domingo, 8 de noviembre de 2026

José Belló Aliaga: el hombre de la maleta y la cultura

De izda a derecha: José Bello, Carlos S. Tárrago, Pilar del Llano y el actor Carlos Heredia



Carlos Sánchez Tárrago, doctor en Historia

Hay personas que trabajan por la cultura porque es su profesión. Otras lo hacen porque han encontrado en ella una pasión. Y existen algunas, mucho más difíciles de encontrar, que convierten la cultura en una forma de generosidad.

José Belló Aliaga pertenece, sin duda, a este último grupo.

Quienes frecuentamos los espacios culturales de Madrid nos hemos acostumbrado a encontrarlo. En el Ateneo, en la Biblioteca Nacional, en el Casino de Madrid, en las presentaciones de editoriales, en bibliotecas y librerías, en centros culturales, en el Museo del Prado, en el Reina Sofía, en el Instituto Cervantes o en las universidades. Es difícil que se celebre un acto cultural de cierta relevancia y José no aparezca por allí.

Y casi siempre llega con tiempo.

Perfectamente trajeado, con su corbata, su cámara y, sobre todo, con esa inseparable maleta de ruedas en la que transporta buena parte de su particular arsenal de trabajo. Porque José no acude simplemente como espectador. Acude para trabajar.

Graba el acto, realiza fotografías, toma notas y, después, convierte todo ese material en información que hará llegar a quienes no pudieron estar presentes. Sus vídeos pueden encontrarse en YouTube buscando su nombre. Sus fotografías y sus crónicas llegan posteriormente a distintos medios de comunicación con los que colabora. De este modo, una conferencia, una presentación de un libro, una exposición, un homenaje o una conversación que podría quedar limitada a quienes estuvieron en la sala adquiere una segunda vida y alcanza a muchos más lectores y espectadores.

Y todo ello lo hace de manera altruista.

De la química al tenis y del tenis a la cultura

La trayectoria de José Belló Aliaga es, en sí misma, singular.

Licenciado en Ciencias Químicas y profesional de la industria, ocupó responsabilidades de relevancia en la empresa Calvo Sotelo. Pero su vida no quedó reducida al ámbito profesional.

Natural de Puertollano, encontró en el tenis una de sus grandes pasiones. Durante años estuvo estrechamente vinculado al desarrollo de este deporte en Ciudad Real. En 1976 asumió la responsabilidad de Delegado Provincial de Tenis, cargo que desempeñó hasta finales de 1981, en una etapa decisiva para la consolidación del tenis provincial.

Fue también impulsor de la creación del Club de Tenis Puertollano, que obtuvo su inscripción oficial en la Real Federación Española de Tenis en 1978. Bajo su dirección se produjo un importante crecimiento de la actividad tenística, con especial atención a la formación de jóvenes jugadores y a la creación de una auténtica cantera.

Impulsó el Circuito Provincial de Tenis, la Liga Provincial y el Máster Provincial, fomentó el tenis infantil y favoreció la formación de técnicos y monitores. Los resultados no tardaron en llegar: éxitos en los Juegos Deportivos de Castilla-La Mancha, campeonatos interprovinciales y un notable incremento de las licencias federativas y de los clubes existentes en la provincia.

No es extraño, por tanto, que su trayectoria deportiva haya sido reconocida con el Premio a Toda una Vida Dedicada al Deporte, concedido en la Gala del Deporte celebrada en Puertollano.

Pero José no se quedó ahí.

El periodista que nació de una afición

Su relación con la escritura comenzó precisamente en torno al tenis. Cuando era Delegado Provincial comenzó a publicar artículos sobre este deporte y sus crónicas aparecieron en medios como Lanza. Diario de La Mancha y La Comarca de Puertollano.

Con el paso de los años, aquella afición se transformó en una auténtica vocación periodística y cultural.

Hoy sus intereses son mucho más amplios. El cine, la literatura, las artes plásticas, la historia, las exposiciones, las presentaciones de libros, los encuentros culturales... Todo aquello que contribuya a enriquecer la vida cultural encuentra en él un atento observador y, sobre todo, un generoso divulgador.

Es miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos y colabora con distintos medios, entre ellos Siglo XXI, La Voz de Puertollano, La Comarca de Puertollano, TodoLiteratura, MiCiudadReal.es y El Diario de Madrid.

Su labor ha merecido también reconocimientos. En 2023 recibió el Premio Escriduende a la mejor labor de promoción y difusión cultural, concedido por el Grupo Editorial Sial Pigmalión con ocasión de la Feria del Libro de Madrid. En 2025 recibió asimismo el Premio Atrevido de Comunicación, otorgado por el IES Sapere Aude de Villanueva del Pardillo.

Son premios importantes. Pero quizá exista otro reconocimiento, menos visible y mucho más difícil de cuantificar: el de todos aquellos escritores, artistas, profesores, investigadores, actores, directores, pintores y gestores culturales a quienes José ha ayudado a que su trabajo llegue más lejos.

Una presencia que nunca falla. Yo puedo dar fe de ello.

He tenido la fortuna de contar con José Belló en distintos actos relacionados con mi propia actividad cultural: en Espacio Ronda, en el Centro Cultural Lavapiés, en la Fundación Ortega-Marañón o en la Universidad Rey Juan Carlos.

Y siempre he encontrado al mismo José: puntual, educado, amable y profesional. Nunca llega buscando protagonismo. Llega para que otros lo tengan.

Esa quizá sea una de las características que mejor definen su personalidad. En un mundo en el que muchas veces buscamos que se hable de nosotros, José dedica buena parte de su tiempo a conseguir que se hable de los demás. Y lo hace sin esperar nada a cambio.

Cuando un amigo le invita a un acto, allí está. Cuando conoce una actividad que considera interesante, muchas veces acude por iniciativa propia. Escucha, observa, fotografía, graba, escribe y después difunde.

Podría limitarse a disfrutar de la cultura como espectador. Sin embargo, ha decidido asumir una tarea mucho más exigente: convertirse en uno de sus transmisores. La cultura necesita personas como José

Vivimos en una época en la que producir información parece sencillo, pero en la que resulta mucho más difícil encontrar personas dispuestas a dedicar tiempo, esfuerzo y conocimientos a difundir el trabajo de los demás.

Por eso la labor de José Belló Aliaga tiene un valor especial.

Porque detrás de cada vídeo hay una presencia física en el acto, una cámara, horas de grabación, selección de imágenes y edición. Detrás de cada crónica hay atención, escritura y tiempo. Y detrás de todo ello existe algo que no se puede comprar: la voluntad de ayudar.

Su maleta de ruedas se ha convertido, casi sin proponérselo, en una especie de símbolo.

La lleva de un lado para otro por Madrid. En ella viajan cámaras, material y herramientas de trabajo. Pero, de alguna manera, también viaja algo más importante: su compromiso con la cultura.

Y quizá por eso, cuando uno vuelve a encontrárselo en otra presentación, otra conferencia, otra exposición o cualquier otro acto, ya no se pregunta qué hace allí.

Sabemos perfectamente qué hace.

Está ayudando.

Un reconocimiento necesario

Este artículo no pretende descubrir a José Belló Aliaga. Él lleva muchos años haciendo su trabajo y son numerosos los reconocimientos que ya ha recibido.

Pretende algo mucho más sencillo: dar las gracias.

Dar las gracias en nombre de quienes hemos tenido la suerte de que José haya acudido a nuestros actos, haya recogido nuestras palabras, haya fotografiado nuestros encuentros, haya grabado nuestras intervenciones y, posteriormente, haya dedicado su tiempo a difundirlas.

Los que escribimos, investigamos, pintamos, actuamos, enseñamos o participamos de una u otra manera en la vida cultural sabemos que la creación necesita también de quienes ayudan a difundirla.

José Belló Aliaga es uno de ellos.

Y quizá uno de los más generosos.

Por eso me parece justo que, después de tantos años dedicados a prestar atención a los demás, alguien se detenga por una vez para prestarle atención a él.

No solo por su trayectoria como químico. No solo por su importante contribución al desarrollo del tenis en Ciudad Real. No solo por su trabajo como periodista, fotógrafo y crítico cinematográfico.

Sino, sobre todo, por algo mucho más difícil de encontrar: su generosidad. Por estar. Por acudir. Por escuchar. Por grabar. Por fotografiar. Por escribir. Por difundir. Y por hacerlo, durante tantos años, sin esperar nada a cambio.

José Belló Aliaga ha dedicado buena parte de su vida a que la cultura de los demás no pase desapercibida. Este pequeño homenaje pretende simplemente que, por una vez, él tampoco pase desapercibido.


sábado, 7 de noviembre de 2026

“LA ESTRATEGIA DE LA ARAÑA”, película de Betolucci, sobre un cuento de Borges: la transformación interesada de un traidor o miserable en un héroe, por intereses políticos partidistas

• De plena actualidad en España, ante los elogios indignos a un ex ministro, después de una tragedia de 115 muertos.





Julia Sáez-Angulo

7/11/26.- Madrid.- Para los marxistas, la realidad no existe o no tiene valor alguno, se la fabrica con un relato. La verdad no existe. Al igual que el nazi Goebels, para ellos “una mentira repetida muchas veces, acaba siendo verdad”. La secuencia histórica sucesiva ha sido: marxismo, nazismo, socialismo y fascismo. Cada uno se desgaja del anterior.

“La estrategia de la araña” (La strategia del ragno) (1970) es una película dirigida por Bernardo Bertolucci, basada en el cuento del escritor Borges, titulado “Tema del traidor y del héroe”. La película mereció la Espiga de Oro a la mejor película en la Seminci de Valladolid del año siguiente a su estreno. Cuando la vi, me impresionó: 

    Un joven, Athos Magnani, regresa a la ciudad donde su padre fue asesinado antes de que él naciera. El muchacho trata de encontrar una explicación a la muerte de su padre antifascista, a manos de un fascista en 1936. Pero la verdad se revela compleja como una tela de araña, donde nada es lo que parece. A medida que indaga con los antiguos compañeros de su progenitor, descubre que la realidad muestra obra versión diferente a relato recibido sobre su padre, una historia ambigua y envuelta en mentiras entrelazadas del pasado. El “héroe” era un traidor, al que se le disfrazó de heroicidad, en favor de los intereses del partido político.

     "La estrategia de la araña" es, fundamentalmente, una muestra de cómo la politización de la historia y su conversión en instrumento legitimador y cohesionador de la sociedad impiden aprehender la verdad", decía una de las críticas. Y otra: "Bertolucci utiliza un brillante retruécano narrativo de Borges para echar una mirada a la generación antifascista de los años treinta y advertir sobre las caras ocultas que puede tener lo que idolatramos. 

    El inolvidable relato Tema del Traidor y del Héroe, del libro Ficciones, tenía lugar en la Irlanda independentista del XIX, pero en todo lo demás Bertolucci se atiene a lo leído. Bajo el lema “no importa la verdad sino las consecuencias de la verdad” y “un traidor es dañino incluso muerto”, un grupo de activistas antifascistas, que han descubierto que su propio jefe es el delator que ha arruinado su proyecto de magnicidio, se las ingenia para convertir la ejecución del traidor en un episodio martirológico y así favorecer en lugar de ensuciar su propia causa." 

    El disfraz de traidor, ladrón, asesino o miserable se esconde en numerosas narrativas políticas de la Historia. Ahí están las biografías siniestras de un genocida -como Napoleón, que diezmó la población de Europa, y que los franceses comercializan y veneran. Así, genocida, lo denominó sin vacilar Esperanza Aguirre -presidenta de la Comunidad de Madrid-, cuando se conmemoró el 2 de Mayo, en 2008. En la Noble Villa de El Escorial no se puede citar a ese emperador francés, sin escupirle, y en Italia, no digamos, amén de otros países donde lo califican además como “el gran depredador de museos y archivos”.

    Y como él otros muchos. Véase, si no, al Che Guevara, un carnicero humano nato, además de misógino sin contemplaciones, por más que sus correligionarios y estudiantes bisoños de los 70, colgaran su efigie en sus habitaciones.

    O el caso de Largo Caballero, un matón soviético en la II República.

    Todas estas reflexiones me han venido al escuchar como se elogia a un ex ministro responsable de Transportes, cuya responsabilidad era custodiar las vías de comunicación del país y ha dejado, tras su cartera, un saldo de 115 muertos. Pues bien, sus correligionarios lo ponen como modelo, como político ejemplar, poco menos que como héroe, cuando muchos muertos están bajo tierra y sus deudos llorando y clamando por sus vidas.

    Todo es política, aunque a una le llegue espontáneamente los inmediatos paralelismos con la literatura y el cine. El arte nos precede y nos retrata. Nihil novum sub sole. La ficción no es contraria a la verdad. Lo contrario a la verdad es la mentira. La ficción, simplemente, nos representa. Hacer un héroe de un canalla es la suprema canallada. Exaltar al canalla de dos accidentes ferroviarios es de canallas. Es querer dar la vuelta a la Historia. No decir la verdad. Que pregunten a las víctimas.



IN MEMORIAM – MANUEL SANTIAGO RUIZ: PINTOR Y POETA

Manuel Santiago Ruiz, pintor


        Tomás Paredes 

        Madrid a 5 de noviembre de 2026.- El pasado 16 de octubre de 2026 fallecía en Mallorca, tras una corta pero cruel lucha contra el cáncer, Manuel Santiago Ruiz, pintor, poeta, performer, pedagogo; un espíritu dedicado al arte en todas sus estancias y querencias. Con un algo de místico oriental, de militante zen, estaba entregado a la expresión de su espiritualidad a través de los signos, los colores, las palabras y la acción. Su amor insuperable estuvo destinado al dibujo, lo que no empecía para vagar entre la niebla en pos de los caballos de la luz.

    Nacido en Madrid, 1975, en una familia de artista, su padre pintor y profesor, Manuel Santiago Morato, y su madre, economista y bancaria y comisaria de exposiciones, miembro de AMCA, Manoli Ruiz. Creció entre colores y olor a trementina y se impregnó de ese mundo. Se licenció en la facultad de Bellas Artes de la Complutense e hizo un máster de Pedagogía Steiner y otro de Arteterapia Gestalt. Se veía venir, pronto saltó del papel y el lienzo a la acción, a la performance, al gusto por el ritual y la belleza de lo efímero, a hacer de todas las técnicas una.

    Realizó su primero individual en la Sala García Lorca, Madrid, 1996. E intentó compaginar creatividad y docencia, reflexión íntima y su difusión; muy lejos de los caminos del padre, con ese estilo fresco, transparente, luminoso que caracteriza su idiolecto. En la actual exposición, Encuentro, Palacio de las Barrantes-Cervantes de Trujillo, asohora se ve la diferencia entre el leguaje de Santiago Morato, ese canto mágico de realismo fantástico, y la pintura insinuada de Santiago Ruiz, limpia, iluminada de frescura y de estratos transparentes, tal un palimpsesto de la memoria.

    Tras varias exposiciones, con la ambición de volar libre, solo, se marcha a Mallorca y allí se radica en 2007, ejerciendo la docencia, su pedagogía experimental y su exploración del ritual y del misterio del arte. El arte es expresión, revelación, pero, ante todo, emoción y misterio. Ubicado en Mallorca realiza memorables entregas de arte participativo en Can Monroig, como “A Secret Book”, en 2015 o “Transit” este 2026.

    Manuel fue siempre un ser etéreo, ascensional, espigado, que corría tras la cometa, que conduce a una estrella, allá donde no hay final y todo se agiganta. En Mallorca comenzó a escribir poesía y en 2022 publicó su primer poemario, Relato de náufrago, FreeVoices ExLibris, Palma de Mallorca. A ese intenso diálogo con la vida y el ensueño pertenecen estos versos: “Del desasosiego del alba / y de la sordera del náufrago / nacen las imágenes que me visten por dentro, / brota la inundación de mi alma / surge el desalojar la espera / y así me hallo/ mojado / perdido/ con un mar dentro / que cuando se despierta / Va y me tambalea”.

    Recuerdo la presentación de Relato de náufrago, ilustrado con sus dibujos y collages, Estudio RGF; al poeta rodeado de su amigos y familiares, leyendo con aroma de asombro y alternando con los que leía su hija llena de primavera. Estaba radiante y nada presagiaba lo que vino poco después. Entonces sus versos surgían como una lluvia fina; como una canción de agua salida de los pliegues más inocentes de las olas. “Tejo un lecho de versos / descuento al tiempo mi pena / que se extiende oscura regando / las raíces de tu ausencia”.

    Siguió pintando, haciendo happening, persiguiendo el desafuero del misterio, el rito de construir templos al canto de los pájaros. Y queriendo y amando y escribiendo poemas, que eran de despedida. No ignoraba las señales del viento, ni los cantos de las orquídeas, ni los secretos espléndidos de la noche. En el catálogo de Encuentro, publicamos nueve poemas recientes- “Dejo florecer los pensamientos que no son míos / que pasan y se posan un segundo / antes de continuar su camino. / Sonrío al ahora que el mañana no existe / y te traigo perseverante al instante para que me bañes con tu alegría. / Morir con el instante, / ahora que el mañana no existe”.

    Ahora que el mañana no existe para él, para su presencia, no podemos permitir que todo caiga en el olvido como si nada. Para que siga viviendo, aunque no esté entre nosotros, es conveniente y oportuno editar ese libro que tenía casi a punto, ignoro si está completo, pero cuyos versos desprenden un perfume de lejanías, un olor a húmeda sonrisa, que ningún viento debe secar.

    Cuando desaparece un pintor, el color se oscurece, cuando muere un poeta es como matar un ruiseñor. Si podemos conservar la imagen de su mundo, su música, algo nos dice que permanece, que está, aunque se haya ido. A toda la querida familia Santiago Ruiz nuestras condolencias desde el seno de AMCA. ¡Sit tibi terra levis, poeta, sajelador de la armonía!




viernes, 6 de noviembre de 2026

MÁRTIRES DEL SIGLO XX. CONMEMORACIÓN, EL 6 DE SEPTIEMBRE. 12 obispos y varios miles de sacerdotes, seminaristas y laicos, asesinados en la Guerra Civil y otros conflictos. Bendición por Monseñor Mnez. Camino, de 812 retratos de mártires, pintados por Nati Cañada, en la iglesia de las calatravas

• 90 aniversario de la Matanza de Paracuellos.

Nati Cañada
Monseñor Martínez Camino y Don Feliciano, Rector de las Calatravas


Julia Sáez-Angulo

        Fotos: Luis Magán y Adriana Zapisek

6/11/26.- Madrid.- El 6 de noviembre, la Iglesia Católica establece la memoria obligatoria en. La misa del día, de 2.053 mártires (12 santos, 2.041 beatos) de la persecución religiosa del S. XX en España. Ha sido el día elegido por la iglesia de las Calatravas de Madrid, para abrir a público las dos estancias del casi un millar de mártires (129), pintados por Nati Cañada, según fotografías reales de los retratados.

Monseñor Martínez Camino, acompañado de don Florentino, párroco de las Calatravas, procedió a la bendición de las dos salas con los retratos de los mártires, después de la celebración de la misa y la presentación del libro “El beato Ignacio Aláez Vaquero y compañeros de Madrid”, entre los 110 seminaristas mártires del siglo XX en España, de María Victoria Hernández Rodríguez.

Nati Cañada contó a los numerosos asistentes la génesis y el trabajo llevado a cabo a través de varios años, así como el empleo del dorado y los círculos, a falta de los halos pendientes de su canonización.

    Según datos de la Oficina para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal Española, la situación actual de los mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España es la siguiente: santos proclamados: 11; Beatos beatificados: 2.404, en proceso de beatificación: 3.040 personas (agrupadas en 48 causas). En total (entre beatos, santos y quienes están en proceso): 5.455 personas (con más de 10.000 identificados en total por la oficina). 

    El desglose por estado de vida (entre beatos y en proceso) da la siguiente cuenta: Obispos: 3 en proceso (y varios ya beatificados/santos); Sacerdotes diocesanos: 1.904 en proceso; Seminaristas: 39 en proceso; Sacerdotes religiosos: 159 en proceso, Religiosos (no sacerdotes): 232 en proceso y Laicos: 703 en proceso.

La Iglesia sólo computa en su santoral a aquellos que murieron por persecución religiosa, por ser cristianos o, simplemente, por albergar en sus casas libros religiosos. Algunas personas destruyeron valiosos Libros de Horas y ricas Biblias de sus casas, por temor a los registros y requisas de los milicianos armados, en sus casas. Las guerras han sido grandes destructores de hombres, mujeres y patrimonio histórico artístico.

Muchos de estos mártires se encuentran enterrados en el cementerio de Paracuellos de Madrid, bien conocido por los numerosos muertos aparecidos junto a las tapias, las checas y los caminos. Este mes de noviembre de 2026 se celebra el 90 aniversario de la “gran matanza de Paracuellos”. 

    Situado a las afueras de Madrid, junto al actual aeropuerto de la capital de España, se encuentra el Cementerio de los Mártires de Paracuellos, donde en siete fosas reposan los restos de 4.353 personas fusiladas por milicianos del Frente Popular durante la Guerra Civil, en las sacas de presos que comenzaron el 7 de noviembre y acabaron un mes después, el 4 de diciembre de 1936. 

    Numerosas embajadas extranjeras en Madrid alertaron a sus gobiernos de esta gran matanza, lo que llevó a la protesta de sus gobiernos ante la II República y se paralizaron, de momento en parte, los asesinatos en masa.

    Entre los mártires del siglo XX, se encuentran el padre Pedro Poveda, fundador de las Teresianas; Domingo de Alboraya y compañeros mártires amigonianos; el obispo de Lérida Salvio Huix Miralpeix y de Josefa Martínez Pérez, de la congregación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl y otras doce compañeras; José Aparicio Sanz y sus 232 compañeros (Mártires de Valencia); Mártires de Turón (Asturias), o los 51 Mártires Claretianos de Barbastro (Huesca (del Seminario de Barbastro) que fueron apresados, torturados y fusilados en el verano de 1936 tras negarse a renegar de su fe…

        Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2026/10/nati-canada-pinta-los-retratos-de-800.html

Nati Cañada, pintora



La pintora con la alcaldesa de Pozuelo y miembros del Grupo pro Arte y Cultura.






Jean-Pierre Castellani presenta su libro "Carta a Marguerite Yourcenar"


jueves, 5 de noviembre de 2026

CONCHA GALÁN: CONFERENCIAS SOBRE “EL MARCO ARTÍSTICO LITERARIO DE LA VIRGEN DE LA ALMUDENA”

Concha Galán Gil, escritora. 

Julia Sáez-Angulo

Fotos: J.S.A.


    05/11/26.- Madrid.- La escritora Concha Galán ha impartido dos conferencias en el Centro Cultural Galileo sobre la historia  y el marco artístico literario de la Virgen de la Almudena, patrona de la Archidiócesis de Madrid, con motivo de su próxima fiesta el 9 de noviembre en la catedral que lleva su nombre.

La segunda conferencia la ha estructurado en los apartados:  Escritores que han dedicado sus poemas a la Virgen; Pintores que han plasmado su imagen en sus cuadros; Escultores que han modelado su imagen, y Sede de la Virgen: La Catedral de Madrid.

    Concha Galán recordó que “según la leyenda, la Virgen de la Almudena tiene su origen en Oriente Medio. Cuentan que la imagen fue llevada desde Jerusalén por el Apóstol Santiago, acompañado de su discípulo Calocero. Se dice que esta talla sagrada fue elaborada con la ayuda de dos santos: Nicodemo, maestro en talla, y Lucas, pintor. Por eso esta imagen posee un origen sagrado y una antigüedad que la convierten en un valioso tesoro espiritual para Madrid.

    Según la tradición cuando los musulmanes se acercaban a Madrid allá por el año 709 escondieron la imagen de la Virgen en el interior de la muralla de la villa. En 1085 el rey Alfonso VI reconquistó Madrid y se empeñó en recuperar la talla de la madre de Jesús, pero nadie sabía dónde exactamente dónde estaba.

    En cuanto a los escritores sobre la Virgen de la Almudena destacó a Félix Lope de Vega Carpio (1562-1635). Una de sus obras se titula «La Virgen de la Almudena»: un poema histórico en tres cantos y en octavas reales (904 versos en total). Lope lo publicó suelto en 1624 y luego lo integró, en 1625, como pieza de cierre de su libro Triunfos divinos con otras rimas sacras.

    Pedro Calderón de la Barca (1600/1681), sacerdote madrileño y caballero de la Orden de Santiago publicó en 1651 un auto sacramental titulado “El cubo de la Almudena”. Distintos autores que han escrito sobre la Virgen de la Almudena.

        La Catedral, orígenes hasta su realización

    En 1879, el arquitecto Francisco de Cubas —más conocido como el marqués de Cubas— trazó los primeros planos para una iglesia. En 1944 se convocó un concurso nacional para reajustar el proyecto. Los arquitectos Fernando Chueca Goitia y Carlos Sidro propusieron una solución que se integraba mejor en el entorno: una fachada principal de aire barroco clasicista. En 1983, tomó posesión de la Archidiócesis de Madrid, Don Ángel Suquía, quien crea un Patronato para la terminación de las obras de la Catedral. Dicho Patronato crea una Comisión ejecutiva, que será responsable de las obras. La Catedral quedó terminada el 29 de marzo de 1989.

    Por voluntad de los reyes Felipe IV e Isabel de Borbón se constituyó la Congregación de La Real Esclavitud de Santa María la Real de la Almudena, que fue fundada por el duque de Pastrana el 19 de agosto de 1640 en la parroquia de Santa María.

    La Corte de Honor de Santa María la Real de la Almudena, fue fundada el 25 de marzo de 1912 por S.A.R. la infanta Doña María Teresa de Borbón y Habsburgo, hermana del rey Don Alfonso XIII y dos vece Princesa de Asturias. Hoy la preside Águeda Castellanos.

    La Cripta de la catedral se considera a la Cripta como el más interesante lugar de arte funerario en Madrid. En esta cripta se encuentra la imagen Nuestra Señora de la Flor de Lis, obra del siglo XIII, que se encontraba en la desaparecida iglesia de Santa María de la Almudena, derruida en el siglo XIX. En la Cripta de la Catedral de la Almudena tiene su sede la Real Hermandad de Caballeros y Damas de San Fernando.

    Concha Galán hizo también un recorrido por la iconografía de la Almudena a lo largo del tiempo en Madrid e Hispanoamérica y destacó que la imagen que hoy se venera en la catedral madrileña era gótico-renacentista, así como la imagen que hoy se venera en Perú.

          Concha Galán Gil nació en Ciudad Real. Es licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Unión Europea por la UNED.

Concha Galán y los miembros de su familia que acudieron a la conferencia.
Julia Sáez-Angulo y Concha Galán

PRESENTACIÓN DE “QUÉ ES EL PERIODISMO” DE INMACULADA DE LA FUENTE



L.M.A.

    02.11.2026.- Madrid.- Lourdes Ventura, novelista y crítica literaria, y Pedro Vallín, periodista, escritor y analista político acompañaron a Inmaculada de la Fuente en la presentación del ensayo Qué es el Periodismo el pasado miércoles en la librería Marcial Pons de Madrid. Lourdes Ventura hizo hincapié en que a pesar de ser un libro de pocas páginas (como todos los de la colección Qué es de Sílex), ofrece mucha información y conecta con el momento presente que vive el periodismo. Evocó la etapa de la autora como reportera y entrevistadora en El País Semanal y su vocación de escritora de periódicos en los brillantes años de los ochenta, donde los periodistas gozaban de gran credibilidad. Una experiencia que llevó pronto a De la Fuente a la narrativa y al ensayo. 

    Ventura se centró en el periodismo cultural, el más grato para ella, y en el capítulo del libro “El fuego del periodismo narrativo”. En este capítulo se aborda la inclusión de técnicas narrativas propias del nuevo periodismo de Tom Wolfe, Truman Capote o Joan Didion en la información, en especial en la crónica y el reportaje, respetando la norma básica del periodismo: contar hechos de interés general de forma veraz. En el citado capítulo se alude a escritores que son a la vez buenos columnistas y viceversa, periodistas que se han pasado a la escritura o alternan ambos registros.

    Inmaculada de la Fuente explicó que cuando abordó este libro no quiso hacer un manual estricto sino escribir desde sus vivencias, sin citarse a sí misma, pues no es un libro de memorias. “Quise insuflar alma y experiencia al libro y en vez de limitarme a definir qué es una noticia o a separar información de opinión, al referirme al reportaje volqué lo que he hecho cientos de veces. Cómo el punto de vista y la capacidad de observación del periodista es importante, pero sin renunciar a los hechos ni alterar la voz de los entrevistados. Ni tampoco  olvidarse de  los datos o dejar que estos floten huérfanos en el texto o lo aplasten. 

    El libro se abre con una cita de Albert Camus y otra de Hannah Arentd y en la introducción De la Fuente confiesa que su primer referente como estudiante periodismo fue Josefina Carabias, ligada a los paisajes de su infancia. Decidió escribirla a París cuando Carabias era corresponsal de Ya en la capital francesa para que le diera algún consejo. La veterana periodista le sugirió que leyera siempre más de un periódico, alguno extranjero a ser posible. Más tarde se interesó por Manuel Chaves, un periodista de “andar y contar”, lema que trató de hacer suyo al ejercer  el periodismo. Sin olvidar a otros maestros, desde Albert Camus al reportero Gay Talese, con su estilo elegante y vivo que, entre otros muchos temas, cubrió la guerra de Vietnan  y aconsejaba a los periodistas jóvenes ir a los hechos en vez de esperar a que sonara el teléfono. Y tantos otros grandes reporteros de guerra como Martha Gelhorm o Robert Capa.

    En Qué es el Periodismo se aborda brevemente la historia de esta profesión apasionante, la mejor del mundo para García Márquez, si se hace bien, y se incluye un capítulo final dedicado a los retos actuales, como la saturación informativa que bordea la desinformación: con la paradoja de que hay quien opta por relatos no contrastados o anónimos a la vez que desconfía de periodistas bien documentados o les exige afinidades. 

Este tema lo debatió la autora con Pedro Vallín, que además de haber escrito de la IA forma parte de una generación de periodistas posterior. Las redes han “democratizado” la información, algo en principio positivo,  y transmiten noticias colaborativas, pero no siempre son veraces. O alientan mensajes impulsivos. Estos nuevos canales informativos han roto “la jerarquía” propia del periodismo al calibrar el valor de unas informaciones ante otras y la fiabilidad de la firma. Como muestra, basta ver el subjetivismo de los comentarios en abierto de los lectores en algunos medios digitales. Las redes permiten, además, ponerse cierta máscara para opinar a calzón quitado, sin los modales con que uno se dirige al vecino o al desconocido que acaban de presentarle. Pese a este contexto, la autora y sus presentadores confiaron que el periodismo sobrevivirá, porque es el que siempre está al pie del cañón en los grandes acontecimientos o tragedias. El derecho a una información fiable, además, no es una prerrogativa individual del periodista sino de los ciudadanos.