jueves, 12 de noviembre de 2020

“Atrapados por la lengua”. 50 casos resueltos por la lingüística forense en el libro de Sheila Queralt



Sheila Queralt Estévez, perito judicial en Lingüística forense


Julia Sáez-Angulo

13/11/20.- Madrid.- “Atrapados por la lengua”. 50 casos resueltos por la lingüística forense figuran en el libro de Sheila Queralt, publicado por la editorial Larousse. El libro lleva un prólogo de Manuel Marlasca.

La forma de hablar nos define, la semántica elegida nos conforma, el acento fónico y prosódico… Hablar no es algo inocuo sino sintetizador de quienes somos y como nos expresamos. Los peritos judiciales en lingüística forense lo saben y lo adivinan cuando escuchan una llamada de teléfono amenazante o leen un escrito en un sentido delictivo. Han sido numerosos los delincuentes atrapados por el habla o la escritura. El lenguaje ha servido para atrapar al autor de un delito.

Sheila Queralt Estévez, doctora en Ciencias del Lenguaje, ejerce como perito judicial y nos ofrecido este libro “Atrapados por la lengua” en el que ofrece multitud de casos y situaciones en los que la perito judicial en este campo ha sabido orientar y, por ello resolver, el caso de un asunto que está en los tribunales.

El índice del libro acoge apartados que van desde Análisis del lenguaje a Perfiles lingüísticos, Atribución de autoría, Identificación de voz, Imitación y Recomendaciones.

Entre los casos más célebres de identificación de delincuentes por la voz y las palabras está el caso de la secuestrada y asesinada Anabel Segura, donde unos churreros toledanos trataron de extorsionar al teléfono y de lejos se escuchaban palabras tan toledanas como “bolonio”, en sentido despectivo de hombre tonto que no lumbrera por estudiar en Bolonia.

Los casos de Jack el Destripador, Diana Quer, Helena Jubany, Oscar Sánchez, El Destripador de Yorkshire… pasan por el libro donde se los analiza con atención y precisión.

Manuel Marlasca recuerda en el prólogo: “El más eminente de nuestros forenses, el doctor José Antonio García Andrade, sostenía que un cadáver cuenta muchas cosas: hablan sus heridas (sobre la mecánica de la muerte, su temperatura (que permite datar el fallecimiento), el contenido de su estómago (para conocer cual fue la última comida), sus vísceras (que revelarán si la víctima ha ingerido algún tóxico) (…) Una de las últimas disciplinas en incorporarse a este batallón de ciencias forenses, ha sido la lingüística, el análisis de las palabras dichas o escritas”.

En suma, la lingüística forense es una disciplina que habla de las palabras utilizadas al hablar o al escribir que nos definen y nos delatan. “Atrapados por la lengua”. 50 casos resueltos por la lingüística forense figuran es el libro de Sheila Queralt, publicado por la editorial Larousse, que resulta apasionante para todos los amantes de la lengua y el lenguaje.


2 comentarios:

Amalia de Toca dijo...

Interesantisimo.
Gracias Julia por este nuevo aporte de sabiduría. Muy agradecida

ronal dijo...

Los informes periciales hacen posible esto es bueno como cada vez hay mejores herramientas lo que permite que tarde o temprano la justicia siempre prevalesca claro tambien hay que darle bastante credito a la experiencia de los peritos y abogados sin ellos dificil resolver