domingo, 18 de octubre de 2009

Pablo Carnero, el realismo que atrapa como un imán



Pablo Carnero, pintor



Julia Sáez-Angulo

        19.10.09.- Madrid.- Necesita crear en soledad y en silencio. Se abstrae de tal manera en su trabajo que no admite interferencia alguna, por eso eligió vivir en Cenicientos, un pueblo madrileño tranquilo, limítrofe con Toledo, en la sierra suroeste de la región. Allí cuenta con una bonita casa y un taller cómodo y bien instalado para su trabajo artístico que se despliega en dibujo, pintura, escultura, grabado y fotografía. Pablo Carnero (Zamora, 1972) está considerado como el pintor realista más preciso y poético del circuito artístico; el gran continuador de Antonio López. Su obra la hemos visto recientemente en la Fundación Mapfre y en el Hotel Ritz entre otros sitios. Recientemente expuso una restrospectiva en la galería Anagma-Tokyo de Madrid hasta mediados de junio y prepara su gran retrospectiva de dibujo en el Museo del Dibujo del Castillo de Larrés, en Huesca. La muestra fue visitada por artistas como el realista Antonio López y el muralista Manuel Ortega, entre otros.

No recuerda cuando comenzó su afición al arte: “A estas alturas de la vida, creo que no comenzó en ningún momento preciso, sino que debí nacer con ella. Muchas veces he tratado de precisar cuando decidí dedicarme profesionalmente a la pintura y creo que no existe un momento concreto, sino que se ha ido gestando con el tiempo. Incluso a veces comento la posibilidad de que haya sido la pintura la que me ha elegido a mí y no al revés. La verdad es que no estoy seguro si una vocación como la artística se puede escoger o te viene dada desde el principio y eres tú el que tiene que hacer el esfuerzo por descubrirla, y tomar la decisión de despertarla o dejarla dormida durante toda tu vida, con todo lo que ambas decisiones suponen por igual: angustia, desasosiego, sufrimiento, alegría, serenidad, libertad. Es necesario un esfuerzo muy grande tanto para desarrollarla como para arrinconarla. Si optamos por desarrollarla surge la angustia por crear, por vivir de ello, por saber si es correcto lo que estás haciendo, y a la vez la alegría de sentirte lleno con lo que haces. Si la enterramos aparece la angustia por pensar que has dejado de hacer algo que quizás deberías haber hecho porque para eso te han regalado ese don, y a la vez la alegría de sentir que te has quitado un peso de encima”.

Seducido por el mundo que le rodea

Le pregunto por qué se inclinó por el realismo y asegura que “lo de menos es cómo es este camino que estoy recorriendo, que en mi caso es realista. Desde que comencé a dibujar, que según mis padres fue muy pronto, me he dejado invadir por el mundo que me rodea y eso es lo que he plasmado una y otra vez. Nunca he sentido la necesidad de expresarme de otra forma, llámese abstracta o como se quiera. Siento que lo que veo tiene tanto que decirme que no me hace falta añadir nada por mi cuenta, excepto captarlo y plasmarlo de la forma más verdadera y lo mejor que sepa, esforzándome cada día en hacerlo mejor”.

“Esto es lo que realmente me interesa y no si soy original, moderno o vendible. La pintura realista es tan antigua como las primeras manifestaciones artísticas y en ningún periodo histórico ha dejado de existir. Creo que esta manifestación continuada de la realidad obedece a una necesidad manifiesta tanto por parte del artista como del espectador de contemplar y disfrutar con este tipo de arte. Al igual que todos mis antecesores, me dejo deslumbrar por lo que veo e intento plasmar lo que siento, simplemente porque lo necesito. Si a esto le unimos el disfrute de algún espectador concreto que siente lo mismo que yo al contemplar una obra mía, entonces habrá surgido la magia del arte, el milagro de encuentro entre dos personas a través de una obra, y aunque escaso y breve, es un encuentro intenso y que dura toda la vida”.

Reconocimiento del realismo

Estudió Bellas Artes en la Universidad de Salamanca e hizo un taller con su admirado Antonio López. “De mi paso por la Facultad, recuerdo a tres profesores que me iniciaron en los procedimientos de sus materias a la vez que me fueron dando pautas acerca de lo que era el mundo del arte: José Luis Coomonte, escultor; José Fuentes, grabador y Victor Steimberg, fotógrafo. A estos tengo que añadir a Ricardo Flecha, un gran imaginero zamorano, que fue quien me preparó para el ingreso en la Facultad de Bellas Artes de Salamanca y con el que todavía guardo una buena amistad”.
Le pregunto qué opina de que un cuadro de Antonio López haya alcanzado el record de precio en España y responde: “Me alegra y mucho, puesto que considero a Antonio López una persona y un artista merecedor de la situación profesional actual en la que se encuentra. Quiero siempre agradecerle todo lo que durante los últimos años me ha estado enseñando; a él le debo gran parte de lo que hago y de lo que sé”.

Vivir en un lugar marca; elegirlo es un destino. Pablo carnero cuenta que “hasta los 26 años viví en Zamora, mi ciudad natal, con mis padres y mi hermano Oscar. Después me trasladé a Madrid con mi mujer Marimar, donde estuvimos tres años, hasta que no mudamos otra vez, y ésta la definitiva por ahora, a Cenicientos, un pueblo de la sierra suroeste de la capital. No nos acostumbrábamos a la gran ciudad, no iba con nuestro estilo de vida, más tranquilo, más familiar. Cenicientos es un lugar que cubre estas necesidades y además está cerca de Madrid, un espacio necesario para la realización de cualquier proyecto artístico”.

No siempre escucha música en su taller, “depende del momento. Para trabajar necesito soledad, me abstraigo tanto que me sería complicado estar con otras personas. Además cuando dibujo preciso silencio absoluto, porque me requiere una concentración tal que no puedo escuchar música. Por el contrario, cuanto pinto suelo tenerla puesta, siempre la que yo escojo según el estado de ánimo en el que me encuentre. La música, el baile, la literatura, el teatro, el cine son artes que están presentes en mi vida.




Retrospectiva de dibujos en el castillo de Larrés

Pablo Carnero es optimista ante el futuro: “Son dos los proyectos artísticos que tengo ahora entre manos. El primero de ellos es una exposición individual en la galería madrileña Anagma-Tokio para la primavera que viene. El otro, que tendrá lugar dentro de un par de años, es una exposición que el Museo del Dibujo “Castillo de Larrés” de Huesca, quiere realizar con mis dibujos. Quiero aprovechar la oportunidad que me brinda esta institución, única en España en este campo, para mostrar la trayectoria de mi obra y así poder reunir en esta exposición todos mis dibujos, tanto los que en ese momento estén en mis manos, como los que ya forman parte de colecciones públicas y privadas”.

La obra gráfica es otra parcela que cultiva y lo explica: “Mi interés por el grabado comenzó cuando lo descubrí en la Facultad, de hecho lo cursé todos los años que me lo ofrecieron. Actualmente trabajo con el Taller del Prado, con el que he realizado mi última obra gráfica, una litografía titulada Bolsa con naranjas, obra basada en un óleo que pinté hace unos años y que he actualizado en esta nueva estampa. Precisamente esta obra es la que se expuso en el stand del Taller del Prado en la próxima edición de Estampa.

Escultura y fotografía

Sobre la escultura comenta: “Me resulta muy agradable modelar con barro. Desde muy pequeño, el modelar surge simultáneamente a dibujar o pintar. No ha existido nunca separación entre estos tres campos, sencillamente los utilizo como el lenguaje más apropiado a la hora de plasmar una u otra cosa. Me surge reflejar con color toda la plenitud de un paisaje; buscar la esencia de algo sencillo con un lápiz para mostrarlo despojado de todo adorno, contundentemente; perpetuar en volumen algo que quiero seguir tocando para siempre, como la cabeza de mi hija María al poco de nacer”.

Cuenta con un buen laboratorio fotográfico en su estudio y explica: “Me interesa la fotografía en blanco y negro tradicional. Me parece íntima, sincera, profunda, cargada de vida. Para mí es otro lenguaje más que me sirve para mostrar aquello a lo que no llego con el dibujo, la pintura o la escultura. Son cuatro lenguajes complementarios y necesarios, para nada excluyentes. Ahora mismo estoy positivando un trabajo sobre Zamora; quizás el llevar tantos años fuera me haya empujado a realizarlo. Reconozco que con la fotografía he sido más reservado a la hora de mostrar mi trabajo que con la pintura, pero espero que poco a poco vaya viendo la luz.

Carnero opina sobre el circuito del arte: “En primer lugar no debemos olvidar que los artistas somos unos trabajadores más de la sociedad, que intentamos vender nuestros productos para poder vivir. Para entrar y permanecer en este mercado, hacen falta dos cosas; la primera estar en el sitio adecuado en el momento oportuno; la segunda, saber mantenerse durante toda la vida en la posición conseguida. Es un mercado muy duro, dónde sólo se mantienen unos pocos. Talento y suerte son necesarios para poder moverse con soltura dentro de este restringido circuito. Si falta alguna de estas dos piezas se multiplican las dificultades que se encuentran en este camino”.

Rosa Yagüe, artista polifacética internacional




Julia Sáez-Angulo

          18.10.09 .- Barcelona .- Rosa Yagüe Martín, pintora nacida en Barcelona, ha llevado a cabo una prolongada docencia universitaria en Brasil sobre Bellas Artes. Una artista polifacética que cultiva la pintura, escultura, objeto-escultura, dibujos, acuarelas, cerámica, grabados, instalaciones… Actualmente expone sus últimos trabajos en el Espacio Nivell 46 de Igualada, donde resaltan sus característicos rostros femeninos, que en años pasados constituyeron una sobresaliente serie denominada “Caras partidas”.

“He dejado buena parte de mi misma en la Universidad Estadual de Campinas en Brasil, un país del que me enamoré al bajar en el avión como turista y me dije. “he de volver y residir aquí”. Cumplí mi palabra y me instalé en Sao Paulo, donde numerosas obras artísticas salidas de mis manos figuran en colecciones públicas de museos y fundaciones, así como en innumerables colecciones privadas”, explica Rosa Yagüe, quien asegura que ella también aprenió muchas cosas de Brasil, sobre todo su sentido del color, sus formas y su música.

No hay hada más hermoso que sentirse bien en un lugar de elección. “Yo fui feliz en Sao Paulo donde me entregué de lleno a la enseñanza y dí de mí todo lo que sabía. Un profesor ha de ser generoso y volcar todo su conocimiento, de lo contrario que se dedique a otra cosa. Un buen profesor ha de aspirar a que sus alumnos, al menos algunos de ellos, lo superen en el futuro; ese es el ideal. Yo he tenido alumnos brillantes que aprendieron mucho, bien y han llegado muy lejos. Yo me alegro por ellos”, añade la pintora catalano/brasileña, que muestra su obra en museos como el Museo de Arte Contemporáneo de Sao Paulo, el de Río de Janeiro, el de Bahía y el del Grabado de Chicago.

Series pictóricas sobre la mujer
“El idioma no fue para mí óbice porque tengo buen oído. Se cantar “bel canto” -llegó a dar recitales y grabar algunos discos de vinilo- y esas cualidades me han ayudado a aprender el portugués/brasileño con más facilidad. Una lengua hermosa y precisa llena de sonoridad y matices, que no es fácil precisamente como señala el célebre poema romántico de Juan Eugenio de Hartzenbusch, que habla de “maravillaba-se un portugués/ de que todos los niños en Francia/ hablaran francés…/”, para concluir que la lengua portuguesa requiere una entrega y dificultad mayor”.

La versatilidad artística de Yagüe se traduce no solo en artes plásticas sino en música y poesía. Recientemente ha publicado un libro de haikus titulado “Momentos”, con los apartados: Sobre el amor; En el tren; Naturaleza, y Las ciudades perdidas.

Rosa Yagüe trabajar por series y utiliza con frecuencia textiles como en la denominadas “Maniquíes” y “Banderas” (1984-86) y otras como “Colores y formas de la música” (1979-84); “De vuelta a las raíces” (1985-86); Investigación sobre Frida Kahlo (1987-88); Fragmentos (1990); Mandalas (1994); Mujeres Islas (1995); Maternum nomen y Maternitá e Donne. Sus homenaje a la poetisa Gloria Fuertes se tradujo en una gran instalación que se expuso en la Sala Barquillo de Madrid.

El gabinete de Estampas de la Biblioteca Nacional de España adquirió recientemente dos dibujos de Rosa Yagüe, así como el especializado Museo del Dibujo Julio Gavin del Castillo de Larrés en Sabiñánigo (Huesca).




María Antonia Román Prado, Escultura abstracta en piedra


María Antonia Román Prado, escultora


Julia Sáez-Angulo

    19.10.09.- Madrid.- Lleva treinta años en España consagrada a la escultura en piedra, mármoles fundamentalmente. Los artistas de su generación, como el escultor Francisco Leiro, recuerdan a la puertorriqueña María Antonia Román Prado trabajando concienzudamente en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense. La abstracción es el mundo de la escultora, una abstracción con vagas alusiones figurativas o simbolistas.

    Román Prado bebe en las fuentes de los maestros Henri Moore o Jean Arp dando una vuelta de tuerca al arte de la tercera dimensión expuesta en su día en el Centro Washington Irwing de Madrid, en una espléndida muestra antológica de su creación plástica.

    Su estudio está situado junto al frondoso parque de la Fuente del Berro y allí se la puede ver metida en su escafandra gris cortando y limando el duro material de sus piezas en piedra de Calatorao, mármol de Carrara o de Macael, travertino de Almería, etc. Cuando sale de su “burka” profesional podemos contemplar su melena rubia y sus uñas largas y pintadas de rojo.

Raíces étnicas en Puerto Rico

    El dibujo y el grabado han ocupado igualmente su actividad plástica. Su temática se inspira con frecuencia en el arte de los taínos, en un deseo de retomar las raíces éticas de su país. Román Prado prepara su tesis doctoral precisamente sobre la escultura taína. El Museo de América en Madrid ha expuesto recientemente una gran exposición de arte taíno que ha recorrido toda Europa.

    Para esta escultora la investigación formal en el arte es un capítulo fundamental. “No se puede repetir lo que otros hicieron, hay que avanzar en los conceptos y en las formas”. Su obra, de una exquisitez y pureza supremas, gustan del acabado y el pulido majestuoso. “En el arte, la belleza nunca está de más. Los hombres de hoy están necesitados de belleza, aunque ese no sea el único objetivo del arte”, declara.

    La obra de Román Prado ha participado recientemente en el “Libro de Oro de la Unesco” y el mayor deseo de la escultora es llevar a cabo una gran exposición retrospectiva en su ciudad natal San Juan, pero para ello necesita un patrocinador que lleve las esculturas al otro lado del océano.
Esculturas de María Antonia Román Prado en el estudio madrileño






Amin Maalouf, ensayo sobre el desajuste del mundo

El desajuste del mundo
Amin Maalouf
Traducción: María Teresa Gallego Urrutia
Alianza Editorial; Madrid, 320 pags





Julia Sáez-Angulo

Amin Maalouf (Beirut, 1949), escritor libanés, afincado en Francia ha presentado en la Casa Árabe de Madrid su ensayo “El desajuste del mundo”, en el que da cuenta de la situación, siguiendo el postulado del subtítulo “Cuando nuestras civilizaciones se agotan”. Un libro editado por Alianza. En esta ocasión ha dejado la ficción para “plasmar las ideas de manera clara y no interpuestas a partir de los personajes”.

Autor de libros de éxito como “León, el Africano”, “Samarcanda” o “Los jardines de luz”, Maalouf es un narrador reconocido que bien pudiera alcanzar el premio Nobel en un futuro inmediato. No olvidemos que sólo un escritor reconocido ha sido reconocido con el galardón en el mundo árabe. Hasta ahora ha obtenido los premios Goncourt y el Maison de Presse. Maalouf se exiliÓ en Francia en 1975 con motivo de la guerra del Líbano.

El escritor libanés ha denunciado que “el mundo árabe está en plena regresión, lo que contribuye a la regresión de todo el mundo”. Además –añadió- “sufre una situación de ausencia de liderazgo” y ello contribuye a una “falta de credibilidad y falta de legitimidad”. El autor libanés francófono destacó que se subestima “la amplitud de la hostilidad y la desconfianza que hay entre Oriente y Occidente”, al tiempo que aboga por tratados y proyectos de paz que “no sean un simple apretón de manos”.

Las mujeres no deben ser excepción

Respecto a las mujeres señaló que ellas han de ser objeto de los mismos derechos humanos y éticos, porque no conviene hacer excepciones en aras de la cultura de origen, en clara alusión a la “inaceptable” situación que ellas sufren en el ámbito árabe. “El respeto a las personas está por encima de las tradiciones”.

La tesis de Maalouf es que el siglo XXI ha comenzado con síntomas de sufrir serios desajustes, como “el intelectual”, caracterizado por el desencadenamiento de afirmaciones identitarias que hacen difícil la convivencia armoniosa. Un desajuste que se suma al climático y al económico. Denunció que la humanidad había llegado al “techo de su incompetencia moral” y que la democracia era exportable a todos los países sin necesidad de imponerla. “Todos los pueblos han sufrido con regímenes autoritarios y no creo que existan regiones impermeables a la democracia”

El ensayo “El desajuste del mundo” busca una esperanza en repensar el mundo, dando primacía a la cultura para evitar la violencia. “Hemos entrado en el siglo XXI sin una brújula”, afirmó y “La inversión en cultura es inversión en paz cívica”. “Hay que establecer la Universidad de los valores éticos y aceptar la diversidad de culturas”.

Maalouf declaró que no temía amenaza alguna sobre sí por sus posiciones y tesis.

Vives Fierro, maestro del collage sobre paisaje urbano


Julia Sáez-Angulo

En la carrera de fechas míticas de las vanguardias conviene registrar la del cubismo en 1907 con Las señoritas de Aviñón y la del collage en 1910, ambas de la mano de Pablo Picasso. El gozo de los materiales sólidos y táctiles sobre el soporte de lienzo o tabla ha dado grandes obras de la mano de Kurt Schwiters y por supuesto del mismo Picasso después de sus primeros collages a base de papel de periódico de rejilla de silla.

El artista catalán Antonio Vives Fierro es hoy uno de los maestros de collages contemporáneo al fundir sus fotografías y papeles de prensa con su pintura al óleo de paisaje urbano. La elección de sus collages, a base de figuras del mundo pop fundamentalmente, añaden una dinamicidad especial a sus calles y fachadas de ciudades como Nueva York y en especial Manhattan.

Más de una veintena de óleos sobre lienzo enriquecidos de collage constituyen la exposición que Vives Fierro ha llevado a cabo en la galería paz Feliz.

Los cuadros de Vives Fierro transmiten ritmo, vida, presencias humanas del mundo del espectáculo que se solapan en el tiempo y el espacio rompiendo los esquemas de la pintura tradicional para ofrecernos paisajes de ciudad renovados con fragmentos de publicidad o presencias cinematográficas que añaden vibración y cromatismo a las obras.

José Angel Valente, poeta del silencio



Julia Sáez-Angulo

“José Ángel Valente, Memoria Sonora” es el título del homenaje que Orense, su localidad natal ha dedicado a uno de los poetas españoles más reconocidos internacionalmente. “Un reconocimiento que no le alcanzó en vida”, según el alcalde de la ciudad gallega, Francisco Rodríguez. “Un homenaje que nunca se le tributó” a uno de los ciudadanos más ilustres que hoy cuenta con una cátedra con su nombre en la Universidad de Santiago de Compostela, a la que el poeta donó su biblioteca y legado documental.

Al homenaje se añadió un concierto del compositor Mauricio Sotelo, con el que escribió una ópera sobre Giordano Bruno y cuenta con el apoyo de la viuda de Valente, la pintora Coral Valente, que ha diseñado el cartel para la ocasión. Raquel Rivera coordinó el homenaje que tuvo lugar en el Teatro Principal de Orense.

Las Obra Completa de José Ángel Valente (1929 – 2000) se ha publicado en Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores y entre sus títulos más relevantes figuran: “El fulgor: antología poética (1953-200)”; “Fragmentos de un libro futuro”; Cuaderno de versiones”; “Elogio del calígrafo”; Las ínsulas extrañas: antología de poesía en lengua española (1950-2000)” o “La experiencia abisal”.

“Valente es el poeta del silencio y la escucha”, resaltó el profesor Claudio Rodríguez Fer, poeta y director de la cátedra Valente en la presentacion del homenaje. Era un hombre que vivía en la poesía, políglota y traductor de cinco lenguas, que vivió como funcionario internacional en Ginebra y París, al tiempo que viajó mucho por los cinco continentes. Escribió sus versos en castellano y gallego; alguno en francés como el que dedicó a su esposa.

La lengua gallega, que descubrió al cabo de varias décadas, entre los emigrantes de su tierra en Ginebra, le despertó los fantasmas de infancia en un tiempo en que practicaba la poética del origen. Fue el primer poeta de la posguerra española que utilizó el gallego como lengua en su escritura. Fue un poeta que se dejaba contaminar por las variedades del español en sus viajes a Cuba o a Argentina. Fue el poeta de la esencia, especialmente en sus últimos años. Le gustaba el silencio de las cosas, la materia sonora como vibración del universo. Le interesaban las palabras por su musicalidad, no por su semántica. “Sentía aversión por los mundos cotidianos”, señala Mauricio Sotelo.

El homenaje sonoro o musical se le rindió es en virtud de la afición de Valente a la música, sobre la que escribió interesantes ensayos. Le gustaba la música clásica, dodecafónica y popular. Escribió sobre el tango cuando viajó a Buenos Aires, sobre la rumba, cuando lo hizo a Cuba, sobre el jazz… “Se oye sólo una infinita escucha” dice uno de los versos del poeta.






Agustí Centelles, Fotos inéditas de "La Caja de la memoria"

Agustí Centelles
La caja de la memoria
Lugar: Fundación Fondo Internacional de las Artes. Almirante, 1, Madrid.
Fechas: Del 8 de octubre al 7 de noviembre.
Comisario: Carlos Delgado Mayordomo.




El hallazgo de las fotografías inéditas de Agustí Centelles Ossó (Grau de Vàlencia, 1909 – Barcelona, 1985) tuvo lugar el pasado año, cuando desde el Museo Nacional de Arte de Cataluña se solicitó a los hijos del fotoperiodista imágenes de Barcelona positivadas por el propio Centelles. Una exhaustiva búsqueda en el laboratorio familiar tuvo como resultado el descubrimiento de una caja de galletas en la que se conservaba numeroso material sobre la vida política y social de los años treinta y del tiempo de la posguerra.

La memoria visual que legó Agustí Centelles, uno de los más importantes fotoperiodistas del siglo XX, ha sido reconstruida a partir de un descubrimiento progresivo de su trabajo. Un amplio archivo de negativos con imágenes de la Segunda República y la Guerra Civil española estuvo oculto durante 37 años en Carcasona (Francia) hasta que fue recuperado por el propio Centelles en el año 1976, con Franco ya desaparecido. Este testimonio excepcional se completa ahora gracias al descubrimiento de más de un centenar de negativos y copias sobre papel ocultas durante décadas.

La exposición “La caja de la memoria” coincide con la celebración del centenario del nacimiento del Agustí Centelles, Premio Nacional de Artes Plásticas en 1984, y desvela al público madrileño el contenido de la caja de galletas. Entre las obras que integran la muestra se encuentra un importante conjunto de imágenes realizadas durante los años de la Segunda República que incluye retratos de personajes relevantes del mundo de la política o la cultura, reportajes de fiestas populares, deportes, juicios y acontecimientos culturales. La concepción eminentemente moderna de la obra de Centelles, con imágenes captadas desde puntos de vista sin precedentes en el fotoperiodismo español, hizo que su firma estuviera presente en la mayoría de los periódicos de Barcelona.

Imágenes inéditas en una caja de galletas



Centelles sentía un interés especial por el registro documental de los acontecimientos de carácter socio-político y, durante la revolución de Cataluña en octubre de 1934, mostró con especial vigor la fuerza de sus imágenes. La caja de galletas nos ha desvelado estampas inéditas de aquel momento y de sus consecuencias, como la imagen de los mossos d’esquadra detenidos por la Guardia Civil o el retrato del presidente de la Generalitat Lluís Companys en un dormitorio de la cárcel Modelo de Madrid junto a cuatro consellers. La Fundación Fondo Internacional de las Artes en Madrid muestra estas fotos por vez primera. La muestra itinerará por varias ciudades americanas.

El momento culminante de la carrera como fotoperiodista de Centelles se inicia con la Guerra Civil española. Suyas fueron las mejores imágenes, las más intensas y dramáticas de algunos de los principales capítulos del conflicto, cuyo archivo se completa ahora con nuevas escenas del Frente de Aragón, de los bombardeos de Reus y Falset o de la ayuda catalana al Frente de Madrid. Como ha señalado Carlos Delgado Mayordomo, comisario de la exposición, “contemplar hoy las imágenes inéditas de Agustí Centelles nos hace reflexionar sobre la historia como algo que no es inerte, sino un lugar cambiante y significativo en la construcción de la identidad colectiva”.

El grado de compromiso de Centelles con la Segunda República le valió el exilio a principios de 1939 y su internamiento en el campo de concentración de Bram (Francia). En 1944 regresó a Barcelona y, a los dos años, fue juzgado e inhabilitado como fotoperiodista, dedicándose a partir de entonces a la fotografía publicitaria e industrial. Este periodo queda reflejado en la exposición a través de fotografías realizadas durante los años cincuenta donde Centelles recoge las visitas de distintas personalidades (el pintor Salvador Dalí, el ciclista francés Louison Bobet o los integrantes de la IV Flota americana) a las cavas de la empresa Canals & Nubiola.