Mostrando entradas con la etiqueta Albano Hernández. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Albano Hernández. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de octubre de 2024

Albano en «Frieze Sculpture». Recogiendo el testigo de Miró, Plensa y Barceló

Albano Hernández, artista visual

Tomás Paredes, crítico de arte


5 de octubre de 2024

        Texto de Tomás Paredes

    Que uno de los nombres jóvenes del arte español en el ámbito internacional, Albano Hernández, esté entre los veintisiete artistas de todo el mundo, seleccionados por la conocida comisaria Fatoş Üstek para participar en la prestigiosa muestra londinense, es una noticia que debería afectar a distintos sectores de nuestra vida cultural por la importancia intrínseca de su elección.

    Londres sigue siendo una luminaria para el arte en el Mundo, a pesar del Brexit y otras torpezas de políticos erráticos. Con más de veinte ediciones, Frieze Sculpture se ha consolidado como la cita anual imprescindible para los anantes del arte, coleccionistas de toda laya, galerías y casas de subastas, haciendo de Londres el epicentro global del arte en el arranque de cada temporada. Las ferias de arte contemporáneo se han convertido en lugar compartido para mostrar y en el espejo donde se miran todas las experiencias.

    No es fácil estar en el meollo de este deslumbrante encuentro, pero Albano Hernández, Ávila 1988, lo ha logrado, tras una carrera orientada y valorada, por profesionales y coleccionistas. Es innegable el atroz liderazgo del coleccionismo en la actualidad.  Albano es el cuarto artista español seleccionado para Frieze Sculpture a lo largo de su existencia, tras Joan Miró, 2013; Jaume Plensa, 2014, 2017 y 2019; y Miquel Barceló, 2017.

    “The Shadow” / La sombra, es la pieza con la que Albano concurre; una idea que conceptualiza a través de una sombra, pintada en el césped del mítico Regent Park. Obra concebida para esta ocasión y este lugar, que desborda géneros y técnicas, emergiendo como un híbrido de escultura y pintura. La limpidez del proceso y la belleza del resultado no ocultan la conciencia ecológica del autor y su compromiso en el movimiento residuo cero.

Albano, respondiendo a la invitación para su participación en Frieze Sculpture, crea una escultura con ecos lúdicos en los jardines ingleses, que no se eleva sobre la superficie ni la perfora, sino que, ahondando en las cuevas del concepto, privilegia una mirada mítica y mística, inaugurando su faceta de escultor de lugares. Utiliza material no tóxico para perfilar en el césped la sombra del árbol liquidámbar (Liquidambar styraciflua), especie documentada y traída a Europa por el naturalista español Francisco Hernández de Toledo, s. XVI, bajo el reinado del egregio Felipe II, aunque los estudios y referencias del estudioso no se publicaran hasta finales del s.XVII.

    Sabemos, por otra parte, que, en 1618, introdujo en Inglaterra el liquidámbar el botánico John Banister, enviado al Nuevo Mundo por el obispo Henry Compton, quien lo mandará plantar en los jardines del palacio episcopal de Fulham. Se trata de un árbol aromático que produce una goma fragante y que en otoño sus hojas adquieren unas maravillosas cromías, que son envidia de las flores.

    Albano Hernández, centrado en su proceso conceptual, destaca los protagonistas no humanos del jardín inglés. Establece asociaciones de ideas entre lo natural y lo simbólico, resaltando la relevancia de las sombras en la Historia del Arte -desde el mito de la caverna platónica-, que vertebran este trabajo en clave poética, respetando al medioambiente, haciendo dialogar luces y sombras, ilusión y realidad, materiales orgánicos e industriales.

    ¡Preciosa idea la búsqueda de las percepciones y sensaciones, que ofrecen las sombras! Plinio el Viejo recuerda a la muchacha de Corinto, que, enamorada, para conservar fresca la imagen de su amado, trazó su silueta partiendo de su sombra. Hecho que se ha tenido siempre por el origen de la pintura. Robar el alma de la imagen para ahormar un hito icónico, hacer de la huella un sentimiento.

    Víctor I. Stoichita, en Breve historia de la sombra, Siruela 1999, relaciona la sombra con el origen de la pintura, además de desplegar una calántica de belleza relativa a este abanico de percepciones. También María Zambrano tiene el hermoso poema, “Ni brisa ni en sombra”, donde solicita que actúe no la muerte, sino su sombra, enalteciendo el señorío de la luz y la fuerza de la sombra, con su impecable incisión en otros mundos.

    El martirizado poeta rumano Lucian Blaga publicó Poemas de la luz, en cuyo final coloca “Piedras del tiempo”- unos aforismos que cierran ese volumen-, asegurando: “Es verdad que las sombras se parecen a la oscuridad, pero son hijas de la luz”. Así, este The Shadow expresa un mensaje de luz por medio de su sombra verde, sobre otras edades del verde, marca de la obra albaniana, que con esa gama comenzó deslumbrando con una solercia y un desparpajo que le han acompañado a lo largo de su corta carrera y que rehabilita a cada instante.

    El arte en esta vertiente no se dirige tanto a la creación de belleza, que también, cuánto a la recuperación de un sentido originario del símbolo, propiciando otra modalidad de invención.  Resaltando en palabras de Howard N. Fox: “esa propensión que tienen las obras en las artes visuales a revelarse, en la mente del espectador, como una cosa distinta de lo que se sabe empíricamente que son”. Es decir, la sombra que vemos cobija una sucesión de acciones que orientan la percepción y la conciencia del observador.

    En el catálogo de la exposición de los futuristas en la Sackville Gallery, 1912, afirma Boccioni: “la simultaneidad de los estados de ánimo en la obra de arte: ese es el contagioso objetivo de nuestro arte”. Cómo se ve, estando en el siglo XXI, los artistas visuales no pueden olvidar de dónde vienen. Ahora, como en aquella eclosión de vida y renovación estética que propusieron los futuristas, los estados de ánimo del creador se reflejan tanto en el proceso como en el resultado final.

    Al modo de Robert Smithson, comentando el homenaje a Tatlin, “Mouvement 7” de Dan Flavin: “El tiempo se convierte en un lugar al que se le resta el movimiento”. Cuando se tiene capacidad de imbricar todos los tiempos en un mismo tiempo se está ahormando un presente eviterno, se está configurando un momento para la eternidad, por fugaz que sea su presencia material. Lo hizo T.S. Eliot en La tierra baldía y lo repite Albano Hernández con The Shadow.

¡Que uno de sus artistas jóvenes participe en esta importantísima cita londinense es un reconocimiento para España! Albano se dio a conocer con 18 años, cuando se alzó con la Beca de Investigación Plástica del Premio BMW de Pintura. Completó su formación en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, mientras seguía exponiendo y participando en concursos y premios de pintura en los que brilló con audacia y manifiesta sensibilidad.

    Consiguió ser el más premiado de los jóvenes, en torno a treinta galardones de primer orden, entre ellos: Premio BMW de Pintura, 2012, Premio Obra Abierta, 2015 y Premio Artemisa, 2016. Participó en los encuentros de Eslovenia, dirigidos por el crítico internacional Brane Kovic. Hasta que puso rumbo al Reino Unido, donde se graduó en el Máster de Pintura del Royal College of Art, con el auspicio de Basil Alkazzi Scholarship y la distinción de Hine Painting Prize. Ha participado en numerosas individuales en Europa, ambas Américas, Asia, y en las ferias de Shanghái, Hong-Kong, Singapur, Estambul, Austria, México…

    En Frieze Sculpture está representado por Pi Artworks y con su obra The Shadow, la más importante realizada hasta ahora, deja su impronta de guiños autobiográficos – ¡el verdalbano! – y pone de manifiesto su compromiso con la naturaleza, implicándola en el arte, exhibiendo la esplendidez de su presente y buenos augurios para su futuro.

    Desde sus inicios hasta ahora, sin perder la orientación, su lenguaje ha ido virando de una figuración vanguardista a un expresivo conceptual, donde el proceso rige el influjo de su efecto, concretando los parámetros que ejemplifican la consideración de arte en el presente. Claro, sin renunciar a su leitmotiv, el verde en todas sus gamas, sobre todo ese calentado de sol, que le identifica y la perfección del proceso que determina las percepciones hoy.

En la revista Távola Redonda, nº 20, diciembre de 1962, publica por primera vez Sophía de Mello Breyner su Arte Poética I, que inicia así: “Em Lagos em Agosto o sol cai a dereito e há sitios ande até o chão é caiado. O sol é pesado e a luz leve. Caminho no passeio rente ao muro mas não caibo na sombra. A sombra é uma fita estreita. Mergulho a mão na sombra como se a mergulhasse na água”.

    Sophía de Mello es la diosa de la luz y la madre nutricia de las sombras. Al igual que la poeta portuguesa, los espectadores pondrán su mano sobre la sombra, sobre este The Shadow, como si la metieran en agua y sentirán esa sensación extraña de tocar una realidad, que se desvanece entre las manos, al tiempo que contemplan su presencia. El arte ya no busca la eternidad, sino la explosión efímera y la percepción fugaz como en una perenne performance, donde a pesar de toda novedad tecnológica, el hombre sigue siendo el chamán de la espiritualidad.

The Shadow. Frieze Sculpture 2024

Albano y The Shadow. Frieze Sculpture 2024

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Muñoz Quirós, poeta, y Albano Hernández, pintor, catálogo conjunto para una exposición en Cambridge


pinturas de Albano



Julia Sáez-Angulo


2/12/20.- El poeta José María Muñoz Quirós (1957), poeta, y Albano Hernández (1988), pintor, aparecen en un catálogo conjunto y bilingüe inglés/español, para una exposición que tuvo lugar en la Universidad de Cambridge desde hasta el 20 de septiembre. 

    Con el característico “verde Albano” -como se habla del azul Klein- el libro viene a ser un poemario ilustrado o una exposición poetizada. El título de la muestra es “Voyage”.


Todo es memoria, el labio de la nieve

en los límites fríos donde presiente el fuego.

El sol en las palmeras de los desiertos vanos.

Todo es memoria: un susurro de valles doloridos,

El clavel de la almohada del silencio,

El tul de los vencidos cuando observan el llanto

Junto a la orilla de tus ojos.

Nadie puede volver sus pasos a la noche

Cuando atraviesa el puente de la sombra

De la inocencia de los ciervos.


    No es la primera vez que el poeta abulense Muñoz Quirós publica conjuntamente con artistas visuales. También lo hizo con los grabados de Juan del Castillo, para la exposición “El lento naufragio” que tuvo lugar en Ávila en 2019.


lunes, 18 de mayo de 2020

ALBANO, pintor español de la Abstracción, con proyección internacional. EXPOSICIÓN EXTERIOR


 Pintura de Albano




            L. M. A.

            17.5.20 .- Madrid .- ALBANO Hernández (Ávila, 1988). Licenciado en Bellas Artes por la UCM, en septiembre del presente año comenzará el MA Painting programme del Royal College of Art auspiciado por el ALKAZZI SCHOLARSHIP AWARD. Ha expuesto individualmente en España, Reino Unido, Uruguay, Portugal y Francia. 

            El pasado año participó en el curso “What is an image?” del Royal College of Art, acudió al Simposio Internacional de Artistas en Noja (SIANOJA), y expuso individualmente en la Universidad de Cambridge, Uk y en la Fundación Iturria, Uruguay. En 2017 fue invitado a participar en la colonia de arte que Ignacio Iturria organiza en Miami y asistió al encuentro Art Circle / Art Embassies en Eslovenia. En sus comienzos fue becario de manera consecutiva del Taller del Prado.

            En su currículum destacan premios como el BMW de Pintura, el Primer Premio en la Bienal de Artes Plásticas de Castilla y León, la medalla de la Facultad de Bellas Artes de Madrid o el Premio Obra Abierta.
            Ha impartido el curso “Análisis y contextualización de la imagen contemporánea” en la Asociación Española de Pintores y Escultores, y ha participado en cursos y seminarios del Royal College of Art, Anglia Ruskin University, Museo Reina Sofía, Caixa Fórum, CA2M, MUBAM, Museo Thyssen Bornemisza, Fundación Pons, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Universidad Complutense de Madrid. 

            Su obra está incluida en numerosas colecciones públicas y privadas como la Universidad de Cambridge (UK), Fundación José Saramago (Portugal), Fundación António Prates (Portugal), Fundación Iturria (Uruguay) Fundación Ankaria (España) Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (España),Colegio de España en París (Francia) Colección Ars Citerior (España), Biblioteca Nacional de España, BMW Ibérica (España-Portugal) Fundación Venancio Blanco (España) Cortes de Castilla y León (España).

 pintura de Albano



jueves, 6 de junio de 2013



Albano Hernández, “Génesis”, un quiebro en su Pintura en el Taller del Prado


Obra de Albano Hernández



Julia Sáez-Angulo

          “Atlas” es el título de la última serie presentada por el pintor residente en Madrid, Albano Hernández (Ávila, 1988) en el Taller del Prado. La primera parte de esta serie se denomina “Génesis”. Un quiebro en su pintura respecto a la serie paisajística anterior Walkiria, a base de cactus, resuelta fundamentalmente en blancos y verdes, que presentó en la galería Alfama de Madrid; Prates de Lisboa y en Uruguay.

         La nueva serie resulta menos naturalística, más despojada y conceptual, en el sentido de que es la geometría a base de rectángulos dibujados o pintados, todos ellos superpuestos y junto a un damero de ajedrez, que otorga a la composición un protagonismo sugerente, por la fuerza de la alternancia del banco y el negro.

       El artista ha aparcado, al menos temporalmente los verdes que caracterizaban su obra anterior.





         “La ausencia, como el color, ha sido una constante en mis trabajos; pero es algo que yo no persigo, surge por necesidad. Las obras son elementos comunicativos, precisan de múltiples recursos para llevar a cabo su función, y particularmente no me interesa decorar los lienzos, sino establecer un diálogo, que nace entre el cuadro y yo, para después tornarse hacia el exterior, cuando las obras salen del estudio o las visita algún amigo, y ahí surge el milagro, aunque no siempre es así”, explica Albano en la entrevista de presentación en el catálogo de la muestra, llevada a cabo por  Ana Ballesteros Sierra.

         El pintor continúa: “Anteriormente me interesaba la búsqueda de “lo particular” a través de una obra de ecos líricos con aproximaciones paisajísticas, es decir, hablar del ser a través de su espacio; poder indagar en el terreno de lo personal, de la identidad individual, mientras vivimos inmersos en una superabundancia espacial que alienta el simulacro de universos, sumergidos en la búsqueda de experiencias donde se hace difuso el límite Real / Virtual.  Como artista me interesaba afrontar la materialización de la idea, en concreto, cómo comunicar formalmente algo tan abstracto como la identidad a través del paisaje, destacadamente en esa experiencia que sufre el espectador frente a la obra. En ATLAS la pintura es mucho más introspectiva y revisionista; con lazos muy interesantes a toda mi producción anterior. El espectador tiene que hacer uso de su libertad y en ese terreno estamos en igualdad de condiciones”.




        



lunes, 10 de diciembre de 2012




Albano Hernández, expone su XXVII Premio BMW de Pintura en la Casa de Vacas de Madrid


SIGRDRÍFA. 180 x 195cm. Mixta sobre lienzo.jpg




         El pintor Albano Hernández (Ávila, 1988) ganador del XXVII Premio BMW de Pintura expone hoy su cuadro seleccionado y premiado, titulado “Sigrdrifa” en la Casa de Vacas del parque del Retiro de Madrid. El premio esta dotado con veinticinco mil euros.

         “Sigrdrifa” es una pintura abstracta, dentro de la última serie del pintor abulense residente en Madrid denominada “Sueños Walkíricos” que en su día presentó en la galería Alfama de Madrid. En “Sigrdrifa” aparece un saguaro verde en el centro de un paisaje desértico blanco, un saguaro que parece ofrecer unas antenas laterales de comunicación. La parte inferior del cuadro es un magma de sugerencias evocadoras del mejor magisterio de Monet en las ninpheas.
        
         Junto al cuadro ganador los de Keke Vilabelda, beca Mario Antolín de Ayuda a la Investigación Pictórica de ocho mil euros y el del ganador del premio BMW al talento más joven de Enrique Mastral Bravo, con cuatro mil euros.

         Las medallas de honor fueron para Antonio Cerrato Rincón, Luis Javier Gayá, Francisco Solano Jiménez Castro, Alejandro Marco Montalvo, Fran Mora, José Carlos Naranjo, Javier Palacios Rodríguez, Pedro Peña Gil, Paula Varona y Francisco Vera Muñoz.

         Entre los artistas a destacar por sus cuadros singulares: Rosa Álamo y Fany Kano.

         Desaparecido el prestigioso premio L´Oreal, el BMW es ahora el premio privado más prestigioso y cotizado en España para el arte contemporáneo.





Albano Hernández expone su serie pictórica “Pásalo” en la galería Antonio Prates de Lisboa



Galeria António Prates
Rua Alexandre Herculano, 39A
1250-009 Lisboa
Del 6 de mayo al 4 de junio de 2011





L.M.A.



El joven pintor Albano Hernández (Ávila, 1988) , en cuarto curso de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, es uno de los artitas más premiado en los diferentes concursos que se celebran en España. Actualmente expone en Portugal. El crítico de arte Juan Manuel Bonet califica su pintura de “pura, luminosa, esencial” y escribe en su catálogo:

“Albano ha visto su obra seleccionada en numerosísimos certámenes, se ha alzado con algunos galardones de prestigio, ha obtenido una beca tan relevante como la que lleva el nombre del siempre recordado Mario Antolín y que otorga el jurado del Premio BMW, ha celebrado alguna individual –la más importante, en 2007, en la madrileña Galería Alfama, fundada precisamente por Antolín-, ha sido becario de grabado en el Taller del Prado, ha participado en cursos impartidos por artistas como Venancio Blanco, Antonio López García o José María Rueda, ha asistido a otros de carácter teórico…”

“Aunque desde hace unos años reside en Madrid, casi a la sombra de la mole de la Telefónica, lo principal de la obra de Albano, ha salido del estudio que ocupa durante los fines de semana, y durante los veranos, un estudio amplio, ubicado en el sótano de la casa paterna en las afueras de Ávila, en una aldea de una cincuentena de habitantes, llamada Berrocalejo de Aragona –¡los maravillosos nombres castellanos!-, y desde la cual ya se divisa el alfoz de la ciudad de Santa Teresa y de La gloria de Don Ramiro. Camino de esa casa, una placa nos informa de que cruzamos la Calle de las Tinieblas, un nombre como para apropiárselo y titular con él un libro de poemas.
Ninguna tiniebla en el estudio de Albano, sino los testimonios de su fervoroso culto de la pintura, una pintura que inicialmente practicó en clave figurativa, pero que hoy se le ha tornado abstracta y lírica.”

“Albano alcanzó una primera madurez feliz con cuadros, a menudo de gran formato, en los cuales dijo jardines, huertos, árboles, anchos cielos, paisajes despojados como el que se contempla desde esta casa de la meseta castellana, las propias murallas de Ávila siempre en el pensamiento –como reza el título de una de sus visiones de las mismas-, el río Adaja, el monasterio de Arenas de San Pedro, el soriano Cañón del Río Lobos, el melancólico parque madrileño del Retiro con sus estatuas, sábanas y desiertos africanos (África, un sueño se tituló su individual de 2009 en la Galería Calir, de Ávila), la tierra vista desde el aire gracias a “Google Earth” o una manera de seguir haciendo figuración –una figuración con algo de cartográfico- con la ayuda de las nuevas tecnologías… Cuadros que hemos ido viendo en orden disperso, especialmente en certámenes por toda la geografía nacional. Un color, el verde, poco a poco ha ido adquiriendo más y más protagonismo, hasta convertirse en su color favorito, un verde poblado de matices, un verde difícil de adjetivar, y en ese sentido lo mejor es hablar, como lo ha hecho en 2010 Tomás Paredes –uno de los descubridores del pintor-, en un artículo en Tendencias del mercado del arte, de… “verde Albano”.

Una galería que promociona artistas españoles

“La tercera individual de Albano, titulada Pásalo, por el Pass It de Bob Marley, va a tener por marco la galería de António Prates, que tanto ha hecho por dar a conocer en Portugal a nuestros artistas, desde veteranos como Eduardo Arroyo, Rafael Canogar, Luis Feito, Antonio Saura, Antonio Suárez o Manuel Viola, hasta jóvenes como Andrés Alcántara, Hilario Bravo, José Manuel Ciria, Xurxo Oro Claro, Esther Pizarro o Alberto Reguera. En una nueva vuelta de tuerca, la obra que va a enseñar es una obra sustancialmente abstracta, aunque tras esa abstracción, lata un sentimiento del paisaje.
En efecto sigue Albano manifestando, en estos cuadros que esta misma tarde, tras mi visita a su estudio, van a marchar para la capital portuguesa, ese sentimiento de la naturaleza que de siempre se ha manifestado con fuerza en su pintura. Si en otros momentos esta ha dicho explícitamente el río, el ciprés, el seto, la nube, las murallas o –detalle prosaísta- los cables del teléfono, hoy todo eso sigue ahí, por debajo.

El abulense lleva ya algún tiempo navegando por aguas abstractas líricas, y concediéndole gran importancia a la extensión, y al vacío, activado por ciertas zonas o núcleos matéricos, a veces con algo de islotes en la inmensidad del océano”.

“Aguas abstractas líricas: lo que hoy hace Albano, y que él mismo relaciona con la teoría de los “no-lugares” de Marc Augé, ha de ser contemplado en el ámbito de la herencia de las poéticas “fifties”. Si a propósito de sus dibujos, Tomás Paredes pudo citar, pertinentemente, al poeta-pintor Henri Michaux, veo conexiones entre el trabajo actual del abulense, y el de Zao Wou-Ki, el chino de París y gran amigo del anterior; y el de Sam Francis, Joan Mitchell y otros norteamericanos afrancesados; y muy especialmente el del Olivier Debré que en su estudio a orillas del Loire, estudio que frecuentemente trasladaba… al césped, pintaba cuadros inmensos, e impregnados de sentimiento de la naturaleza. Como todos ellos, a varios de los cuales efectivamente admira, Albano practica una pintura en expansión, una pintura “all over”, una pintura de respiración ancha. Algo especialmente palpable, dentro de esta exposición, en los cuadros horizontales, de formato por así decirlo panorámico. Cuadros despojados, entre los cuales me parecen especialmente afortunados los seis del ciclo El afuera: gran extensión de verde, con un tratamiento muy pictoricista de la superficie, y muchos matices, y una zona, en los bordes, más definida, en la cual se concentra la acción y se precisan (algo) las (leves) referencias paisajísticas, con toques de amarillo o de rojo... Referencias a un paisaje no concreto, sino genérico, aunque de repente encontremos un cuadro también panorámico, Diálogo entre valkirias, en el cual su autor ha querido sintetizar sus recientes andanzas por Arizona, tierra desértica, de horizontes sin fin, y de cactáceas…".



domingo, 27 de noviembre de 2011

Albano Hernández clausura su exposición en Madrid con una fiesta entre el mundo del arte


Julia Sáez-Angulo


El pintor Albano Hernández Domínguez (Ávila, 1988), conocido como simplemente Albano, ha querido celebrar el éxito de su exposición “Sueños Walkíricos” en la galería Alfama de Madrid con todo el mundillo artístico de pintores, escultores, críticos de arte, historiadores y catedráticos de Arte de la Universidad.

El acto fue precedido por unas palabras elogiosas del escultor Venancio Blanco, el crítico Juan Manuel Bonet, el profesor Manuel Parralo y el pintor Eduardo Naranjo. Todos subrayaron la juventud, valor pictórico y esperanza del joven Albano, que se encuentra en quinto curso de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense y que tiene en su haber más de treinta premios.

La exposición clausurada era una recreación del gran paisaje de Arizona, resuelto en blancos y verdes –el verde Albano, claro e intenso, ha hecho fortuna en su obra- que acoge una figuración abocetada y esencial de sus grandes cactus, los saguaros, con vagas formas o insinuaciones antropológicas masculinas y femeninas. La muestra es también un guiño u homenaje a la obra de escritor Paulo Coelho.

Albano puede ser calificado de pintor/pintor por la inteligencia con que administra la materia en el cuadro, por su tratamiento del espacio, en este caso con la escala americana, por su clara vocación acendrada en el arte del pigmento sin vacilación alguna hacia otros géneros, como sucede a otros artistas. Su entrega a la pintura le vienes de casta, ya que es hijo del pintor Antonio de Ávila, con el que ha compartido estudio en sus comienzos.

Con la exposición prácticamente vendida entre buenos coleccionista en estos tiempos de crisis, Albano ha dejado se ser una promesa para ser una realidad palpable y valor vigente en el circuito artístico joven de nuestros días.

Entre los presentes estuvieron Juan Jiménez, Pablo Reviriego, Linda de Sousa, Elisa Sáez de Slöcker, Mercedes Ballesteros, Amparo Ruiz de Ayllón, Rafael Botí, Hugo Fontela, Paco Molina Montero, Marta Maldonado, Ángel de la Peña… y numerosos artistas de la galería Alfama.




sábado, 15 de octubre de 2011

Albano Hernández expone su pintura en la Galería Alfama



Albano: Pintura
Galería Alfama
c/ Serrano, 7
28001 Madrid
Octubre-Noviembre 2011







L.M.A.

El jueves 20 de Octubre 2011 se presenta la cuarta exposición individual del pintor Albano Hernández (Ávila 1988) en la galería Alfama de Madrid

“Sueños Valquíricos” sintetiza un viaje por el desierto de Sonora, donde los saguaros se alzan en verdes cantos y los coyotes celebran el último rugido del Sol. Paulo Coelho vio, olió y sintió Arizona a finales de los 80. Ahora, Albano se sumerge en el desierto para encararse a la soledad, al sol, a las tormentas de arena, a sus sueños; acompañado por sus valquirias, metáforas de humanización, salpicadas por leyendas de los Tohono O´odham. “Sueños Valquíricos” personifica al saguaro en su presencia como imagen, confiriéndole cualidades antropomórficas bajo la idea de deidad femenina, de valquirias que cabalgan por el desierto camino del Vingólf.

En sintonía con Coelho, Vahalla sirve de guía, mientras los sentidos se dispersan por los verdes que inundan las 16 piezas, técnicas mixtas sobre tabla, de esta muestra para la cual se he editado un catálogo con texto del maestro Venancio Blanco y reproducción de todas las obras expuestas; paisajes soñados y vividos donde las perspectivas se vertebran magistralmente para hablar del desierto con pintura. Hay en estas obras madurez, agilidad, un concepto compositivo que equilibra la fragmentación y su integración en una visión global.

Tras el éxito de Albano Hernández en la Galería António Prates de Lisboa, esta nueva propuesta es una bocanada de aire fresco, de un joven con diez años de carrera

Albano Hernández, antes de iniciar sus estudios en la Facultad de Bellas Artes de la UCM, ya había logrado más de 30 Premios, que le consolidan como el pintor más galardonado en la escena europea a sus veinte años. Actualmente estudia quinto curso de Bellas Artes en Madrid.


Su obra forma parte de colecciones europeas públicas y privadas como BMW, Fundación Caja Madrid, Fundación Valparaíso, Fundaçao António Prates, Cortes de Catilla y León, Fundaçao José Saramago, etc.