domingo, 5 de marzo de 2017

Juan Manuel de Prada autor de “Mirlo blanco, cisne negro”, novela sobre el compromiso de escribir, publicada por Espasa



 Juan Manuel de Prada






Julia Sáez-Angulo


            El escritor Juan Manuel de Prada es el autor de “Mirlo blanco, cisne negro”, novela sobre el compromiso de escribir y los conflictos con el mundo editorial y la sociedad, ha sido publicada por la editorial Espasa. Una obra muy personal, por cuanto la escritura es la actividad de su vida y en el libro vuelca sus opiniones y experiencias.

            La novela de Juan Manuel de Prada (Baracaldo, 1970), escritor residente en Madrid,  va dedicada a Gonzalo Santoja, “nido del mirlo, refugio del cisne”. El libro se abre con dos citas, una de ellas de Alfred Musset que dice: En una palabra: seré un auténtico mirlo blanco, un auténtico escritor excéntrico, festejado, mimado admirado, envidiado, pero completamente gruñón e insoportable”.

            Nadie duda de que Juan Manuel de Prada es hoy uno de los escritores más excelentes del panorama literario español y que bien merecería estar en la Real Academia de la Lengua junto a Javier Marías o Antonio Muñoz Molina. Su turno tiene que estar al caer, para bien y justicia de nuestras letras.

            Tarde o temprano los escritores llega a un libro donde reflexionan sobre el hecho de escribir, de narrar, de estar en la literatura y en la república de las letras, bien en forma de ensayo o de novela, como ha hecho ahora Juan Manuel de Prada, a través del personaje Alejandro Ballesteros y de Octavio Saldaña, el joven y el viejo escritor que se encuentran, se admiran, se aprecian, pero las diferencias llegan.

            Al leer esta novela, le viene a una a la memoria la amistad de Juan Manuel de la Prada y Francisco Umbral en Madrid, cuando llegó el primero de la provincia de Zamora, pese a que había nacido en Baracaldo. Fueron comienzos de aprecio, pero luego, ambos autores se distanciaron. No parece que Mirlo blanco, cisne negro, se refiera al citado encuentro de escritores, pero de seguro que algo lleva del mismo.

            Los amigos y no amigos de entre los escritores tienen sus precedentes ya en el Siglo de Oro, con Cervantes, Lope de Vega, Quevedo y Góngora… La comunidad literaria no es fácil: El éxito de uno suele ser piedra de choque en el otro. Los medios de comunicación se alinean con los escritores que firman en sus páginas y hasta olvidan dar una líneas cuando muere otro de la competencia, como sucedió con el silencio de El País, al morir Jaime Capmany…

            Pero todo esto es trastienda, y lo que importa es el libro. Mirlo blanco, cisne negro es una novela hecha con la buena masa de la escritura de Juan Manuel de la Prada. Se lee con amenidad y acierto. Se aprenden cosas en su lectura y esto último es cada día más importante.

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