domingo, 27 de octubre de 2019

Pedro Sandoval, 2º Premio en la Bienal de Arte Contemporáneo y Diseño de Florencia 2019


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Julia Sáez-Angulo

            27/10/19 .- Madrid .- El pintor venezolano/español, Pedro Sandoval (Ciudad Bolivar, Venezuela, 1966), residente en Madrid, ha obtenido el segundo Premio en la Bienal de  Arte Contemporáneo y de Diseño de Florencia 2019 en instalación, por su obra El sueño de Velázquez. La crítica de arte Julia Sáez-Angulo ha escrito

            “Una instalación. Una recreación. Una traslación de la pintura a la escultura. Una metamorfosis del cuadro Las Meninas, también conocido como La familia de Felipe IV, del pintor Diego Velázquez, pintura del Museo del Prado. Un homenaje escultórico a una obra maestra del Siglo de Oro. Una obra de arte hecha con amor, humor y un guiño a la Historia del Arte, a los grandes maestros y sus lenguajes.
            Siete piezas, siete esculturas en madera de samba en las que Pedro Sandoval va haciendo sus alusiones artísticas, Leonardo da Vinci se incorpora también a la obra, con una Menina que se insinúa con una máscara de Gioconda. La versión propia de una pieza soberbia del Barroco, reinterpretada por un artista visual de nuestros días, que confiesa su predilección en este caso por las figuras de Velázquez, Leonardo, Mondrian y su paisano constructivista Jesús Soto... Un d´après, un nuevo quiebro en la obra de Pedro Sandoval, que no deja de sorprender en su versátil trayectoria artística. Una pieza rotunda que el autor titula como El sueño de Velázquez, porque está inspirado y referido a las Meninas.

            En 1957 Pablo Picasso llevó a cabo la deconstrucción de Las Meninas en 56 cuadros, óleo sobre lienzo, que el maestro malagueño donó al Museo Picasso de Barcelona. En su deconstrucción, Picasso realizó una cierta gramática de las formas del cubismo. Pedro Sandoval ha dado un paso más allá, al extraer las figuras y personajes de la pintura velazqueña y encarnarlas en la tercera dimensión y referirlas con el lenguaje del comic y del pop. El artista venezolano/español ha elegido la madera de samba, como material noble y firme de la naturaleza, para dar vida a un conjunto de esculturas que se interrelacionan, con ropaje plástico diferente, en un reto cromático y formal que habla de la renovada creatividad artística.

            Pedro Sandoval dice, con atrevimiento y audacia, que ha querido meterse en la piel de Velázquez para pensar en las posibilidades de creatividad pictórica a las que se atendría hoy el maestro sevillano. Y para ello se acercó a ciertos lenguajes plásticos del XX, que componen su obra en el XXI.  Sandoval se ha acercado a Piet Mondrian a la hora de interpretar a la Infanta Doña Margarita, protagonista principal del trasunto del cuadro y de la escultura; junto a ella, los personajes de Isabel de Velasco, María Agustina Sarmiento de Sotomayor, Mari Bárbola, el mastín que se hace grifo... y, por supuesto, el propio Diego Velázquez con brocha de pintor en la mano. Una “Gioconda” que vira hacia Menina se cuela en el conjunto cerca del “invento” del genio italiano. Una mirada juguetona entre Velázquez y Leonardo, plasmada por Sandoval. Los lenguajes de la geometría, el monocromo, el comic y los dibujos animados se alternan y actúan en las figuras abordadas en el conjunto de la obra El sueño de Velázquez.

            Frente a la pintura que es siempre ilusionística, la escultura supone lo real, lo táctil, lo rotundo, la ocupación del espacio, el recorrido de los 360 grados en derredor, la presencia del material tangible, la invitación peligrosa y tentadora al tacto... Lejos quedó aquella vieja y sesgada afirmación de Baudelaire, de que la escultura es aquello que estorba para ver la pintura, prima donna del arte en el pasado. El conjunto de esculturas de El sueño de Velázquez incorpora también la pintura, porque el color es elemento decisivo en el trabajo artístico del autor Pedro Sandoval. En este caso, la policromía define con su elocuencia y matices la intencionalidad de escultor/pintor.

            No es la primera vez que Sandoval se acerca a la pintura de la Escuela Española y en especial a Velázquez. Está en sus series de homenaje a los maestros de la Pintura. El autor venezolano/español  estuvo muy cerca y en la raíz del proyecto de las Meninas que se presentó por el Ayuntamiento en las calles de Madrid y que va a representarse de nuevo. La Menina es el tótem de la pintura española clásica. Admiración acertada de Picasso, Dalí y Sandoval por el genio de Velázquez; una verdad confesada por los tres artistas visuales. No podía ser menos que Sandoval se acercara de modo tan directo y audaz a la obra cumbre del pintor sevillano. El sueño de Velázquez es el sueño de Pedro Sandoval, una visión sobresaliente y lúdica, una quimera sólida, un fantasmagoría artística. Un conjunto escultórico espléndido. Un juego de transposiciones actuales en el Arte”.

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