lunes, 12 de abril de 2021

Tesoros de la colección de la familia Thyssen-Bornemisza

Del 12 de abril de 2021 al 23 de enero de 2022

Comisaria: Mar Borobia



L.M.A.

    12.04.2021.- MADRID.- Como parte de la celebración en 2021 del centenario del nacimiento del barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, todos sus herederos han contribuido en la organización de varias exposiciones especiales organizadas en su honor por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Tras la buena acogida de la muestra dedicada al expresionismo alemán que inauguró el centenario a finales del año pasado, el museo presenta una nueva instalación con una selección de veinte obras de la colección original del Barón, algunas de las cuales se mostraron durante un tiempo en 1992 con motivo de la inauguración del museo. Otras, que formaban parte de la colección original de obras renacentistas de su padre, nunca se han expuesto en Madrid. La mayoría han sido cedidas para la ocasión por la baronesa Francesca Thyssen-Bornemisza, hija del Barón.

    Después de haber confiado toda su colección a un fideicomiso, con la esperanza de que se mantuviera unida, Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza declaró: “Creo que, siempre que sea posible, las obras maestras de la colección deben ponerse a disposición de todos, y que los préstamos temporales y los intercambios entre diferentes países pueden ayudar a promover la causa de la paz mundial”. Este ejemplo de diplomacia cultural forma parte de su gran legado, que va más allá de su extraordinaria labor coleccionista, y es lo que sus herederos quieren destacar con ocasión de este centenario, continuando al mismo tiempo la labor filantrópica que desarrolló a lo largo de toda su vida.

    La exposición Tesoros de la colección de la familia Thyssen-Bornemisza está abierta desde el 12 de abril de 2021 hasta el 23 de enero de 2022 y se presenta dentro del recorrido por las salas de la colección permanente. Las obras elegidas son diez piezas de altísima calidad de orfebrería alemana y holandesa de los siglos XVI y XVII; dos esculturas del renacimiento italiano y alemán; tres espectaculares tallas en cristal de roca del barroco italiano; cuatro óleos de diversas escuelas artísticas del siglo XVII, y un extraordinario baúl de viaje, con sesenta y seis accesorios en su interior, del siglo XVIII alemán.

    La primera obra se encuentra en la sala 4, junto a la pintura italiana del siglo XV. Se trata de una talla en estuco de La Virgen con el Niño y cuatro ángeles (hacia 1465-1470) de Agostino de Duccio. La escultura, que aún conserva restos de policromía, procede del vaciado de un mármol de Agostino conocido como Madonna Auvillers (Museé du Louvre). A ambos lados del cuello de la Virgen hay dos pequeños agujeros que podrían indicar la presencia de un collar. El Niño sostiene la mano de su madre y el ángel de la izquierda muestra el escudo de armas de la familia Pucci. Este tipo de relieves con imágenes de la Virgen y el Niño se hicieron muy populares en Florencia en el siglo XV y tenían como finalidad la devoción privada.

    A continuación, en la galería Villahermosa, se han expuesto entre otras piezas la impresionante Copa Imhoff (hacia 1626), de Hans Petzoldt, y un Aguamanil en forma de pez (hacia 1600), en cristal de roca y oro, elaborado por un taller de Milán. La Copa Imhoff fue un regalo de la familia Holzschuher a Andreas Imhoff, consejero de la ciudad de Núremberg. Está decorada con un animal fantástico con cabeza de león y cuerpo de pez -el emblema de los Imhoff- y una serie de relieves sobre minería y metalurgia.

    En la sala 6 se muestra un baúl con servicio de mesa de Christian Winter, uno de los plateros con más renombre de Augsburgo en la primera mitad del siglo XVIII, época en la que sus vajillas de plata adquirieron gran popularidad. El servicio de mesa se compone de cincuenta y tres piezas de plata y trece de porcelana. Todos los enseres - fuentes, bandejas, cubiertos, platos, tazas y utensilios de distintos tamaños y capacidades – se distribuyen en el interior de este suntuoso baúl, forrado de terciopelo granate, en huecos específicamente realizados para cada uno de ellos.

    La pintura alemana de los siglos XV y XVI se ha enriquecido, en las salas 8 y 9, con una talla de madera, La Piedad (hacia 1505-1510), atribuida hasta 1955 a Tilman Riemenschneider y después al Maestro del Altar de Wettringen, y con la Copa Rákóczy (hacia 1570-1620), compuesta por tres piezas de diferentes épocas que se unieron antes de 1664. El interior de la tapa está decorado con el escudo de los Rákóczy y corona la pieza la figura de un guerrero que sostiene una lanza.

    Junto al espléndido conjunto de pintura holandesa de la colección, en las salas 20 y 21, se muestran los cuadros Lot y sus hijas (hacia 1645), de Hendrik de Somer, uno de los artistas que difundieron el caravaggismo en el norte de Europa; Paisaje del Rin (1663), del pintor y grabador Herman Saftleven, y Escena de cetrería junto a una casa de labranza (hacia 1645-1650), de Philips Wouverman, uno de los escasos ejemplos de pintura antigua que se agregaron a la colección en la década de 1980, cuando el Barón estaba más centrado en su colección de arte moderno. También en la sala 21 se ubica el bodegón Flores en un jarrón de cristal (hacia 1657-1660), de Cornelis Jansz. de Heem, que se expone junto al cuadro de su padre, Jan Davidsz. de Heem, de la colección permanente. El paralelismo de ambos estilos es evidente, tanto en el fondo como en el jarrón de cristal o en la puesta en escena; sin embargo, en el ramo de Cornelis se aprecia una marcada diagonal que divide el conjunto en dos grupos asimétricos, mientras que su padre agrupa las flores con mayor presencia en el centro y las acompaña de frutos y pequeños pétalos.

    Esta misma sala se completa con dos magníficos ejemplos de Copa nautilo - una de Cornelius Floris, de hacia 1577, y otra de Cornelius Bellekin, de finales del siglo XVII -. Consideradas objetos de lujo, estas piezas fueron muy apreciadas a partir de la segunda mitad del silgo XVI y a menudo aparecen representadas en los bodegones de la época, como los tres de Willem Kalf de la colección permanente que cuelgan en este mismo espacio.

Ficha de la exposición

Título:Tesoros de la colección de la familia Thyssen-BornemiszaOrganizador:Museo Nacional Thyssen-BornemiszaCon la colaboración de:Comunidad de MadridSede y fechas:Madrid, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, del 12 de abril de 2021 al 23 de enero de 2022Comisaria:Mar BorobiaNúmero de obras:20 

Información para el visitante

Dirección:Paseo del Prado, 8. 28014, Madrid. Salas de la colección permanente.Horario:De martes a domingos, de 10 a 19 horas. Lunes, de 12 a 16 horas, con acceso libre.Tarifas:La entrada será gratuita del 12 al 19 de abril, semana de celebración del Centenario del Barón Thyssen-Bornemisza, así como todos los lunes, en horario de 12 a 16 horas gracias a Mastercard.A partir del 20 de abril:  Entrada única: Colección permanente y exposiciones temporales.- General: 13€- Reducida: 9€ para mayores de 65 años, pensionistas y estudiantes previa acreditación; Grupos (a partir de 7): 10€ por persona.- Gratuita: menores de 18 años, ciudadanos en situación legal de desempleo, personas con discapacidad, familias numerosas, personal docente en activo y titulares del Carné Joven y Carné Joven Europeo.Venta anticipada de entradas:En taquillas, en la web del museo y en el 91 791 13 70.Audioguía:Disponible en varios idiomas.Más información:www.museothyssen.org

Leopoldo María Panero, autor del libro de poemas “La mentira es una flor”



Julia Sáez-Angulo

12/4/21.- Madrid.- Los poemas de este libro de Leopoldo María Panero, “La mentira es una flor” fueron concebidos por el autor como “un conjunto unitario, acabado y exento”, explica en la Nota a la edición Ángel L. Prieto de Paula. “Unitario, porque este es un libro entendido por su autor como tal libro, cuyas composiciones son a modo de cuentas de collar enhebradas por un hilo argumental”.

“La mentira es una flor”, que ha sido publicado como libro por la editorial Huerga y Fierro (editorial que ha publicado varios títulos del autor), está “acabado, porque los poemas que lo forman, obedientes a un mismo impulso psíquico, según todos los indicios, constituyen una cincuentena con principio y fin, abordada y rematada con voluntad de totalidad”, añade Prieto de Paula, encargado de la edición, para quien el criterio de los libros de Panero “está claramente establecido”.

Las repetidas declaraciones sobre la inutilidad del decir no ocultan el temor mayor del poeta: la ausencia de las palabras, esa mudez esencial”, escribe Davide Mobelli en el prefacio. “El silencio es evocación de la muerte: punto final. En las “ultratumberías” -sirvámonos del término unamuniano- de estos versos convergen los dos sentidos más frecuentes de lo escatológico, tan persistente y denso en el autor: lo concerniente a la descomposición de lo físico (lo excrementicio, lo cadavérico, la podre) y lo relativo a ese maremágnum en el que acaba anegado el fragor del Apocalipsis”, añade.

He aquí uno de sus poemas


Y era peor la vida

Era peor el azote del silencio

Fustigando la hiedra en donde yace

Un hombre maldiciendo el silencio

En el que va a morir toda palabra

Y solo brilla para el silencio

Mi único defensor, mi única esposa.


domingo, 11 de abril de 2021

La revista «Granta» presenta en el Instituto Cervantes la lista de los mejores narradores en español menores de 35 años



 

 L.M.A.

    Madrid, 12 de abril de 2021 .- La prestigiosa revista literaria británica «Granta» dio a conocer en la sede del Instituto Cervantes la lista de los 25 mejores narradores en español menores de 35 años que ha seleccionado, entre los que se encuentran seis españoles: Cristina Morales, David Aliaga, Andrea Abreu, Munir Hachemi, Irene Reyes-Noguerol y Alejandro Morellón. El resto de los premiados pertenecen a un total de 10 países hispanoamericanos (México, Ecuador, Colombia, Chile, Argentina, Perú, Uruguay, Cuba, Costa Rica y Nicaragua) y uno a Guinea Ecuatorial.

     Desvelaron la relación de autores seleccionados la editora y directora de «Granta» en español, Valerie Miles, y el poeta y ensayista Aurelio Major en representación del jurado, compuesto por Horacio Castellanos Moya, Gaby Wood, Rodrigo Fresán y Chloe Aridjis.

     La relación completa es la siguiente: Mónica Ojeda (Ecuador), José Ardila (Colombia), Paulina Flores (Chile), Michel Nieva (Argentina), Mateo García Elizondo (México), Gonzalo Baz (Uruguay), Miluska Benavides (Perú), Eudris Planche Savón (Cuba), David Aliaga (España), Aura García-Junco (México), Martín Felipe Castagnet (Argentina), Carlos Fonseca (Costa Rica), Andrea Chapela (México), Andrea Abreu (España), Camila Fabbri (Argentina), Dainerys Machado Vento (Cuba), Alejandro Morellón (España), José Adiak Montoya (Nicaragua), Aniela Rodríguez (México), Estanislao Medina Huesca (Guinea Ecuatorial), Munir Hachemi (España) Irene Reyes-Noguerol (España), Carlos Manuel Álvarez (Cuba), Diego Zúñiga (Chile) y Cristina Morales (España).

     El número de primavera (que hace el 155) de la revista de referencia incluye un texto inédito de cada uno de esos 25 autores y se publica simultáneamente en lengua española, bajo el título general «Granta 23: Los mejores narradores jóvenes en español 2» (en coedición con Candaya, para España e Hispanoamérica) y en inglés, «Granta 155: Best of Young Spanish-Language Writers 2» (con Vintage Español, Penguin Random House, para Estados Unidos). Se publica en formato libro con más de 300 páginas. También se ha creado una edición en audio.

     A la convocatoria, hecha pública en febrero de 2020, se presentaron más de 200 candidatos que debían cumplir, entre otros requisitos, haber nacido después del 1 de enero de 1985, así como escribir en español (no se admitía el espanglish) y en el género de ficción (se excluyeron poesía, ensayo y otros).

    Participaron también en la presentación en el Instituto Cervantes, a través de vídeo, la presidenta y “alma” de la centenaria revista, Sigrid Rausing; el colombiano José Ardila, la cubana Dainerys Machado y el mexicano Mateo García Elizondo.

     Esta es la segunda gran selección de autores en español que realiza «Granta». La primera, llevada a cabo en 2010, difundió el talento de una generación de escritores entre los que destacan Samanta Schweblin, Andrés Barba, Andrés Neuman, Alejandro Zambra, Elvira Navarro o Santiago Roncagliolo, entre otros.


José María Calafat: “NUR La luz del Sáhara”, novela sobre dos familias española y saharaui





Julia Sáez-Angulo

12/4/21.- Madrid.- No es precisamente motivo de orgullo la situación actual del Sáhara Occidental para la política exterior de España. Una colonia dejada al albur de Marruecos, sin contar con su población, por mor del Imperio que exige y humilla, ante unos intereses económicos por las riquezas minerales que el Sáhara conlleva. 

José María Calafat Quesada ha escrito el libro “NUR La luz del Sáhara”, una novela sobre dos familias española y saharaui, entrelazadas por el espacio reivindicativo de la autodeterminación, donde el respeto, el afecto y la amistad juegan un papel primordial entre ambas. El libro ha sido publicado por la editorial Visión Libros.

Nada como la denominada “historia de vida”, es decir la intrahistoria que diría Miguel de Unamuno , como la vida cotidiana de unos hombres y mujeres para ilustrar la situación real de los ciudadanos a los que representan literariamente.

    La novela nos lleva ademas por una geografía detallada y concreta, unos paisajes y paisanajes interesantes y unas costumbres dignas de ser conocidas.

“NUR La luz del Sáhara” “Nació una noche del verano de 2018”, en un encuentro del autor con un joven camarero del norte de Africa que hablaba perfecto español, su nombre era Nur, que significa luz en castellano. Al hablar con él largamente surgió la historia y el deseo de escribirla. Un encuentro fortuito y fructífero.

El último capítulo “Redes Sociales” y el epílogo vuelven a la realidad y sus datos elocuentes de la sociología y la política del Sáhara Occidental y España. La novela de 544 páginas lleva también un árbol genealógico y un diccionario útil para el lector.


María Antonia Román Prado, escultora vocacional

María Antonia Román Prado, escultora


12.04.2021.- Madrid

Pocas veces he visto a una persona tan vocacional en su oficio de escultora, como a María Antonia Román Prado, mi esposa. Una profesional tan entregada a su tarea de trabajar y pulir la piedra hasta extraer de ella la forma que llevaba dentro, según el concepto, el pensamiento y la reflexión interior de la autora, desde el mismo momento en que tenía el material pétreo ante sus ojos.

“No necesito boceto previo para empezar a trabajar”, decía María Antonia con frecuencia, lo llevo dentro o lo veo nada más tener el mármol ante mí”. Efectivamente, ella se dejaba guiar por una u otra veta de la piedra, más clara o más oscura y según su consistencia, y, como diría Michelangelo Buonarroti, extraía de ella la escultura sepultada o secreta. Ella sabía lo que había dentro.

La escultora era laboriosa y obstinada hasta lograr la forma entrevista a base de tallar y pulir hasta lograr el brillo o el mate que le correspondía. Se embutía en una buena escafandra con guantes, y, con ella, trabajaba con seguridad y sin miedo al polvo o las esquirlas. Cuando terminaba y se quitaba la escafandra, sus manos y uñas cuidadas estaban impolutas. Acostumbrada a mover pesos, su capacidad para levantar o mover esculturas era asombrosa. 

A María Antonia le gustaba trabajar con todos los materiales, pero prefería el mármol blanco, el rosa de Portugal o la piedra negra y cristalina de Calatorao (Zaragoza). Todas estas piedras las adquiría en proveedores de la Comunidad de Madrid, donde residía. También trabajaba el cemento, sobre todo para piezas al aire libre. Y por supuesto la escayola, llevada después a bronce, para hacer las diversas medallas con las que concurrió al concurso de medallística de la Casa de la Moneda en Madrid.

Era una autora celosa de la conservación y transporte de sus obras, para las que exigía las máximas medidas de seguridad y mejores condiciones de embalaje.

Le escuché en más de una ocasión que ella era la representante o continuadora del arte taino de Puerto Rico, su país natal, si bien lo hacía de manera libre, abierta y siguiendo la estética del tiempo que le había tocado vivir. Sentía una gran admiración y devoción por el arte taíno al que dedicó su tesis doctoral, que finalmente no pudo leer ante tribunal público universitario, porque le sorprendió la muerte.

María Antonia Román Prado era una artista visual perfeccionista, exigente consigo misma y dotaba de una espiritualidad a su obra que se observa en el recorrido pausado de la misma. Su escultura no es abrupta en su ejecución, se revela suave y sin aristas, por lo que invita a un tacto silencioso.

Una de sus mayores satisfacciones estuvo cuando pudo mostrar buena parte de sus esculturas juntas en el Centro Washington Irving de Madrid, dependiente de la Embajada de los Estados Unidos de América.

Héctor Cavigliasso Baralis

Ingeniero Quimico

Héctor Cavigliasso Baralis, ingeniero químico


Antonio Daganzo: “La sangre Musica”, libro de poemas “que celebran la memoria en pos de la música que somos”




Antonio Daganzo, escritor


Julia Sáez-Angulo

10/4/21.- Madrid.- ·…Y mis redes de música son anchas como el cielo”. Con esta cita del poeta chileno Pablo Neruda, el escritor Antonio Daganzo abre su libro de poemas “La sangre Música”, publicado por la editorial AEREA carmenere, dirigida por Eleonora Finkelstein y Daniel Calabrese. 

El. libro de Antonio Daganzo (Madrid, 1976), bien estructurado, consta de un preludio y cinco cantos: 

Derrota del silencio; Desafíos del aire; El fundador secreto; Cantar de los galanes, y, Toda la sangre Música. El autor habla de “cantos que celebran la memoria en pos de la Música que somos”.

Aquí va uno de sus poemas:


Qué tentación ahora

pensar contra los muros,

infalibles de azúcar cuando llueve

por no llorar,

también,

el mar del cielo,

ese que ya no cabe sino roto

y que jamás queremos acusándonos; 

vivir encarcelados de invisible

como si toda el ansia se hubiese arrepentido

de las plazas,

de haberlas confundido con los verbos

y callar.


Clausura de Estampa 2021, que ha reactivado el mercado del arte con 70 galerías y mil artistas

 • Esta edición especial contó con Victoria Civera como artista invitada

Héctor López en Requenart
Adriana Zapisek

L.M.A.

Fotos: A. Zapisek

    Madrid, 11 de abril de 2021.- El Ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, inauguró la edición especial de la feria Estampa el pasado jueves 8 de abril, en IFEMA, que se ha clausurado hoy domingo 11 de abril. 

El evento que contó con la participación de Adriana Moscoso del Prado, Directora General de Industrias Culturales, Propiedad Intelectual y Cooperación del Ministerio de Cultura y Deporte; Daniel Martínez, Viceconsejero de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid; Andrea Levy, delegada del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, y Eduardo López-Puertas, director general de IFEMA.

    Estampa 2021 ha contado con la participación presencial de 70 galerías de arte contemporáneo, con propuestas de alrededor 1.000 artistas, lo que permitió mostrar una panorámica de la actualidad de mercado del arte en España. Junto al Programa General se presentó la sección comisariada `Diálogos Generacionales`, con una selección realizada por Alicia Ventura. A ello, se suma el proyecto de Victoria Civera, artista invitada en esta ocasión.

Consciente de la extraordinaria y urgente situación del mercado artístico nacional, y de la necesidad de dinamizar tanto el tejido empresarial como las ventas de arte en nuestro país, Estampa  diseñó una edición que tiene como objetivo recuperar la actividad del galerismo en España, apostando por una edición presencial y garantizando una experiencia de visitas segura y satisfactoria con unos programas específicamente pensados para dar confianza y eficacia a compradores y coleccionistas.

GALERÍAS

De acuerdo con la vocación de la feria de ser el referente del galerismo y el coleccionismo español, conforman el Programa General las principales galerías del país, entre las que cabe mencionar nombres tan destacados como Juana de Aizpuru (Madrid), Moisés Pérez de Albéniz (Madrid), Mayoral (Barcelona), Cayón (Madrid/Menorca/Manila), Max Estrella (Madrid), Aural (Alicante/Madrid), Fernando Pradilla (Madrid), La Caja Negra (México DF/Madrid), José de la Mano (Madrid), ATM (Gijón), Miguel Marcos (Barcelona), Leyendecker (Tenerife), Álvaro Alcázar (Madrid), ArtNueve (Murcia), Rafael Pérez Hernando (Madrid), Espacio Bernal (Madrid) , Espacio Valverde (Madrid), Nordes (Vigo), Twin Gallery (Madrid), F2 (Madrid) o Yusto/Giner e Isolina Arbulu, ambas de Marbella.

     En la sección `Diálogos Generacionales`, reunida por la comisaria Alicia Ventura, participan las galerías Alarcón Criado (Sevilla), Ponce + Robles (Madrid), The Ryder (Madrid), Rosa Santos (Valencia) o T20 (Murcia).

VICTORIA CIVERA. ARTISTA INVITADA

Victoria Civera (Puerto de Sagunto, 1955) ha sido la artista invitada en la edición especial de Estampa, dando así relevo a Daniel Canogar, creador invitado en la edición anterior. Civera comenzó su actividad en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde experimentó con la fotografía, el fotomontaje y el Happening. Más tarde, toma la pintura como centro de su producción artística, hasta su llegada a Nueva York en 1987, con su marido Juan Uslé, con quien trabaja en otras disciplinas, y donde sus planteamientos experimentan importantes cambios creativos. La pieza Aviador Sibila de Victoria Civera pensada para Estampa, consiste en una escultura de gran formato que la artista ha instalado en la feria.

PROGRAMA COLECCIONA

    Con la colaboración del Ministerio de Cultura y Deporte, y la Fundación Banco Santander, el Programa COLECCIONA de Estampa evolucionó en esta ocasión para presentar en la feria el documental Coleccionar. La creación de un mundo propio. Un encuentro con los valores más recónditos y esenciales del acto de coleccionar arte contemporáneo hoy en nuestro país mediante la participación de coleccionistas y artistas activos hoy en España

    Seis coleccionistas -Francisco Cantos Baquedano, Candela A. Soldevilla, Luis Caballero, Rosa Clemente,  Juan Manuel Sánchez García y Borja Fernández Cobaleda- abrieron el mundo de sus colecciones junto a cinco artistas elegidos por ellos -Kiko Pérez, Santiago Giralda, Linarejos Moreno, Eugenio Ampudia y Jacobo Castellano-, con quienes ponen en contraste los valores esenciales resultantes del diálogo e intercambio continuo de sus obras en sus colecciones y cuyos beneficios emocionales e intelectuales supera con creces a cualquier otro.

PREMIOS

    La feria, como en anteriores ediciones, ha entregado diferentes premios durante su celebración: el premio Comunidad de Madrid/Estampa, los premios DKV, el Premio del Museo del Grabado Español Contemporáneo y el Premio Cervezas Alhambra. A estos se suman galardones de colecciones privadas entre los que se encuentran: los premios Colección Navacerrada, Colección Kells, el premio Campocerrado, el premio Colección Casa de Indias, el premio Colección Candela A. Soldevilla, y el premio al Mejor Stand ESTAMPA 2021.

    Lástima que la escultura de la entrada a la feria, fuera común obvia y sin gracia. Si se buscaba lo llamativo, solo consiguió el rechazo total.

  
Adriana Zapisek y el galerista Pedro Luis Requena

Entrada a Estampa 2021


Galerista Raquel Ponce y Julia Sáez-Angulo

Julia Sáez-Angulo en el stand de Álvaro Alcázar

Adriana Zapisek y Julia Sáez-Angulo ante una escultura de Villarreal

Grupo de críticos de arte
Ana margarita en Requenart