domingo, 6 de marzo de 2011

Chardin expone su pintura "silenciosa" en el Museo del Prado



Chardin 1699 – 1779
Museo del Prado
Madrid
Del 1 de marzo al 29 de mayo de 2011



Julia Sáez-Angulo


Es un maestro de la pintura francesa, maestro de muchos artistas que han seguido sus enseñanzas. El Museo del Prado presenta ahora 57 pinturas de Jean Siméon Chardin (París, 1699-1779), a quien se le atribuye un silencio especial en sus naturalezas muertas y bodegones. El comisario de la muestra es Pierre Rosemberg, director honorario del museo del Louvre en París.

Entre las obras más destacadas se pueden ver “La raya”, procedente del Museo del Louvre, una de sus pinturas más célebres y entre los bodegones de los años 30 figuran “Un pato con cuello verde atado a un muro y una naranja amarga” y “Naturaleza muerta con una jarra de loza y dos arenques”.

Chardin describió su forma de pintar cuando dijo que "uno se sirve de los colores, pero pinta con el pensamiento", lo que le hizo plasmar imágenes muy distintas a las de otros grandes de su época como Watteau, Boucher, Fragonard o David.

En España sólo hay tres cuadros del artista en el Museo Thyssen-Bornemisza, de los que “Gato con trozo de salmón, dos caballas, mano y mortero”, así como “Gato con raya, ostras, jarro y hogaza de pan”, se incluyen en la muestra del Museo del Prado.

Chardin nació y murió en la capital francesa, donde residió toda su vida. Pintaba despacio, buscaba la perfección y su producción es escasa, apenas 200 obras. Disfrutó de éxito y de reconocimiento en vida y, posteriormente, Cezanne, Matisse, Picasso, Morando y Lucien Freud lo consideraron un maestro.

La exposición del Prado sigue un orden cronológico atravesando los aspectos más destacados desde los inicios de la vida artística de Chardin, en la segunda mitad del siglo XVII, hasta los pasteles de los años 70.

Con esta muestra son dos los maestros franceses que se dan cita en el madrileño Paseo del Prado: Gerome en el Museo Thyssen y Chardin en el Museo del Prado. Aunque Italia es la patria de la gran pintura, Francia también goza de buenos maestros antes de su gran explosión con las vanguardias históricas. Ver ambas exposiciones es una buena ocasión para repensar la pintura.

Con motivo del bicentenario de Chardin se ha revisado y estudiado su obra y ello se recoge bien en el catálogo que el Prado ha llevado a efecto.



Pablo Carnero expone su pintura realista y metafísica en el Palacio de los Serrano en Ávila


Pinturas y Dibujos
Pablo Carnero
Palacio de los Serrano
Ávila
Del 3 de marzo al 1 de mayo de 2011

Pablo Carnero, artista visual

Pintura de Pablo Carnero



L.M.A.

         06.03.11 .- Ávila.- Es uno de los artistas más cotizados del panorama de la pintura realista de hoy. Algunos lo consideran como el mejor sucesor de Antonio López. Pablo Carnero Martín (Zamora, 1972), residente en la rfegión de Madrid, expone ahora en el Palacio de los Serrano de Ávila, Espacio Cultural de Caja Ávila. Con esta muestra culmina una exposición itinerante por diversas ciudades castellanas.

Este es un gran año para la carrera pictórica de Pablo Carnero, ya que el Parlamento de la Rioja le ha otorgado una medalla de honor y ha adquirido una obra de este artista, según lo acordado por un jurado de prestigio.


Un repertorio icónico abierto

El repertorio iconográfico del artista va desde la naturaleza abierta en grandes paisajes a la soledad de una rosa en un jarrón, pasando por la arquitectura geometrizada en volúmenes y espacios o los retratos y autorretratos. Carnero es también un excelente escultor y fotógrafo, si bien es su producción en estos campos es más contenida.

La vicepresidenta de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA, Julia Sáez-Angulo ha escrito sobre la obra plástica de Carnero:

”Es una pintura realista teñida de visión metafísica [ ... ] en la que Pablo Carnero parece intuir la frágil composición de la materia y las cosas y les da la consistencia del arte frente al tiempo que destruye y devora las situaciones y las cosas. Así los retratos de unos personajes, los muros de una casa nueva o las flores, que él pinta con sabiduría especial, cobran un sabor de eternidad hermosa, de belleza impostada en la apariencia de la representación del cuadro”.

pintura de Pablo Carnero

Robert Graves, Reedición de su célebre libro "Los mitos griegos"



“Los mitos griegos” (2 Vols)

Robert Graves
Traducción de Esther Gómez Parro
Alianza Editorial. Edición de bolsillo
Madrid, 2011




Julia Sáez-Angulo



El erudito escritor británico Robert Graves (Wimbledom, 1895 – Deiá, Mallorca, 1985) nos ha dejado, entre otras, esta obra de “Los mitos griegos” en la que narra toda la cosmogonía de la mitología clásica helénica, en una narración armoniosa que reúne todos los mitos y reflexiona sobre su significado.

La obra, publicada en 1955 y revisada por el autor en 1960, va por su cuarta edición de bolsillo, lo que indica que es un libro clásico y fondo de biblioteca para la consulta de una mitología que es antigua y sigue presente en nuestra cultura.

“Desde la revisión de “Los mitos griegos” en 1958 he vuelto a meditar sobre el borracho dios Dioniso, sobre los Centauros y su contradictoria fama de sabiduría y fechorías, así como la naturaleza de la ambrosía y el néctar de los dioses”, escribía Graves en el prefacio de 1960. “Estos temas están muy ligados entre sí porque los Centauros adoraban a Dioniso, cuyo desenfrenado festín de otoño se conocía como la “ambrosía”, añade.

El escritor sostiene que los personajes Sátiros, Centauros, Ménades... “utilizaban bebidas para poder tragar una droga muy fuerte, un hongo silvestre llamado “amanita muscaria” que produce alucinaciones, desenfreno sensual, visiones proféticas, aumento de la energía erótica y notable fuerza muscular. Después de varias horas de experimentar este éxtasis sobreviene un estado de inercia total, fenómeno que explicará la historia de Licurgo”, según la cual, armado sólo con un aguijón, derrotó al embrigado ejército de Dioniso”.

Graves asegura que él también probó el hongo alucinógeno, que a su vez utilizaban los indios mazatecas de la provincia de Oaxaca en México. “Allí escuché a los sacerdotes invocar a Tlaloc, dios de los hongos, y tuve visiones trascendentales. Tanto griegos como mexicanos llaman al hongo “alimento de los dioses”. “Tlaloc llevaba una corona de serpientes como Dioniso. Tlaloc tenía un lgar de refugio bao el agua, y Dioniso también”.

El autor reconoce que sus teorías requieren “una investigación más a fondo” y se limita a constatar sus hipótesis de cierto calado y audacia. Cada mito se cuenta primero en forma de narración, con notas se ofrecen a pie de página y seguidamente el comentario explicativo que suele contener referencias cruzadas con otros personajes y textos de la obra.

Robert Graves escribió otro célebre libro sobre su visión poética titulado “La diosa blanca” en 1948. En 1961 se le nombró profesor de poesía de la Universidad de Oxford, puesto que conservó hasta 1966. Además tienen en su haber célebres títulos como “Yo Claudio” y “Claudio el dios”. Fue un autor trabajador y prolífico en diversos campos de la escritura: poesía, novela, traducción... Deià, la ciudad mallorquina donde el autor vivió desde 1929 y regresó en 1946, al terminar la segunda guerra mundial, conserva la Casa de Robert Graves como un museo, lugar de memoria del escritor. Graves está enterrado en un bonito cementerio junto a la iglesia del pueblo.

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sábado, 5 de marzo de 2011

“Job”, El personaje bíblico analizado por Julio Trebolle y Susana Pottecher



“Job”
Julio Trebolle y Susana Pottecher
Editorial Trotta
Madrid, 2011 (254 pags)



Julia Sáez-Angulo

“Había un hombre en el país de Uz llamado Job. Era justo y honrado, temeroso de Dios y apartado del mal-Tenía siete hijos y tres hijas. Poseía siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas burras y numerosa servidumbre. Era el más rico entre los de Oriente”, así de idílico comienza el libro bíblico del Job, que acabará o más bien desarrollará una tragedia personal pormenorizada y terrible.

En torno al libro de Job” y con este mismo título, dos autores, Julio Trebolle y Susana Pottecher, han escrito un libro en el que analizan los personajes y recuerdan todos los comentarios que ha merecido en la literatura y la filosofía a lo largo de la historia. El libro, con una dramática portada de William Blake, ha sido editado por Trotta.

Del libro de Job dijo J. W. Goethe que «funde poesía, religión y filosofía». Para Lord Byron es «el primer drama del mundo». G. K. Chesterton, a propósito del carácter alegórico de toda gran literatura, escribió: «La Ilíada es grande sólo porque toda vida es una batalla, la Odisea porque toda vida es un viaje, el libro de Job porque toda vida es un enigma». Y, más contemporáneamente, también se han referido al libro de Job estudiosos de la literatura como G. Steiner: «Job el edomita grita pidiendo sentido... Pide a Dios que se dé sentido a Sí mismo», y N. Frye: «Quien se interese por la Biblia y la literatura acabará dando vueltas en torno al libro de Job como un satélite».


“En el libro de “Job” hay dos figuras, como si hablase un ser esquizofrénico. La una casi contradice a la otra. Existen el Job paciente y el Job rebelde en un mismo personaje; o la luz y la sombra, como en cada uno de nosotros. El texto —maravilloso poema cósmico mitológico— nos enseña cómo integrarlas; cómo vivir con ambas sin rompernos”, explican Julio Trebolle y Susana Pottecher.


La llaga de la auténtica religiosidad


“Job, en tanto que figura paciente, pone el dedo en la llaga de la auténtica religiosidad, cuestionando cualquier otra. Pues, aunque con sus palabras «temerosas de Dios y alejadas del mal» hace temblar la propia fe, en ningún momento reniega de su creencia profunda en Yahvé-Dios ni aunque se le vaya matando poco a poco de dolor (un poquito más cada vez… a ver si lo soporta): dolor físico, dolor social, dolor espiritual, o el conocimiento del propio acabamiento inexorable y de la propia insignificancia frente a los demás, primero, y frente al Todopoderoso después. Esta persona paciente por antonomasia nos enseña a someternos a la voluntad divina —sea cual fuera ésta—, sometiéndonos a nosotros mismos, esto es, nos instruye en la verdadera humildad. En el último momento, después de soportar lo indecible, se reniega de Dios, o no se reniega; ésta es la cuestión”, añaden los autores.
Ciertamente la historia de Job, encarnación del hombre doliente, se presta a una monumental dramatización en la música, el teatro o en la ópera.

La historia bíblica se manifiesta como un reto, por eso Trebolle y Pottecher concluyen:

“Y el otro Job, en tanto que figura rebelde, es verdaderamente otra cuestión: Puesto que desconoce la maldita apuesta que sobre él han hecho nada más y nada menos que Yahvé y Satán, el Adversario, no sabe que lo que sufre es una prueba. Esta parte de Job está llena de ira. Clama justicia por los cuatro costados con más fogosidad que Leviatán, convertido en un resistente indómito. Los términos que utiliza son hasta blasfemos, los cuales han provocado tanta indignación como interpolaciones por los unos y los otros a lo largo de los siglos, convirtiendo el texto en una auténtica mina de oro para los curiosos hermeneutas. En su desesperación exige ante Dios un Mediador (¿no estará anticipando, acaso, el que haga bajar al superprofeta definitivo —su «hijo»— a la tierra?). El caso es que pide a gritos una humanización de Yahvé; un acercamiento, una respuesta definitiva. También exige un contacto más cercano y personal con la divinidad, el que, justamente, podría lograrse a través de ese Mediador, que estaría a favor de los humanos”.

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Irene Iribarren presenta el gran cuadro de Santa Teresa de Jesús a escritores y artistas





Santa Teresa, por Irene Iribarren



Julia Sáez-Angulo

Se trata de un cuadro de gran formato sobre la santa castellana Reformadora del Carmelo, Teresa de Cepeda y Ahumada, mujer inteligente donde las haya y de las pocas doctoras de la Iglesia. La pintora Irene Iribarren López-Rubio (Valencia) la ha pintado, “retratado” escribiendo al aire libre, en un exterior del jardín, quizás su convento de la Encarnación, con las murallas de Ávila al fondo.

La pintora ha querido mostrarlo en su estudio al mundo de la cultura, escritores y artistas fundamentalmente, ante de entregarlo al propietario José Gárate y Murillo (Madrid, 1939), que se lo encargó para colgarlo a la entrada de la biblioteca del castillo de Castilnovo (Segovia, un lugar de cultura, ocio y esparcimiento.

“He querido situar a la santa escritora fuera de su celda y ante una mesa, tal y como la presenta la iconografía habitual, por eso la he pintado sentada al aire libre y escribiendo en un libro apoyado en un almohadón sobre su regazo, con un cálamo de caña en la mano. Tampoco he querido ponerle la pluma de ave habitual”, explicaba Irene Iribarren a los presentes.

El cuadro de 170 x 140 cm. muestra una Teresa de Jesús absorta en la escritura, con un semblante sereno y una belleza de cierta joven madurez sin entrar en la vejez. La caida y los negros o grises del hábito son muy bellos (sorprende quizás que no haya utilizado el hábito marrón de las carmelitas). Una paloma, con un suave halo sobre su cabeza posa junto a ella en la hierba del suelo.

Pie desnudo, murallas y espadaña

Un pie desnudo avanza en la figura, que trae a la memoria el de la estatua de Bernini en la iglesia de la Victoria en Roma. Un pie desnudo que dialoga con la carnalidad de sus manos y su rostro, que son las únicas partes que asoman fuera de su hábito y tocas. Las murallas de Ávila, con una sugerente espadaña sobre la que posan dos nidos de cigüeña circundan en fondo de la figura. Una muralla que arroja una breve sombra frente al sol dorado de una tarde que la enfoca y reverbera en las mejillas de la santa. Una nube blanca, un cirro castellano da cuerpo al cielo azul.

“La escena era de paz y sosiego y yo no quería que la paloma del Espíritu santo revoloteara sobre la tranquilidad de la santa”, explica la autora del cuadro
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La pintora Irene Iribarren reside en Madrid desde que hiciera sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, es una reconocida retratista, que ha representado en sus cuadros, entre otros a los presidentes americanos Buch, padre e hijo, al Nuncio Monseñor Monteiro, a la magistrada Milagros Calvo, al príncipe de Asturias, a los políticos Mariano Rajoy y Pérez Rubalcaba, etc.

Entre los asistentes al acto de presentación se encontraban María Fraguas, que prepara una exposición para la Casa de Cantabria titulada “La luz de Luz de Alvear”; José Manuel Gil Querol, que dice que ha bajado en cuantía su producción pictórica; María Robles, siempre llena de proyectos; Pilar Sagarra, que expone en Espacio Abierto de Madrid; Maribel Andrade, en una pausa en Madrid desde su domicilio actual en la Ile de Saint ouis en París; Pedro Luzón; Mariluz Galicia, melancólica y bella; Rafael Botí y Deli, los mejores coleccionistas de Vázquez Díaz; Belén Leice; Ignacia Iribarren, amable y servicial como siempre; Elena Sánchez Cenarro y otros más celebrando el cuadro de Santa Teresa.



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viernes, 4 de marzo de 2011

“SOBRE PAPEL. OBRA GRÁFICA EN LA COLECCIÓN DE LA FUNDACIÓN JUAN MARCH”, EN PALMA



MUSEU FUNDACIÓN JUAN MARCH
Sant Miquel, 11 - 07002 Palma de Mallorca
www.march.es/museopalma


L. M.A.


Desde el próximo miércoles 9 de marzo y hasta el 14 de mayo, el Museu Fundación Juan March, de Palma, ofrece la exposición SOBRE PAPEL. OBRA GRÁFICA EN LA COLECCIÓN DE LA FUNDACIÓN JUAN MARCH, una selección de grabados procedentes de los fondos de la colección de obra gráfica y libros de artista de la Fundación Juan March (www.march.es y también Facebook). En ella están presentes algunos de los artistas –como Eduardo Chillida, Antoni Tàpies o Luis Gordillo–, cuyas obras forman parte de la colección de arte español contemporáneo expuesta en el museo.

Los inicios de la colección de obra gráfica de la Fundación Juan March son paralelos al nacimiento del otro museo gestionado por la Fundación, el Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca. Desde su creación en 1966, su fundador, Fernando Zóbel, un apasionado del grabado, el libro ilustrado y las técnicas gráficas, convirtió el museo en un centro impulsor de la obra gráfica en sus diferentes variedades técnicas: el museo editó y coleccionó desde muy pronto grabados, serigrafías o libros de artista, entre otros, y en torno a él se movieron nombres tan relevantes para la gráfica española contemporánea como Abel Martín, Eusebio Sempere o Antonio Saura.

Desde 1980, la Fundación Juan March, heredera del legado de Zóbel, ha continuado la labor por él iniciada y ha seguido editando y coleccionando obra gráfica original; fruto de ambos trabajos son algunas de las obras presentadas en esta exposición, intencionadamente reducida y que tendrá continuidad en el futuro.

La muestra exhibe algunas obras producidas a mediados de los 60 y los 70 (carpetas, porfolios, libros de artista), cuando el acceso a algunas obras producidas a mediados de los 60 la obra gráfica original de unos artistas prácticamente desconocidos para el gran público constituía aún una reducida novedad. Se trata de un total de casi 80 obras –entre serigrafías, litografías, aguafuertes y collages– de más de una docena de los artistas más relevantes de aquellos años. En muchas de las piezas se advierten los signos de un género trabajado de modo experimental.

En la exposición, como en la colección del museo, se refleja el espíritu de una generación de artistas que vivió sobre todo en el contexto del informalismo y la abstracción, y los paralelismos entre su obra gráfica y el total de su producción artística son tan claros como sugestivos.

Los artistas representados muestran aproximaciones a la obra gráfica diversas entre sí. En algunas obras es obvio el interés que despertó en sus autores la literatura, clásica y contemporánea: Antonio Saura ilustra un texto de Quevedo y acaba recreando el universo particular de ambos, poblado por personajes más o menos monstruosos y caricaturescos; Antoni Tàpies establece complicidades con el polifacético poeta visual, dramaturgo y agitador cultural Joan Brossa, escribiendo e ilustrando una novela a cuatro manos a partir de los secos documentos oficiales de la época. Otros, como Chillida, Feito, Guerrero, Hernández Pijuan, Millares o Sempere, utilizan el texto como acompañamiento a unas imágenes en las que prima la frescura del trazo y la plasticidad de la pintura sobre la plancha de grabado.

En su afán por conseguir objetos que se entiendan como un todo artístico, los artistas, especialmente Chillida, Millares, Tàpies o el propio Rivera –que se atreve directamente con la escritura y monta un libro en étalon– conciben las mismas carpetas que contienen materialmente su producción gráfica como un medio de expresión con un valor artístico sustantivo, que pone de manifiesto la relación directa e imprescindible entre artistas y editores.


ARTISTAS EN LA EXPOSICIÓN:

Chillida, Eduardo (1924 - 2002),
Feito, Luis (1929),
Gordillo, Luis (1934),
Guerrero, José (1914 - 1991),
Hernández Pijuan, Joan (1931 - 2005),
Millares, Manuel (1926 - 1972),
Palazuelo, Pablo (1916 - 2007),
Rivera, Manuel (1927 - 1995),
Saura, Antonio (1930 - 1998),
Sempere, Eusebio (1923 - 1985),
Tàpies, Antoni (1923),
Torner, Gustavo (1925),
Zóbel, Fernando (1924 - 1984)


La Residencia de Estudiantes de Madrid acoge el Congreso Nacional “Joaquín Costa y la Modernización de España”




L.M.A.


Durante tres días, del 8 al 10 de marzo, la Residencia de Estudiantes de Madrid acogerá el Congreso Nacional “Joaquín Costa y la Modernización de España”, organizado por el Gobierno de Aragón y la Sociedad Estatal de Acción Cultural.

El ilustre aragonés y sus múltiples facetas serán estudiadas y debatidas por grandes personalidades de diferentes áreas del pensamiento actual. Un acto que se programa entre los numerosos actos que homenajean a la figura de Joaquín Costa en el centenario del su fallecimiento.

El objetivo de este Congreso Nacional es situar a Joaquín Costa en el lugar que se merece en la historia contemporánea española, resaltando su relevancia y significación en el pensamiento español. Del mismo modo, pretende analizar las aportaciones de Costa a diferentes campos de las ciencias sociales y de la política en España, así como abrir un debate amplio sobre su figura y su obra, buscando su proyección pública. Un debate que también será el de los problemas de la modernización económica, social y política de España.

No se trata de un congreso hagiográfico de la figura de Costa, sino de abordar los temas que le ocuparon a lo largo de su vida, mostrando la evolución de estas cuestiones a lo largo del siglo XX, su importancia histórica y la actualidad de estas cuestiones, vinculándolas a problemas que interesen al ciudadano, con enunciados que captan sensibilidades diversas.

Desde esa perspectiva, el congreso se articula en torno a seis sesiones. Organizadas, cada una de ellas, en torno a tres ponencias invitadas y una mesa redonda. La que está compuesta por los tres ponentes de la sesión y moderada por un coordinador. Este último, además de plantear las cuestiones del debate en la mesa redonda, presentará la sesión y sus objetivos.

Programa de actos
El día 8 la primera sesión se articulará bajo el título “La crítica de los procesos de oligarquización como clave sociohistórica de la obra de Joaquín Costa” y el coordinador de la sesión será Alberto Gil Novales. Ya por la tarde el tema a tratar será “Desarrollo, crecimiento y modernización en la España contemporánea: bases y límites del proyecto y programa de desarrollo económico nacional de J. Costa”, moderada por Eloy Fernández Clemente.

El segundo día, 9 de marzo, la jornada se iniciará bajo la coordinación de María Sierra Alonso y girará en torno al tema: “Proceso sociohistórico e instituciones políticas en la crisis del liberalismo español: el transparlamentarismo de Costa entre el decisionismo dictatorial y el parlamentarismo predemocrático”.

A las 16.00 horas comenzará la cuarta de las sesiones: “Regeneracionismo y reformismo ante los problemas y conflictos de la España contemporánea: la teoría y proyecto de reforma social de Costa en su contexto ideológico” moderada por José Luis García Delgado.

La jornada del 10 de marzo tratará “El lugar de la obra de Joaquín Costa en la encrucijada fundacional de las ciencias sociales españolas” y contará como moderador con Manuel Pérez Ledesma. La última conferencia versará sobre “La cuestión nacional en el marco ibérico peninsular: el proyecto de refundación nacional de Costa en el contexto de los regeneracionismos nacionalistas” y José Álvarez Junco será el encargado de cerrar la última mesa redonda.

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Ruta sacra de iglesias y seminarios con murales de Manuel Ortega





Julia Sáez-Angulo

       04.03.11.- Madrid .- El artista madrileño Manuel Ortega y Pérez de Monforte (Madrid, 1921) es uno de los artistas del siglo XX que ha dejado su impronta en las iglesias de Madrid, tanto de la capital como de la región. También lo ha hecho en otras iglesias e instituciones sacras como capillas y seminarios de otras provincias españolas. El pintor terminó Bellas Artes en la Real Academia de San Fernando de Madrid, en 1949, donde recibió el premio extraordinario fin de carrera y el Primer Premio de Pintura Mural Vázquez Díaz.

Elisa Sáez de Slöcker, de la Fundación Anima Artis ha querido organizar una ruta sacra por las iglesias y retablos de Manuel Ortega en la región de Madrid, ruta que bien merecería un libro del Obispado, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

“Con motivo de la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud –JMJ- se han preparado distintos itinerarios artísticos con sus correspondientes discursos informativos para continuar la tradición de explicar la fe a través de las imágenes, a las que históricamente se les denominaba Biblia Pauperum o Biblia de los Pobres, porque eran muchos los que no sabían leer”, explica la crítica de arte, miembro de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA.
"La Biblia Pauperum se traduce generalmente como Biblia de los Pobres, pero también como Biblia Popular, en el sentido de "general", al alcance de todos. Con la llegada de la Imprenta sobre todo, la Biblia y sus dibujos ciertamente se hicieron populares y tuvo una gran difusión. Pero, siempre fue "de altura", tanto en lo artístico, como en su contenido, ya que se suele relacionar el Antiguo con el Nuevo Testamento. Cosa que muchos "letrados" no saben hacer", añade Sáez de Slöcker.

La primera de las iglesias para la que trabajó el artista Manuel Ortega fue el gran retablo al óleo de Nuestra Señora de las Nieves (1952), para iglesia parroquial del pueblo de Somosierra. Una hermosa Virgen, que avanza con pie firme sobre una roca y muestra con orgullo santo a su Niño Jesús en brazos, figura para la que el pintor ha reservado el color blanco, símbolo de irradiación de luz, como lo hiciera Velázquez con el Niño fajadito en su cuadro de la Epifanía.

En este cuadro de juventud, Manuel Ortega retrató a colegas, amigos y parientes en los ocho ángeles de gran tamaño que circundan a la Virgen y el Niño, éste último es igualmente el rostro del hijo de un amigo. Uno de los ángeles, arrodillado en primer plano, muestra a su vez un cuadro con la representación de iglesia de piedra del pueblo serrano de Somosierra, siguiendo la tradición barroca del cuadro dentro del cuadro. Un cielo hermoso con nubes de gasa y un paisaje lateral de pinos completan el luneto superior de la composición. El retablo tiene cinco metros y medio de altura por tres de ancho.

En 1955 Manuel Ortega viajó a América y, durante su estancia en la República Dominicana, intervino en la Capilla de Aviación para hacer pinturas murales sobre dos santos carmelitas: Teresa de Jesús y Juan de la Cruz.

En 1956 pintó el retablo de la iglesia del pueblo Navas del Rey (Madrid)

En 1957 hizo el retablo de la Capilla del Santísimo y las pechinas para la madrileña glesia parroquial de La Paz, en pintura plástica sobre yeso negro y en esa misma iglesia pintó en 1958 “La Sagrada Cena”. Las grandes dimensiones del mural recogen la soberbia perspectiva de la última cena presidida por Cristo junto a sus doce apóstoles. El color blanco radiante del Mesías que va a morir al día siguiente en Viernes Santo, se prolonga en el mantel que acoge al final la Eucaristía real del sagrario, en el lugar opuesto a Cristo en la mesa. Es la Última Cena de Jueves Santo en que se fundó el sacramento de la Comunión. El pan y el vino e los cálices se distribuyen a lo largo del mantel. Una visión espacial de gran efecto y cierto dramatismo. Para esta misma iglesia hizo las pechinas con los cuatro evangelistas.

En 1959 Manuel Ortega hizo otro de los grandes murales al fresco en el ábside de la iglesia de Villaviciosa de Odón (Madrid) en el que se insertaba el célebre Cristo de los Milagros, escultura de un Jesús Crucificado existente en la parroquia. La escena de Pentecostés sobre los Apóstoles y la de Santiago Apóstol a caballo y con espada en la batalla de Clavijo son temas en la izquierda de este mural, mientras que en la derecha se puede contemplar a la Virgen María en el primer milagro de cristo en las Bodas de Caná, al convertir el agua en vino, y la resurección de Lázaro, como referentes al citado Cristo de los Milagros.

Retablo del Cristo de la Victoria,
Una obra maestra


En 1963 hizo el retablo del Santísimo Cristo de la Victoria en la iglesia parroquial del mismo nombre –una de las más grandes de la capital de España-, en la madrileña calle Blasco de Garay en el barrio de Argüelles. La iglesia fue fundada por el patriarca obispo de Madrid, doctor Eijo y Garay en 1940. El edificio es obra del arquitecto Fiter.

El retablo del Cristo de la Victoria es una pieza magistral, resuelta en pintura al fresco, en un total de quince paños que narran la Pasión del Señor, desde su entrada triunfal en Jerusalén sobre un pollino hasta su muerte y sepultura, pasando por su largo Via Crucis de oración en el huerto de los Olivos, abandono de sus discípulos, flagelación, escarnio, con la cruz hacia el Gólgota, crucifixión, muerte y Piedad de la Virgen. El pintor don Daniel Vázquez Díaz elogió ampliamente esta gran obra de Manuel Ortega y le felicitó personalmente por la misma. El diario “ABC”, la sacó en portada al día siguiente de su bendición e inauguración.

En la misma iglesia del Cristo de la Victoria, Manuel Ortega realizó años más tarde las pechinas y el mural “El bautismo de Cristo” (1998), para el baptisterio.

En 1964 Manuel Ortega pintó en la iglesia de Medinaceli (Soria), un mural sobre ladrillo preparado, en el que habría de integrar un gran Cristo crucificado en madera y el sagrario. El artista representó a Nuestra Señora de los Ángeles, una Virgen orante rodeada de ángeles sobre la que posa la luz que llega de un ventanal posterior a su figura. La geometría, como en el caso del Cristo de la Victoria, vuelve a estar presente en esta composición para distribuir de modo armónico el espacio y el color. Ese mismo año hizo las vidrieras para Santa María de Huerta (Soria)

En 1965 intervino en el Seminario Conciliar de Vinuesa (Soria). El artista opta por una representación de Cristo rodeado de santos, entre los que figuran numerosos religiosos y religiosas revestidos de sus correspondientes hábitos y tocas. La luz radiante del blanco vuelve a reservarse para el Cristo Redentor y Crucificado, que está de pie y con los brazos extendidos en señal de acogida a los hombres y mujeres que han alcanzado el ideal de santidad. Sobre todos ellos un ángel, situado en la parte superior, que señala con su mano la figura central de Jesucristo.

El mural tiene forma de gran luneto sobre el altar e integra en su seno cuatro grandes ventanales rectangulares de dos tamaños diferentes haciendo oportunamente pareja. Entre los santos representados se encuentran san Ignacio de Loyola, santa Teresa de Jesús, san Juan de la Cruz y otros muchos representativos de la iglesia española.

En 1998 hizo otro mural al fresco en la iglesia de Medinaceli (Soria), con el tema del Bautismo de Cristo.


En 1997 ganó el concurso internacional para las vidrieras de la catedral de la Almudena

En 1997, Manuel Ortega gana por unanimidad el concurso internacional para hacer todas las vidrieras de la catedral de la Almudena de Madrid, proyecto que habría de ser financiado conjuntamente por el obispado, el Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y el Estado español. 1998 fue el año de ejecución intensiva del artista para buena parte de las vidrieras de las capillas laterales, donde iban a aposentarse las imágenes de los distintos santos madrileños. A la catedral de la Almudena, el artista dedicó dos años de trabajo. Terminó en 2000.

Manuel Ortega volvió a utilizar la geometría para instalar a las figuras sacras, con una “regla de oro” suya muy particular que, según su autor “perfecciona la renacentista”. El Espíritu Santo en forma de paloma baja sobre las figuras de los distintos santos para iluminar sus cabezas y se sitúa en el rosetón de cada vidriera dividida en tres partes, en forma de arco elíptico.

Hizo igualmente todas las vidrieras del ábside, con su particular estilo geométrico post-cubista, donde resaltaban la armonización de los delicados colores celestes para representar la Anunciación de María, el Encuentro con su prima Santa Isabel, la Purificación en el Templo de Jerusalén, la Huída a Egipto,... así hasta el total de vidrieras hermosas e instaladas en los vanos correspondientes para seguir la secuencia evangélica que narra la vida de infancia de Cristo y por ende la de su Madre, narrada por el Evangelio de san Lucas.

Pero de pronto, poco antes de la boda del Príncipe de Asturias en 2003, las vidrieras de Manuel Ortega se levantan y van a parar al Museo de la Catedral de la Almudena, para colocar en su lugar otras de estilo neo-bizantino, realizadas por Kiko Argüello, fundador del Camino Neocatecumental, buen amigo del cardenal Rouco Varela.

El disgusto y la contrariedad de Manuel Ortega no se hicieron esperar. Él había ganado por unanimidad el concurso internacional para hacer todas las vidrieras y ahora se veía desplazado por una decisión unilateral y contraria a Derecho. Para más desconcierto, ya se habían colocado otras vidrieras en el crucero, realizadas y donadas por unas señoras, bajo la aquiescencia del deán de la catedral.

El artista Manuel Ortega recurrió a los tribunales. La diócesis fue demandada. El daño moral y físico a su persona ya estaba hecho. La boda de los Príncipes de Asturias se realizó en la catedral de la Almudena, en medio de un totum revolutum de vidrieras de distinta autoría porque, sin respetar el acuerdo del concurso internacional, se permitió intervenir a otros hacedores de menor calidad artística. El escándalo de las vidrieras de Kiko Argüello estalló aún más al descubrir que eran una simple copia de otras realizadas en un seminario neocatecumental en Santo Domingo.

Manuel Ortega ganó el contencioso en conciliación. Fue indemnizado y dejó, de una vez por todas, el asunto. Hombre de gran fe, no ha vuelto por la Almudena para no sentir la gran punzada del desaguisado estético cometido en sus muros. Tiene la confianza de que alguna vez la cordura se imponga y se recoloquen sus vidrieras en el ábside para sintonizar con las capillas laterales. Confía en que quizás más adelante, lo verán algunos.

Por otro lado, el artista madrileño hizo una hermosa escultura de la Virgen con Niño para el jardín del colegio Nuestra Señora de Europa en Las Lomas (Madrid), a base de cemento pintado en rojo y vidrieras emplomadas. Además de la imagen sacra de la Madre de Cristo, la escultura tenía el objetivo de cubrir una chimenea grande al exterior. La figura es tan proporcionada y bella, que el colegio la utiliza como obra de arte seriada para premiar a visitantes y alumnos. También la ha utilizado el autor como portada de su catálago.

En cuanto a las imágenes sagradas que pintó Manuel Ortega al óleo en cuadros, podrían citarse: "Santo Domingo de Guzmán para una capilla de los Padres Dominicos en la calle Conde de Peñalver de Madrid; "Santa teresa de Jesús", por encargo de la señora Illana una abulense cuñada del entonces presidente Adolfo Suarez; "Cristo expulsando a los mercaderes", por decisión propia cuando un coleccionista le trataba de ajustar en exceso el precio de un cuadro; "Virgen con Niño" muy geometrizada para el coleccionista Cabezaolías y diversas escenas de "La Anunciación", porque ha sido "un tema muy querido por mí", explica el artista. "Todos ellos se encuentran en diversas colecciones privadas pero no sabría dar razón ya que no llevo cuenta de todo ello. Por otro lado, en el estudio del pintor conserva un gran fresco trasportable con el tema de "La huida de a la Sagrada Familia a Egipto"

En suma, Manuel Ortega ha intervenido en la catedral de Madrid, ocho iglesias cuatro en Madrid y dos en Soria-; un seminario en Medinaceli y una capilla en la República Dominicana. En dos ocasiones ha representado la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, con muy distinta factura.

El artista ha trabado también la iconografía greco-romana en los frescos del palacio de Neptuno junto a la plaza del mismo nombre en Madrid, lo que indica que su arte hunde sus raíces en ambas culturas occidentales, la judeo-cristiana y la clásica de Grecia y Roma.

Manuel Ortega dice que "el pintor, además de trabajar en el taller, tiene que volver periódicamente al exterior, porque, de las infinitas armonías que ofrece la Naturaleza -en formas y colores-, cada artista extrae las suyas propias" .





jueves, 3 de marzo de 2011

José Caballero, Exposición de cuatro décadas en el Círculo de Bellas Artes



“Caminos de papel” (1951 – 1991)
José Caballero
Círculo de Bellas Artes
Madrid.
Marzo-Abril, 1911




Julia Sáez-Angulo

José Caballero es uno de los artistas más reconocidos de la abstracción española, aunque también practico en algunas etapas una figuración singular ajena a la realidad. La exposición que se ha inaugurado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, acoge gran parte de la obra sobre papel de este artista andaluz que hizo su carrera pictórica fundamentalmente en Madrid. La muestra está comisariaza por el crítico de arte Jesús Cámara.

María Fernanda Thomas de Carranza, viuda del pintor José Caballero (Huelva, 1915 – Madrid, 1991) conserva muy bien la obra del prolífico artista y desde su muerte se han llevado a cabo más de cuarenta exposiciones en Europa y América. En el año 2000 se instituyó un premio de grabado en Las Rozas Madrid) que lleva su nombre y en 2006 se crea la fundación José Caballero dirigida por Thomas de Carranza.

En la actual exposición del Círculo de Bellas Artes se muestran dibujos y grabados de este artista, que fue gran amigo de Federico García Lorca, y el último al que vio en Madrid, poco antes de viajar a Granada donde le esperaba la muerte. “Eran grandes amigos, porque ambos conectaban muy bien. Los dos eran andaluces y cultos, lo que entonces se consideraban “señoritos”. De izquierdas. pero señoritos de familias acomodadas", ha declarado María Fernanda Thomas de Carranza en alguna ocasión.

“Los ´caminos de papel´ de Caballero transcurren en paralelo al devenir de su pintura”, dice Juan Miguel Hernández León, en el catálogo.”En estos dos ámbitos se percibe el alejamiento del impulso figurativo y un gusto cada vez más acentuado por la abstracción, dominio en el que nunca dejó de experimentar.

“José Caballero y la Poesía” ha sido motivo de una exposición reciente en el Centro Blas Infante de Málaga. El pintor se interesó siempre por el aliento de los poetas y él mismo hizo alguna incursión: Un lienzo blanco/ recientemente blanco/ atinado, impoluto/ esperando establecer un coloquio/ a partir de la nada. Saber como hay que desmembrar ese espacio/ en qué sentido, partirá el primer paso”.

No es posible separar investigación e invención
Jesús Cámara recuerda el abandono del surrealismo por José Caballero en los años 50 y destaca la versatilidad infinita de sus papeles blancos que “dan cuerpo y materia a las paredes de su Andalucía natal, cuyos colores provocados por el sol “Muro blanco”, pintura de 1961), el tiempo o las sombras, fascinan al artista”. “Para José Caballero es difícil separar la investigación y la creación”, apunta en otro momento el comisario.

“La reinvención de José Caballero” titula el profesor Francisco Calvo Serraller el texto que escribe sobre el artista de Huelva. “José Caballero no solo logró sobrevivir a la noche oscura de España sino que aportó su luz. Porque reinventarse es la iluminación de los artistas, que lo son de una vez y hasta el final”, dice el profesor.

Ha habido contactos con diversas instituciones para llevar a cabo un museo monográfico con la obra abundante de José Caballero. Ninguna ha cuajado hasta la fecha, ni en Alcalá de Henares ni en Madrid. No están ahora los tiempos para museos monográficos a la vista de lo sucedido con los de Chillida y José Guerrero. Quizás haya que rebajar las exigencias por parte de todos y no cargar a la ciudadanía con exceso de mantenimientos para solo beneficios personales de ediles u otros personajes. Hay que partir de patrimonios consolidados. En todo caso, José Caballero bien merece un museo o centro especializado en su obra.

Pepa Jordana y Céline Maestroni exponen cerámica y pintura en la Fundación Pons




Pepa Jordana y Céline Maestroni
Fundación Pons
Serrano, 138
28006 Madrid
Del 3 al 17 de marzo de 2011




Julia Sáez-Angulo


Pepa Jordana y Céline Maestroni exponen cerámica y pintura respectivamente en la Fundación Pons, en Madrid. Pepa Jordana muestra sus esculturas de pequeño y mediano formato y Céline Maestroni sus obras en técnica mixta. Ambas obras comparten el mismo espacio y conviven con su particular cromatismo de tonos suavizados.

Pepa Jordana (Madrid) presenta una serie de esculturas agrupadas por series como “Refugios”, “Puertas o “Murales”. Sus materiales: gres con carbonación que lo oscurece, porcelana, papel hecho a mano, papel de porcelana, mezclado con polvo cerámico...

El cuadrado sigue siendo el polígono preferido de la artista y en varias de sus obras los superpone y traen a la memoria el “Homenaje al cuadrado” de Albers. La ceramista combina diferentes texturas y colores para hacerlos dialogar en la pieza. Algunos de estos cuadrados aparecen perforados en el centro con un cuadrado diminuto, a modo de resguardo o abrigo, en el que otras pequeñas piezas suelen albergarse. Muy especial la pieza “Ventana roja”.

Bellas las obras en porcelana de la serie “Puertas”, en las que un rectángulo pequeño es la oquedad de entrada a una serie de planos inclinados que semejan arquitecturas imaginarias de distinto tipo o que pudieran sugerir veleros misteriosos. Merece destacarse el titulado “Puerta azul”.

Los collages de papel y las piezas de papel de porcelana interrogaban la mirada del espectador, al preguntarse sobre la tersura de los materiales superpuestos, lisos o rugosos, para logar un contraste plástico. La autora trabaja en ellos las líneas, cuadros, retículas...

“Sin noticias”, pieza vertical de arranque metálico desde el suelo y “Carbonación” son las esculturas más grandes y sólidas del conjunto.

Pepa Jordana, que imparte la docencia y dirige el Espacio Jornada de cerámica en Madrid, tiene una larga trayectoria como escultora ceramista y ha expuesto, entre otros lugares como Japón, sus célebres “Guerreros”, piezas de gran formato en gres carbonado.

Mar Prat expone actualmente en el Espacio Jordana hasta el 12 de marzo, mientras que próximamente lo hará el próximo 17, el ceramista Alberto Hernández y Mario Marini expondrá sus esculturas y grabados durante el mes de abril.

Pintura de Céline Maestroni

Céline Maestroni por su parte expone en la Fundación Pons sus pinturas en técnica mixta sobre tabla, en las que la arpillera, el saco y el pigmento logran unas texturas sugerentes. También presenta dos collages en papel. Muy interesantes las piezas tituladas “Tronco 24” y los “Pot” 25 y 26 respectivamente, en tonos rojizos.

Céline Maestroni Vidal (Málaga, 1950), que proviene del campo del diseño de joyas y complementos de moda, tiene un gran sentido plástico y estético. En suma, oficio y arte. La paleta de esta autora cubre los registros del blanco al gris, junto a los ocres y tierras, siempre en tonos refinados. En pintura trabaja también por series con nombres como Materia, Pots, Troncos, Papel...

Entre los asistentes a la inaguración, la ceramista María de Andrés, el escultor Hector Delgado, la profesora Inga Ivanova y la restauradora María de Castro.

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El academicismo II: J. L. Gérôme en el Museo Thyssen-Bornemisza

Dolores Gallardo López


El museo Thyssen-Bornemisza se puede comtemplar una magnífica exposición-homenaje a este pintor.Consta de 57 obras y se debe a la labor de investigación realizada en el Museo d'Orsay de París, organizador de la muestra y uno de los prestadores más importantes.

Lo expuesto en Madrid es una versión reducida -aunque están las piezas esenciales- de la que se con gran éxito de público montó el Museo d'Orsay de París (recibió más de 300.000 visitantes) y fue exhibida el pasado año en el Museo Paul Getty de la ciudad de Los Ángeles.

J. L. Gérôme, uno de los artistas franceses más famosos en su época, ha sufrido con posterioridad el olvido en Europa, precisamente por defender la pintura academicista, que ya languidecía, frente a los ataques de los pintores realistas e impresionistas.

La trayectoria del pintor se inició con apenas 16 años de edad en el taller de P. Delaroche. Él y J. A. Ingres fueron sus maestros. La estancia de un año en Italia lo acercó a los restos de la antigüedad griega y romana, que fueron de vital importancia en su obra.

Con una obra de corte neoclásico -La pelea de gallos- en la que seguía el gusto de Ingres y reinterpretaba la Antigüedad de una forma colorista, delicada y sensual, le proporcionó una medalla de tercera clase en el Salón Oficial de París de 1847.

En sus obras históricas la Antigüedad está frecuentemente presente, junto con el siglo XVII francés y la época de ambos Napoleones. En esas obras entiende la historia como un espectáculo dramático e integra en ella al espectador, lo convierte en testigo presencial de lo que muestra el cuadro:

La muerte de César, Ave Caesar, morituri te salutant; Pollice verso (Con el pulgar hacia abajo: en el anfiteatro los espectadores, inmisericordes, piden con ese gesto la muerte de los gladiadores vencidos en la lucha;) El siglo de Augusto: El nacimiento de Cristo (La caída del Imperio romano es el título que reza en el marco que rodea la obra) en el que combina el Nacimiento de Cristo situado en primer término con el homenaje que hacen a César Augusto las naciones conquistadas por Roma; El Gólgota, también llamado La Crucifixión; La última oración de los mártires: espeluznante visión de cristianos reunidos en medio de la arena circense en tanto que los leones, que los han de devorar, están saliendo por una compuerta; alrededor, los cuerpos de otros cristianos, atados a la cruz, están empezando a arden en llamaradas. Otro cuadro que muestra como queda todo después de la masacre, con los cuerpos destrozados, las antorchas humanas carbonizadas y los esclavos retirando a los leones, no ha sido traído para esta ocasión.

Estas imágenes que nos presenta Gérôme hoy nos son habituales por haberlas visto en el cine de Hollywood, en su época no lo eran. El dramatismo que transmitía a los espectadores era enorme.

Muchas de ellas fueron muy conocidas pues desde el año 1859 el marchante A. Goupil (que después se convirtió en su suegro) hizo grabados y reproducciones fotográficas de la espectacular obra de Gérôme.

También la mitología ocupa un lugar, tanto en sus cuadros como en su obra escultórica. Sirva de ejemplo entre los primeros Pigmalión y Galatea y entre los segundos la bellísima cabeza de Belona la diosa itálica de la guerra.

Curioso resulta un cuadro de corte histórico que representa a Napoleón I en mitad del desierto contemplando absorto la famosa efigie de las cercanías del Cairo, en tanto su ejército, preparado para la batalla, se divisa a lo lejos. ¿Título de la obra? Edipo.

Gérôme, quizás atraído por el romanticismo que en su época rodeaba el mundo árabe, realizó varios viajes a Egipto y a al Próximo Oriente. Justamente el considerable pago inicial que en 1852 recibió en por el encargo de Alfred Emilien conde de Nieuwerkerke, superintendente de Bellas Artes a la corte de Napoleón III, para pintar un gran lienzo histórico la Edad de Augusto: el nacimiento de Cristo le permitió viajar en 1853 a Constantinopla.

Este sería el primero de varios viajes a Oriente. En 1854 hizo otro viaje a Turquía y las orillas del Danubio. Producto de esos viajese son sus numerosos, bellos y coloristas cuadros de temática oriental: interiores de mezquitas, bailarinas, guerreros otomanos y toda suerte de temas.

Curioso resulta en este grupo uno titulado La mezquita El-Hasanein en el Cairo: delante de la puerta de la mezquita, colgadas a la altura del dintel y colocadas sobre los escalones que dan acceso al interior, yacen las cercenadas cabezas de jefes de los clanes rebeldes: la curiosidad reside en que esas cabezas son… retratos de los críticos del artista.

En cuanto a la escultura, aunque pronto le interesó, no se consagró a ella hasta 1878 con Los gladiadores, inspirada en el grupo central de su cuadro Pollice verso.

En la escultura se decantó por el policromatismo, retomando así la costumbre grecorromana, cosa que muy bien conocía el pintor: en la muestra que nos presenta el museo Thyssen-Bornemisza, en su parte final, en las representaciones del taller, hay un pequeño cuadro que muestra la escena de un taller de la Antigüedad en el que una joven está pintando con fuertes colores diferentes copias de una pequeña escultura.

Finalmente indicar que Gérôme fue conocido desde 1859 en Estados Unidos, a través de Jean Joseph Ernest Theodore Gambart (octubre 12, 1814 a abril 12, 1902), un editor y distribuidor de arte nacido en Bélgica y afincado en Londres primero como empleado de la casa de impresión Goupil, mencionada anteriormente, y después por su cuenta. Consiguió dominar el mundo artístico en la mitad del siglo XIX.

Ernest Gambart llevó obras de artistas ingleses y franceses a la Nacional Academy, primera institución artística de N. York. Allí la pintura de Gérôme alcanzó altas cotizaciones: la primera vendida, Duelo después del baile de máscaras, alcanzó el precio de 2.500 dólares de la época.

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Luís Feito, exposición inaugural de pintura en la galería Fernán-Gómez




“Pintura”
Luís Feito
Galería Fernán-Gómez
Plaza de la Independencia, 9
28002 Madrid
Marzo, 2011

Luis Feito


Julia Sáez-Angulo


Es uno de los representantes del histórico y célebre grupo madrileño El Paso, que renovó con su abstracción la pintura española en los años 1960. Hoy, menos matérico, pero igual de fuerte y rotundo, el pintor Luís Feito muestra sus últimos trabajos en la galería Fernán-Gómez, que ha querido inaugurar el espacio con este autor.

Fernando Fernán-Gómez, director del citado espacio artístico, que ha conocido a los integrantes de El Paso a lo largo de su trayectoria profesional, ha querido abrir con la frescura e intensidad de la pintura de Luís Feito (Madrid, 1929).

“He utilizado la amistad que me une a Luís Feito, y aprovechándome de su generosidad, he conseguido sus últimas obras para abrir mi nueva galería. Son unas obras magníficas, de espléndida madurez y que representan el cenit de su pintura, después de más de sesenta años de trabajo”, dice Fernán-Gómez en el catálogo.

Piezas de grande y pequeño formato, Feito trabaja con los rojos, negro y blancos en la serie de la sala cercana a la Puerta de Alcalá, mientras que introduce el morado, en los cuadros de las salas del fondo. Gestualismo y desenvoltura que hablan de la capacidad de dicción automática de este pintor, que evoca de vez en cuando la calografía oriental, especialmente la japonesa, sobe todo en las piezas más reducidas.


Homenaje de los críticos de AMCA
La Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA, le ha tributado un homenaje de reconocimiento a su trayectoria artística y Tomás Paredes, presidente de AMCA, hizo entrega a Luís Feito de una placa recordatoria. El pintor, que estuvo explicando a los críticos su forma de trabajar en la pintura, agradeció el acto.

El comisario de exposiciones Alfonso de la Torre ha escrito el texto del catálogo de Feito cuyo título es “La Aurora es inmortal. La Aurora es inmortal”, donde habla del regreso de Feito a la muestra pública con sus últimos cuadros que “Son parte de un flamante ciclo que parece ser antes que nada, insólito y deslumbrante el ejercicio, un elogio de la pintura”. El pintor utiliza normalmente el pigmento acrílico sobre el lienzo o el papel.

Feito pinta la luz y atrapa el color al que hace vibrar de modo deslumbrante. En algunos cuadros se perciben oquedades espaciales de gran sugerencia y belleza. Hay que pintar de modo inmediato y físico, aparcando el pensamiento que está y late detrás, vino a decir a los críticos. El gesto automático de la pintura habla de la visión germinar del autor, que no necesita figura o tema para lazarse a la geografía del cuadro.
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miércoles, 2 de marzo de 2011

Rosa Moreno de Castro, Del Paisaje natural y urbano al interior y doméstico


Pintura, 2009 - 2011
Rosa Moreno de Castro
Club 567
Velázquez, 18, 3º D
28001 Madrid
Marzo, 2011




Julia Sáez-Angulo

Una treintena de cuadros, en su mayoría de los tres últimos años constituyen la exposición de la pintora Rosa Moreno de Castro en el recién inaugurado Club 567 en la céntrica calle madrileña de Vélázquez. La inauguración fue un gran acontecimiento cultural que dio cita a buena parte del circuito madrileño de arte.

Entre los artistas presentes, el escultor Juan Moral en trámites con la Universidad de Jaén para una sala de exposiciones con parte de su obra; Mercedes Ballesteros, que expone sus mantones de Manila y los cuadros sobre dichos mantones en Sigüenza; Eugenio , que el 25 de marzo inaugura su retrospectiva en el Palacio de los Serrano de Ávila; Pablo Reviriego, que inaugura en Expo-Metro la muestra “20 Unidos por la Acuarela”, en la que particpa S.A.R doña Ana de Orleáns; Linda de Sousa, que clausura su soberbia instalación de transparentes sobre el maltrato de la mujer en la Universidad Autónoma, donde pronunció una conferencia sobre el tema; la pintora Juana Martín y Juan Manuel Fatjó Romo, director de la Academia de las Artes y de las Letras de San Antón, que comunica el fallecimiento del antiguo presidente Cesar Aguilera; Benito de Diego, que sigue a pie firme como poeta, junto a Luís del Pozo; Gloria Vázquez, que vende toda su producción pictórica en Japón; Rosa Mari Manzanares, que, además de presidir tertulias artísticas y poéticas, escribe cuentos; Eduardo Jaúdenes que sigue su composición musical; Isabel Torre Cañeque, que en breve viaja a Málaga; también los artistas de la Marlborough Abrahan La Calle y Micki Leal, junto al creativo del restaurante "Kabuki" Ricardo Sanz,... “Quien no estaba allí, no era”, cabe concluir.

Rosa Moreno de Castro (Jaén, 1958), dedicada a la docencia de arte y entregada de lleno a su pintura, demuestra en esta exposición el gusto por el paisaje en todas sus gamas: desde el natural abierto a bosques, jardines y pueblos en lejanía, hasta el paisaje construido de las grandes urbes de España o México. Junto a estos, el paisaje íntimo de los interiores de casas, incluida la propia, cafés o largos pasillos que son un pretexto para apresar el espacio en la ilusión de la pintura.

Juan Moral subraya la brillante composición y espacios cromáticos de un pequeño paisaje natural en la primera sala de entrada a la izquierda. “Tiene muy buenos precios”, comenta al ver la hoja con los títulos. “En tiempos de crisis, mantengo los mismos precios de hace tres años”, explica la pintora.

Una relación deslumbrante de 30 obrasAntes de doblar al pasillo, el espectador se toma con “Alma mexicana”, un soberbio paisaje urbano de gran formato (170 x 195 cm.) resuelto atrevidamente en rojos que van marcado los distintos espacios hacia el horizonte. “Pueblo de Jaén” es otro buen cuadro (120 x 120), geometrizado de modo ascendente hasta la iglesia y el cerro. “Geometría antigua (146 x 114), otro hermoso cuadro con cúpulas luminosas al fondo; “Luz al fondo”, un ejercicio de virtuosismo para graduar sombras y luces en una longitud de varias estancias; “Placeres de la vida” (114 x 160), todo un canto a la mesa en la vida domestica (el comedor de su casa con figura sentada al fondo), que trae a la mente el concepto matissiano de calma y voluptuosidad... Hay cuadros más o menos sueltos en la figuración según el tema. La pintora no se ciñe nunca a la cárcel del estilo y esboza o dibuja las formas ad libitum.

Sabíamos que Rosa Moreno de Castro es una excelente pintora y lo sigue revalidando en estos óleos sobre lienzo o tabla. Es también una gran retratista, aunque en esta ocasión no ha querido hacer gala de ello, salvo en el cuadro “Amores felinos”, en el que una joven muchacha duerme junto a su gato. Está resuelto con singulares pinceladas que marcan las rayas de un colchón o cojín y una retícula gris sobre fondo rojo.


El Museo Soumaya se inaugura en Méjico


L.M.A.

El Museo Soumaya, propiedad de la Fundación Carso, abrirá sus puertas al público el próximo 29 de marzo.

Se exhiben en él el 20 % de la totalidad de las obras que posee el hombre que pasa por ser el más rico del mundo: Carlos Slim.

El museo recibe el nombre de la esposa de C. Slim, Soumaya Domit, ya fallecida. Fue inaugurado por el el presidente de México, Felipe Calderón, y de un sinfín de personalidades llegadas de todo el mundo, entre los que estaban Gabriel García Márquez.

El nuevo museo ha costado 800 millones de dólares (578 millones de euros). El edificio, de 47 metros de altura, ha sido diseñado por el yerno del magnate, el arquitecto Fernando Romero. Consta de 17.000 metros cuadrados. La estructura se retuerce sobre sí misma en un recorrido circular que culmina en la sexta planta-

La obras que en él se exhiben recorren 2.000 años de arte e incluyen a Tintoretto, El Greco, Tiziano, Leonardo da Vinci, Van Gogh, Renoir, Monet, Sorolla, Zurbarán, Van Dick, Degas, Murillo, Toulouse Lautrec, etc.

En la sexta y última planta, una superficie diáfana de 1.200 metros cuadrados que permite admirar la obra de Auguste Rodin, la joya del Museo, y los maestros de su tiempo: se dice que Slim posee la colección privada del escultor francés más importante del mundo.



martes, 1 de marzo de 2011

CRISTÓBAL COLÓN. UNIVERSIDAD DE PAVIA.





Joan Oliver i Torrents

Uno de los argumentos, que se emplean, para demostrar la supuesta italianidad de Cristóbal Colón, son sus estudios en la Universidad de Pavía.

Reproduzcamos la traducción a lo escrito por su hijo Hernando Colón en, “COLÓN Historia del Almirante”:
“Diré, pues, que en su tierna infancia aprendió letras, y estudió en Pavía lo suficiente como para entender a los cosmógrafos, a cuya lectura era muy aficionado. De ahí pasó a la astrología y a la geometría, ciencias tan relacionadas que no puede existir una sin la otra. Y como Ptolomeo dice al comienzo de su cosmografía que no se puede ser buen cosmógrafo sin saber dibujar, se cimentó en el dibujo, para trazar mapas y delinear cuerpos cosmográficos planos y esféricos” (*)

Don Hernando Colón falleció el 12 de Julio de 1539.
No se conserva el original ni la copia del libro escrito en castellano,
Se publico, por primera vez, el 1571 en Venecia.
Lo traduce del castellano al italiano Alfonso de Ulloa, extremeño afincado en Italia.
Don Luís Ulloa nos comenta acerca del libro, “… esta lleno de contradicciones, de muchas falsedades y narraciones sospechosas”

Analicemos el escrito:A) “estudio en Pavía”
B) “para entender a los cosmógrafos…astrología y a la geometría, ciencias tan relacionadas que no puede existir una sin la otra. … se cimentó en el dibujo, para trazar mapas y delinear cuerpos cosmográficos planos y esféricos”

A) Historiadores italianistas, viendo lo conseguido por Colón, y, sus escritos, ven la necesidad de una formación científica a nivel universitario. Por ello han interpretado que estos estudios se realizaron en la Universidad de Pavía. No se ha podido encontrar ningún documento, en dicha Universidad, que confirme que algún Colombo, Columbus, Colom, Colomo o Colón, estudiase allí.
Rumeu de Armas nos dice: “…., se le atribuyen estudios en la Universidad de Pavía que nunca realizó”
Estudiemos las dos posibilidades siguientes: 1) Estudió en la Universidad. 2) Estudió en Pavía.
1) ¿Qué significaba Universidad en el siglo XVI?
“A los pocos versados en los estudios históricos debemos advertir que la palabra universidad en los siglos medios equivalía a municipalidad y a veces a lo que llamaban res pública los antiguos”. (**)
En la Edad Media, en el área catalana, a la entidad local de la ciudad se le llamaba Universitat –Universidad-. Al edificio, de la misma, se le conocía como “la Casa de la Universitat”.
La Universitat, en la Edad Media, representaba la totalidad de ciudadanos en que se dividía la población.
Esta denominación aparece desde el siglo XIII hasta principios del XVIII. Con el Decreto de Nueva Planta, 1715, pasó a citarse como Ayuntamiento, institución de origen castellano.
Los estudios que realizo el Almirante, sabiendo lo conseguido, tuvieron que ser muchos y a un alto nivel. De aquí la suposición, para muchos, de estudios universitarios.
Cabe, pues, la posibilidad de que los estudios los realizara en alguna institución o colegio dependiente de la llamada Universitat, centrada en las materias señaladas.
Si hay algún documento, que desconozco, que indique que estudio en la Universidad, lo veo posible con la significación antes señalada; colegio o institución dependiente de la Universidad de…

2) PAVIA. Recordemos que muchas palabras castellanas que hoy escribimos con “v” antiguamente lo hacían con “b”. Ejemplos: bentura hoy ventura, atrabesasen/atravesasen, enbiar/enviar; bender/ vender, buelta/ vuelta; bez/ vez, enbiéis/enviéis, bengais/vengáis, buelta/vuelta, combiene/conviene, etc. Cabe la posible confusión entre la “v” y la “b”, Pavia por Pabía.
Hagamos un ejercicio de escritura manual rápido, escribamos lma. Las tres letras juntas y escritas rápidamente. Vemos que la “l” y la “m”, juntas, pueden confundirse con “b” e ”i” (bi). Nos sobra parte de la “m”. Si al escribir la “a”, lo hacemos encima de esta última parte de la “m”, posibilita que el traductor pueda interpretar PABIA y escribir PAVIA. Hagamos el ejercicio varias veces y veremos que sólo nos falta el punto de la “i”. Puede ser una licencia del traductor o que el papel tuviese alguna imperfección que permitiera este cambio. Si a esta apariencia añadimos el interés que hubo por hacer a Cristóbal Colón extranjero, ligur e italiano, el traductor, estante en Italia, sólo podía ver PABIA/PAVIA.
Reproduzcamos el famoso dicho italiano: “Traduttore, Traditore”. En esta ocasión, es mí parecer, se produjo la traición al escrito original que ha desaparecido -¿?- y es imposible confrontar.
Vemos, pues, la facilidad en confundir las letras “l” y “m” con “bi” (vi). De ser así es posible que PALMA -en escritura manual- la confundiesen con PABIA/ PAVIA.
Es una perspectiva creíble, no una certeza.

B) “para entender a los cosmógrafos…astrología y a la geometría, ciencias tan relacionadas que no puede existir una sin la otra. … se cimentó en el dibujo, para trazar mapas y delinear cuerpos cosmográficos planos y esféricos”

Recordemos lo anotado en mí artículo, en LA MIRADA ACTUAL Ramón Llull un sabio mallorquín que iluminó el Medioevo de Europa, 1-1-2011: “En su libro “Felix de las maravillas del Orbe”, Ramón Llull dice que los marineros mallorquines utilizaban cartas de navegar antes de 1286 y que en Mallorca se fabricaban instrumentos destinados a medir el tiempo y la altura del Polo a bordo de los navíos”.
También reproduzcamos de mí escrito anterior; “Para el explorador sueco Nordenskjöld, Ramón Llull es el origen de la Escuela de Cartografía Mallorquina al considerar que su influencia intelectual dio origen a la carta de Dulcert (1339), primera que se conoce realizada en Mallorca”.

¿Dónde podía estudiar Cristóbal Colón para entender de cosmografía, astrología, geometría, dibujo, cartografía, navegación, etc. que le posibilitase vivir de ello en Portugal y conseguir el descubrimiento del Nuevo Mundo? ¿Cual era la cuna del saber náutico en el siglo XIII y XIV?, ¿De dónde eran los científicos que precisaron los portugueses para crear la Escuela de Sagres en el siglo XV?, ¿Qué marineros, mercaderes y religiosos europeos, fueron los primeros -1342- en llegar a las Islas Canarias para colonizarlas y evangelizarlas?
Todas las respuestas a estos interrogantes son coincidentes, Mallorca.
Si unimos, a esta formación e información mallorquina, su posterior adquisición de más conocimientos portugueses –Escuela de Sagres o Escuela de Navegación Portuguesa de ascendencia mallorquina-, vemos que todo fundamento que posibilito el Descubrimiento de América estaba en Mallorca, no en Italia.

Hernando Colón pudo interpretar que los estudios de su padre fueron patrocinados por la Universitat, órgano administrativo y económico de Mallorca.

Desde 1342 los mallorquines colonizan, evangelizan y comercian en las Islas Canarias.

El 7 de enero de 1446, Alfonso V, dio licencia para la enseñanza de la ciencia luliana, concediendo una escuela para el estudió del lulismo. Pronto se abrió la escuela y funcionó. Hubo mecenas que la subvencionaron y alumnos interesados en los estudios. Al frente de la misma estuvo el Padre carmelita Leopoldo Columba de Británia. Ésta escuela fue lo más parecido a una Universidad actual.

Para ampliar la posibilidad de que el hijo del Almirante, Hernando Colón, hubiera escrito Palma o Universidad de Palma transcribo lo siguiente: “… y la Fundación parauniversitaria Agnes de Quint (13 de agosto de 1481) que con una dotación anual de 100 libras permitió establecer las raíces de lo que fue en su tiempo Universidad Luliana del reino de Mallorca, desarrollada paulatinamente, con lentitud, al amparo del estatuto otorgado por Fernando el Católico en Córdoba el 30 de agosto de 1443, cuando se cumplían justamente dos años de la institución de la Fundación Agnes de Quint”. (***)

Cuando, en 1443, se crea el Estudi General Lul-lià la primera cátedra se dedicó al estudio de la obra de Ramon Llull.

En Ramón Llull hay mucho fundamento de la Escuela de Cartografía Mallorquina y su posterior hija, la Escuela de Sagres. Por ello es de suponer que en dicha cátedra se estudiase lo necesario para la realidad mallorquina; el mar, sus artes, sus ciencias, etc. Esta era la necesidad diaria de los ciudadanos de Mallorca para continuar desarrollando su actividad mercantil. Conocimiento del mar y sus ciencias. Mallorca había sido pionera y quería continuar siéndolo. Era su forma de vida en medio del Mediterráneo, que le permitía estar en contacto científico y comercial con todos los pueblos del Mare Nostrum. Compraba mercancías orientales en Alejandría y las vendía en puertos mediterráneos o atlánticos llegando hasta Flandes, pasando por Lisboa, Bristol, etc. Compraba tejidos holandeses, británicos, italianos o franceses y los repartía por los puertos del norte de África y resto del Mediterráneo.

Para aprender lo descrito por su hijo, y es una pequeña parte de lo sabido por Colón, se precisan más años que los relatados hasta ahora. No es posible aprender las bases científicas en el nivel que él lo hizo, con once o catorce años. Se precisan más años para conseguir la base cultural y científica que posibilitara los conocimientos posteriores que demostró tener con sus hechos y escritos.
Recordemos que sus conocimientos no fueron sólo básicos. Tuvo que adquirir formación científica, marinera y religiosa básicas para la ciencia y cultura que llegó a atesorar y que le permitió alcanzar los conocimientos que adquirió. Conocimientos que le permitieron vivir, en Portugal, vendiendo sus mapas de marear a los marinos que tocaban Lisboa. Conocer, dominar y defender sus cartas náuticas ante los RRCC y los sabios castellanos. Hacer “Mapas” para los Reyes, y, sobre todo, conseguir el Descubrimiento del Nuevo Mundo. No era fácil. Realizo la mayor gesta que hombre haya conseguido.

Debemos destacar que Hernando Colón fallece en 1539 y su libro se publica en 1571, lo que imposibilitó sus necesarias correcciones.

A la capital de Mallorca, desde su fundación romana por Cecilio Mételo, se la conoce por Palma. En periodos intermedios, también, por Madina Mayurqa o Ciutat de Mallorca.
Debemos admitir, por las infinitas pruebas que nos dejó, que Cristóbal Colón era una persona mucho más culta de lo aceptado. Que sabía, por los griegos, que “Liguria” no sólo era una zona de Italia y que la “Ciutat de Mallorca” también era Palma.
Bajo estas premisas admito que las localizaciones “LIGURIA” y “PALMA” fuesen indicadas por Cristóbal Colón.

“No se cambia el curso de la historia poniendo los retratos cara a la pared”. Jawahartal Nehru, Pandit, 1889-1964.

La investigación, es mí parecer, tiene por misión encontrar pequeñas verdades que nos acerquen a una verdad mayor.

(*).- Capitulo III. COLÓN, Historia del Almirante. Hernando Colón, p. 49

(**).- Forenses y Ciudadanos. Historia de las discusiones civiles de Mallorca en el siglo XV. José Mª Quadrado, p. 21.

(***).- Ejecutoria del Reino de Mallorca.1230-1343. Álvaro Santamaría. p. 547 .

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