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miércoles, 9 de julio de 2025

MARÍA ÁNGELES LÓPEZ MORA. Tertulia de damas sobre recuerdos históricos en Tuy: sor Lucia, vidente de Fátima; monseñor López Ortiz, san Josemaría Escrivá, Álvaro del Portillo, Isidoro Zorzano...

María Ángeles López Mora, busca la foto de la vidente Sor Lucia
Damas de la tertulia con María Ángeles López Mora en el centro


Julia Sáez-Angulo
Fotos: Conchita López y Pérez
9/7/25 .- El Escorial.- Pertenece a una ilustre familia de San Lorenzo de El Escorial, porque su padre fue magistrado del Tribunal Supremo y su tío, fraile agustino de la comunidad escurialense, que llegó a obispo de Tuy, por eso, el Real Sitio cuenta con una Plaza de López Ortiz. Pero ella, María Ángeles López Mora nació en Albuquerque (Badajoz) en 1928, cuando su padre, Luis López Ortiz, estuvo allí destinado como juez. Era la mayor de once hermanas y un hermano.
María Ángeles, fue directora del Instituto Superior de preparación de ayudantes de Dirección de Empresas, I.S.S.A.; directora del Colegio Eskibel ("Tras los Tilos" en vasco) de San Sebastián y finalmente, profesora del Colegio Senara en Madrid, y ha sostenido una animada tertulia con un grupo de damas, en El Pinarillo de San Lorenzo de El Escorial, para contar sus recuerdos de los personajes históricos, que conoció, cuando estuvo en Tuy, acompañando a su tío, el recién nombrado obispo, monseñor José López Ortiz, célebre arabista e historiador del Derecho. 
Entre los personajes que conoció y trató María Ángeles:  Sor Lucia dos Santos (1907-2005), última vidente de Fátima, monseñor José María Escrivá de Balaguer, canonizado santo en 2002 por Juan Pablo II; Álvaro del Portillo, beatificado en 2014 por el papa Francisco, e Isidoro Zorzano (1902-1943), ingeniero industrial argentino, hoy venerable.
    Cuando M. Ángeles tenía quince años, su madre la envió a Tuy con un libro de cocina, para ayudar, en la intendencia de los primeros días, a su tío, nuevo obispo, que tenía que residir en un vetusto palacio arzobispal del siglo XII, cuando todavía se cocinaba con leña en una cocina económica. Allí conoció M. Ángeles a Sor Lucia, que estaba en las Monjas Doroteas de la ciudad y le ayudó en las tareas domésticas, con gran amabilidad. Le advirtieron a M. Ángeles que no le interrogara nada sobre las apariciones de Fátima, “pero no hizo falta, pues sor Lucia hablaba continuamente de la Virgen y de su ayuda desde el cielo”, explica M. Ángeles.
    Fray José Ángel López Ortiz, O.S.A. (San Lorenzo de El Escorial, 1898- Madrid, 1992) era amigo personal de José María Escrivá, al que había conocido cuando era seminarista y él preparaba el doctorado en Derecho para la Universidad, donde fue profesor de Teología Moral de Álvaro del Portillo, José María Hernández Garnica y José Luis Muzquiz —los tres primeros miembros del Opus Dei— que se ordenaron el 24 de junio de 1944. 
    José María Escrivá hizo un viaje a Portugal junto con Álvaro del Portillo y, en Tuy, se entrevistó con monseñor López Ortiz, en el palacio arzobispal, donde entonces residía María Ángeles y tuvo la ocasión de conocer al fundador del Opus Dei. Era la primera expansión del Opus Dei fuera de España. El resto del mundo se encontraba en plena guerra mundial
    Monseñor López Ortiz conoció a sor Lucia dos Santos en su convento de las Doroteas en Tuy, y él le facilitó al fundador del Opus Dei la entrevista con la vidente sor Lucia, en el palacio episcopal, quien le facilitó la solución de un pequeño trámite a sus pasaportes para poder entrar en Portugal.

    A la vuelta a Tuy de su viaje a Portugal, José María Escrivá le dijo a Álvaro del Portillo que se habían olvidado de un regalo para la niña (María Ángeles) y mandó parar el coche. En la carretera encontró un gatito pequeño que fue el obsequio para la niña. “Don Álvaro lo llevaba en la teja de clérigo, porque el animalito tenía las uñas afiladas”, contaba M. Ángeles.
Desde entonces, M. Ángeles López Mora vio y se entrevistó con monseñor Escrivá en diversas ocasiones, alguna de ellas en El Escorial, como la vez en que su padre enseñó el Real Monasterio al fundador del Opus Dei y sus acompañantes, cuando éste percibió que López Ortiz estaba triste y se lo comunicó al padre Escrivá, quien le preguntó qué le sucedía. El jurista estaba preocupado por la salud de su madre de avanzada edad, pero Escrivá le dijo que no se preocupara, porque iba a vivir unos cuantos años más, porque a su hermano obispo le iba a convenir su presencia. 
    Sor Lucia, la vidente pasó de las Doroteas a ser monja carmelita.
Más información

María Ángeles López Mora
Sor Lucia dos Santos, última vidente de Fátima

Damas de la tertulia con María Ángeles López Mora en el centro

lunes, 30 de octubre de 2017

Israel: 800 años de franciscanos en Tierra Santa






Julia Sáez-Angulo

            31.10.17 .- JERUSALÉN .- Los padres franciscanos celebran sus 800 aniversario de presencia y custodia de los Santos Lugares en Tierra Santa, un mérito que todos, especialmente los cristianos, han de agradecer a una orden de origen medieval, que conoce muy bien la tierra de Israel y los lugares por los que discurrió la vida de Jesucristo.

            Miles de peregrinos de todas las confesiones cristianas visitan cada año los lugares santos de Israel, desde las primeras ermitas, iglesias o basílicas bizantinas, sucesivamente arrasadas y reconstruidas, por los avatares de la historia, hasta nuestros días.

            Hay tres lugares que están especialmente conocidos y datados en lo que a la vida de Cristo se refieren: Belén por su nacimiento, Nazareth donde residió el Mesías, y el Calvario, por ser el lugar donde Cristo fue apresado, sufrió la pasión de su ajusticiamiento, muerte y finalmente fue enterrado en un sepulcro de roca viva perteneciente a José de Arimatea.

            Hay otros lugares, que las sucesivas excavaciones y estudios han ido poniendo de manifiesto como el cenáculo, no lejos de la tumba del rey David, la Vía Dolorosa, el castillo de Herodes, o bien se conoce el lugar, pero no exactamente el emplazamiento de los hechos, como la casa de Lázaro en Betania, la dormición o tránsito de la Virgen María Madre de Cristo (custodiada por los asuncionistas), el monte de las Bienaventuranzas, Getsemaní, el huerto de los Olivos, monte Tabor, Caná, etc.

            Israel, en especial Jerusalén,  está considerada como Ciudad Santa por los cristianos, judíos y musulmanes, de ahí el deseo y la codicia que ha despertado a lo largo de la historia. Hasta mediados del siglo XX, Jerusalén era casi tan solo la ciudad amurallada, pero su expansión se ha hecho realidad a partir de la II Guerra Mundial, cuando Gran Bretaña entregó a los judíos víctimas del holocausto nazi la tierra de Israel –bajo mandato inglés- para que tuviera un Estado.

           

     CRUZ DE JERUSALÉN. SIMBOLIZA LAS 5 LLAGAS DE CRISTO.       

Católicos, ortodoxos y armenios

            Los franciscanos han custodiado como pocos los Santos Lugares repartidos tradicionalmente entre católicos, ortodoxos y armenios, que se han disputado cada centímetro cuadrado de espacio. El lugar más elocuente a este respecto es el de la basílica de Belén, en la que los ortodoxos custodian el sitio donde nació Cristo, señalado por una gran estrella de plata y los católicos, el pesebre donde fue depositado el cuerpo de Cristo niño, después de que su madre María lo envolviera en pañales.

            Los franciscanos tiene fama de rudos pero firmes y eficaces custodios de los lugares de Tierra Santa, frente a las sucesivas dificultades a lo largo de los siglos. España tiene una institución denominada Santos Lugares, que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores, encomendada precisamente a los franciscanos desde hace siglos.

            No olvidemos que Cristo era judío, perteneciente al grupo de los fariseos, que –frente a los saduceos- creían en la resurrección de los muertos.  Era de la tribu de Judá y de la estirpe de David. Él rezó bajo los muros del célebre templo de Salomón, sobre el que profetizó que no quedaría piedra sobre piedra. El templo sufrió tres grandes destrucciones: de los samaritanos, los babilonios y finalmente, los romanos. De las dos primeras destrucciones se reconstruyó, no así de la última, ya que solo queda el muro oeste, conocido como el muro de las lamentaciones, junto al que rezan hombres y mujeres de la religión judía por separado.

            Los franciscanos llevan a cabo desde antiguo -800 años- la hermosa tarea de sostener la liturgia cristiana en los Santos Lugares, recibir y atender a los numerosos peregrinos –palmeros a Israel, romeros a Roma y peregrinos a Santiago de Compostela, se decía antiguamente- que viajan cada año. A estas tareas se suman las docentes, ecuménicas y arqueológicas para conocer mejor una tierra que rezuma historia bajo cada piedra o cada mota de polvo. 

        En los conventos franciscanos y casas de alojamiento de peregrinos se puede ver, además de su escudo con los brazo cruzados de Cristo y San Francisco, la cruz de Jerusalén, con cinco representaciones que simbolizan las cinco llagas de Cristo. El emblema de la Teotocos o Madre de Dios,  una T grande con un círculo en su travesaño queda para los santos lugares en manos de los ortodoxos.

            No olvidemos que San Francisco de Asís, fundador de la orden viajó a Tierra Santa en 1219-1220. A este santo viajero a Tierra Santa seguirían otros muchos, entre ellos el beato Álvaro del Portillo, poco antes de su muerte en 1994. 

       Hoy la Fundación Internacional Saxum, un Centro de Información e Interpretación del Opus Dei, para guías y viajeros a Tierra Santa, perpetúa la devoción y memoria por la historia y los lugares en los que estuvo Nuestro Señor Jesucristo y el desarrollo bíblico de la historia del pueblo de Israel, padres mayores en la fe de los cristianos.

            Las últimas excavaciones arqueológicas van poniendo de manifiesto con mayor claridad la historia de Israel, sobre todo de Jerusalén, si bien en algunos lugares resulta imposible hacerlo, como sucede en las mezquitas o lugares sagrados de los musulmanes, en los que está prohibido todo tipo de excavaciones.

            Tampoco los cristianos tienen excesivas facilidades por parte de las autoridades del Estado de Israel, siempre celoso de su identidad y exclusividad judía. Esta actitud y dificultades ha hecho que muchos cristianos acaben por abandonar Tierra Santa y disminuya su presencia en la zona. La mayoría de los cristianos son de origen y raza árabes.

      Junto a la basílica de la Natividad -donde se encuentra la estrella de plata que regalaron los Reyes Católicos de España al lugar donde nació Cristo- se permitió la construcción de una gran mezquita, algo a todas luces inadecuado, ya que cada confesión pudiera tener un emplazamiento y atmósfera mística y estética diferentes. Algunos alegan que desde la presencia otomana, se construye una mezquita frente a la iglesia original.

           

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miércoles, 1 de octubre de 2014

Cardenal Santos Abril: El beato Álvaro delPortillo supo encarnar la bondad de Dios



Amplia participación popular en los actos romanos con motivo de la
beatificación del Álvaro del Portillo

 


L.M.A.



Roma, 1 de octubre 2014. Los cardenales Agostino Vallini (Vicario general delSanto Padre para la diócesis de Roma) y Santos Abril y Castelló (Arcipreste de la basílica liberiana) han celebrados en las basílicas de San Juan de Letrán y Santa María Mayor dos misas de acción de gracias por el nuevo beato Álvaro del Portillo, beatificado en Madrid el pasado sábado 27.

El Cardenal Vallini ha recordado como “el beato Álvaro del Portillo vivió siempre con la certeza de que Dios no nos abandona nunca y que busca siempre a sus hijos, especialmente a aquellos que se han perdido. Así era la confianza que el nuevo beato tenía en Dios. Una confianza parecida a la que san Josemaría depositaba enÁlvaro del Portillo, tanta que lo escogió como su confesor apenas ordenado sacerdote. Álvaro del Portillo buscaba siempre descubrir la voluntad de Dios, esforzándose durante toda su vida por seguirla, viviendo una santidad accesible a todos, porque se desarrollaba en la vida cotidiana”.

Por su parte, el Cardenal Santos Abril, recordó que el nuevo beato “supo encarnar la bondad de Dios” y “anunció el mensaje cristiano en obras y de verdad, haciéndose eco de la belleza de las enseñanzas del Concilio Vaticano II”. Unas enseñanzas que “se encontraban constantemente en su predicación y en su empeño pastoral: especialmente la llamada universal a la santidad, el papel insustituible de los laicos y su libertad, la vocación y misión de los sacerdotes”, aseguró.

Veneracion de las reliquias del beato Álvaro

Desde el lunes 29 y hasta mañana 2 de octubre, los fieles romanos y quienes han llegado a Roma desde otros países, podrán acudir a la basílica de San Eugenio (viale delle Belle Arti 10), donde se han colocado provisionalmente los restos mortales del nuevo beato, para facilitar la afluencia de fieles.

Según Mara Celani, portavoz de los actos romanos para la beatificación, en la tarde del lunes pasaron por esta basílica unas 20.000 personas. Numerosos fieles iban pasando por la urna donde se encuentra el beato, estampas, rosarios, fotografías, papeles con peticiones, etc. Durante todo el día, se han sucedido concelebraciones eucarísticas de sacerdotes que desean celebrar la Misa junto a los restos mortales del nuevo beato. 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Carta del Papa Francisco a monseñor Echevarría con motivo de la beatificación de Don Álvaro en Madrid

  


L.M.A.
            Con motivo de la beatificación del monseñor Don Álvaro del Portillo en el parque de Valdebebas de Madrid ayer 27 de septiembre de 2014, el papa Francisco ha enviado una carta al prelado del Opus Dei que dice así:
“La beatificación del siervo de Dios Álvaro del Portillo, colaborador fiel y primer sucesor de san Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei, representa un momento de especial alegría para todos los fieles de esa Prelatura, así como también para ti, que durante tanto tiempo fuiste testigo de su amor a Dios y a los demás, de su fidelidad a la Iglesia y a su vocación. También yo deseo unirme a vuestra alegría y dar gracias a Dios que embellece el rostro de la Iglesia con la santidad de sus hijos.
Su beatificación tendrá lugar en Madrid, la ciudad en la que nació y en la que transcurrió su infancia y juventud, con una existencia forjada en la sencillez de la vida familiar, en la amistad y el servicio a los demás, como cuando iba a los barrios para ayudar en la formación humana y cristiana de tantas personas necesitadas. Y allí tuvo lugar sobre todo el acontecimiento que selló definitivamente el rumbo de su vida: el encuentro con san Josemaría Escrivá, de quien aprendió a enamorarse cada día más de Cristo. Sí, enamorarse de Cristo. Éste es el camino de santidad que ha de recorrer todo cristiano: dejarse amar por el Señor, abrir el corazón a su amor y permitir que sea él el que guíe nuestra vida.


Ceremonia de la beatificación en Valdebebas
Me gusta recordar la jaculatoria que el siervo de Dios solía repetir con frecuencia, especialmente en las celebraciones y aniversarios personales: «¡gracias, perdón, ayúdame más!». Son palabras que nos acercan a la realidad de su vida interior y su trato con el Señor, y que pueden ayudarnos también a nosotros a dar un nuevo impulso a nuestra propia vida cristiana.
En primer lugar, gracias. Es la reacción inmediata y espontánea que siente el alma frente a la bondad de Dios. No puede ser de otra manera. Él siempre nos precede. Por mucho que nos esforcemos, su amor siempre llega antes, nos toca y acaricia primero, nosprimerea. Álvaro del Portillo era consciente de los muchos dones que Dios le había concedido, y daba gracias a Dios por esa manifestación de amor paterno. Pero no se quedó ahí; el reconocimiento del amor del Señor despertó en su corazón deseos de seguirlo con mayor entrega y generosidad, y a vivir una vida de humilde servicio a los demás. Especialmente destacado era su amor a la Iglesia, esposa de Cristo, a la que sirvió con un corazón despojado de interés mundano, lejos de la discordia, acogedor con todos y buscando siempre lo positivo en los demás, lo que une, lo que construye. Nunca una queja o crítica, ni siquiera en momentos especialmente difíciles, sino que, como había aprendido de san Josemaría, respondía siempre con la oración, el perdón, la comprensión, la caridad sincera.
Perdón. A menudo confesaba que se veía delante de Dios con las manos vacías, incapaz de responder a tanta generosidad. Pero la confesión de la pobreza humana no es fruto de la desesperanza, sino de un confiado abandono en Dios que es Padre. Es abrirse a su misericordia, a su amor capaz de regenerar nuestra vida. Un amor que no humilla, ni hunde en el abismo de la culpa, sino que nos abraza, nos levanta de nuestra postración y nos hace caminar con más determinación y alegría. El siervo de Dios Álvaro sabía de la necesidad que tenemos de la misericordia divina y dedicó muchas energías personales para animar a las personas que trataba a acercarse al sacramento de la confesión, sacramento de la alegría. Qué importante es sentir la ternura del amor de Dios y descubrir que aún hay tiempo para amar.
Ayúdame más. Sí, el Señor no nos abandona nunca, siempre está a nuestro lado, camina con nosotros y cada día espera de nosotros un nuevo amor. Su gracia no nos faltará, y con su ayuda podemos llevar su nombre a todo el mundo. En el corazón del nuevo beato latía el afán de llevar la Buena Nueva a todos los corazones. Así recorrió muchos países fomentando proyectos de evangelización, sin reparar en dificultades, movido por su amor a Dios y a los hermanos. Quien está muy metido en Dios sabe estar muy cerca de los hombres. La primera condición para anunciarles a Cristo es amarlos, porque Cristo ya los ama antes. Hay que salir de nuestros egoísmos y comodidades e ir al encuentro de nuestros hermanos. Allí nos espera el Señor. No podemos quedarnos con la fe para nosotros mismos, es un don que hemos recibido para donarlo y compartirlo con los demás”.


miércoles, 24 de septiembre de 2014

CUATRO PROTAGONISTAS HABLAN DE SU LUCHA CONTRA LA POBREZA IMPULSADA POR ALVARO DEL PORTILLO EN TODO EL MUNDO

ENCUENTRO INTERNACIONAL ÁLVARO DEL PORTILLO

40 INICIATIVAS CONTRA LA POBREZA

 




 
  • L.M.A.

  • Mujeres recolectoras de té en Kenia liberadas de la prostitución
  • La lucha contra la mortalidad infantil de un hospital en una de las regiones más pobres de Nigeria
  • Mujeres inmigrantes del Bronx que acaban sus estudios
  • Formación para el empleo junto al basurero de Guatemala


INTERVIENEN:

Frankie Gikandi (1951, Nyeri, Kenya), es una mujer que creció con su familia en una pequeña plantación y pasó muchas horas recogiendo café, además de estudiar y ayudar a su madre. Dirige Kimlea desde 1990, centro de formación rural para la mujer, a 30 kms. de Nairobi, en el distrito de Kiambú,  y donde han recibido formación más de 2.000 mujeres SIN acceso a la educación y que trabajan por un dólar al día recogiendo té o en las redes de la prostitución.

Ito Diejomaoh, (1979, Lagos, Nigeria) es un economista que actualmente dirige el Niger Foundation Hospital (Nigeria), nacido por iniciativa directa de Alvaro del Portillo durante un viaje que hizo en 1989 a Enugu. Situado en la zona rural de Ezeagu, el año pasado atendió a 3.922 visitas prenatales. Ahora están desarrollando la sección materno-infantil para llegar a atender 12.000 niños.

Angela Reckart. licenciada en Humanidades por Stanford, es la responsable de formación de voluntariado de Rosadale Center del Bronx (New York), que nació por impulso de Alvaro del Portillo para promover la mejora académica y personal de las jóvenes y niñas del Bronx, un barrio con droga, violencia e inmigración ilegal Cada año atienden a  300 chicas y actualmente el 100% terminen el bachillerato.

Edgar Umaña  (Guatemala) es un ingeniero industrial que  cambió la gerencia de empresas por la dirección de la Fundación Kinal. El Centro Educativo Técnico Laboral Kinal nació junto al basurero municipal de Guatemala, en un entorno donde las familias viven en un 90% en situación de extrema pobreza. Impulsados directamente por Alvaro del Portillo consiguieron una nueva sede más amplia donde 1.200 jóvenes y 800 adultos se capacitan para realizar trabajos técnicos

lunes, 15 de septiembre de 2014

Personas de 80 países participarán en Madrid en la beatificación de Álvaro del Portillo



El próximo beato fue el primer sucesor de san Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei.



L.M.A.



Madrid / Roma. 15 de septiembre de 2014

Participantes de 80 países han anunciado su asistencia a la ceremonia de beatificación de Álvaro del Portillo, que será en Valdebebas (Madrid), el sábado 27 de septiembre, a las 12.00 h. Entre otros, el comité organizador espera la llegada de grupos de Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Islandia, India, Macao, Kenya, Nueva Zelanda, Rusia, Trinidad y Tobago y Sudáfrica.

La celebración eucarística será presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Con él concelebrarán cardenales, obispos y sacerdotes de numerosos países.

Además de la asistencia de una gran mayoría de los obispos españoles, cientos de párrocos acudirán en autobuses con sus feligreses, algunos de ellos en viajes de ida y vuelta en el día.


Una beatificación solidaria



El comité organizador de la beatificación ha querido, según explica su portavoz, Teresa Sádaba, "que toda la celebración responda al espíritu de amor fraterno y solidaridad con los más necesitados que caracterizó la vida de Álvaro del Portillo, desde su labor catequética juvenil en barrios necesitados del Madrid de los años 30, hasta su impulso a proyectos sociales y educativos en todo el mundo, siguiendo el ejemplo de san Josemaría". Los organizadores han acogido así el mensaje del prelado del Opus Dei, Javier Echevarría, que ha animado a seguir el espíritu del próximo beato preparándose para la beatificación mediante la práctica de tareas asistenciales y de ayuda a las personas que más lo necesitan.

A todos los participantes en la beatificación se les ofrece la posibilidad de colaborar con su donativo en algunas iniciativas sociales: la construcción de un pabellón materno-infantil en el Niger Foundation Hospital and Diagnostic Centre, en Nigeria, que favorecerá la atención de 12.000 consultas anuales; la puesta en marcha de un programa para erradicar la malnutrición infantil en Bingerville (Costa de Marfil), que se destinará a 5.000 beneficiarios directos; el desarrollo de cuatro ambulatorios en el área periférica de la República del Congo, desde los que se ofrecerá asistencia sanitaria a 10.000 niños al año, y la consecución de becas de estudio en Roma para sacerdotes africanos.

Como la beatificación tendrá lugar en España, el comité organizador ha impulsado una Recogida de Alimentos Álvaro del Portillo, que se desarrollará en más de 40 ciudades del país a través de familias, colegios y parroquias.

Por otra parte, como muestra de agradecimiento, muchas personas que trabajan en las obras sociales promovidas por Álvaro del Portillo en todo el mundo viajarán a Madrid para asistir a esta beatificación y aprovecharán la ocasión para celebrar el encuentro internacional 40 iniciativas contra la pobreza, que tendrá lugar el 25 de septiembre. En él participarán responsables de entidades sociales que ejercen sus labores en numerosos países, desde los basureros de Guatemala, a las aldeas del Congo, pasando por las favelas brasileñas y los suburbios filipinos.

Este encuentro acogerá la experiencia de iniciativas reconocidas en sus lugares de origen y de perfil tan variado como el Hospital Monkole (Congo); el centro de atención a la mujer Baytree Center, de Brixton (Londres); la Ciudad de los Niños, de Monterrey (México); Rosedale Achievement Centre, que colabora en la educación y promoción de niñas que viven en el Bronx (Nueva York); la escuela de capacitación técnica para la mujer rural Kimlea, en Limuru (Kenia); el Center for Industrial Technology and Enterprise de Cebú (Filipinas), en el que se forman jóvenes con dificultades socioeconómicas; la escuela profesional Pedreira (Brasil), entre otras.

La organización de una celebración tan numerosa ha sido posible gracias a la solidaridad de muchas personas que están colaborando con generosidad. Así, más de mil familias madrileñas han abierto las puertas de sus casas a participantes de otros países que carecían de recursos para pagar un alojamiento.

Destacan también los más de 3.500 voluntarios que, durante los días de la beatificación, prestarán su ayuda a los asistentes en los puntos de información que se desplegarán por Madrid, atendiendo especialmente a las personas mayores, enfermas y con alguna discapacidad que también quieren estar presentes en la ceremonia.
 

Un modelo cercano



Álvaro del Portillo sintió la llamada de Dios al Opus Dei a través del ejemplo y la palabra de san Josemaría, cuando era un estudiante de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid. Vivió con gran fidelidad el mensaje del fundador del Opus Dei: buscar a Dios en el trabajo profesional, en la vida familiar y las relaciones sociales.

Supo hacer compatible su destacada preparación académica -era doctor en Ingeniería de Caminos, en Filosofía y Letras, y en Derecho Canónico- con la cercanía a todas las personas que trataba. Como primer prelado del Opus Dei comenzó el trabajo apostólico en numerosos países, se preocupó especialmente de la formación de los sacerdotes creando la Universidad Pontificia de la Santa Cruz e impulsó la puesta en marcha de decenas de iniciativas sociales en todo el mundo.

Tuvo un importante papel en el Concilio Vaticano II, que se plasmó en el magisterio sobre la relevancia de los laicos en la Iglesia, y sobre la identidad y la misión de los sacerdotes. Mantuvo una estrecha relación con varios Papas, especialmente con el próximo beato Pablo VI, que fue uno de sus primeros amigos en Roma en los años 40, y también con san Juan Pablo II, que quiso acudir a rezar a su capilla ardiente el 23 de marzo de 1994, día de su fallecimiento en Roma.
 

Un evento internacional beneficioso para Madrid



La asistencia de personas de tantos países a la beatificación de Álvaro del Portillo supondrá también un impulso más a la proyección internacional de Madrid y a la actividad turística y hostelera de la ciudad. Por otra parte, la elección de Valdebebas como sede de la ceremonia, un área urbanizada, pero sin viviendas, reducirá al máximo las complicaciones habituales de un evento de estas características.

Los participantes serán invitados a conocer Madrid a través de lugares de la ciudad relacionados con la vida de Álvaro del Portillo: entre otros, la casa en la que nació, en la calle Alcalá y la Capilla del Obispo, en la que fue ordenado sacerdote en 1944. Además, podrán visitar la exposición Un santo en datos, sobre la vida del futuro beato,  en el Centro de Turismo de Madrid, en la Plaza de Colón.
 

Cómo asistir a la beatificación



Para facilitar la organización, el comité de la beatificación ha creado una página web (www.alvaro14.org) que recoge toda la información relativa al evento: medios de transporte, zonas habilitadas para autobuses, infraestructuras, servicios, etc. La participación está abierta a todas las personas que lo deseen.


Para llegar a todos



Las personas que no puedan viajar a Madrid y quieran participar de este evento podrán seguir la ceremonia, que será retransmitida en directo por más de 30 televisiones y a través de YouTube.

Además, durante estos meses se ha podido mantener comunicación directa con las personas interesadas en la ceremonia de la beatificación a través de internet y de las redes sociales. Un grupo de voluntarios se ocupa de la comunicación -en español e inglés- en TwitterFacebookYouTubeFlickr y Soundcloud. Entre los canales de información abiertos ha tenido especial aceptación el grupo masivo deWhatsapp, a través del cual casi 12.000 personas reciben al instante las últimas noticias actualizadas.

También se ha puesto en marcha una aplicación gratuita llamada Don Álvaro, disponible en iOS y Android.

La web oficial de la beatificación de Álvaro del Portillo (www.alvaro14.org) contiene toda la información útil, y se ofrece en cuatro idiomas: castellano, inglés, italiano y polaco.
 

Programa de actos en Madrid y en Roma



El sábado 27 de septiembre será la ceremonia de la beatificación, a las 12.00, en Valdebebas. Al día siguiente, domingo 28, en el mismo lugar y a la misma hora, será la Misa de acción de gracias, que celebrará el obispo Javier Echevarría, prelado del Opus Dei.

Los actos en Madrid tendrán su continuidad en Roma, donde Álvaro del Portillo residió la mayor parte de su vida.

Del 29 de septiembre al 2 de octubre, las personas que lleguen a Roma podrán acudir a la basílica de San Eugenio (Vialedelle Belle Arti, 10), donde será trasladado provisionalmente el cuerpo del nuevo beato, para la veneración de los fieles.

El 30 de septiembre tendrán lugar dos concelebraciones eucarísticas en las basílicas de San Juan de Letrán (a las 11.00 h.), y Santa María Mayor (a las 16.30 h.), presididas por los cardenales Agostino Vallini, vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma, y el cardenal Santos Abril, respectivamente.

El miércoles 1 de octubre, las personas que lo deseen, podrán participar en la audiencia general del Papa Francisco en el Vaticano, y manifestarle su agradecimiento por el don para la Iglesia que supone el nuevo beato.

Por último, el jueves 2 de octubre, a las 18.00 h., se celebrará en la basílica de San Eugenio un acto de adoración eucarística, tras la que se trasladará el cuerpo del beato a la cripta de la iglesia prelaticia de Santa María de la Paz.