lunes, 20 de febrero de 2012

Dos Poemas del escritor Manuel Moral Roca



L.M.A.


Manuel Moral Roca, jienennse de naciminto y vecino de Madrid, comenzó a escribir a los dieciseis años. Su camino editorial lo comenzó en el año 1998 con una novela titulada VIVIR A UN ABUELO, editada por la Diputación de Jaén. En el año 2000 publicó un libro de poemas; EN DESHIELO, que se presentó en el Cículo de Bellas Artes de Madrid. Después de algún tiempo volvió al sendero de la edición en 2005 con la novela ENGULLIDOS, para seguir con un nuevo poemario; PALABRAS DE TINTA Y AIRE en el año 2007 y que se presentaron en el Centro Cultural Buenavista de Madrid. Ahora piensa publicar en la red porque cree que es bastante más libre editar un libro por este medio que a través del encorsetado mundo de las editoriales convencionales. De hecho ya editó dos nuevos títulos aquí, en Bubok; EL JARDÍN DE MNEMÓSINE, un último libro de poemas de 2007, y EL VUELO DEL QUETZAL, otra novela terminada en 2004. Para dentro de unos días tiene pensado editar otra narración: AL CALOR DE UN DE REPENTE, que realmente es su primera novela ya que la registro en 1998. En 2010 publica otro poemario POEMAS EN GARGANTA.


Tu recuerdo, ahora, me da el coraje

para desafiar a mi destino

de recluso todo, todo e infinito

en esta noche de sombras y pared.

Tu traída imagen ondula el aire

abierto de tu olor. Rotos cristales

de la memoria de ti son tiznes

luego de árbol con resina sentirte

en la hoguera boscosa de mis sangres.

Tu recuerdo me da el coraje

para mirar allá de la ventana,

en qué verte serás al desnudarte

y hacer nocturnas mis solas montañas.



*****

En la hora de la víspera

una carreta, vacía

de días o de años, va

y se acerca al verbo que enmudece

al desborde del acompañante.

¡Tú!; sonido tenue al aire.

Palabra; ¡gráfico cerrado del tú!

En el violento derramamiento

los porqués son estériles

para la razón aun ya en vuelo,

y sólo la presencia hecha por ansiada

emerge como único elemento vital.

En la hora de lo ya pasado

una carreta, en espera

o en partida, va

y se acerca al sutil escritorio

de tú, mujer y palabra.


.