Mostrando entradas con la etiqueta Julia Saez-Angulo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julia Saez-Angulo. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de enero de 2020

Club de Lectura “A cova da serpe” en Parla, con Julia Sáez-Angulo y su libro "Historias y personajes del Norte de África"


-->

Julia Sáez-Angulo


Carmen Valero
Foto: Enrique Revuelta

            25.1.20 .- Parla, Madrid .- El Club de Lectura A cova da serpe de la madrileña localidad de Parla, ha invitado a la escritora Julia Sáez-Angulo a su debate mensual, coordinado por Ana Ferreira en Planeta Venus. El libro propuesto y leído de la citada autora es el más reciente Historias y personajes del norte de África (2019), publicado por la editorial Espacio Cultura.
            Un libro de relatos que documenta entre otras cosas sobre la presencia de España en la zona norte de Marruecos, con las regiones del Rif y Yebala, durante el protectorado español que duró de 1912, tras el tratado franco español de Fez, hasta 1956.
            Entre los componentes y asistentes al Club de Lectura figuran: David Izquierdo, Carmen Cerrilo, Raquel Minaya, Francisco Javier Pérez, Nieves Moreno, Mariano Gallego, Tere Quintanilla... algunos de ellos son actores de teatro alternativo, con obra en cartel.

            Julia Sáez-Angulo (La Rioja, 1946), residente en Madrid, sostuvo un animado coloquio con los presentes del Club de Lectura que manifestaron sus preguntas, comentarios o gustos respectivos entre los distintos relatos del libro Historias y personajes del norte de África.
            Se hablo de las cuatro guerras que España sostuvo en África a finales del XIX y principios del XX, con especial detenimiento en la batalla del desastre del Annual en 1921, que llevó a la muerte a más de trece mil soldados y oficiales españoles, muchos de los primeros, auténtica” carne de cañón” por la falta de preparación y de estrategia adecuada en el mando. Se planteo que el resentimiento español ante el “moro” nació más bien de estas guerras, que de la expulsión de los árabes de la península en 1492.
            Se debatió ante la actitud del colonialismo europeo en África, incluido el español, y sobre las secuelas de la crueldad de la guerra.
            Se subrayó la importancia del historiador Francisco Manuel Pastor Garrigues en el proceso de supervisión del libro para evitar posibles errores históricos, y la conveniencia de su prólogo en el libro para explicar el hilo conductor de los relatos.
            Algunos asistentes manifestaron su interés por el relato “Yo soy Juanita Narboni”, sobre la vida del escritor Ángel Vázquez en Tánger, con la presencia de hebreos sefarditas, que practican entre sí la peculiar habla denominada haquetía.  Otros asistentes manifestaron su predilección por el relato “Margaret Thacher y su hijo perdido en el Sáhara”.
            El encuentro terminó revelando el gusto, la preferencia o el descubrimiento de cada uno de los presentes por las palabras a  la hora de leer o escribir.

Más información

miércoles, 6 de junio de 2018

Julia Sáez-Angulo ha firmado ejemplares en la Feria del Libro 2018 del Parque del Retiro


Julia Sáez-Angulo con María Robles


Iris Reichel y el embajador Eduardo de la Iglesia con libros de Julia Sáez-Angulo




Julia Sáez-Angulo con la Doctora Cristina Lisbona y el ingeniero Jose Redondo 


Maica NÖIS
Fotos Noïs y Peter Wall

            Madrid, 6 de junio 18.-  En el  ya clásico recinto del Paseo de Coches del Retiro y dentro de la magnifica  exhibición cultural anual  que supone para los lectores empedernidos recorrer el extenso  pasillo de casetas bordeadas de arbolado y acompañadas, como siempre y este año no iba a ser menos, de la abundante lluvia con la que suele favorecer  la  climatología a tan precioso  evento, ha firmado sus libros la escritora  Julia Sáez Angulo.
            Sin  embargo la tarde en la que ha estado firmando sus libros en la caseta número 61 de la Libreria  Diwan ha lucido un esplendido  sol  y  una  temperatura  muy  agradable. Detenerse con una escritora, mujer, y con tan alta cualificación es muy interesante.
            Además de su curriculum de formación ya que es Licenciada en Periodismo y en Derecho (Universidad Complutense-Madrid), Diplomada en Lengua y Civilización Francesa por la Sorbonne (Paris) y titulada por el West London College (Londres). Colaboradora en diversos medios informativos, Miembro de la JuntaDirectiva de la Asociación Internacional de Críticos de Arte.
            Diversos reconocimientos: Premio de Relatos (1993)-Asociación Ministerio de Cultura, Premio Tertulia Ilustrada (2008), Dama del Capítulo de Isabel  la Católica(2008) Premio Marejadas (2009) Miembro de Número de la Academia de la Hispanidad (2009), Premio Adobe de Oro (2011), Llave Honor del Hogar de Ávila (2012), Diploma de Honor Grupo Pro Arte y Cultura (2015)
             En sus incursiones literarios figura las novelas: Vuelta a Orbiña (1993) Días de Internado (1997), El Vendedor de Plumas (2000) Los Monterroxo (1998) Memorias de un señor bien (1999) La lectora de la condesa (2001) El nieto del indiano (2007) Encuentros con Dulcinea (2016).  Sus relatos: Es tan fácil matar (1991), De mi Amor al Arte (1994), Amigas de Judit (1995), Soñadores y Vencidos (1998), Ángeles y Demonios (2003), El castillo y la princesa alquimista (2013) El paso al otro lado (2016) Cuentos dedicados (2017). Poesia : Criaturas del tiempo y la memoria (2005) Ráfagas (2009) Al paso de los días (2015) Antologías poéticas:  Mujeres  poetas  riojanas (2004)  A orillas de  Ávila  (2009 y 2014) Dulcinea Flor de ocho pétalos  (2015).  Biografías: Jesús Villar (1993), La Marquesa  de Santa Cruz de Ynguanzo (2000), Manuel Moral, pintor Naif (2002), Manuel Oyonarte (1993) Otros: Recetas del Olivar (1996) y (2012)
            Seguir a la propia autora que expresa "se escribe cuando se está enfermo de literatura..... .... la escritura como río que arrastra y lleva ... y  todo tamizado por los sentidos de una u otra manera", que así se presenta en la introducción de su última obra  "Cuentos dedicados" de cómo nace un relato.
            Hagamos pues caso de tan bella descripción y dejémonos llevar por ese rio literario que tan bien conduce nuestra autora Julia Sáez Angulo.  Con un deseo que sigan produciéndose  encuentros con tan buenos creadores literarios.
 Con Charo Redondo
 Con Carmen Valero
Con Juan Pérez Angulo y Coco
Con Blanca Camuñas

martes, 24 de octubre de 2017

Teresa Pacheco presenta la Lectura poética en la Casa Castilla-La Mancha




Julia Sáez-Angulo y Teresa Pacheco


 Jaime Galdeano, Pablo Reviriego, Mercedes Ballesteros, Julia Sáez-Angulo, Francisco Recuero y Carlos Cáceres


L.M.A.
Fotos Rosa Gallego y Julio Mendoza

            La escritora Teresa Pacheco ha presentado la Lectura poética llevada a cabo por Julia Sáez-Angulo en la Casa Castilla-La Mancha, presidida por Olga Alberca, dentro del Aula Literaria Juan Alcaide, coordinada por Alfredo Villaverde. El acto concluyó con una intervención musical de flauta y guitarra por Francisco Recuero y Carlos Cáceres.

            Julia Sáez-Angulo recordó que era el día mundial de las Bibliotecas e hizo un elogio del castellano: “El español es una lengua que tiene enjundia, músculo y alma para expresarse, una lengua que ya se llama español y no castellano, salvo en la Península, que ha dado grandes cimas en la poesía como el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, Garcilaso de la Vega, Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Lorca, Aleixandre, Pablo Neruda, o mujeres poetas Rosalía de Castro, Santa Teresa de Jesús, las dos Juanas de América: Juana Inés de la Cruz, Juana de Ibarbourou, Alfonsina Storni,  Ernestina de Champourcín, Gloria Fuertes… poeta tan moderna, que resulta injusto cuando se la cataloga simplemente como poeta para niños”.
            “Un lengua que ha dado grandes poetas en dos siglos de Oro, XVI y XVII, al decir de la profesora de la Sorbonne Gennevieve Barbe-Coqueline de Lisle y una Edad de Plata en los años 30, con nombres como Machado, Salinas, Gerardo Diego, Dámaso Alonso…”


            “Me gusta recordar que la literatura es una galaxia en la que conviven soles, lunas, estrellas y meteoritos… Aquí estoy yo, en algún punto pequeño y perdido, con mi poesía. Mis poemas suelen ser cortos y voy a seguir cronológicamente una selección de los tres libros publicados y algunos de ciertas antologías con otros poetas. Hay  poemas celebrativos o elegíacos para recorrer los temas de  la lírica: la vida, el amor, la muerte y Dios.

            Entre los asistentes al acto: los poetas Octavio Uña, Amalia de Toca, Hilario Nebreda, Isabel Morión, Jesús Riosalido, Ana María Muela, Francisco de la Torre y Díaz-Palacios,  Octavio Uña, Amalia de Toca, Hilario Nebreda, Isabel Morión, Jesús Riosalido,  Ana María Muela, Francisco de la Torre y Díaz-Palacios, Miranda D´Amico, Rogelio Sánchez Molero, Pepa Miranda, Ramón Fernández, Germana de Miguel, Mila de Juanes, María Antonia Castro…

            Entre los artistas visuales: Jaime Galdeano, Maica Nöis, Julio Mendoza, María Jesús de Frutos, Pablo Reviriego, Rosa Escalona, Juan Moral, María Luisa Valero, Gonzalo Jiménez, Pilar Carpio, Mercedes Ballesteros, Héctor Delgado, Marta Arespacochaga, Miguel Lisbona, Alejandra Álvarez, Adelina Covián, Rosa Gallego, Helda F. Giménez,  Oswaldo Sedano, Soledad Fernández, Pedro García Molano, Rosa Maroto, Eugenio López Berrón, Puri Gázol, Elisa Mancini, Antonio Triguero, Amalia Fernández de Córdoba, Cristina de Jos´h, Oswaldo Sedano…

         También, la coleccionista de arte ruso Dolores Tomás, los farmacéuticos Antonio Valverde,  y Francisca Angulo, el Dr. Carlos Puchol, el Padre Cruz Goñi, el ingeniero Héctor Miguel Cavigliasso, los críticos de arte Carmen Valero, Enrique Pedrero y Guía Boix, la profesora Pilar Hidalgo Espinosa,  Mariano Azores, Juan Pérez Angulo,  Santiago Vaquero, Carmen Palomero, Santiago Falcón...

 Julia y Jaime Galdeano
 Octavio Uña junto a la escritora
 Julia junto a Rosa Maroto
Julia Sáez-Angulo, Rosa Gallego y Jaime Galdeano


Julio Mendoza, Dolores Tomás y Alejandra Álvarez
Julio Mendoza y Julia Sáez-Angulo
Maica Nöis, Julio Mendoza y Alejandra Álvarez


Rosa Gallego, M Ballesteros, Héctor Delgado, Cuqui y Carmen Valero

domingo, 19 de marzo de 2017

VEINTE PINTORES UNIDOS POR LA ACUARELA. IV BIENAL

J. VISCONTI, BARRIO DE ALMERÍA
M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ

En el magnífico edificio  que alberga  la llamada “La nave de Motores” de Metro Madrid, en la calle Valderribas 49 de nuestra ciudad,  ha tenido lugar el pasado  día 15 la inauguración del la IV Bienal itinerante, comisariada por Pablo Reviriego, Veinte pintores unidos por la Acuarela.   Allí se podrá visitar hasta el  26 de este mes.

  Cada una de estas bienales después de ser presentadas en Madrid itineran por diversas ciudades españolas durante dos años.

La iniciativa procede de los pintores Mercedes Ballesteros y Pablo Reviriego. En cada bienal participan además de sus creadores y organizadores otros dieciocho artistas más, no necesariamente los mismos.

  Una hermosa característica de cada bienal es que se concibe como homenaje a un destacado artista que,  entre las obras surgidas de su paleta,  tiene en su haber acuarelas.

  En el caso de esta IV bienal el homenajeado es Julio  Visconti   Merino (Fiñana 1922), uno de los mejores pintores vivos de Almería,  localidad en la que reside, especializado en acuarelas desde 1962.

   A sus 95  (noventa y cinco, ¡casi nada!) Visconti sigue con los pinceles en la mano.    Su  acuarela -un paisaje de casas encaladas en medio de los tonos ocres  del entorno-  refleja  una Almería  que el paso del  tiempo ha ido haciendo desaparecer.  Obra muy similar a otras en las que el pintor ha reflejado el barrio de La Chanca.

  Otra característica destacable de  estas bienales es su  carácter totalmente altruista: nadie percibe nada por participar en ellas y mucho menos los organizadores, a cuyas expensas  y trabajo generoso corre  el traslado y montaje en cada localidad  que exhibe la muestra.  
Tampoco están montadas para vender nada, sólo pretenden -como reconoció P. Reviriego en la presentación- dar a conocer el arte de la acuarela, con frecuencia minusvalorado.

  La Presidenta de Honor del grupo de acuarelistas es S.A.R.  Dña Ana  de Orleáns,  que también participa en la presente edición con un par de obras.

   Los restantes participantes de la edición son, además  de  los  dos organizadores,   la Presidenta de la Asociación y el  homenajeado Visconti, son:  Antonio Arcones,  Frutos Casado de Lucas, Aurora Charlo, María Jesús de Frutos, Julio Gómez Mena, Camilo Huéscar, Victoria Moreno, Ana Muñoz, Jorge Pedraza,  Ricardo Rodríguez, Pablo Rubén, Piedad Santa maría, Paco Segovia, Maite Uzurruanzaga, José Zorrita y Javier Zorrilla.

En la presentación estuvieron presente S.A.R.  Dña Ana  de Orleáns,  Javier Otamendi, Director de Relaciones Institucionales de Metro Madrid, que ha cedido el espacio del Museo “Nave de Motores”,  y Julia Saéz Angulo, autora del texto de presentación que lleva el Catálogo.

El Catálogo,  diseñado por  Mercedes Ballesteros, ha sido patrocinado por  Max Sauer -fabricante de las marcas Sennelier, colores, y Raphaël, pinceles- y por Metro Madrid.

EDIFICIO QUE ALBERGA EL MUSEO NAVE DE MOTORES DE  METRO MADRID


Acuarelas en la Sala de Motores del Metro


miércoles, 25 de enero de 2017

José Luis Pardo Caeiro, escribre sobre el suicidio en el libro “El paso al otro lado” de Julia Sáez-Angulo

           


L.M.A,
            El escritor y editor José Luis Pardo Caeiro ha escrito el siguiente prólogo sobre el suicidio para el libro El paso al otro lado de la periodista Julia Sáez-Angulo, que se ha presentado recientemente en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, AEAE. El libro ha sido publicado por la editorial Espacio Cultura, en La Coruña y ha sido ilustrado por el artista Juan Jiménez. El libro está dedicado a la poeta riojana, residente en Ronda, Juana María Herce.
            “Desde el inicio de los tiempos, varios son los enigmas que acompañan a la humanidad en su devenir a través de los siglos. De entre todos ellos, el suicido, ha preocupado a científicos y estudiosos a lo largo de la historia, sin que sus trabajos hayan conseguido arrojar luz sobre un tema que, además de insondable, sigue siendo tabú en nuestras sociedades modernas, hasta el punto de que en muchos casos, se llega a ocul- tar la causa de la muerte cuando se trata de un hecho de esta naturaleza.
Emile Durkeim, en su estudio de sociología “El suicidio” publicado en 1.897, trata de explicar su causa con bases sociológicas: raza, clima, religión, costumbres sociales o situación económica, aunque sus intentos, pese a su divulgación, han tenido muy poco éxito. Igual resultado han obtenido aquellos autores que bus- can el origen de este fenómeno en causas genéticas.
A pesar de que la O.M.S. ha reconocido el suicidio como una prioridad de salud pública, y aún siendo conocido que se trata de la segunda causa de muerte entre personas de 15 a 24 años en las sociedades oc- cidentales, pocos son los recursos públicos que se dedican a la investigación y lucha contra esta auténtica patología. Si en España se dedican anualmente más de 25 MM de euros a luchar contra la llamada “vio- lencia de género”, que provoca de cerca de 100 fallecimientos anuales, son prácticamente nulos los re- cursos destinados a evitar las 4.000 muertes en el mismo período, en nuestro país, por causa del suicidio.
A pesar de la invisibilidad e incomodidad de un tema tabú como el suicidio, y la escasa atención prestada por el mundo del arte y la literatura, no han sido pocos los artistas y escritores que han elegido, de ma- nera lúcida y voluntaria, “El paso al otro lado”, llevándose con ellos el auténtico y profundo secreto de su decisión. “La vida es sueño, el despertar es lo que nos mata”, escribía la autora londinense Virginia Woolf, antes de llenarse los bolsillos de piedras y arrojarse al río Ouse.
Horacio Quiroga, Jacques Rigaut, Alfonsina Storni, Ernest Hemingway o Sylvia Plath, son algunas de las mentes más brillantes y lúcidas del mundo de la creación, que eligieron con clara voluntad este final para sus vidas. En todos ellos, a través de sus obras, nos parece vislumbrar una determinación que, sólo en su mo- mento final, adivinamos como un estallido o fogonazo que sacude nuestras conciencias. Es esta resolución la que apreciamos con rotundidad en el suicidio del escritor español Ángel Ganivent, quién después de ser res- catado por un barco de su primer intento de suicidio cerca del puerto de Riga, en el Mar del Norte, en un des- cuido de sus salvadores, volvió a tirarse al mar desapareciendo en sus profundidades. Este célebre artista opinaba que “Más vale un minuto de vida franca y sincera que cien años de hipocresía”. De ahí su obstina- ción enfermiza por acabar lo que había comenzado momentos antes. Pero es Ángel Ganivet uno de los per- sonajes que más dudas arroja sobre las causas de su elección ya que, pese a su aparente firmeza de voluntad a la hora de poner punto final a su existencia, pensaba y así lo dejó escrito que, “El hombre es el ser más mis- terioso y el más desconcertante de los objetos descubiertos por la ciencia”.
Pero nada de lo escrito puede arrojar luz sobre lo que sucede en ese instante en el que la persona se asoma con terror a su vacio interior, en el cual percibe cómo una sima negra y profunda ocupa en sus entrañas el lugar que antes llenaban las risas, los recuerdos, el amor, las ilusiones y los proyectos de una vida plena.
3
Es en ese momento cuando el vértigo sustituye a la confianza, motor de una vida tranquila en la que hasta ese momento se refugiaba. La desesperanza, como una gran ola, sepulta todos sus intentos por afianzarse dentro del espacio que ocupa, sin el cual la parálisis amenaza acabar con su existencia.
Es aquí, de estas reflexiones, de su curiosidad y, por qué no decirlo, de su valentía surge la obra de Julia Sáez Angulo, “El paso al otro lado”. La autora no pretende arrojar luz sobre este fenómeno que le atrae por sus incógnitas, no dejándose llevar por sus aparentes certezas. Un tema, el suicidio, que ya trató de forma casi velada, como un susurro, en uno de los relatos de su libro “Soñadores y Vencidos”, cuando se refiere con ter- nura al personaje de “Cecile”, ”la del bar”, constantemente atormentada por el viento gélido de Normandía.
En este libro, bellamente ilustrado con los atrayentes dibujos de Juan Jiménez, la autora nos relata emo- ciones, sentimientos y, según sus palabras, divagaciones de personajes que dudan, que caminan por di- versas situaciones de una existencia real o ficticia, pero siempre ilustradora de instantes ocultos en los que se desarrolla el drama de sus vidas. No hay un antes ni un después en sus relatos, solo el momento en que cada uno de ellos, bajo los atentos ojos del lector, ejecutan su trágica decisión.
“El paso al otro lado” es un libro dividido en dos partes bien diferenciadas. La primera recoge historias de personajes reales, que la autora toma de la historia, mitología, el arte, la literatura o de las noticias del periódico. En ella el lector se convierte en espectador de una galería por la que desfilan personajes sin nombre, envueltos en el mundo particular donde se desarrollan sus vidas, que nos hablan con sereni- dad, tratando de explicarnos las razones de su huída. La segunda parte se centra en un personaje cercano y el debate ante lo inexplicable de la muerte no esperada, sin razón ni causa aparente. Los allegados no acaban de asumirla, y buscan una explicación para entenderla. La muerte es y será siempre un misterio para la humanidad, oculto en la profundidad del alma de los hombres.
La gran virtud de esta obra de Julia Sáenz Angulo, es la de enfrentar al lector con una realidad que todos tratamos de ignorar pero para ello, con gran valentía como queda dicho, no se vale del drama, ni de la angustia o el horror que pudiera producir la lectura de un libro sobre un tema tabú como el que en él se trata. La autora nos presenta a sus personajes con sensibilidad, con ternura, con una comprensión infi- nita que solo da la contemplación serena de algo cercano a cada uno de nosotros. “El paso al otro lado” es un libro elegante, sincero, que abre una ventana a la esperanza, que rescata del olvido la experiencia de aquellos que, por razones desconocidas para nosotros, han puesto fin a sus vidas, otorgándoles el or- gullo de poder expresar por medio de la palabra y el arte sus emociones.
Sin lugar a dudas “el paso al otro lado” nos ayuda a reconciliarnos con nosotros mismos, a ver la vida y la muerte con la naturalidad y sencillez que necesitamos, para transitar sin temores por nuestro universo personal. De la forma más eficaz para contemplar lo que sucede a nuestro alrededor, interesándonos por comprender esas decisiones que no compartimos, pero que debemos respetar, despojándolas de ese halo de culpabilidad y oprobio que las envuelve.


-->