Carlos Aganzo, Juan Manuel de Prada y Alicia Viladomat
Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek; Romsenei.
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22/4/26.- Madrid.- El escritor Juan Manuel de Prada ha sido el invitado al 12º Salón Literario Pilar de Valderrama, dirigido por Alicia Viladomat y coordinado por el poeta Carlos Aganzo. En el acto que tuvo lugar en la Biblioteca Eugenio Trías, intervinieron también los músicos Javier Recio, barítono y Javier García Verdugo.
Tras la presentación del acto por Alicia Viladomat, que recordó los cuatro años de vida de los salones y los distintos lugares en los que han tenido lugar, J.M. de Prada comentó su visión sobre la relación de Pilar de Valderrama y Antonio Machado, con arreglo a las cartas que se conocen, más las de Machado que las de ella, que se dan por perdidas, dados los avatares de la guerra civil 1936-39. Las cartas conocidas, sobre todo las de Machado, “tienen un tono encendido y hacen pensar en una relación intensa íntima fuerte”, dijo el escritor.
Señaló que habría que estudiar más y mejor la obra poética de Valderrama y las cartas que cruzó con la escritora Concha Espina -la escritora más importante del 98-, con la que sostuvo una buena amistad, aunque hubo algunas diferencias, cuando ella publicó un libro alusivo a la relación Valderrama-Machado.
De Prada recordó que la poesía de Valderrama era tardo-modernista y paralela a la de Machado. Pasó del modernismo a la modernidad, sin perder la musicalidad en las palabras. Ella vivió con vehemencia su vocación literaria, se consideraba poeta y quería que los demás también la reconocieran.
Al final de su intervención, y a preguntas de Carlos Aganzo sobre la adscripción de los escritores a una ideología especial, de la Prada dijo que la figura del escritor tanto en los años 30 como en la actualidad tienen una situación especial y suelen acabar en ver de criticar al poder siendo la voz del mismo y todo ello por cuestiones de supervivencia, por “cuestión alimenticia”. “La intemperie obliga a alinearse”. “La Historia siempre nos arrastra y los años 30 acabó por quemar y calcinar a los escritores. Lorca no estaba muy ideologizado, pero el hecho de trabajar en “La Barraca”, de la República lo llevó a alinearse con ella. Y otro tanto cabe decir de otros escritores. Los hermanos Machado tuvieron sitios diferentes según les tocó la contienda.
Escritores y músicos en la mesa
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