inauguración 10 de septiembre de 20 a 22 h



L.M.A.


Michel Soskine Inc. inicia la temporada artística con la primera exposición significativa en una galería en España del pintor Ángel Alonso. Exiliado en Francia desde 1947, hombre de carácter fuerte y de pintura contundente, amigo inseparable de María Zambrano, ha sido en ocasiones olvidado por la historia del arte español. Veinte años después del fallecimiento del artista en París, su obra reaparece con toda su fuerza y radicalidad. En palabras del historiador del arte Francisco Jarauta, “Alonso domina la materia y la técnica que él mismo se ha dado y con las cuales consigue corporeizar los colores que más le obsesionan”.

La exposición estará compuesta por una selección de obras, especialmente de los años 90, periodo en que el artista alcanza su estilo más depurado. En sus últimos años, tras una etapa en la que trabaja casi exclusivamente el blanco y negro –con series como Desastres, 1991–, se vuelve a entregar al color “lo que da como resultado unas poderosas telas en verde, amarillo, naranja y blanco de sus últimos años”, explica el escritor Juan Carlos Marset al hablar de la obra de Alonso. Es el caso de piezas como Jaune avec traces verte et jaune (Amarillo con trazos verde y amarillo), 1993 o Enfance (Infancia), 1990, que podrán verse en la muestra en Madrid.

Ángel Alonso utiliza el color y lo trabaja desde la textura. “Los colores son obstinados, hacen abrir los ojos de par en par”, afirmaba el pintor. Sus tonos exceden los límites del lienzo y se mezclan con la materia, con la tierra, la madera, las piedras y los objetos que el artista introduce en las obras. “El color sobrepasa el lienzo, desborda los marcos, borra o no tiene en cuenta los soportes”, detalla Marset.

Dentro del último periodo de Alonso, en ocasiones a través de cuadros en pequeño formato, “la textura se purifica al máximo y la capa de color se vuelve porosa y sutil”. El artista no abandona su investigación constante sobre la materia y la técnica en la búsqueda de lo esencial en la pintura que le había acompañado en toda su trayectoria. En este sentido destacan sus dos últimas series, una en negro sobre madera y otra en negro sobre blanco que para Marset representan “la conclusión de su obra”.

Hombre de carácter fuerte, temperamental y solitario, siempre quiso mantenerse alejado del mercado del arte e incluso renunció en 1952 a exponer sus obras en la prestigiosa galería parisina Jeanne Bucher. Este rechazo ha mantenido su trabajo fuera del circuito comercial, manteniéndose solo con el apoyo de coleccionistas seleccionados.
Sin título, 1994 | 15 x 24 cm. Técnica
mixta sobre madera
Sin título, 1994 | 15 x 24 cm. Técnica mixta sobre madera

Angel Alonso (Laredo, 1923 – París, 1994) llegó a Francia a finales de los años 40. Previamente, entre 1938 y 1939, había sido detenido, encarcelado y condenado a muerte. Su familia presentó una petición de indulto que fue aceptada y regresó a casa, pero unos meses más tarde fue de nuevo detenido por deserción, al no haber completado el servicio militar obligatorio. Fue deportado a la isla de Fuerteventura pero logró escapar y, tras un periodo de clandestinidad, es cuando logra cruzar la frontera francesa en 1947. Nunca volverá a España.

Al llegar a París se integra en un grupo de pintores, escritores, críticos y galeristas muy activos en aquella etapa. Entabla amistad con Vieira da Silva, Árpád Szenes y sobre todo Pierre Tal-Coat y Nicolas de Staël con los que se lanza a la investigación sobre la esencia de la textura y el color, a partir de la influencia de Matisse.

En 1950 las autoridades francesas amenazan con extraditarle a España, tras haber sido declarado fugitivo por Franco, pero un grupo liderado por el poeta Francis Ponge logra evitarlo gracias a un comité de apoyo compuesto, entre otros, por Michel Leiris, Henri Calet y Pierre Descargues. Es en esa misma época cuando conoce a María Zambrano y entabla con ella una estrecha amistad que les uniría toda la vida.

Descubre en 1962 los paisajes de Genainvilliers, a las afueras de París, donde traslada su estudio y encuentra una fuente inagotable de inspiración y renovación, especialmente en los materiales provenientes de la naturaleza. Dos décadas más tarde su amigo Pierre Tal-Coat le cede su estudio en la capital francesa y alterna ambos lugares de trabajo hasta que por problemas de salud, al final de su vida, tiene que abandonar Genainvilliers y se recluye en París entregándose con fuerza a la pintura hasta sus últimos días.

El exilio de Ángel Alonso y su rechazo al mercado hicieron que su obra fuese apenas expuesta en España, hasta que en 1996 se celebra la exposición retrospectiva Ángel Alonso (1923-1994) en la Fundación Marcelino Botín (Santander, agosto-septiembre de 1996), que después itineraría al Instituto Cervantes (París, octubre de 1996) y al Círculo de Bellas Artes (Madrid, enero de 1997). Dos años más tarde se llevaría a cabo una exposición en la Galería René Metras en Barcelona y, desde entonces, su obra no ha sido expuesta en España hasta hoy, dos décadas después de su fallecimiento.

En 2009 el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid) adquirió un gran número de sus obras, mientras que el Ministerio de Cultura se convirtió en depositario de sus archivos (escritos, correspondencia, documentos), teniendo como objetivo la futura creación de una fundación en Cantabria. Entre 2013 y 2014 su obra ha sido objeto de una gran muestra retrospectiva en el museo de L’Arseñal de Dreux (Francia).




Inauguración: 10 de septiembre de 20 a 22 h
Exposición: Del 11 de septiembre al 8 de noviembre de 2014
Lugar: Calle Padilla nº 38, 1º dcha. (Madrid)
Horario: De martes a viernes 10:30 a 14:30 y 16:30 a 20:00 h
             Sábados de 10:30 a 14:30 y tardes con cita previa.

Telefónica mantiene el apoyo a la BNE para la digitalización y difusión de sus fondos



L.M.A.

Hoy se ha presentado en la Biblioteca Nacional de España la firma de un nuevo convenio con Telefónica para la digitalización de fondos y mejora de los procesos de difusión. Desde 2008, año en el que se inició el plan de digitalización sistemática, se ha conseguido que más de 150.000 títulos se encuentren a disposición de cualquier ciudadano.

La directora de la BNE, Ana Santos Aramburo, señaló que “desde el primer momento este proyecto ha sido de colaboración, en el que hemos aprendido juntos, en un campo en el que la tecnología es puntera y está en una permanente innovación. Ha sido, por tanto, un esfuerzo tanto para Telefónica como para la Biblioteca. Esta experiencia nos ha permitido desarrollar el portal y consolidar aquellos fines y objetivos que tiene como institución cultural la BNE. En primer lugar nos ha posibilitado preservar los contenidos y en segundo lugar nos ha dejado difundir, dar a conocer y utilizar la colección como jamás se hubiera pensado”.

El director General de Asuntos Públicos y Regulación de Telefónica, Carlos López Blanco, hizo hincapié “en el acceso de los ciudadanos a los contenidos que han sido digitalizados. Lo que queremos con este acuerdo de cooperación es poner en valor todo el trabajo que se ha hecho y permitir que haya una mejora de acceso a la cultura”.

Los fondos (dibujos, grabados, fotografías, partituras, libros impresos y manuscritos, registros sonoros, material cartográfico, revistas y periódicos, etc.),  accesibles libre y gratuitamente desde los portales de la Biblioteca Digital Hispánica y Hemeroteca Digital (para la consulta específica de la prensa histórica) representan 25.000.000 de páginas digitalizadas.

En 2012, el ritmo de digitalización alcanzó las 30.000 páginas diarias. La media anual de visitas desde ese año es de 440.000, con una duración de 9 minutos. 31.000 usuarios al mes de 163 países (21% desde América y se registra un auge importante de China en 2014). En total entre 2008-2013 se han descargado más de 15.000.000 de documentos.

El proceso de digitalización de la BNE se centra fundamentalmente en los fondos de dominio público, es decir, aquellos que están libres de derechos de autor.

Con la firma de un nuevo convenio entre la BNE y Telefónica se mantiene el proceso de digitalización de fondos y se potencia la difusión de estos materiales de libre disposición. Esta difusión de las colecciones es hoy un elemento clave, una vez que ya hay millones de páginas digitalizadas a disposición de los ciudadanos. El reto actual es lograr que todo este patrimonio sea conocido, consultado y abierto a a la sociedad.
La digitalización de fondos se centrará en autores que en los próximos años pasan al dominio público como Ramón y Cajal, Lorca, Valle Inclán, Unamuno, Ramiro de Maeztu o Pedro Muñoz Seca, así como en grandes autores de los que aún faltan obras emblemáticas por incorporar a la BDH como Clarín, Espronceda, Rosalía de Castro, Juan Valera o José Zorrilla…
También se digitalizarán obras de las que la BNE alberga el único ejemplar que se conserva y cuya preservación es clave. Igualmente, se seguirá con las líneas ya iniciadas y se digitalizarán obras de todo tipo: manuscritos, incunables, dibujos, grabados, fotografías, partituras, etc. Merece la pena destacar el proyecto de digitalización de digitalización de 6.500 rollos de pianola con un escáner único diseñado por la Universidad Autónoma de Barcelona.
A partir de ahora se realizarán desarrollos de Apps con colecciones destacadas de la BDH, búsqueda de nuevos usuarios y otros desarrollos como pasapáginas, líneas de tiempo, geolocalización de obras…
A lo largo de este tiempo, la BDH se ha convertido en un portal de referencia y sus mejoras de diseño y funcionalidad junto a la activa presencia de la BNE en las redes sociales, la incorporación a nuevos recursos como Wikipedia o el portal de BNEscolar y la presencia en los principales proyectos internacionales como Europeana o la Biblioteca Digital Mundial de la UNESCO han tenido como resultado un importante crecimiento de la difusión de las colecciones de la BNE.

BDPI
Telefónica respalda también el liderazgo por parte de la BNE de la Biblioteca Digital del Patrimonio Iberoamericano (BDPI). Creada para dar acceso a las colecciones digitales de las Bibliotecas Nacionales iberoamericanas,  la (BDPI) cumplirá en septiembre dos años con acceso a 210.340 recursos digitales y 112.00 usuarios de 132 países diferentes. La biblioteca digital se ha consolidado como la iniciativa más importante de cooperación bibliotecaria en este ámbito geográfico y cuenta ya con ocho bibliotecas nacionales participantes a las que próximamente se sumarán nuevos socios.
Integrada por las bibliotecas nacionales de Brasil, Colombia, Chile, El Salvador, España, Panamá, Uruguay y Portugal, el futuro de la BDPI pasa por la incorporación de nuevas bibliotecas (nacionales y posiblemente de otro tipo) y la integración de nuevos servicios. El tiempo transcurrido pone de manifiesto que con los medios y el apoyo necesario puede ser junto a portales como Europeana o la Digital Public Library of America, uno de los proyectos centrales en el mundo de la cultura digital, y para los países iberoamericanos, un buen modelo de cooperación y de difusión del patrimonio común.

Desarrollado en el marco de la Asociación de Estados Iberoamericanos para el Desarrollo de las Bibliotecas Nacionales de los países de Iberoamérica  (ABINIA) y con tecnologías de código abierto, su desarrollo ha sido liderado por la Biblioteca Nacional de España partiendo de la experiencia adquirida en los diferentes proyectos en los que participa, lo que abre múltiples vías de cooperación, coordinación y reutilización de información con el resto del mundo cultural.


El Mediterráneo como espacio crucial en la historia de la humanidad, Exposición en CaixaForum Madrid



L.M.A.

·         La nueva exposición arqueológica organizada por la Obra Social "la Caixa",Mediterráneo. Del mito a la razón, reúne una colección excepcional de obras de la Antigüedad grecolatina en torno a un tema común: la creación del espíritu europeo. La exposición explica la evolución del pensamiento entre los siglos VI aC y IV dC a través de una selección de 165 obras griegas y latinas: esculturas, relieves, cerámicas, frescos, mosaicos y joyas, procedentes de museos europeos, entre los que destacan colecciones públicas de Grecia e Italia.

·         Del próximo Oriente a Egipto y de allí a Grecia y más tarde a Roma, el Mediterráneo fue la vía de comunicación de creencias, ideas, conocimientos y formas culturales cuya influencia se extiende hasta nuestros días.

·         La exposición, comisariada por Pedro Azara, forma parte de un innovador proyecto de la Obra Social "la Caixa" para profundizar en el pasado, presente y futuro del Mediterráneo desde diferentes puntos de vista.


Libros de Artistas en la Fundación Juan March en Madrid

La Fundación Juan March (www.march.es, Facebook, @fundacionmarch, +fundacionmarch) INAUGURA MAÑANA MIÉRCOLES  23 DE JULIO, y hasta el 30 de agosto, una pequeña muestra titulada LIBROS (Y OTRAS PUBLICACIONES) DE ARTISTA: 1947-2013, una exposición que toma como punto de partida el amplio y heterogéneo campo enriquecido durante los dos últimos siglos por las fructíferas relaciones entre el artista y el libro o, en general, las publicaciones.


L.M.A.

Los libros y revistas expuestos proceden en su totalidad de los fondos de la colección de la Fundación Juan March. Con obras tan dispares entre sí como la monografía de John Franklin Earhart The Color Printer, de 1892, y una reedición de Último Round de Julio Cortázar, la muestra propone un recorrido por casi un centenar de “publicaciones” aparecidas entre 1947 (Du Cubisme de Albert Gleizes y Jean Metzinger) y 2013, que testimonian la riqueza y la variedad de resultados de esta ya larga interacción entre los artistas y el libro, entendido este no sólo como un medio de transmisión de un contenido textual, sino sobre todo como objeto y soporte sustantivo de la praxis artística.

El relato expositivo comienza articulando las ediciones ligadas a la actividad de la Fundación Juan March, con ejemplares procedentes de las donaciones a la Fundación de las bibliotecas de Fernando Zóbel (1981) y Julio Cortázar (1993), e incluye también diversas muestras de la edición de arte en España. Después se detiene en un caso tan ejemplar (y tan ligado a artistas españoles como Eduardo Chillida y Pablo Palazuelo) como el de Derrière le Miroir, la revista de arte de la Galería Maeght de París (con 253 números editados entre 1946 y 1982), una publicación de gran formato que incluía artículos con ilustraciones (a menudo, sobre todo en los primeros números, litografías originales) de o sobre los artistas de la galería. La idea era asociar a los mejores escritores del momento con los artistas más destacados, y la muestra expone algunos resultados de tan enriquecedora alianza. El recorrido se cierra con diversos ejemplos de libros de artista y otras publicaciones editadas a partir de la década de los sesenta en el contexto español e internacional.
  
LIBRO DE ARTISTA

Pero, ¿qué es exactamente un “libro de artista”? ¿En qué se distingue de un simple libro, de un libro ilustrado o de un fotolibro? ¿De cuántos tipos de publicaciones esencialmente distintas entre sí puede hablarse en el campo del libro de arte? Estas preguntas y otras semejantes acostumbran a formar parte de las presentaciones y textos de acompañamiento de las exposiciones dedicadas a la relación entre los artistas y los libros. Y, en verdad, no resulta fácil caracterizar, distinguir o “catalogar” realidades tan diversas como los denominados “libros de artista”, libros ilustrados, livres de peintres, foto-libros, piezas de Mail Art o arte postal, ediciones de bibliofilia, libros-objeto, pop-ups, ediciones de obra gráfica y revistas y catálogos de artista. O, si pensamos en su materialidad, en soportes tan diferentes del tradicional papel como el cartón, la madera, los tejidos, el plomo o el plástico; o en formas y formatos como los de los libros circulares o triangulares, en acordeón, transparentes, empaquetados, en cajas…

El “libro de artista”, en el sentido literal de la expresión, tuvo su origen -así convienen expertos como Johanna Drucker, Guy Schraenen o Anne Moeglin-Delcroix- en publicaciones de principios del siglo XX como Un coup de dés de Stéphane Mallarmé, y también en los experimentos de los futuristas italianos y rusos. Desde entonces, el artista no sólo ilustra el libro, sino que se apropia de él, convirtiéndolo en obra de arte y siendo, por tanto, su autor o coautor.

“Los libros de artista a partir de los años 60 son el resultado de lo que los artistas hacen con libros, sobre libros, en torno a los libros, para o contra los libros […]. El libro de artista es […] uno de los aspectos más esenciales y centrales del arte del siglo XX, y su importancia se basa en que testimonian un nuevo modo de pensar: el del ambiente rupturista de los años sesenta, con sus ideas de democratización, difusión pública y universal del arte […]. Los libros de artista […] son obras de arte que quisieron contravenir el concepto de valor del mercado, orientado a la individualidad original, la pequeña tirada, la obra firmada y sus receptáculos institucionales, la galería y el museo. Son obras que –mucho antes que las nuevas tecnologías– expusieron el sistema tradicional de exposición, registro y catalogación de los museos (pintura, escultura, obra gráfica, etc.) a nuevos retos, porque no se los podía clasificar dentro de los esquemas tradicionales” (G. Schraenen).

Y, en efecto, la conocida reflexión de Mallarmé de que todo cuanto hay en el mundo existe para ir a parar a un libro experimentó una verdadera resurrección en el mundo del arte a partir de los años sesenta del siglo pasado. En las colecciones de los museos y en las exposiciones, pero sobre todo en la actividad de los artistas englobables en las corrientes más cercanas al arte conceptual, el libro empezó a presentarse en pie de igualdad con la obra de arte tradicional. El libro rompió los límites de su función de soporte material de un texto para “competir”, como “objeto artístico”, con las obras de arte.

La concepción del libro como obra de arte modificó la forma visual de los libros, transformó algunos de ellos en documentos de acciones y performances y otros en objetos autorreferenciales o en espacios de experimentación conceptual, verbal y material. Y el proceso tuvo evidentes consecuencias teóricas e institucionales: el libro de artista como obra de arte -reproducido, copiado, fotocopiado; multiplicado en suma- accesible a todos en cualquier lugar, se oponía, como un “múltiple democrático” (J. Drucker) a la comprensión tradicional de la obra de arte como un original único, conservado celosamente por instituciones que legitiman lo que es (o no es) arte.

Y, operando con una lógica implacable, el libro de artista permite alinear junto a él formas incluso menos ligadas a la intención artística moderna, como son el libro ilustrado, el foto-libro, las revistas y catálogos de artista, los múltiples, objetos, revistas e incluso piezas visuales, con un amplio espectro de variaciones que van desde el libro de artista fotocopiado hasta libros de altísima calidad de impresión, desde la pieza única hasta la serie numerada de grabados o hasta publicaciones cuya tirada alcanzaba varios cientos de ejemplares.

En LIBROS (Y OTRAS PUBLICACIONES) DE ARTISTA: 1947-2013 se ha optado, por eso, por mezclar sin complejos todas las iniciativas en torno al libro y otras publicaciones de una cincuentena de artistas, diseñadores, escritores o poetas, entre los cuales se encuentran nombres conocidos y algunos menos conocidos, pero no menos valiosos, del panorama artístico nacional e internacional.

La muestra presenta obras de Pablo Picasso, Pierre Bonnard, Raymond Queneau, Rafael Alberti, Antoni Tàpies, Antonio Saura, Joan Brossa, Fernando Zóbel, Pablo Palazuelo, Salvador Dalí, Julio Cortázar, Octavio Paz, Brassaï, Gustavo Torner, Eduardo Chillida, José Guerrero, Manuel Millares, Manuel Hernández Mompó, Luis Feito, Lyonel Feininger, Sol LeWitt, Juan Eduardo Cirlot o Eusebio Sempere, entre otros. Y mezcla conscientemente ejemplares representativos de las colaboraciones entre artistas plásticos y poetas, como Novel.la, de Joan Brossa y Antoni Tàpies (Sala Gaspar, Barcelona, 1965) o Mutilados de paz, de Rafael Alberti y Manuel Millares (Madrid, 1965).


Hay también libros-objeto como los Discos Visuales (México, Era, 1968), Vrindaban (México, Imprenta Madero, 1965), de Octavio Paz, o el célebre Cent mille milliards de poèmes, de Raymond Queneau (París, Gallimard, 1961). Y también ediciones de artista como el Libro de horas de Fernando Zóbel (Manila, 1965) o Ardicia, de Pablo Palazuelo (París, RLD éditeur, 1978), y experimentos de arte postal como la caja con cien postales de artistas WC4 Box’83 (Nueva York, 1983).