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jueves, 21 de mayo de 2015

Jean Dubuffet, Pinturas y Dibujos en la galeria Guillermo de Osma



Futbolistas, extremidades y reloj. 1935. fotomontaje

Opéra Bobèche
. Jean Dubuffet, 1963


Jean Dubuffet | Pinturas y dibujos

Con motivo del 30 aniversario de la muerte del artista, la Galería Guillermo de Osma presenta una exposición antológica de Jean Dubuffet, compuesta por 36 obras entre pinturas y dibujos que recorren toda su trayectoria artística. Esta exposición, realizada en colaboración con la Galería Marc Domènech de Barcelona, es la primera de Dubuffet realizada en Madrid en una galería de arte.

          La muestra comienza con obras fechadas en el año 1944 y finaliza con una pintura de 1984, cubriendo así un abanico amplio y representativo de la variada producción que Jean Dubuffet realizó en el transcurso de cuatro décadas. Algunas de las series más conocidas de su trabajo artístico, como PortraitsAssemblages d’EmpreintesMatériologiesTexturologiesL’HourloupeParachiffrePartitionsPsycho-sites y Non-lieux, configuran el discurso de esta exposición.

          Esta exposición ha sido posible gracias a la colaboración de muchos coleccionistas y entidades, entre las que destacan la Fondation Dubuffet de París, el Museé Granet de Aix-en-Provence y la Fondation Jean et Suzanne Planque de Lausana.

          Jean Dubuffet (Le Havre, 1901 – París, 1985) está considerado como uno de los artistas más importantes del siglo XX y, sin duda, el último gran artista francés de una larga saga que empieza en el siglo XVIII. Nacido en el seno de una familia de comerciantes de vino, Jean Dubuffet se interesa por el mundo del arte desde muy joven, como él mismo describe en su autobiografía: “Todo se puede aprender si uno se aplica a ello con perseverancia. Así que decidí abrazar (…) la profesión de artista”. Se inscribe en diversas academias artísticas, entre ellas la Académie Julian en París. A pesar de entablar contacto con artistas como Masson, Léger y Gris, sus dudas sobre los valores de la cultura le alejan inicialmente del mundo del arte. Después de unos años de juventud llenos de vicisitudes, en los que se debate entre este mundo y el negocio familiar, en 1942 decide finalmente dedicarse de lleno a la carrera artística. Esta época inicial, marcada por una visión del mundo amarga y existencialista, es precisamente la etapa en la que, a consecuencia de su fuerte posicionamiento anticultural, se interesa por las producciones creativas de los enfermos mentales, así como aquellas realizadas al margen de la oficialidad artística que bautiza con el término de Art Brut.

          Después de sus viajes a Argelia y al Sahara y la realización de un conjunto de obras de temática árabe, empieza a finales ya de los años 50 la serie Texturologies y Matériologies. Con ellas se sumerge en el tema del mundo de la materia y utiliza diversos elementos biológicos partir de los cuales crea una serie de obras que se acercan al informalismo imperante en la época.

A partir de los 60 con las famosas series Paris Circus y L’Hourloupe, su obra se llena de color y de una vitalidad casi delirante: “Quiero que mi calle resulte una locura, que el pavimento, las tiendas y los edificios entren en una danza enloquecedora, por este motivo deformo y distorsiono los contornos y los colores” .




          La última serie que pintó, recibió el título de Non-lieux. En su autobiografía describía las obras que pertenecen a este conjunto como “pinturas que no aspiran ya a representar el mundo, sino su incorporeidad, la nada, espectralmente poblada de los fantasmas que proyectamos […]. Mis pinturas llamadas Non-lieux, de condición tan particular, tan difícilmente admisible, terminarían en diciembre de 1984 y darían paso una vez más a un período inactivo que se prolonga desde entonces. Mi salud es mala y camino con dificultad y me aqueja un ahogo permanente”. Poco después, en 1985, Dubuffet moriría en París a la edad de 83 años.

          Con motivo de la exposición se publicará un catálogo con textos de Jean Planque y Florian Rodari, donde estarán reproducidas todas las obras de la exposición. 

martes, 15 de junio de 2010

Museo Würth: Exposición “La Mirada del Coleccionista"



“La mirada del Coleccionista”
Nuevas adquisiciones de la Colección Würth
De Kirchner y Schlemmer a Kiefer
Museo Würth La Rioja
Del 26 de mayo de 2010 al 20 de febrero de 2011





Julia Sáez-Angulo

El coleccionismo de arte nace de una pasión, en este caso del capitalista alemán señor Reinhold Würth que quiso crear museos con sus colecciones de arte cerca de los trabajadores. Él lo que hizo en el polígono de Agoncillo (La Rioja) a ocho km. de Logroño. Todos los días un autobús recoge en la ciudad y lleva a los visitantes de manera gratuita, de 6 a 8 de la tarde.

Claro que el artista es el primer creador, pero sin un coleccionista que adquiera sus obras difícilmente se haría una colección contrastada entre todos los genios o artistas con talento que se presentan en cada generación de la sociedad. La obra de arte, el artefacto creado, viene a condensar un concepto y una estética. El libro del arte es el más elocuente del hombre según el historiar Lord Kenneth Clark, aunque a veces sea más críptico que el lenguaje de la palabra.

Uno puede acercarse a la obra de arte desde distintos ángulos, desde la estética, las ideas, la antropología… para analizar la iconografía, la forma, los materiales y para disfrutar de la comunicación intrínseca que conlleva.

La exposición que nos ocupa se centra en las ultimas adquisiciones del Museo Würth, en los últimos tres años, con numerosos nombres alemanes, como alemán es su propietario y coleccionista que ha llegado a reunir más de once mil piezas que se reparten en distintos museos europeos.

El gusto personal es lo que prima fundamentalmente en la colección Würth, de ahí el título de la muestra, junto a un subtítulo que hace referencia al sentido cronológico de lo expuesto. Los siglos XX y XXI quieren estar bien representados en la voluntad del coleccionista germano, que cuenta en todo caso con un consejo asesor, presidido por Warner Spies, ex director del Centro Pompidou de París.

Obras de Arte adquiridas en tres años

Entre las piezas de ámbito hispano están el mosquetero “Homme a l èpée”” de Pablo Picasso; las tres “Lilis” de Manolo Valdés, Miquel Barceló, Rufino Tamayo; también de Richard Deacon, Lead Astray; Emil Nolde, Max Beckmann, Marcüs Lüpertzz, Georges Baselitz, Jean Dubuffet, Jackson Pollock, Tony Oursler y los alegres Alex Katz o David Hockney.

Curiosamente la colección Würth adolece de falta de firmas femeninas. Cualquier día se le presentan en su sede las pancartas de las encapuchadas “The Guerrilla Girls” con su célebre eslogan. “Es que la mujer tiene que desnudarse para entrar en los museos”. El pistoletazo tuvo lugar ante el Metropolitam Museum de Nueva York, con el subtítulo: “El 80 por ciento de los artistas son hombres; el 80 por ciento de los desnudos son femeninos”.

La Colección Wúth es admirable pero conviene que equilibre la situación de las piezas en pleno siglo XXI, con más del 50 por ciento de artistas mujeres en Bellas Artes. Hasta el premio Velázquez se ha concedido por vez primera a una mujer, la colombiana Doris Salcedo, una espléndida escultora que ha expuesto en la Tate Gallery.