viernes, 13 de abril de 2012

Miquel Mir y Mariano Santamaría escriben “La otra memoria histórica”



“La otra memoria histórica”

Miquel Mir/ Mariano Santamaría

Editorial Nowtilus (203 pags)

Madrid, 2011



Julia Sáez-Angulo



No podía ser menos. Con la agitación social unilateral y sectaria de la Guerra Civil por parte del gobierno de Rodríguez Zapatero, rompiendo el pacto tácito de no agresión sobre el tema, surgida con la Constitución y en la Transición de 1978, las respuestas de crímenes, muertes y asesinatos del otro bando no se han hecho esperar. Miquel Mir y Mariano Santamaría escriben “La otra memoria histórica” para dar cuenta de ello.

Los apartados del libro hablan de: Los asesinatos en Barcelona de 1936; El “Tesoro de guerra” de la República; EL Genocidio de Paracuellos de Jarama (Madrid); la fosa de la Mina de Camuñas (Toledo), y Los asesiatos del Círculo Ecuestre de Barcelona.

Un libro interesante y documental, con hechos que hablan con fechas y datos, un libro, pese a todo, incompleto pues no incluye episodios como el de los trenes de Carabanchel con presos que llegaban del sur a Madrid para ser ejecutados (merecería otro libro) y otros sucesos más, aunque la voluntad de los autores no era la de ser exhaustivos.

Las guerras civiles hay que manejarlas con cuidado porque enseguida se convierten en armas arrojadizas y fracturan una sociedad como ha ocurrido en España durante y en los tiempos de reaparición de las heridas. La Historia y la memoria están par recordar pero no de manera unilateral y sesgada, atribuyendo certificados de bondad o de inocencia donde no existen. Los rancio-políticos hacen mucho daño a los pueblos con sus juegos de aprendiz de brujos.

“La otra memoria histórica” es una investigación sobre la persecución y muerte de católicos y conservadores (empresarios, médicos, abogados, comerciantes, militares, religiosos y otros) por parte de la violencia que desencadenó el Frente Popular, con un pretexto, para ellos justificable, de anticlericalismo, es decir de exclusión de ciudadanos que no piensen como ellos. El anticlericalismo todavía permanece como se ha visto en las zafias declaraciones de los dirigentes sindicales subvencionados en la última huelga general.

El holocausto de cristianos y abolición de sus instituciones fue una realidad desde la misma Constitución Republicana que en su artículo séptimo abolió a los jesuitas. Fue por tanto un holocausto europeo contra los creyentes cristianos de obediencia al Papa de Roma. Los sistemas totalitarios, como hoy sucede en China, siempre han gustado de iglesias nacionales para manejarlas a su gusto con distintas espitas.

Saqueo, saña y crueldad

El saqueo, por supuesto, siguió al holocausto. No falla. Aunque lo más triste son las cincuenta y cinco mil víctimas que fueron auténticos corderos llevados al matadero, sin la más leve culpa de nada. Algunos figuran hoy en los altares del cristianismo. Uno de los autores, Mariano Santamaría (Santander, 1935) es precisamente miembro de la Orden marista y ha realizado una profunda investigación en fuentes cercanas.

La saña y crueldad de las matanzas que se narran en este libro da cuenta de ese odio larvado que todavía conservan algunos partidos o facciones políticas, convencidos de sus “superioridad moral” para aplicar la discordia y el exterminio. Fuentes y testimonios de estos casos de muerte terrible contra ciudadanos españoles.

El libro ofrece una nomenclatura de las personas asesinadas y fotos elocuentes de lo que entonces sucedía.


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