lunes, 4 de octubre de 2021

Aracely Alarcón, próxima muestra en la Galería Herráiz y lista para una sucesión de exposiciones en 2022

Pintura de Aracely Alarcón

Aracely Alarcón ante su obra



Julia Sáez-Angulo

5/10/2021.- Madrid.- La pintora Aracely Alarcón se muestra contenta y pletórica en su nuevo y espléndido estudio, al tiempo que dispuesta para exponer próximamente en la madrileña Galería Herráiz, seguida de otras exhibiciones de su obra en distintos espacios expositivos, monográfica en Sevilla y en diversas muestras colectivas.

“Hay que aprovechar bien los momentos en que una se siente bien, activa y creativa a tope”, dice la pintora al tiempo que me enseña su espacioso, tranquilo y silencioso estudio en Brunete (Madrid) -después del de Cerceda-, con buena luz ante un sereno y solitario parque. “Este taller perteneció antes a otra pintora y yo la relevo en el sitio”. La ventaja de Aracely es que sus coleccionistas la siguen y visitan doquiera que ella vaya.

El despliegue de cuadros, en su mayoría de gran formato para exponer en Herráiz del 23 de noviembre al 20 de diciembre, revela una iconografía de bellas ciudades en explosión de color. “¿Quién dijo que El Escorial es gris?”, indicó la pintora una vez a un galerista y le demostró su pintura cromática sobre el célebre monasterio filipino, que Aracely Alarcón ha pintado desde todos los ángulos que lo rodean.

“Residí durante bastantes meses en un apartamento de San Lorenzo de El Escorial, encima del Coliseo Carlos III, y desde allí veía el monasterio todos los días y con todas las luces posibles, por eso El Escorial es “mi niño chico”, cuenta la pintora con entusiasmo.

Junto a los cuadros de El Escorial, uno muy grande de Toledo, Palacio de Cristal del Retiro madrileño, la catedral de la Almudena, una vedutta de Venecia, Roma, el Vaticano, Londres, el puente de Alcántara… y un singular políptico de chumberas de Granada, que es su tierra. En total unas 30 piezas que muestran el trabajo y la maestría de la autora.

“Me encantan las torres y las cúpulas, allí donde las veo, las pinto. A Toledo lo tengo metido en la cabeza, desde que comencé a pintar con Pedro Bueno”, explica Aracely. “Todo este trabajo ha sido una explosión de óleo y pincel tras la pandemia. Lo necesitaba hacer”. 

    A la pintora le gusta la tabla, porque es un soporte más firme para sus manipulaciones de la materia con el pincel, menos espátula últimamente, collages, frottages… “La alterno siempre con el lienzo y, a veces, también el papel”, explica al tiempo que me enseña grandes y pequeños dibujos en una amplia carpeta donde hay figura humana, naturaleza, paisaje, metacrilatos, vinilos… “Los dibujos los hago con frecuencia en mi casa, en vez de en el estudio”. Le gusta indagar con materiales, investigar y buscar nuevos efectos visuales, siempre dentro de la esencia del color que define su obra. 

“Me gusta trabajar todos los días, con disciplina, para no perder la onda”, dice la pintora, que estuvo recientemente en un curso de pintura iberoamericana en Cáceres, junto a Gloria Vázquez y Consuelo Chacón… y volvió maravillada del Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear. También estuvo en la Feria de Arte de Santander.

Después de exponer en Herráiz, la pintora se va a el 3 de marzo del año que viene a Holden-Art, Sala Patricio, una galería de Sevilla y más adelante al Hotel Palacio del Retiro, Caféconverters en Madrid y Griñón, bajo la dirección de Gema Abad...

    Dice que siente deseos de hacer una serie sobre el volcán de La Palma, después del impacto de su erupción y la caída de la lava.

“Hay que aprovechar bien los momentos en que una se siente bien, activa y creativa a tope”, recuerda.


Aracely Alarcón recibiendo el premio Alfonso X el Sabio dotado con tres mil euros (2021)

"Venecia" de Aracely Alarcón



"Puerto Chico" (Cantabria)
Junto cuadro "Chumberas"
"Llegó al mar" o/l

Julia Sáez-Angulo junto el cuadro"Venecia"

“Autómatas: Técnica, arte, creatividad”, conferencia de Tomás Paredes en la programación de AMCA


Tomás Paredes Romero, crítico de arte


Julia Sáez-Angulo

4/10/2021.- Madrid.- “Autómatas: Técnica, arte, creatividad” ha sido el título de la  conferencia de Tomás Paredes en la programación llevada a cabo por la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA, que tiene lugar en la Biblioteca Eugenio Trías del parque del Retiro de Madrid.

El conferenciante, critico de arte, presentado por Esther Plaza, presidenta de AMCA, hizo un recorrido por la historia de los autómatas, a los que describió como figuras mecánicas de movimiento espontáneo, salidos de manos de artistas que, con el tiempo, muchos de ellos han acabado arrumbados como archiperres.  A caballo entre la técnica, el arte y la creatividad, en suma, los autómatas los crean y los disfrutan las personas.

    ¿Ciencia, poesía, demencia, artesanía, arte?, se pregunta el conferenciante. "El hombre es un animal político, que convive y requiere para su desarrollo argumentar sus sensaciones y materializar sus necesidades espirituales y sus fantasías. Un autómata es un sueño articulado, que nos representa y determina las visiones que del hombre se tienen.  Es también la ambición casi déica de dar vida a objetos inanes. Los autómatas son muchas cosas en una: evidenciarlas, comentarlas, debatirlas, es un sano ejercicio para la mente y la imaginación".

Paredes recordó que el Ayuntamiento de Madrid cuenta con una orquesta de autómatas, que ha sido recientemente restaurada y se pondrá en breve a la vista de los ciudadanos.

Hizo un repaso de algunas referencias históricas de autómatas en Egipto o Etiopía, pero la verdadera cuna de los autómatas, señaló, se encuentra en la Grecia arcaica. La palabra autómatas viene del griego y de ahí pasó al latín y a nuestra lengua. Según la mitología clásica greco-romana, Dédalo, arquitecto y hábil constructor, autor del laberinto de Creta, hizo, entre otras obras las alas para volar de su hijo Ícaro. Talos era el gran gigante sujeto de tornillos, que recorría para vigilar la isla de Creta y, cuando divisaba un extranjero, entraba en el fuego se calentaba al rojo vivo y abrazaba al intruso. Habló de los inventos de Perdis o de la paloma mecánica voladora de unos 300 metros y de Andreida, la mujer mecánica, también referencias del pasado.

Los romanos fueron menos referentes de los autómatas, a los que consideraban simples fetiches o juguetes privados de los ricos. 

De Al Ándalus se conocen algunos autómatas del tiempo de los Omeyas y Tomás Paredes citó algunos autores, poetas de la escuela hebraica hispana, como Solomo Ibn Gabirol (1021-1058), que se construyó una ingeniosa muñeca de tamaño natural.

  De Francia citó el autómata león de oro que Giuliano de Medicis regaló a Francisco I en su coronación en 1515. También de finales del XVI figura el célebre Golem, construido por el rabino de Praga, Judá Loew (1520-1609), que vigilaba la sinagoga y el gueto judío de la ciudad.

Entre los muchos ejemplos históricos de autómatas, recordó a Juanelo Turriano (1500-1585), que trabajo para Carlos V y construyó ingenios para subir el agua del Tajo a Toledo y el célebre Hombre de Palo que recogía la comida y las limosnas para su inventor en la ciudad imperial.

René Descartes (1556-1650), cuando se retiró a Holanda, también fue constructor de una muñeca autómata, que representaba a su hija muerta a los cinco años. O Jacques de Besançon (activo entre 1480 y 1500), creador de un pastor tamaño natural que tocaba la flauta o un pato que graznaba, comía grano, digería y defecaba.

En el siglo XVIII fueron numerosos los ingenios autómatas creados, entre ellos jugadores de ajedrez.

Oscar Kokoschka (1886-1980) 19fue célebre pintor austríaco, y mando construir una muñeca que representaba a la pianista Alma Mahler, cuando ésta le abandonó. Muchas de estas muñecas de tamaño natural del pasado fueron considerada escabrosas.

Paredes citó también en su conferencia al singular poeta uruguayo Felisberto Hernández (1902-1964), que hace hablar a los objetos en su obra. Recordó el célebre maniquí “Cinthia”, que se construyó y exhibió para los grandes almacenes de la Quinta Avenida de Nueva York en el XX; de “Gineida” en “La Eva futura”, del francés Villiers de l´Isle-Adam; de la “mujer de cera” con la que hablaba Ramón Gómez de la Serna; los maniquíes de Celedonio Perellón en su estudio…

Para terminar el conferenciante se dirigió a los críticos de arte, en su mayoría asistentes al acto, a los que recordó que, “en una época narcisista, su misión era reconocer el talento de otro: el artista”.

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2021/07/el-supuesto-hombre-de-palo-del-inventor.html


Ad Reinardt. "El arte es el arte y todo lo demás es todo lo demás", exposición en la Fundación Juan March de Madrid

Obra de Ad Reinardt en la Fundación Juan March de Madrid



L.M.A.

    Madrid, 27 de septiembre de 2021. “Hay algo misterioso, incluso místico, en los lienzos negros cuadrados de 60 x 60 pulgadas de Ad Reinhardt. Concebidos para la contemplación, se van revelando con el paso del tiempo”, escribe Lynn Zelevansky. Algunas de las célebres pinturas negras a las que se refiere la comisaria invitada de la muestra –casi imposibles de fotografiar y que requieren la presencia directa y pausada del espectador– podrán apreciarse del 15 de octubre al 16 de enero en la sede madrileña de la Fundación Juan March. 

Será la primera exposición monográfica dedicada a este precursor del minimalismo y del arte conceptual en España y una de las más completas celebradas en Europa. Ad Reinhardt (Búfalo, Nueva York, 1913-Nueva York, 1967) consagró su pintura a una abstracción cada vez más radical. Miembro de la primera generación de la Escuela de Nueva York, practicó una estricta separación entre el arte y la vida, una división que tendrá su reflejo en esta exposición. 

En paralelo a su vocación pictórica, este ilustrador, ensayista y profesor, desarrolló una obra literaria y pedagógica fuera de lo común, combativa y atenta a las cuestiones ideológicas, políticas y sociales de su tiempo. El subtítulo “El arte es el arte y todo lo demás es todo lo demás” reproduce una rotunda declaración del propio Reinhardt sobre la naturaleza del arte. 

Con la voluntad de respetar su empeño de separar los ámbitos del arte y la vida, tanto la muestra como el catálogo que la acompaña han sido concebidas en dos partes inseparables pero diferenciadas. Una primera, La Fundación Juan March dedica la primera exposición en España a Ad Reinhardt, artista clave de la abstracción moderna “El arte es el arte y todo lo demás es todo lo demás” es una cita que refleja la manera de pensar de uno de los artistas abstractos más radicales del siglo XX, aunque desconocido para el gran público español. 

La exposición muestra no solo una amplia selección de su obra –que influyó de forma decisiva en movimientos como el minimalismo y el conceptualismo– sino también de su ingente trabajo como profesor, ilustrador, ensayista y autor de textos y viñetas. 2 (“El arte es el arte...”) incluirá 47 pinturas y dibujos, y estará dedicada en exclusiva a su obra plástica, que discurre de manera muy particular por la abstracción del siglo XX y desemboca en una renuncia radical a toda referencia externa; y una segunda, (“...y todo lo demás es todo lo demás”) que presentará 71 libros, revistas, periódicos, panfletos y demás material documental fruto de su labor como profesor, ilustrador, ensayista y autor de textos y viñetas. 

Con esta división, el equipo curatorial, formado por Lynn Zelevansky, Manuel Fontán del Junco y María Toledo Gutiérrez, propone al público una contemplación demorada y sin interferencias de las obras de Reinhardt, sin por ello hacer de menos a “todo lo demás”, aquello con lo que, en parte, se ganó ejemplarmente la vida. “«Todo lo demás» –escriben– fue precisamente lo que le proporcionó la libertad y las condiciones necesarias para poder cultivar la práctica pictórica de la abstracción con la rotundidad y la independencia que hoy asociamos a su obra”. 

Así, en un ámbito separado al que reúne su pintura, la segunda parte de la exposición mostrará otras facetas fundamentales de su actividad. Estará dividida en seis secciones con títulos que aluden a frases o actividades del propio Reinhardt, como “Mirar no es tan fácil como parece” o “Las palabras en el arte son palabras”. Cada una permitirá acercarse a una faceta fundamental de su actividad al margen de la pintura, por ejemplo sus ilustraciones para publicaciones ideológicamente comprometidas y revistas comerciales; sus ilustraciones para el periódico progresista PM; sus críticas a determinadas instituciones museísticas o sus trabajos como autor de cómics de arte en revistas como ARTnews, Trans/formation y Art d’aujourd’hui. 

Esta sección incluirá también una serie de tiras cómicas sobre historia y teoría del arte publicadas con gran dosis de ironía bajo el título “How to Look” [Cómo mirar] en el mencionado periódico PM. También una selección de las diapositivas de contenido artístico que Reinhardt utilizaba como herramienta educativa en sus clases y conferencias, y algunas de sus cartas, postales y textos manuscritos sobre arte. 

El catálogo, que tendrá dos ediciones –española e inglesa– y estará dividido en dos volúmenes inseparables, ofrecerá una mirada incisiva sobre la vida y la obra de Ad Reinhardt, e incluirá la cincuentena de obras en exposición, un selecto material documental y más de 470 ilustraciones y textos del propio artista. 

También los ensayos de Lynn Zelevansky, comisaria invitada de la muestra y gran conocedora de Reinhardt; de especialistas americanos como Alex Bacon, Pepe Karmel y Prudence Peiffer; de María Toledo Gutiérrez y Miguel Peña Méndez y de dos reconocidos artistas españoles: Jordi Teixidor y José María Yturralde, cuyas propuestas artísticas habrían sido otras sin la influencia del artista. Al catálogo se sumará la publicación en edición crítica de veintidós escritos de Ad Reinhardt, traducidos por primera vez al español y editados por Manuel Fontán del Junco y María Toledo. 

El catálogo también incluirá una cronología satírica que escribió el propio Reinhardt basándose en sus propios recuerdos y elecciones y que ha sido completada con notas al pie. En ella, el pintor relaciona los hitos de su biografía con sucesos importantes de su contexto histórico. Esa combinación deliciosa permite saber, por ejemplo, que nació en 1913, el año que Malévich pintó su primera obra de abstracción geométrica; que en 1951, un año después de su protesta junto a los Irascibles contra el Metropolitan Museum por su postura contraria al arte de vanguardia, fue cuando Matisse se puso a recortar papeles de colores, o que en 1960, el mismo año que Francia hizo explotar una bomba nuclear, Reinhardt escribió sobre las imágenes de Buda. 

Los gustos musicales de Ad Reinhardt quedarán reflejados en el programa de un concierto extraordinario que tendrá lugar el 15 de octubre de 2021 a las 18:30 y en el que Javier Sánchez, guitarra, Gerardo Ramos, contrabajo, y Raúl Márquez, violín, interpretarán standards de jazz seleccionados de la discoteca personal de Reinhardt. Además, el 4 de noviembre se celebrará La exposición explicada “A cerca de la exposición Ad Reinhardt: 

‘El arte es el arte y todo lo demás es todo lo demás’”, una conversación con especialistas, moderada por el periodista y escritor Ramón González Férriz, acerca de la exposición. Este proyecto expositivo ha recibido una beca de Terra Foundation for American Art, institución que se dedica a fomentar la investigación, la comprensión y el disfrute de las artes visuales de los Estados Unidos. 

Consciente de la importancia del contacto directo con las obras de arte originales, esta fundación brinda al público nacional e internacional la oportunidad de relacionarse con ellas y estudiarlas, gracias a la presentación y a la ampliación de su colección particular en Chicago. Con el fin de avivar el diálogo intercultural sobre el arte estadounidense, esta fundación financia y colabora en exposiciones innovadoras y programas de investigación y educativos. Estas actividades se basan en la convicción de que el arte puede contribuir tanto a diferenciar unas culturas de otras como a unirlas. 

FICHA TÉCNICA EQUIPO CURATORIAL 

Manuel Fontán del Junco, Director de Museos y Exposiciones María Toledo Gutiérrez, Jefe de Proyecto Expositivo Lynn Zelevansky, Comisaria invitada


“Tornaviaje. Arte Iberoamericano en España”, exposición en el Museo del Prado

   Biombo de la Conquista de México

De la catedral de Autila del Pino

    

L.M.A.

    4 de octubre 2021.- El Museo Nacional del Prado y la Fundación AXA han presentado la exposición “Tornaviaje. Arte Iberoamericano en España”, que también cuenta con la colaboración de la Comisión Arte Virreinal de la Fundación Amigos del Museo del Prado.

    “Tornaviaje. Arte Iberoamericano en España” cuenta una realidad poco conocida: que tras la conquista de América y hasta la Independencia llegaron  a España más objetos artísticos de procedencia americana que flamenca o italiana, y que el tráfico de obras de arte entre ambos lados del Atlántico fue bidireccional. 

        Estos miles de objetos, muchos debidos a artífices indios o mestizos, presentan a menudo materiales, temas y técnicas desconocidos en la metrópoli, y su realización respondió a propósitos diversos: reafirmación del dominio de la metrópoli, aspiraciones identitarias de las elites criollas, o motivaciones documentales, devocionales y estéticas.

     La exposición incluye más de un centenar de obras americanas conservadas desde hace siglos en instituciones culturales y religiosas españolas; piezas que se integraron en nuestra cotidianeidad y forman parte de nuestro patrimonio histórico y cultural, aunque a veces hayan perdido memoria de su origen.

Más información

https://www.zendalibros.com/el-frente-popular-antihispanico/

domingo, 3 de octubre de 2021

“Muerte de un viajante”, obra maestra de Arthur Miller, en una interpretación insuperable de Imanol Arias y equipo de actores






Julia Sáez-Angulo

3/10/21.- Madrid.- “Muerte de un viajante” es un obra maestra del americano, judeo-polaco Arthur Miller. Una obra escrita en los años 40 y que ha devenido en clásica es decir en universal, permanente. Una obra del siglo XX que puede competir sin ambages con la tragedia griega o los dramas de Shakespeare, porque plantea y habla sobre la complejidad del ser humano, sobre su contradictoria condición, sobre el mundo de los sueños y el aplastamiento de la realidad. Sobre los individuos y la sociedad en la que vive, de manera profunda y crítica. Willy Loman es un arquetipo literario, porque es un personaje real de todos los tiempos.
Cuando la obra, pese a ser conocida, se contempla con la misma admiración y tensión que transmite, por mor de una genial interpretación, uno siente la catarsis ante un tremendo drama. Este ha sido el caso de la obra llevada al Teatro Infanta Isabel y puesta en pie por Imanol Arias y el equipo artístico, todo un reto superado por el buen saber hacer. Un ritmo que sostiene el dialogo con frecuencia entrecortado y sincopado de los personajes, una decoración mínima que alude a los bloques de construcción poco menos que de nichos de cemento. Dentro está la aspiración al triunfo del hombre, el empecinamiento en los sueños o lo que es peor su apariencia, cuando no hay traducción de los mismos; la excesiva exigencia y esperanza  puesta en unos hijos mediocres, pero que aman a sus padres; el apagar fuegos y templar gaitas de la esposa y madre, que solo consigue ganar tiempo hasta la próxima explosión de incomprensión y disputa… El diferente trato dado a cada hijo…
Es tan rica y compleja la obra de Miller que no tiene fin. Se dice que él tuvo una experiencia similar con su padre. Siempre matando al padre, al decir de Freud. Una no sabe si detenerse más en esta pieza dramática de primer orden o en la interpretación y puesta en escena al servicio de aquella, lo que hace fundirse el objetivo. Hacía tiempo que no había visto una obra tan creíble en el escenario, con la tensión en carne viva.
En los años 60 se insistía mucho en la denuncia de la obra sobre el capitalismo salvaje de explotación que denuncia “Muerte de un viajante”, así es, pero como buena obra clásica va más allá, también denuncia las relaciones familiares que no se asientan en la verdad, porque se pasa de puntillas sobre ella, en la decepción de los hijos sobre el padre, cuando le descubren sus debilidades, pese a todo hay una voluntad de amor; el machismo feroz del esposo cuando ningunea y hace callar a su mujer si a ella se le ocurre meter baza en su prolongado monólogo, en la diferencia de caracteres de los hermanos, donde cada uno cristaliza en distintos sentimientos, emociones y actuaciones. Son seres humanos contradictorios, con virtudes y defectos, no muñecos de una sola pieza.
Volver al buen teatro en el Infanta Isabel es una satisfacción, después de muchas obritas encaminadas al más de lo mismo en el barrio de Chueca. 
Imanol Arias y el resto de actores se merecen casi un diez, bajo la dirección de Rubén Szuchmacher. ¡Cuidado con el leve gesto que invita a los espectadores a levantarse de su butaca por parte del protagonista! Ya lo vimos de modo descarado en la obra de “El chivo”. Es algo que jamás debe hacerse. El público, si al final se levanta de la butaca para aplaudir en pie, ha de ser por propia iniciativa. Aplausos a Imanol y al equipo artístico no faltaron.
FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA

DIRECCIÓN:
RUBÉN SZUCHMACHER
VERSIÓN/ADAPTACIÓN:
NATALIO GRUESO
EQUIPO ARTÍSTICO
DISEÑO DE ESCENA Y VESTUARIO:
JORGE HUGO FERRARI
DISEÑO DE ILUMINACIÓN:
FELIPE RAMOS
DISEÑO SONORO:
BARBARA TOGANDER

PERSONAJES
WILLY LOMAN: IMANOL ARIAS
BIFF:
JON ARIAS
CHARLEY/HOWARD: JORGE BASANTA
BERNARD/BEN: FRAN CALVO
LINDA:
CRISTINA DE INZA
MUJER:
VIRGINIA FLORES
HAPPY:
CARLOS SERRANO-CLARK


Carmen Feijóo, próxima exposición individual y colectiva en Madrid

 "Ricón de Menorca", nocturno. Pintura de Carmen Feijóo (o/l, 100 x 83 cm)


"Marina de Cádiz", (o/l 100 x 81 cm)

Carmen Feijóo, pintora



Julia Sáez-Angulo

3/10/2021 .- Madrid.- Acabados los días e inconveniencias sumas de la pandemia, aunque todavía se recomiende prudencia de mascarillas en interior y distancia mínima, la pintora Carmen Feijóo ha reabierto su espléndido estudio en la calle Cartagena de Madrid, para reanudar la docencia artística, que es para ella motivo de estímulo y amistad. Con sus alumnas ha planteado llevar a cabo la exposición colectiva que tienen preparada y de ese modo sumarse al dinamismo del circuito artístico en Madrid, que ya bulle por los cuatro costados.
Carmen Feijóo (Valladolid, 1939) sigue pintando la Naturaleza (parques, jardines, flores y floreros), marinas y el paisaje urbano fundamentalmente; de vez en cuando, la figura humana, sobre todo, el retrato por encargo. La naturaleza como “criatura y cántico divino del universo” que diría san Francisco de Asís, el Poverello. “Al óleo, siempre al óleo”, insiste la pintora “porque ofrece las mejores calidades en la pintura. A veces utilizo el acrílico, solo como fondo”, añade.
La pintora vallisoletana, residente en Madrid, ha pintado recientemente un soberbio cuadro sobre la Menorca y el mar, por un encargo y otra marina sobre Cádiz. Carmen Feijóo propuso un nocturno sobre la primera y fue aceptado con éxito.
La próxima exposición individual tiene el propósito de hacerla en la madrileña sede de AEPE.

Información





“Matar a la madre patria”. Historia de una pasión latinoameriana, libro de Miguel Saralegui



Julia Sáez-Angulo

O3.10.2021.- Madrid.- La “madre patria” es una expresión muy utilizada por los hispanoamericanos para referirse a España, sobre todo delante de los españoles, no así detrás, cuando a una incluso le regalan en visita oficial un libro en el que se denostan a los conquistadores que dejaron sus apellidos y sangre a los que ostenta el poder y ahora se dedican a denigrar la Conquista sin hacer autocrítica de lo que los españoles, sus ancestros encontraron en aquellas tierras, sometimiento, sacrificios humanos en vivos con corazón al aire y hasta canibalismo. 

La editorial Tecnos ha publicado el libro “Matar a la madre patria. Historia de una pasión latinoamericana del escritor Miguel Saralegui en su colección “Biblioteca de Historia y Pensamiento político”. Un libro que “cuenta la historia de la construcción de las repúblicas latinoamericanas desde un punto de vista muy particular: el antiespañolismo, una perspectiva conocida, pero que hasta este libro no se había tratado de manera completa”, según reza la contraportada.

“”El escenario de este homicidio no es el campo físico de la batalla, sino las mentes de los pensadores y políticos, más importantes del siglo XIX latinoamericano: Alberdi, Bello, Bolivar, Echeverría, Lastarria, Miranda o Sarmiento”. En esta obra no se narra una revuelta voluntariamente gatopardesca, sino una revolución total que busca borrar la herencia española de todos los lugares simbólicos en los que la sociedad criolla se entendía a sí misma: política economía, raza y religión”.

La queja es siempre fácil y recurso de impotentes o pícaros, que quieren justificar al cabo de dos centurias que sus países no progresen. Es un viejo truco, al que se une la damnatio memoriae, la condena de la memoria, que viene de antiguo, desde los romanos que, prepotentes, trataron de exterminar todo vestigio y símbolo de etrurios o etruscos para empezar y seguir con las tierras ocupadas, algo que España no hizo con la eficacia que sí se tuvo en América del Norte, porque hubo figuras y actuaciones elocuentes, como las Leyes de Indias o las conductas de misioneros y conquistadores. Que hubo abusos, por supuesto, pero la filosofía general era muy otra, en comparación con lo que había o se encontraron.

En suma “Matar a la madre patria”. Historia de una pasión latinoameriana, libro de Miguel Saralegui, vale la pena conocer, reflexionar y establecer una conquista y política comparada con el pasado y establecer analogías con lo del momento. Juzgar la Historia con parámetros del pasado solo es propio de ignorantes y/o sectarios.

    No estaría de más contrastar la lectura de este libro con el de "Madre patria" del argentino Marcelo Gullo Omodeo, publicado por Espasa.


NOTA BENE.- El papa Francisco solo dijo textual y recientemente en su carta a México: "perdón por los pecados personales y sociales que no contribuyeron a la evangelización". No otra cosa sacada de contexto.