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viernes, 19 de mayo de 2017

Águeda Castellano: Presentación en el CESEDEN del proyecto Fuero 250





 Águeda Castellano, pregonera en La Carolina


Julia Sáez-Angulo


            19/05/17 MADRID .- “El último Fuero de población español. Un hecho a celebrar” ha sido el tema de la conferencia impartida por la doctora Águeda Castellano Huerta en el salón de actos del Centro Superior de Estudios de la Defensa, CESEDEN, en Madrid.

            La conferencia tuvo lugar durante el acto de presentación del proyecto Foro 250 (1767 – 2017), presidido por el teniente general Alfonso de la Rosa Morena, miembro de comité de honor del Fuero 250, que pronunció las palabras de clausura del acto en las que recordó que Carlos III fue el mejor monarca español del siglo XVIII y habló de la demografía española en ese siglo, según los censos de Aranda y de Floridablanca.

            Compartió la mesa presidencial el general de brigada Miguel Ángel Ballesteros Martín, director del Instituto Español de estudios Estratégicos, que abrió el acto señalando el trabajo de apoyo que el ejército español llevó a cabo en la ingeniería del Camino Real y otros junto a la construcción de los nuevas poblaciones en el sur, siguiendo las indicaciones del monarca Carlos III, que venía “aprendido” de sus veinticinco años de reinado en Nápoles. Subrayó también la importancia de los archivos militares y la cartoteca del ejército para estudiar e investigar distintos temas, siempre a disposición de los investigadores.

            La alcaldesa de La Carolina, Yolanda Reche Luz, acompañada de los alcaldes de los 16 municipios de aquella repoblación según el Fuero 250, intervino para recordar que esos pueblos pertenecen a cinco provincias, cuatro de ellas andaluzas: Jaén, Córdoba, Sevilla y Cádiz. Señaló que la repoblación se hizo con hombres y mujeres de centro Europa, de los que se sentían descendientes los habitantes de hoy, todos bien integrados en el territorio.

            Águeda Castellano hizo un recorrido por la historia de los Fueros de repoblación españoles desde el Medioevo para ocupar las tierras reconquistadas a los musulmanes. Citó entre otros los fueros de Brañosera (s. IX), Castrojériz, Nájera, Logroño… “La Carta Puebla es la base de un Fuero, viene a ser un fuero más breve”, señaló. Los Fueros señalaban las libertades, privilegios, derechos y obligaciones de los hombres y mujeres que se acogían a ellos, así como sus relaciones con los territorios vecinos.

            La conferenciante explicó la diferencia entre fueros de frontera y fueros agrícolas y se detuvo en el Fuero 250, que tuvo la localidad de La Carolina como centro de los 16 municipios que se crearon en su entorno, acogiéndose al mismo Fuero. Un fuero bien redactado por el jurista Campomanes, fuero de frontera, de población y agrícola al tiempo. Un Fuero que se ocupa de la mujer y de los niños para que se acojan en los conventos de los jesuitas, recién expulsados de España, para que aquellos no sufran inconvenientes mientras se llevan a cabo las obras de los colonos.

            El Fuero 250 es un acontecimiento histórico digno de recordar y celebrar

Más información

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www.fuero250.org


viernes, 7 de diciembre de 2012




Macarena D’Ocón clausura el Centenario de la Corte de Honor de la Almudena

 


Águeda Castellano Huerta


         El día 28 de noviembre tuvo lugar en la Sala capitular de la S:I.C. el cierre de los actos conmemorativos del I Centenario de la Corte de honor de Santa Maria la Real de la Almudena con una conferencia que corrió a cargo de la Presidenta Dª. Macarena D’Ocón Álvarez de Linera, teniendo como tema la historia de esta institución.

         Partiendo de la muerte de su fundadora, S A R la Infanta Mª Teresa de Borbón y Habsburgo-Lorena, inicio su exposición analizando la filosofía que tuvo en sus orígenes y que era fundamentalmente dar culto a la Virgen a través de las “velas” ante ella y demás ceremonias religiosas ante la Patrona de Madrid. Heredera del proyecto de su sobrina fue la Infanta Dª. Isabel de Borbón, La Chata, quien durante años, mantuvo ese mismo criterio, que se vio roto en parte , primero por la caída de la monarquía y más tarde por la guerra civil. Al acabar la contienda había que partir de cero y la marquesa de Figueroa, con un grupo muy reducido de Damas, siguió  prestando ese homenaje que empezaba a resultar totalmente insuficiente a tenor de los nuevos tiempos.

         Analizó, seguidamente, el cambio de Presidenta tras el fallecimiento de la marquesa de Figueroa, cargo que fue a recaer en la persona de Dª. Concha Polo Aguilar-Tablada, de Álvarez de Linera, dedicándole un emocionado recuerdo, ya que es la primera de su familia que va a ostentar ese cargo. Hizo un estudio delicioso de las primeras fiestas capitulares, del cambio de fechas para celebrarlas, del olvido en que Madrid tenía a su patrona y hasta de las mínimas cuotas que se pagaban en aquellos años. Todo aderezado con multitud de anécdotas que tenían no solo el valor del rigor histórico sino también de sus personales recuerdos vividos en el seno de su casa.

Clara Álvarez de Linera Polo, Segunda Presidenta

         Al dejar su cargo la segunda Presidenta, paso a ser elegida como tal su hija Clara Álvarez de Linera Polo, de D’Ocón, quien va a ser la trasformadora de la Corte de Honor. El numero de Damas crece de manera espectacular, implicando en el proyecto a las mas altas personalidades de la nación, quienes con su presencia darán una proyección extraordinaria al conocimiento de la historia y devoción a Sta María la Real de la Almudena. Clara se multiplica creando las fiestas “temáticas”, la toma de medallas, los solemnes capítulos y estando atenta a que, ante cualquier acontecimiento que afecte a los valores que defiende la Corte de Honor, desde ésta se le de cumplida respuesta. Fue un momento de la conferencia en que todos los asistentes sintieron la emoción de recordar hechos vividos por muchos de ellos y que a través de las imágenes proyectadas volvían a ser de plena actualidad.

         En ese momento, año 1971, va a cambiar la vieja “filosofía” fundacional ampliando sus objetivos. Además del culto a Maria y de su divulgación, Clara planteó la necesidad de hacer algo más. Surge así la misión de ayuda y amparo a los pobres olvidados de Madrid que se convierte en uno de los grandes pilares de la obra. Luego vendrán las Hojas de Caridad, que cada año dan constancia de ese esfuerzo y que son el mejor resumen de la tarea realizada.

         Analizó la conferenciante las relaciones siempre exquisitas con el Cabildo Catedral evocando a alguno de sus Presidentes, ya fallecidos, que tanto hicieron por apoyar a la Corte de Honor y a su labor. De manera especial se detuvo en la figura del Cardenal Suquia, “el cardenal de la Almudena”, que siempre alentó a las “Damas de la mantilla”. Asimismo tuvo un emocionado recuerdo para las autoridades madrileñas siempre colaboradoras al máximo y siempre abiertas a nuevos proyectos.

         Seria imposible resumir en unas líneas toda la historia de este Capítulo de Damas relatada de manera deliciosa por su actual Presidenta, hija y nieta de las anteriores. El ruego de todos los que la escuchamos es que esto se plasme en un libro porque es la memoria autentica y detallada de 100 años de labor. A pesar de que la charla diera fin con la procesión de traslado de la Virgen de la Almudena a su nueva catedral es necesario guardar como un tesoro lo relatado porque son vivencias conocidas en primera persona que constituyen la autentica memoria histórica no solo de nuestra institución sino también de la vida madrileña en esos años.

         El Papa Julio II dio un nombre hermosísimo a Dª  Teresa Enríquez. Por su amor a la Sagrada Eucaristía la llamo “la Loca del Sacramento”. Después de escuchar esta conferencia y conocer a fondo la obra de esos años habría que ponerle a Clara Álvarez de Linera el nombre de “la Loca de Sta Mª la Real de la Almudena”.

         Fue un cierre esplendido para unas celebraciones excepcionales de las que todos nos sentimos orgullosos. Y desde aquí nuestro rendido homenaje a las que hicieron posible estos cien años y nuestro aplauso y gratitud a Macarena D’Ocón como juglar que ha cantado un tiempo imborrable.