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martes, 7 de septiembre de 2021

DIDEROT-GOETHE: “Ensayo sobre la pintura” y “Comentario al “Ensayo sobre la pintura”




Julia Sáez-Angulo

7/9/21.- Madrid.-  La reflexión sobre la Pintura ha sido habitual entre grandes pensadores y críticos de Arte, Diderot y Goethe entre otros, junto a autores como Baudelaire (para quien “la escultura era lo que estorbaba para ver bien la pintura”) o Apolinaire. 

“DIDEROT-GOETHE: Ensayo sobre la Pintura. Comentario al “Ensayo sobre la Pintura”” es el título del libro publicado por la editorial Casimiro. En realidad se trata de dos libros o ensayos en un solo libro, ya que el autora alemán comenta el ensayo previo a la pintura del escritor francés.

Tanto Diderot como Goethe reflexionan con sus pensamientos por escrito sobre el dibujo y el color, claves de la Pintura. También sobre el claroscuro, el mundo de la expresión, la composición o algunas ideas sobre la arquitectura, en el caso de Diderot.

“Si Diderot dice que “la naturaleza no hace nada incorrecto. Toda forma bella o fea tiene una causa; y, entre los seres existentes, no hay ninguno que no sea como debes ser”, Goethe procurará distinguir entre la apariencia estética, exterior, y la coherencia interna u orgánica de las cosas, y no confundir así, como entiende que hace el francés, la naturaleza y el arte”, se señala en la introducción del libro.

“Retoman ambos autores la vieja discusión nacida en el Renacimiento en torno a la relación entre el conocimiento de las cosas y el disfrute de su belleza, entre el saber y el ver, entre las leyes de la naturaleza y las normas del arte; discusión que cada uno, no sin incurrir en contradicciones, plantea en su propio contexto: contra el manierismo academicista en el caso de Diderot y contra el naciente Romanticismo en el caso de un Goethe que se debate entre el ideal de la ataraxia defendido por Winckelmann y la idea romántica del temperamento. Ambos autores apuntan no obstante, a una ideas similar a la totalidad como principio de armonía ya sea artística como orgánicaque, anunciando la modernidad, permitiría articular el ver y el saber”.

Más información

www.casimirolibros.es


domingo, 6 de junio de 2021

Diderot-Goethe: “Ensayo sobra la pintura”. Comentario al Ensayo sobre la pintura”





Julia Sáez-Angulo

6/6/21.- Madrid.- Diderot y Goethe fueron dos pensadores que reflexionaron en profundidad sobre el arte de la pintura. Ambos escribieron sendos ensayos sobre el arte dimensional traducido en el dibujo y el color. Sus ideas influyeron en otro ensayistas o críticos de arte que bebieron en sus fuentes.
“Ensayo sobra la pintura”. Comentario al Ensayo sobre la pintura”, de Diderot y de Goethe se publican conjuntamente en un libro publicado por la editorial Casimiro. En la portada, el detalle de un cuadro de Jean-Honoré Fragonard: “El columpio” (1767). Los dos autores y sus ensayos en una misma publicación, lo que permite una comparativa interesante. Dos ilustraciones en blanco y negro nos ofrecen los retratos de ambos escritores.
“Las intuiciones de Diderot sobre los problemas expresivos y compositivos, sobre el dibujo y el color o sobre el claroscuro reflejan poderosamente el debate de la segunda mitad del siglo XVIII en torno a las artes figurativas, tanto que su “Ensayo sobre la pintura” impresionó profundamente a los pensadores alemanes más destacados de su siglo -Lessing, Schiller y especialmente Goethe que los traducirá añadiendo sus propios comentarios- y anticipan muchas de las cuestiones, que abordará la crítica de arte posterior, influyendo notablemente sobre los escritos de arte de autores como Baudelaire, Zola o Apollinaire”, se explica en el libro.
“La naturaleza no hace nada incorrecto. Toda forma, bella o fea, tiene una causa; y, entre los seres existentes, no hay ninguno que no sea como debe ser”, escribe Denis Diderot en sus iniciales pensamientos sobre el dibujo.

martes, 14 de junio de 2016

EGMONT, un héroe romántico




Elsa Leonor Di Santo

La España áurea,  la de Carlos  y Felipe II  se ven reflejadas en el drama trágico de Goethe, su mejor obra teatral. Basada en la vida del Conde de Egmont, primo de Felipe II y perteneciente a una de las familias más ricas de los Países Bajos vemos asimismo a otros personajes históricos: Margarita de Parma, hija de Carlos V, regente de los Países Bajos y  al Duque de Alba. Pero ¿Quién es Egmont? En verdad es un hombre que cumple con sus deberes cortesanos mas guarda en su interior la idea profunda de la libertad de su pueblo. Tiene una amada, Clara, joven modesta e ingenua a quien visita en sus escasos momentos de tranquilidad, la cual está encendida de amor y estupor por el joven príncipe  quien es también  admirado por personajes del pueblo. Guillermo de Orange, otro noble, lucha junto a Egmont y se distingue por el valor de la prudencia. El drama se agudiza cuando se implanta en los Países Bajos la Inquisición. En vano irá Egmont a persuadir a Felipe II.a fin de obtener un cambio: la libertad religiosa de los súbditos flamencos. El monarca tan contradictorio envía al Duque de Alba y ratifica la posición del rey (habida cuenta de las revueltas producidas en Bruselas).Tras una leonina reunión con Egmont y los principales de allí, se decide la prisión de los mismos. Finalmente Egmont es decapitado en la plaza Mayor de Bruselas  junto con otros acusados por traición .En este drama histórico todo es acertado y se dirige al episodio central: la prisión de Egmont- Esta obra es una  pieza de conflicto interior sobre un fondo de fatalidad mítica-histórica. Al entregar la espada exclama Egmont “Más veces sirvió para intereses del rey que mi propia vida”. La figura egregia del héroe que lucha por la libertad inspiró asimismo a  otro genio, a Beethoven quien compuso  la música incidental de Egmont, regocijo rítmico que plasma la figura del  protagonista.


                                                                                        (Argentina)



sábado, 19 de enero de 2013




Arthur Schopenhauer, “Sobre la visión de los colores”


 

Julia Sáez-Angulo

         “Newton, Goethe y Schopenhauer: un físico-matemático, un poeta y un filósofo; tres personajes que en apariencia poco tienen en común, salvo la genialidad, se nos presentan unidos en un interés por la naturaleza de la luz y el color”, dice Pilar López de Santamaría en la introducción al libro “Sobre la visión y los colores” de Arthur Schopenhauer, publicado por la editorial Trotta, que ha publicado otra obras del mismo autor..

         El libro del filósofo alemán Schopenhauer (Danzig, 1788 – Frácfort, 1860), traducido por López de Santamaría va seguido de la correspondencia con Johann Wolfgang Goethe.

         “La luz es lo primero que según el Génesis hizo Dios al crear el mundo, porque sabía que sin ella nada de lo que venía detrás podía subsistir. El lenguaje, siempre sabio nos pone de manifiesto sus múltiples facetas y dimensiones, que la convierten en una constante en muestra de vida: la luz es, ante todo, el agente físico que hace posible la visión; pero es también la claridad de la inteligencia, la ilustración y la cultura…” sigue diciendo López de Santa María.


         Schopenhauer -un misógino redomado- redacto la primera versión del escrito “Sobre la visión y los colores” en 1815 y lo publicó en 1816. El punto de discrepancia fundamental de Schopenhauer con Goethe se refiere a la objetividad de la luz y el color. Si bien es cierto que los colores fisiológicos como punto de referencia esencial de su investigación, toda su teoría sigue teniendo un tinte realista que Schopenhauer, en esto fiel discípulo de Kant, no puede aceptar.

         Un libro interesante para reflexión de filósofos y artistas. Los colores como “acciones y pasiones de la luz los llama Goethe, en una expresión que viene a poner de relieve que, si la luz es vida y principio vital, los colores son su biografía, los actos y padecimientos que enriquecen nuestra experiencia y conmueven nuestro ánimo, librándolo de la terrible monotonía de los grises”.





        

        

        

        
         

miércoles, 3 de octubre de 2012




Thomas Bernhard, autor de cuatro relatos en  “Goethe se muere” editado por Alianza




Julia Sáez-Angulo

         Es un escritor corrosivo, irreverente, casi nihilista, que con sus libros quiere hacer una crítica profunda y ácida ironía de la sociedad occidental contemporánea, que es la que el ha conocido y padecido. El escritor austriaco Thomas Bernhard (Heerlen, Holanda, 1931 – Gmunden, 1989) es un referente crítico a tener en cuenta, aunque solo sea para discrepar de sus audaces afirmaciones.

         Su visión del género humano y de su condición no es precisamente optimista. En el libro “Goethe se muere” (1985), editado por Alianza Literaria, el autor nos ofrece cuatro relatos que aparecieron en distintas publicaciones, aunque Bernhard quiso hacerlo en uno solo, por lo que hoy se hace realidad lo querido.

El libro, bien traducido del alemán por Miguel Sáenz, acoge los títulos de “Goethe se muere”, “Montaigne. Un relato”, “Reencuentro” y “Ardía. Relato de viaje para un amigo de otro tiempo”. Un epígrafe de “Fuentes”, al final de los relatos, muestra la procedencia e inspiración de lo fabulado.

         Al igual que en sus ensayos, las cuatro narraciones de “Goethe se muere” condensa su filosofía provocadora y corrosiva, su desmitificación y distancia del pensamiento políticamente correcto de su época.

         El autor juega con la supuesta última frase de Goethe antes de morir: “¡Más luz!”, para decir que el fue testigo de esos últimos momentos del filósofo alemán y sus últimas palabras fueron “¡Más nada!”, teniendo como testigos a los desaparecidos Riemer y Kraüter.

         Thomas Bernhard publicó diversas obras autobiográficas, algunas a  modo de diarios íntimos en los que se permite toda clase de descalificaciones a diestro y siniestro. Desmota lomás sagrado y su mofa o rechazo del arte es abrumador. Su relación de amor/odio con Austria, su país, es realmente terrible y patética.

         La actitud llamativa y extravagante de Bernhard la prolongó después de su muerte, ya que pidió que sus restos posaran en una tumba sin nombre. Se encuentran en Viena y que sus obras no se editaran en Austria durante los setenta años que duran los derechos de propiedad intelectual. No obstante, en 1967 recibió el Premio Nacional de Literatura austriaco.



        


        


sábado, 23 de octubre de 2010

Goethe en dos conferencias de la germanista Rosa Sala Rose



L.M.A.


La germanista Rosa Sala Rose, traductora y editora de la autobiografía de Goethe, Poesía y Verdad, y de las Conversaciones con Goethe, de Eckermann, y autora, entre otros ensayos, de El misterioso caso alemán. Un intento de comprender Alemania a través de sus letras, imparte en la Fundación Juan March (www.march.es y también en Facebook) un ciclo de dos conferencias: Goethe: su vida, su obra, su tiempo. El martes 26 de octubre habla de “Goethe y su tiempo” y el jueves 28 de octubre de “La obra de Goethe”. Ambas conferencias, a las 19,30 horas. En este formato de dos conferencias, anteriormente otros especialistas se han ocupado de Shakespeare, Calderón, Dostoyevski y Paul Valéry.

Un autor longevo

Cuando Goethe nació, todavía gobernaba el Antiguo Régimen y se lucían pelucas empolvadas; cuando murió, ya recorrían el territorio alemán las primeras líneas de ferrocarril. El longevo Goethe fue un testigo privilegiado de las revolucionarias trasformaciones que se dieron a su alrededor y que quedaron reflejadas en su obra y su enorme correspondencia. De hecho, fue el primer autor en concebir una autobiografía sobre la base de la inextricable relación que el individuo mantiene con su tiempo. De ahí que al hablar de la vida de Goethe resulte inevitable aludir también al nacimiento de la Alemania moderna, pues es con él con quien arranca la revolución cultural alemana que acabaría dando lugar a figuras como Marx, Nietzsche y Freud.

Arquetipos de la modernidad


De Goethe conocemos sobre todo su novela Las penas del joven Werther, que abrió las puertas del Romanticismo, y su tragedia en verso Fausto I, generadora de algunos de los principales arquetipos de la modernidad. Desde nuestra perspectiva actual, habituada hasta la saciedad a los tópicos de la sensibilidad romántica, resulta difícil formarse una idea de hasta qué punto Goethe impulsó con estas obras una auténtica revolución estética frente a viejos cánones anquilosados. Sin embargo, también en otras obras menos accesibles o conocidas por el público español Goethe hizo gala de su habilidad para reunir las tendencias de la vida intelectual de su tiempo y para reflexionar sobre la ambivalencia moral de la modernidad. Partiendo inductivamente de citas y fragmentos, esta conferencia intentará una aproximación a la complejidad de su obra literaria.

En la edición de Poesía y Verdad (1999), la autobiografía de Goethe que tradujo, Rosa Sala Rose inicia con estas palabras su introducción, que completan el resumen de sus dos conferencias: “Cuando Goethe nació, Europa todavía parecía mecerse tranquila en el mar en calma del Antiguo Régimen y había aprendido a confiar en la razón del hombre y en las naves del progreso. Sesenta años después, cuando en 1809 Goethe inicia los trabajos preliminares para su autobiografía, la Revolución Francesa ha hecho naufragar con violencia un sistema político y social aparentemente inmutable y el Sacro Imperio Romano Germánico ha tenido que sucumbir ante los posteriores embates napoleónicos. El mundo que lo había visto nacer y crecer se ha hecho añicos para siempre.

Pero también el universo personal de Goethe manifiesta signos alarmantes de cambios definitivos. Con la muerte de Schiller en 1805, se podía dar por finalizado ese clasicismo de Weimar que su amigo y él habían elevado a la categoría de movimiento, amenazado por esa nueva e impetuosa corriente romántica que iba a constituir su relevo literario. Personalidades ilustres de todo el mundo empiezan a acudir en peregrinación a la casa de Goethe en Weimar, pero sus obras son cada vez menos leídas y, lo que es peor, menos comprendidas. Poco a poco, Goethe se vuelve dolorosamente consciente de que la actualidad se le ha vuelto extraña y de que ha pasado a formar parte de la historia. En definitiva: adquiere conciencia de que ha llegado el momento de explicarse a sí mismo.”

Datos biográficos

Rosa Sala Rose (Barcelona, 1969) es Licenciada en Filología anglogermánica (alemán) y Doctora en Filología románica por la Universidad de Barcelona. Miembro de la Goethe-Gesellschaft internacional, fue cofundadora y secretaria de la Sociedad Goethe de España entre 1999 y 2004. Ha traducido y editado la autobiografía de Goethe Poesía y Verdad (1999) y las Conversaciones con Goethe (2006) de Johann Peter Eckermann. En su faceta de ensayista ha publicado el Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo (2003), El misterioso caso alemán. Un intento de comprender Alemania a través de sus letras (2007) y Lili Marleen. Canción de amor y muerte (2008). Ha participado en diversos encuentros y coloquios y ha impartido talleres, cursos y seminarios tanto en España como en Alemania.

Una vez celebrado el ciclo, puede escucharse el audio de las conferencias en el archivo sonoro de la página web de la Fundación, donde están recogidas más de dos mil conferencias pronunciadas desde 1975 en la sede de la Fundación Juan March en Madrid
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