Edificio Sabatini, Planta 2
Del 25 de marzo al 22 de septiembre de 2026

Mayca NÖIS
24/03/2026.- Se presenta a los medios el comienzo de un nuevo programa de exposiciones, bajo el título “La historia no se repite, pero rima” con el que se propone establecer un dialogo entre “Guernica”(1937) de Pablo Picasso y otras obras de arte significativas que presenten cierto paralelismo en sus modos de representación o preocupaciones temáticas, pero procedentes de distintos contextos históricos y culturales. El título del ciclo deviene de una frase tradicionalmente atribuida al escritor Mark Twain, pero apócrifa, jamás escrita por el autor.
Esta primera muestra está comisariada por Tamar Garb, catedrática de Historia del Arte University College London, destacada especialista en cuestiones de género, identidad y representación en el arte moderno y contemporáneo, comisaria de exposiciones en instituciones como la Tate, The Walther Collection y el Victoria&Albert Museum, reconocida experta en fotografía sudafricana y arte contemporáneo africano y la coordinación por Carolina Bustamante.
En la presentación introductoria la acompaña Manuel Segade ,director del Museo Reina Sofia. Ambos coinciden en los agradecimientos a todos los prestadores que han hecho posible la exhibición. En particular a la Universidad The Fort Hare-Sudafrica, por el préstamo del “Guernica africano” y la colaboración y apoyo del proyecto del National Heritage and Cultural Studies Centre (NAHECS)-Sudáfrica.
La principal obra expositiva el “African Guernica” (Guernica africano)1967.Se había expuesto en numerosas ocasiones en Sudáfrica pero nunca había viajado al extranjero. Esta vez lo hace para entablar un diálogo con el Guernica, un tema que ha generado durante años una biografía considerable en la historia del arte sudafricana que apenas ha sido contemplado en la narrativa euro céntrica del arte. El Guernica pintado en 1037 en un alegato antibelicista se enfrenta, literalmente, a un dibujo sudafricano realizado treinta años después en el contexto del régimen racista del apàrtheid.
Es un dibujo monumental de casi tres metros cuadrados, ejecutado con carboncillo y lápiz sobre dos pliegos de papel de periódico iguales, pegados en disposición horizontal. Realizado entre 1966 y 1967. Fue mostrado por primera vez en la Gallery 101 de Johannesburgo en 1967, en uno de los pocos espacios de la ciudad sudafricana en la que podían exponer artistas negros. Por su escala y ambición, la obra supuso una trasgresión que desafió la expectativa, entonces generalizada, de que los artistas negros debían limitarse a producir artesanía o “arte nativo” destinado al mercado turístico.
No se sabe de dónde procede exactamente el título. El hecho cierto es que se expuso con esta denominación en Johannesburgo con el respaldo del artista y que la obra de Picasso había circulado por estudios y galerías de la ciudad sudafricana en la década de 1960 en postales, revistas y libros y era también conocida las circunstancias motivadas de la creación del cuadro. Tamar Garb comisaria apunta el planteamiento por el que el Guernica de Picasso ha introducido desde hace mucho tiempo la relación entre estética y política, entre arte y propaganda, instrumentalización de la imagen frente a la tiranía política o la opresión. Su propia historia como objeto convertido en arma disputado y polémico es bien conocido. Es probable que se haya prohibido, retirado, repatriado, apropiado y reproducido más que cualquier otra obra de arte europea.
Junto a esta se pueden ver otras cinco obras de gran formato ejecutadas sobre papel con carboncillo,pencil, ink,procedentes de importantes instituciones sudafricanas como la Universidad de Fort Hare, la Fundacion Norval y el Wits Art Museum.
“Woman and boy”(Mujer y niño) , “The class room” (El aula 1965) muestra figuras inquietas que desafían la instrucción formal y la segregación educativa de la época; “Saying NO” (Decir que no-1967) ejemplifica su rechazo a las etiquetas del arte nativo o el arte de los “townships” buscando en su lugar una estética de compromiso ético y social; “Hector Pieterson”-1987en base a la icónica fotografía tomada de el niño de 12 años Hector Pieterson al que la policía mató a tiros durante la revuelta de Soweto en 1976 por lo que utiliza una figura estilizada y toma al niño en un símbolo de la “conciencia universal” y la inocencia ante la violencia estatal.
“You wouldn,t know God if he spat in your eye”(No conocerías a Díos ni,aunque te escupiera en un ojo” (1975) es un impresionante rollo de 53 metros de largo, realizado durante el exilio del artista en Londres en la década de 1970. Funcional como un diario visual que mezcla criaturas fantásticas y personajes dispuestos a modo de procesión secuencial .Probablemente esta obra no se concibió para ser mostrada al público. Incluye textos en los que en ocasiones se puede leer repeticiones de palabras y eslóganes políticos como “Exilio,Exilio”,frases enigmáticas como “la conciencia universal del niño”, o nombres propios como “Nina Simone” y “Stevie Wonder”.La obra es tanto un reflejo de su experiencia personal como la interpretación del mundo.
Todas estas obras se presentan en sala confrontación frente a frente y en estrecha proximidad con el Guernica de Pablo Picasso con lo que los visitantes pueden comparar tanto las sinergias formales, como la dislocación del espacio y el uso del blanco y negro, así como las diferencias políticas de cada contexto histórico.
Se muestran cuatro dibujos de Pablo Picasso preparatorios para el Guernica que el artista realizó en su estudio de Paris en mayo de 1937, son estudios de composición como bocetos para la realización del cuadro.
La relación entre la obra de Dumile y Picasso es muy discutida. No existe evidencia de una influencia directa. Pero la obra invoca a Picasso al entablar un dialogo con su lenguaje visual- mono cromatismo, distorsión, figuras fragmentadas.Para la comisaria Tamar Garb ambas piezas funcionan como “Totems anti totalitarios” que pese a sus diferencias cronológicas y contextos geopolíticos distintos comportan una sinergia política contra la tiranía
Se hace introducción en la figura de Zwelidumile Geelboi Mgxaji Malaba Feni (Worcester-Sudáfrica 1942- Nueva York 1991) conocido artísticamente como Dumile Feni o Dumile, que es como firmaba. Uno de los artistas clave en la modernidad africana y un cronista visual de la opresión sistémica bajo el régimen del apartheid. Su obra se caracteriza por un dibujo de línea cruda y una profunda carga existencial, con grandes creaciones pictóricas de difícil clasificación que le valió el temprano reconocimiento como el “Goya de los townships”. Un artista autodidacta con un evidente talento para el dibujo desde la infancia que desarrolló sus habilidades en contacto con otros artistas en Johannesburgo con sus influencias desde El Bosco hasta Käthe Kolwitz y Pablo Picasso, de la poesía de Ingrid Jonker y Wally Sorote, de la música jazz de Gideon Nxumalo y John Coltrane, de quienes consciente o inconscientemente, se nutre su práctica artística. Comenzó a pintar murales con el escultor Ephraim Ngatane, y conocer otros artistas: los escultores Sydnet Kumlao, Ezrom Legae; el pintor Louis Maqhubela, los fotógrafos Peter Magubane y Ernest Cole; los músicos de jazz Hugh Masekela y Miriam Makeba Frecuentar la “Dorkay House” sede de la UniónArtistas Sudafricanos.
Terminó firmando un contrato con la Galery 101 alcanzando un notable éxito en su práctica artística en Johannesburgo, sobre todo con el hito de su relevancia histórica con el African Guernica(1967), su denuncia política con una estética expresionista de alcance universal. La práctica de la censura de su obra le llevó al exilio en 1968 primero en Londres y posteriormente a los Estados Unidos consolidándose como un referente de la resistencia cultural en el exterior. En 1991 se produce su fallecimiento repentino poco antes de su proyectado retorno tras la liberación de Nelson Mandela. Su legado es hoy objeto de una profunda revisión crítica para situar su obra en el centro de las narrativas del modernismo global.
La deuda de Picasso con el arte africano es ampliamente reconocida. Él consideraba que su abstracción formal era tanto posibilitadora como portadora de propiedades mágicas o espirituales. Dumile, paradójicamente, reconoce la deuda de Picasso con África al entablar un diálogo con su lenguaje e imaginería artística.