viernes, 13 de marzo de 2015

Gatos, dioses egipcios adorados y cuidados por una “secta”








Julia Sáez-Angulo

         Los gatos, animales felinos e independientes donde los haya, cuentan siempre con una serie de adoradores, que vienen a constituir una “secta” muy particular que los admira cuida y alimenta.

         Entre los personajes que quieren y miman a los gatos se pueden citar al papa emérito Benedicto XVI, el escritor Fernando Sánchez Dragó, la diseñadora Ainhoa Sáez Velasco, la pintora Pilar Carpio, la periodista Gema Piñana, la doctora Cristina Lisbona, la poeta María Montes, la acuarelista y fotógrafa Maica Noïs, la escultora Amparo Ayllón, la pintora Rosa Moreno de Castro…

         Son muchos los ciudadanos de Madrid, a los que curiosamente llaman “gatos”, los que preparan comida y bebida para colocar debajo de los automóviles durante la noche, para atender a los gatos, animales profilácticos donde los haya, que limpian de hurones, ratones e insectos, por lo que muchos hospitales los tienen y alimentan en derredor.

         Se dice que los que tienen perro buscan amor y los que tienen gato, lo entregan, pues el gato es un animal orgulloso e independiente que resulta más fiel al lugar y a la comida que a sus dueños.

         Recientemente el Jardín Botánico de Valencia celebró una gran exposición de dibujos, pinturas y poemas para ayudar al sostenimiento de los gatos abandonados en la ciudad y que se recogen en el recinto del Botánico. En la muestra, comisariada por Pilar Carpio se vendieron todas las piezas. El Jardín Botánico de Madrid lleva a cabo una tarea similar.

         Roma, la ciudad imperial y eterna también tiene un gran recinto ajardinado en Torre Argentina para acoger a los gatos abandonados o sin dueño. El número de ciudadanos que ayuda a sostenerlo es muy numerosos.

       El Museo Reina Sofía de Madrid fe recinto de gatos durante los años que estuvo abandonado, antes de la función museística que hoy tiene. Los gatos fueron entregados a la Sociedad Protectora de Animales.


         Moscú cuenta con un célebre Teatro de Gatos, al que resulta difícil asistir porque sus entradas están vendidas con mucha antelación. Sánchez Dragó cuenta que allí se topó y conoció a Luis Roldán, ex director de la Guardia Civil, encausado y condenado por evasión de fondos, sobre el que ha escrito una novela basada en su vida, publicada por la editorial Planeta.

         El escritor argentino Julio Cortázar escribió uno de los cuentos más hermosos sobre un gato siamés.



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