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lunes, 29 de abril de 2024

José María Muñoz Quirós y Paco Jerez. Dos libros de poemas presentados por Carlos Aganzo en la Biblioteca Eugenio Trías

Carlos Aganzo,José María Muñoz Quirós, Paco Jerez en la presentación de dos poemarios



Julia Sáez-Angulo

29/4/24 .- Madrid.- José María Muñoz Quirós y Paco Jerez han presentado sus libros de poemas por medio de otro poeta Carlos Aganzo, en la Biblioteca Eugenio Trías. Sus títulos: “Fines animae (Lindes del alma)”, de Paco Jerez y “Penumbra de la paloma”, de José María Muñoz Quirós.  
        Los poemarios han sido publicado por la editorial Ars Poética.
Según Carlos Aganzo, se trata de que un poeta consagrado como Muñoz Quirós acompañe y haga de “padrino” de un autor que publica su primer libro, aunque siempre haya escrito poesía como es el caso de Paco Jerez, historiador y profesor.
Ambos poetas han hecho una lectura de poemas y estableciendo ciertos paralelismos en sus respectivas ciudades: Ávila y Granada. Sus últimos y respectivos  poemas ha sido relativos a la madre.
        Entre los asistentes al acto, los poetas Javier Lostalé y José Cerijo, "dos juglares de San Juan de la Cruz, de Ontiveros".
        Más información





jueves, 26 de octubre de 2023

POESÍA PARA QUÉ, por José María Muñoz Quirós

J. M. Muñoz Quirós, poeta, ante las murallas de Ávila (Foto: Babelio)   


27.10.2023 Madrid                                                      

El poeta José María Muñoz Quirós pronunció estás palabras en la entrega de los Premios de Poesía Santa Teresa de Jesús 2023, que otorga el Hogar de Ávila en Madrid y que tuvo lugar en el Centro Cultural de los Ejércitos, el pasado 25 de octubre


Debo comenzar haciéndome y haciéndoles una doble pregunta: ¿poesía para qué? ¿Cuál es el futuro de la poesía?

Partimos de la necesidad que exige, a todo poeta, una dedicación a la creación de su obra, a esa materia tan subjetiva que se transforma en un universo personal en permanente metamorfosis, y que nos acompaña a sabiendas de que el único valor de la poesía es que no vale para nada, y que por esta curiosa paradoja, es lo más valioso que tenemos.

La poesía vive en las raíces de la sociedad y del hombre. Digo raíces porque solo en lo más profundo se forja lo más genuino, también lo más transcendente y lo más necesario.

Contemplamos cómo la existencia de la poesía se materializa en libros, en textos, en movimientos culturales, en escuelas, en el tráfago de lo que es más el mundillo de los poetas que el necesario quehacer de su tarea como escritores. Y de esta manera, todo lo que convive en los extrarradios de la creación poética se eleva a categoría esencial dejando al lado lo que realmente es el centro de la verdadera sustancia de lo poético: la soledad y el pensamiento secreto de los creadores, su entrega sin límites a la obra siempre en marcha, siempre en permanente aprendizaje.

Paradoja misteriosa la que manipula la creación a favor de un resultado más social que personal, más espejo de vanidades que raíz de vida.

Tal vez debería comenzar indicando mi postura frente al hecho poético: muchas son las razones que se han dado para justificar la existencia de la poesía en tiempos siempre difíciles para su mantenimiento. La poesía es tarea de laborioso secreto, de silenciosa evolución, de mesurada vitalidad en la búsqueda de un mundo que conduce a la fecundidad de la palabra, concibiéndola como fundadora de un lenguaje que cristaliza en una voz personal y diferente.

La poesía es un modo peculiar y distinto de conocer, de acercarse al mundo y penetrar en sus difíciles caminos, en sus vericuetos oscuros. También es una transformación de la experiencia, una nueva mirada que aspira a reflejar de otro modo la vida. Y también es una forma de participación con el mundo. Y es, como dice Ana Blandiana, “el descubrimiento de que en un mundo en el que se habla y se escribe tanto, el significado del poema consiste en restablecer el silencio...”.

Es decir, la poesía tiene la capacidad de albergar tantas voces como poetas, y cada poética se servirá de aquello que mejor le sirva para conseguir su voz, para medirse con la tradición y la escritura de los distintos periodos de la historia de la literatura. 

Y en este estado de secreta diversidad se mueve el universo de los poetas, y creo que si algo va a cambiar en el futuro no será su dinámica sino sus circunstancias externas, el modo de transmisión, el acercamiento del lector al texto o la capacidad de profundización que el futuro lector tendrá al enfrentarse con la poesía.

¿Hacia dónde se encamina la poesía en nuestra sociedad actual?

Estamos viviendo un momento difícil: las nuevas tecnologías que nos están acercando a una inmediatez enfermiza que deja poco espacio a la meditación y al silencio que se precisa para entrar en el universo de la creación y de las relaciones humanas. Esta característica de la vida puede transformar muchos de los esquemas sociales y culturales, ¿pero hasta dónde va a influenciar en el hecho poético? Se habla más que de poesía de escritura de poemas. Más que de creación, de actividad. Más que de búsqueda y profundidad, de inmediatez. 

Nada que no pueda ser conseguido con rapidez tiene sentido, ni importa. Nada que no sea rápidamente comprensible, tiene validez…Y la labor del verdadero poeta tiene que ser todo lo contrario: un lento y constante constructor de un mundo personal, de una mirada secreta y silenciosa sobre sí mismo y sobre todo lo que conforma su vida. El poeta tiene que indagar en las profundidades del lenguaje, en las inquietantes marejadas de sus sombras, en el precipicio al que se lanza en cada poema, y esto conlleva un aprendizaje, un estímulo lento y constante, y mucho conocimiento de las distintas poéticas que se han ido sucediendo en la historia de la poesía, es decir, tiene que ser un meditativo lector, un aprendiz permanente. 

Y yo no sé si esto será posible en los tiempos que nos está tocando vivir, no sé si los escritores de versos han pensado antes sobre lo que ya otros han escrito, y si se han estimulado con las obras de los grandes poetas que son, en definitiva, a los que hay que conducir nuestros ojos para poder aprender y huir de cualquier manera de cansancio repetitivo, de ausencia de creación.

Me temo que la cultura poética de muchos de los grupos que pululan por esos mundos de las redes sociales no alcanza este objetivo, se pierde en piruetas y en aconteceres de cada día, no elaboran sus pensamientos ni adquieren la capacidad de discernir entre lo que es verdaderamente poético o no. Y este riesgo va a determinar, aún más, la necesidad de lectores que sean competentes con el valor y el significado de la poesía, que sean capaces de orientar sus miradas a los territorios donde la poética se envuelva de un esfuerzo de búsqueda y de hallazgos, en un terreno espinoso en el que muchas veces es preciso estar solos, sin que nada estorbe ni distraiga el encuentro con la palabra creadora.

¿Será un reducto cada vez más limitado, o por el contrario, creeremos que el número de seguidores no es un elemento fundamental para su supervivencia? 

Creo que la poesía sobrevivirá a todos los vaivenes de la cultura de masas, de los planteamientos sociales que lo comparten casi todo. Una vez más se acercará a las personas que la busquen, que se aferren a sus peculiaridades, que la analicen y la sepan reconocer como algo esencial para construir sus pensamientos. Entonces, se producirá aún más la disidencia de los poetas frente a las cárceles de la manipulación y de la repetitiva secuencia de lo más inoperante, de lo que no sobrepasa la cercanía de una labor efímera.

Sin la verdadera poesía no podrá el mundo resolver sus misterios, poner palabras donde se hace un vacío de comunicación profunda, dar voz a lo que se oculta en los campos de la indigencia del alma, limpiar de contaminaciones las relaciones humanas en el centro de sus actos. Dar voz a los que siempre son víctimas frente a la pobreza y la injusticia.  

El llamado postureo literario es una realidad que a veces supera con creces el significado auténtico de la poesía: se busca el estar, el ser presencia de capillas, de foros, de círculos, de generaciones o de estéticas por encima de los valores esenciales de la escritura. 

Lo gregario supera a lo individual, y sobrevivir en este bosque de tan complejos vericuetos, va a ser difícil. El individualismo no tendrá nada que hacer, pero ese va a ser su valor, y creo que es un objetivo que hay que intentar conseguir: salirse del redil, campear en solitario, ser corredor de fondo y no de velocidad, vivir en la autenticidad en estrecha relación con lo que nos rodea, intentar construir un universo propio, una voz peculiar, una distancia con lo genérico y lo repetitivo.

El pago puede ser caro y difícil: la soledad, la no existencia en los terrenos del reparto de beneficios, la creencia de que se está en un sendero equivocado, la duda ante todo y ante uno mismo. 

Pero esa puede ser la apuesta de la poesía verdadera en un tiempo próximo, en los momentos difíciles y extraños que ya estamos viviendo.

Se puede llegar a pretender hacer de la poesía una carrera para conseguir la gloria, la vana gloria del aplauso, del reconocimiento, del yo social frente al yo existencial, vivencial y profundo, hondo y solitario. Hay quien desconoce que la poesía se centra en el ser y no en el estar, es un aposentarse frente al bullicio de los otros.

La escritura poética nos deja siempre la opción de poder atravesar los espacios por donde se transita en plena libertad. Es en este ámbito donde el creador de poemas, el poeta, puede saltarse las normas, los obstáculos, las limitaciones del lenguaje y todos los extraños filtros que la vida nos pone a cada paso.

 ¿Hacia dónde camina la poesía? ¿Cuál es el futuro de este quehacer tan improductivo, tan poco útil? ¿Quiénes revelarán al lector futuro dónde se encuentran las claves de su inmediatez y su secreto? ¿Pervivirán en el sentir del lector las razones que llevan al ser humano a escribir poesía? 

Solo lo auténtico se podrá salvar del tránsito cada vez más vacío de una sociedad que ignora y desprecia la individualidad, que trata, por todos los medios, de diluir al ser humano en sus aguas cenagosas.

Necesitamos, más que en ningún otro momento, perseguir el silencio, alejarnos del ruido sin límites de los ecos de quienes se hallan en permanente guardia sobre lo que les sucede a los otros. 

Tertulias y foros libres como este de El Hogar de Ávila son necesarios y tienen razón de ser. Por eso hay que alegrarse de que todavía la poesía encuentre oídos en quienes van queriendo escuchar en este secreto existir.

Solo así construiremos una sociedad más libre, más intensa, más profunda. Solo así tendrá sentido que los poetas dediquen su trabajo en buscar la belleza de las palabras, las emociones y los grandes misterios de la vida.  

Tan solo así conseguiremos que nuestro idioma tan manipulado y tan maltrecho por el uso de los destructores de las palabras, puedan mirarse en el espejo limpio y sosegado de la poesía.


lunes, 15 de marzo de 2021

“Cinco viajes a la ciudad de Am”, cinco poetas y los grabados de Ángel Sardina


Imagen de Ángel Sardina



Julia Sáez-Angulo

15/3/21.- Madrid.- Cinco poetas acompañan en este libro a los grabados de Ángel Sardina: Raquel Lanseros, Antonio Colinas, Jeannette L. Clariond, José María Muñoz Quirós y Carmen Pallarés. El libro ha sido publicado por Ediciones Abstracta.

“La interacción entre el espacio de la pintura y de la poesía ha dado lugar a múltiples libros y creativas relaciones entre poetas y artistas a lo largo de la historia del arte y la literatura”, recuerda Víctor Ramírez en el texto “Geografías poéticas”, que antecede a los poemas.

El artista Ángel Sardina (Ávila, 1946)ha creado la serie de grabados a partir de instalaciones realizadas por el mismo en el jardín de su casa, en el que crea universos, ciudades subjetivas, geografías poéticas para que cada uno mire a su propia interioridad, expandiendo el espacio del poema”. El jardín es la ciudad de Am, "un pequeño bosque de papel".

    "Combinar, poner a dialogar dos disciplinas tan amplias es demarcar un sendero que, como diría Jorge Luis Borges, siempre va a bifurcarse", recuerda Luis Armenta Malpica. "A la ciudad de Am a la que convoca Ángel Sardina es una instalación en un espacio de su jardín y lo que implica de constante transformación en el tiempo, en el clima y la luz"...

Se trata, en suma, en suma encuentros poéticos con sensaciones, lenguajes que nos adentran en la creación artística. Viene a cuento recordad la afirmación “Ut pictura poesis” de Horacio. Cada poeta entregó al artista un poema manuscrito, al que siguen otros. Poemas que han servido de dinamización al artista visual.

De los poemas publicados, he elegido uno de Antonio Colinas:

La hora interior


Cuando Todo es uno

Y cuando uno es Todo,

Cuando llega la hora interior,

Se inspira la luz

Y se espira una lumbre gozosa.

Entonces, amor se inflama

Y oímos los silencios del fuego.


jueves, 30 de abril de 2020

José María Muñoz Quirós: “Nunca dejo de leer la Biblia y a Luis Cernuda"

         
Jose María Muñoz Quirós, escritor


Cuestionario por Julia Sáez-Angulo

            01.05.20 .- Madrid .- José María Muñoz Quirós ( Ávila 1957). Catedrático de lengua y  literatura . Doctor en Teoría de la literatura. He escrito treinta libros de poesía y colaborado en numerosos libros con poetas de España y América. 
           Algunos libros: Ritual de los espejos, Accesit del Premio Adonais. Material reservado, premio Gil de Biedma. El sueño del Guerrero, Premio Tiflos. El rostro de la niebla, premio Valencia, Alfons el Magnánim. Celada de piedra, Premio san Juan de la Cruz. El color de la noche, Premio Ciudad de Salamanca…entre otros.
            Libros con los artistas plásticos A.  Ibarrola, Díaz-Castilla, Albano, A. Sardina, J.A. Elvira… Por toda su obra ha recibido el Premio de la Letras “Teresa de Ávila” 2018. Ha sido traducido al francés, inglés, portugués, al árabe, al Bengalí…

¿ Qué reflexión sobre la poesía le ha interesado más?
            Dentro de las diversas poéticas de las que me siento más próximo, señalaría la de la poeta Ana Blandiana : “ en un mundo en que se habla y se escribe tanto, el significado del poema consiste en restablecer el silencio”.

¿Cuándo escribió su primer poema y de qué tema?
            Mi primer poema lo  debí escribir  cuando tenia 13 o  14 años…no recuerdo bien de qué trataba, pero supongo que la lectura de Bécquer debió ser decisiva en ese momento, porque fue mi primer gran descubrimiento, que nunca he abandonado.

¿Qué lecturas poéticas le han influido fundamentalmente?
            Han sido muchas y muy constantes: Bécquer es para mí el gran poeta que necesita ser leído con detenimiento y madurez, a pesar de ser el primer poeta que solemos mal leer. Luego vino Machado y toda la Generación del 27. San Juan de la Cruz es mi preferido siempre, la constante referencia en mi vida y mi poesía. Unamuno, Garcilaso, Darío…tantos grandes poetas de cada momento y  en cada etapa de tu aprendizaje.

¿Qué poema le impactó?
            Es cierto que hay poemas que marcan un momento de tu vida literaria como lector y escritor: Las coplas de Manrique, las églogas de Garcilaso, El Cántico de san Juan, la Elegía de M. Hernández, el joven marino de Cernuda, o en otras lenguas “Tabaquería” de Pessoa o la primera elegía de Rilke.

¿Cuáles son los asuntos habituales de sus versos?
            La poesía se nutre, al menos en mí, de los tres grandes temas que M. Hernández llamó tres heridas: vida, muerte, amor. En estos tres ejes circula toda lo humano, lo trascendental, lo sagrado y lo más íntimo del ser.

¿Qué formas métricas prefiere?
            La forma poemática tiene que ajustarse a lo que te pida en cada poema, en cada libro, en cada “interés” estético. De esta manera, puedo escribir un soneto clásico, afrancesado, en versos blancos, o en la forma que intento modificar. Y junto a él, un poema en verso libre, o una décima, o un poema en prosa poética…Todo depende.

¿Cómo es su biblioteca poética? ¿Hay autoras en ella?
            Tengo una extensa biblioteca, donde están muchos poetas clásicos, españoles, de muy diversas lenguas y poéticas muy distintas. Es una biblioteca de unos quince mil libros. Y evidentemente hay muchísimas mujeres, desde Safo hasta las más jóvenes de diferentes culturas y lenguas.

¿Qué libro de poemas está leyendo?
            Siempre tengo varios libros en relectura y lectura nueva. La poesía de Tagore (en la traducción de Zenobia y Juan Ramón Jiménez) la estoy leyendo de nuevo. Ana Blandiana en “Mi patria A4”. Releo a Holan…Nunca dejo de leer la Biblia y a Luis Cernuda.

¿Qué libros de poesía recomendaría?
            Esto dependería de a quién y para qué. Hay libros para empezar a leer poesía, para “aprender” lo poético, para disfrutar y vivir en poesía, para muchas otras cosas.
            De todo lo que he dicho se podrían deducir las recomendaciones: Las rimas de Bécquer, los grandes poemas de san Juan de la Cruz. La realidad y el deseo de L. Cernuda, los poemas de Ricardo Reis de Pessoa.

¿Qué proyectos se trae entre manos?
            Yo siempre tengo varios proyectos abiertos, en ejecución y en revisión (clave del quehacer poético). Dos libros a punto de salir y algunos trabajos con pintores y artistas plásticos (cada vez me interesan más los libros de artista, en conexión con pintores, escultores y otros poetas).

¿Cómo lleva el confinamiento?
            Dentro de esta extraña realidad, hay que adaptarse lo mejor posible a un ritmo de vida donde deben convivir la creación, la lectura, la música, el cine, y hablar con los amigos por teléfono. No lo llevo mal porque, salvando las distancias lógicas, yo hago una vida parecida a esta manera de pasar los días. Creo que la cultura, en todas sus manifestaciones, está siendo liberadora y salvadora, en este momento, para muchísimas personas.


LA OTRA MIRADA

Cuando miras la realidad
fluye otro espacio
desde la sombra plena de las cosas,
desde su misterio recóndito
y su frágil presencia de alma tímida.

El arte es esa voz
que sale
desde lo más hondo
de la garganta insatisfecha del hombre,
la que reclama
estar en el espacio secreto del silencio,
la que pone límites
a una libertad ilimitable.

El arte
se mueve en los espacios
que tan solo adivina
el buscador de estrellas,
el mágico habitante
de los paisajes traslúcidos
que se divisan en la costa
de un mar inmenso
que se agita en la orilla
con olas que el viento desordena
en la memoria frenética de las algas
y en el llanto líquido de los peces.

                               Joss maria Muñoz Quiros

sábado, 29 de junio de 2013



José María Muñoz Quirós: “Voy a la poesía con la ingenuidad del primer poema”

 
J.M. Muñoz Quirós



Julia Sáez-Angulo


       José María Muñoz Quirós (Ávila. 1957) es Catedrático de Lengua y Literatura y presidente de la Academia de Juglares de Fontiveros. Miembro de Número de la Academia de Poesía de Castilla y León. Coordinador de Literatura de la Institución Gran Duque de Alba. Director de la revista literaria “El Cobaya”. Autor de más de veinticinco libros de poesía, y dos antologías  “Quince años no es nada” y “La única semilla”. Ha publicado entre otros: “Ternura extraña”, “La estancia”, “El sueño del guerrero”, “Ritual de los espejos” “Ávila desde la noche” “Celada de Piedra”, “Material reservado”, “El cuaderno de invierno”, “El color de la noche” “La piedra y el viento”, “Ausencias” “El rostro de la niebla”...

         Entre sus premios obtenidos se encuentran:   Jorge Manrique, Tiflos, Ateneo de Salamanca, Gredos, Accesit de Adonais,  Vicente Aleixandre. San Lesmes Abad, Fray Luis de León de Castilla y León, Gil de Biedma, San Juan de la Cruz y Ciudad de Salamanca o el premio Alfons el Magnanim de Valencia .

1.    ¿Qué definición de poesía le interesa más?
La poesía no es posible definirla desde una sola manera de entender el fenómeno: cada poeta tiene su poética, cada escuela la suya, cada etapa de la historia su distinta mirada…A mí me interesan todas aquellas definiciones que no pueden definirla, todas las maneras de acercarse con inteligente sosiego, con verdad inocente, con percepción silenciosa y con una voluntad absoluta de perseguir el misterio de lo esencial.
 

2.    ¿Qué temas le motivan más a su poesía?
Mi poesía se nutre de todo lo que va necesitando en cada poema. No tengo ningún tema preferente, ninguna manera de abordarla concreta y premeditadamente, voy hacia la poesía siempre con la ingenuidad del primer poema, y me dejo sorprender, invadir y asaltar con su extrañeza y su presencia, buscador en sus cobijos y en sus límites de humo.

3.    ¿De qué tradición viene su creatividad literaria?
Yo me considero inmerso en la tradición castellana, en las fuentes que han manado con Garcilaso, Quevedo y san Juan de la Cruz, retornando en la voz de los escritores del 98 y la Generación del 27.Pero junto a esta tradición, están los poetas europeos y americanos, del norte y del sur, los poetas de México y de toda la tradición de Rubén Darío en la literatura española. Siento muy cerca a todos los poetas que han buscado en la palabra una manera distinta de mirar y de nombrar las cosas.


4.    ¿Cómo ve el panorama de la poesía española hoy y ahora?
La poesía hoy en España goza de buena salud, se caracteriza por la diversidad y la existencia de voces muy interesantes que no participan ni en grupos ni en capillas determinadas. Los poetas escriben desde una independencia y una libertad que les permite dedicarse plenamente a su secreta labor, a su obra y a su elaboración minuciosa. Son muchas las poéticas, las concreciones, los libros que se están produciendo en todas las regiones, las autonomías y las maneras de concebir la poesía.


5.    ¿Hay buena conexión con los poetas hispanos o seguimos como en tiempos de Quevedo?
Pertenecer a una cultura de tan importante dimensión como la española, donde el idioma es capaz de abrir caminos por todo el mundo, especialmente en la América hispana, ha hecho posible que los lazos entre los dos lados del Atlántico se unan cada vez más, se relacionen e intercambien su quehacer poético. La cercanía que las nuevas formas de comunicación están realizando favorece aún más este acercamiento, todavía muy mejorable, pero cada vez más amplio.


6.    ¿Ve diferencia entre la poesía que ofrecen hombres y mujeres?
La poesía es una la escriban hombres o mujeres, lo único que las diferencia es la distinta mirada con la que ambos miran y contemplan la vida, las peculiaridades expresivas que utilizan para desarrollar su universo creativo. Por lo demás, la esencia poética es una misma materia hecha con palabras y con emociones, con inteligencia y con capacidad de crear belleza.


7.    ¿Cuánto tiempo y energías le absorbe “El Cobaya?
No debemos hablar de tiempo y energías, lo más importante de una revista literaria es su proceso, su continuada exigencia para que cada número sea mejor, más conseguido, y así sobrevivir (tan difícil para este tipo de publicaciones) y poder aportar algo distinto, interesante y bello. La literatura se escribe, muchas veces, en páginas de revistas y de publicaciones de esta índole. Creo que es una enorme responsabilidad dirigir una revista tan legendaria y tan presente como El cobaya.

8.    ¿Hay buen ambiente poético en Ávila?
Ávila es una ciudad donde, desde hace ya muchos años, la poesía está presente. En la cultura, y hay poetas de estimable voz, de obra seria e importante. El ambiente es propicio para crear y para hacer buena poesía.

 

El mejor premio es una buena publicación del poemario


9.      Estar fuera de Madrid o en la periferia dificulta el acceso a los reconocimientos?
Madrid ha sido, durante muchas décadas, la capital de la cultura, de la creación y de todas las manifestaciones artísticas. Tal vez hoy ya el mundo, esa aldea gigante, esté más repartido por otros muchos rincones, y las nuevas tecnologías y las comunicaciones hagan posible el poder vivir en cualquier lugar sin por ello perder la cercanía. Hay ciertas dificultades que se salvan por el concepto autonómico que hoy tiene la poesía, es decir, la enorme variedad y la enorme diversidad que hoy es posible: ahora tenemos que hablar de una poesía andaluza, castellana o catalana, por ejemplo, cada comunidad defiende lo suyo y potencia, en lo posible, a sus escritores.


10.                      ¿Pocos o muchos premios para los poetas? ¿Cuál es el mejor?
Durante mucho tiempo no ha habido ayuntamiento, diputación o cualquier otro organismo que, si se preciaba, no tuviese su premio literario. Demasiados premiecillos para al final no aclarar nada. Tal vez los mejores sean los que conllevan una buena publicación comercial, evitando así que los libros se queden en los despachos o en los trasteros oficiales. Tendríamos que cambiar la política de premios por una verdadera difusión y apoyo a la poesía, desde la educación y desde la edición seria y comprometida.

11.                      En España hay numerosas tertulias poéticas para recitar versos. ¿Se hacen bien estos recitales?
Las lecturas poéticas son muy importantes porque acercan, invitan y ofrecen  la poesía desde la voz, desde la presencia del poeta, y esto crea, o debe crear lectores, aparte de los libros que son la fuente primordial de la poesía. Hay algunas pegas: crear una endogamia de poetas y de formas de hacer poesía. No aprender a leer literatura sino solo quedarse en “la vida literaria”. Confundir en vez de abrir los ojos de los que escuchan…La poesía no debe ser un juego, ni un lujo, ni una marca de nada. El placer de escuchar buenos versos es como el placer de escuchar buena música

12.                      ¿Se traduce al castellano con puntualidad lo mejor de la poesía de fuera?
Es muy importante el conocimiento de las poéticas de otros países y otras lenguas ,es más, la publicación de todos los grandes poetas que en la América latina existen y escriben en español, darlos a conocer y  corresponder con los poetas españoles en esos países…Ahí está el futuro, los millones de hispanohablantes que en teoría son potenciales lectores .
Por ahí debería ir el desarrollo de la difusión, sin olvidar que la poesía es parte de la cultura del mundo, y que en el mundo hay muchas lenguas y muchos poetas.