lunes, 6 de marzo de 2017

TRÉVERIS 2

M.  DOLORES GALLARDO LÓPEZ

En este segundo post dedicado a la región  que recorre el río  Mosela y a  a la ciudad Tréveris  hablaremos de las termas y el anfiteatro.

Las termas. Las mejor conservadas son las aún llamadas Termas imperiales, aunque nunca funcionaron como tales. Fueron las últimas en iniciarse, a principios del siglo IV, en época del emperador  Constantino I o Constantino el Grande.

  Aunque el complejo originario fue concebido  por Constantino para servir como termas a la población de Tréveris y a la  de sus alrededores, no fue acabado como tal. Las necesarias instalaciones de agua nunca fueron construidas.

 La construcción se suspendió, quizás porque a partir del año 312  los intereses políticos  Constantino variaron, el emperador llevó se volcó en otros proyectos, entre ellos la ciudad de Constantinopla, y no tenía medios  o interés suficiente para finalizar las estas  termas que había iniciado en Tréveris. Lo construido comenzó a arruinarse.
 
TERMAS IMPERIALES HOY DÍA
   
A mediados de siglo se retomó la edificación pero con otro cometido: servir para alojamiento de soldados.

Con esa finalidad al lado de la  sala de baño caliente (caldarium) se  edificaron   unos  baños de tamaño similar a los  que hay en otros asentamientos militares. El  caldarium  en sí mismo fue reconvertido en sala de ejercicios. 
La nueva construcción se  pensó para asentar a  800/1000  soldados y los caballos correspondientes, es decir el efectivo habitual de un  pelotón de la época.

 En la actualidad el conjunto sirve a veces de marco para  espectáculos

  Las Termas de Santa  Bárbara.  Quedan  parte de los cimientos del complejo termal. Se consideran  del s. II d. C., en su momento fueron esplendorosas. 

 Se sabe que en 1611 aún quedaban bastantes restos, ricamente ornamentados: fueron utilizados para construir el castillo que sirvió de mansión a los señores von der Brücke y para la construcción de una torre.  
  
 
MAQUETA DE LAS TERMAS DE STA. BÁRBARA
   
 Estas termas deben su nombre a un antiguo barrio suburbano  que llevaba el nombre de  “Santa Bárbara”.

 Hoy día es visible escasamente 1/3 de los cimientos. 

TERMAS DE STA. BÁRBARA. ESTADO ACTUAL


En cuanto a lo que algunos llaman  “Termas del Foro”: En 1987 con ocasión de construir un parking subterráneo en el Viehmarkt o “Mercado de los animales”, se encontraron vestigios de un viejo convento de  monjes capuchinos  del s. XVII y, por debajo de él, restos romanos de una construcción  datada entre 130/140 d.C. cuyo cometido originario es, por ahora, desconocido, si bien  se ha constatado que a finales del s. III o comienzos del IV se la proveyó de canalizaciones de agua, de calefacción y se las hizo funcionar como baños, no exactamente como termas.

 Hoy día el  pavimento  de la plaza  reproduce en  un color diferente el trazado de un  cruce de vías romanas. Los restos arqueológicos de diferente épocas han sido cubiertos por un enorme y moderno cubo de cristal, que como gigantesca vitrina, permite echar una mirada al pasado de la ciudad. La remodelación  de la plaza y el cubo son obra  del arquitecto  Oscar  Mathias Unger.


EL VIEHMARKT CON EL CUBO DE CRISTAL  DE UNGERS

El anfiteatro.  Lugar destinado a luchas  de animales contra animales o de gladiadores contra gladiadores o contra animales. Tenía capacidad para 20.000 espectadores. En la actualidad sirve de marco a manifestaciones culturales  varias.
EL ANFITEATRO

domingo, 5 de marzo de 2017

TRÉVERIS

M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ

Desde el pasado verano el gobierno alemán, como forma de potenciar un turismo diferente,  promociona con el título “Las vías  de los romanos” unas rutas turísticas que  recorren los más importantes asentamientos romanos en las Galias.
 Carreteras romanas que -a través de territorios que hoy pertenecen a Bélgica, Luxemburgo y Alemania-   comunicaban los entre sí las grandes  metrópolis de la época.

Dado que se acerca el buen tiempo, un hermoso lugar de destino puede ser para cualquier lector algunas de las hermosas ciudades  que  en esas vías se encuentran.
CARRO DE VIAJE ROMANO

  En el proyecto  se incluyen   y pueden ser visitados en cualquier momento   no menos de 80 (ochenta)  lugares  que muestran  una intensa  colonización romana,  una extraordinaria prosperidad y, en bastantes ocasiones, un modo de vida muy  refinado.

Gran parte de las rutas discurren  en las cercanías del  río Mosela (nace en Francia en el macizo de los Vosgos), que  recorre hermosísimos parajes y no menos bellas ciudades entre las que destacan: Trier -nombre actual de la imperial Tréveris- y, al final de los 560 km de recorrido del río,  antes de verter sus aguas en el Rin, la hermosa Coblenza.
La historia de los romanos junto al río Mosela se inició cuando en el año 56 a.C. Julio César atacó el país de los tréveres.

  A orillas del Mosela los romanos hicieron florecer Téveris, con frecuencia llamada "La segunda Roma".

Actualmente  cada verano  se celebra en la ciudad el festival  romano más grande de Alemania, conocido  como  “Brot und Spiele”, denominación alemana para el término latino Panem et circenses (“Pan y juegos”, feliz expresión debida al poeta satírico Juvenal).
 
PLAZA DE TRÉVERIS
 Dedicaré algunos post a los monumentos romanos que en la hermosa  Tréveris se pueden visitar. En este hablaré del Puente romano sobre el río Mosela y y la famosa Puerta Negra.

  De todos modos, quienes quieran la  información  que el gobierno alemán pone a disposición de quienes quieran recorrer alguna de estas las rutas  recorren el corazón de las Galias puede acudir a
           
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      LA  CIUDAD  DE TREVERIS

Algunas importantes  vías  romanas  en las Galias conducían y  siguen conduciendo  a  Augusta Treverorum (Tréveris para nosotros,  Trier es su actual nombre alemán). La ciudad,  llamada a veces “Segunda Roma”,  fue residencia de emperadores en los últimos siglos del imperio romano de occidente.

Trier/Tréveris está ubicada en la orilla derecha del río Mosela, pertenece a la región alemana  Renania-Palatinado. Es, naturalmente, la ciudad alemana  más antigua.

 El período más esplendoroso de la  historia de la hermosa ciudad está ligado a su pasado romano imperial.

La vinculación de los romanos  al río Mosela se inició cuando en el año 56 a.C. cuando  Julio César atacó el país de los tréveres.

 A las orillas del Mosela  floreció, entre otros lugares, Tréveris,  independientemente de que desde mucho antes en ese mismo lugar hubiera habido o no otra ciudad.

Cerca de  un campamento romano del año 30 a.C. -que había sido abandonado-  en   el año 17 a.C. (época de Augusto)  los romanos fundaron Augusta Treverorum, llamada así en honor  del César.  Se convirtió en capital de la provincia de la Galia belga.

  Rápidamente creció, a la vez se construyó un puente de madera  sobre el río  Mosela (antecesor del de pilastras de basalto gris construido entre los años 144 y  aproximadamente el 157 d.C., pilastras que se conservan en la actualidad y que hacen de este puente el más   antiguo de Alemania)  y se convirtió en  importante   cruce de  vías militares.

Llego a tener casi 80.000 habitantes y  fue la ciudad romana más grande e importante  al norte de los Alpes.

Dotada de magníficas construcciones civiles, se convirtió en centro administrativo del inmenso territorio que abarcaba desde el río Rin al océano Atlántico y en residencia imperial en los últimos siglos del Imperio  romano de occidente. Conservó estas funciones hasta finales del s. IV.

 El proyecto de transformar Tréveris en residencia imperial  comenzó con Maximiano, que en el año285 d.C  fue  César, algo así como príncipe heredero,  y después (desde el 286 a 305)Augusto y co-soberano con Diocleciano, encargándose de las provincias occidentales del Imperio, en tanto que Diocleciano se ocupaba especialmente de la parte oriental del Imperio. En  Tréveris Maximiano estableció su residencia, aunque en realidad pasó la mayor parte de su tiempo guerreando. Así comenzó la ascensión imperial de la ciudad.

Cuando  los bárbaros constituyeron un peligro para el Imperio de occidente,  la administración  fue trasladada  de  Tréveris  a Arlés y a Milán.   La ciudad perdió su importancia política y su poder.

 Desde que el  cristianismo se impuso en el Imperio, el obispado de Tréveris tuvo gran importancia.  Sus obispos se mezclaron en las controversias teológicas del s. IV. En Tréveris  nació  S. Ambrosio, celebérrimo obispo de Milán.

A finales del s. IV y principios del V Tréveris fue varias veces destruida por los germanos, finalmente a finales del s. V cayó bajo el dominio de los francos merovingios. La Edad Media daba comienzo. Tréveris jamás ha  recuperado su antaño esplendor.

 En este primer artículo sobre la ciudad, hablaremos  de su   Puente romano - hoy día  soporta el tráfico actual- y de la famosísima y espectacular Puerta Negra, una de las cinco puertas que daban acceso a la ciudad romana y la única que se conserva. Ambos, junto con el  anfiteatro, las termas imperiales y la  basílica de Constantino, desde 1986 forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en el apartado  “Monumentos romanos”.

 El puente romano. al tiempo que se fundaba la ciudad se constuyó un puente de madera sobre el río Mosela. El puente fue totalmente de madera hasta que entre los años 144d.C y aproximadamente el 157 d.C se sustituyó por otro sostenido por grandes pilares de basalto gris, construidos directamente sobre el cauce del río. sobre esos pilares iba la calzada, en madera. 
Esos mismos pilares de basalto siguen soportando el tráfico actual: el conocido en Tréveris  como "puente  romano"  está construido sobre ellos. Es lo que queda del antiguo puente romano.

EL RÍO MOSELA BAJO EL PUENTE ROMANO
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La famosa  Puerta Negra. A partir de la segunda mitad del s. II d.C. la ciudad fue rodeada por una muralla, que al menos tenía cinco puertas.  La Puerta Negra era la puerta norte o puerta seteptrional. Es la única que ha sobrevivido, por un motivo muy especial, como veremos más abajo.
 El nombre latino de “ Porta Nigra/Puerta Negra”, como el de las otras cuatro que hubo, proviene de la Edad Media, puesto que  en época romana cada puerta era denominada según el nombre de la vía que de ella salía y según el lugar de destino al que esa vía se dirigía.
 
LA PUERTA NEGRA EN LA ACTUALIDAD
La puerta y las  dos torres gemelas, redondeadas por el lado exterior,   que la flanquean fueron construidas, al igual que en otros monumentos romanos, con  sillares o bloques  de piedra arenisca (en este caso de  color blanco) unidos sin mortero y engarzados con una especie de grapas de hierro.  El paso del tiempo y las condiciones atmosféricas  han transformado el color original de los sillares   casi en negro. De  ahí el nombre con el que se  conoce popularmente a esta construcción.
  Las excavaciones han comprobado que se erigió sobre un antiguo cementerio abandonado en el año 160 d.C. para construir esta puerta.  De las restantes puertas solo se conoce el lugar exacto en el que estuvo la Puerta Sur que, probablemente, tenía una estructura y unos materiales  similares a la Puerta Norte o Puerta Negra, pero sus dos torres eran rectas, no redondeadas por el lado exterior, como las de la Puerta Negra.

La Puerta Negra aún hoy  día, por sus dimensiones y su color, impresiona  vivamente a quien la ve por vez primera. Es una de las puertas mejor conservadas de la Antigüedad. Sin  embargo no es cierto que,  como con frecuencia se dice, sea una de las más grandes. Su tamaño (36 m por 21,50m) era normal, habitual para las puertas de acceso a las ciudades romanas importantes. Lo que sucede es que  casi no tenemos término de comparación.

 Parece que no llegó a finalizarse totalmente. La torre oeste, como se puede observar por la maqueta, nos ha llegado casi completamente conservada.



MAQUETA DE LA PUERTA NEGRA

El hecho de que  haya sobrevivido a la demolición de la muralla y de  las otras puertas se debe a que  esta puerta cambió de función en la Edad Media: entre 1036 y 1042  comenzó la transformación de la  Puerta Negra en una Iglesia  de dos plantas, la Iglesia de S. Simeón. Por ese motivo sobrevivió.

 El aspecto que  tenía como iglesia lo conocemos por una dibujo de 1670 -cuya foto mostramos al lector- puesto que en la época de la dominación francesa sobre Tréveris, Napoleón, tras una visita a la ciudad en 1804, ordenó retirar las transformaciones externas realizadas después de la Antigüedad, pues pensaba que esta Puerta debía testimoniar la grandeza de la civilización galo-romana. A ello se debe su aspecto actual.
 
LA PUERTA NEGRA COMO IGLESIA. DIBUJO DE 1670








Juan Manuel de Prada autor de “Mirlo blanco, cisne negro”, novela sobre el compromiso de escribir, publicada por Espasa



 Juan Manuel de Prada






Julia Sáez-Angulo


            El escritor Juan Manuel de Prada es el autor de “Mirlo blanco, cisne negro”, novela sobre el compromiso de escribir y los conflictos con el mundo editorial y la sociedad, ha sido publicada por la editorial Espasa. Una obra muy personal, por cuanto la escritura es la actividad de su vida y en el libro vuelca sus opiniones y experiencias.

            La novela de Juan Manuel de Prada (Baracaldo, 1970), escritor residente en Madrid,  va dedicada a Gonzalo Santoja, “nido del mirlo, refugio del cisne”. El libro se abre con dos citas, una de ellas de Alfred Musset que dice: En una palabra: seré un auténtico mirlo blanco, un auténtico escritor excéntrico, festejado, mimado admirado, envidiado, pero completamente gruñón e insoportable”.

            Nadie duda de que Juan Manuel de Prada es hoy uno de los escritores más excelentes del panorama literario español y que bien merecería estar en la Real Academia de la Lengua junto a Javier Marías o Antonio Muñoz Molina. Su turno tiene que estar al caer, para bien y justicia de nuestras letras.

            Tarde o temprano los escritores llega a un libro donde reflexionan sobre el hecho de escribir, de narrar, de estar en la literatura y en la república de las letras, bien en forma de ensayo o de novela, como ha hecho ahora Juan Manuel de Prada, a través del personaje Alejandro Ballesteros y de Octavio Saldaña, el joven y el viejo escritor que se encuentran, se admiran, se aprecian, pero las diferencias llegan.

            Al leer esta novela, le viene a una a la memoria la amistad de Juan Manuel de la Prada y Francisco Umbral en Madrid, cuando llegó el primero de la provincia de Zamora, pese a que había nacido en Baracaldo. Fueron comienzos de aprecio, pero luego, ambos autores se distanciaron. No parece que Mirlo blanco, cisne negro, se refiera al citado encuentro de escritores, pero de seguro que algo lleva del mismo.

            Los amigos y no amigos de entre los escritores tienen sus precedentes ya en el Siglo de Oro, con Cervantes, Lope de Vega, Quevedo y Góngora… La comunidad literaria no es fácil: El éxito de uno suele ser piedra de choque en el otro. Los medios de comunicación se alinean con los escritores que firman en sus páginas y hasta olvidan dar una líneas cuando muere otro de la competencia, como sucedió con el silencio de El País, al morir Jaime Capmany…

            Pero todo esto es trastienda, y lo que importa es el libro. Mirlo blanco, cisne negro es una novela hecha con la buena masa de la escritura de Juan Manuel de la Prada. Se lee con amenidad y acierto. Se aprenden cosas en su lectura y esto último es cada día más importante.

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Carmen Lastra prepara una exposición de grabados para Santander








Julia Sáez-Angulo


            Madrid, 05. 03.17 .- La pintora y grabadora Carmen Lastra prepara una exposición obra gráfica para la ciudad de Santander. La autora ha preparado series con distinta iconografía que van desde  veleros a castillos, pasando por rosas y figuras.

            “Estoy disfrutando de nuevo indagando sobre las posibilidades del grabado”, dice Carmen Lastra (Madrid, 1944), que expuso hace unos meses en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. De ascendencia santanderina, la grabadora tiene ilusión por exponer en la capital cántabra, donde veranea desde niña y a donde viaja periódicamente.

            Los grabados en color de Carmen Lastra, en pequeño, mediano y gran formato conllevan papel de seda, collage y juegan con los estarcidos y retículas para lograr calidades y variaciones de gran riqueza visual.

            “Se nota enseguida los grabados que hacemos los pintores de quienes no lo son”, dice la autora. “Tenemos otras in quietudes sobre calidades plásticas y cromáticas, que los demás no suelen tener”, asegura.

            Carmen Lastra pinta también al óleo y al pastel, además de ser una fervorosa dibujante, que acude con frecuencia a las sesiones de modelo en el Círculo de Bellas Artes.

Oscar Pretzel y Álvaro Roig son los actores que ponen en pie la obra de microteatro "El taburete"

           



            Julia Sáez-Angulo


            Madrid, 05.03.17 .- Oscar Pretzel y Álvaro Roig son los actores que ponen en pie la obra de microteatro El taburete, que se representa en el Teatro El Escondite de Madrid. La obra ha sido escrita por Pretzel.

            La función de una gran intensidad cómico trágica dura tan solo veinte minutos, en los que el espectador ríe y se emociona al mismo tiempo.

            En El taburete, pueden destacarse cuatro momentos de suficiente intensidad y puesta en escena: la llegada del viajero, el encuentro con el inquilino, el planteamiento de fondo y el desenlace. Intriga y humor, donde no falta el absurdo y el tema de fondo que implica a todos, incluidos los espectadores.

            El microteatro es una fórmula que se puso en escena en tiempos de crisis, tanto en Buenos Aires como en Madrid y que se ha ido extendiendo paulatinamente. La fórmula de brevedad y la entrada de 5 euros permitía hacerlo posible en pequeños espacios, muchas veces en la propia casa, para sostén de actores.


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            Fórmula por tanto imaginativa la del microteatro, que se multiplica por tres sesiones cada sábado y a su vez por tres salas, donde tienen lugar otras tres obras de distintos autores. Digamos que es un multiteatro, de la misma manera que hay multicines.


EXPOSICIÓN “PERTENENCIAS” de ROSA GALLEGO DEL PESO






L.M.A.


     La artista visual que trabaja en prevención y contra la violencia de género, Rosa Gallego del Peso, inaugurará este próximo martes día 7 de marzo, en la Sala de exposiciones de la Biblioteca de la UNED, una muestra de apoyo a la mujer para favorecer el empoderamiento y, en este caso, en colaboración con el Equipo Docente, de segundo año de Diseño de Programas de Desarrollo Social y Cultural, y la comisaría Genoveva Leví Orta, que ha asignado a los alumnos con puntuación para fin de curso, a consecuencia de su exposición “PERTENENCIAS” un desarrollado sobre la violencia de género, un trabajo de dibujos en cómic, de los cuales una pequeña selección acompañaran a la artista Rosa Gallego en su exposición, para posteriormente ser expuestos junto a sus obras y ser catalogados.

La artista ha conseguido concienciar desde las aulas, con su lema “MAS EDUCACION MENOS VIOLENCIA”

la exposición consta de documentación y fondo bibliográfico de distintos aspectos sobre este tema, todo ello fondos de la Biblioteca (UNED).