jueves, 3 de junio de 2010

Fernando Garrido, arquitecto sabio y octogenario, proyecta una capilla en Fátima





Julia Sáez-Angulo


Fernando Garrido, de brillante carrera como arquitecto, proyecta una capilla para los Padres Carmelitas en Fátima (Portugal), después de haber cumplido los 80 años. Recientemente ha presentado sus dibujos taurinos en la galería Paz Feliz.

De joven quiso ser torero porque su abuelo, su padre y sus hermanos eran todos médicos o cirujanos y algunos de ellos asistían en las plazas de toros a los matadores. “Mi padre salvó en una ocasión a Manolete, pero desgraciadamente murió más adelante en otra plaza”, cuenta Fernando Garrido (Linares. Jaén, 1930).

Le gusta la fiesta de los toros y le parece indigno que los políticos se metan en prohibiciones sobre la misma. “Han de ser los ciudadanos, de modo individual, los que decidan acudir o no a la plaza. La política intoxica y destruye con frecuencia la libertad de opción”, señala el arquitecto. “España y el arte español no se comprenden sin la fiesta taurina”.

Garrido ha llevado a cabo, numerosos edificios institucionales o de viviendas, pero también casas individuales de urbanizaciones privadas que no están a la vista pública. “Me hubiera gustado proyectar una plaza de toros, pero nadie me la encargó. Tengo ciertas ideas al respecto”.

Entre sus obras más destacadas: dos edificios especiales contra el viento de Levante, en La Manga del Mar Menor (Murcia); otro gran edificio en Burgos, con almenas de cobre, que fueron retiradas sin su permiso en una restauración posterior; varias casas en la urbanización de La Florida de Madrid; en Lugo; en Algeciras, una construcción en forma de caracola, que más tarde vio "copiada" en el pabellón soviético de la exposición de Oxaca... "Ellos habia pretendido hacer una hoz en vez de mi caracola".

Arte con los dones del Espíritu Santo

Trabajó en su día con Gratiniano Nieto, director general de Bellas Artes, del que guarda un buen recuerdo. Fernando Garrido dice que “en la vida y el arte hay una relación y tensión entre los sentidos y la razón; de los primeros deriva la sensibilidad y de la segunda, la inteligencia. Cada creador artístico mezcla de manera diferente una y otra”.

Para ser un buen arquitecto hay que tener los dones del Espíritu Santo, explica con ingenio F. Garrido: “hay que atreverse a enfrentarse a un proyecto (fortaleza); se ha de estar preparado (ciencia); consultar a un buen profesional o colega (consejo); ejecutar la obra (entendimiento y sabiduría) y ponerla a disposición del cliente y de los ciudadanos (caridad)”.

Entre sus numerosas exposiciones de dibujos, recuerda una que hizo sobre arquitectura madrileña en la que vendió todo. Habla con placer de Gutiérrez Soto ha dejado tras de sí “un estilo madrileño muy digno” y del arquitecto finlandés Alvar Aalto. La iconografía religiosa y las escenas taurinas, como ya se ha dicho, son otros de sus temas

Fernando Garrido recuerda con orgullo la preparación exigente que se requería en su tiempo para hacer Arquitectura: “Se nos pedían dos años de Matemáticas –Exactas- y de dibujo lineal a mano y plumilla, sin ayuda de ordenador alguno como ahora”.

“El dibujo era y es la clave en las artes plásticas, como lo es el solfeo para la música. Hay que dibujar mucho, cada día para tener dominio. Si no se dibuja bien no hay arte que valga. El dibujo es la forma o la interpretación correcta de la forma. El color ya es otra cosa: gracia personal. No tiene normas”.



Cristóbal Colón, Documentos sobre su origen y nacimiento





Joan Oliver i Torrents

“Cuando un error entra en el dominio público, ya no sale nunca más de él; las opiniones se trasmiten hereditariamente, y, al final, eso se convierte en la historia”.
Rémy de Gourmont.

“Es difícil resolver el rompecabezas que ofrece la historiografía de Colón y es imposible si se aceptan en su sentido literal, por un lado sus propias declaraciones y por otro los documentos con tanta industria reunidos por el gobierno italiano y por la ciudad de Génova para probar su origen genovés y dotarle de una familia”. Salvador de Madariaga.
No es fácil hacer un juicio cierto viendo los comentarios de Salvador de Madariaga.

Las certezas propuestas no han demostrado la verdad, y, 500 años después del Descubrimiento continuamos intentando esclarecer los principales enigmas que rodean al gran navegante. En éste caso podemos decir: “todo es del color del cristal con que se mira”.
Para muchos investigadores los documentos italianos son certificados inequívocos. Otros, no encontramos las certezas de un Cristóbal Colón italiano y si español.

Intentaré, brevemente, comentar algunos documentos italianos.
Unas quince poblaciones italianas se disputan el honor de ser su patria chica.
No tienen certeza en ello.
Hay 90 actas genovesas que oficializan la italianidad de Cristóbal Colón. 88 son del tejedor, lanero, bodeguero y torrero Doménico, padre de Cristóforo Colombo, aunque con diferente identidad:
1- Doménico Colombo nacido en Quinto hacía 1418 y fallecido en Génova en 1495.
2- Doménico Colombo de Cucaro muerto en 1456 y padre de Cristóforo y Bartolomeo
3- Doménico Colombo de Piacenza hijo de Giovanni y padre de Cristóforo, Bartolomeo y Giacomo.
4- Doménico Colombo de Chiusanico hijo de Bartolomeo y padre de Cristóforo, Bartolomeo y Giovanni.
Coincidencia de nombres para una sola persona, o varias familias para un mismo hombre ¿?
Estas 88 actas nos informan del tejedor Doménico, de su padre y de sus hijos.
Las otras dos, de Assereto y Staglieno, se refieren a un Cristóforo Colombo mercader y navegante, hijo del Doménico mercader, sin ninguna conexión con el hijo del tejedor.
Al hijo del tejedor se le documenta viviendo en Génova hasta 1473. El mercader y navegante vive en Lisboa y Madeira. No hay ninguna relación entre las dos familias, que unen en una sola para mostrarnos un Cristóforo Colombo genovés. Son identidades distintas y personas diferentes para un mismo fin: hacerlo el Descubridor del Nuevo Mundo.
La historiografía genovista, nos muestra una familia compuesta por Domenico Colombo y Susana Fontanarrosa. Este matrimonio tiene cinco hijos: Cristóbal y Bartolomé, que tienen pronta vocación marinera; el tercero Giácomo, aprende el oficio de tejedor, el cuarto, Giovanni, muere pronto, y una hija que se llama Bianchinetta. Bianchinetta se casó con el quesero y salchichero Giacomo Bavarello, y murió antes de 1492 dejando un hijo llamado Pantalino Bavarello que casó con Mariola Segale.
No consta, en ningún documento de Cristóbal Colón, mención a los supuestos parientes italianos; a su padre Doménico, a su cuñado Bavarello, a su sobrino Pantalino, ni a sus primos. Muy extraño en él, ya que el apoyo a su familia era una característica personal.
Según las actas genovesas el nauta era un lanero-tejedor que no salió de Génova antes de 1473.
El Almirante, en 1484, dice que llevaba 23 años navegando (1484-23=1461). Hay versiones italianas que indican que salió a navegar de muy pronta edad.
Lo escrito en las actas no coincide en las fechas y los hechos. Tampoco el personaje.
Los documentos genoveses proponen un Colombo nacido en 1451.
Bernáldez, cronista de los Reyes Católicos, nos dice “murió en senectute bona,…,de edad de setenta años poco más o menos”. Si restamos estos setenta años, a la fecha de su muerte -20 de mayo de 1506- el año de su nacimiento debería ser 1436. Hay historiadores que suponen su nacimiento entre 1436 y 1446. Por las actividades llevadas a cabo y los hechos acaecidos, parece lo más lógico. De confirmarse, algún día estas fechas, excluirían al Cristóforo Colombo genovés nacido en 1451.
El 30 de septiembre de 1494, Doménico Colombo es testigo del testamento de uno de sus vecinos que vivía en la Puerta del Arco, cerca de Vico Dritto. El otro testigo es un zapatero.
En 1494, Cristóbal Colón, había vuelto de su viaje de descubrimiento y había sido colmado de honores y títulos. De haber sido, Doménico Colombo, padre del Magnífico Señor Don Cristóbal Colón Almirante de las Islas y Tierra Firme de las Indias Occidentales, las referencias a los honores y títulos del hijo, estarían incluidos en las actas notariales a las que, parece, tan aficionado era.
Acta Mayorazgo 1498;
No se la considera auténtica.
En ella se menciona Génova.
Colón insiste en que su heredero sea “de los Colón”. No dice “de los Colombo”.
Indica que su heredero “tenga y sostenga en la ciudad de Génova una persona de nuestro linaje que tenga allí casa y mujer”.
En Génova no los había con apellido Colón.
Tampoco menciona a ningún supuesto familiar Colombo genovés, que en 1498, teóricamente, los había.
Según Salvador de Madariaga no existe referencia en los documentos de Cristóbal Colón o en los de sus hijos, de esta Acta de Mayorazgo. Hay una carta al Padre Gorricio, 24/V/1501, en la que el Almirante le solicita una “probisiô q’ ala esta por q’ pueda yo hazer mayorazgo”. De haber tenido instituido el mayorazgo en 1498, ésta solicitud no la habría realizado, por innecesaria.
En el documento se menciona al Príncipe Juan que había fallecido. Fallo inadmisible.
Otro documento importante para los genoveses, es la carta al Banco de San Georgio, que dice; “Bien que el cuerpo ande aca el coraçon esta ali de continuo”.
No habla de Génova.
Está escrito en castellano cuando lo lógico hubiera sido en italiano, caso de ser italiano y haber salido de Génova a los 22 años. El Almirante no sabía escribir italiano.
Es interesado el análisis que hacen de la frase. Percibo un piropo a una tierra que debió conocer en su vida naval. Los mallorquines tenían mucha relación comercial con la república de Génova.
No es demostración de que fuese de Génova.
Otra controversia se produce con el diezmo que dicen lego al Banco de San Georgio. De ser cierto, el banco hubiera reclamado dicha fortuna a sus herederos o a los reyes españoles. No hay documento que acredite dicha reclamación. El 2-IV-1502, en carta a su hijo Diego, Cristóbal Colón le expresa su voluntad de dejarle “un diezmo de sus rentas de las Indias” para repartir y como hacerlo. Dos decisiones opuestas sobre un mismo bien, no son posibles. Dejar el diezmo para que su hijo lo distribuyera, es razonable. Hacerlo al banco, es improbable sabiendo lo familiarista que era el Almirante y lo “nada” que se ocupo de su pretendido padre genovés u otros parientes italianos.
La documentación italiana presenta, y da como prueba irrefutable de la identidad de Colón, unas actas notariales llamadas de Salinero, por la compra de un terreno rural, en Leguía, por parte de Doménico Colombo, hijo de Giovanni de Quinto, de fecha 2-III-1470 y 25-X-1470. Con fecha 8-IV-1500 se interpone demanda contra Christophorum et Iacobum de Columbus, dictum Dieghum, hijos y herederos del fallecido Doménico Colombo, añadiendo después a Bartolomé. En el acta de 26-I-1501 se designan dos testigos, vecinos de Cristóforo, Bartolomé y Jacobo Colombo hijos de Doménico, que dicen: “están ausentes, fuera de Saona, más allá de Pisa y Niza de la Provenza, en alguna parte de España, como era notorio” Estas actas las presento el abogado savonés Giulio Salinero en 1602.
No se han encontrado los originales de estas actas, ni se sabe donde las consiguió.
Estamos ante unos documentos importantes para la tesis italiana, que tienen la apariencia de ser falsas.
Si Cristóbal Colón abandona Génova en 1473, ¿qué relación vecinal tiene en 1501?
Si se quiere cobrar una deuda, lo lógico es reclamarla a los familiares que permanecen en Génova, no a los que están ausentes.
No se ha encontrado ninguna notificación de esta reclamación en España. Los Colón lo anotaban todo.
La reclamación se hizo 30 años después de la compra.
Parece una falsificación interesada.
Para conmemorar el IV Centenario del Descubrimiento de América, el gobierno italiano patrocino y presento una recopilación de documentos, en catorce volúmenes, llamado “Raccolta”. Más tarde Benito Mussolini volvió a patrocinar estudios e influyó en la publicación de un Decreto para declarar a Cristóbal Colón natural de Génova.
Hubo y hay mucho interés, de las autoridades italianas, hacia la nacionalidad de Cristóbal Colón.
En España hay menos interés en promocionar hechos científicos e históricos que posibiliten que era español. Los intentos en buscar la posible nacionalidad española, es juzgada en muchos casos “de interés localista o nacionalista”. No se valora ni apoya. Todo lo contrario de Italia.
Repasando acontecimientos posteriores al descubrimiento, vemos aceptaciones imposibles de entender:
El nombre de AMÉRICA.
Bajo ningún concepto le corresponde al Nuevo Continente este nombre. Lo lógico hubiera sido elegir entre: NUEVA ESPAÑA, NUEVO MUNDO o COLOMBIA, nunca un nombre derivado de Américo Vespuccio,
Otra incongruencia se da en la celebración de la Fiesta del 12 de octubre en Estados Unidos. Es una fiesta italiana en la que los españoles hemos permitido que nos quitasen toda representación. En dicha conmemoración todo protagonismo y mérito es de Italia.
Igual acontece con la nacionalidad de Cristóbal Colón. Italia ha hecho todo lo posible para conseguirla. En España se aceptan poco las posibles teorías españolas, sean de la región que sean.
En la documentación italiana no hay nada concluyente. Como decía anteriormente: “todo es del color del cristal con que se mira”. Para aceptar tal nacionalidad, la interpretación dada a Cristóbal Colón como extranjero, ligur, Colombo, lo escrito en su testamento y los documentos italianos, hay que interpretarlos con visión e interés italiano. Analizando, sin ésta intención, vemos que el sentido de las palabras y de los hechos históricos, nos dan otra posibilidad.
En mis escritos, en LA MIRADA ACTUAL de fecha 23-IV-10 y 13-V-10, intente explicar que:
a) Ser extranjero en Castilla, no significaba no ser español.
b) Podía ser ligur un italiano, un francés, un español, etc. No sólo un genovés. El iniciador de la teoría ligur que propició que “un error entra en dominio público…,y, al final, eso se convierte en la historia”, Pedro Mártir de Angleria, siempre le llamó “Colonus Ligur” que es el latín de Colón Ligurio.
c) El nombre utilizado por Colón “no fue nunca Colombo”. Se le llamo Colom, Colomo y Colón. Colón y Colomo son derivados de Colom, no de Colombo. El mismo Pedro Mártir de Angleria nunca latinizo Colombo escribiendo Columbus. Con gran certeza el nombre original era COLOM.
d) En su testamento hay diferentes posibilidades de interpretación. No sólo la genovista. Por ciencia y por historia caben más certezas en la relación de Cristóbal Colón con mercaderes genoveses y con el judío lisboeta. Esta relación podía iniciarse en Mallorca. La ayuda económica, al descubrimiento, se realizo por familias que vivían en Mallorca. Los judíos mallorquines tenían relación con los judíos portugueses, por familia, historia y ciencia.
Los documentos italianos en nada son concluyentes. Nos hablan de familias Colombo. No hay ninguna que nos indique la posible relación científica e histórica con el Descubridor del Nuevo Mundo. Son familias Colombo, que no coinciden con COLOM, no Colombo. No hay ninguna acta que demuestre que el genovés era la misma persona que el Almirante. Son arreglos de interpretación política y económica, que científicamente no pueden demostrar la relación del Cristóbal Colón con el Cristóforo Colombo lanero, tejedor, bodeguero, etc., genovés.
No hay ningún documento escrito por Colón, y considerado auténtico, que diga que era genovés. Cuando se refería a si mismo lo hacía como “un extranjero”. Nunca dijo ser “genovés”. El valenciano Rodrigo de Borgia, futuro Papa Alejandro VI, fue propuesto para arzobispo de Sevilla en 1485. Los Reyes Católicos no lo aceptaron por ser “persona extranjera, é no natural de Castilla”. Posteriormente, en 1490, fue elegido Obispo de Mallorca, de donde era rey patrimonial Fernando el Católico.
Es preciso seguir investigando para esclarecer los muchos enigmas, no resueltos, que nos dejo Cristóbal Colón.
La época de los descubrimientos, empezada por Portugal y seguida por España, fue debida a la ciencia e historia del antiguo Reino de Mallorques y de Portugal.
El idioma materno de Colón era el catalán. Lo expuso el Sr. Ulloa de Cisneros y continúan demostrándolo otros investigadores.
Cada día hay más convencimiento de que era converso.
Espero haber demostrado, brevemente, que los cinco pilares en que se basa la genovesidad de Cristóbal Colón se interpretan equivocadamente, induciendo a una nacionalidad errónea.
Para contrarrestar el error convertido en historia, debemos seguir investigando exponiendo pequeñas verdades. Verdades que nos acercaran a la auténtica biografía de Cristóbal Colón.




miércoles, 2 de junio de 2010

Exposición "Pablo Palazuelo. París, 13 rue Saint-Jacques (1948-1968)" en Palma de Mallorca



L.M.A.

La exposición PABLO PALAZUELO. París, 13 rue Saint-Jacques (1948-1968), que se va a ver en Palma, en el Museu Fundación Juan March, desde el próximo 22 de junio hasta el 30 de octubre, plantea un recorrido, inédito en buena parte, por casi un centenar de obras, entre pinturas y dibujos, completado con distintos materiales documentales (fotografías, escritos y correspondencia) que explican mejor la llegada y estancia de Pablo Palazuelo (Madrid, 1915-Galapagar, Madrid, 2007) en París.

Palazuelo, gracias a una beca que obtuvo del Instituto Francés, fue en 1948 a París, todavía el gran centro cultural europeo del momento, para realizar sus estudios de pintura. Fue uno de los primeros artistas españoles en instalarse en la capital francesa en la postguerra mundial. París constituye el origen de su formación intelectual y de su actividad artística. En París permanecerá hasta principios de los años sesenta, cuando alterna sus estancias en España y en Francia, hasta su regreso definitivo en 1968.
Fueron veinte años capitales en su trabajo como artista, y como tal muy poco conocidos. Es el periodo en el que Palazuelo adopta un lenguaje artístico abstracto, basado en la geometría y caracterizado por una técnica depurada y con gran sentido del color. Fruto de una ardua investigación llevada a cabo en los últimos años, la exposición es, pues, un acercamiento por completo nuevo a esos años capitales en la trayectoria artística de Palazuelo. Para ello ha sido fundamental la cooperación de la Fundación Pablo Palazuelo en el análisis de archivos inéditos del artista.

La muestra, que viajará posteriormente a Cuenca, al Museo de Arte Abstracto Español (desde el 19 de noviembre próximo al 27 de febrero 2011), y a Alzuza (Navarra), al Museo Oteiza (desde el 11 de marzo al 29 de mayo de 2011), es un proyecto de la Fundación Juan March y la Fundación Museo Jorge Oteiza, con la cooperación de Fundación Pablo Palazuelo, que ha comisariado Alfonso de la Torre, y es el autor de los textos del catálogo.

Giorgio Morandi, Tres acuarelas y doce aguafuertes en la Fundación Juan March




L.M.A.


La remodelación llevada a cabo en la sala de exposiciones de la Fundación Juan March (www.march.es) el pasado año permite habilitar en ella una sala autónoma dedicada a presentar selectas muestras de formato reducido. Así, una vez clausurada, el pasado domingo 16 de mayo, la exposición dedicada al pintor y escritor británico Wyndham Lewis (1882-1957), y que ha ocupado desde el 5 de febrero todo su espacio expositivo, ahora, entre el martes 1 de junio y el domingo 18 de julio, la Fundación Juan March inaugura este nuevo espacio con tres acuarelas y doce aguafuertes de Giorgio Morandi (Bolonia, 1890-1964). Las obras, todas ellas naturalezas muertas, están fechadas entre 1927 y 1962.

Giorgio Morandi nació en Bolonia en 1890, en el seno de una familia de clase media y, tras un breve período en el que trabajó en la empresa de su padre, estudió en la Academia de Bellas Artes de Bolonia. En 1910 viajó a Venecia y Florencia, donde descubrió la obra de grandes artistas del Renacimiento italiano (Giotto, Masaccio, Piero de la Francesca, Paolo Ucello), pero quien más le influyó fue Paul Cézanne (aunque no visitaría Francia, concretamente París, hasta 1956), especialmente en su larga serie de bodegones.

En 1913, tras superar con ciertas dificultades el examen de aptitud para la enseñanza, Morandi consigue una modesta plaza de profesor suplente en escuelas elementales, que mantendrá hasta 1929 y que le llevará a pueblos perdidos de la región de Emilia. Sobre esta época escribe De Chirico: “Para mantener su obra en la pureza, de noche, en las aulas desoladas de alguna escuela elemental, Morandi enseña a los niños las leyes eternas del dibujo geométrico, el fundamento de toda gran belleza y de toda profunda melancolía”.

También en 1913, el pintor comienza a relacionarse con los futuristas por mediación de su compañero de estudios Osvaldo Licini, quien le pone en contacto con Marinetti, Russolo y Boccioni. En los meses siguientes, Morandi asiste con cierta frecuencia a las reuniones del grupo y presenta dos obras a la Primera Exposición Futurista Libre, celebrada en Roma en la primavera de 1914. Pero mantiene su independencia frente al movimiento liderado por Marinetti y, sin perder la impronta cezanniana, se va aproximando al cubismo. Morandi, que en 1912 había comenzado una importante actividad como grabador, ve su carrera interrumpida bruscamente por la Primera Guerra Mundial. Es llamado a filas en 1915, enferma gravemente y es internado en un hospital.

Aunque de esos años se conservan escasas obras –pinta poco y destruye la mayor parte de su trabajo-, los problemas de salud no le impiden llevar a cabo un profundo proceso de reflexión que desemboca en 1918 en el llamado período metafísico.

Entabla amistad con Giorgio de Chirico, por quien será también muy influido, y quien asociaba la obra de Morandi con lo que llamó “la metafísica de los objetos más comunes” Parte de la iconografía del pintor boloñés son vasos, botellas, etc., que, colocados sobre una mesa, se convierten en los principales protagonistas de sus cuadros. Morandi seguía así a su admirado Cézanne en la elección de los bodegones sencillos como medio de expresión de su pintura. En 1945 se celebra su primera exposición individual, en la galería Fiore de Florencia. Entre 1930 y 1956 fue profesor de grabado al aguafuerte en la Academia de Bellas Artes de su ciudad natal. Fue galardonado con el Primer Premio de la Bienal de Venecia de 1948 y con el gran premio de la Bienal de Sao Paulo de 1957.

Giorgio Morandi falleció en Bolonia en 1964. En 2001 abrió sus puertas el Museo Morandi en una sección del Palazzo d’Accursio, sede del gobierno local de Bolonia.

Museo de la Música con mil instrumentos de Luís Delgado



Julia Sáez-Angulo

Mil instrumentos musicales constituyen la Colección del músico Luís Delgado, que conforman el Museo de la Música en la localidad medieval de Urueña situada en la provincia de Valladolid. Un museo que se suma al Museo de Campanas, el Museo del Gramófono y a la Fundación Joaquín Díaz, que también cuenta con una buena serie de instrumentos musicales españoles, dentro de su colección etnográfíca de objetos.

Siguiendo la estela del cantautor Joaquín Díaz en Urueña, que puso sus colecciones etnográficas a buen recaudo en una Fundación que lleva su nombre, -sostenida por la Diputación de Valladolid-, Luis Delgado llevó su rica colección de instrumentos a un Museo de la Música en la misma villa de Urueña. Una institución que irradia información y documentación sobre todos los ámbitos de la música, desde el fabricante al modelo, pasando por el constructor o anterior propietario.

Carmen Navarro, responsable de la atención al público, recuerda que los instrumentos expuestos son los internacionales de la colección, para complementar los españoles que se exhiben en la citada Fundación Joaquín Díaz. Se trata de un museo privado en el que se pueden contemplar precisos salterios de distintas épocas, zanfoñas, laúdes, balalaicas, pianos, armonios, órganos…

Los apartados geográficos o de campos que distribuyen la colección en los museos son: Sudeste asiático; Subcontinente indio; Medieval, Irán; Oriente Medio; Eléctricos, África; Nepal y Tíbet; Viento; Cuerdas; Eléctricos; Norteamérica; Australia, Percusiones; Rusia, Europa del este y Balcanes; Japón y China, Portugal; América Latina; Europa; Siglo XIX y principios del XX; Magreb y Techo.

Carmen Navarro insiste en que el Museo de la Música. Colección Luís Delgado, es uno de los mejores de España, probablemente el tercero, junto al Municipal de Barcelona y el de Murcia. Algunas piezas, como una pandereta pintada con la bandera de la II República salió de España a México y ha vuelto de la mano de Luis Delgado a su Museo.

Museo del Gramófono y de las Campanas

El Museo del Gramófono, con numerosos ejemplares de distintas formas y épocas, se añade a esta visión musical, al igual que el Museo de las Campanas. Urueña, la Villa del Libro es la sede de estos museos, que enriquecen y amplia la visión libresca de sus librerías, que en principio ofrecía la idea de la villa medieval vallisoletana.

El coleccionista Luis Delgado lamenta que no se haya hecho realidad la vieja idea de un Museo Nacional de Instrumentos Musicales, que acariciaba en su día el Ministerio de Cultura español, donde se albergarían las decenas de piezas que se conservan en los depósitos y almacenes de los distintos museos nacionales.

Dos libros con el inventario dieron noticia de la riqueza de piezas que conserva el Estado español de manera dispersa en los fondos museísticos. Galicia iba a ser en principio la beneficiaria de esta idea en uno de sus numerosos conventos que hoy se encuentran deshabitados.

Entre los coleccionistas de instrumentos musicales se encuentran también la firma española de pianos Hazen, la Fundación con su nombre y la intérprete de arpa María Rosa Calvo Manzano, la mejor colección de arpas históricas que se conocen.

Más información: http://www.luisdelgado.net/


Urueña, primera Villa medieval de los Libros en España


Julia Sáez-Angulo


Fue el pionero de los libreros en Urueña, la villa de los libros, primera en España, fundada en 2007. Jesús Martínez dirige la librería Alcaraván en el pueblo de Urueña, un lugar mágico en lo alto de un otero amurallado vallisoletano, donde se dan cita una decena de libreros singulares, un Centro de Interpretación del Libro, una Fundación y cuatro museos. La visita al lugar, no lejos de Tordesillas, es un gozo para los visitantes que se encuentran con un paraje soberbio y una actividad singular en torno a los libros.

El proyecto de “Urueña, la villa de los libros”, fue de la Diputación de Valladolid, que quiso fundar en España un pueblo o villa que concitara librerías especializadas o de lance, siguiendo la cadena de otras villas del libro creada con éxito en diversos países como Inglaterra, Francia, Italia, Australia o Malasia.

Jesús Martínez fue el primero que llegó a Urueña en 1992, un bello pueblo almenado e instaló allí su librería especializada en temas de Castilla y León, artesanía, costumbres, gastronomías o de libros en general publicados por Diputaciones y otras editoriales singulares o minoritarias, libros fuera de los servicios oficiales o con editoriales distintas a las habituales del circuito, que suelen ser más difícil de conseguir. “Se venden también por Internet”, explica.

Jesús Martínez hace balance de “Urueña, Villa del Libro” durante estos años: “el público interesado se va estabilizando. Al comienzo eran muchos los visitantes que se acercaban por curiosidad los fines de semana, pero ahora esas visitas se han normalizado y llega un público más adecuado a lo que se ofrece en esta villa medieval”. Urueña cuenta con varios mesones y cinco casas rurales capaces de ofrecer más de una veintena de alojamientos. “El número de visitantes a Urueña es similar al de Montolieu, la Villa del Libro francesa, situada cerca de Carcasonne”, añade Martínez.

Urueña cuenta con un Centro de Interpretación del lugar, que explica en que consisten las villas del libro y más en concreto lo que ofrece Urueña a todo el que penetra en sus murallas y pasea por sus adarves. “Urueña cuenta también con dos talleres de diseño grafico y de encuadernación de prestigio”, dice el librero Jesús Martínez con orgullo, al ver como el sitio que él eligió en primer lugar, va tomando cuerpo y fama.

Fundación etnográfica Joaquín Díaz


La villa de los libros se enriquece además con la Fundación Joaquín Díaz, el cantante folklorista, que muestra al público todas las piezas acumuladas durante toda su carrera artística. Esta Fundación es hoy institucional y está situada en una espléndida casona del pueblo. Junto a ella, destaca el Museo de La Música. Colección Luis Delgado, con más de mil instrumentos musicales; el Museo de las Campana y el Museo del Gramófono.

Continente y contenido se dan la mano en un recinto bellísimo, un casco histórico y monumental de primer orden, que vale la pena la visita. Las casas de piedra o de revestimiento de arena y paja (adobe), se distribuyen en calles circulares a modo de laberinto en torno a la iglesia y dos amplias plazas. Urueña en cuna de cinco obispos ilustres.

Las actividades culturales se programan en torno a los fines de semana en que avanza el mayor número de visitantes. Pese a esta nueva actividad el número de habitantes censados en el pueblo ha ido disminuyendo a ciento cincuenta desde que se instalo el librero Jesús Martínez; iban incluso a cerrar la escuela de niños, que fue salvada a tiempo por la contratación del Ayuntamiento a un emigrante latinoamericano con cinco niños, lo que permitió dar clase en el pueblo a un total de ocho alumnos.

“El Rincón Escrito. Librería Alejandría” -libros de lance- es otra librería, que junto con “Alcaraván” abre todos los días de la semana, incluidos los lunes, en los que cierra casi todo, librerías, Fundación y museos, y la villa de Urueña se convierte en una ciudad casi fantasmal.

"Suavemente abierto entre las amnos/ un libro es un rincón escrito/ y en el ángulo que observamos/ está El Aleph, el punto/ donde convergen todos los puntos./ El universo infinito", dicen los versos de "Los Navegantes del Palomar" -Mercedes Gutiérrez y Rafael Torres-, un duó de artistas que imparten conferencias visuales llenas de ingenio y humor.

El cantante Amancio Prada tiene una finca junto a la histórica ermita de la Anunciada, situada extramuros, pero cerca de Urueña, que puede contemplarse desde los arcos abiertos o los adarves de la muralla.

Más información:
www.alcaravan.com
www.latabernadellibrero.com
http://www.papelenblanco.com/librerias/las-villas-del-libro-en-el-mundo

Rafael Manzano recibe el Premio Museo Mayte Spínola


Tauromaquia de Mayte Spínola



Julia Sáez-Angulo

    02.06.10.- Marmolejo (Jaén).- El arquitecto español Rafael Manzano Martos ha recibido el premio Museo Mayte Spínola Grupo por Arte y Cultura, en el transcurso de un acto multitudinario en La Escorzonera. En ediciones anteriores recibieron este galardón a las artes: el pintor chileno Claudio Bravo; la galerista Pitty Santa Cruz de Ynguanzo; la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza y la escritora Carmen Posadas.

Rafael Manzano Martos (Cádiz, 1936) ha recibido también en tiempo reciente el premio Richard H. Driehaus 2010 de arquitectura clásica, que otorga la Universidad de Notre Dame (Indiana). El galardón está dotado con 200.000 dólares y se destina anualmente. El español es reconocido fundamentalmente por sus trabajos de restauración histórica y particularmente por su habilidad en el estilo neo-mudéjar.

Por otra parte, la pintora Mayte Spínola ha sido objeto de reconocimiento en el Senado de España, al adquirir una de sus obras titulada “Espacios” (1970) de su serie trabajada en arenas y objetos de mar sobre el soporte. Enrique Rojo, presidente del Senado y Rosa Martínez Lahidalga, presidenta de la Asociación Española de Pintores y Escultores, elogiaron la figura de Mayte Spínola como artista y mujer activa y dinamizadora en el mundo de las Bellas Artes.

En el acto estuvieron, además de las familia Spínola y Barreiros, personalidades del mundo de la cultura como Gonzalo Anes, marqués de Castrillón y presidente de la Real Academia de la Historia; Carmen Iglesias, Carmen Posadas, los Doctores don Juan José López Ibor y Eduardo López de la Osa; Peñuca de la Serna; Paloma Rodríguez-Porrero; los marqueses de Mondéjar, los de Estepa, los de Vívola o la marquesa de Torre de Presa.

Los asistentes pudieron visitar la extensa colección de arte del Senado español, que cuenta con una importante colección de pintura, principalmente del siglo XIX.

Mayte Spínola ha sido creadora de varios museos: en Marmolejo que lleva su nombre; en Salta (Argentina), en Bulgaria, en Azuaga (Badajoz); en Calviá (Mallorca) y próximamente se llevará a cabo en el palacio de la princesa de Éboli en Pastrana (Guadalajara).

Como pintora ha expuesto, además de en diversas ciudades españolas, en París y Miami. Si pintura es colorista y gestual; su cromatismo vivaz. Gusta de la utilización del collage con frecuencia y ha trabajado series con temas sobre la fiesta taurina o la danza. Su Tauromaquia, con textos del critico taurino Vicente Zabala, queda recogida en un bello libro de bibliofilia.