• Esta Comisión Nacional, presidida por el presidente del Gobierno y adscrita al Ministerio de Cultura, tiene la función de impulsar y coordinar las actividades previstas para esta conmemoración, en colaboración con las administraciones y entidades involucradas
• En el Pleno de esta Comisión participan instituciones de ámbito estatal, entidades del sector público y privado y organizaciones que desarrollan actividades vinculadas a la actividad y al legado artístico del pintor, con una atención especial a las instituciones y entidades de Aragón
• En 2028 se cumplen dos siglos de la muerte de Francisco de Goya reconocido internacionalmente como uno de los artistas más importantes de la historia del arte
Francisco de Goya, pintor L.M.A
03-febrero-2026.- El Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha aprobado hoy la creación de una Comisión Nacional para la conmemoración del bicentenario del fallecimiento de Francisco de Goya, con el objetivo de impulsar y coordinar las actividades que se organicen en torno a esta efeméride. Lo hará a través de la colaboración entre las administraciones públicas nacionales o internacionales, así como con entidades públicas y privadas especialistas en la vida y obra de Francisco de Goya.
Esta Comisión tendrá el cometido de impulsar un programa de actividades amplio y coherente que responda a las expectativas de esta conmemoración cultural. Trabajará en apoyar y promover estudios académicos y divulgativos que profundicen y mejoren el conocimiento de la producción artística del pintor, así como en destacar sus aportaciones al arte y al avance de las libertades públicas. También asumirá la difusión de su legado en colaboración con las administraciones públicas y organismos del país que quieran sumarse al proyecto, con una atención especial a las instituciones y entidades de Aragón.
Los miembros de la Comisión Nacional
Esta Comisión Nacional estará presidida por el presidente del Gobierno y sus vicepresidencias estarán a cargo del ministro de Cultura, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática.
En su Pleno participan el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, las Secretarías de Estado de Cultura, Política Territorial, Memoria Democrática y de Cooperación Internacional, así como las Subsecretarías de Cultura, Presidencia y Hacienda. Están representadas instituciones como el Museo del Prado, el Consejo de Administración del Patrimonio Nacional, Acción Cultural Española S.M.E., la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura.
Formarán parte, además, representantes de otras entidades del sector público, de órganos o instituciones de reconocido prestigio en el ámbito cultural y artístico, o que desarrollen actividades vinculadas a la actividad o al legado artístico de Francisco de Goya. El Pleno contará con representantes de instituciones privadas de prestigio, relacionadas con el estudio de la vida y la obra del artista, o dedicadas al impulso y promoción de la cultura, tanto a nivel nacional como internacional.
Una vez aprobada la creación de la Comisión Nacional, próximamente será convocada su reunión constitutiva, en la que se establecerá su funcionamiento, se propondrá una hoja de ruta en la que trabajarán las instituciones implicadas en la conmemoración.
El bicentenario del fallecimiento de Goya
En 2028 se cumplen dos siglos de la muerte de Francisco de Goya y Lucientes, fallecido en Burdeos el 16 de abril 1828. Nacido en Fuendetodos, Zaragoza, en 1746, es reconocido internacionalmente como uno de los artistas más importantes de la historia del arte. Figura clave de la pintura española y universal, su legado influyó decisivamente en el desarrollo de los lenguajes de la contemporaneidad, abriendo una brecha en la pintura europea y los patrones estéticos imperantes en su tiempo.
Considerado iniciador del arte contemporáneo, Goya llevó la pintura más allá del academicismo, integrando lo popular y lo culto, la reflexión y la crítica mordaz a un lenguaje plástico aún vigente. Su obra parte de la tradición preexistente para ir avanzando hacia nuevas formas de entender el arte y el papel del artista, incorporando lo íntimo de la propia experiencia, una mirada rasa al mundo que le rodea y un lenguaje desprovisto de adornos. Su práctica, en continua evolución, se expandió al dibujo y la estampa, medios que amplificaron la difusión de su obra y evidenciaron su compromiso político y social.
Su contacto con los círculos ilustrados puso a Goya en contacto con nuevos valores basados en la primacía de la razón, familiarizándole con una nueva coyuntura política que propugnaba el gobierno constitucional y proclamaba nuevos paradigmas educativos y libertades políticas. Fue testigo crítico de su tiempo y, a través de sus trabajos, podemos leer periodos y acontecimientos decisivos de la historia española como el reinado de Carlos IV, la conquista napoleónica o la llegada del liberalismo. En esa representación de la realidad que le rodeaba, quiso reflejar, además, las contradicciones de la condición humana, eludiendo una interpretación moralista.
Su legado, clave en la genealogía del arte español y universal, sigue influyendo en generaciones de artistas por su capacidad para desafiar los convencionalismos y por una expresividad que continúa despertando fascinación y alimentando la reflexión contemporánea sobre cómo nos representamos como sociedad.

