martes, 21 de febrero de 2012

La “Gioconda de Madrid” se expone en el Museo del Prado antes de ir al Louvre


L.S. (Miembro de AMCA)



Ante una multitudinaria e internacional rueda de prensa, se presentó oficialmente en la Sala 49 del Museo del Prado, la ya conocida como “Gioconda de Madrid” tras la extraordinaria restauración -¿o debemos decir limpieza?- a que fue sometida por Almudena Sánchez restauradora del museo nacional.

Tras eliminar el oxidado barniz que cubría el cuadro A Sánchez descubrió a través de tres minúsculas ventanas que abrió en su fondo negro, un luminoso paisaje azulado y rocoso el cual reveló su parecido con el de la Gioconda del Louvre y similar a los fondos evanescentes que utilizaba Da Vinci, aunque sin la misma calidad pictórica.

La obra estará expuesta hasta el 13 de marzo pues viajará a Paris para ser expuesta a partir del 26 del mismo mes en el Louvre, donde participara en una importante exposición que bajo el título “La última obra maestra de Leonardo da Vinci, Santa Ana” se inaugurará ese día.

Debido a esta exposición el Louvre solicitó hace dos años que esta obra hiciera parte de la misma, por lo que al proceder al estudio para su restauración y limpieza, dio como resultado el importante descubrimiento, de que el cuadro no era una copia posterior del que está en el Louvre (como se creía) sino que fue pintado a la vez caballete, con caballete por un alumno (Salaï o Francesco Melzi) del maestro que lo iba copiando para aprender.

Durante el profundo trabajo de investigación a que fue sometido entre los descubrimientos importantes ya mencionados se vio que la madera utilizada no era roble, sino nogal, lo que nos confirma su origen italiano, por lo cual a partir de hoy, el cuadro estará acompañado de un nuevo rótulo que dice: "La Gioconda, taller de Leonardo. H 1503-16. Óleo sobre tabla de nogal"

Es esta una Gioconda más sonriente que la del Louvre quizá “porque se trata de la copia más antigua además de la versión más importante del famoso retrato que se conoce hasta la fecha", como dijo Gabriele Finaldi, director de investigación y conservador del museo, a los periodistas.

Nuestra “Gioconda de Madrid” está sonriente. Es motivo de orgullo para los españoles tener una obra de tanta transcendencia en uno de los museos más importantes del mundo.

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