Mostrando entradas con la etiqueta Torreón de Atocha. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Torreón de Atocha. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de julio de 2026

ALFONSO SEBASTIÁN, 85 AÑOS Y EXPECTACIÓN ANTE PRÓXIMA EXPOSICIÓN “LAS CATEDRALES RINDEN HOMENAJE A LA PRIMADA DE TOLEDO”

Alfonso Sebastián, pintor, 85 años
Dos artistas: Isabelle Hirschi, fotógrafa llegada de Niza, y Alfonso Sebastián, pintor



Julia Sáez-Angulo
Fotos: Isabelle Hirschi

19/7/26. Madrid. El aire caliente permanece inmóvil sobre los tejados. Las calles parecen respirar lentamente bajo la luz del verano. Es el dieciocho de julio, fecha que vuelve cada año con la puntualidad de las estaciones. Y, como cada año, los amigos nos reunimos para celebrar el cumpleaños de Alfonso Sebastián: 85 años.

    Es una edad que ya no se cuenta; se contempla. Cada año deja de ser un número para convertirse en un paisaje. En un cuadro. En una memoria.

    Alfonso continúa pintando. Eso es lo admirable. Hay quienes llegan a cierta edad y viven del recuerdo. Él vive del proyecto. En su estudio crece una exposición que quizá sea la más importante de toda su carrera. La ha dedicado a las catedrales. La Primada de Toledo ocupa el centro de esa conversación silenciosa con la piedra. A su alrededor aparecen las de León, Burgos y París (Notre Dame). No son únicamente fachadas. Son rincones, nervaduras, columnas, vitrales, claroscuros donde la luz parece haber aprendido a rezar antes de entrar por las vidrieras. El pintor busca la arquitectura como otros buscan el alma. El mismo es arquitecto técnico, si bien la pintura lo devora por dentro. El evento toledano tendrá lugar el 9 de octubre próximo.

    La celebración tuvo lugar en el Torreón de Atocha. Desde allí Madrid parece una ciudad distinta. Las luces borran las distancias. Los edificios pierden su peso y adquieren una ligereza inesperada. La noche suaviza incluso aquello que durante el día parece apresurado. Abajo, la ciudad continúa viviendo. Arriba, un grupo de amigos conversa sin prisa. Guía Boix, crítica de arte y esposa del homenajeado ofrece bebidas y viandas.

    De pronto aparecen los camareros. Traen botellas de Moët & Chandon envueltas en hielo. Las copas centellean. Suena el «Cumpleaños feliz». Es una melodía sencilla que nunca envejece. Quizá porque todos, al escucharla, volvemos por un instante a la infancia. Brindamos.

    Sobre la mesa hay un excelente embutido, salchichón rosette llegado de Lyon, regalo del doctor Jean-Paul Larbre e Isabelle Hirschi. También las amistades viajan. Hay afectos que cruzan fronteras con la misma naturalidad que una botella de champán. También estaban Maite y Pedro del Arco. Carmen Román, historiadora del arte, nos cuenta la solución ingeniosa que se dio a la cúpula de Toledo, respecto a las anteriores. La Doctora Myriam Cornejo y Eugenia Corzón también aparecieron con sus regalos respectivos. A Alfonso se le quiere.

    Faltan algunos amigos. En julio siempre ocurre. Las vacaciones dispersan las conversaciones habituales. Se echa de menos a Alfonsito hijo (en el Machu Pichu), Lola Gallardo; a Adriana; a Zapisek; a Carmen Valero, a Pato… Las ausencias también ocupan un lugar alrededor de la mesa. Son una forma discreta de la presencia.

    María Guía Sebastián sonríe. A su lado está Jesús del Arco. Esperan a Daniela. La niña todavía no ha nacido y, sin embargo, ya forma parte de la reunión. La esperanza siempre llega antes que las personas. La maternidad concede a la mujer una belleza y serenidad difícil de describir. Hay una luz nueva en el rostro de quien espera una vida. Alfonso y Guía se sienten ya abuelos.

    Desde el ventanal miramos la ciudad. Frente a nosotros, la discoteca Kapital deja escapar destellos de colores. Se adivinan figuras que bailan. Juventud, música, movimiento. Nosotros permanecemos quietos. No sentimos nostalgia. Cada edad posee su manera de celebrar la existencia. La juventud baila. La madurez conversa. La vejez recuerda y agradece. 

    Después del brindis, habla Alfonso. No levanta la voz. Las palabras importantes nunca necesitan hacerlo. Habla del pasado. Habla de la amistad. Habla del trabajo constante. Y deja caer una frase que permanece en el aire como una de esas campanas que tardan en extinguirse. «La senda principal no siempre ofrece lo mejor. Los caminos laterales pueden guardar las sorpresas más felices.» 

    Nadie responde inmediatamente. Hay silencios que son una forma de asentimiento.

    Pienso entonces que acaso toda la pintura de Alfonso haya consistido precisamente en eso: abandonar el camino más fácil para detenerse en un rincón de un claustro, en una piedra gastada por los siglos, en un fragmento de vidriera que otros no habrían mirado. Allí donde los demás pasaban de largo, él encontraba un cuadro. Quizá esa sea también una manera de vivir.

    Al abandonar el Torreón, Madrid seguía extendiendo sus luces bajo la noche cálida del verano. La ciudad parecía la misma de siempre. Nosotros tampoco éramos distintos. Únicamente habíamos añadido un recuerdo más a esa larga colección de instantes que, con los años, terminan siendo la verdadera biografía de una amistad. La fotógrafa Isabel Hirschi lanza su cámara al Madrid de la noche. Le gustan los nocturnos vacíos de gente.

Másinformación:    https://lamiradaactual.blogspot.com/2026/07/catedral-de-toledo-el-espanol-petrus.html

Torreón de Atocha. Madrid

María Guía aportó la tarta de limón

Alfonso y María Guía, padre e hija ante la tarta y champagne.
Alfonso y Guía con los camareros de la vecina discoteca Kapital. que sirvieron el Moët Chandon.
El pintor con el Dr. Jean-Paul Larbre, reumatólogo llegado de Lyon
Maite y Pedro del Arco, los otros abuelos de la esperada Daniela
Madrid anochece desde el Torreón de Atocha 


El Torreón de Atocha desde la terraza.
Eugenia, Myriam, Julia y Guía
Julia Sáez-Angulo disfruta la tarta de limón.

viernes, 18 de julio de 2025

ALFONSO SEBASTIÁN, pintor, 84 cumpleaños rodeado de damas. Retrato de su esposa Guía Boix. Próxima exposición en el Colegio de Arquitectos Técnicos

Alfonso Sebastián, pintor y arquitecto técnico
Alfonso junto al retrato recién terminado de su esposa Guía Boix, comisaria de arte




        Carmen Valero Espinosa
        Fotos: Magán-Hirschi-Zapisek-Pire

19/7/25 .- Madrid.- Alfonso Sebastián, pintor y arquitecto técnico, ha celebrado su 84 cumpleaños en el emblemático Torreón de Atocha, rodeado de damas, desde su esposa Guía Boix, de quien ha presentado en primicia el retrato que le ha realizado recientemente, hasta Isabelle Hirschi, fotógrafa artística, llegada expresamente de Niza para estar junto al maestro este día. 
Además, estuvieron presentes, entre otras damas: Lola Gallardo, Carmen Valero, Adriana Zapisek, Mai Pire… y otros invitados,  como el Dr. Jean-Paul Larbre o Luis Magán.
Alfonso Sebastián (Torrijos, Toledo, 1941) expondrá después del verano, una muestra retrospectiva de su pintura en el Colegio de Arquitectos Técnicos de Madrid y en Toledo, en 2026. El mismo pintor acaba de clausurar una exposición de pintura, de la serie “Catedrales”, en el Antiguo Hospital de Torrijos, edificio singular del siglo XVII.

Alfonso y Guía Boix
Alfonso e Isabel Hirschi
Alfonso y Carmen Valero

Alfonso y Lola Gallardo
Alfonso y Adriana Zapisek
Alfonso Sebastián, pintor
Alfonso Sebastián ante una de sus pinturas sobre la serie "Catedrales"
Alfonso con su esposa Guía Boix
Carmen, Isabelle, Lola
Alfonso Sebastián rodeado de damas, con el Museo Reina Sofía al fondo. Vistas desde el Torreón de Atocha al Museo Reina Sofía 
Foto de familia de invitadas/dos. Museo Reina Sofía, al fondo.
Invitadas con el Museo Reina Sofía al fondo
Luis Magán, fotógrafo, felicita al matrimonio


Guía Boix besa a Alfonso

jueves, 18 de julio de 2024

ALFONSO SEBASTIÁN, pintor, cumple 83 años en medio de amigos y catedrales (y II) Crónica Gráfica de Isabelle Hirschi


Crónica I




Alfonso Sebastián y su hija María con la tarta de 83 cumpleños, que se transforma en 38 


Madrid, la noche, con el Museo Reina Sofía y la estación de Atocha, al fondo
En torno a una mesa. Alfonso en azulejos, al frente
Alfonso y su amigo de Torrijos, Antonio Rodríguez
Alfonso Sebastián cuenta la historia de su amigo Arnold Taraborrelli
Alfonso, narrador de historias

Alfonso con los atributos de Estatua de la Libertad
Guía Boix y dos amigos
Alfonso sopla velas en otra tarta junto a su Doctora Helena Escudero y Elena Minutos
Foto de familia al final de la velada


Alfonso y el Dr. Tovar, experto en enfermedades tropicales
Dr. Tovar y acompañante, con el Museo Reina Sofía al fondo. El Diablo Cojuelo ronda
Una de las primeras catedrales pintadas por Alfonso Sebastián
Isabelle Hirschi, fotógrafa francesa, contempla Madrid

ALFONSO SEBASTIÁN, pintor, cumple 83 años en medio de amigos y catedrales (I)

Alfonso Sebastián junto a una de su "Catedrales", que está en el Torreón de Atocha

Alfonso Sebastián, pintor, frente al Museo Reina Sofía

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Isabelle Hirschi y Adriana Zapisek

19/7/24.- Madrid.- El pintor Alfonso Sebastián cumple 83 años y lo ha querido conmemorar de modo especial “para celebrar que estoy vivo”, después de una estancia, a Dios gracias pasajera, en la clínica. Todo fue un susto. El lugar celebrativo, no podía ser menos, en el Torreón de Atocha, su estudio teórico -pinta más en casa- con una terraza impresionante, frente al  Museo Reina Sofía, por donde pasea en las noches el “Diablo Cojuelo” de don Luis Vélez de Guevara.

    En la fiesta no faltaba nadie de sus seres queridos y de los que lo queremos, unos procedentes de Toledo -su tierra natal está en Torrijos- otros de Madrid, y no faltaron de Lyon la fotógrafa Isabelle Hirschi, una de las mejores coleccionistas de su obra, a la espera de su marido, el prestigioso Dr. Jean Paul Larbre, experto en reumatología, que llegaría en breve. Otra Doctora presente, Helena Escudero, la de cabecera, de Alfonso, quien nos cuenta otra Doctora lo supervisaba en la UCI, cuatro veces al día y que también. La sanidad está lleno de Doctoras.

    Guía Boix, Gran Dama de la Almudena, esposa del artista, “chérchez la femme”, atendía a todos con su amplia sonrisa y su hija María, “la niña de sus ojos” de Alfonso, que atendía igualmente a los invitados, junto a su novio Jesús, ambos en paralelo con un moño en lo alto del cabello, modelo Taras Bulba, para librarse del calor imposible de 39 grados.

    La llegada de invitados iba acumulando bolsas y los paquetes de regalos. Algunos llegaban, besaban al santo, tomaban una copa y se iba a trabajar, como Zacarías, el vecino alto y de color, con el que se hizo algunas, de las muchas fotos de la celebración. 

    A partir de unos azulejos en la pared con su nombre, recién colocados en el Torreón, Alfonso Sebastián nos contó, como historia grata de su vida,  el encuentro con Arnold Tarraborrelli (1931-2024), bailarín, coreógrafo y maestro de danza estadounidense afincado en Madrid, maestro de muchos artistas españoles. En 1995 recibió la medalla de las Bellas Artes de la Comunidad de Madrid.

    Como arquitecto técnico, Alfonso le hizo a Tarraborrelli un estudio en el edificio colindante a la casa de Doña Carmen Polo de Franco, que se oponía al mismo, en la calle General Oráa. Alfonso luchó denonadamente contra los avatares personales y administrativos de la Señora y el Ayuntamiento, hasta lograr llevarlo a cabo. Arnold, agradecido, decidió poner en su estudio, el nombre de Alfonso bien visible en azulejos, azulejos que ahora han llegado al Torreón del pintor, de manos de Antonio Rodríguez, hijo de Ángel el escayolista.

    Alfonso y Guía han disfrutado mucho de amigos y aventuras en la vida. Ella, por su parte, nos contó a Adriana Zapisek y a mí, entre vasos de cerveza, la historia de mauis en Asturias, región deonde abundaban en los años 40

    Alfonso y Guía son dos narradores de primer orden. Se quitan la palaba uno al otro, porque, como sucede en estos casos, la aventura y la historia se contemplan con distinta percepción y cada cual ofrece su matiz.

    Alfonso Sebastián anda enganchado en una soberbia serie pictórica titulada “Catedrales”, donde muestra fragmentos de fachadas y rosetones impresionantes. Actualmente se enfrenta a una visión singular de gran formato sobre la catedral parisina de Nôtre Dame y, si termina el cuadro a tiempo, lo presentará en el concurso que se prevé en París, con motivo de su reinauguración. El pintor de 83 años no se arredra y saca su do de pecho. En la tarta de cumpleaños sólo figuraban 38 años.

        Alfonso Sebastián conmovido dio las gracias a todos los que asistimos y confesó que ha sido uno de los mejores cumpleaños de su vida, porque estaban sus seres más queridos.

        * Crónica II, con fotografías de Isabelle Hirschi:

https://lamiradaactual.blogspot.com/2024/07/alfonso-sebastian-pintor-cumple-83-anos_18.html

Museo Reina Sofía, desde el Torreón de Atocha

El abrazo de Alfonso e Isabelle Hirschi

Guía Boix, Julia Sáez-Angulo, Alfonso Sebastián, Isabelle Hirschi y Rogelio S. Molero
María Sebastián, Oscar López, librero, e Isabelle Hirschi
Alfonso y Adriana, con los azulejos del nombre al fondo
Antonio, Zacarías, Alfonso y Rogelio
Alfonso Sebastián, 2025
Isabelle Hirschi y Alfonso Sebastián