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viernes, 11 de noviembre de 2022

"WOMEN ARE BEAUTIFUL", LAS FOTOGRAFÍAS DE GARRY WINOGRAND EN EL MUSEO SAN TELMO



L.M.A.

        11.11.2022.- Madrid.- Garry Winogrand está considerado uno de los grandes renovadores de la fotografía norteamericana del siglo XX. En una época en la que la fotografía se centró en la toma directa de la realidad, Winogrand fue uno de los representantes del “nuevo estilo americano” que abrió nuevos caminos en la denominada Street Photography. Su trabajo, profundamente influenciado por el de Robert Frank, supo captar como nadie la transformación social femenina de las décadas de los 60 y 70 con sus retratos de mujeres, que reflejan la emancipación de la mujer y su nuevo rol en la sociedad. Durante toda una década, Winogrand construye un documento único que inmortaliza para la historia de la fotografía este enérgico cambio.

La serie Women are Beautiful, realizada entre 1960 y 1975, se publicó inicialmente como monografía, en el año 1975. John Szarkowski, que era el comisario de fotografía en el Museo de Arte Moderno de Nueva York en aquel momento, seleccionó para la monografía ochenta y cinco imágenes de entre los cientos de fotografías que había hecho Winogrand.

La coleccionista donostiarra Lola Garrido adquirió la serie en subasta en 1994, y en los últimos años se ha presentado en diversos centros expositivos.

Coleccionista, comisaria y crítica, Garrido ha desarrollado toda su carrera en el mundo del arte. Licenciada en Filosofía, en 1985 organiza el Primer Festival Nacional de Vídeo Arte en el Círculo de Bellas Artes y ha trabajado como asesora de cultura de la Comunidad de Madrid, como Directora de la Sala de Exposiciones del Canal de Isabel II y como Directora de Proyectos Especiales de la Fundación Banesto. Durante siete años fue Directora Artística de la Fundación Foto Colectania, cuya revista puso en marcha en 2004. 

Pionera como coleccionista de fotografía en España, ha reunido más de 1.000 piezas y su colección ha sido expuesta en diversos museos. Ha colaborado como crítica en diversos medios de prensa y en publicaciones especializadas en arte y economía del mercado del arte. Además ha dado conferencias sobre coleccionismo, arte y mercado en Francia, Italia y España y ha participado como jurado en distintos premios nacionales.

sábado, 25 de mayo de 2013



Una historia portátil de la fotografía

Del 22 de mayo al 25 de agosto, en la sala de exposiciones Cultural Cordón de Burgos



L.M.A.


                La sala de exposiciones Cultural Cordón de Caja de Burgos acoge, del 22 de mayo al 25 de agosto, la exposición "Una historia portátil de la fotografía. Colección Lola Garrido", con un centenar de imágenes de sesenta y tres autores diferentes, pertenecientes a la colección personal de Lola Garrido. En la muestra están representados los grandes maestros de la historia de la Fotografía, desde mediados del siglo XIX hasta la década de los noventa del siglo XX. Es la primera vez que se realiza una selección tan nutrida de la colección (hasta ahora se ha mostrado de manera fragmentada o formando parte de exposiciones temáticas) con la intención de abordar la práctica totalidad de la historia de la fotografía universal, a través de los autores más representativos. la muestra ha sido producida por Caja de Burgos y coordinada por diChroma photography.
           
            En la extensa nómina de fotógrafos de al exposición destacan pioneros como Julia Margaret Cameron, Edward Steichen y Alfred Stieglitz; los grandes autores europeos y ameri­canos de los años 20 y 30 como André Kertész, Lotte Jacobi, Alexander Rodchenko o Lee Miller; los indispensables del fotorreportaje como Elliott Erwitt, William Klein, Garry Winogrand y Walker Evans; creadores vanguardistas como Man Ray, René Ma­gritte, Harold Edgerton y Raoul Hausmann; los célebres fotógrafos de moda Lillian Bassman, Irving Penn y Horst P. Horst, o los artistas actuales Philip-Lorca diCorcia, Cindy Sherman, Richard Misrach y Nan Goldin.

            Muchas de las imágenes seleccionadas forman parte de la memoria visual contemporánea. La obra de Robert Capa Muerte de un miliciano, de 1937, se ha convertido en una de las foto­grafías más famosas de todos los tiempos. Otro tanto puede decirse de la Madre emigrante con la que Dorothea Lange documentó en 1936 las condiciones de vida de la América rural, del extraordinario fotomontaje de 1932 firmado por Wanda Wulz titulado Yo gato, o de la obra de Bern Stern que recoge una toma de la última sesión fotográfica de Marilyn Monroe. Los nombres de Robert Mapplethorpe, Henri Cartier-Bresson, Diane Ar­bus, Madame Yevondé o Inge Morath acrecientan el extraordinario elenco de autores presentes en la exposición.

            Aunque la muestra recoge fotografías fechadas entre 1865 y 1993, el montaje huye deli­beradamente de una presentación secuencial. Antes que agrupar períodos o movimientos más o menos correlativos, prefiere sugerir relaciones temáticas y establecer diálogos visuales entre las propias imágenes con independencia de su autoría o del momento concreto de su captura.

            Por ello, no se han trazado tampoco capítulos cerrados para que, en torno a con­ceptos abiertos, el espectador pueda explorar semejanzas, paralelismos o, por el contrario, diversidad y discordancias. Las grandes áreas que animan a descubrir esas relaciones sensoriales recogen conceptos como la abstracción y la experimentación, un espacio en el que tienen cabida muchas de las poéticas artísticas de las que ha sido testigo la fotografía, con obras de Jürgen Klauke, Hanness Kilian o Harold Edgerton; el protagonismo del rostro, los gestos y los inquietan­tes juegos de miradas en las instantáneas de Norman Parkinson, Louise Dahl-Wolfe y Martin Munkacsi; la figura y el cuerpo como permanente reclamo desde la visión de Alfred Cheney Johnston y Madame D’Ora, Bill Brandt o Milton H. Greene; la presencia de la ciudad, tanto de la construcción en sí como de la vida urbana que se aloja en las tomas de Robert Franck, Alfred Erhardt y Lucía Moholy-Nagy, y la naturaleza como inva­riado desafío –más espiritual que material– en las imágenes de Alma Levenson o Josef Breitenbach.
           
            Comisaria, asesora crítica y directora de fundaciones (entre ellas, Foto Colectania), Lola Garrido ha dedicado su vida a la fotografía. Su extraordinaria colección comprende hoy más de 700 imágenes, y constituye una de las series internacionales más reputadas, requerida con frecuencia en diferentes museos e instituciones de todo el mundo.

Historia portátil de la fotografía. Colección Lola Garrido
22 de mayo - 25 de agosto de 2013
Sala de Exposiciones Casa del Cordón
Caja de Burgos
Plaza de la Libertad, s/n
Burgos
TF 947 258 113


miércoles, 22 de mayo de 2013


Del 22 de mayo al 25 de agosto 

"Una historia portátil de la fotografía" en la sala de exposiciones Cultural Cordón de Burgos

Lola Garrido, coleccionista


                La sala de exposiciones Cultural Cordón de Caja de Burgos acoge, del 22 de mayo al 25 de agosto, la exposición "Una historia portátil de la fotografía. Colección Lola Garrido", con un centenar de imágenes de sesenta y tres autores diferentes, pertenecientes a la colección personal de Lola Garrido. En la muestra están representados los grandes maestros de la historia de la Fotografía, desde mediados del siglo XIX hasta la década de los noventa del siglo XX. Es la primera vez que se realiza una selección tan nutrida de la colección (hasta ahora se ha mostrado de manera fragmentada o formando parte de exposiciones temáticas) con la intención de abordar la práctica totalidad de la historia de la fotografía universal, a través de los autores más representativos. la muestra ha sido producida por Caja de Burgos y coordinada por diChroma photography.
           
            En la extensa nómina de fotógrafos de al exposición destacan pioneros como Julia Margaret Cameron, Edward Steichen y Alfred Stieglitz; los grandes autores europeos y ameri­canos de los años 20 y 30 como André Kertész, Lotte Jacobi, Alexander Rodchenko o Lee Miller; los indispensables del fotorreportaje como Elliott Erwitt, William Klein, Garry Winogrand y Walker Evans; creadores vanguardistas como Man Ray, René Ma­gritte, Harold Edgerton y Raoul Hausmann; los célebres fotógrafos de moda Lillian Bassman, Irving Penn y Horst P. Horst, o los artistas actuales Philip-Lorca diCorcia, Cindy Sherman, Richard Misrach y Nan Goldin.

            Muchas de las imágenes seleccionadas forman parte de la memoria visual contemporánea. La obra de Robert Capa Muerte de un miliciano, de 1937, se ha convertido en una de las foto­grafías más famosas de todos los tiempos. Otro tanto puede decirse de la Madre emigrante con la que Dorothea Lange documentó en 1936 las condiciones de vida de la América rural, del extraordinario fotomontaje de 1932 firmado por Wanda Wulz titulado Yo gato, o de la obra de Bern Stern que recoge una toma de la última sesión fotográfica de Marilyn Monroe. Los nombres de Robert Mapplethorpe, Henri Cartier-Bresson, Diane Ar­bus, Madame Yevondé o Inge Morath acrecientan el extraordinario elenco de autores presentes en la exposición.

            Aunque la muestra recoge fotografías fechadas entre 1865 y 1993, el montaje huye deli­beradamente de una presentación secuencial. Antes que agrupar períodos o movimientos más o menos correlativos, prefiere sugerir relaciones temáticas y establecer diálogos visuales entre las propias imágenes con independencia de su autoría o del momento concreto de su captura.

            Por ello, no se han trazado tampoco capítulos cerrados para que, en torno a con­ceptos abiertos, el espectador pueda explorar semejanzas, paralelismos o, por el contrario, diversidad y discordancias. Las grandes áreas que animan a descubrir esas relaciones sensoriales recogen conceptos como la abstracción y la experimentación, un espacio en el que tienen cabida muchas de las poéticas artísticas de las que ha sido testigo la fotografía, con obras de Jürgen Klauke, Hanness Kilian o Harold Edgerton; el protagonismo del rostro, los gestos y los inquietan­tes juegos de miradas en las instantáneas de Norman Parkinson, Louise Dahl-Wolfe y Martin Munkacsi; la figura y el cuerpo como permanente reclamo desde la visión de Alfred Cheney Johnston y Madame D’Ora, Bill Brandt o Milton H. Greene; la presencia de la ciudad, tanto de la construcción en sí como de la vida urbana que se aloja en las tomas de Robert Franck, Alfred Erhardt y Lucía Moholy-Nagy, y la naturaleza como inva­riado desafío –más espiritual que material– en las imágenes de Alma Levenson o Josef Breitenbach.
           
            Comisaria, asesora crítica y directora de fundaciones (entre ellas, Foto Colectania), Lola Garrido ha dedicado su vida a la fotografía. Su extraordinaria colección comprende hoy más de 700 imágenes, y constituye una de las series internacionales más reputadas, requerida con frecuencia en diferentes museos e instituciones de todo el mundo.

Historia portátil de la fotografía. Colección Lola Garrido
22 de mayo - 25 de agosto de 2013
Sala de Exposiciones Casa del Cordón
Caja de Burgos
Plaza de la Libertad, s/n
Burgos
TF 947 258 113