viernes, 11 de marzo de 2016

RONDA: LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA

TAJO DE RONDA
PLAZA  DE TOROS

GALERIA EQUESTRE

REAL GUARNICIONERIA

SALA DE ARMAS

M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ

   La hermosa ciudad de Ronda  -universalmente conocida   por el famoso e impresionante  “tajo” que la divide-   es sede de  la Real Maestranza de Caballería de Ronda, cuyo origen se remonta al año 1573.

Las maestranzas de caballería eran  sociedades de caballeros que, en principio, tuvieron por objeto  ejercitarse en la equitación y   mantener el ejercicio de la caballería con fines militares. La de Ronda fue pionera en España. 

Hoy  día  es una entidad privada sin ánimo de lucro. Fue declarada de utilidad pública en 2002. Su principal actividad gira en torno a la gestión de su legado histórico  (fondo documental, la Plaza de Toros y la Escuela de Equitación).

 Esta Real Maestranza a finales del siglo XVIII emprendió la construcción de su magnífica   plaza  de toros: es una de las más antiguas y bellas que existen en la actualidad.

  De estilo neoclásico, fue realizada en piedra arenisca, con  doble galería de arcadas sostenidas por 136 columnas toscanas  y 68 arcos  que soportan el  techo  (no hay tendidos al descubierto).  Tiene un aforo de unas 6000 personas. Su monumentalidad y belleza es extraordinaria.  Su ruedo de unos 60 metros, circundado por dos anillos de piedras,  es el más amplio del mundo. 
 
    Conocida popularmente  por la famosa corrida goyesca que, desde 1954, en ella se realiza cada año  a primeros de septiembre,  el conjunto arquitectónico  de la plaza de la Real Maestranza es muchísimo más que una plaza de toros.
En la corrida inaugural de la  Plaza participó el gran torero  Pedro Romero (1754 -1839),  perteneciente a la familia de los Romero,  que dio varias  generaciones   toreros, si bien él fue el más  importante.

En  el siglo XX  los toreros de la familia  Ordoñez,  en especial  Cayetano  Ordoñez  “El niño de la Palma”  (1904- 1961) y su hijo, Antonio Ordóñez Araujo (Ronda 1932- 1998), dieron renombre y fama a Ronda.  Esta  familia de toreros continúa hoy día con los hermanos Francisco y Cayetano Rivera Ordoñez, nietos del gran Antonio Ordóñez.
  La corrida goyesca. Con motivo del  II centenario del nacimiento de  Pedro Romero  se celebró  la primera  corrida goyesca. Toma este nombre por estar  inspirada, en  cuanto a vestuario y parafernalia, en los tiempos del pintor Francisco de Goya. Tradición que continúa hasta hoy.

   En dependencias anejas a la plaza de toros se albergan:

La Galería de la Real Maestranza
Interesante y didáctica, esta Galería  propone al visitante un ilustrativo repaso cronológico del origen del caballo español  de pura raza  y los orígenes de la doma desde sus antecedentes en Grecia -que  describió el  historiador griego Jenofonte-, pasando  por las prácticas guerreras de la Edad Media y  el momento en que  jóvenes caballeros, con el fin de  estar en buena forma -por si les era preciso guerrear- practicaban juegos a caballo y otros ejercicios,  iniciando así un nuevo concepto de adiestramiento y educación ecuestre, ya no dedicado  en exclusiva a la guerra o a la caza. En el Renacimiento se escribieron varios tratados de equitación.
  Felipe II creó las  cofradías de caballeros y esas cofradías fueron las primeras escuelas de equitación.  La Real Maestranza de Caballería de Ronda -nacida, como ha quedado dicho más arriba, en 1573-  fue pionera.

La escuela de equitación
La escuela de equitación  está dedicada a la enseñanza y formación en la doma clásica; allí se ven diariamente trabajar a los alumnos  con caballos de pura raza española. La titulación que otorga está reconocida en el catálogo de la educación equestre profesional.

Bajo los tendidos de la plaza se encuentra  el  M U S E O

En este Museo hay partes bien diferenciadas. De un lado está el Museo de la Tauromaquia,  ideado por  José Antonio Guerrero Pedraza  que fue su director durante años.
 En la actualidad  esta parte del Museo contiene  aguafuertes, grabados, litografías del mundo del toro, una edición de la tauromaquia de Goya y obras de  autores extranjeros, algunos óleos de XVI, XIX y XX,  cartelería taurina, algunos  objetos relacionados con el mundo del toro  y  varios trajes de  algunos toreros  (de las familias relacionadas con Ronda  anteriormente mencionadas);  también  hay  un traje femenino  de “goyesca”  que fue  utilizado  por la fallecida Duquesa de Alba  con ocasión de presidir la corrida goyesca y otro de Dña  Soledad Becerril por el mismo motivo. En líneas generales, tal como está hoy día configurada  esta parte del  Museo, resulta   bastante banal  y no vale mucho la pena, por más que  pueda  tener éxito popular.
Lo que hace verdaderamente excepcional el  Museo de la Real Maestranza de Ronda es:
a)     La  extraordinaria colección de sillas y accesorios  de montar  de refinada factura; los  accesorios  para  carroza  y los uniformes de los cocheros,  tanto de uso diario como de gala. Pertenecieron  a los duques de Montpensier: la infanta María Luisa  (hermana de la reina Isabel II)  y su esposo,  D. Antonio de Orleans (quinto hijo del rey Luis Felipe de Francia  y duque Montpensier),  que se afincaron  en Sevilla, en el palacio de San Telmo, en 1846.  Todo está exhibido en magníficos armarios de  suelo a techo y perfectamente protegido.

b)     La magnífica colección de armas de fuego, tanto de caza como de duelo.  En esta parte del Museo  hay piezas originales procedentes de las Reales  Armerías de Carlos III, de Felipe  IV, de  Luis XIV de Francia, de Napoleón, de reyes ingleses; carabinas europeas de los siglos XVII, XVIII y XIX; pistolas de percusión de los siglos XVIII y XIX, etc. En total se exhiben 290 piezas.

En resumen, un magnífico Museo que no hay que perderse  si se visita la hermosa ciudad de Ronda.
SILLA DE MONTAR Y ACCESORIOS



EXPOSICIÓN JULIA MARGARET CAMERON EN LA FUNDACION MAPFRE






 L.M.A.

11. 03 .2016 .- Fundación Mapfre presenta la exposición de fotografías de Julia Margaret Cameron en la sede de la Fundación (Paseo de Recoletos, 23. Madrid).

La exposición, organizada por el Victoria and Albert Museum de Londres con la colaboración de Fundación MAPFRE, está formada por más de 100 fotografías que permiten adentrarse en la mirada de la fotógrafa inglesa y que ofrecen una visión completa de su obra.



Julia Margaret Cameron (Calcuta, 1815 - Ceilán, 1879) fue sin duda uno de los nombres más importantes e innovadores dentro de la fotografía del siglo XIX.

En la inauguración participarán el director del Área de Cultura de Fundación MAPFRE, Pablo Jiménez Burillo, y la comisaria de la exposición, Marta Weiss, conservadora jefe de fotografía del Victoria and Albert Museum.



Mujeres poetas de las dos Orillas del Atlántico en “Bajo la estrella, el viento”, presentadas en Casa de América en Madrid







Julia Sáez-Angulo

         Treinta y cuatro mujeres poetas en lengua española de las dos orillas del Atlántico han reunido sus poemas en el libro Bajo la estrella, el viento, publicado por la editorial Huerga y Fierro.  El libro, coordinado por María Antonia García de León, Milagros Salvador y María Sangüesa, se ha presentado en la sala Cervantes de la Casa de América, dentro de un recital poético de buena parte de la autoras. Juana Castro ha llevado a cabo el prólogo.

         La lengua española, el género y la aspiración a la igualdad son los puntos de coincidencia de estas mujeres poetas, según indica el poemario Bajo la estrella, el viento y así lo señaló Antonieta García de León en las palabras de bienvenida y presentación del acto, en el que anunció que seguirían más libros en esta dirección

         Intervinieron en primer lugar Leda María García y Ana Becciu en representación de las mujeres hispanoamericanas. Hubo una performance y la soprano y poeta Paloma Soria interpretó dos de sus poemas en bel canto, que fueron muy celebrados y aplaudidos por su ironía y belleza.

       Entre las participantes en el libro: la portorriqueña Luce Lope-Baralt, Rocío Silva, Coral Bracho, Montserrat Cano, Carmen Berenguer, Yolanda Sáenz de Tejada, Nisa Gaiburu, Isabel Miguel, Estrella Cuadrado, Malú Urriola, Teresa Espasa, M. Jesús Frontes...

         El espacio de la Sala Cervantes resultó pequeño ante tanto público, en su mayoría mujeres. Espacio difícil de ampliar y de ver, incluso de frente, por lo que el recital tuvo algo de fallido, máxime ante el apremio de la Casa de América para que terminara expresamente a la hora. Un poco de generosidad no vendría mal por parte de la institución.

Antonieta G. de León

Sor Juana Inés de la Cruz

         El libro resulta diverso y variopinto en contenido y forma. No es fácil coordinar y unir a tanta mujer poeta y ese mérito existe. Hay amor, desamor, humor, cinismo, ironía, colaboración, deseos de conciliación… todo ello referido a los hombres, la otra parte de la humanidad, que olvidó el peso y la importancia de la mujer sin haber pedido perdón por ello, como lo han hecho algunos parlamentos ante lo llevado a cabo en la historia con judíos, armenios y demás.

         El reciente día de la Mujer Trabajadora, 8 de marzo, latía en la oportunidad de esta presentación del poemario. Conmovedor el poema sobre la lapidación de una niña de trece años en un país árabe; interesante el alusivo a Sylvia Plath o a la conciliación con el hombre.

         “Muchas mujeres hubieran qerido ser antologadas en poemarios, pero no lo fueron. Quizás son Juana Inés de la Cruz fuera la primera y ¡como le costó!, dijo Leda María, quien habló de la práctica de un feminismo no recalcitrante, pero sí atento a toda igualdad de la mujer en la sociedad respecto al hombre.

         “Mientras la palabra camine y la poesía viva, tendremos esperanza”, se dijo en una de las intervenciones.


jueves, 10 de marzo de 2016

Arte Naïf Europeo en la Galería Éboli de Madrid, dirigida por Amalia Fernández de Córdova






L.M.A.

         Arte Naïf Europeo es el título de la exposición en la Galería Éboli de Madrid, que se ha inaugurado por la directora y pintora Amalia Fernández de Córdova, acompañada de buena parte de los 50 artistas participantes. La muestra se prolongará durante tres meses y será clausurada el 10 de mayo de 2016.

         La crítica de arte Julia Sáez-Angulo escribe en la presentación del catálogo:

         “La pintura es color  y algo más, decía Chateaubriand, queriendo resaltar la importancia de lo primero. El arte naïf es, por encima de todo, alegre color y bullicioso dibujo primitivo, para que entre la exuberancia del contento vital en las retinas y en el corazón de quien lo contempla.

         La Galería Éboli ha convocado de nuevo a rebato de una Fiesta Naïf con lo más selecto y granado de los autores europeos del ramo. En Madrid, nuevas obras de los grandes nombres del arte naïf del Viejo Continente. Una miscelánea de pinturas y esculturas bellas e ingenuistas, que vienen desde Finlandia, Suecia, Dinamarca o Turquía, hasta la mismísima capital de España, pasando por piezas sobresalientes de Polonia, Rumanía, Holanda, Suiza, Alemania, Bélgica, Francia, Italia…

         Los artistas de Europa se dan cita gozosa en Madrid, en la llamada musical de una pintora naïve, Amalia Fernández de Córdova, quien, como un nuevo flautista de Hamelín, convoca a los mejores intérpretes del naïf como género artístico gozoso, que surgió, en sentido estricto, a finales del XIX y principios del XX,  con una de las vanguardias, y que llegó para quedarse en el circuito general del Arte.

         Cincuenta artistas naïf, la crema de la crema en su género, exponen su obra gozosa de casas, bibliotecas, calles, parques, estatuas, iglesias, bodas, tiendas y almacenes, cervecerías, pueblitos nevados, ciudades, bosques, paisajes nevados, músicos cantores, violinistas que vuelan, bailarinas, funambulistas, personajes literarios como Don Quijote, monjas espadachines… No hay límites para el repertorio iconográfico de estos pintores y escultores que mostrarán sus obras durante tres meses para regocijo de coleccionistas y público visitante en Madrid.



         Es la vida cotidiana, radiante e ilusoria del arte naïf, con nombres señeros como Juan Guerra, Gracia Risueño, Tito Lucaveche, Inés Arias, Evaristo Navarrete, Manuel Gómez Arce, Carmen Cordelles o Amalia Fernández de Córdova, por parte española –no se puede citar a todos-  y, por parte del resto del continente resuenan nombres señeros como los de Olaf Ulbrich, Carol Perret, Silvie Marcel, Christian Lloverás, Charlotte Lachapelle, Anne Marie Boussalet, Alessandra Placuchi, Ada Breedveld o Aimo Natajaien.

         “El arte tiene sus orígenes en los museos etnográficos y en las habitaciones de los niños de nuestras propias casas”, señaló con ingenio Paul Klee en 1912. Para contemplar el arte naïf ha que tener mirada y corazón de niño, para dejarse llevar por la ilusión y la fantasía, para entrar de lleno en la complicidad del artista y disfrutar su mundo de colores brillantes, de igual manera que él o ella, intérpretes del arte, lo hicieron pintando o esculpiendo.

         Un arte de espontaneidad y sencillez, lleno de gracia y bondad. Tocado por arcángeles y elaborado por ángeles. Una epifanía de luz que estalla en mil destellos. Un arte natural que nos habla de nosotros mismos, aunque no se exprese en términos de lo real, porque viene de muy lejos y quiere ir más allá de lo cotidiano.

         Un arte que refleja el mundo de sueños y anhelos de los artistas, que nos hacen partícipe en cada una de sus obras. Todos seguimos buscando la Arcadia feliz o el paraíso perdido; es muy probable que lo encontremos en la visión ilusionística de un cuadro o una escultura naïf en la galería Éboli.

         Amalia Fernández de Córdova nos convoca a la Fiesta del Naïf.”