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martes, 22 de julio de 2014

Ángel Alonso inaugura la temporada artística en Michel Soskine Inc en Madrid

Jaune avec traces verte et jaune, 1993 | 120 x 120 cm.
Técnica mixta
Jaune avec traces verte et jaune, 1993 | 120 x 120 cm. Técnica mixta
Ángel ALONSO (Laredo, 1923-París, 1994)

Inauguración 10 de septiembre de 20 a 22 h



L.M.A.


Michel Soskine Inc. inicia la temporada artística con la primera exposición significativa en una galería en España del pintor Ángel Alonso. Exiliado en Francia desde 1947, hombre de carácter fuerte y de pintura contundente, amigo inseparable de María Zambrano, ha sido en ocasiones olvidado por la historia del arte español. Veinte años después del fallecimiento del artista en París, su obra reaparece con toda su fuerza y radicalidad. En palabras del historiador del arte Francisco Jarauta, “Alonso domina la materia y la técnica que él mismo se ha dado y con las cuales consigue corporeizar los colores que más le obsesionan”.

La exposición estará compuesta por una selección de obras, especialmente de los años 90, periodo en que el artista alcanza su estilo más depurado. En sus últimos años, tras una etapa en la que trabaja casi exclusivamente el blanco y negro –con series como Desastres, 1991–, se vuelve a entregar al color “lo que da como resultado unas poderosas telas en verde, amarillo, naranja y blanco de sus últimos años”, explica el escritor Juan Carlos Marset al hablar de la obra de Alonso. Es el caso de piezas como Jaune avec traces verte et jaune (Amarillo con trazos verde y amarillo), 1993 o Enfance (Infancia), 1990, que podrán verse en la muestra en Madrid.

Ángel Alonso utiliza el color y lo trabaja desde la textura. “Los colores son obstinados, hacen abrir los ojos de par en par”, afirmaba el pintor. Sus tonos exceden los límites del lienzo y se mezclan con la materia, con la tierra, la madera, las piedras y los objetos que el artista introduce en las obras. “El color sobrepasa el lienzo, desborda los marcos, borra o no tiene en cuenta los soportes”, detalla Marset.

Dentro del último periodo de Alonso, en ocasiones a través de cuadros en pequeño formato, “la textura se purifica al máximo y la capa de color se vuelve porosa y sutil”. El artista no abandona su investigación constante sobre la materia y la técnica en la búsqueda de lo esencial en la pintura que le había acompañado en toda su trayectoria. En este sentido destacan sus dos últimas series, una en negro sobre madera y otra en negro sobre blanco que para Marset representan “la conclusión de su obra”.

Hombre de carácter fuerte, temperamental y solitario, siempre quiso mantenerse alejado del mercado del arte e incluso renunció en 1952 a exponer sus obras en la prestigiosa galería parisina Jeanne Bucher. Este rechazo ha mantenido su trabajo fuera del circuito comercial, manteniéndose solo con el apoyo de coleccionistas seleccionados.
Sin título, 1994 | 15 x 24 cm. Técnica
mixta sobre madera
Sin título, 1994 | 15 x 24 cm. Técnica mixta sobre madera

Angel Alonso (Laredo, 1923 – París, 1994) llegó a Francia a finales de los años 40. Previamente, entre 1938 y 1939, había sido detenido, encarcelado y condenado a muerte. Su familia presentó una petición de indulto que fue aceptada y regresó a casa, pero unos meses más tarde fue de nuevo detenido por deserción, al no haber completado el servicio militar obligatorio. Fue deportado a la isla de Fuerteventura pero logró escapar y, tras un periodo de clandestinidad, es cuando logra cruzar la frontera francesa en 1947. Nunca volverá a España.

Al llegar a París se integra en un grupo de pintores, escritores, críticos y galeristas muy activos en aquella etapa. Entabla amistad con Vieira da Silva, Árpád Szenes y sobre todo Pierre Tal-Coat y Nicolas de Staël con los que se lanza a la investigación sobre la esencia de la textura y el color, a partir de la influencia de Matisse.

En 1950 las autoridades francesas amenazan con extraditarle a España, tras haber sido declarado fugitivo por Franco, pero un grupo liderado por el poeta Francis Ponge logra evitarlo gracias a un comité de apoyo compuesto, entre otros, por Michel Leiris, Henri Calet y Pierre Descargues. Es en esa misma época cuando conoce a María Zambrano y entabla con ella una estrecha amistad que les uniría toda la vida.

Descubre en 1962 los paisajes de Genainvilliers, a las afueras de París, donde traslada su estudio y encuentra una fuente inagotable de inspiración y renovación, especialmente en los materiales provenientes de la naturaleza. Dos décadas más tarde su amigo Pierre Tal-Coat le cede su estudio en la capital francesa y alterna ambos lugares de trabajo hasta que por problemas de salud, al final de su vida, tiene que abandonar Genainvilliers y se recluye en París entregándose con fuerza a la pintura hasta sus últimos días.

El exilio de Ángel Alonso y su rechazo al mercado hicieron que su obra fuese apenas expuesta en España, hasta que en 1996 se celebra la exposición retrospectiva Ángel Alonso (1923-1994) en la Fundación Marcelino Botín (Santander, agosto-septiembre de 1996), que después itineraría al Instituto Cervantes (París, octubre de 1996) y al Círculo de Bellas Artes (Madrid, enero de 1997). Dos años más tarde se llevaría a cabo una exposición en la Galería René Metras en Barcelona y, desde entonces, su obra no ha sido expuesta en España hasta hoy, dos décadas después de su fallecimiento.

En 2009 el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid) adquirió un gran número de sus obras, mientras que el Ministerio de Cultura se convirtió en depositario de sus archivos (escritos, correspondencia, documentos), teniendo como objetivo la futura creación de una fundación en Cantabria. Entre 2013 y 2014 su obra ha sido objeto de una gran muestra retrospectiva en el museo de L’Arseñal de Dreux (Francia).




Inauguración: 10 de septiembre de 20 a 22 h
Exposición: Del 11 de septiembre al 8 de noviembre de 2014
Lugar: Calle Padilla nº 38, 1º dcha. (Madrid)
Horario: De martes a viernes 10:30 a 14:30 y 16:30 a 20:00 h
             Sábados de 10:30 a 14:30 y tardes con cita previa.

jueves, 18 de febrero de 2010

El Arte como imagen pública personal o corporativa



L.M.A.


El Colegio de Mediadores de Seguros de Madrid ha organizado un programa de actos con motivo del ejemplar número 100 de la Revista Seguros, entre ellos una mesa redonda sobre “La importancia de la imagen” en la que participaron la actriz Alicia Borrachero, el sociólogo Amando de Miguel, la crítica de arte Julia Sáez-Angulo y el magistrado Ángel Alonso. La mesa y el coloquio fueron moderados por Jesús Martínez, editor del diario “Expansión", José Luis Nieto, presidente del Colegio de Madrid, cerró el acto con agradecimientos a las compañías e instituciones que apoyan la mediación.

Julia Sáez-Angulo enfocó su intervención sobre el arte como imagen pública, personal o corporativa y, entre otras cosas, dice:

"Desde antiguo, el poder ha buscado y creído en el arte como imagen del poder. El gran dibujo del Cortejo del Emperador Maximiliano, que se conserva en la Biblioteca Nacional de España, es un testimonio clásico y ejemplo de cómo el Emperador quería dejar plasmada su imagen ante los ciudadanos y el futuro de la Historia. Lo ha conseguido.

Recurrir a los artistas para inmortalizarse en una escultura o un retrato era algo habitual en la Roma Imperial. En tiempos de escasez se reutilizaban las estatuas con las túnicas o peplos y tan solo se cambiaban las cabezas de mármol que se sobreponían a ellas.

La Arquitectura es sobre todo y ante todo la imagen del poder que ha de buscar su representación en la solidez, la riqueza y o la potencia -el poderío- frente al común de los mortales, los súbditos o ciudadanos. En diferentes etapas históricas, el poder civil y el religioso competían en altura de edificio con sus torres. A veces se superponían y también cobijaban al pueblo en los castillos feudales o iglesias fortaleza.

Hoy en día la gran arquitectura, la arquitectura de honor la ostentan los nuevos museos de arte contemporáneo, bien sea en ejecuciones de nueva planta o en rehabilitadores espectaculares de edificios. Ahí están los hombres de Norman Foster, que ha hecho la Torre Caja Madrid en la zona; el holandés Herzog en CaixaForum Madrid; Richard Meier en el MACBA; Oscar Niemeyer hizo Brasilia y el próximo gran complejo cultural en Avilés o Santiago Calatrava y Félix Candela en la Ciudad de las Ciencias y las Artes.

La Arquitectura como imagen pública

No hay compañía de Seguros o Banco que se precie que no ofrezca una arquitectura firmada por uno de los nombres de arquitectos más relevantes del siglo XX. La Arquitectura es el arte clave de manifestar el poder o sus extensiones económicas, culturales, sociales, etc.

Si pasamos al capítulo de Coleccionismo de Arte, se sabe que el coleccionista, en líneas generales busca, por un lado, el placer o la pasión de las piezas artísticas y, después, el deseo de compartirlas con un número más amplio de espectadores bajo su propio rótulo como coleccionista. La exposición ha de hacerse mediatizada por un Museo o un Centro Cultural que normalmente pertenece a los poderes políticos y económicos.

De igual modo que el antólogo es el autor de la Antología de poemas o de los textos literarios, el coleccionista de arte es autor del “conjunto” de piezas que pone a dialogar dentro de su contexto cronológico, estético, estilístico, etc. Hay colecciones articuladas en torno a la figuración, la abstracción , la fotografía, el arte povera o en torno a un grupo generacional como puedan ser las vanguardias históricas, radicales, por décadas como la de los 80, etc

El coleccionista de arte tiene deseos de futuro para su colección y su nombre adjunto a ella. Véase el caso del Barón Thyssen-Bornemisza, que hizo lo posible para dejar la suya reunida tras una serie de negociaciones con distintos Estados. Su colección figura hoy con su nombre en el Palacio de Villahermosa frente al Museo del Prado. Su esposa, Carmen Cervera, quiere hacer lo mismo con su colección que gira en torno al siglo XIX.

Coleccionismo y presencia junto al poder

Los coleccionistas, como muchos mecenas o patrocinadores, saben que su gesto o acción puede suponerles un acercamiento al poder. Los directores de los patronatos de los grandes Museos del Prado y del Reina Sofía están presididos por coleccionistas de arte como son el empresario Plácido Arango y la Doctora Pilar Citoler.

El mecenazgo artístico es también o puede ser fuente y maniobra de acercamiento al poder por excelencia que es el político. La mayoría de los Bancos y Cajas de Ahorro patrocinan exposiciones, fundaciones o crean museos. Igualmente los empresarios como en el caso del Museo Patio Herreriano en Valladolid crearon un museo que alberga la colección adquirida por un grupo de empresarios españoles sobre arte español fundamentalmente de los 80.

El arte, la estética, vende imagen. Lo hace la moda que es también diseño y creación artística. Lucir un vestido o traje con marca de diseñador en la entrega de los Premios Goya, por ejemplo, es clave para ser reseñados en la prensa, radio o la TV.

Adquirir una casa con portal representativo, es importante para guardar o mostrar un estatus de posición o elegancia. Es una de las primeras cosas que subrayan las firmas inmobiliarias en sus anuncios.

Tener un retrato pintado, modelado o esculpido por un buen artista también es susceptible de imagen si se da a conocer y se facilita o presta para exposiciones.

El arte es un revestimiento de valor en riqueza, belleza y buen gusto, al que demanda o admira la opinión pública"