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lunes, 3 de julio de 2017

Caballero Bonald, autor de “Examen de ingenios”, retratos de escritores y artistas





 Foto: Hernán Cortés



Julia Sáez-Angulo

            03/07/17.- MADRID.- El escritor J.M. Caballero Bonald es el autor del ensayo Examen de ingenios, un centenar retratos de escritores y artistas. El libro ha sido editado por Seix Barral. Se trata de su observación y experiencia con las generaciones de 1898, 1914, 1927, 1936 y 1950. Tiene mucho de memorias literarias y al mismo tiempo de ensayo por sus dotes de observación y análisis de los personajes y situaciones que conoció y vivió.

            Entre los autores que contempla el autor: Azorín, Alarcos Llorach, Borges, Pío Baroja,  Max Aub, Pablo Neruda, Joan Miró, Julio Cortázar, Pepa Flores, Jaime Gil de Biedma, Miguel Delibes, Ana María Matute, Juan carlos Onetti, Jorge Oteiza, Antonio López, José Ángel Valente, Antonio López, Mario Vargas llosa, José Antonio Muñoz Rojas, Adolfo Marsillach, Paco de Lucía, Castellet, Paco Rabal,  o José Lezama Lima. Conocimiento de primera mano, observación, agudeza, humor, ironía y alguna que otra maldad de quien es un ariete n siempre grato.

            José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1926), poeta y ensayista es premio Cervantes 2012, Premio Nacional de Poesía y Premio Nacional de las Letras. Entre los títulos publicados por el autor: Dos días de septiembre, Ágata ojo de gato, Toda la noche oyeron pasar pájaros, En la casa del padre o Campo de Agramante, en su mayoría publicadas por Seix Barral.

            “La perspectiva de las semblanzas no pretende ser lisonjera, tampoco desapacible, o solo a cuenta de alguna sobrevenida mordacidad”, señala Caballero Bonald al comienzo de Examen de ingenios. Algunas de estas semblanzas aparecieron en otros libros y han sido rescatadas para esta unidad de tema, como las procedentes de los titulados La novela de la memoria u Oficio de lector.

            Libro por tanto de recopilación, de reflexión, en el que se recapitula lo que Caballero Bonald ha visto en sus colegas o en pintores, músicos, cantantes o actores, en su mayoría españoles e hispano-americanos. Todo ello adobado en una buena escritura, la que caracteriza al autor andaluz, de padre cubano. Anécdotas con cargas de profundidad, reflexiones profundas sobre la condición humana. No es un ajuste de cuentas, aunque las dotes de observación de Caballero Bonald se acercan con el escalpelo al personaje.


           
           


jueves, 22 de septiembre de 2016

Caballero Bonald, poeta de “Desaprendizajes”, libro publicado por Seix Barral






Julia Sáez-Angulo

            El escritor gaditano José Manuel Caballero Bonald el poeta autor de Desaprendizajes, poemario y libro publicado por Seix Barral. el premio Nobel 2012 nos ofrece una poesía nueva, fresca de hermosos efectos rítmicos y tonales. Un poemario que nadie y menos un vate debiera perderse.

            El libro de José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera. Cádiz, 1926) se abre con una cita de Heráclito: “La armonía de lo invisible es mayor que la armonía de lo visible. Para llegar a saberlo hay que desaprender lo que se sabe”. De este concepto parte el libro Desaprendizajes, que el autor gaditano matiza.

            “El que soy y el que fui se juntan, se interfieren a menudo y fingen ser el mismo. Pero es solo un amago de conformidad, una fugaz inercia de esa incesable ofuscación atribuida a los gravámenes del tiempo”, dice el poeta.

            Escritor reivindicativo, al mismo tiempo que sibarita, Caballero Bonald nos ofrece profundas reflexiones filosófica, morales y sobre todo, poéticas en este libro que constituye una joya de lectura.

            Los títulos de sus enunciados han de: Prodigioso abismo; Sobre la eficacia de la duda; Razonado desorden; La desvaída copia de uno mismo<; Todo lo subterráneo tiene un orden; Corregir las erratas de la historia; Poética de las heridas; Todo lo que no pesa se reúne para caer; Literaturidad, y otros.



            “Quien da nombre a la luz procede a desnombrarla” dice su último poema y dice en sus comienzos: “Se esconde en la memoria el absoluto nombre que nadie ha sido nunca capaz de pronunciar? ¿Se esconde en la memoria o es quizá un traslaticio silabario que empieza al disiparse a tiepo que se acerca? No siempre las palabras secundan con fidelidad suficiente la percepción de lo nombrado”.


viernes, 14 de junio de 2013

Un pedasico de Poesía necesaria







L.M. A.

Dicen que la pasión / y la ternura son. / El sosiego es transparente. Y ocurre / que el existir se hace visible: / por esa luz que en unos ojos toma cuerpo, / por esas manos y su tacto, / por esa manera de ver / la voz del inocente, por esa forma de escuchar lo que el silencio calla.” Con este poema titulado “La realidad”, José Manuel Blecua, director de la Española, aunque en este acto solo profesor, maestro y amigo de Nicanor Vélez, iniciaba la lectura poética celebrada en la Feria del Libro de Madrid en memoria del editor y poeta colombiano y catalán.

“Nicanor fue un alumno ejemplar. Venía ya de París y era mayor y mucho más culto que el resto. El primero en fijarse en él fue Claudio Guillén. Y desde entonces mantuvimos una gran amistad, también con mi hermano Alberto”, recordaba el profesor Blecua, quien acudió acompañado de su esposa, María Luisa, que ha viajado expresamente desde Barcelona: “Venía mucho a casa y lo que más le gustaba era leerme poemas. Yo le decía: ‘déjame que los lea yo primero, que si no, no me entero bien.’ ‘Un pedasico, un pedasico’, me contestaba y se echaba a leer”.

Antonio Gamoneda, Clara Janés, Olvido García Valdés, Miguel Casado, Jenaro Talens, Aurelio Major, Manuel Ferro, Jordi Doce y Juan Pablo Roa han leído poemas de Nicanor Vélez, poemas dedicados por él, poemas inspirados por él, poemas de libros que estuvieron a su cuidado. Han estado presentes sin estar, en la voz de los demás, Tomás Segovia, T. S. Eliot, Eduardo Milán, José-Miguel Ullán y José Manuel Caballero Bonald.

“Siempre tuvimos la muerte como algo que le pasaba a los demás: a los abuelos, a los padres o tíos de gente conocida, al amigo lejano que la mafia asesina o la guerrilla mata, al compañero de colegio que un gamín apuñala o un fulero atropella. Por eso, en un país como el nuestro, en el que tenemos más conocidos ‘en la tumba que en los bares’, sabemos que la muerte es una posibilidad que el universo incluye; pero nunca pensamos que también le pudiese suceder a alguien que tiene nuestra sangre, nuestra edad y algo de nuestros propios sueños”. Estas líneas, que Nicanor Vélez escribía a raíz de la muerte de su hermano Luis, se le pueden aplicar hoy a él, que murió, tremenda inocentada, un 28 de diciembre.

En 1981, Nicanor Vélez (Medellín, Colombia, 1959 - Barcelona, 2011) se traslada a París y se diploma en la École des Hautes en Sciencies Sociales; de allí a Barcelona, donde se licencia en Filología Española por la UAB, donde finalmente se instala, donde conoce a su esposa, Encarna -Gruchenka-, y donde, desde 1989, se dedica a la labor editorial. Artífice y responsable de la colección de poesía de Círculo de Lectores / Galaxia Gutenberg, en la que ha publicado con exquisito rigor más de cincuenta títulos dedicados a los grandes poetas, también ha sido el editor de las obras completas de Octavio Paz, Borges, García Lorca, Neruda, Cortázar, Valente, Rubén Darío o Gil de Biedma. Como poeta, ha publicado La memoria del tacto. Instantes para Gruchenka, La luz que parpadea y La vida que respira, al que pertenece este “Los días”: “Y vamos esperando cada día / que los cerezos broten / con la certeza / y la gravedad propias del deseo”.

En el último libro en el que el Nicanor Vélez editor trabajó, la Obra completa de Blas de Otero, se pueden leer estas líneas de la nota a la edición, firmada por Sabina de la Cruz: “Por último, queremos que esta edición, que él no pudo ver concluida, sea un homenaje al poeta Nicanor Vélez, a las muchas horas y desvelos que dedicó al asesoramiento editorial, con excelencia crítica admirable en el detalle y en la fidelidad, que lo era a los textos y a los que le conocimos y quisimos”.


La Orden del Finnegans presenta Lo desorden


El Pabellón Banco Sabadell acogió esta tarde la presentación de Lo desorden, de La Orden del Finnegans, que integran José Antonio Garriga Vela, Marcos Giralt Torrente, Eduardo Lago, Emiliano Monge, Malcolm Otero Barral, Antonio Soler, Jordi Soler y Enrique Vila-Matas. El volumen, editado por Alfaguara, recoge los textos que cada uno de ellos escribieron para la ocasión sobre sus memorias de infancia.

El proyecto literario tuvo, antes que nada, título: Lo desorden, con el que el grupo quería revindicar su anarquismo. También un espíritu ácrata o gamberro adquirió el acto de presentación del volumen. Eduardo Lago “denunció” a Enrique Vila-Matas por firmar en el libro “un juego narrativo muy vilamatiano que comienza calificando una estupidez escribir sobre la infancia, el tema que él mismo había propuesto”. El autor de Bartleby y compañía esgrimió en su defensa que cuando acometió la escritura del texto, recordó que había publicado un viejo artículo sobre el camino de su casa al colegio, tan repetido durante años: “Descubrí que no tenía otros recuerdos de infancia que aquel, así que opté por hacer ver que era una estupidez escribir sobre el tema, para que no se notase que no tenía memoria de aquellos años del pasado”.

Poco importaba el respeto escrupuloso al tema, Lo desorden es el proyecto de un grupo constituido para, antes que nada, “celebrar la amistad, defender una forma de entender la literatura y conmemorar cada año el Bloomsday”, tal y como recordó uno de sus fundadores, Eduardo Lago.

En el acto participaron, además de Ignacio Martínez Pisón, prologuista de la obra y “cronista oficial” de La Orden del Finnegans, todos sus miembros, a excepción de Jordi Soler, que fue “amonestado y amenazado con la expulsión”. La medida disciplinaria es, según Vila-Matas, “una parodia de las discusiones y disensiones de los grupos literarios y, en nuestro caso, el antídoto que evitará la disolución”. Los “desordenados” caballeros bromearon con los ritos y pretextos literarios que les unen, dijeron que ninguno de ellos conoce realmente Dublín, a excepción de sus alrededores, su cementerio y el pub John Kavanagh “The Gravediggers”.




sábado, 10 de noviembre de 2012





Clausura del congreso internacional El canon del boom organizado en la Casa de América en Madrid

L.M.A.

  Clausura en la Casa de América el congreso internacional ‘El canon del boom’, organizado por la Cátedra Vargas Llosa y Acción Cultural Española (AC/E), que ha reunido durante seis días en ocho ciudades españolas a más de cuarenta escritores y críticos de ambas orillas del Atlánticoausur
Medio siglo después de la publicación de ‘La ciudad y los perros’, los congresistas han analizado las repercusiones culturales que tuvieron la obra de Vargas Llosa y el boom latinoamericano en la literatura española y latinoamericana de las últimas décadas.


        José Manuel Caballero Bonald ha pronunciado esta mañana en Casa de América la conferencia de clausura del congreso internacional El canon del boom organizado por la Cátedra Vargas Llosa yAcción Cultural Española (AC/E) con motivo de los 50 años de la publicación deLa ciudad y los perros, la primera novela de Mario Vargas Llosa y una de las obras fundamentales del boom latinoamericano.
     Caballero Bonald habló Del mestizaje y la lengua literaria“un tanteo de superficie (aunque el título de la ponencia, quizá excesivo y enfático, sea más apropiado para un ensayo filológico) que ponga de manifiesto lo que el mestizaje aportó a la cultura literaria en español en una búsqueda de esos brotes latinoamericanos que reverberaron en España y enriquecieron y revitalizaron nuestro idioma anquilosado”.
         El Premio Nacional de las Letras empezó con un “somero recuerdo de las oleadas consecutivas de narradores hispanoamericanos que precedieron al boom” con un “primer linaje de escritores” entre los que se encuentran Rómulo Gallegos, Horacio Quiroga, Miguel Ángel Asturias o Macedonio Fernández seguido “por un segundo grupo que secundan esta avanzada” con autores como Juan Rulfo, Manuel Mújica Lainez, Lezama Lima, Alejo Carpentier o Juan Carlos Onetti.”Y aprovecho este punto para cuestionarme –continúa Bonald- qué hubiera pasado si estos novelistas hubieran establecido entre ellos una estrecha relación de amistad y compartido el mismo vínculo editorial. ¿No se habría, producido entonces, un preboom si me perdonan lo feo de la palabra?”, se pregunta el poeta.
Esos novelista, continúa Bonald, y los que les siguieron “compartían una misma patria común en ese territorio de La Mancha en el que nace nuestra novela, como decía Carlos Fuentes”. La patria común de nuestra lengua que se ha ido enriqueciendo desde el descubrimiento de América cuando los conquistadores y los cronistas de Indias nombraron plantas, animales y utensilios desconocidos recurriendo a palabras del idioma local y fomentando la “creación de un mestizaje lingüístico tan natural como el de la sangre” que evocaba nuestros propios mestizajes históricos con el latín, el hebreo, el árabe…”
       Un proceso que continúa a lo largo del tiempo. “La paulatina consolidación de la literatura consiste en tomar conciencia de nuestra espléndida diversidad –asegura Bonald-. De la Patagonia a Río Bravo es posible entenderse en una misma lengua lo que supone la evidencia emocionante de que las mezclas culturales propician una siembra lingüística que ha sido el mejor logro de la presencia española en Hispanoamérica”.
          El tiempo continúa avanzando. Se produce la revolución en Cuba y, aunque luego las cosas cambian, “La Habana se convierte en un foco de atención que catapulta hechos culturales hasta entonces diseminados y se produce una creciente atracción universal de poderoso rango expresivo que responde a una nueva fundación del lenguaje basada en los mestizajes y el desacato a lo establecido”.
         Y aparece Carlos Barral y se publican entre 1962 y 1965 los libros de los autores del boom “García Márquez, Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Julio Cortázar, para algunos también Jorge Edwards y José Donoso –dice Bonald-“.
          “Las afinidades poéticas de sus autores eran tan relativas como copiosa su unánime conciencia de renovación en libertad de un lenguaje literario malgastado. Y algo ciertamente ejemplar: esa media docena de narradores convierten en universal el español que usan los mexicanos, los limeños, los bonaerenses… transmutan en lengua literaria el habla local a la vez que habilitan nuevas técnicas novelísticas y nuevas propuestas innovadoras”, afirma el poeta.
Tras ellos han llegado escritores como Vallejo, Bolaños, Villoro, Volpis, Padura… que no cejan en la búsqueda de empresas literarias más complejas y libres que abundan en el mestizaje lingüístico y continúan enriqueciendo la literatura. Porque, en último caso, se trata de “volarle la tapa de los sesos a la cultura oficial” como decía Matta. “Una medida ciertamente saludable –concluye Bonald-. Y por ahí andamos a ver qué pasa”.
       Mario Vargas Llosa pronunció el pasado 5 de noviembre la conferencia de inauguración de este congreso en un acto que estuvo presidido por SS. AA. RR. los Príncipes de Asturias. A partir de ese momento, los escritores procedentes de once países -Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, España, México, Nicaragua, Suecia y Venezuela- se han repartido por ocho universidades españolas que han otorgado el Doctorado Honoris Causa a Mario Vargas Llosa (Universidad Europea de Madrid,Universidad de La Rioja, Universidad de Castilla-La Mancha, Universidad de Valladolid,Universidad de Granada, Universidad de Málaga, Universidad de Murcia yUniversidad de Alicante). Los objetivos: analizar las repercusiones culturales que tuvieron la obra de Vargas Llosa y elboom latinoamericano en la literatura española y latinoamericana de las últimas décadas a la vez que se establecían diálogos entre algunos de los novelistas contemporáneos más importantes de Hispanoamérica y España con el fin de desentrañar las fuentes literarias que irrigan hoy en día la creación literaria en español.
       Unos objetivos que para J.J. Armas Marcelo, director de la Cátedra Vargas Llosa, están más que conseguidos. “El congreso –asegura- ha marcado una experiencia muy interesante que abre nuevas expectativas a la Cátedra Vargas Llosa, a los estudios sobre el boom y la novela en lengua española de un lado y del otro del Atlántico. Creo que este experimento universitario da pie a nuevos proyectos y reuniones. Hay que tener en cuenta sobre todo que estamos hablando ya de clásicos, de escritores canónicos y de textos narrativos clásicos".
         En el congreso han participando: Héctor Abad Faciolince (Medellín, Colombia, 1958),José Balza (Delta del Orinoco, 1939),Jorge Eduardo Benavides (Lima, 1964),Marcelo Birmajer (Buenos Aires, 1966),Gonzalo Celorio (Ciudad de México, 1948),Will H. Corral (Ecuador), Alonso Cueto (Lima, 1954), Juan Carlos Chirinos (Valera, Venezuela, 1967),Inger Enkvist (Suecia, 1947), Arturo Fontaine (Santiago de Chile, 1952), Carlos Franz (Ginebra, Suiza, 1959), Rodrigo Fresán (Buenos Aires, 1963), Jeremías Gamboa (Lima, 1974), Alejandro Gándara (Santander, 1957),Marcos Giralt Torrente (Madrid, 1968), Gustavo Guerrero (Caracas, 1957),Luis Goytisolo (Barcelona, 1935), Andrés Ibáñez (Madrid, 1961), Fernando Iwasaki (Lima, 1961),Juan Carlos Méndez Guédez (Barquisimento, Venezuela, 1967), Rosa Montero (Madrid, 1951), Pedro Félix Novoa (Lima, 1974),Antonio Orejudo (Madrid, 1963),Edmundo Paz Soldán (Cochabamba, Bolivia, 1967), Ernesto Pérez Zúñiga (Madrid, 1971),J. M.ª Pozuelo Ivancos (Murcia, 1952),Soledad Puértolas (Zaragoza, 1947), Sergio Ramírez (Masatepe, Nicaragua, 1942), Fernando Savater (San Sebastián, 1947), Iván Thays (Lima, 1968), Ignacio del Valle (Oviedo, 1971) yJuan Gabriel Vásquez (Bogotá, 1973).
       Paralelamente al congreso internacional El canon del boom, se celebró en Madrid un ciclo de mesas redondas que reunió más de una decena de especialistas que abordaron las repercusiones delboom latinoamericano en los medios, la política, la academia y el periodismo. En ellas participaronEduardo Becerra, Albert Bensoussan, Blanca Berasátegui,José Manuel Blecua, Amelia Castilla, Juan Cruz, Peter Landelius, Ramón Pernas, Fernando Rodríguez Lafuente, Sergio Vila-San Juan yDarío Villanueva.