martes, 21 de marzo de 2017

Primavera 2017 en Madrid. Naturaleza, Deporte y Poesía




"Endrino y mimosa" (Foto Juan Moral)


"Corredor en primavera" (2017) Foto Maite Echevarría


POESÍA

Paisaje

Mío es tu paisaje, 
mío el incesante chasqueo de la lluvia,
el lánguido sol de la mañana,
el vaivén gris de las nubes,
el cielo violeta y el brillo
de la primera estrella a media tarde,
la luna blanca fría, salpicada 
de barro en cualquier charco,
los copos de nieve que irradian 
toda la añoranza infantil,
la tierra nevada
que cubre como un velo 
la esperanza y la memoria.
Invierno,
mía toda tu belleza.



Verano

Alegre, bajo un sombrero,
recorres en bicicleta la geografía 
de los sueños de evasión, 
que huelen a sal y corren libres
al encuentro de aventuras, 
que den rienda suelta a los pájaros 
escalen el monte, crucen el río,
oteen el horizonte en un velero 
y beban agua de lluvia,
estrechen la mano del amigo 
en una plaza y, al filo de la madrugada,
escuchen el eco de una habanera,
encuentren un amor inexplicable 
bailando en la verbena
y algún espejismo en la arena
caliente de una playa

Pasajeros de días fugaces 
que desaparecen en un soplo 
de nostalgia y despedidas 
con el primer viento
de hojas volanderas

Juana María Herce

 *****

Despertar 

Entre ecos no sonoros y llantos
aforados, hay duelos confrontados
y besos no amados ni deseados
y una razón para seguir creyendo.
Si por creer perdiera la razón
y a mi alma, la espalda regalara,
qué desnuda por la vida penaba
y mis principios deshechos con sarna.
Sea esta mi guerra onírica,
sea o no sea, real o soñada
entraré de nuevo en mí, sin permiso.
Libraré los duelos más recordados
en soledad, y al acordarme de ti
curaré las heridas otra vez.


Mi Buen Amigo 

Vetusto compañero de mil arras
cuando no te ahoga, te da cobijo
si lloras, con desdén huye prolijo
y si le adoras, pronto suelta amarras.
Fiel seguidor de lujos son sus barras
cuanto más le deseas, más canijo
si le cuidas, te acoge como a un hijo
y si le olvidas, te hunde entre sus garras.
Te llena los bolsillos, con salero
y una frágil sensación arrogante,
`¡poderoso caballero!´ altanero
es tu compañía en cada instante.
Mas no te olvides mi buen compañero
quién de los dos actuaba de amante.


Javi Altieri