domingo, 11 de abril de 2010

Paul Valery, poeta francés estudiado en la Fundación Juan March



L.M.A.


La Fundación Juan March en Madrid ha llevado a cabo una serie de conferencias sobre el poeta francés Paul Valery. Monique Allain-Castrillo, autora de "Paul Valéry y el mundo hispánico "(1995), ha sido la responsable de la edición española de La joven Parca/ El cementerio marino (1999) y co-directora de los Cahiers del escritor francés. El título del curso ha sido "Paul Valéry: su vida, su obra, su tiempo".

Último de los grandes poetas simbolistas franceses, Paul Valéry tuvo una vida aparentemente burguesa en un mundo convulso, sacudido por tres guerras: 1870-71, cuando nació; 1914-18, época en que escribe sus mejores versos; y 1939-45, año éste de su muerte, coronada por un funeral de Estado, decretado por el general De Gaulle, primeras “exequias nacionales” poéticas desde Victor Hugo. Siempre pensó que su vida hubiera podido ser “otra”, pero, afortunadamente para nosotros, fue la de la “poesía pura”. “Hombre dionisiaco”, en opinión de Moreno Villa y “lugar geométrico de todas las contradicciones”, según confesión propia, su “obstinado rigor” intelectual (de raíz, en buena parte, ignaciana y juancruciana) le condujo a apasionarse por la “mística” científica de su tiempo, de Poincaré a Einstein, inspirándose en el electromagnetismo y en la termodinámica como modelos del funcionamiento mental. Miembro de la Real Academia Francesa y poeta oficial d la Tercera República francesa, presidió el organismo cultural, anterior a la UNESCO, de la Sociedad de Naciones de Ginebra.


Ego scriptor

Valéry fue uno de los pocos grandes líricos franceses del sur del Loira. Escéptico en todo, en la vida como en el lenguaje, prefirió siempre las nociones de variable y función a las de causalidad y finalidad. Desconfiaba de la literatura, pero nos ha legado obras maestras de las cuales T. S. Eliot y R. M. Rilke destacaron dos cumbres poéticas, La joven Parca (en alejandrinos) y El cementerio marino (decasilábico), la primera con protagonista femenina como El cántico espiritual de San Juan de la Cruz (probable chispa de la cristalización de esta gran creación valeriana de 1917), y el segundo, con protagonista masculino, “Grundtext der moderne Lyrik”, según la crítica alemana, “beatus ille”, catecismo”, “Biblia”, “influencia deslumbradora”, según la hispánica, avalada por cerca de 50 traducciones al castellano y unas diez al catalán: dos poemas universales, no de amor, sino del despertar de la consciencia a la condición humana y a la construcción del arte en su hacer.

La publicación (1957-1961) de los 29 tomos (27.000 páginas) de los Cahiers de Valéry, especie de Ejercicios espirituales bajo forma abierta frente a la cerrada de los grandes poemas, actualmente en fase de reedición crítica por un equipo de especialistas multinacional, ha cambiado radicalmente y completado el perfil del autor de Monsieur Teste, Charmes y Variété

.

Esperanza Aguirre presenta el Festival de Teatro de Primavera


L.M.A.


La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre,

presentó hoy la edición XXVII del Festival de Otoño, que este año pasa a

celebrarse en primavera, concretamente del 12 de mayo al 6 de junio.

Esta cita internacional con las artes escénicas cambia de estación, pero

no de filosofía, según señaló Aguirre, que subrayó la calidad, la actualidad

y la universalidad que volverán a caracterizar la nueva edición.

“El Festival de Otoño, que alcanza con ésta su vigésimo séptima

edición, se ha convertido a lo largo de toda su trayectoria en el

acontecimiento cultural más señalado de cuantos se celebran cada año en

Madrid”, dijo la presidenta madrileña, y añadió que “es precisamente esta

excelencia, reconocida unánimemente, la que nos ha llevado a modificar

sus fechas y a trasladar –al menos en nuestros escenarios- el otoño a la

primavera”.


Además, subrayó que Madrid se ha consolidado ya como la gran

capital nacional del teatro y que la cartelera ofrece posibilidades para

todos los públicos y todos los gustos, y lo hace muy especialmente

durante el otoño, cuando arranca cada nueva temporada.

La presidenta avanzó los detalles de una programación repleta de

grandes estrellas en la que también tienen cabida figuras emergentes y

renovadoras del panorama actual durante un acto en el que estuvo

acompañada por el vicepresidente y consejero de Cultura y Deporte,

Ignacio González, y el director artístico del festival, Ariel Goldenberg.


El XXVII Festival de Otoño en primavera ofrecerá 31 espectáculos

de teatro, danza, música y circo contemporáneo, que se desarrollarán en

diez espacios de la capital y tres de sendos municipios (Alcalá de

Henares, La Cabrera y San Lorenzo de El Escorial). De estas

producciones, 24 son internacionales y proceden de once países: dos de

Alemania, tres de Argentina, uno de Australia, dos de Bélgica, uno de

China, uno de Estados Unidos/Nueva Zelanda, uno de Finlandia, siete de

Francia, dos de Italia, tres de Reino Unido y uno de Reino

Unido/Austria/Alemania. Los otros siete montajes son nacionales, de

compañías procedentes de Andalucía (3), Asturias (1), Cataluña (1) y la

Comunidad de Madrid (2).


Humor francés para la inauguración


La inauguración de este XXVII Festival de Otoño en primavera correrá a

cargo de una de las parejas cómicas más famosas de Francia. Jérôme

Dechamps y Macha Makeieff estrenarán en los Teatros del Canal de la

Comunidad de Madrid, Salle des fêtes, una pieza llena de humor, con una

particular imaginería visual y sonora.



Durante la primera semana del festival también se podrá disfrutar

con el gran gurú del teatro, Peter Brook, que estrenará en España 11 and

12, una obra trágica y despiadadamente cómica. En este montaje, Brook

cuenta con un elenco en el que africanos, europeos, americanos y

asiáticos se suben juntos al escenario para contar la historia del hombre

extraordinario que fue Tierno Bokar.


Siguiendo en el apartado teatral, destaca la presencia de directores

como Daniel Veronese, que estrena Del maravilloso mundo de los

animales: Los Corderos, una pieza que juega con la confusión pero que

inunda de emociones; y Rodrigo García con Muerte y reencarnación en un

cowboy, un espectáculo corrosivo y de marcado acento propio. Otros de

los grandes de la escena presentes en el XXVII Festival de Otoño en

primavera serán Emilio García Wehbi, Patrice Thibaud, Deborah Warner,

DeclanDonnellan, Mariano Pensotti y Luc Bondy.


Danza, música y circo contemporáneo


En el apartado de danza destaca la presencia de Philippe Decouflé con el

espectáculo Coeurs croisés, que ha sido calificado de music hall

desenfrenado que se consagra al placentero ejercicio del striptease con

humor y gracia. Por otro lado, Rocío Molina une su talento al de Carlos

Marquerie para la creación de Cuando las piedras vuelen, un montaje de

flamenco que desborda fuerza visual y potencia estética.


La danza se mezcla con el teatro y con la música en 32 rue

Vandenbranden, donde la frontera entre lo real y lo imaginado se difumina

mientras la música contribuye a crear una atmósfera inquietante y

melancólica característica de la compañía Peeping Tom. Y Sidi Larbi

Cherkaoui y Damien Jalet se unen al artista británico Antony Gormley para

crear Babel (words), un trabajo de danza que explora el lenguaje y su

relación con los términos nacionalidad, identidad y religión.


Otro de los platos fuertes del festival es el circo contemporáneo.

Victoria Chaplin ha creado con su pareja, el actor Jean-Baptiste Thierrée,

espectáculos llenos de magia y poesía visual como Le cirque invisible y Le

cirque imaginaire. En esta ocasión, junto a su hija Aurélia Thierrée,

estrena en Madrid El oratorio de Aurélia, una fantasía de delicada

extravagancia que recuerda los paisajes quiméricos de sus anteriores

trabajos.


La música estará presente en este XXVII Festival de Otoño en

primavera a través de Ute Lemper y Mario Gas que, juntos, nos adentrarán

en un viaje a través de la poesía de Charles Bukowski. También The Ruby

Suns, un grupo de Nueva Zelanda establecido en Seattle, pondrá un toque

de psicodelia y música étnica, y desde Berlín nos visitará la imaginación y

profundidad poética de Konstantin Gropper

Mallorca, lugares de memoria literaria y artística




Julia Sáez-Angulo


La isla de Mallorca y en especial su capital, Palma, está llena de lugares con evocación histórica, literaria y artística. Desde la tumba del gran filósofo y santo medieval Ramón Llull, en la enorme iglesia de San Francisco de Palma, hasta la casa del escritor Llorenç Villalonga, autor de la novela “Bearn”, en el Casal Sabater de la localidad de Benissalem.

Palma de Mallorca ofrece tres esculturas de tres importantes figuras de la isla para la historia de la humanidad: la de Ramón Llull, no lejos de la catedral y la de Fray Junípero Serra junto a un indio, a la salida de la iglesia de san Francisco. No olvidemos que este fraile es el único español reconocido por el Congreso de los Estados Unidos, como uno de los padres civilizadores de la patria americana USA. Fray Junípero evangelizó California y es figura indiscutible en aquella tierra.

Por último cabe destacar la estatua de Cresques Helias, el judío mallorquín, que dejó un trabajo cartográfico de primer orden en Mallorca, decisivo para Cristóbal Colón y el descubrimiento de América. La escultura se encuentra en el Call o barrio judío de Palma en torno a Santa Eulalia.

Para el investigador Juan Oliver Torrents, Cristóbal Colón es un personaje malloquín, pues como buen judío converso, tuvo acceso a la importante cartografía de la isla, que nutrió la Escuela de Sagres en Portugal, escuela que en rigor debiera denominarse “mallorquina”. No olvidemos que el colectivo judío en Mallorca fue muy importante hasta el punto de que la catedral conserva los vestigios más antiguos de ritual de la sinagoga en Europa.

En la localidad de Deià, por otra parte, se muestra como Museo Robert Graves, la Casa Can´Alluny, donde el escritor británico, autor entre otros libros de “La diosa blanca” o “Yo Claudio”, residió desde mediados de los años 40 hasta su fallecimiento en 1985. Manuscritos y objetos personales evocan la vida de este insigne escritor venerado por muchos lectores.

Llorens Villalonga, médico psiquiatra de profesión, narró en su célebre novela “Bearn”, la decadencia de las familias nobles o patricias de Mallorca, es decir del Mediterráneo. El fin de una época de esplendor, que daba paso a otra más democrática y abierta, en paralelo a la novela “El Gatopardo”, que escribió Giuseppe de Lampedussa, sin bien la obra del mallorquín apareció antes a la luz. Ambas novelas han sido llevadas al cine y protagonizadas por célebres actrices como Ángela Molina y Fernando Rey, en el caso de la española y Claudia Cardinale y Burt Lancaster, en el de la italiana.

De la Cartuja de Valdemosa a Calviá


Notoria es la estancia del músico polaco Chopin y la escritora francesa Georges Sand en la Real Cartuja de Valldemosa durante el año 1838-39. El libro de la autora “Un invierno en Mallorca” narra la experiencia en aquel bello paraje entre campesinos que no entendían su modo de vivir, de la misma manera que la escritora gala no manifiesta e su escritura comprensión alguna por los payeses de la localidad.

La buena situación y excelente clima de la isla ha convocado para residir en ella a numerosos artistas que van desde Joan Miró, quien hizo una Fundación con su nombre y el de su esposa en Palma, al croata Kristian Krekovic, que se trasladó a la capital de Mallorca en 1960, después de un intenso recorrido por la cultura latinoamericana y ha creado el museo de pintura de su nombre en la ciudad.

Joaquín Torrens Lladó también fundó poco antes de morir su museo, en una casa señorial mallorquina no lejos de la catedral. Yannik Vu y Ben Jacober, por su parte, han creado su Fundación y museo con sus esculturas, además de su colección particular de pinturas en Alcudia. Mayte Spínola como líder del Grupo por Arte y Cultura, intervino de modo decisivo en la creación del Museo de Arte Contemporáneo, sito en el Ayuntamiento de Calviá, mientras la corporación decida el emplazamiento definitivo.





Alexander Sorokin, pintor ruso, expone su pintura en la Cartuja de Valdemosa

Julia Sáez-Angulo 



     12.04.10 .- Valdemosa. Mallorca.- El pintor ruso Alexande Sorokin ha expuesto en la sala de exposiciones de la Cartuja de Valdemosa (Mallorca) durante la primera quincena del mes de abril. El artista, residente en la citada localidad mallorquina -lugar que concentrado a numerosos artistas a lo largo de su historia-, declara que se siente a gusto en la isla de Mallorca donde estudia Música su hijo, después de haberlo hecho anteriormente en Tenerife, durante ocho años, en Austria y Suiza. 

     “Es bueno para un artista instalar su taller en diferentes lugares porque el espacio siempre motiva nuevas experiencias y temas”, declara Sorokin, que compartía el lugar de la Cartuja junto a la artista igualmente rusa . La pintura de Sorokin recorre diferentes técnicas y soportes. 
       En acrílicos ha presentado obras de gran formato como “Ángeles” o “Barcelona, 1992”, al tiempo que prepara su gran pieza titulada “Caída de la URSS” (1991), sobre un hermoso dibujo/boceto que llevó a cabo en los 80, años de Perestroica en la Unión Soviética, cuando la descomposición de aquel país era una realidad no siempre bien resuelta. 
         “El dibujo sobre esta disolución en mi país lo fui llevando a cabo minuciosamente, con sentimientos profundos y contradictorios; viene a ser como un mapa automático y detallado de mi interpretación sobre aquellos hechos históricos. El resultado ha sido satisfactorio para mí y elogiado por algunos críticos, por lo que quiero llevarlo al gran formato”, explica Sorokin. La tela, ya comenzada mide más de dos metros de largo y el artista confía en logra en ella su obra maestra. El dibujo y el grabado, fundamentalmente la litografía, son otros géneros cultivados por Sorokin, que le permites “la difusión al gran público de mi trabajo”. 
           Entre los temas estampados se encuentran: “El rapto de Europa”, “Barcelona, 1942” (“así veía yo a España en aquella fecha”) o “Energía”, seis personajes/árboles de aire escultórico, que sostienen entre sus manos al sol entre nubes. La pintura de Alexander Sorokin participa del cromatismo inteligente y vivaz de Vasily Kandinsky y el icono encendido. 
            Su dominio del color le lleva a atrevimientos armónicos, tanto en sus abstracciones como en sus composiciones más dibujísticas, en mi opinión, más certeras. Sorokin declara que admira al pintor español Joaquín Sorolla y su sentido de la luz. “A mí también me ha gustado pintar paisajes al aire libre y así lo hice en Austria, sobre lugares de montaña y nieve o sobre granjas de intenso color en Holanda”. 
         La Real Cartuja de Valdemosa es uno de los lugares más emblemáticos de la isla de Mallorca, que cuenta con un Museo de Arte Contemporáneo dentro de sus muros, perteneciente al Ayuntamiento valdemosino. Entre los artistas que cuelgan su obra en los muros se encuentras: Joan Miró, Juli Ramis, Aligi Sasu, Saura, Feito, Max Ernst, Masson y otros (faltan nombres femeninos como es habitual en estos museos). Un soplo de contemporaneidad en medio de la historia de siglos de la cartuja fundada en 1399.

Baños Árabes, Interesante vestigio histórico en Palma de Mallorca




Julia Sáez-Angulo


Es uno de los pocos vestigios históricos árabes de Mallorca: los baños árabes en Palma, la capital e la isla. La mayoría de los historiadores los fechan en el siglo X y son similares a los baños árabes en otras ciudades.

Como se sabe, la cultura arabo-islámica es una buena esponja, en muchas de sus manifestaciones culturales, del pasado romano y visigodo de la península ibérica. La idea de los baños fue tomada del sentido de higiene y placer de los romanos y el arco de herradura de las iglesias y ermitas cristianas de los visigodos, encima de las cuales construyeron la mayoría de sus mezquitas.

Los árabes estuvieron un siglo en la isla de Mallorca después de invadir y obligar a los habitantes a adoptar la religión y el lenguaje islámicos. La antigua Palma romana pasó a denominarse Medina de Mallorca. Fue el rey Jaime II de Aragón el que reconquistó la isla en el siglo XIII e instauró la realeza cristiana en las Balerares.

Los baños árabes son una construcción cuadrada con una cúpula de media naranja, con doce columnas y veinticinco lucernas hoy en su mayoría cerradas. Los capiteles de las columnas son todos diferentes lo que se interpreta como una reutilización de materiales, en este caso de capiteles procedentes de otras construcciones y edificios tanto romanos como islámicos.

Solo queda el caldarium y el tepidarium en una sala con bóveda de cañón, de lo que fueran los baños para hombres donde se arrojaba el agua caliente por las paredes y el suelo, esto provocaba un vaho espeso y total, que penetra en la piel y los cuerpos de los bañistas. Se denomina sistema hipocausto. Se cree que estos baños árabes pertenecían al palacio de un notable de la ciudad.

Los baños árabes de Mallorca se encuentran en un bello recinto junto a un jardín de palmeras, pistosporos, yucas, esparragueras, ciclamen y pensamientos. La sencillez y el silencio del lugar invitan a quedarse en una de las sillas de hierro que el lugar ofrece para tomar el sol junto a la naturaleza ordenada del jardín.

Los sitios de la abstracción latinoamericana en Esbaluard de Palma de Mallorca


Los sitios de la Abstracción Latinoamericana
Museo de Arte Moderno y Contemporaneo Esbaluard
Palma de Mallorca
Del 27 de marzo al 20 de junio







Julia Sáez-Angulo


Se trata de la colección de Ella Fontanals-Cisneros especializada en constructivismo y cinetismo de Latinoamérica. Se expone en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo Esbaluard en Palma de Mallorca. La muestra está comisariaza por Juan Ledesma.

Con este movimiento geométrico, que tiene sus raíces en la Escuela del Sur en Uruguay de Joaquín Torres-García, se trataba de modernizar el arte del continente sur americano, después de unas manifestaciones plásticas figurativas anteriores centradas fundamentalmente en la literatura y la historia.

Argentina, Uruguay, Brasil y Venezuela dio nombres importantes como Julio Le Parc, Horacio Copola en fotografía o Cruz Díez, Jesús Rafael Soto, Helio Oiticica, Leon Ferrari, Mira Schendel, Lygia Clark, Lucio Fontana, Gego, Cesar Paternosto o Lygia Pape.

Un total de 132 obras de 66 artistas, datadas entre 1930 y finales del siglo XX, con especial hincapié en las décadas doradas del arte constructivista y cinético, las de los 50, 60 y 70. A partir de aquí el arte neo-geo se presenta con cierta periodicidad en el panorama artístico.

“Dibujo sin papel” es una sugerente obra de Gego en la que una serie de alambres manipulados y colgado en la pared, dibujan bajo la luz un dibujo de sombras, que trae a la memoria el mito griego del nacimiento de la pintura.

La colección de Ella Fontanals-Cisneros es realmente un gran colección en sentido estricto porque está articulada en torno a una idea central lo que la potencia frente a los conjuntos eclécticos de obras de arte como la cercana de Serra en el Museo Esbaluard.

El arte de Latinoamérica va ganando predicamento como lo demuestran las exposiciones de la colección Davos en Zurich, la mexicana en el Banco Bilbao Vizcaya y ahora la de Esbaluard. Lo importante es que no se haga gueto con este arte.




jueves, 8 de abril de 2010

Convento de Capuchinas, un recinto museístico admirable en Mallorca



Monasterio de la Purísima Concepción
Convento de Capuchinas
c/ Pautxines, 14
07003 Palma de Mallorca
Tel 971 71 80 01






Julia Sáez-Angulo


El monasterio de Capuchinas de Mallorca es uno de los conjuntos conventuales más completo y hermoso, no solo de Mallorca sino de España. Abarca toda una cuadra en la parte antigua de la ciudad y comprende iglesia y sacristías, convento, claustros, huerto, aljibe, pozos, despensas, bodegas, lavadero y planchero, celdas... Y todo ello genuino, sencillo, humilde y puro, como corresponde a religiosas de la orden franciscana, que desean guardar el carisma fundacional de pobreza en este casal conventual. Un recinto valioso y singular por la verdad de su historia viva, que ha merecido ser declarado Bien de Interés Cultural.

Aina Pascual y Jaume Llabrés, historiadores de arte, han llevado a cabo en las Capuchinas de Mallorca una encomiable tarea de investigación, catalogación y estudio de las distintas piezas que alberga el convento, para conocerlas, preservarlas y mostrarlas al público, siguiendo la ascética del recogimiento que requiere el lugar, y clo piden las doce religiosas que residen en él.

Con buena parte de las distintas piezas de arte sacro y devocional, como belenes, imágenes, cuadros de pintura religiosa, cruces, candelabros, palmatorias, tenebrarios o textiles –casullas, albas, cíngulos o amitos- se han creado algunas salas de exposición que hablan de la historia del convento. Junto a ellas, otras, con piezas de artes decorativas, suntuarias o populares de cerámica, cristales, joyas, bordados o cestería, entre otras, que hablan de la vida cotidiana en el convento de Capuchinas a través de los siglos.

Los belenes navideños son una de las tradiciones más cultivadas por esta orden religiosa en Mallorca, que ha dio lugar a una exposición de gran éxito de público titulada “Los Belenes de las Capuchinas”, patrocinada por la Caixa de Baleares. Gabriel Llompart escribió un artículo en el catálogo sobre “El Belén monumental de las Capuchinas”, que se exhibe todos los años en el período de Adviento.

Las religiosas capuchinas llegaron a Palma de Mallorca en 1662. El núcleo fundacional lo formaron religiosas de Zaragoza y Barcelona, entre ellas la noble andaluza Clara María Ponce de León. La advocación del convento fue “La Purísima Concepción”, muy vinculada a la orden capuchina y al carisma franciscano en general, defensor en su día del mismo dogma de fe mariano.
Piezas de América

No olvidemos que una de las tradiciones más singulares de la ciudad de Palma de Mallorca es la de los monumentos o túmulos a la Dormición de la Virgen, asunta a los cielos y que se celebra por todo lo alto el día 15 de agosto. Jaume Llabrés y Aina Pascual llevaron a cabo otra interesante exposición en el convento, del que resta el catálogo científico sobre las fotografías que hizo Jeroni Juan Tous sobre esos túmulos marianos en las iglesias de Palma.

El monasterio de Capuchinas guarda algunas piezas venidas de América en tiempos de la Conquista española, como el precioso Cristo de Terasco (México) o el búcaro de Tonalá, también mexicano, del que ha escrito y conferenciado la experta en cerámica Natacha Seseña. Curiosamente, la última postulante a religiosa en el convento es una mujer joven, hija de argentinos, educada desde niña en Mallorca.

Las necesidades de conservación y restauración de este monasterio es una realidad sucesiva. Aunque cuenta con algunos patrocinios institucionales, siempre son escasos para la consistencia de este histórico recinto espiritual, verdadera joya conventual. Un buen puñado de benefactores, como los tuvo en el pasado, le haría mucha falta. De momento, el fruto económico de las visitas – tres euros por persona- pasa a la comunidad, que vive con la sobriedad que siempre la ha caracterizado. Pero el edificio en sí requiere mayor presupuesto de conservación.

Todo viajero a Mallorca no debe perderse la visita al convento de Capuchinas en un recorrido ameno, que viene a durar una hora y del que saldrá asombrado y edificado por la elocuencia con que pone de manifiesto la austera vivencia de la fe en unas monjas a lo largo de cuatro siglos.

* Más información http://www.capuchinasdemallorca.es/