lunes, 3 de agosto de 2015

Francisco M. Pastor Garrigues, historiador experto en la relaciones España-Marruecos

         

Profesor Francisco M. Pastor, historiador



Julia Sáez-Angulo

04.08.2015.- El historiador Francisco Manuel Pastor Arregui (Valencia, 1960) es experto en las relaciones España-Marruecos y ha publicado una amplia bibliografía al respecto que publicamos al final de su entrevista. En el mes de junio último participó en los Encuentro universitario de Beni Gorfet (Marruecos) sobre su especialidad, dirigido por el profesor de la UNED, Víctor Morales Lezcano

1.   ¿Cómo nació su vocación de historiador?
Puede decirse que la historia es como mi espina dorsal, como mi columna vertebral,  algo inherente a mi ego, parte de la estructura de mi personalidad.  Ha sido así desde siempre. Es imposible imaginarme sin la condición de interesado por la historia. Es algo  que me viene de familia,  porque ya mi padre  -que era como dice  Bertolt Brecht en una de sus pequeñas obras, un obrero que leía- poseía  una digna biblioteca  sobre el particular,  sobre todo novela histórica, de Fenimore Cooper  ambientada  en la Guerra de los 7  Años,  de la baronesa  de Orcy sobre el trasfondo de la Revolución Francesa, muchas novelas de Julio Verne que transcurren en el contexto  del hecho imperialista, obras sobre la colonización del Far West,  novelas históricas de Vicente Blasco Ibáñez, del que era un devoto, etc.
Cuando yo era estudiante, no estaba muy entregado a una vida como más activa,  hacía deporte, sí, pero poco a poco me fui volviendo a la vida  contemplativa y orientándome a la investigación,  concretamente a la investigación histórica, que era mi especialidad. Mi padre había sido militante proletario, y yo heredé su afición a los temas sociales, a centrarme en el principal objetivo de la Historia: las sociedades humanas en movimiento, en evolución. No estudiar al hombre, sino a los hombres. Las sociedades humanas, pero en el tiempo, localizadas espacial y temporalmente. Adquirir el hábito de analizar las estructuras económicas y sociales y obviamente, la lucha de clases.

2.   ¿Por qué la especialidad en Marruecos respecto a España?
Me llevó a centrarme en el estudio de las relaciones hispano-marroquíes, el intento de indagar en torno a una cuestión: ¿por qué el factor Marruecos marcó tanto y de manera tan determinante la dinámica  interna de la Historia española?, ¿por qué fue capaz de derribar el sólido edificio, el entramado complejo, es decir el régimen restauracionista que tan eficazmente había diseñado Cánovas del Castillo durante el reinado de Alfonso XII, y que tenía unas condiciones no sólo de estabilidad, sino que siguiendo a algunos autores, podría haberse mutado –por lógica interna, por desarrollo, etc- en un régimen democrático, parangonable a los propios de la Europa Occidental?. ¿ Por qué los gobernantes restauracionistas, al leer el devenir impuesto por el fenómeno imperialista, en el marco de un complejo mundo cambiante y en efervescencia cual es el de la Europa de comienzos del siglo XX, entienden que la conquista imperial de Marruecos se plantea como una muestra de la vitalidad existencial de España, un signo de identidad europea, es decir algo que planteaba a los países del Viejo Continente, si querían ser respetados, la necesidad de demostrar su poderío económico y militar, volcándolo a la conquista de nuevos imperios?. En la Europa de comienzos del XX, una nación no es una potencia, como Dios manda, sino tiene un Imperio.

3.   ¿Qué investigaciones en este campo ha hecho hasta ahora? ¿Cuál fue su tesis doctoral?
En torno al verano de 1997 y hasta el año 2002, me centré en investigar la complicada trama de problemas, con que los diversos gabinetes de la Restauración tuvieron que enfrentarse en un momento en que el Sultanato de Marruecos, acosado por las potencias europeas, disfrutaba de sus últimos hálitos de vida independiente, a finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX. Es una época llena de contradicciones, difícil de entender, puesto que el gobierno de Madrid tenía que enfrentarse a situaciones caóticas: le urgía el apoyo de la III República francesa para solventar los litigios coloniales en Cuba y Filipinas, a la vez que tenía que hacer algo ante las asechanzas galas en el Rif y en los territorios del Sur marroquí: o claudicar ante estas últimas o sacar partido de ellas.
Mi tesis doctoral finalmente se tituló España y la apertura de la cuestión marroquí (1897-1904); me resultó muy difícil redactarla, y es evidente que quizás me faltó –en cierto sentido- la calma, el tiempo y la paciencia necesarios como para haber profundizado aún más en la investigación de este lapso cronológico, y haber captado, aprehendido, y asimilado más información. Y luego por supuesto, para analizarla.

Descolonización del Sultanato

4.   ¿Cuál es la zona más oscura de la historia de Marruecos y España?
Cuando en el año 2004 redacté las conclusiones de mi tesis doctoral, presuntuosamente dejé establecido que el período más oscuro de las relaciones hispano-marroquíes era el objeto de mi tesis doctoral. En la lectura del trabajo, uno de los miembros del tribunal me supo corregir...y posteriormente he reflexionado mucho sobre la seriedad de esa aseveración.
Por tanto, hoy entreveo que quizás la zona más oscura sea la atinente al período posterior a la II Guerra Mundial, cómo  reaccionan los sucesivos gobiernos de Franco ante el reto legítimo planteado por los marroquíes en torno a su independencia, la descolonización del Sultanato, ocupado militarmente por Francia y España, los enfrentamientos del 57-58 con el Ejército de Liberación en la llamada guerra de Ifni-Sáhara- , la ulterior descolonización del Sáhara Occidental.



5.   ¿Qué personajes de la historia referida le resultan más atractivos y por qué?
Bueno, yo jamás he  creído en los grandes personajes históricos. Entiendo que los Colón, los Bonaparte, etc. lo que hacen es canalizar, o servir de catalizadores de inquietudes sociales que permanecen a lo largo del proceso de existencia de una sociedad. En la época de la Facultad, me interesaba mucho –con todo- la personalidad de Maximilien Robespierre, los estudios de Mathiez en que casi establece la dictadura jacobina como la primera dictadura del proletariado, una idea por otra parte rechazada por marxistas como Soboul. Es interesante  ver como Robespierre, un pequeño burgués auspicia medidas económico-sociales claramente anti-capitalistas y en la dictadura jacobina se ven características claramente colectivistas. Como alguien que propicia un régimen democrático-radical en el siglo XVIII, aunque no realice expropiación de los medios de producción, Robespierre es un personaje de interés inagotable.
Me interesa mucho también Ilich Ulianov, el de las Tesis de Abril de 1917. Es un personaje que aún habiendo vivido, por razón de las circunstancias, lejos de Rusia durante largos años, era el que mejor comprendía a su pueblo dentro del grupo de los bolcheviques. Y además un intelectual de primer orden, junto a Rosa Luxemburgo, en la II Internacional.
En lo tocante a la Historia de Marruecos, dos personajes. Mawlay Hassan I como estructurador de un Estado fuerte, ante el ataque incesante de las potencias coloniales a finales del siglo XIX y, por supuesto el Sultán Mohammed Ibn Yussef, es decir el luego rey Mohammed V. ¿Por qué Mohammed V?. Sabe leer correctamente las esperanzas que han abierto las promesas que han hecho los países que iban a resultar vencedores en la lucha contra el fascismo, en 1941,  en la Carta del Atlántico, en un programa en que nos garantizaban a todos los habitantes del planeta, entre otras cosas, el derecho que tienen todos los pueblos a escoger la forma de gobierno bajo la cual quieren vivir y una paz que había de proporcionar a todos los hombres de todos los países una existencia libre, sin miedo ni pobreza. Una existencia donde no existirían las colonias, y donde los pueblos serían libres.

6.   ¿Dónde se encuentran las fuentes?
El verdadero caladero donde hay que pescar documentación sobre las relaciones hispano-marroquíes contemporáneas es el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares. De forma complementaria, para determinadas épocas históricas es obligatoria la visita al Archivo de la Real Academia de la Historia, sito en la calle León de Madrid, esquina con Huertas. Allí se encuentran los fondos del conde de Benomar, el máximo experto del régimen de la Restauración –en su primera etapa- sobre Relaciones Internacionales y sobre el acoso colonial español a Marruecos. Encuentro imprescindible también la visita al Servicio Histórico Militar de Madrid –actual Instituto de Cultura Militar de Madrid-, con unos fondos riquísimos para el estudio de las relaciones de Ceuta, Melilla, Alhucemas y el campo marroquí circundante. A los historiadores noveles les recomendaría también visitar el Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores en el palacio de Santa Cruz, al lado de la plaza Mayor. Otros repositorios a visitar pueden ser la Biblioteca Nacional, con paciencia, para rastrear concienzudamente sus fondos, el Servicio Geográfico del Ejército, el Archivo de la Presidencia del Gobierno (Madrid), y dentro de los archivos privados, el de la Fundación Maura, junto al Retiro. Los nombrados son los fundamentales para el conocimiento de las relaciones hispano-magrebíes y en general de la proyección internacional de la España contemporánea.
Fuera de España, si es posible conseguirse una beca para la realización del doctorado, que te financie la estancia en el extranjero, encuentro inexcusables las visitas al Public  Record Office de Londres y al Quai d´Orsay, en París.

Pérdida del doctor Julio Salom

7.   ¿Las universidades de Levante y Andalucía se dedican más a los países del norte de África?
Por partes; de entrada la respuesta va a ser no. En Valencia, tras la desgraciada pérdida del doctor Julio Salom –el mejor conocedor junto con Javier Rubio, del entramado de las relaciones hispano-marroquíes en el siglo XIX-, aquí en la Universidad de Valencia lo que tenemos es un erial. Nada. Casi nada. Los profesores e investigadores se ocupan más del campo de la Historia Social y la Historia Económica. De hecho, la revista universitaria de más prestigio que hoy se edita en el distrito universitario de Valencia, se llama justamente Historia Social. Ahora bien,  desde hace unos pocos años sí que está  surgiendo en Valencia un grupo pequeño de jóvenes investigadores centrado en el ámbito de las relaciones hispano-marroquíes en la época franquista, la descolonización, etc.
Si nos vamos a Barcelona, las cosas cambian. Es justo lo contrario a Valencia. Allí se ha formado un potente núcleo de investigadores en torno a dos magníficos profesores, Martín Corrales y Antoni Segura.
En Andalucía, el panorama es mucho más dinámico que en Valencia. De la Universidad de Sevilla están surgiendo figuras muy jóvenes –Carolina García Sanz, etc- que entiendo son ya puntos de referencia muy distinguidos.
En todo caso, la preeminencia en lo tocante a los estudios sobre el Norte de África sigue teniéndola Madrid, con figuras como Cristóbal Robles, Morales Lezcano, Fernando García Sanz, Javier Rubio, Rosario de la Torre, María Rosa de Madariaga, Juan Pando Despierto. Destacaría una joven investigadora, María del Carmen González Velilla, la descubridora de un acontecimiento coyuntural no registrado –hasta ella- en los estudios sobre Marruecos hechos en la Universidad española: cómo el gobierno liberal de Sagasta de 1902 quiso firmar en noviembre  de ese año, un tratado de reparto de Marruecos con Francia. Cualquiera de estos autores tiene análisis muy sólidos.

8.   ¿Qué tesis doctorales interesantes se han publicado en la Universidad española?
Para empezar, citar la última personalidad que he nombrado, María del Carmen González Velilla, cuyos estudios encuentro hay que rescatar de forma urgente. La tesis doctoral de Gonzalo Terreros, una muy inteligente reflexión, desglose, análisis, interpretación de la evolución de la personalidad de Maura en la cuestión marroquí. El trabajo ha sido recientemente editado con el título de Las guerras de Marruecos. La política de Maura. Me ha interesado también mucho la tesis de Ana Torres sobre la guerra de las arenas que libran Marruecos y Argelia, por el control de Tinduf, en el momento posterior al acceso de su independencia. Por otra parte, si hay un investigador serio, completo, reflexivo, que no escribe al azar nunca, es un perfecto dominador de los temas que trata, es Jesús Martínez Milán. Es el mejor conocedor que tiene la Universidad española  actualmente tanto sobre la colonización de la Saguia al- Hamra y Río de Oro, como sobre su descolonización. Su tesis doctoral es España en el Sahara Occidental y en la zona sur del Protectorado en Marruecos, 1885-1945.
9.   ¿Se publica en España bibliografía importante o hay que ir fuera?
En España sí que se están editando libros muy interesantes sobre las relaciones hispano-marroquíes en el ámbito de los últimos veinte años. Me interesan particularmente todas las obras de Cristóbal Robles, esa forma que tiene de trabajar en sus libros, es una fórmula muy interesante, en que pasa siempre de lo particular a lo general, en un análisis muy detallado.
De Martínez Milán, siempre uno se va a quedar parco en elogios. Leyéndolo me vienen a la cabeza aquellas líneas  del escritor miliciano, Leonardo Sciascia en que decía que Sicilia era la metáfora del mundo contemporáneo. Parodiándolo yo diría que, para mí, los brillantes análisis de Martínez Milán, sobre la colonización española del Sáhara son una metáfora del hecho imperial español en la época contemporánea, es decir que a través del Sáhara, podemos descubrir muchas cosas del colonialismo español en África, es decir en Marruecos y en Guinea. No voy a compararlo con Flaubert, pero pienso que su método de coger a una burguesita  normanda, madame Bovary y procurar ver la Humanidad a través de esa mujer, es un poco el método de ese historiador que es J. Martínez Milán, y lo que debía ser el método del historiador en general, que debe buscar, indagando en comunidades reducidas o más grandes, lo que son los hombres.
El libro de Ana Torres sobre la guerra de las arenas editado en Bellaterra lo encuentro imprescindible.
Lo que sí que es cierto es que también hay que ir fuera de España para encontrar libros recomendables a nuestros alumnos de Universidad, nuestros futuros investigadores y doctorandos sobre el Marruecos contemporáneo. Los autores españoles que periódicamente realizan aportaciones muy serias son Morales Lezcano y sobre todo, María Rosa de Madariaga. Son autores siempre muy bien documentados, perfeccionistas, muy cuidadosos en los detalles cuando publican, y que refrendan siempre lo que redactan con ese perenne estigma de calidad.
Fuera de Morales y Madariaga, nos tenemos que ir a Universidades como Yale, Harvard o las diversas universidades californianas para encontrar aportaciones muy sólidas, muy trabadas, muy bien estructuradas.

10.               ¿Qué libros recomendaría al respecto?
Dentro de la historiografía norteamericana, evidentemente cualquiera de los libros y artículos de Edmund Burke III. Es un profesor universitario que se mueve como pez en el agua en los entresijos de lo que fue el socavamiento, derrumbamiento del Marruecos independiente ante los ataques imperialistas europeos. A la par conoce perfectamente, hasta el más nimio detalle las características estructuras de la sociedad marroquí en ese momento histórico de la transición del XIX al XX.
En segundo lugar, los libros de C. Richard Pennell sobre Ibn Abd el- Krim, el Estado rifeño, su guerra contra las potencias coloniales (alguno de estos textos ha sido traducido al castellano).
Y por último de Susan Gibson Millar, A History of Modern Morocco, 1830-20900. Nueva Cork, Cambridge University Press, 2013.

11.               ¿Qué temas concretos le interesan u ocupan ahora?
Pues uno que justamente era el núcleo central sobre el que pivotaba uno de los proyectos de investigación del CSIC español: 1887 y cómo este año es crucial para la independencia de Marruecos, un año intensísimo, con la entrada de España en los sistemas bismarckianos, a través del pacto mediterráneo con Italia, de la activa política del ministro Moret en Marruecos, el intento de ocupación del islote marroquí de Leila, los intentos del gobierno Sagasta de ingresar en la Triple Alianza, la guerra de espías que libra la inteligencia española con la francesa por el control del territorio del Sus.

12-¿Qué pretende transmitir en su docencia sobre este campo de España-Marruecos?
En primer lugar, yo jamás empleo el término ·moro en clase, y lo categorizo como una expresión racista, de connotaciones peyorativas Les expreso que los miles de inmigrantes marroquíes que tenemos en Valencia tienen su legítimo derecho a quedarse aquí y a estar aquí, en estricta aplicación de la carta  de los Derechos Humanos, auspiciada por la ONU, y de ese concepto que es la libertad de movimientos.
En segundo lugar, que es difícil de asimilar el hecho de que fuimos un país colonizador, que drenó los recursos económicos y humanos de Marruecos, que les aplicamos una guerra salvaje para dominarlos, donde no faltaron gases ni bombardeos químicos, y que lo mejor que tenemos que hacer para superar eso es el diálogo sobre los problemas post-coloniales que subsisten, con Marruecos.


Biografía del profesor Francisco M. Pastor Garrigues

Libros:
España y la apertura de la cuestión marroquí, 1897-1904. Valencia, Universidad de Valencia, 2007. (Edición en CD-Rom).
El non-nato tratado Hispano-Francés de 1902 de reparto de Marruecos en el contexto de las pugnas imperialistas de la época. Madrid, Comisión Española de Historia de las Relaciones Internacionales, 2008.
A las puertas del Protectorado. Las negociaciones secretas hispano-francesas en torno a Marruecos (1901-1904). Sevilla, Universidad de Sevilla, 2013.

Artículos:

Una decena  de artículos en las revistas Hespéris-Tamuda, Anales de Historia Contemporánea, Migraciones & Exilios, Awrâq,  Letras de Deusto, Pasado y Memoria, Revista de Occidente, Melanges de la Casa de Velázquez, publicados entre 1998 y 2013, todos ellos sobre la imbricación de España en el acoso imperialista a Marruecos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En lugar de ser un experto en asuntos Epaña-Marruecos podria serlo en el campo de la enseñanza, ya que a causa de su deficit empatico con el alumnado, éste no posee los conocimientos adecuados para PAU.
Podria investigar mas en campos como la didactica, la capacidad de transmitir informacion, y sobre todo la empatía con el alumnado.

Anónimo dijo...



Fe de erratas.

Cuando se habla de Leonardo Sciascia, en lugar de decir "escritor miliciano", debe decir -obviamente-
escritor "siciliano".


Recuerdos, Laura.

F.M. Pastor