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domingo, 6 de enero de 2013

EPIFANÍA

Natividad en un monte. F. Roche.
Belén ante la Puerta de Alcalá (Madrid). Belén naif de F. Roche












 M. DOLORES  GALLARDO  LÓPEZ




En los países occidentales de tradición cristiana adoptó la costumbre de celebrar  el día  6 de enero el día de la Epifanía o la revelación de Jesús al mundo no judío, representado por los Magos que acudieron a adorarlo. 

    Los Reyes Magos o los Reyes Magos de oriente es el nombre con el que la tradición católica denomina a los visitantes extranjeros que, tras el nacimiento de Jesús, habrían acudido desde países diferentes para rendirle homenaje y entregarle tres regalos de gran importancia simbólica: oro, incienso y mirra. 

 Desde hace unos meses en nuestro país la tradición de los Reyes Magos está en el ojo del huracán, a raíz de la aparición del reciente libro  de  J. Ratzinger Benedicto XVI La infancia de Jesús, Planeta, 2012.

    Muchos comentarios han surgido  en la prensa diaria y en internet difundiendo  cosas tales como que los Reyes magos eran andaluces (el mítico reino de Tarsis se ubica en Andalucía).

  ¿Qué dice realmente Benecito XVI? ¿Por qué tanta polémica?
 
  Esto dice, pag.101-102 (manejamos la 3º edición de Planeta):

 “Así como la tradición de la Iglesia ha leído con toda naturalidad el relato de la Navidad sobre el trasfondo de Isaías 1,3 ….también ha leído la historia de los Magos a la luz de Salmos 72,10 e Isaías 60 La  promesa contenida en estos textos extiende la procedencia de estos hombres hasta el extremo Occidente (Tarsis-Tartesos en España), pero la tradición ha desarrollado ulteriormente este anuncio de la universalidad de los reinos de aquellos soberanos interpretándolos como reyes de los tres continentes entonces conocidos, África, Asia y Europa.

¿Qué dice  Isaías 60, 3-6?: “Y acudirán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu amanecer. (4) Levanta tus ojos en derredor y mira: todos se reúnen, vienen a ti;….. (6) Una multitud de camellos te cubrirá, camellos jóvenes de Madián y de Efa; todos ellos vendrán de Sabá, traerán oro e incienso, y traerán buenas nuevas de las alabanzas del Señor”.

¿Qué dice Salmo 72,10-11?: ”Los reyes de Tarsis y de las islas traigan presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrezcan tributo; (11) y póstrense ante él todos los reyes de la tierra; sírvanle todas las naciones. (12) Porque él librará al necesitado cuando clame, también al afligido y al que no tiene quien le auxilie”.

En resumen la polémica se reduce a…. agua de borrajas, lo que en otros tiempos se llamaría “ganas de gastar tinta y papel”: Benedicto XVI  se limita a recordar la universalidad  de quienes -según la tradición cristiana-  están llamados a   adorar  a Jesús  (Salmo 72 e Isaías 60). Nada más.



lunes, 21 de marzo de 2011

Warren Carter publica “El Imperio Romano y El Nuevo Testamento”



L.M.A.

    21.03.11. Madrid.- “El Imperio Romano y El Nuevo Testamento” Warren Carter Editorial Verbo Divino Colección Ágora Estella (Navarra), 2011 (214 pags) Julia Sáez-Angulo Se trata de un libro que sitúa el cristianismo primitivo el Imperio de Roma, que muestra las estrategias y situaciones para introducirse en él. “El Imperio Romano y El Nuevo Testamento” es obra de Warren Carter (Nueva Zelanda), experto en el Evangelio de San Mateo –dirigido fundamentalmente a las comunidades judías- es profesor en Estados nidos en Teología. La publicación, que se presenta con pasta dura incluye una amplia bibliografía. 
     “El presente libro no versa sobre los “trasfondos romanos” del Nuevo Testamento, dado que entiende que el Imperio de Roma constituye su primer plano. Es el mundo en el que los cristianos del siglo I vivieron sus vidas cotidianas. Es el mundo que los escritos del Nuevo Testamento afrontan en todo momento”, dice el autor en la Introducción. “El Imperio Romano y El Nuevo Testamento” rechaza la idea de que Jesús y los escritos del Nuevo Testamento sean apolíticos. 
    Cuando Jesús declara “mi reino no es de este mundo” (Jn 18,36) no quiere decir como han afirmado muchos, que a Jesús le tengan sin cuidado el imperio de Roma o que sólo le interesen las realidades “espirituales”. Contenidos muy precisos El capítulo 1 describe el sistema imperial romano. El capítulo 2 analiza algunas valoraciones que de ese sistema hacen los Escritos del Nuevo Testamento. El capítulo 3 señala una serie de relaciones poderosas autoridades imperiales (“rostros del imperio”). El capítulo 4 examino el campo y las ciudades como lugares que expresan el poder romano y como lugares donde los cristianos afrontan ese poder. El capítulo 5 plantea cuestiones parecidas acerca de los tiempos. El capítulo 6 considera las maneras en que las afirmaciones sobre Dios y Jesús se enfrentan a la teología imperial romana y se refutan. El capítulo 7 se centra en los modos como los cristianos afrontaban los asuntos cotidianos básicos que expresan el poder imperial, a saber, la economía, la alimentación y la salud. El capítulo 8 estudia tres formas de resistencia frente al imperio de Roma: la violencia imaginada, la protesta disimulada y ambigua, y la adulación. El libro ofrece un cierto paralelismo con la actualidad en distintos países, sobre la presencia y resistencia activa o silenciosa de los cristianos. En el epílogo se ofrecen epígrafes muy jugosos: El Nuevo Testamento es un documento muy político; Afrontar imperios es complicado; Someterse sin hacer preguntas no es la única manera de actuar según la Biblia; La oposición constante no es la única manera de actuar según la Biblia; No violencia activa, no violencia; Cosmovisiones y comunidades alternativas.
    En suma, un libro interesante que lleva a la reflexión sobre el pasado en combinación con el presente. 

sábado, 5 de febrero de 2011

Monseñor Fernando Sebastián escribe un libro sobre el desafío del Cristianismo en España



"Evangelizar" (424 páginas, 19.00 €)
Ediciones Encuentro
Madrid, 2011


L.M.A.



El libro "Evangelizar" de monseñor Fernando Sebastián, arzobispo emérito de Pamplona y Tudela, publicado por Ediciones Encuentro, versa sobre el desafío que atraviesa el cristianismo en España. Entre otras cosas dice:

“España está a punto de romper la continuidad de su tradición espiritual cristiana y católica, para instalarse en un contexto cultural nuevo, ateo, materialista y nihilista. No es cuestión de promover la guerra entre creyentes y no creyentes, ni se trata de estimular la resistencia numantina. El Evangelio de Jesús es capaz de vivir en todas las situaciones imaginables y puede sobrevivir a todas las agresiones, y de vencer convenciendo a sus mismos agresores. El Evangelio de Jesús sigue siendo la única levadura capaz de transformar la masa inerte de nuestro viejo mundo egoísta y resignado a morir, la única luz capaz de iluminar nuestras tinieblas y alumbrarnos nuevos caminos de esperanza y de alegría.

No podemos decir ya que la sociedad española es una sociedad católica. Hay muchos bautizados que no piensan ni viven de acuerdo con su Bautismo. Otros muchos han abandonado explícitamente la fe bautismal. Otros rechazan elementos de la doctrina católica, ya sean dogmáticos o morales. En algunas ciudades, es frecuente encontrar familias que no bautizan a sus hijos... Está claro que no podremos cambiar las cosas de la noche a la mañana, pero, con la ayuda de Dios y nuestra colaboración entusiasta, sí podemos cambiar la tendencia y comenzar una nueva era que llegue a su esplendor cuando Dios quiera. La urgencia resulta más apremiante si tenemos en cuenta que lo que ahora ocurre en Occidente es muy probable que pase en pocos años a otros continentes menos afectados hoy por el secularismo. No nos engañemos, nadie se librará de pasar la crisis de la confrontación con la modernidad laicista.
Reacción al proceso secularizador


No hemos logrado despertar en nuestras Iglesias un movimiento auténticamente evangelizador. Lo que sí se percibe es una reacción al proceso secularizador y descristianizador, de tipo restauracionista y formalista que, si en algunas cosas puede estar justificada, no coincide con lo que tiene que ser el núcleo ni la inspiración de una época evangelizadora, orientada a romper el cerco cultural del cristianismo y a abrir nuevos espacios a la fe. Restaurar los usos externos de los años pasados no es lo mismo que recuperar la fuerza espiritual y la eficacia transformadora de las convicciones religiosas de los primeros cristianos. Tengo la impresión de que no se quiere reconocer esta situación de descristianización generalizada. Es preciso fortalecer la fe de los cristianos.

Tenemos que aprender a vivir todos como miembros de una Iglesia verdaderamente evangelizadora y misionera. No podemos aceptar como normal la situación actual en la que tantos cristianos desertan de la Iglesia, en la que las generaciones jóvenes crecen en un mundo prácticamente ateo, sin una relación vital con la persona de Jesucristo ni con el Dios de la salvación. Todos los demás problemas que podamos señalar, por importantes que nos parezcan, son secundarios en relación con esta tarea primordial de la evangelización. Tenemos que ver cómo podemos llevar el Evangelio de Jesús a los ateos, a los indiferentes, a los agnósticos, pero también a los protestantes, a los musulmanes, a los budistas, a los animistas que viven con nosotros.

La presentación del Evangelio de Jesús tiene que producir en los oyentes una verdadera crisis de conversión. Crisis que es juicio sobre la vida anterior, esa vida normal que malgastamos dejándonos absorber y dominar por las cosas y los afanes de este mundo. Son pocas las actividades pastorales que buscan realmente esta conversión. Nos olvidamos de que la vida cristiana comienza con la conversión personal, o bien damos por supuesto que esta conversión quedó hecha anteriormente.
Tenemos que comenzar de nuevo”.

* Más información: http://www.ediciones-encuentro.es