lunes, 1 de junio de 2026

COLECCIÓN ALAYATEVERÉ EDITADA POR PANDORA Y DIRIGIDA POR PEDRO TABERNERO



Pedro Tabernero, editor sevillano

L. M. A

       1/6/26.-  La colección ALAYATEVERÉ recoge textos eclécticos de importantes escritores y poetas, ilustrados por algunos de los mejores autores del momento.

    Se trata de una colección que combina relatos de imaginación, fantasía, hechos novelados, haikus, poesía, exvotos y otros.

    La edición corre a cargo de Grupo Pandora con dirección de Pedro Tabernero.

    Son volúmenes de 16,8 x 24 cms. (vertical) con páginas que oscilan entre 120 y 224. Está editada a todo color y ampliamente ilustrada. 

    Se publican ahora conjuntamente once títulos. La presentación está prevista en el Ateneo de Santander el próximo Viernes 5 de Junio a las 19:30 horas.

Contará con la presencia de distintos autores de Cantabria, del País Vasco y La Rioja. Asistirá el editor Pedro Tabernero.

    EL MAR INTERIOR Y OTRAS SINGLADURAS de Antonio Sancho Villar ilustrado por Kim Aubert. (120 páginas)

Los relatos de esta colección están unidos por un hilo común: el de lo maravilloso que se cuela en el mundo cotidiano, ya sea en forma de suceso sobrenatural (como en los cuentos "El fantasma que ladra" y "El fantasma que fuma") o de lo sencillamente grotesco (como en el caso de "Amigos, después de todo" o "El sabor de un dedo"). Son relatos que reivindican la fantasía no solo como género digno de atención y consumo, sino como parte de la tradición clásica de la literatura española. Lo esperpéntico, lo macabro, lo imaginativo, forman una parte importante de nuestro legado cultural y de nuestra manera de ver el mundo, a pesar de que en la actualidad sufran tanto desprecio y olvido por parte de las instituciones culturales. Los cuentos de esta colección, en fin, hablan todos de ese mar interior que llevamos dentro, y que es tanto como decir lo inefable, lo infinito, lo mutable. El mar interior es esa parte abismal de nosotros mismos que precede a nuestro nombre, nuestro oficio, nuestro género, nuestro cuerpo; esa cosa que es pura potencialidad, pura mutabilidad, y de la que solo la literatura fantástica puede hablar.

Este libro está compuesto con los siguientes relatos fantásticos:

El Capitán

El hombre continuo

El sabor de un dedo

El fantasma que fuma

El fantasma que ladra

El mar interior

Ocultismo ocular

Un relato sin título

Amigos, después de todo


EL AHORCADO DE TEOTINA de Fernando Évora, traducido por Manuel Moya e ilustrado por Manuel Maqueda. (152 páginas)

Novela compuesta por 30 capítulos.


TODO A CIEN Y OTRAS YERBAS de Manuel Moya Escobar ilustrado por Javier Hermida. (120 páginas)

Pensamientos y reflexiones. Consta de cuatro capítulos:

Método del discurso

Otras Yerbas

Todo a cien

Discurso del método


LA FIEBRE DEL NÓMADA de Manuel Moyano Ortega ilustrado por  Jesús Alberto Pérez Castaños. (172 páginas)

Hay libros que no se premeditan, que simplemente ocurren. Manuel Moyano ha buceado en sus archivos para rescatar textos inéditos o aparecidos en medios efímeros y los ha reunido en este volumen bajo el sugerente título La fiebre del nómada. Aunque de naturaleza variopinta, tienen en común la brevedad, la pulsión por el viaje y la extrañeza de quien observa el mundo sin dar nada por consabido. Salvo alguna excepción, se alejan de la ficción para intentar reflejar la realidad circundante –sea lo que sea la realidad– como lo haría un espejo paseando a lo largo del camino, según célebre expresión de Stendhal. La coherencia del conjunto queda reforzada por las magníficas ilustraciones de Jesús Alberto Pérez Castaño.

Se trata de una selección de cuentos de ficción:

La fiebre del nómada 

Signos sobre un papel en blanco  

Geografía personal 

Herbario de sueños  

La hipérbole cotidiana

Crónicas del ciberespacio

Paréntesis pandémico 

Atolones


EXVOTOS TAURINOS. LAS GRACIAS SEAN DADAS ilustrado por Rogelio Peña Pérez. (224 páginas)

El arte de dar las gracias en el mundo taurino.

Está compuesto por 45 exvotos.


LA LUZ DEL AIRE de Juan Jorganes Díez ilustrado por Verónica Bueno y Pilar Quintás. (152 páginas)

Haikus compuestos de cuatro partes:

El mar y las horas

Sobre las aguas quietas

De húmeda tierra verde

Los tiempos del año


PLEIN AIR. RELATOS DE MASA QUEBRADA de Gabriel Rodríguez Pascual con ilustraciones de Antonio Madrigal.(180 páginas)

 Los cuentos reunidos con el subtítulo de Relatos de masa quebrada tienen una fragilidad quebradiza y dulce, la fragilidad de los sentimientos, de las imágenes perdidas, de nuestra forma de conocimiento o de relacionarnos con el mundo. Y una reivindicación de la energía animal, primitiva, erótica, necesaria para acercarse a la actividad creativa.

Compuesto por 26 cuentos de fantasía e imaginación. 

Algunos títulos son:

El espejo  

La dulzura de la lengua 

Dos paseantes 

Paraíso perdido

El alfiler rojo 

La Habana real o la simbólica...


SUEÑO DEL VIENTO NEGRO de Ramón Pérez Montero ilustrado por Ernesto Larrarte. (156 páginas).

En estos relatos, la realidad se inclina, se quiebra, se abre como una fisura por la que entra un viento oscuro que trae consigo historias, presencias y destellos de un mundo que existe en los márgenes del nuestro. Las ilustraciones, poderosas, inquietantes, hipnóticas, revelan antes que ilustran. Juntos componen un atlas de lo invisible, un mapa emocional donde conviven la ternura y la sombra, la belleza y la herida, la memoria y el misterio. Un libro para quienes buscan en la literatura no solo un relato, sino una experiencia.

Compuesto por 16 relatos fantásticos. Algunos títulos son:

El perfume de la muerte

La geometría del olvido

El sueño de El Pantera

El molde de lo que fuimos...

DIVINAS PALABRAS de Manuel Amaya Zulueta ilustrado por Roberto Sánchez Terreros. (112 páginas)

Se trata de una historia de intriga:

"Estando un hidalgo de Arcades en la buhardilla de su predio buscando Dios sabe qué, al abrir un arca, tuvo una aparición que le dijo: “Yo soy, hélas, el alma errante de Ramón Valle. Lucifer me prometió que si algún humano tuviese a bien publicarme un día, un siglo, un milenio más tarde, mi subalterna versión de Divinas Palabras, el Leviatán me consentiría abandonar el Tártaro y ascender por la escala de Juan de Yepes”. El hidalgo tomó el texto y se apresuró a buscar algún editor a fin de sacar a la luz esta inédita y segunda versión de Divinas palabras. Tras varios intentos fallidos halló finalmente a un editor sevillano que se prestó a sacar del fuego eterno a don Ramón María del Valle-Inclán  publicándolas en una versión ilustrada."

COMO HUESOS DE INSECTOS de Jesús Alonso Ovejero  ilustrado por Blas. (144 páginas)

Como huesos de insectos. Así es este libro. Tan fundamental como huesos de insectos, tan estructurado como huesos de insectos, tan trabador como huesos de insectos, tan duro de roer como huesos de insectos, tan irrompible e inoxidable como hueso de insectos, tan variado como huesos de insectos. Para que quien lo lea, sienta encima de su interior todo el peso de los huesos de insectos.  

Ensayo de imaginación en temas cotidianos compuesto por los siguientes capítulos:

Que el poema sea

El científico enamorado

Si yo fuera Chejov

Ejemplos de descripciones psicológicas

Libro de las resurrecciones

Notas encontradas en el bolsillo del albornoz

Antología de mata menuda

El filólogo asesino

EL DILEMA TURING Y OTROS CUENTOS de Juan José Gómez Cadenas ilustrado por seis autores: Miguel Almagro/Juan Manuel Fontenla/ Juan Gómez Macías/Rafael Leonardo Setién/Francis Marchena y Luis Ruiz Padrón. (164 páginas)

Lo compone 6 cuentos:

El dilema Turing

El efecto mariposa

Elegía

La paradoja de Fermi

El otro Miguel Strogoff

Demasiada realidad









AMÉRICA MÁGICA (II): ¡QUE VIVA MÉXICO¡

   

México DF, catedral
Brian R. Hamnett

 A Julia Moreno Cárcel 

y Julia Sáez Angulo


                        Raíces de la insurgencia en México. Historia regional, 1750-1824                                                                                  Brian R. Hamnett

Fondo de Cultura Económica, México D.F., 1990

          En nuestra anterior reseña, inserta en el blog La mirada actual, a comienzos de este año, dejábamos abierto el problema de la autonomía frustrada del virreinato novohispano a lo largo del año-bisagra de 1808.  El libro que nos ocupa hoy, redactado por el historiador británico Brian R. Hamnett retoma el tema en el momento en el que la crisis abierta en Nueva España en 1808 no desembocó de forma inmediata en una insurgencia independentista. Como mostró el volumen que reseñábamos hace semanas, coordinado por Manuel Chust, existió un proyecto autonomista concreto, legal y políticamente articulado, que aspiraba a la creación de una junta de gobierno americana, a imitación de las formadas en España, en nombre de Fernando VII, al producirse el vacío de poder causado en el Imperio por el secuestro del monarca legítimo por parte del Emperador Bonaparte. La deposición del virrey Iturrigaray en septiembre de 1808 por los españoles radicados en México no fue únicamente un episodio de lucha facciosa, sino el fracaso definitivo de esa vía política.

          Es precisamente tras el cierre de esta opción autonomista cuando debe situarse el estallido insurgente de 1810. El Grito de Dolores no surge como un acto fundacional espontáneo, sino como la expresión radicalizada de un proceso previo en el que las alternativas de reforma y autogobierno habían sido neutralizadas. En este punto, el análisis de Brian Hamett resulta fundamental para comprender cómo sobre esa derrota política inicial, se articularon dinámicas sociales, regionales y económicas que dieron forma a la insurgencia mexicana.

          El estudio de la insurgencia mexicana ha estado durante mucho tiempo condicionado por narrativas que privilegian el acontecimiento  –el Grito de Dolores, los liderazgos carismáticos, la ruptura política—por encima de los procesos de larga duración. Raíces de la insurgencia, de Brian Hamnett, publicado por el Fondo de Cultura Económica, constituye una de las obras que con mayor solidez han contribuido a desplazar el foco desde el momento revolucionario hacia las condiciones estructurales, regionales y sociales que hicieron posible la insurgencia.

          Leído en continuidad con los estudios sobre la crisis de 1808, el libro de Hamnett permite comprender por qué la insurgencia armada se impuso finalmente como salida política tras el fracaso de las soluciones autonomistas en Nueva España.

De la crisis política al estallido insurgente

           Uno de los grandes aciertos del libro es evitar cualquier explicación monocausal de la insurgencia. Hamnett no presenta 1810 como un punto de partida absoluto, sino como el desenlace de tensiones acumuladas durante décadas. La crisis de legitimidad abierta en 1808 actúa como catalizador, pero no como origen exclusivo. 

          En este sentido, la deposición del virrey Iturrigaray aparece implícitamente como un momento clave: el cierre de una vía política que, aunque legal y monárquica, había ofrecido a las élites novohispanas una alternativa al conflicto armado. La insurgencia emerge así, cuando el horizonte autonomista queda definitivamente clausurado, y cuando las fracturas sociales y regionales ya no encuentran cauces institucionales.

El enfoque regional como clave interpretativa

          El núcleo metodológico del libro reside en su enfoque regional. Frente a visiones centralistas o excesivamente políticas, Hamnett analiza cómo distintas regiones de Nueva España vivieron de manera desigual los procesos de reforma borbónica, la presión fiscal, la reorganización económica y la crisis imperial. 

          El Bajío, el centro de México y otras áreas estudiadas muestran dinámicas propias donde confluyen:

          * transformaciones agrarias,

          * tensiones entre comunidades y autoridades,

          * conflictos laborales y fiscales,

          * redes sociales locales que facilitan la movilización.

          La insurgencia no aparece, por tanto, como un movimiento homogéneo, sino como una suma de conflictos regionales articulados coyunturalmente bajo un discurso político común.                      Más allá del liderazgo carismático

          Otro de los méritos del libro es relativizar el peso explicativo de las figuras individuales sin negar su importancia. Hidalgo, Morelos o los líderes regionales no son presentados como causas únicas del levantamiento, sino como mediadores entre agravios locales y una coyuntura política general.

          Esta perspectiva permite comprender por qué la insurgencia pudo arraigar con fuerza en determinadas zonas y fracasar en otras, y por qué su desarrollo fue irregular, prolongado y profundamente marcado por las condiciones sociales de cada región.                Un análisis de larga duración

          Hamnett entiende su análisis más allá de la fase inicial de la insurgencia, lo que refuerza su planteamiento de fondo: la independencia no resuelve automáticamente los problemas que la hicieron posible. Las continuidades fiscales, sociales y regionales tras 1821 ocupan un lugar central en el libro, subrayando que el conflicto no termina con la ruptura política final.

          Este enfoque de larga duración contribuye a desmitificar tanto la independencia como punto de llegada definitivo como la insurgencia como proceso lineal.                                                                  Valoración final

          Raíces de la insurgencia es una obra fundamental para comprender la independencia de México como resultado de un proceso complejo, desigual y profundamente enraizado en la estructura del virreinato. Su lectura resulta especialmente fructífera cuando se pone en diálogo con los estudios sobre la crisis de 1808 y el fracaso de las alternativas autonomistas.

          Brian Hamnett ofrece aquí una interpretación sobria, rigurosa y alejada de simplificaciones, que desplaza el foco desde el acontecimiento hacia el proceso, y desde el centro hacia las regiones. El resultado es una visión de la insurgencia mexicana no como un estallido repentino, sino como la expresión acumulada de tensiones políticas, sociales y económicas que encontraron en 1810 una salida violenta tras el cierre de otras vías posibles.

          En este sentido, Raíces de insurgencia sigue siendo una referencia imprescindible para quienes deseen comprender la independencia mexicana no como mito fundacional, sino como proceso histórico complejo y conflictivo. Cabe por parte del lector complementar su lectura con la de los textos del historiador español Juan Marchena que establece una dicotomía entre el movimiento independentista de 1810 que él ve como popular, revolucionario y auténticamente transformador de la estructura social y el de 1821, finalmente dirigido por Agustín Itúrbide, como fruto de una conjura o pacto previo para mantener unas estructuras sociales y una política conservadora. 

  Francisco Manuel Pastor Garrigues

1 de junio de 2026



domingo, 31 de mayo de 2026

“HISTORIA DE AMOR ENTRE ZENOBIA Y JUAN RAMÓN JIMÉNEZ”. Conferencia de Marisa Díaz-Pinés en la Tertulia Ilustrada

Profesora Marisa Díaz-Pinés

Adriana Zapisek y Marisa Díaz-Pinés

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Pablo Reviriego y J.S.A.


31/5/26.- Madrid.- “Historia de amor entre Zenobia  y Juan Ramón Jiménez” es el título de la conferencia de la profesora de Literatura Marisa Díaz-Pinés en la Tertulia Ilustrada, presidida por Adriana Zapisek y dirigida por Julia Sáez-Angulo. La conferenciante recordó su recorrido profesional, a través de los cinco libros que ha publicado, antes de pasar a hablar del poeta de Moguer y su esposa americana.

Recordó que el poeta Juan Ramón Jiménez, JRJ, (1881-1958) sufría de neurosis obsesiva y conoció a Zenobia Camprubí (1887-1956) en la Residencia de Estudiantes, cuando estaba en la calle Fortuny de Madrid y se trataron principalmente al traducir a Rabindranath Tagore (1861–1941) cuando el poeta de la India fue nombrado premio Nobel en 1913. “Fue un flechazo mutuo entre Zenobia y JRJ”, dijo la conferenciante. Y “durante toda su vida se quisieron muchísimo”. 

Se casaron en la catedral de Nueva York en 1916. JRJ  su libro “Diario de un poeta recién casado”, clave en su escritura esencial y más intelectual, frente al modernismo. El poeta había conocido a Rubén Darío.

    La etapa poética de 1916-1936 fue incansable en su producción. JRJ, que no podía escribir con ruido de fondo y necesitaba un gran silencio para hacerlo, conoció a Lorca y a Manuel Falla. En su casa a orientó a diversos poetas de la Generación del 27. Acogió a Miguel Hernández y el matrimonio fue muy amigo de Ernestina de Champourcín, casada con el poeta Juan José Domenchina, secretario privado del presidente Azaña.

El ambiente prerrevolucionario y de guerra de Madrid en 1936, en el que JRJ corría el riesgo de ser asesinado, por su fisonomía refinada de Hombre bien vestido, con perilla -podía parecer un cura de los muchos que se asesinaron- hizo que el matrimonio se exiliara en los Estados Unidos y después en Puerto Rico.

Zenobia fue escribiendo sus Diarios, de los que se han publicado tres tomos y pronto saldrá un cuarto. Ella fue una mujer resolutiva y práctica en los negocios, con inquietudes y actividades sociales, sobre todo para proteger a los niños. Ella, con la empresa Arte España, decoró entre otros, el parador de Gredos, inaugurado por Alfonso XIII. El matrimonio, no tuvo hijos.

    Zenobia murió de cáncer dos años antes que Juan Ramón, quien recibió el Premio Nobel en 1956. La biblioteca de ambos pasó a la Universidad de Río Piedras en Puerto Rico.

    En el coloquio animado, se preguntó por las creencias de ambos y Díaz-Pinés dijo que Zenobia era una católica practicante y esto influyó en JRJ, quien, en principio él era creyente, pero más krausista o panteísta. En Argentina le preguntaron a JRJ por el mejor poeta y él respondió que Dios, y el mejor verso: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”.


Marisa Díaz-Pinés Fernández-Prieto (Manzanares, Ciudad Real, 1949) es una destacada escritora y educadora. Nacida en el seno de una conocida familia de Manzanares, ha dedicado su vida a la docencia y a la difusión de la realidad cultural manchega a través de sus letras. 

    Licenciada en Geografía e Historia y Doctora en Creatividad y Literatura,   además de contar con diplomatura en Magisterio. Durante su carrera docente, ha fomentado siempre la creatividad en los jóvenes mediante la pintura, la música y la poesía.

    Proviene de una familia profundamente arraigada a la vida cultural y comercial de Manzanares. Su padre, Melchor Díaz-Pinés, cultivó el espíritu literario y periodístico, un legado que Marisa ha mantenido vivo. Ha estado estrechamente ligada a las tradiciones de su tierra, llegando a ser pregonera de las Fiestas en Honor a la Virgen de la Paz en 2010. 

    Marisa Díaz-Pinés comenzó a escribir en periódicos regionales desde muy joven. A lo largo de su trayectoria ha publicado diversos ensayos, artículos y libros, entre los que destacan: "Teselas" (2025): Una de sus obras más recientes, descrita como un ejercicio de reordenación de la memoria y un mosaico de vida abierto a la contemplación y la identidad. "Creatividad en la familia" (2006): Un libro donde aborda el desarrollo creativo dentro del entorno familiar. "Hablando con el Platero de Juan Ramón" (2000): Obra donde refleja su profunda admiración y conocimiento sobre el célebre autor y su vinculación con La Mancha. "Platero pequeño, peludo y suave", recordó. "Poemas de paz" (1999): Un poemario donde destaca que el camino hacia la paz es una responsabilidad de todos los ciudadanos.

    Más información

Zenobia-llanura@blogspot.com

Asistentes
Carmen de la Lastra. Al fondo un cuadro de Adriana Zapisek





SEMBLANZA DE VICENTA BENEDITO (PITUS)

En el jardín de la casa de mis abuelos en las Lagunas de Ruidera, Pitus con mi hermano y conmigo. Año 1997.

    Por Carlos Benedito Ramos
    
    31.05.2026.- Madrid.- Estoy convencido de que tanto a mi abuela, Margarita Bruño, como a mi abuelo, José Luis Benedito -tercera generación de taxidermistas de la familia-, les habría hecho una ilusión inmensa escribir estas líneas dedicadas a Pitus porque ambos mantuvieron una relación estrecha y entrañable con Vicenta Benedito, a quien todos conocíamos cariñosamente como Pitus. Gran parte de lo que sé sobre mis raíces se lo debo precisamente a tres personas: a mi abuela, a mi tío José Luis Benedito Bruño -cuarta generación de la saga- y a la propia Pitus. Desgraciadamente mi abuelo, quien fue un padre para mí falleció en 1998, cuando yo solo contaba con 8 años y poco pude aprender de él las historias de mi familia. Sim embargo, tanto mi abuela, como mi tío y Pitus me contagiaron el amor por la familia y me enseñaron a valorar el legado familiar.
    Desde que nací, Pitus siempre estuvo presente en mi casa, no era una figura lejana de la que solo oía hablar, sino alguien a quien veía con frecuencia. Estuvo en la boda de mis padres, en mi bautizo, en mi primera comunión, en muchos cumpleaños y en algunos de los momentos clave de mi juventud. Tanto mi abuela como ella me hablaban a menudo del pintor Manuel Benedito y de mil anécdotas compartidas. Mi abuela solía contarme que, una vez que se casó con mi abuelo el 17 de julio de 1957, tío Manolo los invitaba cada domingo a almorzar a su palacete de la calle Juan Bravo 4 de Madrid, unos encuentros familiares que se mantuvieron fijos hasta la muerte del pintor en 1963 y en los que Pitus siempre estaba presente.         Conviene recordar que como el pintor no tuvo hijos, adoptó a Pitus, quien se convertiría en su ojito derecho y en la persona que se ocupó de él con absoluta dedicación hasta sus últimos días. Tras su fallecimiento en 1963, la unión con nuestra familia se volvió aún más íntima. Pasaba los veranos con nosotros en la casa que mis abuelos construyeron en las Lagunas de Ruidera, donde muchas veces venían también familiares de Valencia, y era una habitual en la casa que mis abuelos tuvieron en la calle Joaquín Bravo de Madrid. La complicidad entre Pitus y mi abuelo José Luis era muy especial e iba más allá de ser primos, lo que también les unía era una profunda amistad y una admiración mutua.
    Una prueba de esa confianza fue el apoyo que le dio a mi abuelo para difundir la obra escultórica de su padre, Luis Benedito (mi bisabuelo y hermano de Manuel). Gracias a la generosidad de Pitus, la Fundación Manuel Benedito acogió una exposición dedicada a su colección de bronces que para mi abuelo fue un orgullo enorme, porque pudo mostrar al público esas piezas en un lugar tan significativo. Con los años, entendí que ese gesto la definía por completo, siempre estaba dispuesta a arrimar el hombro para proteger y dar a conocer la historia de los Benedito.
    Hay cuatro años entre mi abuela y Pitus que quiero resaltar especialmente, entre 2004 y 2008, porque pasaron muchísimo tiempo juntas y se ayudaron una barbaridad. Pitus ya era mayor y necesitaba que estuvieran más por ella, así que mi abuela se volcó por completo. Se pasaban las tardes enteras charlando de sus cosas y, de hecho, en esa época mi abuela era la que echaba una mano enseñando la Fundación a los familiares y amigos que venían de visita. Fue esa etapa la que yo recuerdo con especial cariño. 
    Con mi hermano y conmigo Pitus fue siempre generosísima. Entre los muchos detalles que conservo, hay uno que guardo con especial cariño, mi primer Discman. Aquel reproductor portátil, que para los jóvenes de mi generación era casi un tesoro, fue un regalo suyo. Puede parecer una futilidad, pero jamás lo olvidaré, porque reflejaba su afecto. También recuerdo perfectamente las tardes y fines de semana que pasaba en su casa de Juan Bravo acompañando a mi abuela. 
    Aquel piso me impresionaba, porque lo recuerdo muy grande, sus pasillos larguísimos, el salón era un auténtico santuario artístico, un espacio que respiraba la esencia y los recuerdos de Manuel Benedito en cada rincón. Lejos de ser una estancia fría, te envolvía una atmósfera señorial y cálida, dominada por la imponente presencia de sus obras expuestas. Las paredes, decoradas con un gusto exquisito, servían de galería privada donde colgaban óleos magistrales del pintor, retratos familiares y bocetos que revelaban su proceso creativo. Entre el mobiliario clásico y los detalles de época, se entrelazaban objetos personales, paletas, distinciones y recuerdos entrañables de su trayectoria que Pitus custodiaba con absoluto mimo. Y era en ese salón donde Pitus me hablaba de todos esos recuerdos con auténtica pasión, desgranando historias del pintor y de sus propias vivencias. 
    Si por algo se caracterizaba a Pitus era por ser una mujer culta, elegante, siempre impecable y con un gusto exquisito por la moda. Pero, por encima de todo, la recuerdo como una persona profundamente buena, cercana y empática. Si hoy sigo difundiendo la historia de nuestra familia es, en gran parte, como mencionaba anteriormente, gracias a ella. Me transmitió vivencias que, de otro modo, se habrían diluido con el tiempo. Además, me confió algunos objetos que guardo como auténticos tesoros, entre ellos una fotografía histórica en la que aparecen tres de los cuatro hermanos artistas, José María, Luis y Manuel Benedito. Si no es por ella, hoy probablemente no existiría la Fundación Manuel Benedito tal y como la conocemos, ni se habrían conservado muchos de los recuerdos, documentos y testimonios del pintor que permiten comprender la figura del pintor y su entorno profesional y personal.
    Cuando falleció en el año 2008, yo tenía apenas dieciocho años, seguramente era demasiado joven para comprender en toda su dimensión el valor de todo lo que me había transmitido. Con el paso del tiempo he sido cada vez más consciente de la suerte que tuve de formar parte de su vida y ella de la mía, y al mismo tiempo, también he pensado muchas veces en todo lo que me habría gustado seguir aprendiendo de ella. 
    Me habría gustado escuchar más historias sobre Manuel Benedito, conocer mejor sus recuerdos, descubrir detalles de la familia que solo ella conservaba en su memoria y compartir más conversaciones que hoy ya no podrán repetirse. 
 Hoy, cuando pienso en ella, no veo únicamente a la hija adoptiva de Manuel Benedito ni a la persona que dedicó gran parte de su vida a preservar y proteger su legado, veo a una mujer generosa, comprometida y profundamente entregada a los suyos. Por eso, cada vez que hablo de los Benedito, es inevitable que mencione su nombre porque ella forma parte de la historia de la familia. Su recuerdo sigue vivo y seguirá por siempre en mi memoria y en la de toda mi familia. Siempre le estaré siempre muy agradecido por todo lo que nos ayudó, lo que me enseñó y sobre todo, por haberme acercado a una parte de nuestra historia que, sin ella, probablemente nunca habría conocido.



sábado, 30 de mayo de 2026

FIESTA DE LA PRIMAVERA CON ARTISTAS DE LA GALERÍA RA DEL REY EN SAN JUAN DE LA ENCINILLA

Charo del Rincón, Paz Santos, Carlota Cuesta, Cristina Torre Cervigón, Encarna Pisonero, Carmela Saro, Michel Platón, Rodrigo Biscay, Hugo de la Pica, Antonio Támara, David Lechuga, Antonio Santos, Cruz, Ruth, Emma…  

Paz Santos y Charo del Rincón
Artistas de Ra del Rey y amigos


Julia Sáez-Angulo

Fotos: Luis Magán


30/5/26.- San Juan de la Encinilla. Ávila.- Para celebrar la primavera, con temperaturas ya de verano, Charo del Rincón, artista de la Matemática pura nos convocó a una fiesta encuentro en su casa de San Juan de la Encinilla, un pueblecito abulense de 70 habitantes, donde adquirió una casa con gran patio ajardinado  parra virgen, talleres, estudio, almacenes para el arte, además de comedor, salón, biblioteca, cuarto de música… 
    Los artistas de la galería Ra del Rey y los amigos íbamos llegando a esa gran casa, ornamentada por la pintora Carlota Cuesta que, orgullosa, va explicando las distintas estancias y se detiene con especial entusiasmo en un gran cuadro mural en el comedor, donde figurar todos los personajes del circuito artístico en torno a la galería que fundara en su día Ra del Rey: Charo del Rincón, Paz Santos, Carlota Cuesta, Cristina Torre Cervigón, Encarna Pisonero, Carmela Saro, Rodrigo Biscay, Hugo de la Pica, Antonio Támara, David Lechuga, Antonio Santos, Cruz, Ruth, Emma, Carmen Pallarés, Julia Sáez-Angulo… Un tríptico histórico.
“Miramos casas por todos los alrededores de Madrid, hasta que encontramos esta, medio derruida, que se avenía a nuestro presupuesto y que está a 20 km de la carretera general. Se tarda poco más de una hora en llegar. Lo que más me gustaba del pueblo es que no tiene nada de nada: ni bar, ni casino, ni centro cultural… ¡nada de nada! Solo unos vecinos estupendos que guardan nuestra llave”, cuenta Charo, mientras muestra su estudio de dibujo y pintura con la Matemática y el número como referentes. Expondrá en Ra del Rey en 2027. 
    Pasamos después al gran taller de Paz Santos, donde la madera en bruto y por pasar al arte se miran. A Luis Magán le fascinan unas esculturas que son sillas altas acabadas en raíces enroscadas, salida de las ramas de ailanto. A mí me gustan los troncos que juegan con anatomías humanas y toques de color pop en los zapatos, a lo Prada. ¡Una gran artista! Luis le ha comprado una de sus mágicas sillas.
    La casa está tan habitada por los cuadros, esculturas, bibelots y curiosidades, que parece tener más años que los tres vividos por las artistas. “En Arévalo, a 35 km, hay una interesante feria de antigüedades y a mí me gusta comprar curiosidades como esta máquina de calcular antigua que parece una máquina de escribir”, explica Charo.
    La comida en el patio bajo toldos y carpas comienza con un desfile de aperitivos de embutidos y croquetas de diversos sabores: jamón, calamares en su tinta… Siguen bandejas de lasaña, fuentes de changurro, empanada gallega… No faltó el gazpacho y en el postre, el desideratum de frutas y helados de todos los sabores, amén de pasteles de nata traídos por el ingeniero Antonio Tomera
            PALABRAS Y JUEGOS
    Comida y conversación. Cristina Torre Cervigón y Carlota nos contaron la marcha de la Fundación y el Museo Julio Torre Pujales de Arte Contemporáneo en Corme -Costa da Morte en Galicia-, que ella creó asesorada por varias artistas de Ra del Rey. La institución concede becas de estancia a artistas en un gran apartamento frente a mal, cercano al museo y por allí han pasado numerosos pintores, escultores y fotógrafos Internacionales, que han dejado una obra para el Museo del Corme, el tercero en arte contemporáneo de Galicia.
Encarna Pisonero cuanta con libro nuevo: “Casandra”, una obra de teatro dedicada a esta profetisa fallida, porque los clásicos se olvidaron de dedicarle una obra dramática con su nombre, como a Antígona o Ifigenia. Yo le hablo de Ismene, la hermana de Antígona, un personaje aparentemente segundario, pero que manifiesta el amor desinteresado e incondicional hacia su hermana. El alemán Stern habló de Ismene con gran inteligencia. La pintora Carmela Saro y Bernaldo de Quirós -de la familia de los marqueses de Argüelles de toda la vida- confiesa que últimamente está estudiando un curso de Filosofía, para saber sobre las últimas preguntas de la vida. Pisonero -Piso para los amigos- firma libros el próximo miércoles día 3, por la tarde en la caseta 309 de la Feria del Libro.
    Tras el almuerzo, los madrugadores nos retiramos a dar la necesaria cabezada de descanso. Yo, sola en la sala de música, y tres dormilones en las butacas del comedor. Entre tanto, Charo entretenía al resto, una veintena de asistentes, repartiendo unas hojas con imágenes, de arte, museos o personajes, que la basca tenía que adivinar. 
    Los de la siesta nos incorporamos a tiempo en la atracción de las pompas de jabón, que Charo Rincón elevó a una amena clase de físico-matemática con poliedros metálicos y plásticos, que sumergía en el agua jabonosa y nos demostraba como la Naturaleza es vaga, o lo que es lo mismo, economiza energía para buscar la línea o el polígono más adecuado. Los artilugios formaban fractales, la cinta de Moebius, la rosa de los vientos, el cubo con humo de cigarrillo dentro, el hipercubo… Los matemáticos e ingenieros presentes nos sacaban ventaja a los de Humanidades, en aquello de la comprensión.
    Antonio Tomara habló de los hipercubos de Dalí en su pintura, al que calificó como un genio, de los pocos que sabía de la física cuántica en su tiempo. También elogió a Gaudí, que fue excepcional en el cálculo de estructuras y que está en plena actualidad con las actuaciones en la Sagrada Familia de Barcelona, con motivo de la llegada del Papa León XIV.
    En suma, fiesta de Primavera, con arte, ciencia, filosofía, literatura… Paz Santos nos despidió diciendo que habrá Fiesta de Otoño en ese pueblo maravilloso de Ávila, San Juan de la Encinilla, donde no hay nada de nada, y hasta el wifi, se resiste en ocasiones. Es un símbolo de la España rural vaciada, que los artistas tratan de gentrificar.

Carlota Cuesta y Charo del Rincón ante el tríptico/mural de históricos
Charo Rincón, matemático/artista
Paz Santos, escultora
Piso, Antonio Santos (sobrino de la célebre pintora Ángeles Santos), Cristina, Carlota, Hugo, Rodrigo y Julia.
En el patio ajardinado con higuera y empelosis

Pompas de jabón y juegos de físico/cuánticos
Julia Sáez-Angulo, crítica de arte
Rodrigo Biscay canta y toca la guitarra
Michel y Antonio ante sus motos

viernes, 29 de mayo de 2026

“LAS ALMAS FEROCES”, NOVELA DE LA ESCRITORA FRANCESA DE MARIE VINGTRAS

* La nueva obra de la autora de Ventisca. Premio FNAC a la Mejor Novela


Marie Vingtras, escritora francesa (Foto France Culture)

Julia Sáez-Angulo

29/5/26.- Madrid.- “Las almas feroces” es la novela de la escritora francesa  Marie Vingtras. Es la nueva obra de la autora de Ventisca. Premio FNAC a la Mejor Novela. El libro ha sido traducido por  María Teresa Gallego y Amaya García Gallego,

    Sinopsis.- Leo no ha vuelto a casa, y la primavera se aferra a su dulce abrazo. Leo no volverá. La sheriff Lauren Hobler descubre su cuerpo entre los lirios silvestres. En torno a la repentina muerte de una joven, esta obra teje varios destinos. Para desentrañar un misterio, ¿pero cuál? Quizás el de Leo y sus silencios. El de Lauren, atrapada en un pequeño pueblo que no la toma en serio. También están Benjamin, Seth y los demás… Los habitantes de Mercy, que creen conocerse y, sin embargo, saben tan poco de sí mismos.

    “Las almas feroces” retrata la naturaleza en su estado más agreste e indómito. El libro resalta la fuerza de las relaciones humanas ante las cicatrices del pasado. Cautivador, sorprendente y con un amplio alcance narrativo, esta novela indaga en el lado oscuro que reside en cada uno de nosotros.

    La autora de “Ventisca” regresa con una novela que ha recibido en Francia en 2024 el Premio FNAC a la Mejor Novela.«Diabólica, escalofriante e inteligente, una historia magistral», dijo Le Parisien. «Una novela coral, a la vez sensible y conmovedora» escribió Stéphane Jarno en Télérama.

    Marie Vingtras, nacida en 1972 en Rennes, Francia, es una escritora francesa que utiliza este seudónimo en honor a Arthur Vingtras, el alias de la periodista Séverine. Su primera novela, "Blizzard" (2021), recibió un gran reconocimiento de crítica y público en Francia, obteniendo el Prix des Libraires en 2022.


“LOS AMPLIOS SALONES DE LA MEMORIA”, POEMARIO DE ÁNGELA MARTÍN DEL BURGO







J.S.A.

29/5/26.- Madrid.- La escritora sevillana residente en Madrid, Ángela Martín del Burgo, ha publicado sus poemario “Los amplios salones de la memoria”, editado por Torre de Lis. La portada lleva como ilustración una obra de la pintora Guadalupe Luceño, titulada “Composición trenzada” (1996).

La poeta firmará ejemplares del poemario en la Feria del Libro de Madrid 2026, el día 11 de junio, de 17 a 19 Horas en la caseta 76 de la librería Tiempos viejos.

    Ángela Martín del Burgo, autora teatral, novelista, poeta, es también doctora en Filología, profesora de Lengua española y literatura, y Académica de la Academia de las Artes Escénicas de Andalucía. Ha publicado las obras teatrales: Junto a los muertos, Se alquila y Tras las huellas del suicida (2023). El Hotel de las Mil Grullas (2022). El idiota (2018), en colaboración con Á. Álvaro Martín del Burgo. (Basada en la novela de F. M. Dostoyevski). Embarcados (2019). (Finalista del XIII Premio El Espectáculo teatral). Las novelas: El amor reinventado. Venecia (2023). Asesinato en la Gran Vía (2022 y 2012). Un camerino en el María Guerrero (2021). El recitador de poemas (2020), El mundo entero pasa por Marsella (2015). Ningún camino de flores conduce a la gloria (2005) y Cenizas sobre un mar de agosto (2021 y 2000), así como el libro de relatos La muerte de Mário de Sá-Carneiro o La soledad y el poeta (2007). Los poemarios: Dónde la muerte en Ámsterdam (2017), Enigma y misterio de Italia,


Son solo pájaros

Homenaje a Simone Weil


Pájaros revolotean arriba y abajo del muro

frente al cual estoy presa.

Pájaros surcan las enredaderas

y escóndense bajo las ramas,

jugando entre los altos arbustos,

pájaros libres, de tan breves días

ejemplo de libertad y de grandeza;

su pequeñez en grande; 

su honestidad es modelo;

su libertad es paradigma.

Quiero ser como vosotros,

enraizados en el cielo,

surcáis las mayores alturas.